Catalina Martínez es estudiante de pregrado, asociada al Instituto Milenio BASE por su trabajo junto al Dr. Kurt Paschke.

La experiencia permitió profundizar conocimientos sobre las respuestas fisiológicas de organismos acuáticos frente a escenarios de cambio climático, a través de clases y experimentos desarrollados en un laboratorio especializado.

Entre el 17 de julio y el 15 de agosto, Catalina Martínez Alcota, estudiante de cuarto año de Ingeniería Ambiental de la Sede Puerto Montt de la Universidad Austral de Chile (UACh), participó en el curso “Ecofisiología Aplicada”, desarrollado en la Unidad Multidisciplinaria de Docencia e Investigación (UMDI) de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ubicada en Sisal, estado de Yucatán, México.

La experiencia contempló formación teórica y actividades prácticas en el Laboratorio de Ecofisiología Aplicada (LABECOA), donde abordó contenidos relacionados con bioenergética, metabolismo, respiración mitocondrial y sistema antioxidante. Asimismo, participó en experimentos de hipoxia y conducta de escape.

Los contenidos se desarrollaron en el contexto de los efectos que el cambio climático puede generar sobre los ecosistemas acuáticos, considerando escenarios como el aumento de la temperatura y la disminución del oxígeno disuelto en el agua. En este marco, el estudio de las respuestas fisiológicas de los organismos permite comprender cómo podrían enfrentar modificaciones en las condiciones ambientales.

La pasantía logró concretarse con el apoyo del Dr. Carlos Rosas, académico de la UNAM.

La participación de Catalina en esta experiencia surgió a partir de la invitación del Dr. Kurt Paschke, académico de la Universidad Austral de Chile e integrante, al igual que la estudiante, del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE). La invitación se concretó con el apoyo del Dr. Carlos Rosas, académico de la UNAM, permitiendo su incorporación al curso y al trabajo desarrollado en el laboratorio.

Sobre la trayectoria de esta colaboración entre ambas instituciones, el Dr. Kurt Paschke explicó:

“El curso de ‘Ecofisiología Aplicada’ en la UMDI-Sisal se desarrolla en conjunto desde 2010 y forma parte de la colaboración que mantiene el Instituto de Acuicultura y Medio Ambiente de la UACh con el Dr. Carlos Rosas y la UNAM desde hace más de 20 años. Esta relación también se ha extendido a los programas de postgrado que se imparten en la Sede Puerto Montt, donde el Dr. Rosas participa como profesor”.

Esta relación permitió que la estudiante pudiera incorporarse a una instancia de formación originalmente dirigida a estudiantes de postgrado de la UNAM. En este contexto, el académico destacó la importancia de abrir estas oportunidades a estudiantes de pregrado:

“Si bien el curso está destinado al postgrado de la UNAM, como alumna destacada se le ofreció a Catalina la posibilidad de participar, previa aceptación de los profesores responsables. Para nuestros estudiantes, acceder a este tipo de experiencias es muy enriquecedor, porque les permite conocer otras metodologías de trabajo, acercarse a nuevas líneas de investigación y compartir con estudiantes y académicos de distintas etapas de formación”.

Durante la estadía en México, Catalina pudo compartir experiencias y aprendizajes con estudiantes de pregrado, magíster y doctorado.

Además de los contenidos científicos, la pasantía permitió conocer nuevas metodologías de trabajo experimental y compartir con estudiantes y académicos vinculados al área de las ciencias marinas y la ecofisiología. Para Catalina, la experiencia significó una oportunidad de crecimiento tanto en el ámbito académico como personal:

“Si tuviera que definir esta experiencia, en una palabra, sería aprendizaje. Fue una instancia que me permitió crecer tanto en el ámbito académico como en lo personal, al conocer por primera vez México, su cultura, sus paisajes y su gente. También tuve la oportunidad de compartir con estudiantes de licenciatura, magíster y doctorado, lo que me permitió conocer cómo es la vida universitaria allá”.

Entre las metodologías que conoció se encuentra la respirometría intermitente y el trabajo con equipos especializados, como el respirómetro Oroboros O2k, utilizado para estudiar la respiración mitocondrial. También participó en experimentos relacionados con la conducta de los organismos frente a determinadas condiciones ambientales.

