Allí estuvo presente Vanessa Monge Carrillanca, bióloga e investigadora magíster del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) e Instituto Milenio BASE, quien representó a Chile como parte de este curso de formación especializada dirigido a mujeres químicas a nivel mundial.
“El curso estuvo enfocado en el fortalecimiento de capacidades en química analítica y sistemas de gestión de calidad, abordando herramientas clave para el análisis químico en contextos regulatorios y de verificación internacional. Esta instancia contribuye al fortalecimiento de las capacidades técnicas del Laboratorio de Marea Roja CHIC y a la proyección internacional del Centro”, señaló.
Cabe destacar que Monge es la encargada del Laboratorio de Marea Roja CHIC, ubicado en el Centro Subantártico Cabo de Hornos, de la Universidad de Magallanes, en Puerto Williams, y que en el presente año inauguró su equipamiento científico, dando un importante paso que fortalece las capacidades locales en investigación y monitoreo de floraciones algales nocivas (FAN) para la región subantártica.
El curso tuvo lugar en el Centro ChemTech de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas. Foto: V. Monge
Ante ello, la joven investigadora valoró la oportunidad de participar de este encuentro, para el aprendizaje y fortalecimiento de sus capacidades junto a mujeres químicas de todo el mundo, y que se enmarcó en un proceso de selección internacional liderado por la Secretaría Técnica de la OPCW y el Gobierno de los Países Bajos.
“Participar en este curso junto a otras mujeres químicas fue una experiencia muy enriquecedora, no solo en lo profesional, sino también en lo personal. Compartir con científicas de distintos países, con realidades y trayectorias tan diversas, me permitió darme cuenta de que, a pesar de las diferencias, muchas enfrentamos desafíos similares dentro de la ciencia. Se generó un espacio muy cercano, de confianza, donde pudimos intercambiar experiencias, apoyarnos y aprender unas de otras. Sin duda, este tipo de instancias fortalece redes, motiva y reafirma la importancia de seguir impulsando la participación de mujeres en áreas científicas, avanzando hacia una ciencia más equitativa, inclusiva y representativa”, manifestó Monge.
Este curso forma parte de las iniciativas de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPCW, en inglés), entidad encargada de la aplicación internacional de la Convención sobre Armas Químicas, de abril de 1997, y que cuenta con 193 países miembros, entre ellos, Chile.
Por: Pedro Andrade / CHIC
Fotografías: Vanessa Monge
Un importante hito para la comuna de Cabo de Hornos se dio con la inauguración del Equipamiento Científico del Laboratorio de Marea Roja del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), presente en las dependencias del Centro Subantártico Cabo de Hornos, de la Universidad de Magallanes (UMAG), en Puerto Williams.
En una ceremonia realizada junto a autoridades provinciales, universitarias, investigadores y la comunidad local, se dio cuenta del equipamiento instalado, sus aplicaciones científicas y el trabajo que el CHIC ha desarrollado para mejorar la vigilancia y respuesta frente a eventos de marea roja en la zona.
El Dr. Máximo Frangopulos Rivera, investigador UMAG y director alterno CHIC, e investigador adjunto del Instituto Milenio BASE, destacó el gran valor del acontecimiento, siendo un significativo paso para fortalecer las capacidades locales en investigación y monitoreo de floraciones algales nocivas (FAN) en la región subantártica.
Una iniciativa que apunta a otorgar mayor autonomía en materia de salud pública a la comuna más austral del mundo. Foto: Dr. Máximo Frangopulos, por I. Milenio BASE / C. Barrientos
“Por fin se visibiliza y se da sentido de pertenencia a Cabo de Hornos, que era la única comuna sin un laboratorio de análisis de toxinas. Es un derecho que tiene la comunidad hacia el futuro volver a la extracción de sus recursos naturales de manera segura. Eso es lo que ganamos con esto, es un trabajo de mucho tiempo, de investigadores, entidades públicas y privadas, el CHIC y la UMAG, hace justicia con la comuna de Cabo de Hornos, porque habían sido postergados. Por ejemplo, cuando sacaban mariscos debían enviar las muestras a Punta Arenas para su análisis, dilatándose sus tiempos y plazos”, señaló.
Como encargada de este laboratorio, se encuentra Vanessa Monge Carrillanca, bióloga e investigadora magíster del CHIC e Instituto Milenio BASE, detalló que el espacio ya se utiliza a nivel investigativo. Además, entregó detalles de su equipamiento y funcionamiento.
“Contamos actualmente en nuestras instalaciones con un equipo HPLC, el cual es un cromatógrafo líquido de alta resolución acoplado a detectores de arreglo de diodos y fluorescencia, más equipamientos periféricos utilizados para la preparación de reactivos y muestras. Este equipamiento permite realizar la detección de toxinas amnésicas y paralizantes”, comentó.
La ceremonia recibió la participación de autoridades y representantes de organizaciones de la sociedad civil. Foto: CHIC
De momento, Monge y Frangopulos resaltan la instancia como el puntapié inicial de un proceso de largo aliento, orientado no solo a fortalecer la capacidad local para enfrentar eventos de marea roja en Cabo de Hornos, sino también a avanzar hacia la acreditación formal del laboratorio. Este camino busca que el espacio sea reconocido por la autoridad sanitaria, bajo estándares técnicos y de calidad, mediante un trabajo cooperativo ya en marcha con las instituciones competentes. En el mediano y largo plazo, esta iniciativa apunta a otorgar mayor autonomía en materia de salud pública a la comuna más austral del mundo.
El Dr. Máximo Frangópulos y la investigadora de magister a cargo del nuevo laboratorio de marea roja, Vanessa Monge. Foto: CHIC
Cabe destacar que en la ceremonia estuvo presente la delegada Presidencial Provincial Antártica, Constanza Calisto; Carlos Martín, encargado oficina provincial de la Seremi de Salud, el alcalde de Cabo de Hornos, Patricio Fernández, la directora del Campus Universitario Cabo de Hornos UMAG, Francisca Massardo y representantes de la Asociación Gremial de Pescadores y Armadores Artesanales de Puerto Williams.
Fuente: Centro Internacional Cabo de Hornos.
“Crucero CIMAR 27 Fiordos” es el nombre de la campaña científica realizada en los fiordos y canales de la región de Magallanes. Promovida por el Comité Oceanográfico Nacional (CONA) de la Armada de Chile, contó la investigadora principal del Instituto Milenio BASE, Dra. Karin Gérard, y el biólogo marino, Andreas Schmider- Martínez.
