Cada 25 de abril se conmemora el “Día Mundial del Pingüino”, una fecha que busca generar conciencia sobre la conservación de estas carismáticas especies. Desde Chile, equipos científicos advierten que su estado actual no solo evidencia amenazas locales, sino también impactos globales del cambio climático.

Dra. Juliana Vianna y Dra. Fabiola León durante estudio de pingüino emperador en la Antártica. Foto: Nadia Politis

El estado de conservación de los pingüinos se ha convertido en una señal de alerta sobre la salud de los ecosistemas marinos a nivel global. Así lo plantea la académica de la Universidad Andrés Bello e investigadora del Instituto Milenio BASE e Instituto Milenio CRG, Dra. Juliana Vianna. La doctora en Ciencias Biológicas mención Ecología, advierte que la importancia del estudio de estas especies se debe a su rol clave como indicadores del equilibrio oceánico.

“Los pingüinos son centinelas del océano: cuando sus poblaciones disminuyen, lo que estamos viendo es un desequilibrio mayor en los ecosistemas marinos. No es solo la pérdida de una especie, es una señal de alerta sobre el estado del planeta. Su conservación es, en el fondo, una decisión sobre nuestro propio futuro”, afirma la coordinadora científica del proyecto 1000Genomas.

Preocupación por conservación de pingüino de Humboldt y pingüino emperador. Fotos: jmclatchie y Claudio González-Wevar.

En Chile, el pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti) enfrenta crecientes presiones debido a la coexistencia de su hábitat con proyectos industriales en la zona norte del país. “Esta situación ha instalado un debate público sobre los límites entre desarrollo económico y conservación ambiental, evidenciando la fragilidad de uno de los ecosistemas marinos más productivos del planeta”, advierte desde Noruega la científica Dra. Fabiola León.

La investigadora advierte que la disminución de estas poblaciones no es un fenómeno aislado. “Los pingüinos cumplen funciones esenciales en las cadenas tróficas y en el transporte de nutrientes, por lo que su deterioro tiene efectos en cascada sobre los sistemas naturales y, eventualmente, sobre actividades económicas vinculadas al océano”, sostiene.

 

Una preocupación global

A nivel internacional, el caso del pingüino emperador (Aptenodytes forsteri) ha generado especial preocupación. “Esta especie depende del hielo marino antártico para su reproducción, un entorno que se ha visto alterado por el calentamiento global”, señala Eduardo Pizarro, investigador doctoral del Instituto Milenio BASE. “Estudios recientes han documentado pérdidas masivas de crías debido al quiebre anticipado del hielo, afectando directamente su supervivencia”, señala.

Dra. Juliana Vianna, Claudia Ulloa y Eduardo Pizarro durante expedición antártica mar de Weddell para estudio de pingüino emperador. Foto: Juliana Vianna.

En este contexto, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) actualizó su estado de conservación a “en peligro de extinción”, reflejando el riesgo creciente que enfrenta la especie. Para Claudia Ulloa, investigadora doctoral UC y del Instituto Milenio BASE, estos antecedentes confirman que la crisis ya no es sólo local, sino global. “La protección de los pingüinos se vincula directamente con la necesidad de resguardar las condiciones que sostienen la vida en el planeta”, puntualiza.

El caso del pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti) y del pingüino emperador (Aptenodytes forsteri) muestran con claridad que, aunque habitan ecosistemas distintos, ambos enfrentan amenazas que ya están documentadas por la ciencia, reflexiona la Dra. Juliana Vianna quien además dirige el Laboratorio de Biodiversidad Molecular en la Universidad Andrés Bello.

Estudios cuantitativos recientes revelan que la vulnerabilidad del género Pygoscelis varía según cada colonia, con tendencias críticas para P. adeliae y P. antarcticus en la península Antártica, especialmente donde coexisten con P. papua. “El análisis de la dinámica poblacional es clave para anticipar riesgos de extinción local”, afirma la estudiante de Magíster en Ciencias Biológicas de la Universidad de Chile, Aline Ubilla Mussa. La investigadora del Laboratorio de Biodiversidad Molecular UNAB del Instituto One Health, enfatiza que integrar modelos matemáticos y estocasticidad ambiental permite diseñar estrategias de conservación personalizadas. Estos hallazgos nos recuerdan que cada colonia es un mundo y si queremos generar estrategias de conservación efectivas, nuestras acciones deben adaptarse a la realidad particular que cada grupo de pingüinos enfrenta.

 

Fortalecimiento de vigilancia y monitoreo

Junto al Dr. Lucas Krüger, del Instituto Antártico Chileno (INACH) desde 2023 que ha encabezado expediciones estratégicas de contingencia para estudiar la gripe aviar en la Antártica, que ha afectado a pingüinos, pero también a cormoranes y skuas. “En marzo de 2024 Chile dio a conocer la detección de casos positivos de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (H5N1) en la Antártica, durante la LX Expedición Científica Antártica (ECA 60) organizada por el INACH”, recuerda Krüger.

Dr. Lucas Krüger y Eduardo Pizarro en expedición antártica para estudio de aves y gripe aviar. Foto: Eduardo Pizarro.

Desde el inicio del monitoreo del virus altamente patógeno de la influenza aviar en ejemplares de aves en la Antártica, el Comité Científico para la Investigación en la Antártica (SCAR por sus siglas en inglés) ha realizado el seguimiento del virus en los territorios antárticos y subantárticos. “Un trabajo que desde Chile se está realizando de forma continua y sistemática”, reflexiona el doctor en biología e investigador del Instituto Milenio BASE.

Investigaciones han mostrado que, bajo escenarios actuales de emisiones, hasta un 80% de las colonias de pingüino emperador (Aptenodytes forsteri) podrían desaparecer hacia fines de siglo debido a la pérdida de hielo marino. A esto se suman eventos recientes donde colonias completas han, muy probablemente, perdido un número importante de crías por el quiebre anticipado del hielo. En paralelo, el pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti) mantiene una población estimada de menos de 35 mil individuos, enfrentando presiones constantes en su hábitat costero en Chile y Perú.

 

Por: Nadia Politis

Fotografía de portada: Eduardo Pizarro

La expedición del Crucero de Investigación Marina en Áreas Remotas 2026 (CIMAR 1 Antártica), a bordo del buque de la Armada de Chile, rompehielos Almirante Óscar Viel, explora el estrecho de Bransfield con alrededor de nueve proyectos a cargo de científicas y científicos de distintas áreas e instituciones.

Desde Punta Arenas zarpó el primer CIMAR rumbo a la Antártica, coincidiendo con el estreno del rompehielos Almirante Óscar Viel como plataforma científica. Proyectos en genómica, química, biología, oceanografía, entre otros, se estarán desarrollando durante las dos semanas de navegación por el estrecho de Bransfield. Una misión que cuenta con un equipo de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas (FCNO) de la Universidad de Concepción (UdeC).

El equipo científico busca conocer la distribución y abundancia del kril en el estrecho de Bransfield. Foto: Angie Díaz, Ramiro Riquelme y Bárbara Riquelme.