La pasantía también permitió acercarse a especies y ecosistemas diferentes a los de su entorno habitual, como el pulpo Octopus maya, los cangrejos violinistas, los manglares y los cenotes. Esta experiencia le permitió observar cómo las características particulares de cada territorio se relacionan con distintos desafíos ambientales. En este sentido, valoró especialmente la posibilidad de ampliar su mirada sobre las problemáticas ambientales presentes en distintos territorios:

Una oportunidad que también le permitió acercarse a especies y ecosistemas diferentes a los de su entorno habitual.

“Conocer estos nuevos ecosistemas me permitió comprender que las características de cada territorio generan desafíos ambientales diferentes. Esta experiencia fue especialmente significativa para mi formación como futura ingeniera ambiental y me permitió ampliar mi mirada sobre las distintas áreas en las que puedo desarrollarme profesionalmente”.

La participación de Catalina en esta instancia se enmarca en los vínculos de colaboración que mantiene la Sede Puerto Montt de la Universidad Austral de Chile con instituciones académicas nacionales e internacionales, los que permiten generar espacios de intercambio y acercamiento a distintas comunidades científicas.

 

Por: Sede Puerto Montt UACh

Fotos: Cortesía de Sede Puerto Montt UACh

Daniela Nualart es doctora en Ciencias de la Acuicultura de la Facultad de Ciencias UACh de Valdivia.

Seleccionada entre más de mil postulantes para formar parte de la Escuela São Paulo de Ciencia Avanzada (ESPCA) en Microplásticos, la Dra. Daniela Nualart Carrasco, investigadora de la UACh y del Instituto Milenio BASE, viaja a Campinas, Brasil.

Entre el 1 y el 11 de septiembre, investigadores e investigadoras de distintas partes del mundo se reúnen en la Universidad Estatal de Campinas (Unicamp) para abordar los desafíos asociados a la contaminación por plásticos y microplásticos.

La Dra. Daniela Nualart Carrasco, investigadora de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh), del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML) y adscrita al Instituto Milenio BASE, forma parte del grupo de 125 participantes seleccionados entre 1.103 postulantes. La convocatoria reunió a investigadores de 35 países, con 75 participantes de Brasil y 50 provenientes de otros países.

La Dra. Daniela Nualart fue seleccionada entre más de mil postulantes, para formar parte del curso.

La instancia busca entregar una formación multidisciplinaria sobre micro y nanoplásticos, abordando aspectos relacionados con su química, comportamiento, impactos ambientales y posibles respuestas desde las políticas públicas. El programa contempla conferencias, actividades teóricas y prácticas, presentación de investigaciones y espacios de intercambio entre científicos y científicas en distintas etapas de sus carreras.

“Estoy muy contenta de haber sido seleccionada para participar en esta escuela, especialmente por la oportunidad de compartir con investigadores e investigadoras de distintas generaciones y de diferentes partes del mundo. Los microplásticos son un problema ambiental complejo que requiere una mirada interdisciplinaria, y esta instancia nos permite conocer nuevas aproximaciones”, expresa la Dra. Daniela Nualart Carrasco, también investigadora del Laboratorio de Fisiología de Peces (Fish Physio Lab) de la UACh.

Al curso llegaron investigadoras e investigadores de más de 50 países diferentes.

La Escuela São Paulo de Ciencia Avanzada en Microplásticos es organizada por Unicamp y la Universidade Federal de São Carlos (UFSCar), con financiamiento de la Fundação de Amparo à Pesquisa do Estado de São Paulo (Fapesp). Su objetivo es fortalecer la formación de nuevas generaciones de investigadores y promover la colaboración internacional frente a uno de los desafíos ambientales más relevantes de la actualidad.

 

 

Por:  Instituto Milenio BASE /  Constanza Barrientos Soto

Fotografías: Daniela Nualart

El Premio Estella Buccheister fue creado en honor a la académica e historiadora chilena.

El reconocimiento fue entregado durante la clausura del XXVI Encuentro de Historiadores Antárticos Latinoamericanos (EHAL), el cual tuvo lugar en Valparaíso, desde el 27 hasta el 28 de agosto.

Las investigadoras del Instituto Milenio BASE Giovannina Sutherland Condorelli, María Jesús Maibe Muñoz y Carolina Flores Barros fueron reconocidas con el Premio Estella Buccheister, otorgado por la Fundación Valle Hermoso en el marco del XXVI Encuentro de Historiadores Antárticos Latinoamericanos (EHAL).

El encuentro se desarrolló los días 27 y 28 de agosto en Valparaíso y reunió a especialistas vinculados a la historia y los estudios antárticos. El reconocimiento se entrega periódicamente a personas que destacan por su compromiso con temas de interés nacional, entre ellos la Antártica, además de valorar el trabajo colaborativo y en equipo.