Registrar e identificar la diversidad bentónica profunda y planctónica del Estrecho de Magallanes y del Canal Beagle, es el objetivo del equipo liderado por la académica de la Universidad de Magallanes (UMAG) e investigadora del Instituto Milenio BASE, Dra. Karin Gérard. Con la colaboración del biólogo marino, Andreas Schmider- Martínez, trabajaron durante más de 20 días a bordo del Crucero de Investigación Científica Marina en Áreas Remotas (CIMAR) dirigido por el Comité Oceanográfico Nacional (CONA) de la Armada de Chile.
Desde el 23 de agosto hasta el 10 de septiembre, el equipo estuvo a bordo del buque científico AGS61 “Cabo de Hornos”, recorriendo los fiordos de la región de Magallanes. Utilizando diferentes técnicas de recolección de biodiversidad marina (red de arrastre tipo Agassiz, red Bongo y red fitoplanctónica), lograron muestrear cerca de 20 estaciones.
“Conocer la diversidad marina subantártica de la región de Magallanes es crucial para poder detectar especies potencialmente invasivas para Antártica. La identificación taxonómica de las comunidades de fauna y flora del Estrecho de Magallanes, Canal Beagle y Cabo de Hornos ayudará a completar el conocimiento de la diversidad marina, actualizar las distribuciones geográficas conocidas y revelar los posibles cambios de rango de distribución que puedan estar ocurriendo”, señala la también investigadora del Laboratorio de Ecosistemas Marinos Antárticos y Subantárticos (LEMAS) de la UMAG y del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), Dra. Karin Gérard.
El biólogo marino, Andreas Schmider-Martínez, destaca que “los ecosistemas antárticos y subantárticos son uno de los más prístinos del planeta y, actualmente, están sufriendo múltiples presiones inducidas por actividades humanas. Entender los efectos del cambio climático sobre la diversidad, como reducción y degradación de hábitat, contaminación y sobre explotación, es uno de nuestros objetivos”.
Buque científico AGS61 “Cabo de Hornos” navegando por Canal Beagle. Créditos: Karin Gérard
El proyecto también cuenta con el apoyo del Doctor en Biología y experto en Floraciones Algales Nocivas del Centro de Investigación GAIA Antártica de la UMAG y CHIC, Dr. Máximo Frangopulos. “Mi trabajo se centra en el estudio de la biodiversidad planctónica, tanto del fitoplancton como del zooplancton. Con las estaciones monitoreadas en el CIMAR Fiordos, el objetivo es conocer las especies presentes durante el invierno y determinar su potencial para llegar a la Antártica. Nos enfocamos especialmente en aquellas capaces de producir toxinas marinas, como los dinoflagelados y algunas diatomeasPseudo-nitzschia”, dice.
Según indica el equipo de investigación, las especies recolectadas durante la campaña científica “CIMAR 27 Fiordos”, serán registradas en bases de datos de biodiversidad, tales como BOLD (Barcode of Life Data System) y el Sistema Global de Información sobre Biodiversidad (GBIF, por sus siglas en inglés). Posterior a su análisis, las muestras serán entregadas a la colección del Museo Nacional de Historia Natural (MNHN), ubicado en Santiago de Chile.
Los trabajos realizados en CIMAR se enmarcan en los objetivos de la línea de “Observatorio Marino de Biodiversidad” del Instituto Milenio BASE. El fin de esta línea, dirigida por la Dra. Karin Gerard, es mejorar el conocimiento de la biodiversidad antártica y subantártica e iniciar el monitoreo de la biodiversidad a largo plazo en los ecosistemas marinos para detectar cambios como consecuencia de efectos climáticos antropogénicos.
Finalmente, la Dra. Karin Gérard, también GAIA-UMAG, agradece a la tripulación del buque científico. “Un equipo muy profesional, con alta experiencia en el buen desarrollo de las actividades a bordo, en maniobras y manipulación de equipos; también en arreglos y perdidas de material, en gestión de carga, recepción a bordo y calidad de comida (…) La transdisciplinariedad de estos cruceros permite alcanzar un nivel de eficiencia científica imposible a lograr de manera individual y sin un apoyo logístico especializado como el buque científico AGS61 ‘Cabo de Hornos’ y su tripulación experimentada, no habría sido posible”, expresa.
Sobre CIMAR
El Crucero de Investigación Científica Marina en Áreas Remotas (CIMAR) es un programa promovido por el Comité Oceanográfico Nacional (CONA), que realiza estudios en zonas de difícil acceso y poco exploradas del territorio nacional. Con un enfoque multidisciplinario e interinstitucional, sus resultados buscan contribuir al desarrollo socioeconómico sostenible del país.
Foto principal: Dra. Karin Gérard y Andreas Schmider- Martínez durante campaña científica “CIMAR 27 Fiordos”, 2024. Crédito: Karin Gérard
Por: Constanza Barrientos Soto
Una investigación liderada por la Doctora en Ecología y Biología Evolutiva, Claudia Maturana, investigadora postdoctoral del Instituto Milenio BASE y Centro CHIC, y miembro de APECS Chile.
Analizando su diversidad genética, estructura y procesos poblacionales, un reciente estudio publicado en el número especial del Instituto Milenio BASE en la revista Frontiers in Ecology and Evolution, explora la diversificación espacial que ha tenido el mosquito alado antártico, Parochlus steinenii, a largo del tiempo. Equipo científico integrado por investigadoras e investigadores de Chile y Reino Unido
Dra. Claudia Maturana en las cercanías de mar de Weddell, Antártica. Foto: Claudia Maturana
P. steinenii es el único insecto con alas nativo de la Antártica, lo podemos encontrar desde Nahuel Huapi hasta Cabo de Hornos, en las islas Georgias del Sur (territorio Subantártico) y en las islas Shetland del Sur (Antártica). Puede llegar a medir hasta cinco milímetros y es considerado “Centinela del Cambio Climático”, debido a su alta sensibilidad frente a las variaciones de temperatura.
La fauna continental- terrestre y agua dulce- de la Antártica se compone de un número bastante limitado de especies, en particular podemos encontrar insectos, pequeños crustáceos y otros microorganismos. Durante largos períodos de aislamiento, estos organismos han desarrollado diversos grados de tolerancia a tensiones ambientales multifactoriales. Previas investigaciones destacan la persistencia in-situ de gran parte de la fauna terrestre actual de la Antártica, con estimaciones que abarcan desde cientos de miles hasta millones de años. P. steinenii, comúnmente conocido como mosquito alado antártico, destaca como una de las dos únicas especies de insectos nativas de la Antártica.
Empleando marcadores genéticos mitocondriales y nucleares, se realizaron análisis filogeográficos y demográficos de 151 individuos de P. steinenii obtenidos en la Reserva de Cabo de Hornos, South Georgia y Antártica.
