85 metros cuadrados de nuevo espacio científico, se suman al LEMAS-UMAG. Foto: C. Barrientos

A 15 años de su fundación, el Laboratorio de Ecosistemas Marinos Antárticos y Subantárticos (LEMAS) de la Universidad de Magallanes (UMAG) refuerza su rol como espacio de colaboración y formación científica junto al Instituto Milenio BASE.

Ochenta y cinco metros cuadrados de espacio científico, se suman a la infraestructura del Laboratorio de Ecosistemas Marinos Antárticos y Subantárticos (LEMAS) de la Universidad de Magallanes (UMAG), por medio de un convenio de colaboración firmado con el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE) que busca fortalecer la ciencia polar desde la región de Magallanes, promoviendo la colaboración y la formación de capital humano.

Ciencia que se construye 

Impulsado por el Dr. Andrés Mansilla, el LEMAS nace en 2010, tras la necesidad de contar con un espacio para el desarrollo de investigación básica y aplicada en el campo de las macroalgas antárticas y subantárticas. Construido con el apoyo institucional de la UMAG y del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), su equipamiento científico y logístico fue financiado a través de proyectos concursables de organismos estatales como el Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDEF), el Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDECYT), el Instituto Antártico Chileno (INACH) y la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO).

“Cuando comenzamos éramos cuatro personas en el laboratorio, incluyendo estudiantes de pregrado y magíster. En esos años la carrera de biología marina recién se había comenzado a impartir en la universidad”, comentó el Dr. Andrés Mansilla, también investigador principal del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC). Después, con la llegada de estudiantes de postgrado y doctorado, el laboratorio experimentó una expansión estratégica: de una dedicación exclusiva a macroalgas, evolucionó hacia un enfoque integral de ecosistemas marinos.

La ampliación del LEMAS-UMAG coincide con su año 15 de existencia. Foto: C. Barrientos

A medida que el LEMAS se expandía, se incorporaron investigadores como la Dra. Karin Gérard, especializada en evolución de biodiversidad subantártica y antártica, y el Dr. Máximo Frangopulos, experto en Floraciones Algales Nocivas (FAN). “La región de Magallanes es un lugar privilegiado para hacer ciencia, por su conexión con la Antártica y por las oportunidades que ofrece para desarrollar investigación colaborativa con equipos científicos que llegan de todas partes de Chile y del mundo”, señaló la Dra. Karin Gérard, investigadora del Instituto Milenio BASE, quien llegó desde Francia hace diecisiete años y que- desde hace diez- forma parte del laboratorio. 

“En estos 15 años de existencia, hemos contado constantemente con la visita de investigadores y estudiantes nacionales e internacionales. Hemos impulsado proyectos de relevancia para la región e involucrado en instancias de toma de decisiones. Hoy, contando con un equipo de más de diez estudiantes e investigadores de pregrado, magíster, doctorado y postdoctorado, la inversión en infraestructura impulsada junto al Instituto Milenio BASE y la UMAG, viene a potenciar este trabajo y nos permite continuar proyectándonos”, expresó el Dr. Andrés Mansilla. 

Colaboración que fortalece

Como parte del fortalecimiento de sus capacidades científicas y territoriales, el Instituto Milenio BASE se involucró en la expansión del LEMAS, ubicado en el Instituto de la Patagonia de la UMAG, una de sus instituciones asociadas en la región de Magallanes. Este hito se desarrolló en el marco del convenio de colaboración vigente firmado entre ambas instituciones en 2025.

LEMAS-UMAG y el Instituto Milenio BASE colaboran en instancias de divulgación del conocimiento. Foto: C. Barrientos

El proyecto contempló la instalación de seis módulos anexos a la infraestructura existente del laboratorio, incorporando ochenta y cinco metros cuadrados adicionales de espacio científico. Esta ampliación incluye un laboratorio destinado al estudio de fitoplancton tóxico, un espacio para investigaciones en ecofisiología marina, además de oficinas para académicos y estudiantes. Asimismo, considera infraestructura de apoyo, como baño y cocina.

Al respecto, el director del Instituto Milenio BASE, Dr. Elie Poulin, comentó que “más allá de su dimensión infraestructural, esta expansión tiene un valor estratégico significativo para el instituto. Este aporte fortalece nuestra relación con la UMAG y nuestra presencia territorial en Magallanes, una región clave para la investigación polar, facilitando el acceso, la coordinación de campañas científicas y el desarrollo de investigaciones a largo plazo en los ecosistemas antárticos y subantárticos”.

Por su parte, el decano de la Facultad de Ciencias de la UMAG, Gustavo Poblete, señaló que “la ampliación del LEMAS representa un impulso significativo para la facultad. Este nuevo espacio, donde convergen instituciones de relevancia regional y nacional, como el Instituto Milenio BASE y el Centro Internacional Cabo de Hornos, potencia la colaboración científica y la articulación de capacidades en torno a los ecosistemas antárticos y subantárticos. Asimismo, amplía las oportunidades de formación para estudiantes en todos los niveles. Desde Magallanes, proyectamos investigación de excelencia con impacto global”.

Con esta ampliación, el LEMAS reafirma su rol como un nodo estratégico para el desarrollo de ciencia en el extremo sur de Chile, articulando capacidades locales e internacionales en torno a los ecosistemas antárticos y subantárticos. Con infraestructura clave para la investigación, consolida la colaboración entre la Universidad de Magallanes, el Instituto Milenio BASE y el Centro Internacional Cabo de Hornos.

 

 

Por: Constanza Barrientos Soto

Durante una semana, más de 360 especialistas de 35 países se reunieron en el extremo sur de Chile en la 21ª Conferencia Internacional sobre Algas Nocivas, un fenómeno que afecta la salud pública y las actividades productivas en todo el planeta. La cita, organizada por la Universidad de Magallanes y el Instituto de Fomento Pesquero, marcó un hito de cooperación científica internacional y de fortalecimiento de la capacidad regional en estudios marinos.

Dr. Máximo Frangopulos (vicepresidente Comité Organizador Local ICHA 2025) junto al Dr. Leonardo Guzmán (presidente Comité Organizador Local ICHA 2025). Foto: C. Barrientos

En el Hotel Dreams de Punta Arenas, la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena fue anfitriona de la 21ª Conferencia Internacional sobre Algas Nocivas (ICHA 2025), una de las citas más relevantes a nivel mundial en torno a las Floraciones Algales Nocivas (FAN), conocidas también como marea roja. La actividad reunió a más de 360 personas provenientes de 35 países, consolidando a Chile como un referente en la investigación y monitoreo de este fenómeno global.