El objetivo principal del trabajo que realiza el equipo del Departamento de Zoología de la FCNO es determinar la distribución y abundancia del kril antártico, (Euphausia superba). La investigación es liderada por el académico de la UdeC, el Dr. Ramiro Riquelme, con el apoyo de la asistente de investigación Bárbara Riquelme y la participación de la Dra. Angie Díaz, investigadora del Instituto Milenio BASE y académica de la misma casa de estudio.

Las muestras están siendo colectadas mediante tres metodologías complementarias: “Arrastre con redes; sensoramiento remoto a partir de acústica y por roseta. Esta última está a cargo de la Dra. Angie Díaz, responsable del análisis genómico y del ADN ambiental”, explica el jefe del proyecto, investigador de Núcleo Milenio para el Estudio de la Desoxigenación en el Océano Pacífico Sur Oriental (DEOXS) y del Anillo Antártico DIPOLE, Dr. Ramiro Riquelme.

Dra. Angie Díaz, investigadora principal del Instituto Milenio BASE con el rompehielos Almirante Óscar Viel de fondo.

Parte de los objetivos principales del Instituto Milenio BASE es conocer y describir los ecosistemas que podemos encontrar en zona antártica y subantártica”, señala la Dra. Angie Díaz. Esta investigación se centra en una especie clave para la trama trófica del océano Austral, Euphausia superba. “En ese sentido, estamos incorporando un modelo de estudio a escala mundial que acopla la parte genómica con múltiples datos oceanográficos, lo que permitirá hacer una caracterización más fina de la especie y de sus variables ambientales”, agrega la investigadora.

El primer CIMAR Antártico

El programa de Cruceros de Investigación Marina en Áreas Remotas (CIMAR) se inició en 1995 como una iniciativa del Comité Oceanográfico Nacional (CONA) y del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA). Desde entonces, ha recorrido fiordos y canales australes, además de territorios insulares como Isla de Pascua y el Archipiélago Juan Fernández, con el propósito de ampliar el conocimiento científico sobre zonas oceánicas de difícil acceso para el país. Este 2026, el programa marca un nuevo hito al realizar, por primera vez, una expedición dirigida al sexto continente.

Por medio de rosetas, colectan muestras de agua a profundidades de 200, 100 y 50 metros, para ADN ambiental y estudio de kril. En la foto, la Dra. Angie Díaz con Patricia Álvares, asesora científica.

El jefe de crucero CIMAR 1 Antártica, teniente primero Alejandro Maraboli-Quezada, indica que el principal objetivo de esta comisión es “poner a prueba las capacidades del buque para realizar investigaciones en la Antártica, lo que representa un gran desafío. Al ser su primera misión, queremos observar cómo se comporta, cómo responde la dotación y si cumple con las expectativas de los científicos y sus proyectos”. Esta expedición marca el estreno del rompehielos con fines científicos, el cual cuenta con amplios espacios, laboratorios especializados y equipamiento para el desarrollo de investigación en terreno. 

Desde la Armada de Chile, el comandante en jefe de la Tercera Zona Naval, Juan Soto Herrera, expresa el compromiso de la institución con la ciencia: “Esta comisión, particularmente, lleva un grupo bien variado de científicos y académicos de distintas universidades de nuestro país, que van a llevar adelante aproximadamente nueve proyectos diferentes en relación con química, física, geografía y geología del mar y del fondo marino. Todo eso para conocer aún más todo nuestro territorio antártico y cimentar nuevos antecedentes para la proyección del área protegida”, comenta.

Los equipos científicos utilizan los laboratorios y tecnologías del buque para la mantención y análisis de las muestras a bordo.

Una expedición interdisciplinaria y colaborativa

La expedición tendrá una duración aproximada de dos semanas y se encuentra recorriendo distintos puntos del estrecho de Bransfield, incluidos dos montes submarinos. El Dr. Leonardo Castro Cifuentes, académico de la Universidad de Concepción, está a cargo como jefe del grupo científico del CIMAR, integrado por cerca de una veintena de investigadores e investigadoras provenientes de distintas instituciones y áreas del conocimiento.

Desde su experiencia, la colaboración es una práctica habitual en el ámbito científico: “En oceanografía, normalmente debemos trabajar en colaboración con otras instituciones, porque no todos contamos con los mismos equipos y la experticia varía entre cada institución. Una variedad de miradas que enriquece el trabajo en terreno”, señala. En la Antártica, agrega, donde aún son pocos los equipos que desarrollan investigación, resulta clave compartir los resultados con la comunidad científica internacional y así contribuir a consolidar la presencia de Chile en el territorio.

El comandante en jefe de la Tercera Zona Naval, Juan Soto Herrera, se hizo presente antes del zarpe para dirigir unas palabras al equipo científico.

Por su parte, el jefe de la Tercera Zona Naval destaca el nivel de colaboración que implica la expedición: “En la Marina creemos profundamente en el trabajo en equipo y en el esfuerzo interagencial. Ninguna iniciativa de esta magnitud, a nivel estatal, es posible con un solo actor. En ese sentido, consideramos a este amplio equipo de científicos como parte de nuestra dotación: intercambiaremos apreciaciones, evaluaremos reacciones y propondremos mejoras al proyecto, con el objetivo de fortalecer la presencia soberana de nuestro país en la Antártica desde la ciencia”.

La iniciativa CIMAR es fruto del esfuerzo mancomunado entre el SHOA, el CONA, la comunidad científica y distintos organismos del Estado, como el Ministerio de Defensa Nacional, el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, el Instituto Antártico Chileno y la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, con el objetivo de contribuir al conocimiento oceánico. 

 

Por: Antonieta Mackenzie, Instituto Milenio BASE

Fotografías: Instituto Milenio BASE / Constanza Barrientos 

Microcámaras con GPS instaladas sobre el lomo de pingüinos barbijo permitieron registrar su increíble nado, muy similar a un vuelo, desde la perspectiva de las propias aves, cómo se desplazan y buscan alimento en el océano Austral, revelando escenas submarinas que normalmente permanecen ocultas bajo la superficie. Los videos muestran fragmentos de nado, buceos y acercamientos a cardúmenes de kril, entregando una mirada única al comportamiento de estas aves en su hábitat natural.

El registro fue obtenido por el equipo del Dr. Lucas Krüger, científico del Instituto Antártico Chileno (INACH) y del Instituto Milenio BASE, en la Zona Antártica Especialmente Protegida de punta Armonía, en la isla Nelson. Allí desarrollan un estudio para entender con mayor detalle cómo buscan alimento los pingüinos y cómo explotan el kril en distintos puntos de la Península. Este trabajo se inserta en el programa de Áreas Marinas Protegidas del INACH y aporta información al programa de monitoreo ecosistémico de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos de la Antártica (CCRVMA).

