Con casi 80 personas inscritas, el curso “Derecho Antártico”, impartido por el Departamento de Derecho Internacional de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, se realizará del 3 al 30 de enero de 2024 en Santiago, entregando herramientas de análisis sobre el Sistema del Tratado Antártico a estudiantes de segundo a quinto año de Derecho.

Ya a principio de año, el prestigioso diario The New York Times lo anunciaba: 2023 fue el año más cálido de la Tierra en los últimos 174 años, con una capa de hielo invernal -en los mares alrededor de la Antártica- que llegó a niveles bajos sin precedentes. En un contexto de crisis climática, y un continente antártico regido por el Sistema del Tratado Antártico (STA), conocer los alcances de las normas que lo gobiernan, tanto de derecho doméstico como internacional, son herramientas fundamentales y de impacto internacional para quienes estudian Derecho.

Estos y otros factores son lo que, según el académico de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, e investigador principal del Instituto Milenio BASE, Luis Valentín Ferrada, explican la convocatoria histórica que alcanzó el curso de “Derecho Antártico” que hasta el 30 de enero se desarrollará en el campus de Pío Nono. El también director del Departamento de Derecho Internacional de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile resalta el incremento de mujeres interesadas en la materia: “Estamos muy felices en realizar un curso sobre un tema tan contingente, y que haya llamado tanto la atención de los estudiantes de la Facultad, y en especial de nuestras alumnas. La profesora Carolina Flores también hará algunas de las clases, y contaremos con el apoyo de Giovannina Sutherland y María Jesús Maibe, y en general de todo el equipo del Programa de Estudios Antártico de la Universidad de Chile”, dice.

Profesor Luis Valentín Ferrada, dictando la primera clase del curso de “Derecho Antártico”. Foto: Giovannina Sutherland Condorelli

El curso “Derecho Antártico” se realizará los días lunes, miércoles y jueves de 15:00 a 17:30 horas, y contará con cuatro pilares temáticos: Introducción a los estudios antárticos, Historia de la vinculación del ser humano con el Continente Austral, Derecho Antártico y Desafíos del Sistema del Tratado Antártico. Más información en u-antartica.uchile.cl

Por: Nadia Politis
Fotografía: Giovannina Sutherland Condorelli

El trabajo realizado por la Unidad de Escuelas y Docencia del Instituto Milenio BASE, en el marco de la “Ruta del Iceberg 2023-2024” busca fortalecer la entrega de contenido, material, y experiencias de divulgación científica y educación antártica a profesores y escuelas de la región de Magallanes.

Con desafíos y aprendizajes culminó el primer año de la postulación al Sello Antártico Institucional CIGA-UMAG del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido como Instituto Milenio BASE. A través de la coordinación de proyectos liderados por el docente e investigador Emanuel Sotelo, el trabajo buscó desarrollar experiencias educativas para profesores y escuelas con enfoque antártico.

Alfredo Soto de CIGA-UMAG con láminas para colorear sobre especies antárticas. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

Alfredo Soto Ortega, docente y coordinador del Centro de Investigación GAIA Antártica, perteneciente a la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio de la Universidad de Magallanes (CIGA UMAG), enfatizó la participación del Instituto Milenio BASE como parte de las primeras instituciones que se suma a la “Ruta del Iceberg”, un programa de certificación de dos años: “Este programa educativo fue presentado por la Universidad de Magallanes al Ministerio de Educación en el año 2013. Ha sido exitoso y valorado, no solo en Chile, sino también con réplicas similares en Brasil, Portugal, España y Francia. Hemos certificado hasta el momento 17 unidades entre escuelas, liceos e instituciones y en proceso se encuentran 15  establecimientos educacionales e instituciones que finalizan el 2024″.

 Para Alfredo, el programa la “Ruta del Iceberg” busca entregar un Sello Antártico Educacional a equipos y organizaciones bajo la realización de actividades pedagógicas y educativas con innovación, que busquen transmitir información sobre cultura y conocimiento Antártico, junto con entregar herramientas educativas.

Desarrollar actividades que impliquen el estudio, indagación y ejercicios vinculados a temáticas como océanos, polos, ciencia e historia polar como parte de la “Ruta del Iceberg” es un compromiso institucional destacado por la directora alterna del Instituto Milenio BASE, Dra. Julieta Orlando: “Además de desarrollar investigación científica de excelencia, buscamos que ese conocimiento pueda ser transmitido a las comunidades educativas, y es en el marco de este esfuerzo institucional que nos sumamos a la colaboración CIGA-UMAG”, dice.