El evento fue organizado por la Universidad de Magallanes (UMAG) y el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), con el apoyo de la Sociedad Internacional para el Estudio de las Algas Nocivas (ISSHA) y un Comité Organizador Nacional integrado por más de sesenta investigadores de instituciones chilenas.

El Dr. Leonardo Guzmán Méndez, investigador senior del IFOP y presidente del Comité Organizador Local, valoró que “instancias como ésta son fundamentales porque permiten compartir el estado del arte, establecer colaboraciones y conocer las preguntas que mueven a la ciencia global. Que se realice aquí, en Magallanes, demuestra que Chile tiene la capacidad de organizar eventos internacionales de alto nivel en un territorio que no sólo presenta algas tóxicas, sino que también representa la puerta de entrada a la Antártica”, afirmó.

Durante ICHA 2025, el Dr. Máximo Frangopulos fue nombrado parte del Consejo de Investigadores de la Sociedad Internacional para el Estudio de las Floraciones Algales Nocivas (ISSHA), siendo el único representante sudamericano. Foto: C. Barrientos

En tanto, el Dr. Máximo Frangopulos Rivera, investigador de la UMAG, del Cape Horn International Center (CHIC) y del Instituto Milenio BASE, destacó el papel de Chile y de la región austral en el monitoreo sistemático de estos fenómenos. “Llevamos casi tres décadas de programas de observación en la región, con una masa crítica de especialistas que se refleja en la calidad y amplitud de la delegación chilena”, comentó.

Diálogo internacional sobre un fenómeno global

Durante la semana de trabajo, los investigadores coincidieron en que las floraciones algales nocivas se han intensificado en frecuencia y extensión. Guzmán recordó que los primeros registros en Magallanes datan de 1972, e incluso existen antecedentes del siglo XIX asociados a intoxicaciones fatales en comunidades yaganes. “Hoy las microalgas son más abundantes, generan floraciones más intensas y afectan tanto la salud pública como las actividades productivas. Hay algo en el ambiente que favorece su mayor presencia, y eso nos obliga a seguir observando y entendiendo qué procesos naturales y humanos las intensifican”, explicó.

El evento contó con investigadoras e investigadores de pregrado, magíster y doctorado del Instituto Milenio BASE. Foto: C. Barrientos

Frangopulos, vicepresidente del Comité Organizador Local, añadió que una de las tendencias más notorias presentadas en la conferencia fue el aumento en la certitud de las predicciones, gracias a la integración de múltiples fuentes de datos —sensores remotos, muestreos in situ, análisis genéticos y metabarcoding— y al uso de tecnologías abiertas. “Se habló mucho de democratización de la ciencia, del acceso a software y bases de datos libres, de herramientas de bajo costo que permitan compartir información entre países y comunidades científicas”, explicó.

Entre las plataformas destacadas mencionó HAEDAT, la red mundial que compila reportes de floraciones algales y que actualmente reúne información de más de 150 países. “Hacia allá se encaminan las tendencias: democratizar, unificar, hacer más participativa a la ciencia e involucrar también a las comunidades”, sostuvo.

Tendencias emergentes y formación científica

Frangopulos señaló que las discusiones técnicas abordaron nuevos enfoques como el estudio del holobionte, que analiza las interacciones simbióticas entre microalgas y bacterias para comprender mejor los factores que desencadenan los eventos de floración. También destacó el interés por biosensores de bajo impacto ambiental, la investigación sobre toxinas emergentes y los efectos de las ictiotoxinas sobre distintas especies marinas.

ICHA 2025 reunió a más de 360 personas provenientes de 35 países. Foto: C. Barrientos

Todos alabaron las maravillas naturales de Magallanes y la calidad científica del encuentro. Hemos dejado en alto el nombre de la región y del país”, afirmó el investigador, resaltando que la organización local demostró que Magallanes está capacitada para albergar eventos científicos de relevancia mundial.

Uno de los aspectos más valorados fue la participación estudiantil. “Fue muy grato contar con el apoyo de estudiantes de biología marina, de maestría y doctorado, que presentaron sus investigaciones. Este tipo de congresos son una oportunidad única para conectar con investigadores líderes y motivar a las nuevas generaciones”, subrayó Frangopulos.

Un cierre que proyecta cooperación

La ceremonia de clausura, realizada el 24 de octubre, cerró una semana de intercambio de conocimientos y experiencias sobre sostenibilidad marina. El congreso se realiza cada dos años como símbolo de cooperación internacional: la versión anterior tuvo lugar en Hiroshima (Japón), y la próxima se desarrollará en Aberdeen, Escocia, antes de avanzar hacia Halifax, Canadá, en 2029.

La próxima reunión ICHA 2027 se desarrollará en Aberdeen, Escocia. Foto: C. Barrientos

El presidente del Consejo de la ISSHA, Dedmer B. Van de Waal, expresó su gratitud hacia los organizadores y la comunidad local. “Nos sentimos muy bienvenidos aquí, no sólo por el equipo de Leonardo, Máximo y Pamela, sino también por la gente de la ciudad. Son muy amables, intentan ayudarnos incluso sin hablar nuestro idioma, y eso se agradece mucho”.

Para los organizadores, el balance fue positivo. La región demostró su capacidad para convocar a la ciencia global y proyectar desde el sur una mirada colaborativa hacia el futuro de los océanos. “Esto debe ser un hito para que, en el futuro, Magallanes siga recibiendo congresos internacionales de gran nivel —no sólo sobre marea roja, sino también sobre biodiversidad y ciencia antártica—. Aquí se hace ciencia de primer nivel y el mundo lo sabe”, concluyó Frangopulos.

 

Fuente: UMAG

Foto portada: ICHA 2025

En un escenario de vigilancia creciente, el investigador del Centro de Investigación GAIA Antártica de la Universidad de Magallanes y del Instituto Milenio BASE, Dr. Máximo Frangopulos, alertó sobre la urgencia de enfrentar, cuanto antes, una amenaza silenciosa hasta hoy, relacionada con las Floraciones Algales Nocivas que, popularmente, se han conocido con el nombre de Marea Roja. El tema será uno de los tantos que se abordarán en un próximo encuentro internacional por efectuarse en Punta Arenas.

Las Floraciones Algales Nocivas (FAN) han sido identificadas a nivel global, como un fenómeno en expansión, estrechamente ligado al cambio climático y las modificaciones en los ecosistemas marinos. Su impacto no sólo afecta la biodiversidad, sino también a la seguridad alimentaria, la economía pesquera y la salud pública.