Cómo se grabó el nado del pingüino

Para obtener estas imágenes, el equipo fijó una microcámara sobre las plumas del pingüino, utilizando un método ya probado en otros estudios de rastreo. “Las cámaras, como hemos hecho con otros dispositivos de rastreo que hemos trabajado en el pasado, van pegadas a las plumas con cinta y pegamento”, explica Krüger.

El dispositivo se coloca solo por un viaje de alimentación: se instala en un ejemplar que está en etapa de reproducción y se retira cuando vuelve al nido. “Durante este período los animales que están activamente reproduciéndose tienen un nido con pichones. Entonces salen a alimentarse al mar y tienen que volver para traer comida a los pichones. Entonces ponemos la cámara en uno de estos animales, él va a salir al mar y va a volver, y cuando vuelve sacamos la cámara. Esto es un máximo de dos días en un animal”, detalla.

Estos equipos no solo registran video, sino que también integran sensores de profundidad y acelerómetros. Según explica Krüger, esto permite “examinar exactamente el comportamiento de los pingüinos durante el buceo, la aceleración y movimientos que el pingüino hace, y relacionar estas señales durante el buceo con lo que el animal está haciendo a través de la imagen de la cámara”.

El valor de estas cámaras, según el investigador, está en que permiten entender con mucho más detalle cómo los pingüinos buscan su alimento, en particular el kril, que es su principal recurso en la zona. Gracias a que los dispositivos registran datos de inmersión y movimiento, el equipo puede examinar el comportamiento durante el buceo y relacionar esas señales con lo que muestra la imagen, clasificando si el animal se alimenta en cardúmenes densos o en kril aislado, a distintas profundidades, horarios y niveles de esfuerzo, además de estimar la distancia que recorre en cada salida al mar.

Un área protegida para estudiar aves marinas

Punta Armonía es una Zona Antártica Especialmente Protegida cuyo valor central es su ecosistema. “Uno de los valores biológicos que esta área está protegiendo son las aves marinas. Primero porque acá hay un número bastante importante de especies que se reproducen acá en una área relativamente pequeña”, explica Krüger.

Entre ellas destaca una colonia de pingüinos barbijo que ha experimentado cambios importantes en las últimas décadas. “En los años 80 eran más de 100.000 nidos, en los años 90 eso bajó a 90.000 nidos y ahora tenemos como 40.000 nidos. Aún así, es un número bastante importante para la especie, ya que es una colonia representativa de la población de pingüinos barbijo de la península Antártica y del sur”, detalla.

En este escenario, las microcámaras permiten seguir el viaje completo de un pingüino en tiempos de reproducción: abandona su nido con pichones pequeños, se desplaza hacia las zonas de alimentación, bucea a distintas profundidades durante la noche y regresa al día siguiente. “Ahí tenemos algunos ejemplos de que salieron en grupo a alimentarse y estuvieron buceando a profundidades de 30 metros durante el período nocturno”, describe el científico.

Lo que revela el nado sobre un océano en cambio

Los registros también muestran cómo se organizan las aves marinas en el espacio y con qué otras especies comparten las rutas hacia las áreas de alimentación. “En algunos de los videos que hemos obtenido vemos, por ejemplo, los pingüinos barbijo, que durante el tránsito a las zonas de alimentación han estado en grupos poliespecíficos donde hay pingüinos papúa también. Hemos visto ballenas jorobadas y ballenas fin junto con los pingüinos moviéndose hacia las zonas de alimentación”, relata Krüger.

Asimismo, añade, “este año se han movido, por lo menos, una o dos horas antes de empezar a intentar capturar kril. Y también hemos visto que están alimentándose principalmente durante la noche, algo que no siempre es así”.

Detrás de cada uno de estos videos hay un esfuerzo logístico y humano considerable, pero para el investigador ese desgaste se justifica por lo que aportan las imágenes al conocimiento del ecosistema. “Pero todo esto es válido una vez que los resultados que esperamos obtener, específicamente de estas cámaras, nos va a permitir tener un mejor entendimiento de algunos parámetros de cómo los pingüinos buscan su alimento, específicamente el kril, que es su principal alimento acá”, afirma.

Además de evidenciar patrones de convivencia con otras especies, los datos ayudan a entender cómo distintos factores, como cambios en la disponibilidad de kril, competencia con otras aves o recuperación de poblaciones de ballenas, se suman a las presiones que enfrentan colonias como la de punta Armonía. En ese contexto, cada buceo registrado se convierte en información válida para comprender el funcionamiento del ecosistema y para dimensionar los desafíos que enfrentan los pingüinos para seguir encontrando alimento en el océano Austral.

Cambios en la temporada de cría

Krüger señala que los nuevos antecedentes sobre el comportamiento en el mar se dan en un contexto en que varias colonias de pingüinos en la Antártica han adelantado su período de reproducción, algo que “es coherente con los cambios climáticos que se han visto”. A su juicio, esto se explicaría porque “las condiciones de anidación han cambiado probablemente por el derretimiento más temprano de la nieve en las colonias, que es el principal limitante durante la llegada de los pingüinos en el período de reproducción”.

Este adelanto podría generar desajustes entre la crianza de los pichones y la disponibilidad máxima de kril, así como mayor competencia por alimento entre las tres especies de pingüinos pigoscélidos de la península Antártica y las islas Shetland del Sur. “Si ahora los barbijo empiezan a reproducirse más temprano, puede ser que eso coincida con la necesidad de alimentación de los papúa, por ejemplo, que son mucho más eficientes que los barbijo, entonces eso podría sí afectar la disponibilidad de alimento”, advierte el investigador, quien añade que este fenómeno se suma a otros factores como cambios en la biomasa de kril, aumento de las lluvias, recuperación de ballenas y el incremento de la pesquería de este pequeño crustáceo en la región.

El Instituto Antártico Chileno (INACH) es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).

Haz click en la foto y conoce a los “pingüinos voladores”:

Imagen desde el lomo de un pingüino barbijo

Fuente: Instituto Antártico Chileno.

La Dra. Julieta Orlando dictará la charla magistral “La Antártica oculta en un planeta que cambia” el jueves 15 de enero de 2026. Foto: Juan Carlos Patiño

En esta nueva versión, que celebra 15 años de trayectoria del principal encuentro de divulgación científica de Latinoamérica, dos instituciones de la ciencia ciudadana y la sociedad civil se sumarán a un stand de divulgación científica que compartirá los principales hallazgos de la ciencia antártica entre el 12 y el 17 de enero de 2026 en el Centro Cultural CEINA, en Santiago.

Bajo el lema “Humanidad, ¿hacia dónde vamos?”, la nueva edición del Congreso Futuro invita a reflexionar sobre los desafíos globales asociados a la ciencia, la tecnología, el medioambiente, la cultura y la democracia, en un contexto de profundas transformaciones sociales y ambientales. Por segundo año, el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE) confirmó su participación en este emblemático encuentro de divulgación científica a través de una charla magistral.