Las actividades de la “Ruta del Iceberg” incluyeron dinámicas para explicar el trabajo científico realizado en la Antártica. Fotografía: I. Milenio BASE / N.Politis

Por otra parte, desarrollar actividades y dinámicas pensando en las y los docentes, fue un desafío que el profesor Emanuel Sotelo, Encargado de Educación de la Unidad de Escuelas y Docencia del Instituto Milenio BASE, subraya tras el proceso 2023: “Cada comunidad educativa tiene su particularidad y complejidad de acuerdo a la comuna o ciudad donde esté inserta, y comprender que la temática antártica es de interés para las y los docentes, pero que necesitan recursos adaptados a sus tiempos y lenguajes, es un trabajo que hemos estado impulsando desde el área, en conjunto con las y los investigadores del instituto”, puntualiza.

La “Ruta del Iceberg”, impulsada por el Centro GAIA Antártica UMAG, y que origina el Sello Antártico Institucional, considera actividades y material para niveles educativos como Párvulos, Educación Básica, Media y Universitaria. En tanto que las actividades y materiales antárticos proporcionados son empleados y adaptados por las y los profesores de acuerdo a sus propias planificaciones. Todo el material digital desarrollado por la Unidad de Escuelas y Docencia del Instituto Milenio BASE, como láminas coloreables, actividades en aula y guías, se pueden descargar de forma gratuita en https://institutobase.cl/material-educacion/

 

Por: Nadia Politis y Centro de Investigación GAIA Antártica

Imagen principal: Dra. Karin Gérard en charla científica en Escuela Pedro Pablo Lemaitre de Punta Arenas. Foto: I. Milenio BASE/C. Barrientos

Como parte de una iniciativa organizada por los PAR EXPLORA, investigadoras del Instituto Milenio BASE desarrollaron proyectos de ciencia antártica, junto a estudiantes de enseñanza media de diferentes centros educacionales del país.

En tres proyectos destinados a fomentar la divulgación del conocimiento antártico, participaron las investigadoras del Instituto Milenio BASE, Dra. Valentina Bernal, Giovannina Sutherland y Micaela Conejeros, con propuestas impulsadas por estudiantes interesados en la ciencia antártica. Una instancia donde se colaboró con el Proyecto Asociativo Regional (PAR) Explora Región Metropolitana Sur Oriente y el PAR Explora Región Metropolitana Norte.

La investigadora de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile (UCh), Dra. Valentina Bernal, trabajó con estudiantes del Centro Educacional Santa Rosa de La Cisterna (región Metropolitana), guiados por el profesor Néstor Rivera da Costa. Desarrollaron el proyecto “Taxidermia en peces”, donde se asesoró a los estudiantes sobre la morfología de las especies antárticas: Harpagifer antarcticus y Harpagifer bispinis, ambos donados por el Instituto Milenio BASE.

Los alumnos del Centro Educacional Santa Rosa aprendieron sobre técnicas de taxidermia, como las aplicadas en el Museo de Rio Seco en Punta Arenas y el Museo Nacional de Historia Natural (MNHN) de Santiago. Con el proyecto buscan generar material científico didáctico para hacer actividades de divulgación y poner en valor la diversidad de peces que habitan en ambientes antárticos y subantárticos, además de su importancia ecológica.

La doctora en ciencias destacó la disposición de los participantes: “En los equipos de chicos y chicas que participan en este tipo de proyectos siempre hay mucha motivación y eso a mí personalmente me alegra mucho, ver en ellos y ellas la curiosidad, cómo se plantean preguntas y posibles soluciones a las problemáticas que observan. Fue una experiencia super enriquecedora que espero repetir el próximo año”, dijo.

Las ciencias sociales también tuvieron lugar entre los proyectos, con la asesoría de la abogada de la UCh, Giovannina Sutherland, quien trabajó con las estudiantes del Liceo Carmela Silva Donoso de Ñuñoa (región Metropolitana), dirigidas por el profesor Cristian Michea. Bajo el título “Ocularcentrismo presente en la construcción de la identidad e imaginario antártico: El diseño universal como propuesta de una Antártica propia e inclusiva”, buscaron y analizaron metodologías de enseñanza integradoras que permitieran reforzar la educación antártica nacional en el contexto de Chile como Estado que posee derechos soberanos en el continente antártico

Giovannina Sutherland, quien también es coordinadora del Programa de Estudios Antárticos de la Facultad de Derecho de la UCh, expresó que “la propuesta de trabajo es muy interesante y me sorprende que estudiantes tan jóvenes presentaran interés por una temática tan específica, logrando desarrollar una investigación que incorpora elementos multidisciplinarios”.

Por su parte, Micaela Conejeros, estudiante de pregrado de la Universidad de Concepción (UdeC), trabajó con el proyecto “Reconstrucción del ambiente en que vivieron los dinosaurios del cretácico en la antártica”, levantado por estudiantes del Colegio Manquecura Valle Lo Campino (región Metropolitana) y dirigido por la profesora Victoria Navarrete. Este proyecto buscó comprender mejor la historia del continente blanco y las condiciones del medio ambiente en el que habitaron los dinosaurios del cretácico.