De izquierda a derecha: Giovannina Sutherland, María Jesús Maibe y Carolina Flores. Fotos: I. Milenio BASE / N. Politis

Las tres investigadoras forman parte del Programa de Estudios Antárticos (U-Antártica) de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, dirigido por el Dr. Luis Valentín Ferrada, investigador principal del Instituto Milenio BASE. Creado en 2015, el programa desarrolla labores de docencia, investigación y extensión en materias político-jurídicas antárticas, promoviendo además el diálogo entre las humanidades, las ciencias sociales y los estudios antárticos.

En el evento, Giovannina Sutherland participó como expositora con la presentación “Rol de la diplomacia chilena en la Cuestión Antártica de 1956. Gestiones frente a India y el Grupo Latinoamericano”, investigación que aborda el papel de la diplomacia chilena en un período clave para la historia de la cuestión antártica. De igual forma, el Dr. Luis Valentpin Ferrada, presentó “Gobernanza antártica: visión comparativa latinoamericana”.

Miembros de la Fundación Valle Hermoso y del Programa U-Antártica, liderado por el Dr. Luis Valentín Ferrada.

“La Fundación Valle Hermoso realiza un enorme aporte al conocimiento antártico nacional, especialmente a través del Centro de Estudios Hemisféricos y Polares y de su revista. Su labor se centra en promover la educación en torno al Sexto Continente y en rescatar figuras de alto valor histórico para Chile, siempre desde una perspectiva multidisciplinaria y en constante diálogo con distintas áreas del conocimiento. Pero, ante todo, es el valor humano de la fundación y de quienes la integran lo que nos inspira en cada encuentro, acompañando y apoyando a los investigadores que nos acercamos”, expresó Giovannina Sutherland.

Giovannina, además, fue la encargada de recibir el Premio Estella Buccheister en representación de las tres investigadoras. María Jesús Maibe pudo acompañarla al cierre de la actividad, instancia en la que ambas compartieron con la profesora Consuelo León Woppke y el profesor Mauricio Jara, integrantes del directorio de la Fundación Valle Hermoso y organizadores del encuentro.

Giovannina Sutherland participó como expositora en el XXVI EHAL.

“Desde la creación del Programa de Estudios Antárticos y bajo la guía del profesor Luis Valentín Ferrada, hemos logrado consolidar una línea de trabajo en la que el esfuerzo colectivo resulta fundamental.  En ese sentido, trabajar junto a Carolina y Giovannina ha sido realmente un privilegio y un orgullo. El año pasado ese esfuerzo se vio reflejado en nuestro último trabajo en conjunto realizado, cuando nos adjudicamos fondos en el marco del Concurso para el Desarrollo de Estudios de la Política Exterior 2025, de la Subsecretaría de Relaciones Exteriores del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile”, comentó María Jesús Maibe.

Por su parte, Carolina Flores, dice que “fue un gran privilegio haber recibido este reconocimiento. Especialmente al enterarnos de la historia y aportes realizados por doña Estella Buccheister al conocimiento antártico. Es un honor ser reconocidas con un premio que lleva su nombre y que refleja el cariño de sus colegas y amigos de la Fundación Valle Hermoso. Lo recibimos en representación de los integrantes del Programa de Estudios Antárticos y del Instituto Milenio BASE, en el cual valoramos el constante trabajo colaborativo y compañerismo. Este premio nos inspira a continuar mejorando y aportando desde la perspectiva jurídica y de la gobernanza”.

Con más de dos décadas de trayectoria, el Encuentro de Historiadores Antárticos Latinoamericanos (EHAL) busca ser un espacio de intercambio académico para investigadoras e investigadores antárticos que trabajan desde la historia, la política y el derecho. Y, a través del Premio Estella Buccheister, fomentar la colaboración y compromiso con los temas interés nacional.

 

 

Por: Instituto Milenio BASE

Fotografías: Giovannina Sutherland

Con una delegación de 16 integrantes, el Instituto Milenio BASE participa en la 12ª Conferencia de Ciencia Abierta de SCAR, uno de los principales encuentros internacionales dedicados a la investigación antártica. Científicos, científicas y profesionales del centro de excelencia ANID llegaron hasta la ciudad de Oslo para compartir resultados de investigación, experiencias, y avances en torno al estudio y difusión del continente helado.

Dr. Gary Wilson, presidente del Comité Científico de Investigación Antártica (SCAR) y experto en geología marina y cambio climático polar. Foto: Constanza Barrientos.