El Dr. Máximo Frangopulos es investigador del Centro de investigación GAIA Antártica de la Universidad de Magallanes, del Instituto Milenio BASE y del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC). Foto: I. Milenio BASE / N. Politis

Históricamente, las FAN han sido un fenómeno recurrente en el sur de Chile, afectando principalmente a los moluscos de las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes. Cada año, la presencia de microalgas tóxicas obliga al cierre de zonas de extracción de mariscos, impactando fuertemente a la industria pesquera y al abastecimiento de productos del mar.

“En la región de Magallanes, la situación ha sido relativamente estable en los últimos años, con focos localizados en la zona norte y el Canal Beagle. Sin embargo, el calentamiento global, con sus anomalías de temperatura asociadas, podrían alterar esta estabilidad en cualquier momento”, afirmó el también investigador del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), Doctor en Biología de Organismos y Ecosistemas, Máximo Frangopulos Rivera.

“Este año tuvimos un diciembre y enero más cálidos de lo normal, seguidos de un febrero más frío. Esos cambios abruptos pueden generar condiciones favorables para la proliferación de microalgas tóxicas. Un evento FAN de gran magnitud, como el ocurrido en 2016 en la región de Los Lagos, podría repetirse en cualquier momento, y paralizar la economía pesquera”, advirtió el investigador de la Universidad de Magallanes.

Sin embargo, la necesidad de fortalecer el monitoreo preventivo de esta situación no es la mayor preocupación del especialista, sino la urgencia de actualizar la regulación sanitaria para incluir no sólo a las toxinas FAN tradicionales, sino también a aquellas emergentes, como las pinatoxinas.

Nuevas floraciones sin regulación

La pinatoxina es un grupo de toxinas generadas por una microalga llamada Vulcanodinium rugosum, organismo difícil de detectar debido a su ciclo de vida, descubierto y descrito en 2012. Según información del Centro Ideal, pese a que pasa la mayor parte del tiempo en el fondo marino, en algún momento de su desarrollo sube a la superficie y segrega este veneno, confundiéndose generalmente con otras especies de similares características.

La aparición de estas toxinas marinas en el sur de Chile, ha encendido las alarmas entre la comunidad científica. Según Frangopulos, “la primera detección en el país ocurrió en el límite entre las regiones de Aysén y Magallanes, y en 2023 se registró nuevamente en el Canal Beagle. Se sabe que, en otras partes del mundo, ya están reguladas. Francia y algunos países africanos han tomado medidas al respecto, pero en Chile todavía no hay protocolos sanitarios de control para su detección, ni normativas que impidan la comercialización de productos contaminados”.

La falta de regulación supone un riesgo para la salud pública, ya que pueden generar trastornos gastrointestinales en humanos. “Afortunadamente, los niveles detectados hasta ahora han sido bajos, pero esto no significa que no puedan aumentar en el futuro. No podemos esperar a que haya intoxicaciones masivas para tomar medidas. Es fundamental que el Ministerio de Salud, las instituciones científicas y la academia trabajen de inmediato en la regulación e inclusión de estas toxinas en los programas de monitoreo”, enfatizó el investigador.

El ISHA 2025 se realizará entre el 19 y el 24 de octubre en Punta Arenas.

Próximo encuentro internacional

El Dr. Frangopulos es parte del Comité Organizador de la 21ª Conferencia Internacional sobre Floraciones Algales Nocivas (ICHA 2025), que se realizará entre el 19 y el 24 de octubre de este año en Punta Arenas. La ciudad austral se convierte así en el cuarto destino del hemisferio sur en albergar el evento, después de Nueva Zelanda (2014), Brasil (2016) y México (2021).

En él se reunirán más de 500 científicos y expertos en toxicología marina, cambio climático y políticas sanitarias, para discutir el impacto global de estas floraciones, incluyendo las pinatoxinas. “El objetivo de la ICHA 2025 no es sólo compartir conocimientos científicos, sino también generar cambios concretos en las políticas públicas. Chile tiene la oportunidad de adelantarse a un problema que en otros países ya se ha enfrentado con regulaciones estrictas. No podemos seguir esperando”, dijo el especialista.

Agregó además que uno de los aspectos más innovadores de esta versión es que, por primera vez, se abrirá la conferencia a la sociedad civil, con actividades dirigidas a pescadores, consumidores y comunidades costeras, para que puedan conocer el impacto de las FAN en su vida cotidiana y exigir regulaciones más estrictas. “Tenemos que seguir mostrando lo que está ocurriendo en esta parte del planeta, porque ya sabemos que éste es un laboratorio natural, y es como un barómetro de los cambios que están aconteciendo en el mundo a consecuencia del calentamiento global”, concluyó Frangopulos.

La actividad es organizada por el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), en conjunto con diversas universidades nacionales, entre ellas la Universidad de Magallanes (UMAG). Hasta la fecha, cuenta con más de 100 personas inscritas, con un gran interés de Asia y Europa. Para detalles de inscripción, se puede visitar el sitio web www.icha2025.org o seguir las redes sociales oficiales @icha2025.

 

Por: Universidad de Magallanes (UMAG), Instituto Milenio BASE

Foto principal: Trabajo de laboratorio. I. Milenio BASE  / N. Politis

 

Del 19 al 24 de octubre de 2025, el Congreso Internacional de Floraciones Algales Nocivas (ICHA, por sus siglas en inglés) reunirá en Punta Arenas a expertos y expertas globales para avanzar en la comprensión del impacto de estas microalgas en la biodiversidad marina y la salud humana.

El Congreso Internacional de Floraciones Algales Nocivas (ICHA, por sus siglas en inglés) reunirá en Punta Arenas a expertos y expertas globales para avanzar en la comprensión del impacto de estas microalgas en la biodiversidad marina y la salud humana.

Este octubre, la ciudad más austral de Chile continental será el epicentro del conocimiento científico sobre microalgas tóxicas. Desde el 19 y hasta 24 de octubre, Punta Arenas acogerá el Congreso Internacional de Floraciones Algales Nocivas (ICHA, por sus siglas en inglés), una instancia que reunirá a expertos de todo el mundo para debatir el estado actual de este fenómeno, su vínculo con el cambio climático y su impacto en la biodiversidad marina y la salud humana.