“La experiencia fue enriquecedora, especialmente como mi primera incursión en actividades de divulgación científica y asesoría. Recomiendo esta experiencia a otros investigadores y estudiantes del Instituto Milenio BASE, ya que ofrece una oportunidad valiosa para compartir conocimientos científicos con la comunidad y fortalecer las habilidades de comunicación y enseñanza”, mencionó la estudiante de biología.

El programa Explora forma parte de la División de Ciencia y Sociedad del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. Fue creado con el objetivo de promover la socialización del conocimiento dentro de la comunidad educativa y se encarga de implementar iniciativas, eventos y concursos en todo Chile, los que lleva a cabo en forma directa o a través de aliados estratégicos, organizados según Proyectos Asociativos Regionales (PAR).

 

Por: Marcelo Sotomayor

Foto principal: de izquierda a derecha la Dra. Valentina Bernal, Giovannina Sutherland y Micaela Conejeros.

La investigadora doctoral del Instituto Milenio BASE, Magdalena Osorio Aliaga, integró un equipo de mujeres profesionales de diferentes regiones de Chile, que durante ocho meses se formaron como mentoras de la iniciativa PROVOCA, programa de liderazgo con enfoque de género realizado por la Associated Universities, Inc. (AUI) del Observatorio Radioastronómico Nacional (NRAO por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos.

Mentoras PROVOCA es un programa que convoca a profesionales y técnicas de las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (conocidas como STEM por sus silgas en inglés) y las forma para convertirse en la guía de niñas y jóvenes interesadas o vinculadas a estas disciplinas. Entre las participantes de la versión 2023, estuvo la estudiante de doctorado de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile (Uch) y también del Instituto Milenio BASE, Magdalena Osorio Aliaga.

Respecto al programa, Magdalena -oriunda de la región de O´Higgins- señaló que es “extremadamente valioso, pues es importante que como mujeres en el área de las STEM desprivaticemos nuestras vivencias. Socializar los estereotipos y sesgos de género es clave, pues al hacerlo nos damos cuenta de que no es algo que nos sucede individualmente, sino que son malestares colectivos y al reconocerlos nos hacemos más fuertes”.

De izquierda a derecha: Pía Bizama, Magdalena Osorio y Catalina Arrieta. Créditos: Andrea Arias

Para obtener la certificación del programa, cada equipo debió desarrollar un proyecto de divulgación. Por su parte, Magdalena, junto a Catalina Arrieta (Geógrafa de la Pontifica Universidad Católica de Chile, región Metropolitana) y Pía Bizama (Licenciada en Matemáticas de la Universidad de Concepción, región del Biobío), crearon la cuenta de Instagram “STEMinspiran, descubriendo mujeres en STEM”, con el fin de visibilizar investigadoras de diversos contextos que realizan investigación a lo largo de Chile.

“A través de testimonios de distintas investigadoras, buscamos abordar y desmitificar la percepción que se tiene de las mujeres que pertenecen a profesiones de las áreas STEM, muchas veces caricaturizadas y estereotipadas en su rol como científicas. En total entrevistamos a 14 científicas y a través de sus relatos pudimos reforzar la premisa de que no hay una sola forma de pertenecer o desarrollar una carrera profesional en las áreas STEM siendo mujer”, dijo la egresada en bioquímica.

La ceremonia de mentoras PROVOCA se llevó a cabo el pasado 9 de diciembre en el edificio de las oficinas de AUI/NRAO en Vitacura (región Metropolitana), donde se entregó certificación a 23 investigadoras. “Ahora que me encuentro certificada como mentora PROVOCA, este 2024 podré guiar a mis primeras mentoreadas, lo cual me tiene sumamente motivada y emocionada”, expresó finalmente Magdalena.

Conoce más sobre la iniciativa PROVOCA aquí.

 

Por: Constanza Barrientos

Foto principal: Magdalena Osorio. Créditos: Catalina Arrieta

Amanda Mourão Santos es estudiante del doctorado en Zoología de la Universidad Federal de Minas Gerais de Brasil y, alrededor de seis meses, estuvo en Chile realizando una pasantía en el Laboratorio de Biodiversidad Molecular de la Pontifica Universidad Católica de Chile (UC),  dirigido por la Dra. Juliana Vianna, investigadora principal del Instituto Milenio BASE, y también directora alterna del Instituto Milenio Centro para la Regulación del Genoma (CRG). Amanda, quien llevó a cabo trabajo con cladogramas de aves, pruebas de reconstrucción biogeográfica y análisis en el programa R, nos cuenta su experiencia:

“En el marco de mi doctorado en Zoología de la Universidad Federal de Minas Gerais (Brasil), realicé una pasantía en Santiago de Chile, en el Laboratorio de Biodiversidad Molecular de la Pontifica Universidad Católica de Chile (UC), dirigido por la académica, Dra. Juliana Vianna, también investigadora principal del Instituto Milenio BASE, ¡no puedo agradecerles lo suficiente por esta oportunidad!