Dra. Tamara Contador buscando P. Steinenii en Islas Georgias del Sur. Foto: Tamara Contador
Según respalda el equipo científico, la diversificación de P. steinenii habría ocurrido durante el Pleistoceno medio- hace alrededor de 1,46 millones de años-, una época geológica de nuestro planeta caracterizada por la ocurrencia de una serie de glaciaciones intercaladas con épocas un poco más cálidas. En la época del Pleistoceno los continentes ya se encontraban en su posición actual y, para el final de ella, los humanos ya se habían expandido por todo el planeta.
“Con base en los patrones filogeográficos y demográficos contrastantes entre el sur de Sudamérica y la Antártica, proponemos que P. steinenii es una especie polar adaptada al frío que actualmente se encuentra refugiada en las altas montañas del sur de la Patagonia. La fuerte estructura genética y filogeográfica, así como el momento de la divergencia, concuerdan con los patrones informados en otros invertebrados que cohabitan con Parochlus”, señala la Doctora en Ecología y Biología Evolutiva, Claudia Maturana, también investigadora del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE) y el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC).
“Comprender la conectividad pasada y presente entre las poblaciones del mosquito alado antártico puede proporcionar información valiosa sobre cuán resiliente o receptiva puede ser la especie frente al cambio climático en curso”, indica la también miembro de APECS Chile. “Esta investigación aporta nuevos conocimientos sobre la biogeografía histórica y la evolución de Parochlus steinenii en la Antártica, contribuyendo al entendimiento de la biodiversidad en ambientes extremos y su adaptación a condiciones adversas a lo largo del tiempo”, agrega.
Dra. Claudia Maturana junto al Dr. Peter Convey- colaborador del British Antarctic Survey (BAS)- en las cercanías del mar de Weddell, Antártica. Foto: Claudia Maturana
Un equipo integrado por investigadoras e investigadores del Instituto Milenio BASE, Centro CHIC, Laboratorio Wankara de la Universidad de Magallanes (UMAG) en Puerto Williams, Universidad de Cambridge, Britsh Antarctic Survey (BAS), Pontificia Universidad Católica de Chile, Universidad de Chile (UCh), Universidad Austral de Chile (UACh), Universidad del Biobío, Centro IDEAL, Universidad de Barcelona y Universidad de Johannesburg: Tamara Contador, Felipe L. Simões, Moisés A. Valladares, Paula Vidal, Melisa Gañán, Claudio González-Wevar, Elie Poulin, Chester J. Sands y Peter Convey.
Por: Constanza Barrientos Soto
Foto principal: Gonzalo Arriagada
Dra. Brenda Riquelme del Río, investigadora principal del estudio. Afiliada a la UMAG, Instituto Milenio BASE y Centro CHIC. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos
Un estudio liderado por la Dra. Brenda Riquelme del Río, investigadora postdoctoral de la Universidad de Magallanes (UMAG) e investigadora del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) y del Instituto Milenio BASE.
Según mediciones realizadas en la región de Magallanes, las turberas subantárticas de Sphagnum presentan variaciones espaciales en las emisiones de gases de efecto invernadero a escalas menores de un metro. Este hallazgo destaca la complejidad de estos ecosistemas y subraya la importancia de realizar investigaciones detalladas para comprender mejor su impacto ambiental.
Se trata de la turbera de Sphagnum magellanicum, conocida popularmente como “turbera de Omora”; un humedal ubicado en el Parque Etnobotánico Omora a dos kilómetros de Puerto Williams. Según afirma el equipo de investigación, este tipo de ecosistema provee servicios ecosistémicos muy importantes, por ejemplo, mantener una biodiversidad nativa adaptada a condiciones anfibias, lo que es crucial para la estabilidad.
“Esta turbera nunca ha sido explotada para ningún propósito y el acceso está restringido, excepto para los investigadores, quienes la atraviesan usando pasarelas de madera y con raquetas para la nieve en sus pies, para intervenir lo menos posible”, destaca la investigadora principal del estudio, Dra. Brenda Riquelme del Río, quien es investigadora postdoctoral de la UMAG, el Centro CHIC y el Instituto Milenio BASE.
Turbera de Sphagnum magellanicum, conocida popularmente como “turbera de Omora”. Foto: Dra. Brenda Riquelme del Río.
El equipo de investigación destaca el rol que cumplen las turberas en el contexto de cambio climático, ya que pueden secuestrar el carbono (CO₂) del ambiente, pero también actúan como fuentes de metano (CH₄). Estudios aclaran que, aunque el CH₄ es hasta 25 veces más poderoso como gas de efecto invernadero, el CO 2 puede durar siglos en el medio ambiente, a diferencia del metano que dura alrededor de doce años.
“La gestión y conservación de las turberas son cruciales porque, aunque pueden capturar CO 2 , las emisiones de metano pueden contrarrestar parte de este beneficio. Por lo tanto, comprender el equilibrio en las emisiones de ambos gases es esencial para aprovechar a las turberas como herramientas en la mitigación del cambio climático”, explica el investigador adscrito del Instituto Milenio BASE, CHIC y UMAG, Dr. Roy Mackenzie.
Análisis a “escala fina”
El estudio “Variabilidad espacial a pequeña escala de las emisiones de gases de efecto invernadero de una turbera subantártica”, fue publicado en la revista Environmental Science & Technology y contó con un equipo de investigadores de la UMAG, CHIC, Instituto Milenio BASE, Centro de Investigación GAIA Antártica: Dra. Brenda Riquelme del Río, Dr. Julio A. Salas Rabaza, Dr. Roy Mackenzie, Dr. Frédéric Thalasso y Dr. Armando Sepúlveda Jáuregui.
Gráfica resumen publicación científica. Por: Dr. Roy Mackenzie.
Esta investigación se enfocó en el flujo de gases de efecto invernadero a una escala fina (menos de un metro) en distintos parches de vegetación en la “turbera Omora”. En estudios anteriores se ha demostrado que existe una alta heterogeneidad en el flujo de gases de efecto invernadero en distintas partes de una turbera (no toda la turbera emite o absorbe la misma cantidad de gases). Sin embargo, aún no está claro cómo funciona este mecanismo a escalas más finas, es decir, en puntos cercanos entre sí.
“Con este tipo de estudios se busca entender mejor cómo funciona el mecanismo y los factores que influencian el intercambio de gases de efecto invernadero en turberas, lo que es de gran relevancia para afrontar el desafío del cambio global que atravesamos hoy en día”, comenta la Dra. Brenda Riquelme del Río.
La investigación contempló 90 muestras, compuestas por cinco parcelas de 3×3 metros, divididas en nueve cada una, y medidas dos veces en diferentes fechas. Aunque los resultados revelan sectores con flujos negativos -que secuestran gases-, se concluyó que en promedio cada parcela muestra flujos positivos.