Por segundo año, el Instituto Milenio BASE se suma con stand de divulgación colaborativo al evento. Foto: Stand BASE y 1000 Genomas en Congreso Futuro 2025

Con la conferencia: “La Antártica oculta en un planeta que cambia”, la Dra. Julieta Orlando (Universidad de Chile/SOMICH/Instituto Milenio BASE) explorará el mundo invisible del continente helado;  microorganismos y procesos biogeoquímicos que sostienen la vida polar, reflexionando sobre un cambio de perspectiva para “mirar más allá de la superficie del hielo y comprender cómo lo micro afecta lo inmenso, y cómo ese conocimiento es clave para construir respuestas más eficaces frente a los desafíos actuales”, señala.

La conferencia se realizará el jueves 15 de enero de 2026, a las 13:20 en el bloque 25; “Descifrar la inmensidad”. Reserva de entradas en https://www.passline.com/sitio-evento/congreso-futuro-2026-451515 

Divulgación científica colaborativa

Acercar los conocimientos polares, con una mirada interdisciplinaria a las y los asistentes es el objetivo de la alianza colaborativa. Foto: Stand BASE y 1000 Genomas en Congreso Futuro 2025

Con el objetivo de acercar los conocimientos polares, con una mirada interdisciplinaria, a las y los asistentes de Congreso Futuro, el Instituto Milenio BASE realizó una alianza colaborativa con APECS Chile: la Asociación de Jóvenes Científicos Polares (APECS, por sus siglas en inglés), la Fundación Coalición de Jóvenes Antárticos Chile (AYC, por sus siglas en inglés) y el Programa de Estudios Antárticos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile (U-Antártica) a través de un stand de divulgación científica que estará presente durante toda la realización del congreso.

 “Como APECS Chile, como ONG de investigadores early career (carrera temprana), es muy importante poder participar en este tipo de instancias del Congreso Futuro junto al Instituto Milenio BASE. Para nosotros es muy importante que la ciudadanía conozca el trabajo que investigadores e investigadoras jóvenes polares estamos realizando y visualizando hacia el futuro, en materia de ciencia antártica, así como, cuáles son los desafíos que nosotros observamos en materia de formación en la academia, género y bienestar de la comunidad”, señala el Dr. Sebastián Rosenfeld, presidente de APECS Chile: “El hacer ciencia de calidad no solo conlleva tener a mentes brillantes, sino que también garantizarles un bienestar como individuos y en un entorno seguro”, advierte.

El “Stand polar de ciencia antártica y biodiversidad” estará desde el lunes 12 de enero hasta el viernes 16 de enero de 2026. Foto: Stand BASE y 1000 Genomas en Congreso Futuro 2025

Para la Coalición de Jóvenes Antárticos, colaborar con el Instituto Milenio BASE en espacios como Congreso Futuro es una oportunidad clave para fortalecer nuestro trabajo de divulgación y avanzar en uno de los objetivos que tenemos en común: la descentralización. Nuestra fundación nació en la región de Magallanes, profundamente vinculados al territorio subantártico, y hoy, gracias a esta alianza, hemos logrado extender nuestras redes y tener una presencia activa en la Región Metropolitana, conectando saberes, juventudes y territorios“, subraya su presidenta Constanza Barrientos.

Con el paso de los años, el Congreso del Futuro se ha consagrado como un hito en la realidad cultural chilena. Es un punto de encuentro entre los tomadores de decisión y quienes hacen ciencia, y al mismo tiempo hace una labor de difusión hacia los públicos más masivos de una gran importancia. Por eso, la presencia del Programa de Estudios Antárticos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, que trabajamos en coordinación y en conjunto con la línea de investigación sobre gobernanza del Instituto Milenio BASE, constituye un aporte a la discusión de los temas más relevantes sobre el gobierno del sexto continente”, comentó el Dr. Luis Valentín Ferrada, doctor en derecho, académico de la Facultad de Derecho U. Chile e investigador principal del Instituto Milenio BASE.

El “Stand polar de ciencia antártica y biodiversidad” estará con actividades, concursos y material educativo del lunes 12 al viernes 16 de enero de 2026, de 10:00 a 17:00 horas. Más información en https://www.instagram.com/mileniobase

“Humanidad, ¿hacia dónde vamos?” es el lema que enmarca las actividades del Congreso Futuro 2026. Foto: Stand BASE y 1000 Genomas en Congreso Futuro 2025

En 2024, la conferencia “Genomas como herramientas para comprender la biodiversidad” fue realizada por la Dra. Juliana Vianna (UNAB/CRG/Instituto Milenio BASE), sumado al estudio de genoma de dos especies en peligro de extinción en Rapa Nui. La coordinadora nacional del Proyecto 1000 Genomas, ha compartido su experiencia antártica en el estudio de genes de pingüinos, y su rol como conservadores de la biodiversidad.

El Congreso Futuro 2026 se realizará entre lunes 12 y el sábado 17 de enero de 2026, con actividades presenciales en el Centro Cultural CEINA (Arturo Prat #33, Santiago) y una programación descentralizada que se desplegará en todas las regiones del país, además de transmisiones internacionales. La edición conmemorativa por los 15 años del evento reafirma su carácter gratuito, abierto y accesible, consolidándolo como un espacio clave de encuentro entre el conocimiento científico y la ciudadanía. Más información en https://congresofuturo.cl/

 

Fotografías y texto: Instituto Milenio BASE

Expedición de buceo científico estuvo integrada por Elie Poulin, Alejandro Pérez Matus, Ignacio Garrido y Javier Nareto. Foto: PONANT Expeditions

Durante  más de 15 días, una expedición científica sin precedentes reunió a investigadores del Instituto Milenio BASE, Universidad de Chile, Universidad Católica, Núcleo Milenio NUTME, Laboratorio Costero Calfuco UACh y Costa Humboldt, con el objetivo de realizar buceo científico en la Antártica y estudiar cómo peces e invertebrados marinos se adaptan a uno de los ecosistemas más frágiles del planeta.

Con temperaturas que descienden los -1° en el agua, y una sensación térmica de -10° en el ambiente, una nueva expedición internacional se internó al sur del Círculo Polar Antártico, el Instituto Milenio BASE llevó a cabo su expedición  número 16 junto a la empresa francesa PONANT, EL viaje incluyó el impresionante canal “Gullet” –conocido por sus paisajes montañosos, bloques glaciares y variada biodiversidad– la isla Pourquoi Pas, bahía Margarita y la isla Charcot, con el objetivo de monitorear hábitats marinos claves del océano Austral.  Una alianza institucional que consolidó un esfuerzo colaborativo de alto impacto científico, junto con actividades de divulgación y educación científica. 