Las Floraciones Algales Nocivas (FANs), también conocidas como mareas rojas, ocurren cuando ciertas especies de microalgas fitoplanctónicas se multiplican de manera acelerada. Algunas de estas especies liberan toxinas que pueden afectar a organismos filtradores como los bivalvos y desencadenar alteraciones en las redes tróficas costeras. En la región subantártica de Chile, este fenómeno ha sido documentado por más de cinco décadas, y su dinámica se está viendo influenciada por el retroceso glacial, los cambios en la temperatura del mar y las corrientes oceánicas, entre otros factores.

El registro histórico de las FANs en los fiordos y canales australes comenzó a tomar fuerza desde los años 70, cuando se reportaron los primeros episodios de toxicidad en mariscos que impactaron la pesca artesanal y la salud humana. Desde entonces, el estudio de estos eventos ha avanzado para comprender mejor sus ciclos naturales, las especies involucradas y las condiciones ambientales que los favorecen, convirtiendo a la región en un laboratorio vivo para entender cómo los ecosistemas marinos responden a cambios climáticos y oceanográficos.

Alexandrium catenella pertenece al grupo de especies de Alexandrium que producen toxinas que causan intoxicación paralizante por mariscos y es causante de marea roja. Alexandrium catenella se observa en aguas costeras frías, generalmente en latitudes templadas. Foto: César Alarcón / IFOP

“Las FANs no solo tienen implicancias sanitarias. Son procesos naturales que, al intensificarse, nos alertan sobre desequilibrios en el océano. Su estudio es clave para entender cómo cambian los ecosistemas marinos en un océano cambiante”, explica el Dr. Máximo Frangopulos, académico de la Universidad de Magallanes (UMAG), investigador del Instituto Milenio BASE, del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) y 1º vice chair del comité organizador del ICHA 2025.

Chile —y en particular la región de Magallanes— se ha transformado en un laboratorio natural para este tipo de investigaciones. Desde el Centro Subantártico Cabo de Hornos en Puerto Williams, el Dr. Máximo Frangopulos lidera la implementación del laboratorio de marea roja más austral del mundo, que permitirá fortalecer el monitoreo de toxinas y profundizar en el conocimiento de las microalgas en ambientes extremos.

“La realización del ICHA en Punta Arenas no solo refleja el liderazgo científico de la región, sino que ofrece una oportunidad única para conectar saberes locales y globales en torno a los desafíos de conservar la biodiversidad marina frente al cambio ambiental”, destaca el también investigador del Centro GAIA Antártica de la UMAG.

El Comité Organizador Local (COL), además del Dr. Máximo Frangopulos, está presidido por Leonardo Guzmán del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) como chair, Patricio Díaz de la Universidad de los Lagos en el Comité de Recaudación de Fondos, Pamela Corbonell del IFOP en el Comité de Relaciones Públicas y Catharina Alves de Souza de la Universidad de Concepción en el Comité Científico. Al COL también se suman investigadores e investigadoras que se ubican desde la región de Atacama hasta la región de Magallanes.

 El encuentro tendrá lugar en el Hotel Dreams de Punta Arenas desde el 19 hasta el 24 de octubre de 2025. Información de envío de resúmenes, pago de inscripciones y actividades en https://icha2025.org/

 

Imagen de portada: ICHA 2025

 

 

“Crucero CIMAR 27 Fiordos” es el nombre de la campaña científica realizada en los fiordos y canales de la región de Magallanes. Promovida por el Comité Oceanográfico Nacional (CONA) de la Armada de Chile, contó la investigadora principal del Instituto Milenio BASE, Dra. Karin Gérard, y el biólogo marino, Andreas Schmider- Martínez.

Registrar e identificar la diversidad bentónica profunda y planctónica del Estrecho de Magallanes y del Canal Beagle, es el objetivo del equipo liderado por la académica de la Universidad de Magallanes (UMAG) e investigadora del Instituto Milenio BASE, Dra. Karin Gérard. Con la colaboración del biólogo marino, Andreas Schmider- Martínez, trabajaron durante más de 20 días a bordo del Crucero de Investigación Científica Marina en Áreas Remotas (CIMAR) dirigido por el Comité Oceanográfico Nacional (CONA) de la Armada de Chile.

Desde el 23 de agosto hasta el 10 de septiembre, el equipo estuvo a bordo del buque científico AGS61 “Cabo de Hornos”, recorriendo los fiordos de la región de Magallanes. Utilizando diferentes técnicas de recolección de biodiversidad marina (red de arrastre tipo Agassiz, red Bongo y red fitoplanctónica), lograron muestrear cerca de 20 estaciones.

“Conocer la diversidad marina subantártica de la región de Magallanes es crucial para poder detectar especies potencialmente invasivas para Antártica. La identificación taxonómica de las comunidades de fauna y flora del Estrecho de Magallanes, Canal Beagle y Cabo de Hornos ayudará a completar el conocimiento de la diversidad marina, actualizar las distribuciones geográficas conocidas y revelar los posibles cambios de rango de distribución que puedan estar ocurriendo”, señala la también investigadora del Laboratorio de Ecosistemas Marinos Antárticos y Subantárticos (LEMAS) de la UMAG y del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), Dra. Karin Gérard.

El biólogo marino, Andreas Schmider-Martínez, destaca que “los ecosistemas antárticos y subantárticos son uno de los más prístinos del planeta y, actualmente, están sufriendo múltiples presiones inducidas por actividades humanas. Entender los efectos del cambio climático sobre la diversidad, como reducción y degradación de hábitat, contaminación y sobre explotación, es uno de nuestros objetivos”.

Buque científico AGS61 “Cabo de Hornos” navegando por Canal Beagle. Créditos: Karin Gérard

El proyecto también cuenta con el apoyo del Doctor en Biología y experto en Floraciones Algales Nocivas del Centro de Investigación GAIA Antártica de la UMAG y CHIC, Dr. Máximo Frangopulos.Mi trabajo se centra en el estudio de la biodiversidad planctónica, tanto del fitoplancton como del zooplancton. Con las estaciones monitoreadas en el CIMAR Fiordos, el objetivo es conocer las especies presentes durante el invierno y determinar su potencial para llegar a la Antártica. Nos enfocamos especialmente en aquellas capaces de producir toxinas marinas, como los dinoflagelados y algunas diatomeas Pseudo-nitzschia”, dice.