“Las turberas contribuyen a la mitigación del cambio climático al secuestrar Carbono, sin embargo, emiten metano de forma natural como resultado de la metanogénesis que sucede en la turba. Plantas anfibias como el Tetroncium magellanicum (Juncaginaceae) muestran un mayor flujo de metano, probablemente por su tejido aerenquimatoso, con grandes espacios llenos de aire que facilita el transporte de gases hacia el exterior. Esto deja en evidencia la necesidad de generar más conocimientos sobre las dinámicas de estos ecosistemas para una gestión que maximice su impacto positivo neto en el clima”, dice el Dr. Roy Mackenzie.
Tetroncium magellanicum. Foto: Dr. Roy Mackenzie.
Se descubrió que la heterogeneidad observada en el flujo de estos gases se mantiene en escalas más pequeñas, posiblemente favorecida por el tipo de cobertura vegetacional. Se midió una variación de hasta 25 veces en la emisión de CH₄ en dos puntos distanciados por 0.56 metros. Variaciones similares se presentaron incluso en distancias de 0.35 metros, una de las mediciones más próximas probadas hasta la fecha.
La investigación no sólo confirma hallazgos previos, sino que también sugiere que, para hallar correlación espacial entre los flujos de emisiones de un punto a otro, se debe recurrir a escalas aún más finas. Este estudio destaca la complejidad de los ecosistemas de turberas de Sphagnum y su impacto en el medio ambiente, subrayando la importancia de investigaciones detalladas y la necesidad de proteger la biodiversidad en estos entornos.
Por: Nicolás Gómez
Foto principal: Turbera de “Omora”, por Dra. Brenda Riquelme del Río
Entre los 37 investigadores de 18 países involucrados en la redacción de este informe, figura el Dr. Roy Mackenzie, académico de la Universidad de Magallanes (UMAG) e investigador adscrito del Instituto Milenio BASE y del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), como único representante latinoamericano en el panel de expertos de los efectos ambientales del Protocolo de Montreal.
El reporte de actualización anual del Panel de Evaluación de Efectos Ambientales (EEAP) revela el impacto de la radiación ultravioleta (UV) en la formación de micro-plásticos. Aunque aún no se establecen claramente los riesgos potenciales de este tipo de contaminante, los expertos señalan que, dada su enorme variabilidad química, pequeño tamaño y estar presentes en todos los ecosistemas, pueden tener efectos nocivos para el medio ambiente y la salud.
En el documento, se indica que la producción mundial de plástico fue estimada en 391 millones de toneladas métricas en el año 2021. Una fracción sustancial es generada a partir de productos de consumo. En la mayoría de los países se desconoce el destino de estos desechos, pero se señala que estos se degradan gradualmente formando partículas más pequeñas.
Dr. Roy Mackenzie. Foto: I. Milenio BASE
“Estos componentes podrían interferir en la absorción de nutrientes y/o en el desarrollo y distribución natural de ciertos organismos”, señala el Dr. Roy Mackenzie, investigador del Instituto Milenio BASE, CHIC y co-autor de la investigación. “Por ejemplo aquellos animales con el estomago lleno de plasticos y microplasticos, que pierden la capacidad de alimentarse y, cuando lo hacen, es muy dificultoso y por ende con poco exito nutritivo”, agrega.
Radiación UV en los plásticos
El informe explica que la radiación UV proporciona energía que rompe los enlaces químicos dentro del plástico, sometiéndolo a procesos de descomposición y degradación, conocidos como “meteorización” (en inglés weathering), produciendo micro-plásticos y nano-plásticos. El polietileno y el polipropileno son los tipos de plásticos más comunes. El primero se encuentra, principalmente, en forma de botellas y bolsas plásticas; y el segundo en forma de films plásticos, tapas de botellas y envoltorios de medicamentos.
Uno de estos procesos es la “fotooxidación” (photo-oxidation), donde la radiación aporta energía que rompe los enlaces químicos del plástico, haciéndolo propenso a reaccionar químicamente con el aire, uniéndose a él y formando pequeñas partículas. También la radiación UV produce alteraciones en las propiedades del plástico, haciéndolos más débiles y quebradizos. Es decir, el plástico se vuelve más susceptible a fragmentarse en partículas cada vez más pequeñas.
Dr. Roy Mackenzie y Dra. Julieta Orlando en turbera de isla Navarino. Foto: I. Milenio BASE / N. Politis
Los expertos señalan que, si bien aún se desconocen los detalles exactos de dicha fragmentación, es innegable que los micro-plásticos son omnipresentes en los suelos, aire y agua de nuestro medio ambiente; y una vez liberados en él, son ingeridos por organismos que van desde microorganismos hasta humanos. Indican que se han encontrado rastros de micro- plásticos en la sangre humana, el tejido placentario, en la orina y hasta en el músculo cardíaco.
Proyección del estudio
Este informe es uno de los varios publicados por el EEAP, perteneciente al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), y encargado de informar a las partes en el Protocolo de Montreal sobre las interacciones entre el agotamiento de la capa de ozono, la radiación ultravioleta y la interacción con el cambio climático. Puedes visitar el artículo publicado aquí. También, el listado de informes, desde la primera reunión del panel en 1989 hasta la actualización 2023, se pueden descargar en la página web de UNEP-EEAP.
Además de estos reportes realizados una vez al año por el EEAP, cada cuatro años, se publica un informe cuadrienal más extenso que aborda todos los temas e informes anuales que contengan estudios sobre la radiación UV. El ultimo reporte cuadrienal fue publicado en un volumen especial de ocho secciones, puedes ver todas las secciones publicadas aquí. En dicho informe, el Dr. Mackenzie participó como coautor en la sección sobre el efecto de la radiación UV sobre los ecosistemas terrestres. Revisar aquí.
Este año, el Dr. Roy Mackenzie, junto con la investigadora del Instituto Mileno BASE y el CHIC, Brenda Riquelme y el investigador del Laboratorio de Investigaciones Ambientales de la UMAG, Felix Zamorano, tradujeron al español el documento de divulgación “Preguntas & Respuestas de la radiación UV, el Ozono y el cambio climático”, en donde se explican aspectos esenciales sobre la radiación UV y algunos de sus efectos nocivos sobre la biodiversidad y los humanos. Revisar aquí.
Mediante estas investigaciones se espera comprender de qué manera interactúa el agujero de ozono antártico con el cambio climático global, y su efecto en la radiación UV que impacta en organismos antárticos y subantárticos. “Existen dos situaciones, una es el adelgazamiento de la capa de ozono, que es un fenómeno global y que se ha estado recuperando el último tiempo; y la otra es el agujero de ozono antártico, que también se ha ido recuperando pero que en los últimos años se ha visto muy errático”, explica el Dr. Roy Mackenzie.
A mediados de septiembre, en Finlandia, se realizará la reunión anual previa al próximo informe cuadrienal (2026) organizada por el Secretariado de Ozono de las Naciones Unidas, en que se discutirán y revisarán las últimas investigaciones relacionadas con el impacto de la radiación UV sobre los ecosistemas debido al adelgazamiento de la capa de ozono, para informar a las Partes en el Protocolo de Montreal.