Amanda Mourão Santos. Foto: I. Milenio BASE / C. Gajardo

Llegué en junio de 2023 y, desde el primer contacto con los alumnos del laboratorio, me hicieron sentir como en casa. Fueron varias las razones por las que elegí este lugar, entre ellas, el hecho que la profesora Juliana es un referente en investigación con pingüinos, el cual es mi modelo de estudio; y también por el artículo publicado por su laboratorio que serviría de base para una metodología importante dentro de mi doctorado. El apoyo que recibí por parte de todo el equipo hizo mucho más fácil mi adaptación a una nueva ciudad, a un nuevo país y al desarrollo de mi trabajo de investigación. Una oportunidad fundamental para el avance de mi tesis.

La ciudad de Santiago es muy hermosa, quedé encantada con la cordillera, sobre todo con la nieve. Hay muchos atractivos turísticos y tuve el placer de visitar muchos lugares e incluso ver nieve por primer vez. Vivir en un lugar tan diverso y maravilloso te ayuda a hacer mejor tu trabajo.

Aquí en Santiago también pude ayudar en la organización del 11° Congreso Internacional de Pingüinos (IPC 11), cuya organización estaba en manos de la profesora Juliana junto con el profesor Alejandro Simeone. Estuve muy feliz de diseñar el landyard, credenciales y los certificados del Congreso. Los investigadores, además de presentar los resultados de sus investigaciones, intercambiaron información sobre la situación de la gripe aviar en los lugares que habían visitado. Este fue un momento súper importante para la comunidad que estudia los pingüinos y otras aves.

Amanda Mourão Santos junto a sus compañeras y compañeros del Laboratorio de Biodiversidad Molecular UC. Foto: A. Mourão Santos

Me gustaría decir que esta es una oportunidad que debería extenderse a todos los estudiantes. Esta experiencia añade nuevos conocimientos, abre un abanico de contactos y nos conecta con personas con diferentes puntos de vista. Pude comprobar la importancia que se le da a la ciencia en Chile, debido a la diversidad cultural dentro del laboratorio, permitiendo el intercambio de experiencias, lo que contribuyó en gran medida al éxito de la investigación.

Llegó el final de esta increíble experiencia y estoy muy agradecida por la oportunidad.

Por Amanda Mourão Santos

Foto principal: I. Milenio BASE / Carolina Gajardo

Punta Arenas, diciembre de 2023.- Una de las especies asombrosas que habita en el océano Austral es el bacalao antártico, un pez de gran tamaño que puede llegar a medir más de dos metros de largo y superar los cien kilogramos de peso. Por lo demás, puede vivir más de treinta años y a medida que va creciendo, migra hacia aguas más profundas, llegando a encontrarse bajo los 2.000 metros, interactuando con el fondo marino.

Cumple un rol clave como “depredador tope”, ya que controla las poblaciones de otras especies que se ubican en niveles inferiores de la trama trófica antártica. Es por esta razón que para los equipos científicos resulta fundamental saber de qué se alimenta, qué tan valiosas son sus presas para su aporte nutricional y si su alimentación va modificándose a medida de que avanza en su desarrollo (de juvenil a adulto).

Las respuestas a estas preguntas están contenidas en un artículo publicado recientemente por investigadores chilenos en colaboración internacional con científicos del Instituto de Pesquerías y Ecología Marina (IFME) de Ucrania en el que analizaron la alimentación de esta especie aplicando técnicas de identificación visual y genética de las presas, para luego estudiar la composición de ácidos grasos de esas muestras.

De parte del Instituto Antártico Chileno (INACH) participaron los investigadores del Departamento Científico, César Cárdenas (con filiación también al Instituto Milenio Base), Marcelo González y Francisco Santa Cruz. Este último explica que esta especie tiene una dieta generalista y prácticamente consume lo que encuentra en su camino. “Sus principales presas son los peces Macrouridae (peces rata), Channichthyidae (peces de hielo) y Anotopteridae (peces daga) y secundariamente, cefalópodos (pulpos). Incluso encontramos restos de pingüinos que seguramente mueren y caen hasta el fondo marino”, señala.

Para Santa Cruz es importante comprender las redes ecológicas que existen en las comunidades, ya que “entender y cuantificar estas relaciones ecológicas es fundamental en casos como el bacalao antártico que constituye un recurso pesquero manejado con un enfoque ecosistémico, en el cual el objetivo es evitar que las pesquerías generen impactos irreversibles sobre estos procesos ecológicos. Por ejemplo, la sobreexplotación de los depredadores tope puede generar un efecto cascada desequilibrando las relaciones ecológicas en las tramas tróficas”, advierte.

Menciona además que esta especie también realiza largas migraciones transportando energía y nutrientes a distintas zonas del océano Austral y también es esencial para la alimentación de los mamíferos marinos. “Por ejemplo, las focas de Weddell o leopardo consumen bacalao juveniles y las orcas capturan bacalaos adultos”, señala el investigador del INACH.