Con temperaturas que descienden los -1° en el agua, y una sensación térmica de -10° en el ambiente, el equipo se sumergió en las profundidades del océano Austral. Foto: Ignacio Garrido

El equipo de buzos integrado por Elie Poulin (Instituto Milenio BASE/Universidad de Chile), Alejandro Pérez Matus (Pontificia Universidad Católica de Chile y Núcleo Milenio NUTME), Javier Naretto (Costa Humboldt) e Ignacio Garrido (Laboratorio Costero Calfuco de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile), quienes combinaron su amplia experiencia en investigación antártica, ecología marina y buceo científico de alta complejidad. “Es muy satisfactorio lograr una alianza de esta envergadura, ya que además de la toma de muestras, nos ha permitido desarrollar grabaciones de video bajo las aguas antárticas y lograr registros fotográficos de alto impacto, que nos permitirán ampliar el objetivo de nuestro trabajo científico colaborativo”, señala Elie Poulin, también doctor en Ecología y Evolución.

Tras una cuidadosa identificación de puntos de interés, el equipo realizó inmersiones científicas para observar especies en su ambiente natural y recolectar muestras destinadas a estudios genéticos, fisiológicos y ecológicos: “Comprender cómo invertebrados y peces antárticos viven, se desplazan y responden a las condiciones ambientales extremas, en un contexto de acelerado cambio climático, es fundamental para anticipar el futuro de estos ecosistemas”, complementa Alejandro Pérez Matus, doctor en Biología Marina.

Los datos obtenidos durante la expedición permitirán comparar poblaciones con registros previos del mar de Weddell y de las islas Shetland del Sur, identificando niveles de conectividad biológica y posibles áreas que actúan como refugios naturales frente al calentamiento global. 

“Estos resultados no sólo profundizan el conocimiento sobre cómo la vida resiste en uno de los ecosistemas más extremos del planeta, sino que aportan evidencia científica fundamental para diseñar estrategias de conservación efectivas frente al cambio climático que amenaza el océano Austral”, reflexiona el ecólogo marino y biólogo Ignacio Garrido.

Observar las especies en sus hábitats naturales y recolectar cuidadosamente muestras para estudios genéticos y ecológicos, fue el objetivo de la misión. Foto: Ignacio Garrido

“La colaboración entre instituciones, sumado a la experiencia en terreno, buceo científico, y una mirada integral de la conservación de los ecosistemas marinos, ha sido clave para el éxito de esta expedición”, finaliza Javier Naretto, biólogo marino y buzo especializado en ecología de comunidades bentónicas. Una expedición que culminará el próximo 21 de diciembre, que conmemora el llamado “solsticio de verano”, fenómeno que marca el día del año más corto en el hemisferio sur, acompañado de noches de baja oscuridad en la Antártica. 

La colaboración entre el Instituto Milenio BASE, Universidad de Chile, Universidad Católica, Núcleo Milenio NUTME, Laboratorio Costero Calfuco UACh y Costa Humboldt refuerza el vínculo entre la investigación académica y la protección del patrimonio natural, destacando la importancia de generar ciencia colaborativa que no solo genere conocimiento, sino que también contribuya a la toma de decisiones informadas para la conservación del océano Austral.

 

Por: Nadia Politis

Fotografía de portada: Ignacio Garrido

Equipo integrado por la Dra. Juliana Vianna, Claudia Ulloa, Eduardo Pizarro y Dyess Harp, navegó por mar de Weddell a bordo de PONANT. Foto: PONANT

Más de diez equipos de investigación de Puerto Williams, Punta Arenas, Valdivia, Puerto Montt, Concepción y Santiago, viajarán al continente helado para desarrollar estudios en biodiversidad, junto con vigilancia sanitaria de aves y mamíferos marinos. Investigaciones clave para comprender el impacto del cambio climático en los ecosistemas.

Con el inicio del verano austral, el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE) inicia una nueva temporada de expediciones que ampliará su presencia en uno de los territorios más sensibles del planeta. Entre bases, campamentos y plataformas marítimas coordinadas junto al Instituto Antártico Chileno (INACH), las y los investigadores desplegarán proyectos que abordan desde la salud de aves marinas frente a amenazas emergentes —como la influenza aviar— hasta estudios de genética, microbiología y cambio ambiental en ecosistemas costeros, marinos y terrestres. 

Durante 60 días, el Dr. Lucas Krüger, Gaspar Mejías, Eduardo Pizarro, Kinga Hoszek-Mandera y Esther Wilhelm, estarán acampando en Punta Armonía, Antártica. Foto: L. Krüger

“En esta temporada antártica 2025-2026 nuevamente tendremos un importante despliegue de equipos de investigación en terreno. Este trabajo refleja importantes esfuerzos por construir colaboraciones interdisciplinarias e internacionales con el objetivo de estudiar la biodiversidad y los impactos del cambio climático en la biota”, señala el Dr. Elie Poulin, director del Instituto Milenio BASE y académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile (UChile).

Una continuidad a una agenda científica que abarca biodiversidad marina, ecología de peces, microbiología ambiental, aves, plantas e invertebrados: “Desde el análisis genético hasta el seguimiento de especies clave frente al cambio climático. Las campañas integran disciplinas para comprender la resiliencia de los ecosistemas antárticos con un sello BASE: investigación de frontera y participación activa de investigadoras e investigadores jóvenes”, puntualiza la Dra. Julieta Orlando, directora alterna del Instituto Milenio BASE, académica de la Facultad de Ciencias UChile y presidenta de la SOMICH.

El Dr. Elie Poulin, Dr. Alejandro Pérez Matus, Dr. Javier Nareto e Ignacio Garrido, integran el equipo de buzos científicos que navega por el océano Austral. Foto: PONANT

El despliegue en terreno también considera un trabajo internacional con la empresa francesa PONANT, esencial para acceder a zonas remotas del continente. Investigadoras e investigadores del Instituto Milenio BASE participarán en estudios de metano, biología marina, documentación científica y ecología de aves, ampliando la escala de observación y reforzando redes globales de colaboración. Estas campañas abarcan itinerarios desde el Círculo Polar hasta islas subantárticas.

De forma paralela, se desplegarán múltiples proyectos de la Expedición Científica Antártica (ECA) en su versión n°62, coordinadas por INACH, con un trabajo en bases, penínsulas e islas. Los equipos recolectarán muestras de suelo, plantas, aves y organismos marinos bajo estrictos protocolos de bioseguridad, aportando datos esenciales para evaluar cambios ambientales acelerados. 

En el marco de una colaboración con el Instituto Polar Noruego, la Dra. Fabiola León, Dr. Andrew Lowther y Rafaela Mella, salen desde Ushuaia rumbo a la Antártica para levantar campamento. Foto: F. León

Estas investigaciones se realizan en un momento clave para la ciencia antártica. En los últimos años, equipos del Instituto Milenio BASE han encabezado estudios pioneros que incluyen la detección de influenza aviar H5N1 en aves de la península, el monitoreo de cambios en la biodiversidad marina y terrestre, y análisis sobre la respuesta de especies y ecosistemas al calentamiento acelerado.

El Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido también como Instituto Milenio BASE, busca generar conocimiento científico de frontera y formar jóvenes investigadores en torno a la biodiversidad de los ecosistemas antárticos y subantárticos, con el fin de comprender, evaluar y predecir los efectos del cambio climático sobre la biota. Esto con el objetivo de proponer políticas de conservación y gobernanza para la Antártica, el océano Austral y las regiones subantárticas, así como sensibilizar y comunicar a un público amplio sobre las amenazas que enfrentan estos ecosistemas.