Jansen MAK, Andrady AL, Bornman JF, Aucamp PJ, Bais AF, Banaszak AT, Barnes PW, Bernhard GH, Bruckman LS, Busquets R, Häder DP, Hanson ML, Heikkilä AM, Hylander S, Lucas RM, Mackenzie R, Madronich S, Neale PJ, Neale RE, Olsen CM, Ossola R, Pandey KK, Petropavlovskikh I, Revell LE, Robinson SA, Robson TM, Rose KC, Solomon KR, Sulbæk Andersen M, Sulzberger B, Wallington TJ, Wang Q-W, Wängberg S-A, White CC, Young AR, Zepp RG & Zhu L. (2024) Plastics in the environment in the context of UV radiation, climate change and the Montreal Protocol: UNEP Environmental Effects Assessment Panel, Update 2023. Photochem Photobiol Sci . https://doi.org/10.1007/s43630-024-00552-3
Cómo citar el informe cuadrienal 2022 y el artículo científico:
United Nations Environment Programme (UNEP) (2022). Environmental Effects and Interactions of Stratospheric Ozone Depletion, UV Radiation, and Climate Change. Assessment Report. Quadrennial Environmental Effects Assessment Panel (EEAP), United Nations Environment Programme (UNEP) 390 pp. Nairobi. https://ozone.unep.org/system/files/documents/EEAP-2022-Assessment-Report-May2023.pdf
Barnes PW, Robson TM, Zepp RG, Bornman JF, Jansen MAK, Ossola R, Wang Q-W, Robinson SA, Foereid B, Klekociuk AR, Martinez-Abaigar J, Hou J-H, Mackenzie R, Paul ND (2023) Interactive effects of changes in UV radiation and climate on terrestrial ecosystems, biogeochemical cycles, and feedbacks to the climate system. Photochemical & Photobiological Sciences. 22, 1049–1091. https://doi.org/10.1007/s43630-023-00376-7
Cómo citar el documento de Preguntas & Respuestas sobre la radiación UV, el ozono y el medio ambiente:
Programa del Medio Ambiente de las Naciones Unidas (UNEP), Preguntas y Respuestas acerca de los Efectos de la Disminución del Ozono, la Radiación Ultravioleta y el Clima en los humanos y el Medio Ambiente. Suplemento del Reporte de Evaluación 2022 del Panel de Evaluación de los Efectos en el Medio Ambiente de las Naciones Unidas, UNEP; 25pp. UNEP: Nairobi, 2023. https://ozone.unep.org/sites/default/files/documents/EEAP-assessment-report-2022-QA-SP.pdf
Se trata del primero de tres hitos de difusión de una iniciativa desarrollada por Taller La Chalupa, de la localidad de Puerto Cisnes, en el que las Artes Visuales y la Bioculturalidad dialogan en torno a un frágil y amenazado ecosistema: las turberas y pomponales.
El próximo 16 de febrero 2024 a las 18:00 hrs. en el Museo Regional de Aysén (sala Cocina de peones) se llevará a cabo un conversatorio en torno al musgo Sphagnum Magellanicum, popularmente conocido como Pompón, el cual es posible observar en ciertos humedales continentales (turberas y pomponales), desde la región de Los Lagos hasta Magallanes.
El funeral del pompón, xilografía, tamaño de la estampa: 50 x 70 cm, tamaño del papel: 70 x 90 cm, 2023. Por Sebastián Peña Zamora.
Seguido a esta actividad, el domingo 18 de febrero a las 10:30 hrs. en Taller La Chalupa, se realizará este conversatorio en la localidad de Puerto Cisnes, el cual incluirá para los y las participantes una visita a terreno a una turbera ubicada en las cercanías del pueblo.
Ambas instancias se enmarcan dentro de la ejecución del proyecto artístico “La extracción del pompón no es sustentable”, del equipo interdisciplinario conformado por el grabador Sebastián Peña Zamora y la gestora cultural, María Jesús Faúndez Alcalde, co-fundadores del espacio Taller La Chalupa, orientado a la difusión y aprendizaje en torno al grabado. Cabe destacar que las instancias antes mencionadas contarán con la presencia de Roy Mackenzie Calderón, académico de la Universidad de Magallanes, investigador en el Centro Internacional Cabo de Hornos e Instituto Milenio BASE, de la región de Magallanes, quien ha estado colaborando con esta iniciativa desde una perspectiva biocultural.
Sebastián Peña Zamora, responsable del citado proyecto, nos cuenta sobre las motivaciones que propiciaron esta creación, señalando que “esta iniciativa nace en 2022, como parte de dar continuidad a una de las líneas de trabajo que hemos venido desarrollando en el Taller desde 2016, en el que, desde el grabado, realizamos propuestas visuales que invitan a las comunidades a observar, problematizar y dar a conocer diversas reflexiones que surgen a partir de un cruce entre las artes y la creencia de que existe una profunda interconexión entre naturaleza y actividad humana. Habitamos un territorio (Puerto Cisnes) único en biodiversidad, pero profundamente frágil y sensible a la perturbación humana… bajo esta premisa, en 2020 comencé a fijar la mirada sobre estos humedales donde crece el musgo Pompón, tanto desde un punto de vista estético, son hermosos y sus formas me parecen fascinantes, así como también desde la degradación de estos lugares dada por la extracción desmedida que se está dando en diversos puntos de nuestra región… de esta manera, quisimos profundizar el debate sobre estos amenazados ecosistemas a través de los grabados”.
Matriz de xilografía, tamaño: 37,5 x 46 cm, 2024. Por Sebastián Peña Zamora
El proyecto, el cual fue creado en un contexto donde aún se estaba discutiendo en el congreso la reciente ley de turberas, la que prohíbe la extracción de turba, pero no del musgo pompón, utiliza las Artes visuales para enriquecer el diálogo sobre diversos tópicos medioambientales.
En específico, La extracción del pompón no es sustentable, iniciativa que fue co-financiada por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes, convocatoria 2023 (MINCAP), propone generar un panorama comparativo entre diversos elementos que cruzan a los ecosistemas denominados turberas, esto a través de la realización de grabados (en diversas técnicas) que se encontrarán en diálogo con reflexiones realizadas desde la bioculturalidad, la gestión ambiental y el activismo socioambiental, donde se está trabajando tanto con el colaborador mencionado anteriormente, así como también con Trinidad Cerda Schmidt, Agrónoma con magister en Gestión Ambiental en Ecosistemas de montaña, y Juan Carlos Viveros Kobus, activista socioambiental en Defendamos Chiloé.