La importancia de la colaboración para desarrollar este estudio

En esta investigación se centraron en la península Antártica, un área regulada por la Comisión para la Conservación de los Recursos Marinos Vivos Antárticos (CCRVMA), en donde está prohibida la pesca comercial de peces debido a la sobreexplotación ocurrida en décadas pasadas, por lo que la información que se maneja de esta especie es escasa.

Para conseguir las muestras de bacalao antártico -y dado que no existen pesquerías en dicha zona del Continente Blanco- aprovecharon una colaboración internacional con científicos ucranianos que estaban realizando pesca de investigación al norte de la península Antártica en el límite con el mar de Weddell durante febrero 2020 y 2021, en aguas sobre los 1.000 metros de profundidad para lo cual los pescadores utilizan palangre de fondo que reposa sobre el lecho marino.

Los datos obtenidos por los buques de pesca son esenciales, ya que muchas veces son la única fuente de información de estos ambientes remotos. No obstante, sólo se pueden obtener en verano cuando el deshielo marino les permite acceder a la zona, por lo que faltaría obtener información del periodo invernal.

Asimismo, quedan abiertas otras interrogantes como por ejemplo saber si el bacalao antártico consume las presas que son más abundantes de su entorno. “De ser así los peces rata y de hielo serían los peces dominantes en la comunidad demersal. Esto debe ser confirmado con observaciones y estimaciones de abundancia directa, pero es muy complejo realizar cruceros científicos en esta zona”, señala Santa Cruz.

También por su importante rol en los ecosistemas antárticos, será importante conocer cómo el cambio climático afecta a la disponibilidad de esta especie y su hábitat en algunas zonas del Continente, particularmente el área de la península Antártica, una de las más afectadas por este fenómeno global.

Al cierre de esta nota es relevante resaltar la importancia de la colaboración científica y la conformación de equipos multidisciplinarios desde diversas instituciones. Este trabajo por un lado, permitió apoyar la tesis de pregrado de Karina Pérez Pezoa de la Pontificia Universidad Católica de Chile, quien es la autora principal del artículo. También destacar el aporte en los análisis genéticos y perfiles de los ácidos grasos en los que apoyó Vicente Arriagada de la Universidad de Concepción, sumado a la experiencia de los investigadores de la Universidad de Magallanes, Pablo Gallardo y Ali Rivero. Mencionar además, la coordinación en este trabajo con Kostiantyn Demianenko y Pavlo Zabroda del IFME de Ucrania.

Los investigadores destacan que este tipo de colaboraciones también se está efectuando con los buques nacionales chilenos que participan en pesquerías antárticas, con los que han podido obtener muestras y datos colectados durante los trabajos de pesca, los que están en proceso de análisis y próximos a ser publicados en nuevos artículos.

El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).

 

Por: Instituto Antártico Chileno (INACH)

Foto principal: INACH

A través de una colaboración entre el programa EDV de la Universidad de Chile, el Programa de Estudios Antárticos de su Facultad de Derecho y el Instituto Milenio BASE, el curso «La ley del hielo: Cómo el derecho protege la Antártica», dirigido a estudiantes de 1° a 4° medio, abordará temáticas como cambio climático, exploración del Sexto Continente, y el rol de las mujeres en la ciencia antártica.

¿Qué especies existen en la Antártica? ¿Cuál es el régimen jurídico aplicable? ¿Por qué hay plantas? ¿Cuáles son las normas que protegen el llamado “continente del futuro”? ¿Cómo es el Territorio Chileno Antártico? ¿Cómo afecta el cambio climático al ecosistema antártico y subantártico?, son parte de las preguntas que abordará el curso «La ley del hielo: Cómo el derecho protege la Antártica», dirigido a estudiantes de 1° a 4° medio, realizado por la EDV de la Universidad de Chile, el Programa de Estudios Antárticos de su Facultad de Derecho y el Instituto Milenio BASE.

Es así como alrededor de 20 estudiantes de diversas instituciones, tanto privadas como públicas, conocerán las diferencias entre el Ártico y la Antártica, qué es el Tratado Antártico, cuáles son las siete reclamaciones territoriales sobre porciones del Continente Antártico y qué caracteriza a la biodiversidad de los ecosistemas antárticos y subantárticos. Estos son parte de los contenidos que abordará el curso de verano que se realizará desde el 08 al 12 de enero de 2024 en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile (Av. Pío Nono 1, Providencia) de 09:00 a 13:00 horas.

“Creemos que será una gran experiencia para las y los jóvenes que poseen un alto interés en el cambio climático y la protección de la Antártica. Esta actividad además les permitirá conocer nuestra historia polar, su conexión con el mundo y los desafíos que enfrenta el continente en materia de conservación y derecho antártico”, puntualiza el profesor Luis Valentín Ferrada, director del Departamento de Derecho Internacional y del Programa de Estudios Antárticos de la Universidad de Chile, e investigador principal del Instituto Milenio BASE.