Según indica el equipo de investigación, las especies recolectadas durante la campaña científica “CIMAR 27 Fiordos”, serán registradas en bases de datos de biodiversidad, tales como BOLD (Barcode of Life Data System) y el Sistema Global de Información sobre Biodiversidad (GBIF, por sus siglas en inglés). Posterior a su análisis, las muestras serán entregadas a la colección del Museo Nacional de Historia Natural (MNHN), ubicado en Santiago de Chile.

Los trabajos realizados en CIMAR se enmarcan en los objetivos de la línea de “Observatorio Marino de Biodiversidad” del Instituto Milenio BASE. El fin de esta línea, dirigida por la Dra. Karin Gerard, es mejorar el conocimiento de la biodiversidad antártica y subantártica e iniciar el monitoreo de la biodiversidad a largo plazo en los ecosistemas marinos para detectar cambios como consecuencia de efectos climáticos antropogénicos.

Finalmente, la Dra. Karin Gérard, también GAIA-UMAG, agradece a la tripulación del buque científico. “Un equipo muy profesional, con alta experiencia en el buen desarrollo de las actividades a bordo, en maniobras y manipulación de equipos; también en arreglos y perdidas de material, en gestión de carga, recepción a bordo y calidad de comida (…) La transdisciplinariedad de estos cruceros permite alcanzar un nivel de eficiencia científica imposible a lograr de manera individual y sin un apoyo logístico especializado como el buque científico AGS61 ‘Cabo de Hornos’ y su tripulación experimentada, no habría sido posible”, expresa.

Sobre CIMAR

El Crucero de Investigación Científica Marina en Áreas Remotas (CIMAR) es un programa promovido por el Comité Oceanográfico Nacional (CONA), que realiza estudios en zonas de difícil acceso y poco exploradas del territorio nacional. Con un enfoque multidisciplinario e interinstitucional, sus resultados buscan contribuir al desarrollo socioeconómico sostenible del país.

 

Foto principal: Dra. Karin Gérard y Andreas Schmider- Martínez durante campaña científica “CIMAR 27 Fiordos”, 2024. Crédito: Karin Gérard

Por: Constanza Barrientos Soto

Punta Arenas, 21 de agosto de 2024.- Veinte profesionales participaron de la tercera versión de la capacitación para el Sistema Internacional de Observación Científica (SISO) de la Comisión de Conservación de Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA). Este curso fue organizado por el Instituto Antártico Chileno (INACH) y se dictó a mediados de este mes en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Magallanes.

El curso tuvo como objetivo formar observadoras y observadores científicos capacitados para monitorear el impacto de la pesca en el océano Austral. Participaron tanto profesionales con experiencia en el área, que pudieron compartir sus conocimientos, como estudiantes de la carrera de Biología marina de la UMAG, para quienes el curso representa una oportunidad para su futuro profesional. Además, asistieron profesionales de diversos sectores interesados en la observación científica en aguas antárticas.

Esta capacitación es fundamental para asegurar la recolección de datos vitales y fidedignos sobre las actividades pesqueras y su interacción con el medio marino antártico.

“Cada año, la CCRVMA actualiza las medidas de conservación, por lo que es fundamental que los observadores científicos cuenten con las herramientas necesarias para realizar su trabajo adecuadamente. Para ello, es importante que se mantengan actualizados sobre las nuevas medidas y que cuenten con acceso a los manuales actualizados disponibles para realizar sus actividades de manera efectiva”, precisó la Dra. Lorena Rebolledo, oceanógrafa del INACH y profesional a cargo del curso.

Francisco Santa Cruz, también investigador del INACH y representante científico de Chile ante la CCRVMA, destacó la importancia de la formación continua de estos observadores: “Nuestro país tiene una presencia pesquera importante en la Antártica y parte de lo que se hace para el monitoreo de las pesquerías es la actividad que efectúan las observadoras y observadores científicos. Es, por tanto, fundamental mantener un grupo de personas que esté bien capacitado, que conozca sobre las medidas de conservación y que esté disponible para cumplir con esta labor clave para el manejo de los recursos pesqueros de la Antártica”, expresó.

La información recolectada por los observadores y observadoras es muy relevante para evaluar el estado de las poblaciones de las especies objetivo, así como las poblaciones de especies dependientes y afines. “El rol de los observadores científicos es muy importante, ya que recolectan información independiente que permite determinar el estado de las pesquerías y el ecosistema asociado. Nos entregan datos sobre especies no objetivo y su interacción con las pesquerías, lo que nos permite evaluar la eficacia de las medidas de conservación. Por ejemplo, hay medidas diseñadas para reducir la interacción de las artes de pesca con aves y mamíferos marinos, para la protección del medioambiente y de organismos asociados al fondo marino. Por eso, su labor de recopilación de información de forma independiente es tan importante”, señaló Rebolledo.

La capacitación incluyó charlas y talleres prácticos donde se mostraron nuevas herramientas y métodos para identificar el kril antártico, peces, aves, mamíferos marinos. “La capacitación fue intensa, donde en dos días y medio tratamos de incluir la mayor cantidad de tópicos que son de su interés para la observación científica en Antártica”, agregó Santa Cruz.

Apoyo de otras instituciones

Además de Lorena Rebolledo y Francisco Santa Cruz, también fueron relatores del INACH Marcelo González, Rodolfo Rondón, César Cárdenas y Lucas Krüger, estos dos últimos también investigadores del Instituto Milenio BASE.

Entre los relatores externos estuvieron el Dr. Mauricio Landaeta de la Universidad Católica de Valparaíso, la Dra. María José Pérez de la Universidad de Chile e Instituto Milenio BASE, Minerva Acuña y Francisco Fernández del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), Paola Arroyo de la Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante (Directemar) de la Armada de Chile, Valeria Carvajal, presidenta de la Federación de Industrias Pesqueras del Sur-Austral (FIPES), y Johana Jeria, jefa del departamento de control de calidad de la empresa PescaChile.

Además, se contó con la experiencia de observadores científicos: Gabriela Torretti, alumna del Magíster en Pesquerías de la Universidad de Concepción y observadora científica que participó durante cuatro años en la pesquería del kril, y Alberto Bustamante, quien se desempeñó como observador científico en la pesquería de bacalao antártico en el mar de Ross, así como profesionales del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP).

También es importante destacar el apoyo brindado por la Universidad de Magallanes, institución que facilitó sus salas y laboratorios para efectuar esta capacitación.