Detalle de matriz de xilografía, 2024. Por Sebastián Peña Zamora.
Exposición y Lanzamiento de publicación
Como parte del proceso de investigación visual que el grabador se encuentra realizando, se generará una exposición y un lanzamiento de una publicación, ambos hitos proyectados para el segundo semestre del presente año en el Museo Regional de Aysén. Cabe destacar que la publicación será distribuida a todas las bibliotecas públicas de la región, además de poder acceder a ella de manera digital a través del sitio web de Biblioteca regional de Aysén, en colaboración con dicha institución y la Coordinación General de Bibliotecas públicas de Aysén.
En este contexto, María Jesús Faúndez, quien destaca la importancia del alcance de esta iniciativa, señala que “se invita a las comunidades aiseninas a conocer este trabajo que si bien se realizó en forma local (desde Cisnes), abarca también un diálogo como macro zona sur austral, dado que los colaboradores abordan la temática desde sus respectivos trabajos sobre el musgo pompón en sus lugares de residencia, Los Lagos y Magallanes… siendo Aysén parte de las regiones afectadas por la amenaza a estos frágiles ecosistemas, se vuelve necesario y urgente contribuir a la generación de estos diálogos, que propicien reflexiones en torno a cómo estamos relacionándonos como especie con el resto de los seres vivos con los que cohabitamos. Es ahí donde las artes visuales son un motor vital para observar, conocer lo que nos rodea, cuestionarse, y por qué no, pensar en otras formas posibles de convivir con el medio”.
Finalmente, las turberas tienen un rol ecosistémico fundamental como almacenadoras de agua y carbono, ayudan en ese sentido a mitigar el cambio climático, además de ser el hogar de biodiversidad única. Este proyecto de creación artística nos invita a conocer un poco más sobre ellas, sus características y potenciales amenazas.
Para más información, puedes escribir al correo tallerchalupa@gmail.com o visitar la cuenta de Instagram/facebook @tallerlachalupa
La publicación, traducida al español, es parte del Reporte Cuatrienal de Evaluación 2022 del Panel de Evaluación de los Efectos Ambientales de las Naciones Unidas, en el marco del Protocolo de Montreal sobre las Sustancias que Agotan la Capa de Ozono, y cuenta con la participación de los investigadores adscritos del Instituto Milenio BASE, CHIC y UMAG, Roy Mackenzie y Brenda Riquelme. Descárgala aquí.
¿Qué es y por qué nos preocupa la radiación UV? ¿Cuáles son los efectos dañinos de la exposición al sol en la salud humana? ¿La disminución de la capa de ozono afecta al clima y a las condiciones del tiempo? son parte de las preguntas que integran el documento “Preguntas y Respuestas acerca de los Efectos de la Disminución del Ozono, la Radiación Ultravioleta y el Clima en los Humanos y el Medio Ambiente”, Suplemento del Reporte de Evaluación 2022 del Panel de Evaluación de los Efectos Ambientales de las Naciones Unidas (EEAP-UNEP por sus siglas en inglés).
Esta colección de preguntas y respuestas fue preparada originalmente en inglés por el EEAP del Protocolo de Montreal bajo el amparo del Programa para el Medio Ambiente de las Naciones Unidas (PNUM), y fue producido y conceptualizado por Roy Mackenzie (UMAG-CHIC-BASE, Chile) y Rachele Ossola (Colorado State University CSU, USA). El diseño gráfico de las figuras y maquetación fue realizado por Alejandro Pérez (Diseñador independiente, Chile). Revisa aquí la versión original en inglés.
Este documento fue traducido al español por los investigadores Roy Mackenzie y Brenda Riquelme del Río, del Centro Universitario Cabo de Hornos-UMAG, Centro CHIC y BASE en Puerto Williams, y Anastazia T. Banaszak de la Universidad Nacional Autónoma de México en Puerto Morelos. La traducción fue revisada por Felix Zamorano Banda, del Laboratorio de Investigaciones Atmosféricas (LIA) de la UMAG en Punta Arenas, en colaboración con el CHIC. Los lectores encontrarán en el documento algunas referencias que destacan las singularidades de los ecosistemas sudamericanos australes y Antárticos frente a los distintos escenarios de cambio climático y de adelgazamiento de la capa de ozono. (Descarga aquí el documento).
Dr. Roy Mackenzie. Foto: I. Milenio BASE / N. Politis
“El objetivo de este set de preguntas y respuestas (P&Rs) era entregar un texto sobre el efecto de la radiación UV sobre los organismos y su interacción con el cambio climático, que estuviese escrito en un lenguaje de fácil comprensión para todas las personas interesadas y especialmente para quienes estamos en el cono Sudamericano, muy cerca del agujero de ozono Antártico”, señala el doctor en Microbiología Roy Mackenzie. Mackenzie es actualmente Co-Autor invitado en el Panel EEAP para el informe cuatrienal en el período 2022-2025, y participa en las reuniones de la EEAP-UNEP donde se reportan anualmente los últimos avances en la relación a la radiación UV y su impacto en los ecosistemas terrestres. Los investigadores UMAG-CHIC-BASE Mackenzie y Riquelme aportan a este esfuerzo mundial específicamente desde su trabajo en ecología y fisiología de musgos subantárticos bajo el agujero de ozono en Puerto Williams. Puedes descargar el Reporte Cuatrienal EEAP-UNEP 2022 aquí.
Dra. Brenda Riquelme del Río. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos
La radiación solar ultravioleta es parte de la radiación electromagnética originada en el sol. En contraste con la luz visible, la radiación UV es invisible y tiene más carga energética. Debido a su alta carga de energía, la radiación UV puede romper los enlaces químicos de las moléculas como el ADN incluso dentro de las células, una molécula que contiene el código genético de los organismos. Un daño en esta molécula puede resultar en múltiples efectos en la salud, incluyendo algunos tipos de cáncer de piel. Además, puede causar efectos adversos en la agricultura y en la vida acuática, y puede afectar la duración de materiales de exterior como plásticos y pinturas. Sin embargo, bajas dosis de radiación UV es beneficioso para la salud humana, al gatillar la producción de vitamina D en la piel y matar patógenos. En las plantas y musgos de las zonas frías del planeta, bajas dosis de radiación UV gatillan la producción de antioxidantes y polifenoles, los cuales mejoran su tolerancia a los cambios ambientales.
El Protocolo de Montreal es un tratado internacional cuyo objetivo es la protección de la capa de ozono, la cual resguarda la vida en nuestro planeta de los daños de la radiación ultravioleta (UV) que proviene del sol. El Tratado fue acordado por todos los estados miembros de las Naciones Unidas y apunta a limitar las emisiones de sustancias químicas a la atmósfera de la Tierra que dañan la capa de ozono. La enmienda de Kigali, celebrada el 2019, promueve el reemplazo de aquellos compuestos que no dañan a la capa de ozono pero que tienen un fuerte efecto invernadero. De esta manera, el Protocolo de Montreal, el acuerdo internacional de protección ambiental más exitoso, se integra a los objetivos de estabilidad climática en el contexto de la crisis socio-ambiental global en la que vivimos.