El Instituto Milenio BASE pertenece a la Iniciativa Científica Milenio, un programa de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Chile. Más información en https://www.institutobase.cl 

 

Por: Instituto Milenio BASE

Fotografía portada: Productora OxitoCine / Jota Loyola

Desde Bretaña hasta el extremo sur de Chile, la investigadora francesa Morgane Durand ha recorrido un camino marcado por el mar. Estudiante de doctorado en el Museo Nacional de Historia Natural de París, colabora con el Instituto Milenio BASE y el Laboratorio de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (LEMAS) de la Universidad de Magallanes (UMAG).

En esta crónica, Morgane comparte su experiencia como parte de la Expedición Científica Antártica N°61 del Instituto Antártico Chileno (INACH), donde participó en el estudio de la criptofauna bentónica, biodiversidad que habita el fondo marino. Su relato combina la rigurosidad del trabajo científico con la vivencia de explorar uno de los lugares más extremos del planeta.

Por: Morgane Durand

Morgane participó de la Expedición Científica Antártica (ECA) N° 61 del Instituto Antártico Chileno (INACH), con la Dra. Karin Gérard del Instituto Milenio BASE. Foto: Morgane Durand

Soy francesa e investigadora de doctorado en el Museo Nacional de Historia Natural (MNHN) de París. Vengo de Concarneau, una ciudad bretona volcada hacia el océano. Es un puerto vivo, rodeado de murallas y atravesado por la luz cambiante del Atlántico. Allí, el mar no es un paisaje de fondo sino una presencia cotidiana: moldea los gestos, los oficios, las imaginaciones. Es en ese escenario de mareas, pesca y algas es donde crecí.

Fue gracias a mi directora de tesis, la doctora Karin Gérard, que conocí Punta Arenas. Ella vive y trabaja desde allá, y es debido a ese hilo y vínculo científico que esta ciudad apareció en mi mapa mental: un puerto en el fin del mundo, pero también un cruce de investigadores, una puerta abierta hacia el sur helado.

Mi tesis busca entender la diversidad de pequeños animales que viven escondidos en las rocas y arrecifes del fondo marino antártico. A este grupo lo llamamos “criptofauna bentónica”. Para estudiarlo utilizamos unas estructuras llamadas “Estructuras autónomas de monitoreo de arrecifes” o ARMS por sus siglas en inglés (Autonomous Reef Monitoring Structures), que permiten observar de forma similar, en distintos lugares y tiempos. Qué especies llegan a habitar el fondo del océano.

Trabajo en colaboración con el Instituto Milenio BASE y el Laboratorio de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (LEMAS) de la Universidad de Magallanes (UMAG) en Punta Arenas, junto a mi supervisora la Dra. Karin Gérard, y con el Dr. Cyril Gallut de la Universidad de la Sorbona, en Francia. Con ellos participé de la Expedición Científica Antártica (ECA) N°61 organizada por el Instituto Antártico Chileno (INACH). En febrero de 2025 estuvimos en la base Profesor Julio Escudero, en isla Rey Jorge, ubicada en la península Antártica.

Morgane desarrolla su tesis de doctorado junto a la Dra. Karin Gerard y el Dr. Cyril Gallut. Foto: Morgane Durand

Durante un mes, realizamos inmersiones submarinas para recuperar los ARMS que llevaban sumergidos más de un año y desplegar otros nuevos para los años venideros. En el marco de otro proyecto, también dirigido por la Dra. Karin Gérard, nos embarcamos en la nave RS Karpuj de INACH para realizar una campaña oceanográfica en bahía Fildes. Tomamos muestras de megafauna bentónica con redes de arrastre desplegadas a unos 300 metros de profundidad, y recogimos zooplancton y fitoplancton con redes bongo.

Navegar en la Karpuj fue una gran experiencia, donde la investigación científica se escribe primero en el terreno, lejos de la seguridad del laboratorio. Los logísticos, con su experiencia del viento y de las olas, fueron esenciales para que cada muestreo, cada red lanzada, se realizara de manera correcta. El mar impone su ritmo y sus imprevistos: hay que observar, anticipar, adaptarse. Era un recordatorio constante de que la ciencia no existe solo en los datos, sino también en la acción, en la atención al mundo real y en la capacidad de responder a lo inesperado.

Una vez recuperados los ARMS, establecimos los protocolos de procesamiento: clasificación de organismos fijos y móviles, toma de fotografías, conservación en etanol, formol o congelación. La preparación para el análisis molecular se dividió en dos enfoques: El primero, el barcoding, que consiste en aislar organismos individuales para extraer su ADN y, a continuación, amplificar fragmentos genéticos específicos para secuenciarlos y compararlos con bases de datos de referencia. La segunda, el metabarcoding, examina toda la comunidad presente en una muestra compleja (por ejemplo, un conjunto de especímenes raspados de una placa de ARMS).

En el océano Austral, la temperatura del agua puede llegar hasta los -2° C. Foto: Morgane Durand

La primera etapa – la extracción del ADN – se realizó directamente en el laboratorio de la base Profesor Julio Escudero de INACH. Esta experiencia, en la Antártica, fue sin duda una de las más memorables. Todo era más intenso: el frío, la luz, el silencio, la fatiga, la belleza. Nos sumergimos en la ciencia, pero también en todo.

En las aguas frías, literalmente cortantes, cada inmersión era tanto una prueba física como un momento de gracia. Sentir cómo se contrae el cuerpo al contacto con el agua, cómo sube la adrenalina. Controlar la respiración, mantener la calma, controlar los movimientos a pesar de los dedos entumecidos, el peso del equipo y a veces la corriente. Y luego ver… ver el fondo marino como si se abriera un libro que ningún ojo ha leído todavía. Observar, anotar, tomar muestras. El cuerpo se pone a prueba. Y luego está la mente, constantemente desafiada: por los datos que hay que organizar, los protocolos que hay que seguir, los imprevistos que hay que gestionar, las decisiones que hay que tomar, a veces con rapidez.

Cuando está en Punta Arenas, Morgane trabaja en el Laboratorio de Ecosistemas Marinos Antárticos y Subantárticos (LEMAS) en el Instituto de la Patagonia, Universidad de Magallanes (UMAG). Foto: Constanza Barrientos

De vuelta en Punta Arenas, continué mi trabajo durante un mes en el LEMAS de la UMAG. Durante este período, realicé los análisis de las muestras extraídas, concentrándome en el aspecto del barcoding. También realicé PCR en cada una de las muestras, con el objetivo de amplificar el ADN de los organismos presentes y permitir su secuenciación en Francia, en el otro laboratorio donde trabajo en Concarneau.

El tiempo que pasé en Punta Arenas me ofreció una nueva faceta de la investigación. Nuevas herramientas, nuevos colegas, nuevas formas de hacer las cosas. Trabajar en otro idioma, pensar de forma diferente, aprender de nuevo. Comprender que los métodos difieren, que los puntos de vista cambian según las culturas científicas.