Al finalizar la capacitación, los y las asistentes se mostraron con mucho entusiasmo, una de ellas, Cynthia Burgos, profesional de la Dirección Nacional del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura de Valparaíso, comentó: “El curso me pareció fantástico, aprendí mucho, me hubiera gustado seguir aprendiendo, cumplió con mis expectativas, me encantaría ir a la Antártica y tengo un motivo profesional. Estoy haciendo mi tesis de magíster y me interesa estudiar la fauna acompañante del kril y el impacto que ha tenido la variabilidad ambiental en las poblaciones.”

Por su parte, Emilio Alarcón, investigador del Centro IDEAL, opinó: “El curso es muy completo; abarca los temas necesarios para entender los objetivos de un observador científico y la importancia de su rol a bordo de las pesquerías. Quise participar por la oportunidad de aprender más sobre las pesquerías de kril y bacalao en la Antártica, y poder contribuir como científico al levantamiento de datos de manera rigurosa. Esto permitirá, en el futuro, discutir con fundamentos científicos la sostenibilidad y conservación de estos ecosistemas”.

Después de realizado este curso, los participantes se incluyen en una base de datos del INACH. Si la industria pesquera requiere un observador a bordo, se les contacta para evaluar su interés y disponibilidad. “Según las normativas y medidas de conservación de la CCRVMA, tanto la pesca de kril como la de bacalao deben tener un observador nacional a bordo; de lo contrario, no pueden operar en la Antártica”, concluyó Santa Cruz.

El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía.

 

Por: INACH

Foto principal: Dra. María José Pérez- Álvarez dictando curso en la Capacitación de Observadores Científicos. Créditos: I. Milenio BASE / Constanza Barrientos

Se trata del primero de tres hitos de difusión de una iniciativa desarrollada por Taller La Chalupa, de la localidad de Puerto Cisnes, en el que las Artes Visuales y la Bioculturalidad dialogan en torno a un frágil y amenazado ecosistema: las turberas y pomponales.

El próximo 16 de febrero 2024 a las 18:00 hrs. en el Museo Regional de Aysén (sala Cocina de peones) se llevará a cabo un conversatorio en torno al musgo Sphagnum Magellanicum, popularmente conocido como Pompón, el cual es posible observar en ciertos humedales continentales (turberas y pomponales), desde la región de Los Lagos hasta Magallanes.

El funeral del pompón, xilografía, tamaño de la estampa: 50 x 70 cm, tamaño del papel: 70 x 90 cm, 2023. Por Sebastián Peña Zamora.

Seguido a esta actividad, el domingo 18 de febrero a las 10:30 hrs. en Taller La Chalupa, se realizará este conversatorio en la localidad de Puerto Cisnes, el cual incluirá para los y las participantes una visita a terreno a una turbera ubicada en las cercanías del pueblo.

Ambas instancias se enmarcan dentro de la ejecución del proyecto artístico “La extracción del pompón no es sustentable”, del equipo interdisciplinario conformado por el grabador Sebastián Peña Zamora y la gestora cultural, María Jesús Faúndez Alcalde, co-fundadores del espacio Taller La Chalupa, orientado a la difusión y aprendizaje en torno al grabado. Cabe destacar que las instancias antes mencionadas contarán con la presencia de Roy Mackenzie Calderón, académico de la Universidad de Magallanes, investigador en el Centro Internacional Cabo de Hornos e Instituto Milenio BASE, de la región de Magallanes, quien ha estado colaborando con esta iniciativa desde una perspectiva biocultural.

Sebastián Peña Zamora, responsable del citado proyecto, nos cuenta sobre las motivaciones que propiciaron esta creación, señalando que “esta iniciativa nace en 2022, como parte de dar continuidad a una de las líneas de trabajo que hemos venido desarrollando en el Taller desde 2016, en el que, desde el grabado, realizamos propuestas visuales que invitan a las comunidades a observar, problematizar y dar a conocer diversas reflexiones que surgen a partir de un cruce entre las artes y la creencia de que existe una profunda interconexión entre naturaleza y actividad humana. Habitamos un territorio (Puerto Cisnes) único en biodiversidad, pero profundamente frágil y sensible a la perturbación humana… bajo esta premisa, en 2020 comencé a fijar la mirada sobre estos humedales donde crece el musgo Pompón, tanto desde un punto de vista estético, son hermosos y sus formas me parecen fascinantes, así como también desde la degradación de estos lugares dada por la extracción desmedida que se está dando en diversos puntos de nuestra región… de esta manera, quisimos profundizar el debate sobre estos amenazados ecosistemas a través de los grabados”.

Matriz de xilografía, tamaño: 37,5 x 46 cm, 2024. Por Sebastián Peña Zamora

El proyecto, el cual fue creado en un contexto donde aún se estaba discutiendo en el congreso la reciente ley de turberas, la que prohíbe la extracción de turba, pero no del musgo pompón, utiliza las Artes visuales para enriquecer el diálogo sobre diversos tópicos medioambientales.

En específico, La extracción del pompón no es sustentable, iniciativa que fue co-financiada por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes, convocatoria 2023 (MINCAP),  propone generar un panorama comparativo entre diversos elementos que cruzan a los ecosistemas denominados turberas, esto a través de la realización de grabados (en diversas técnicas) que se encontrarán en diálogo con reflexiones realizadas desde la bioculturalidad, la gestión ambiental y el activismo socioambiental, donde se está trabajando tanto con el colaborador mencionado anteriormente, así como también con Trinidad Cerda Schmidt, Agrónoma con magister en Gestión Ambiental en Ecosistemas de montaña, y Juan Carlos Viveros Kobus, activista socioambiental en Defendamos Chiloé.

Detalle de matriz de xilografía, 2024. Por Sebastián Peña Zamora.

Exposición y Lanzamiento de publicación

Como parte del proceso de investigación visual que el grabador se encuentra realizando, se generará una exposición y un lanzamiento de una publicación, ambos hitos proyectados para el segundo semestre del presente año en el Museo Regional de Aysén. Cabe destacar que la publicación será distribuida a todas las bibliotecas públicas de la región, además de poder acceder a ella de manera digital a través del sitio web de Biblioteca regional de Aysén, en colaboración con dicha institución y la Coordinación General de Bibliotecas públicas de Aysén.

En este contexto, María Jesús Faúndez, quien destaca la importancia del alcance de esta iniciativa, señala que “se invita a las comunidades aiseninas a conocer este trabajo que si bien se realizó en forma local (desde Cisnes), abarca también un diálogo como macro zona sur austral, dado que los colaboradores abordan la temática desde sus respectivos  trabajos sobre el musgo pompón en sus lugares de residencia, Los Lagos y Magallanes… siendo Aysén parte de las regiones afectadas por la amenaza a estos frágiles ecosistemas, se vuelve necesario y urgente contribuir a la generación de estos diálogos, que propicien reflexiones en torno a cómo estamos relacionándonos como especie con el resto de los seres vivos con los que cohabitamos. Es ahí donde las artes visuales son un motor vital para observar, conocer lo que nos rodea, cuestionarse, y por qué no, pensar en otras formas posibles de convivir con el medio”.