Turbera en isla Navarino. Foto: Roy Mackenzie.
Cómo citar estos documentos:
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Preguntas y Respuestas acerca de los Efectos de la Disminución del Ozono, la Radiación Ultravioleta y el Clima en los Humanos y el Medio Ambiente. Suplemento del Reporte de Evaluación 2022 del Panel de Evaluación de los Efectos en el Medio Ambiente de las Naciones Unidas, UNEP; 25pp. UNEP: Nairobi, 2023. https://ozone.unep.org/sites/default/files/documents/EEAP-assessment-report-2022-QA-SP.pdf
United Nations Environment Programme (UNEP). Questions and Answers about the Effects of Ozone Depletion, UV Radiation, and Climate on Humans and the Environment. Supplement of the 2022 Assessment Report of the UNEP Environmental Effects Assessment Panel, 25 pp.; UNEP: Nairobi, 2023. https://ozone.unep.org/system/files/documents/EEAP-assessment-report-2022-QA.pdf
Barnes PW, Bornman JF, Pandey KK, Bernhard GH, Bais AF, Neale RE, Robson TM, Neale PJ, Williamson CE, Madronich S, Wilson SR, Andrady AL, Heikkilä AM, Jansen MAK, Robinson SA, Zepp RG, White CC, Aucamp PJ, Banaszak AT, Bruckman LS, Berwick M, Byrne SN, Foereid B, Häder D-P, Hollestein LM, Hou W-C, Hylander S, Ireland R, Klekociuk AR, Liley JB, Longstreth JD, Lucas RM, Mackenzie R, Martinez-Abaigar J, McKenzie RL, Olsen CM, Ossola R, Paul ND, Rhodes LE, Rose KC, Schikowski T, Solomon KR, Andersen MP, Sulzberger B, Wang Q-W, Wängberg S-A, Yazar S, Young AR, Zhu l, Zhu M. (2022). Environmental Effects and Interactions of Stratospheric Ozone Depletion, UV Radiation, and Climate Change. Assessment Report. Nairobi: Quadrennial Environmental Effects Assessment Panel (EEAP), United Nations Environment Programme (UNEP) 390 pp. https://ozone.unep.org/system/files/documents/EEAP-2022-Assessment-Report-May2023.pdf
Barnes PW, Robson TM, Zepp RG, Bornman JF, Jansen MAK, Ossola R, Wang Q-W, Robinson SA, Foereid B, Klekociuk AR, Martinez-Abaigar J, Hou J-H, Mackenzie R, Paul ND (2023) Interactive effects of changes in UV radiation and climate on terrestrial ecosystems, biogeochemical cycles, and feedbacks to the climate system. Photochemical & Photobiological Sciences. https://doi.org/10.1007/s43630-023-00376-7.
Por: Nadia Politis
Foto principal: I. Milenio BASE / N. Politis
Se trata del académico de la Universidad de Magallanes e investigador del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), Dr. Andrés Mansilla, quien fue invitado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile para exponer en Dubái en Emiratos Árabes Unidos, entre el 30 de noviembre y el 6 de diciembre de este 2023.
Investigador UMAG-CHIC, Dr. Andrés Mansilla. Foto: I. Milenio BASE/N. Politis
Entre el 30 de noviembre y el 12 de diciembre se realizará una nueva versión de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP28), instancia donde diversos gobiernos, organizaciones internacionales, de la sociedad civil, mundo privado y académico se reúnen para adoptar medidas y promover la adaptación ante el calentamiento global y la disminución de los gases de efecto invernadero que lo provocan. Para este año se espera una participación de más de 30.000 exponentes y participantes, y entre ellos el académico de la Universidad de Magallanes e investigador principal del CHIC, Dr. Andrés Mansilla, quien participará como parte del equipo científico chileno junto a académicos del INACH e IDEAL.
El investigador fue invitado por el Ministerio de Relaciones Exteriores con el fin de impulsar al país en materia de transición energética, finanzas sostenibles y soluciones basadas en la naturaleza. “Nuestra participación en la COP28 es una tremenda oportunidad para que Chile no solo releve la importancia de los bosques de algas subantárticos como mitigadores de cambio climático al ser grandes sumideros de carbono, sino que también por los servicios ecosistémicos que impacta a la pesca artesanal y la economía global”, explica el investigador principal del CHIC y académico de la Universidad de Magallanes, Andrés Mansilla.
Bosques de kelp sumergidos en Punta Santa Ana, Estrecho de Magallanes Chile. Foto: Jaime Ojeda
La Región de Magallanes y la Antártica Chilena alberga parte de los ecosistemas más prístinos del planeta, especialmente sus mares. Específicamente en la Reserva de Biosfera Cabo de Hornos están los bosques de Kelp (más conocido como bosques de huiro) más extensos y australes del mundo, y se ha convertido en un lugar de referencia y estratégico para estudiar los efectos del cambio climático a nivel mundial.
Los bosques de Kelp son un conjunto de algas pardas- más conocidas como huiro-, que alcanzan hasta más de 40 metros de altura en las profundidades del mar. Estos bosques son el hogar de una tremenda riqueza marina subantártica, razón por la cual son considerados como verdaderos “ingenieros ecosistémicos” al brindar hábitat, zonas de reproducción, alimentación y crianza para cientos de especies con valor ecológico y socioeconómico como centollas y erizos de mar. Incluso, en las praderas de Macrocystis pyrifera (tipos de algas) estudiadas en la región de Magallanes se han registrado 132 invertebrados de especies diferentes.
“Si analizamos la distribución de los bosques de Kelp en el mundo, podemos ver que hay de distintas especies, principalmente en hemisferio norte, pero los que están en el sur son más conspicuos y abundantes, con más biomasa y crecen más”, sostiene Mansilla, y agrega que “los grandes bosques de algas pardas pertenecen a los órdenes Laminariales y Fucales, representados en las costas de altas latitudes en ambos hemisferios En el caso del Hemisferio Sur, el punto de distribución más austral de representantes de las formaciones de kelp se encuentra en el archipiélago Diego Ramírez”.
Efecto del retroceso glaciar sobre los Bosques de Kelp en Bahia Yendegaia, fotografia aerea con Dron. Foto: Juan Pablo Rodriguez
Asimismo, la zona austral de Chile es de tal relevancia para las y los científicos porque es el único lugar donde convergen tres océanos: pacífico- atlántico- antártico, además de que sus aguas están menos antropizadas, es decir, tienen un bajo impacto de las actividades humanas. Sin embargo, el avance y retroceso de los glaciares producto del calentamiento global ha provocado cambios en las diversas especies marinas de la región, como los bosques de Kelp.