“Además de los estudiantes que postularon por su cuenta, a través de la línea de gobernanza del Instituto Milenio BASE abrimos un proceso de postulación para adjudicar cuatro becas a estudiantes que estuviesen interesados en participar de este curso. Debido a la alta convocatoria y a la limitación de cupos, no todos fueron seleccionados, sin embargo, creemos que es un precedente relevante y una gran oportunidad para que los establecimientos educacionales identifiquen la motivación de sus alumnos en estas materias, y los apoyen en las próximas versiones, entregando becas y financiamiento”, señala Giovannina Sutherland Condorelli, abogada de la Universidad de Chile, investigadora adscrita del Instituto Milenio BASE, y coordinadora del Programa de Estudios Antárticos.

El curso «La ley del hielo: Cómo el derecho protege la Antártica», será impartido por un equipo de académicas y académicos expertos en derecho antártico y ciencias naturales, y busca que los estudiantes, además de conocer los hitos de descubrimiento, explotación y posterior regulación jurídica de la Antártica -bajo los principios de uso exclusivamente pacífico, protección medioambiental e investigación científica- puedan tener una aproximación a la conservación desde  una mirada multidisciplinar. Más información en https://www.edv.uchile.cl/portfolio/la-ley-del-hielo-como-el-derecho-protege-la-antartica

 

Por: Nadia Politis

Foto principal: I. Milenio BASE / Julieta Orlando

Se trata de las especies Laevilitorina magellanica, Laevilitorina pepita, Laevilitorina fueguina, y Laevilitorina hicana que fueron identificadas en las zonas del estrecho de Magallanes e isla Hornos, en la región de Magallanes y de la Antártica Chilena, en el marco de un trabajo interdisciplinario internacional.

Punta Arenas, 29 noviembre 2023.- Literalmente fue un trabajo “con pinzas”, ya que se necesitó recolectar especies de un tamaño inferior a cinco milímetros de diámetro, y escondidas en las zonas costeras del estrecho de Magallanes e isla Hornos, para llegar a un hallazgo calificado como histórico. Fue así como el equipo de investigación de la Universidad de Magallanes, el Centro CHIC y el Instituto Milenio BASE, encabezado por el biólogo Sebastián Rosenfeld, logró describir tres nuevas especies de caracoles marinos subantárticos en el estrecho de Magallanes, y una en isla Hornos, en la región más austral de Chile.

Investigador doctoral del Instituto Milenio BASE, Sebastián Rosenfeld, tomando muestras en la zona intermareal. Fotografía: Cristián Ríos.

La investigación fue publicada en la prestigiosa revista Zoological Journal of the Linnean Society, y abre nuevas preguntas en torno a la evolución de los caracoles marinos subantárticos y los factores que limitarían su distribución: “Estamos muy felices y creo que estas nuevas descripciones representan un gran aporte al patrimonio natural de nuestro país, en un contexto de cambio climático y de la crisis de la biodiversidad”, señaló el también investigador doctoral del Instituto Milenio BASE, Sebastián Rosenfeld, quien inició la investigación el año 2017.

Laevilitorina hicana (color negro) al interior de un conjunto de picorocos. Fotografía: Sebastian Rosenfeld (4)

Si bien las cuatro especies tienen como característica común su hábitat y reducido tamaño, los resultados indican que su morfología, es decir, sus rasgos físicos son completamente distintos. Por una parte, la Laevilitorina pepita tiene una forma ovalada, similar a una semilla, mientras que su hermana, la Laevilitorina magellanica es un poco más alargada y de un oscuro color café y negro. Por otra parte, la Laevilitorina fueguina posee un intenso color rojizo que la diferencia de las anteriores. Finalmente, la Laevilitorina hicana identificada en el Cabo de Hornos, la zona más austral del planeta, tiene la particularidad de haber sido encontrada al interior de un conjunto de picorocos, y su nombre se significa “mar” en lengua yagán.

La investigación realizada por los equipos de la Universidad de Magallanes, (Centro CIGA UMAG), Centro CHIC e Instituto Milenio BASE, se realizó en colaboración con la Universidad Católica del Norte (UCN), Universidad de Chile, Universidad Austral (UACh), Universidad de Otago (Nueva Zelanda), Universidad de Borgoña (Francia) y el Centro SAERI, resultado de la interacción entre los investigadores Sebastián Rosenfeld, Nicolás I. Segovia, Claudia S. Maturana, Cristián Aldea, Thomas Saucède, Paul Brickle, Hamish G. Spencer, Elie Poulin y Claudio A. González-Wevar. Publicación en inglés que se puede revisar aquí.

 

Por: Nadia Politis

Foto principal: Sebastián Rosenfeld

Se trata del académico de la Universidad de Magallanes e investigador del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), Dr. Andrés Mansilla, quien fue invitado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile para exponer en Dubái en Emiratos Árabes Unidos, entre el 30 de noviembre y el 6 de diciembre de este 2023.