Finalmente, las turberas tienen un rol ecosistémico fundamental como almacenadoras de agua y carbono, ayudan en ese sentido a mitigar el cambio climático, además de ser el hogar de biodiversidad única. Este proyecto de creación artística nos invita a conocer un poco más sobre ellas, sus características y potenciales amenazas.

Para más información, puedes escribir al correo tallerchalupa@gmail.com o visitar la cuenta de Instagram/facebook @tallerlachalupa

 

 

Por: Taller la Chalupa

Foto principal: Carretera austral (cercanías Caleta Tortel). Por Sebastián Peña Zamora.

La publicación, traducida al español, es parte del Reporte Cuatrienal de Evaluación 2022 del Panel de Evaluación de los Efectos Ambientales de las Naciones Unidas, en el marco del Protocolo de Montreal sobre las Sustancias que Agotan la Capa de Ozono, y cuenta con la participación de los investigadores adscritos del Instituto Milenio BASE, CHIC y UMAG, Roy Mackenzie y Brenda Riquelme. Descárgala aquí.

¿Qué es y por qué nos preocupa la radiación UV? ¿Cuáles son los efectos dañinos de la exposición al sol en la salud humana? ¿La disminución de la capa de ozono afecta al clima y a las condiciones del tiempo? son parte de las preguntas que integran el documento “Preguntas y Respuestas acerca de los Efectos de la Disminución del Ozono, la Radiación Ultravioleta y el Clima en los Humanos y el Medio Ambiente”, Suplemento del Reporte de Evaluación 2022 del Panel de Evaluación de los Efectos Ambientales de las Naciones Unidas (EEAP-UNEP por sus siglas en inglés).

Esta colección de preguntas y respuestas fue preparada originalmente en inglés por el EEAP del Protocolo de Montreal bajo el amparo del Programa para el Medio Ambiente de las Naciones Unidas (PNUM), y fue producido y conceptualizado por Roy Mackenzie (UMAG-CHIC-BASE, Chile) y Rachele Ossola (Colorado State University CSU, USA). El diseño gráfico de las figuras y maquetación fue realizado por Alejandro Pérez (Diseñador independiente, Chile). Revisa aquí la versión original en inglés.

Este documento fue traducido al español por los investigadores Roy Mackenzie y Brenda Riquelme del Río, del Centro Universitario Cabo de Hornos-UMAG, Centro CHIC y BASE en Puerto Williams, y Anastazia T. Banaszak de la Universidad Nacional Autónoma de México en Puerto Morelos. La traducción fue revisada por Felix Zamorano Banda, del Laboratorio de Investigaciones Atmosféricas (LIA) de la UMAG en Punta Arenas, en colaboración con el CHIC. Los lectores encontrarán en el documento algunas referencias que destacan las singularidades de los ecosistemas sudamericanos australes y Antárticos frente a los distintos escenarios de cambio climático y de adelgazamiento de la capa de ozono. (Descarga aquí el documento).

Dr. Roy Mackenzie. Foto: I. Milenio BASE / N. Politis

“El objetivo de este set de preguntas y respuestas (P&Rs) era entregar un texto sobre el efecto de la radiación UV sobre los organismos y su interacción con el cambio climático, que estuviese escrito en un lenguaje de fácil comprensión para todas las personas interesadas y especialmente para quienes estamos en el cono Sudamericano, muy cerca del agujero de ozono Antártico”, señala el doctor en Microbiología Roy Mackenzie. Mackenzie es actualmente Co-Autor invitado en el Panel EEAP para el informe cuatrienal en el período 2022-2025, y participa en las reuniones de la EEAP-UNEP donde se reportan anualmente los últimos avances en la relación a la radiación UV y su impacto en los ecosistemas terrestres. Los investigadores UMAG-CHIC-BASE Mackenzie y Riquelme aportan a este esfuerzo mundial específicamente desde su trabajo en ecología y fisiología de musgos subantárticos bajo el agujero de ozono en Puerto Williams. Puedes descargar el Reporte Cuatrienal EEAP-UNEP 2022 aquí.

Dra. Brenda Riquelme del Río. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

La radiación solar ultravioleta es parte de la radiación electromagnética originada en el sol. En contraste con la luz visible, la radiación UV es invisible y tiene más carga energética. Debido a su alta carga de energía, la radiación UV puede romper los enlaces químicos de las moléculas como el ADN incluso dentro de las células, una molécula que contiene el código genético de los organismos. Un daño en esta molécula puede resultar en múltiples efectos en la salud, incluyendo algunos tipos de cáncer de piel. Además, puede causar efectos adversos en la agricultura y en la vida acuática, y puede afectar la duración de materiales de exterior como plásticos y pinturas. Sin embargo, bajas dosis de radiación UV es beneficioso para la salud humana, al gatillar la producción de vitamina D en la piel y matar patógenos. En las plantas y musgos de las zonas frías del planeta, bajas dosis de radiación UV gatillan la producción de antioxidantes y polifenoles, los cuales mejoran su tolerancia a los cambios ambientales.

El Protocolo de Montreal es un tratado internacional cuyo objetivo es la protección de la capa de ozono, la cual resguarda la vida en nuestro planeta de los daños de la radiación ultravioleta (UV) que proviene del sol. El Tratado fue acordado por todos los estados miembros de las Naciones Unidas y apunta a limitar las emisiones de sustancias químicas a la atmósfera de la Tierra que dañan la capa de ozono. La enmienda de Kigali, celebrada el 2019, promueve el reemplazo de aquellos compuestos que no dañan a la capa de ozono pero que tienen un fuerte efecto invernadero. De esta manera, el Protocolo de Montreal, el acuerdo internacional de protección ambiental más exitoso, se integra a los objetivos de estabilidad climática en el contexto de la crisis socio-ambiental global en la que vivimos.

Turbera en isla Navarino. Foto: Roy Mackenzie.