Investigador UMAG-CHIC, Dr. Andrés Mansilla. Foto: I. Milenio BASE/N. Politis
La región de Magallanes es un laboratorio natural para estudiar por el aumento de temperaturas y retroceso de glaciares, donde toneladas de agua dulce que se van al mar, alterando el PH, la salinidad y la temperatura, lo que afecta al desarrollo de las especies que allí habitan, agrega el director del Laboratorio de Ecosistemas Marinos Antárticos y Subantárticos (LEMAS), equipo de investigación que también colabora con el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido como Instituto Milenio BASE.
Las algas, también, son utilizadas como material base para productos farmacéuticos y cosméticos, como fuente de alimento con valor agregado (Alga Procesada), como alimento en otro tipo de cultivo de especies marinas de importancia comercial, así como también de fertilizantes naturales.
Fuente: UMAG-CHIC-Instituto Milenio BASE
Fotografías: Jaime Ojeda y Juan Pablo Rodríguez
Con participación de conferencistas y stands de divulgación científica, el Instituto Milenio BASE estará presente en las regiones de Magallanes, Los Ríos, Biobío, O’Higgins y Metropolitana, con colaboración de más de 30 voluntarias y voluntarios en todo el territorio nacional.
Fortaleciendo su compromiso con la Comunicación de la Ciencia, la formación de jóvenes investigadoras e investigadores y la equidad de género, por segundo año consecutivo, el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido también como Instituto Milenio BASE, se sumará a una nueva versión del Festival de las Ciencias, que por 5to año consecutivo organiza el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación que se desarrollará desde el 1 hasta 8 de octubre en todo el país.
Stand Festival de las Ciencias 2022 en Punta Arenas. Foto: I. Milenio BASE/ C. Barrientos
Intercambiando experiencias de ciencia antártica, investigaciones sobre invertebrados, moluscos e insectos, y acompañados de carismáticas imágenes de pingüinos, ballenas y plantas, los equipos de divulgación científica conversarán con familias, adolescentes, niñas, niños sobre quehacer científico que el Instituto Milenio BASE desarrolla en Puerto Williams, Punta Arenas, Valdivia, Concepción y Santiago. Del mismo modo, las y los asistentes podrán realizar consultas y resolver inquietudes sobre la vida en la Antártica.
Desde el año 2018 que en Chile se conmemora el Día Nacional de la Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación. La ley 21.097 define que éste se conmemora el primer domingo de octubre, y en línea con la conmemoración, el Festival de las Ciencias, se llevará a cabo del 1 al 8 de octubre de 2023 en todo el país. Serán más de 150 actividades en todo el territorio nacional, que buscarán fomentar la curiosidad, el entusiasmo, y la apropiación del conocimiento en grandes públicos y audiencias. Más información en https://festivaldelasciencias.cl
Actividades del Instituto Milenio BASE en Festival de las Ciencias 2023
Región Metropolitana
Lunes 2 de Octubre: Stand de divulgación científica de 9:00 a 15:00 en el marco de XI Feria Científica y Medio Ambiente Comunal de Melipilla. Lugar: Plaza de Armas de Melipilla.
Sábado 7 y 8 de Octubre: Stand de divulgación científica de 9:00 a 19:00 en frontis del Museo Nacional de Historia Natural. Lugar: Parque Quinta Normal.
Región de O’Higgins
Domingo 1 de Octubre. Rancagua: Stand de divulgación científica de 11:00 a 12:00. Campus Rancagua. Lugar: Universidad de O’Higgins.
Miércoles 4 de octubre. Marchigüe: Stand de divulgación científica de 11:00 a 12:00. Lugar: Parque de Los Vientos y Biblioteca.
Viernes 6 octubre. San Vicente de Tagua Tagua: Stand de divulgación científica de 11:00 a 12:00. Lugar: Plaza de Armas de San Vicente de Tagua Tagua.
Región del Biobío
Martes 3 de octubre. Los Ángeles Charla del estudiante doctoral del Instituto Milenio BASE Amado Villalobos, Investigador de la Universidad de Concepción y presidente del Colegio de Biológas y Biológos de Chile . “Expedición a las puertas del fin del mundo: persiguiendo a una mariposa por 15 días” a las 15:30. Lugar: Universidad de Concepción, sede Los Ángeles.
Sábado 7 octubre. Concepción. Charla de Data Manager Instituto Milenio BASE Catalina Marín: “De la Antártica a los datos: mi experiencia como científica de ambientes extremos”. A las 14:00. Lugar: Universidad de Concepción.
Región de Los Ríos
Sábado 7 de octubre. Valdivia. Charla de Investigadora adscrita del Instituto Milenio BASE Julia Saravia, post doctorante Universidad Austral de Chile (UACh). Investigadora Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y Subantártica (LAGEMAS) y Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL) “Antártica: La tierra de la paz y de la Ciencia” a las 16:00. Lugar: Sector costanera de la ciudad, espacio al aire libre.
Sábado 7 octubre. Stand de divulgación científica Instituto Milenio BASE-UACh de 9:00 a 19:00. Lugar: Sector costanera de la ciudad, espacio al aire libre.
Región de Magallanes
Domingo 1 de octubre. Punta Arenas. Stand de Instituto Milenio BASE de 10:00 a 19:00 en Liceo Luis Alberto Barrera. Lugar: Avenida Colón 1250, Punta Arenas.
Domingo 1 octubre. Punta Arenas. Charla abierta al público del Dr. Máximo Frangopulos, Investigador adscrito a nuestro Instituto Milenio BASE, también del Centro de Investigación GAIA Antártica de la Universidad de Magallanes (UMAG) y del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) a las 12:00: “Estudiando las toxinas marinas: 50 años de las mareas rojas en ecosistemas subantárticos”. Lugar: Liceo Luis Alberto Barrera. Avenida Colón 1250, Punta Arenas.
Domingo 1 octubre. Puerto Williams. Visita guiada y stand conjunto entre Instituto Milenio BASE y Centro CHIC de 9:00 a 19:00. Lugar: Centro Subantártico Cabo de Hornos. O’Higgins 310, Puerto Williams.
Lunes 2 octubre. Punta Arenas. Charla de la Dra. Karin Gerard, investigadora principal Instituto Milenio BASE, Centro de Investigación GAIA Antártica- UMAG y CHIC. En Escuela Pedro Pablo Lemaitre a las 15:30 (cerrada): “Odisea por el océano Austral: Mi experiencia como científica antártica y el estudio de las especies”.
Por: Carolina Gajardo y Nadia Politis
Fotografía principal: I. Milenio BASE/ N. Politis
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