Esos dos meses pude superar mis límites, cuestionar mis rutinas y enriquecer mi práctica. Explorar de verdad. No sólo el entorno marino polar, sino también las distintas formas de ser investigadora: sobre el terreno, en el laboratorio, con los demás.

 

Foto de portada: Morgane Durand en LEMAS- UMAG / I. Milenio BASE / C. Barrientos.

Un equipo internacional de investigadores, liderado por Juliana A. Vianna, directora alterna del Instituto Milenio Centro de Regulación del Genoma (CGR), investigadora de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile y del Instituto Milenio BASE, junto a la Dra. Fabiola León, investigadora del IM-CGR y del IM-BASE, ha detectado por primera vez casos sospechosos de influenza aviar altamente patógena (HPAIV) subtipo H5 en dos especies residentes del continente antártico: el pingüino Adelia (Pygoscelis adeliae) y el cormorán antártico (Leucocarbo bransfieldensis).

Equipo de gripe aviar tomando muestras de pingüino adelia en Antártica. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

El estudio, publicado en la revista Scientific Reports, es parte de proyectos financiados por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) a través del Instituto Milenio BASE y del CGR. La campaña de muestreo se desarrolló entre diciembre de 2023 y enero de 2024, abarcando 13 colonias de aves marinas desde la Península Antártica hasta el Mar de Ross, incluyendo sectores del Mar de Bellingshausen, de mar de Weddell  y Amundsen.

De las 115 aves examinadas, nueve presentaron resultados positivos para amplificación por RT-PCR de un segmento del virus H5, principalmente en Isla Beagle y Red Rock Ridge, ambas en la Península Antártica. Este hallazgo sugiere que la actual panzootia global de H5N1 habría alcanzado por primera vez el continente blanco, ampliando la lista de especies potencialmente afectadas y marcando los casos más australes registrados hasta ahora.

Estos resultados son una alerta temprana que permiten iniciar un monitoreo más intensivo y reforzar las medidas de bioseguridad para proteger la biodiversidad antártica. Es fundamental entender las rutas de transmisión y la respuesta de las distintas especies frente a este virus, especialmente en ecosistemas tan frágiles como el de la Antártica. Fuimos los primeros en advertir esta situación y en señalar la importancia de actuar antes de que el virus se propague a otras zonas del continente blanco”, señala la Dra. Juliana Vianna.

Cormorán antártico (Leucocarbo bransfieldensis). Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

Un aspecto relevante es que ninguna de las aves sospechosas mostró síntomas evidentes al momento de la captura, lo que plantea el riesgo de que actúen como portadores asintomáticos y faciliten la transmisión silenciosa del virus a otras colonias. Pese a estas detecciones, no se registraron casos en el tramo que conecta la Península Antártica con el Mar de Ross, lo que entrega un punto de referencia importante para el seguimiento epidemiológico.

Este hallazgo es importante no solo porque son los primeros casos sospechosos que detectamos en el continente, sino también porque la vigilancia que realizamos cubrió una amplia extensión geográfica, permitiéndonos confirmar que, en ese momento, el virus no estaba presente en otras zonas clave”, explica la Dra. Fabiola León.

Un estudio que también contó con el Céline Le Bohec, Eduardo J. Pizarro (BASE-CRG),  Loïcka Baille, Robin Cristofari, Aymeric Houstin, Daniel P. Zitterbart, Claudia Ulloa-Contreras (BASE), Gonzalo Barriga (UChile), Elie Poulin (BASE-UChile), y que resalta la urgencia de continuar con la vigilancia sanitaria de las aves marinas antárticas y de implementar protocolos rigurosos para prevenir la introducción y propagación de patógenos en la región más aislada y prístina del planeta.

 

Fuente: Instituto Milenio CRG

Fotografías: I. Milenio BASE / C. Barrientos

 

 

Con investigaciones en biodiversidad del continente blanco, derecho antártico y proyectos de divulgación en escuelas y plataformas digitales a través del uso de Inteligencia Artificial (IA), equipos del Instituto Milenio BASE se suman a los encuentros antárticos que se desarrollan en Valdivia, región de Los Ríos.

Lunes 28 de julio de 2025.- A cargo del Centro IDEAL, de la Universidad Austral de Chile (UACh) y del Instituto Antártico Chileno (INACH), se desarrollan de forma conjunta el X Congreso Latinoamericano de Ciencia Antártica y el XII Congreso Chileno de Investigaciones Antártica, desde el 28 de julio hasta 1 de agosto. De forma paralela, bajo el liderazgo del Programa de Estudios Antárticos (U- Antártica) de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile (UCh) y la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UACh, se estarán desarrollando- el 29 y 30 de julio- las VII Jornadas Chilenas de Derecho Antártico.

El X Congreso Latinoamericano de Ciencia Antártica y el XII Congreso Chileno de Investigaciones Antártica están organizados por la Universidad Austral de Chile, el Centro IDEAL y el Instituto Antártico Chileno.

Desde Puerto Williams, Punta Arenas, Puerto Montt, Concepción y Santiago llegan investigadoras e investigadores del Instituto Milenio BASE para formar parte de los encuentros de ciencia antártica más importantes a nivel nacional y latinoamericano, y mostrar sus trabajos en: Cambio Climático, Huellas Humanas, Biotecnología, Ciencias Atmosféricas y de la Tierra, Resiliencia y Adaptación de los Ecosistemas, Estado de los Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, y Ciencias Sociales y Humanidades.

En la primera jornada del encuentro científico se realizó el simposio “Modelos biológicos como eje de investigación antártica integradora: experiencias del Instituto Milenio BASE”, coordinado por la Dra. Julieta Orlando, directora alterna del Instituto Milenio BASE. Con presentaciones de Marcelo Lizama sobre moluscos del género Nacella, Daly Noll sobre pingüino papúa (Pygoscelis papua), Dr. Luis Vargas Chacoff sobre peces del género Harpagifer, Dr. Luis Valentín Ferrada sobre el trabajo que desarrollan junto a la Dra. María José Pérez Álvarez en Tonina overa (Cephalorhynchus commersonii) y el Dr. Hugo Benítez sobre el insecto invasor antártico Trichocera maculipennis.

Durante las siguientes jornadas de congresos se sumarán más trabajos de equipos del Instituto Milenio BASE, en sesiones, talleres, cursos, conversatorios y pósteres. “La diversidad de presentaciones del Instituto refleja su carácter interdisciplinario, con al menos 60 trabajos que abarcan desde la biodiversidad hasta las ciencias sociales. Valdivia se consolida como un polo para la investigación antártica en Chile y Latinoamérica. Es un espacio donde confluyen miradas, territorios y saberes”, destaca el Dr. Elie Poulin, director del Instituto Milenio BASE.

Las VII Jornadas de Derecho Antártico se desarrollan en paralelo a los Congresos de Ciencias Antártica de Valdivia 2025.