Durante agosto, Oslo se convierte en uno de los principales puntos de encuentro de la investigación antártica mundial. La capital noruega recibe a especialistas de distintos países y disciplinas en un programa con cerca de 50 sesiones científicas, orientadas a compartir nuevos conocimientos y fortalecer la colaboración internacional en torno a la Antártica y el océano Austral.

Nuevamente, el Instituto Milenio BASE se suma a la 12ª Conferencia de Ciencia Abierta del Comité Científico para la Investigación en la Antártica (SCAR), en una delegación integrada por los investigadores principales Elie Poulin (U. de Chile), Karin Gérard (UMAG), Luis Valentín Ferrada (Derecho U.Chile), César Cárdenas (INACH) y Hugo Benítez (UNAB/CHIC), junto a los investigadores senior Pete Convey (BASE) y Steven Chown (Monash University).

A ellos se suma una nueva generación de investigadores e investigadoras que presentará avances y resultados de sus trabajos en ciencia antártica. Entre ellos, investigadores jóvenes: Daly Noll (U. Lagos), Giovannina Sutherland (Derecho U.Chile/ ICLAC), Jordan Hernández (UCM), Franco Cruz (Universidad Santo Tomás), Albert Palomino (UACh), Miguel Ángel Salazar (Universidad de Rennes), Eduardo Pizarro (PUC/CRG) y Morgane Durand (Museo Nacional de Historia Natural de Francia).

Dr. Elie Poulin participa en mesas temáticas y exposición de resultados científicos. Foto: Constanza Barrientos.

“Participar nuevamente en SCAR, con una delegación diversa, nos permite compartir el conocimiento que estamos generando desde el Instituto Milenio BASE y, al mismo tiempo, fortalecer nuestros vínculos con una comunidad científica internacional que será fundamental para los desafíos que vienen. Estamos avanzando hacia hitos de gran relevancia para la ciencia polar, como el próximo Año Polar Internacional: 2032-2033, y estos espacios son claves para construir desde ahora nuevas colaboraciones y preguntas científicas”, destaca Elie Poulin, director del Instituto Milenio BASE y académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile.

Constanza Barrientos expone sobre el próximo libro BASE “Buceamos con mamá… ¡En la Antártica!” (Editorial SurCiencia). Foto: Giovannina Sutherland.

Desde la Dirección de Comunicaciones y Educación (DIRECOM), también participa la periodista científica Constanza Barrientos, quien realizará tres presentaciones orales y un póster. Su participación buscará dar a conocer experiencias en divulgación científica antártica desarrolladas por el Instituto Milenio BASE para acercar el conocimiento polar a distintos públicos.

Las presentaciones de la también presidenta de la Fundación Coalición Jóvenes Antárticos de Chile, en Punta Arenas, abordarán experiencias en literatura infantil, educación antártica, Inteligencia Artificial y nuevas tecnologías, mostrando cómo distintos lenguajes, formatos y herramientas pueden contribuir a ampliar el alcance social del conocimiento generado sobre la Antártica.

 

 

 

Por: Nadia Politis
Fotografías: Constanza Barrientos desde Oslo, Noruega.

Más de mil fotografías de mariposas árticas capturadas en Canadá permitirán comparar la forma de sus alas con la de ejemplares recolectados a lo largo de Chile. La investigación busca identificar posibles similitudes evolutivas entre insectos que habitan algunos de los ambientes más extremos del planeta.

Para comparar la forma de las alas de mariposas del Ártico y del sur de Chile, mediante técnicas de morfometría geométrica, Catalina hizo mil registros fotográficos.

Durante una semana, la estudiante del Magister en Ciencias Biológicas de la Universidad de Chile (UCh) y del Instituto Milenio BASE, Catalina Aguilar, permaneció en la Colección Nacional Canadiense de Insectos, Arácnidos y Nematodos. Registró más de mil fotografías de mariposas árticas para compararlas con ejemplares recolectados a lo largo de Chile, desde el altiplano hasta territorio subantártico.

Las regiones polares y subpolares se encuentran entre los ambientes más extremos del planeta. Condiciones climáticas desafiantes obligan a las especies que habitan estos ecosistemas a desarrollar diversas estrategias de supervivencia. Pero ¿ocurre algo similar en organismos que viven en extremos opuestos del mundo?

Catalina es estudiante del Magister en Ciencias Biológicas de la UCh y del Instituto Milenio BASE. También asociada al EME Lab, dirigido por el Dr. Hugo Benítez.