Cómo citar estos documentos:

Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Preguntas y Respuestas acerca de los Efectos de la Disminución del Ozono, la Radiación Ultravioleta y el Clima en los Humanos y el Medio Ambiente. Suplemento del Reporte de Evaluación 2022 del Panel de Evaluación de los Efectos en el Medio Ambiente de las Naciones Unidas, UNEP; 25pp. UNEP: Nairobi, 2023. https://ozone.unep.org/sites/default/files/documents/EEAP-assessment-report-2022-QA-SP.pdf

United Nations Environment Programme (UNEP). Questions and Answers about the Effects of Ozone Depletion, UV Radiation, and Climate on Humans and the Environment. Supplement of the 2022 Assessment Report of the UNEP Environmental Effects Assessment Panel, 25 pp.; UNEP: Nairobi, 2023. https://ozone.unep.org/system/files/documents/EEAP-assessment-report-2022-QA.pdf 

Barnes PW, Bornman JF, Pandey KK, Bernhard GH, Bais AF, Neale RE, Robson TM, Neale PJ, Williamson CE, Madronich S, Wilson SR, Andrady AL, Heikkilä AM, Jansen MAK, Robinson SA, Zepp RG, White CC, Aucamp PJ, Banaszak AT, Bruckman LS, Berwick M, Byrne SN, Foereid B, Häder D-P, Hollestein LM, Hou W-C, Hylander S, Ireland R, Klekociuk AR, Liley JB, Longstreth JD, Lucas RM, Mackenzie R, Martinez-Abaigar J, McKenzie RL, Olsen CM, Ossola R, Paul ND, Rhodes LE, Rose KC, Schikowski T, Solomon KR, Andersen MP, Sulzberger B, Wang Q-W, Wängberg S-A, Yazar S, Young AR, Zhu l, Zhu M. (2022). Environmental Effects and Interactions of Stratospheric Ozone Depletion, UV Radiation, and Climate Change. Assessment Report. Nairobi: Quadrennial Environmental Effects Assessment Panel (EEAP), United Nations Environment Programme (UNEP) 390 pp. https://ozone.unep.org/system/files/documents/EEAP-2022-Assessment-Report-May2023.pdf 

Barnes PW, Robson TM, Zepp RG, Bornman JF, Jansen MAK, Ossola R, Wang Q-W, Robinson SA, Foereid B, Klekociuk AR, Martinez-Abaigar J, Hou J-H, Mackenzie R, Paul ND (2023) Interactive effects of changes in UV radiation and climate on terrestrial ecosystems, biogeochemical cycles, and feedbacks to the climate system. Photochemical & Photobiological Sciences. https://doi.org/10.1007/s43630-023-00376-7.

Por: Nadia Politis

Foto principal: I. Milenio BASE / N. Politis

El trabajo realizado por la Unidad de Escuelas y Docencia del Instituto Milenio BASE, en el marco de la “Ruta del Iceberg 2023-2024” busca fortalecer la entrega de contenido, material, y experiencias de divulgación científica y educación antártica a profesores y escuelas de la región de Magallanes.

Con desafíos y aprendizajes culminó el primer año de la postulación al Sello Antártico Institucional CIGA-UMAG del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido como Instituto Milenio BASE. A través de la coordinación de proyectos liderados por el docente e investigador Emanuel Sotelo, el trabajo buscó desarrollar experiencias educativas para profesores y escuelas con enfoque antártico.

Alfredo Soto de CIGA-UMAG con láminas para colorear sobre especies antárticas. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

Alfredo Soto Ortega, docente y coordinador del Centro de Investigación GAIA Antártica, perteneciente a la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio de la Universidad de Magallanes (CIGA UMAG), enfatizó la participación del Instituto Milenio BASE como parte de las primeras instituciones que se suma a la “Ruta del Iceberg”, un programa de certificación de dos años: “Este programa educativo fue presentado por la Universidad de Magallanes al Ministerio de Educación en el año 2013. Ha sido exitoso y valorado, no solo en Chile, sino también con réplicas similares en Brasil, Portugal, España y Francia. Hemos certificado hasta el momento 17 unidades entre escuelas, liceos e instituciones y en proceso se encuentran 15  establecimientos educacionales e instituciones que finalizan el 2024″.

 Para Alfredo, el programa la “Ruta del Iceberg” busca entregar un Sello Antártico Educacional a equipos y organizaciones bajo la realización de actividades pedagógicas y educativas con innovación, que busquen transmitir información sobre cultura y conocimiento Antártico, junto con entregar herramientas educativas.

Desarrollar actividades que impliquen el estudio, indagación y ejercicios vinculados a temáticas como océanos, polos, ciencia e historia polar como parte de la “Ruta del Iceberg” es un compromiso institucional destacado por la directora alterna del Instituto Milenio BASE, Dra. Julieta Orlando: “Además de desarrollar investigación científica de excelencia, buscamos que ese conocimiento pueda ser transmitido a las comunidades educativas, y es en el marco de este esfuerzo institucional que nos sumamos a la colaboración CIGA-UMAG”, dice.

Las actividades de la “Ruta del Iceberg” incluyeron dinámicas para explicar el trabajo científico realizado en la Antártica. Fotografía: I. Milenio BASE / N.Politis

Por otra parte, desarrollar actividades y dinámicas pensando en las y los docentes, fue un desafío que el profesor Emanuel Sotelo, Encargado de Educación de la Unidad de Escuelas y Docencia del Instituto Milenio BASE, subraya tras el proceso 2023: “Cada comunidad educativa tiene su particularidad y complejidad de acuerdo a la comuna o ciudad donde esté inserta, y comprender que la temática antártica es de interés para las y los docentes, pero que necesitan recursos adaptados a sus tiempos y lenguajes, es un trabajo que hemos estado impulsando desde el área, en conjunto con las y los investigadores del instituto”, puntualiza.

La “Ruta del Iceberg”, impulsada por el Centro GAIA Antártica UMAG, y que origina el Sello Antártico Institucional, considera actividades y material para niveles educativos como Párvulos, Educación Básica, Media y Universitaria. En tanto que las actividades y materiales antárticos proporcionados son empleados y adaptados por las y los profesores de acuerdo a sus propias planificaciones. Todo el material digital desarrollado por la Unidad de Escuelas y Docencia del Instituto Milenio BASE, como láminas coloreables, actividades en aula y guías, se pueden descargar de forma gratuita en https://institutobase.cl/material-educacion/

 

Por: Nadia Politis y Centro de Investigación GAIA Antártica

Imagen principal: Dra. Karin Gérard en charla científica en Escuela Pedro Pablo Lemaitre de Punta Arenas. Foto: I. Milenio BASE/C. Barrientos