 Derecho Antártico en Valdivia

Bajo el título “La Antártica como destino: regulación de la actividad turística”, se desarrollan las VII Jornadas Chilenas de Derecho Antártico en Valdivia. Organizadas por el Programa de Estudios Antárticos (U Antártica) de la Facultad de Derecho UCh y la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales UACh, se dan a conocer más de 20 investigaciones presentadas de forma virtual y presencial.

El encuentro cuenta con la presencia de la Superintendenta del Medio Ambiente Marie Claude Plumer y el Fiscal de la Superintendencia del Medioambiente, Bruno Raglianti. Además, con charla magistral de la Dra. Leyla Cárdenas, decana de la Facultad de Ciencia UACh; y del Dr. Luis Valentín Ferrada, director de U- Antártica e investigador principal del Instituto Milenio BASE: “Es una instancia de gran relevancia para compartir avances en gobernanza antártica, pero también para descentralizar el conocimiento jurídico y agradecemos a la Universidad Austral por acoger este encuentro en su Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales”, destaca.

 Divulgación del conocimiento

La Educación Antártica también llega a los congresos de Valdivia, a través de la presentación de la directora de Comunicaciones del Instituto Milenio BASE, Nadia Politis, en la sesión de Ciencias Sociales y Humanidades. Titulada “Educación Antártica para fortalecimiento de políticas públicas: ¿Cómo sumamos el sexto continente a los planes educativos?, abordará proyectos recientes que desarrolla el Instituto desde su Unidad de Escuelas y Docencia dirigida por el profesor Eric Silva. “Es muy relevante poder compartir los distintos avances en Comunicación de la Ciencia que estamos impulsando desde el Instituto Milenio BASE, y el trabajo articulado con actores del ecosistema y la incorporación de estudiantes”, subraya Nadia.

Así mismo, proyectos e implementación de herramientas de Inteligencia Artificial (IA) Generativa en las plataformas del Instituto Milenio BASE, a través de la presentación “Comunicar Ciencia Antártica en la Era de la IA: Oportunidades y Límites” por la periodista digital Constanza Barrientos y “Uso de IA para el fortalecimiento de imaginarios colectivos sobre la Antártica”; una experiencia realizada con el Centro de Revolución Tecnológica en Industrias Creativas (CRTIC) y Chile Creativo.

 Antártica para la comunidad

Como antesala a los Congresos Antárticos, la Asociación de Investigadores Polares de Carrera Temprana (APECS Chile), impulsó el espacio de divulgación “Antártica en tu ciudad: un recorrido visual por la aventura científica”, actividad abierta a todo público y gratuita y que tuvo lugar en el Museo De La Exploración Rudolph Amandus Philippi los días 26 y 27 de julio. Contó con el auspicio del proyecto Instituto Antártico Chileno (INACH) DG_10_22 y APCES Internacional, y con el apoyo del Instituto Milenio BASE, Centro IDEAL y la Dirección de Museología UACh.

“Para APECS Chile es fundamental compartir el conocimiento con la sociedad, y destacar el rol que tiene la ciudad de Valdivia en el desarrollo y liderazgo de investigaciones antárticas”, señala la Dra. Julia Saravia, Vice-presidenta de APECS-Chile.

En el marco de los Congresos Antárticos 2025, se llevó a cabo “Antártico en tu ciudad”, un actividad organizada por APECS Chile.

APECS Chile también se suma a otro espacio de los congresos dedicado a la ciudadanía, el conversatorio “Organizaciones sociales desde el territorio subantártico: divulgación, comunidad y acción”. Mostrar recorridos e intercambiar visiones y experiencias, es el objetivo del encuentro que reúne a organizaciones sociales como la Fundación Coalición de Jóvenes Antárticos, Fundación Corallina y LAFKEN-LIF.

Con una comunidad científica activa, una universidad con trayectoria en investigación polar y una ciudadanía cada vez más conectada con el territorio antártico, Valdivia se proyecta como un nodo clave para la generación y divulgación del conocimiento sobre el sexto continente. Ejemplo de ellos son- en Valdivia- el Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y Subantártica (LAGEMAS) del Dr. Claudio González- Wevar, el Laboratorio de Fisiología de Peces (FISH PHYSIO LAB) del Dr. Luis Vargas- Chacoff, el Laboratorio de Procesos Acoplados Biofísicos (LaPAB) de la Dra. Andrea Piñones, y- en Puerto Montt- el Laboratorio de Ecofisiología de Crustáceos (LECOFIC) del Dr. Kurt Paschke.

El Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido también como Instituto Milenio BASE, pertenece a la Iniciativa Científica Milenio, un programa de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Chile. Más información en https://www.institutobase.cl

 

Por: Constanza Barrientos Soto

Fotografía: Instituto Milenio BASE

Se encuentran disponibles las bases del principal concurso nacional que permite a estudiantes y profesores conocer la Antártica. 

Desde el martes 1 de abril todos y todas las estudiantes de Chile pueden enviar sus propuestas de investigación para participar de la Feria Antártica Escolar (FAE) en su vigésima segunda versión. Las bases del concurso están disponibles en el sitio www.inach.cl/fae y las postulaciones estarán abiertas hasta el 27 de junio a las 23:49 horas de Magallanes.

La FAE es una instancia científica-escolar organizada por el Instituto Antártico Chileno (INACH) y desarrollada con aportes del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, que lleva a los equipos ganadores a una expedición en la Antártica para conocer y compartir con investigadoras e investigadores de la base “Profesor Julio Escudero”, en la isla Rey Jorge.

Constanza Jiménez, del área de Educación del INACH, agrega que “son veintidós años desde que llevamos a cabo esta importante instancia científica juvenil, donde estudiantes de todo el país tienen la posibilidad de conocer una puerta de entrada a la Antártica como Punta Arenas y que sus ganadores pueden llegar hasta el Continente Blanco y compartir con las y los investigadores que se encuentran en nuestra base Escudero y visitar estaciones vecinas de China, Corea del Sur, Uruguay o Rusia.”

Respecto a la postulación, Jiménez subraya que la postulación de las propuestas es solo a través de la plataforma que se implementó en el sitio web de la Feria Antártica Escolar www.inach.cl/fae, y es la única vía oficial que tienen los y las estudiantes y docentes de enseñanza media para participar de este concurso.

¿Quiénes pueden postular a esta iniciativa? 

Pueden hacerlo estudiantes de primero a cuarto medio, de establecimientos de todo el país y todo tipo de dependencia (científico-humanistas, técnico-profesionales, artísticos, etc.). Cada uno de los proyectos será evaluado y los quince mejores se trasladarán a Punta Arenas para defender su trabajo ante un jurado científico y uno ciudadano. Los tres mejores serán seleccionados para participar de la Expedición Antártica Escolar.

Para mayor información y bases de postulación al concurso, se invita a visitar el sitio web www.inach.cl/fae.

El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).

 

Fuente: INACH

Créditos foto de portada: Nadia Politis