Esa es una de las preguntas que busca responder Catalina Aguilar, estudiante de la Universidad de Chile, asociada al Laboratorio de Ecología y Morfometría Evolutiva (EME Lab) y del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE), quien recientemente realizó una estadía de investigación en Ottawa, Canadá.

Durante una semana, Catalina trabajó en la Colección Nacional Canadiense de Insectos, Arácnidos y Nematodos, perteneciente al Departamento de Agricultura del Research Branch en Canadá. Allí tuvo acceso a ejemplares de mariposas árticas pertenecientes a la misma familia que estudia en Chile, las mariposas del género Colias.

“La idea era poder observar y registrar mariposas que vuelan en ambientes tan extremos como el Ártico para compararlas con las que hemos estudiado en Chile, incluyendo ejemplares recolectados desde el altiplano hasta territorios subantárticos”, explica la estudiante.

La visita fue posible gracias a una colaboración entre su supervisor de tesis, el académico de la Universidad Andrés Bello (UNAB) e investigador del Instituto Milenio BASE y Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), Dr. Hugo Benítez, y especialistas de la colección canadiense, que alberga valioso material biológico proveniente de distintas zonas del Ártico.

En Chile, Catalina se encuentra estudiando las mariposas del género Colias, pertenecientes a la misma familia fotografiada en Canadá. Foto: Ernesto Octavio Guzmán Tapia / INaturalist

“Este tipo de experiencias son muy valiosas para los estudiantes. Por supuesto, también permiten fortalecer vínculos científicos entre investigadores de Chile y Canadá y abren nuevas oportunidades de colaboración para el estudio de insectos adaptados a ambientes extremos”, indica el también investigador del Instituto One Health de la UNAB y director del EME Lab, Dr. Hugo Benítez. 

Como parte del trabajo, Catalina Aguilar tomó más de mil fotografías de ejemplares preservados, generando una base de datos que permitirá analizar en detalle la forma de sus alas mediante técnicas de morfometría geométrica.

Esta metodología permite comparar estructuras biológicas con alta precisión y detectar patrones que no siempre son evidentes a simple vista. En este caso, el objetivo es evaluar si las mariposas que habitan ambientes fríos extremos presentan similitudes morfológicas asociadas a su adaptación evolutiva.

La estadía de Catalina se desarrolló gracias a una colaboración del Dr. Hugo Benítez con equipos de trabajo canadienses.

“Queremos saber si existen características compartidas en las alas de estas mariposas que puedan estar relacionadas con la capacidad de sobrevivir y volar en climas tan extremos. Si encontramos patrones similares entre especies del Ártico y del extremo sur de Sudamérica, podríamos obtener nuevas pistas sobre cómo la evolución responde a condiciones ambientales comparables”, señala Aguilar.

Los resultados de este trabajo contribuirán a comprender mejor la biodiversidad de los ecosistemas fríos del planeta y los mecanismos que permiten a distintas especies enfrentar desafíos ambientales similares, aun cuando se encuentran separadas por miles de kilómetros.

 

 

Por: Constanza Barrientos Soto

Foto de portada: Catalina Aguilar

El océano Austral es aquel que rodea el continente antártico. Está conformado por diferentes subáreas marinas, entre ellas, la 48.1 y la 48.2, cerca de la península antártica. Foto: CCRVMA

El evento reunirá a equipos científicos, administradores de recursos, representantes de la industria pesquera y ONGs. Tiene como objetivo fortalecer el conocimiento científico disponible sobre la Subárea 48.2, una extensa región del océano Austral.

Desde el 22 al 26 de junio de 2026, la ciudad de Hazyview, en Sudáfrica, será sede de un encuentro científico internacional dedicado a la gestión y conservación de los ecosistemas marinos antárticos. Se trata del Taller sobre la Armonización y Planificación Espacial en la Subárea 48.2 de la Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA o CCAMLR, por sus siglas en inglés), instancia que reunirá a equipos científicos, representantes de la industria pesquera y especialistas en monitoreo de ecosistemas provenientes de distintos países.

El encuentro está siendo coordinado por Francisco Santa Cruz, investigador del Instituto Antártico Chileno (INACH) y doctorante de la Universidad de Magallanes (UMAG) adscrito al Instituto Milenio BASE y por el Dr. Andrew Lowther, investigador del Instituto Polar Noruego. Entre las expertas, se contará con la Dra. Andrea Piñones, académica de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACH) e investigadora del Instituto Milenio BASE y del COPAS Coastal. También estará presente el Dr. César Cárdenas (INACH-BASE), desde su rol de presidente del Comité Científico de la CCRVMA. 