Investigador UMAG-CHIC, Dr. Andrés Mansilla. Foto: I. Milenio BASE/N. Politis

Entre el 30 de noviembre y el 12 de diciembre se realizará una nueva versión de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP28), instancia donde diversos gobiernos, organizaciones internacionales, de la sociedad civil, mundo privado y académico se reúnen para adoptar medidas y promover la adaptación ante el calentamiento global y la disminución de los gases de efecto invernadero que lo provocan. Para este año se espera una participación de más de 30.000 exponentes y participantes, y entre ellos el académico de la Universidad de Magallanes e investigador principal del CHIC, Dr. Andrés Mansilla, quien participará como parte del equipo científico chileno junto a académicos del INACH e IDEAL.

El investigador fue invitado por el Ministerio de Relaciones Exteriores con el fin de impulsar al país en materia de transición energética, finanzas sostenibles y soluciones basadas en la naturaleza. “Nuestra participación en la COP28 es una tremenda oportunidad para que Chile no solo releve la importancia de los bosques de algas subantárticos como mitigadores de cambio climático al ser grandes sumideros de carbono, sino que también por los servicios ecosistémicos que impacta a la pesca artesanal y la economía global”, explica el investigador principal del CHIC y académico de la Universidad de Magallanes, Andrés Mansilla.

Bosques de kelp sumergidos en Punta Santa Ana, Estrecho de Magallanes Chile. Foto: Jaime Ojeda

La Región de Magallanes y la Antártica Chilena alberga parte de los ecosistemas más prístinos del planeta, especialmente sus mares. Específicamente en la Reserva de Biosfera Cabo de Hornos están los bosques de Kelp (más conocido como bosques de huiro) más extensos y australes del mundo, y se ha convertido en un lugar de referencia y estratégico para estudiar los efectos del cambio climático a nivel mundial.

Los bosques de Kelp son un conjunto de algas pardas- más conocidas como huiro-, que alcanzan hasta más de 40 metros de altura en las profundidades del mar. Estos bosques son el hogar de una tremenda riqueza marina subantártica, razón por la cual son considerados como verdaderos “ingenieros ecosistémicos” al brindar hábitat, zonas de reproducción, alimentación y crianza para cientos de especies con valor ecológico y socioeconómico como centollas y erizos de mar. Incluso, en las praderas de Macrocystis pyrifera (tipos de algas) estudiadas en la región de Magallanes se han registrado 132 invertebrados de especies diferentes.

“Si analizamos la distribución de los bosques de Kelp en el mundo, podemos ver que hay de distintas especies, principalmente en hemisferio norte, pero los que están en el sur son más conspicuos y abundantes, con más biomasa y crecen más”, sostiene Mansilla, y agrega que “los grandes bosques de algas pardas pertenecen a los órdenes Laminariales y Fucales, representados en las costas de altas latitudes en ambos hemisferios En el caso del Hemisferio Sur, el punto de distribución más austral de representantes de las formaciones de kelp se encuentra en el archipiélago Diego Ramírez”.

Efecto del retroceso glaciar sobre los Bosques de Kelp en Bahia Yendegaia, fotografia aerea con Dron. Foto: Juan Pablo Rodriguez

Asimismo, la zona austral de Chile es de tal relevancia para las y los científicos porque es el único lugar donde convergen tres océanos: pacífico- atlántico- antártico, además de que sus aguas están menos antropizadas, es decir, tienen un bajo impacto de las actividades humanas. Sin embargo, el avance y retroceso de los glaciares producto del calentamiento global ha provocado cambios en las diversas especies marinas de la región, como los bosques de Kelp.

Investigador UMAG-CHIC, Dr. Andrés Mansilla. Foto: I. Milenio BASE/N. Politis

La región de Magallanes es un laboratorio natural para estudiar por el aumento de temperaturas y retroceso de glaciares, donde toneladas de agua dulce que se van al mar, alterando el PH, la salinidad y la temperatura, lo que afecta al desarrollo de las especies que allí habitan, agrega el director del Laboratorio de Ecosistemas Marinos Antárticos y Subantárticos (LEMAS), equipo de investigación que también colabora con el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido como Instituto Milenio BASE.

Las algas, también, son utilizadas como material base para productos farmacéuticos y cosméticos, como fuente de alimento con valor agregado (Alga Procesada), como alimento en otro tipo de cultivo de especies marinas de importancia comercial, así como también de fertilizantes naturales.

Fuente: UMAG-CHIC-Instituto Milenio BASE
Fotografías: Jaime Ojeda y Juan Pablo Rodríguez

 

 

Uno de los animales emblemáticos de Antártica, el pingüino emperador, es una de las especies más vulnerables al cambio climático en el continente, ya que dependen de que exista una importante cobertura de hielo marino para reproducirse y mudar su plumaje. 

El año pasado y por causa de eventos climáticos extremos que elevaron las temperaturas en el oeste de la península Antártica, se registraron los niveles más bajos en la cobertura de hielo marino en los mares de Amundsen y Bellingshausen. Una disminución de su extensión -principalmente en invierno- perjudica directamente a las colonias reproductivas de pingüino emperador, siendo un motivo de gran preocupación entre la comunidad científica. 

Atendiendo a esta inquietud es que un grupo de investigación publicó un estudio en el que analizan datos satelitales históricos (que corresponden desde 1985 al 2022) de la cantidad de hielo marino que se encuentra alrededor de diez colonias de crías de pingüino emperador que fueron identificadas en la costa de los mares de Amundsen y Bellingshausen. Su objetivo era comparar estos niveles con los más recientes (2022-2023) para revisar cuándo se llegaron a umbrales críticos de la capa de hielo marino. 

Efectivamente y en un total de 37 ocasiones, la capa de hielo marino decayó a niveles críticos, además la duración promedio de estos eventos fue de 36 días. A su vez, estas condiciones afectaron a la disponibilidad de hielo marino en los sitios de reproducción de nueve de las diez colonias de pingüinos emperador. 

Estas aves no voladoras dependen exclusivamente de la extensión de hielo marino para completar su ciclo reproductivo, explicó el Dr. Lucas Krüger, autor principal del estudio e investigador del Departamento Científico del Instituto Antártico Chileno (INACH) y del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE) quien advierte: “El pingüino emperador es la única especie que se reproduce durante el invierno antártico y es la única ave que lo hace sobre el hielo marino. Los resultados de este estudio sugieren que está perdiendo rápidamente su hábitat, por lo que si no actuamos a tiempo para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, esta especie podría extinguirse durante este siglo por el cambio climático”, dijo.

El Dr. César Cárdenas, quien es también autor del artículo e investigador del INACH y del Instituto Milenio BASE, complementa que este fenómeno que están estudiando es indicativo de cómo las acciones causadas por los humanos (antropogénicas) afectan a las especies que habitan en Antártica. “Es muy importante contar con este nuevo conocimiento porque nos está dando una señal muy clara de cómo el planeta está cambiando y cómo nuestras acciones lo están provocando y acelerando. El cambio climático está afectando a los ecosistemas y a nuestro entorno en general”, expresó. 

La Dra. Juliana Vianna, especialista en genómica de pingüinos asociada al Instituto Milenio BASE, Pontificia Universidad Católica de Chile y el Centro de Regulación del Genoma (CRG), menciona que de las veinte especies de pingüinos que existen en el mundo, el emperador es la que depende más del hielo porque su principal alimento, el kril, también necesita de los nutrientes que obtiene de las plataformas de hielo en el mar para completar su ciclo reproductivo.  

“No obstante, existen otras especies que también están siendo afectadas por el cambio climático como los pingüinos Adelia y Barbijo, que igualmente están reduciendo sus tamaños poblacionales al oeste de la península Antártica”, precisa la investigadora. 

Pero este estudio además de ser una advertencia, propone un conjunto de medidas de conservación para mitigar los efectos del cambio climático en los pingüinos y sus hábitats. “Las medidas incluyen la reducción de los gases de efecto invernadero, la protección de áreas marinas y el establecimiento de nuevas áreas marinas protegidas alrededor de las colonias de pingüino emperador”, menciona el Dr. Krüger. 

Ciencia de calidad desde Chile

“Es bien relevante que este tipo de investigaciones salga desde Punta Arenas y desde Chile, ya que nos da una señal y es un buen ejemplo de la calidad de la ciencia antártica que está haciendo nuestro país”, destaca Cárdenas, recientemente elegido como presidente del Comité Científico de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos.

Consultada también sobre la importancia de realizar estas investigaciones, Vianna comenta que “en Chile hacemos investigación, principalmente, en el oeste de la Península, región que está siendo más afectada por el cambio climático. Tenemos cercanía con la Antártica, investigaciones históricas en esa región, tenemos mucho que contar para que los estados tomen acción a nivel regional y global en la conservación de las especies”.  

El artículo científico “¿Un punto de inflexión en la Antártica occidental en el evento Circumpolar 5-Sigma de 2023? Un vistazo desde la perspectiva del pingüino emperador” fue desarrollado por el Dr. Lucas Krüger y el Dr. César Cárdenas del INACH e Instituto Milenio BASE; la Dra. Juliana Vianna con filiación al Instituto Milenio BASE, Pontificia Universidad Católica de Chile, Centro de Regulación del Genoma (CRG) y Núcleo Milenio LiLi, y la Dra. Céline Le Bohec de la Universidad de Estrasburgo, Universidad de Montpellier y Centro Científico de Mónaco. 

 

Fuente: Instituto Milenio BASE e Instituto Antártico Chileno (INACH)

Imagen principal: Lucas Krüger