De izquierda a derecha: Francisco Santa Cruz, Andrea Piñones y César Cárdenas. Fotos: I. Milenio BASE

La actividad tiene como objetivo organizar y fortalecer el conocimiento científico disponible sobre la Subárea 48.2 (islas Orcadas del Sur), una extensa región del océano Austral donde opera la pesquería de kril antártico (Euphausia superba), una especie clave para el ecosistema marino de la Antártica y fuente de alimento para numerosas especies, entre ellas ballenas, focas y pingüinos.

Uno de los principales resultados esperados del taller será recopilar y organizar la información científica disponible aportada por los distintos países miembros de la CCRVMA en un conjunto de metadatos que permita futuros análisis. Además, los participantes evaluarán si las herramientas de gestión utilizadas actualmente en la Subárea 48.1 (península Antártica) pueden aplicarse en la Subárea 48.2 o si es necesario desarrollar enfoques alternativos adaptados a las características de esta región.

La CCRVMA (CCAMLR, por sus siglas en inglés) trabaja por conservar la flora y fauna marina del océano Austral. Foto: I. Milenio BASE

El encuentro también servirá como espacio de diálogo entre equipos científicos, administradores de recursos, representantes de la industria pesquera, organizaciones no gubernamentales y observadores de la CCRVMA. A través de estas discusiones se buscará avanzar en temas como los límites precautorios de captura del kril, el conocimiento actual sobre sus poblaciones y desplazamientos, y la armonización de distintas iniciativas de conservación marina propuestas para el área, incluida la propuesta de establecimiento del Área Marina Protegida en el Dominio 1 (AMPD1).

Entre las participantes se encuentra la oceanógrafa Dra. Andrea Piñones, académica de la Facultad de Ciencias UACH e investigadora adjunta al Instituto Milenio BASE, quien fue invitada como experta para contribuir a las discusiones científicas del taller. “El objetivo de esta labor es poder generar un plan de trabajo que permita identificar dónde es necesario enfocar los esfuerzos científicos y qué recomendaciones pueden entregarse a la CCRVMA para apoyar la toma de decisiones”, explica la Dra. Piñones.

El equipo del LaPAB UACH, trabajó en un Workin Paper que será presentado en el encuentro en Sudáfrica. Foto: I. Milenio BASE

Como parte de la preparación para esta instancia internacional, el equipo del Laboratorio de Procesos Acoplados Biofísicos (LaPAB) de la UACH, liderado por la Dra. Piñones, desarrolló un documento científico de trabajo (Working Paper), que detalla los procesos oceanográficos, dinámica de hielo marino y patrones de circulación oceánica, que modulan la productividad y conectividad poblacional del kril en la región de las islas Orcadas del Sur, el cual será presentado durante el encuentro. En esta labor participaron  Juan Höfer, académico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; Ángela Bahamonde, investigadora adscrita del Instituto Milenio BASE; Juan Manuel Sayol, académico de la Universidad de Alicante; y Paula Amador y Octavio Mercado- Peña, ambos investigadores jóvenes del LaPAB. Este estudio se une a otros documentos preparados por los proponentes chileno/argentinos de la AMPD1.

Francisco Santa Cruz destaca que “esta instancia representa una oportunidad para fortalecer el conocimiento científico sobre una región que, por las dificultades logísticas, ha sido comparativamente poco estudiada, pero paradójicamente sostiene las mayores capturas de kril del océano Austral. El taller buscará identificar información disponible, brechas de conocimiento y prioridades de investigación para una mejor conservación y manejo sustentable de este ecosistema”.

El kril antártico (Euphausia superba) es una especie de crustáceo malacostráceo del orden Euphausiacea. Foto: Adobe Stock

“Asimismo, valora la participación de Chile en la coordinación de este encuentro internacional, y destaca la participación de la Dra. Andrea Piñones y el Dr. Juan Höfer, especialistas de renombre internacional referentes en el estudio de la conectividad oceanográfica y los procesos biofísicos que estructuran los ecosistemas marinos antárticos”, agrega el coordinador del evento. 

Por su parte, el Dr. César Cárdenas, indica que “este tipo de talleres son importantes ya que permiten invitar a expertos que no participan normalmente en las reuniones, permitiendo aunar esfuerzos y expertises para planificar de mejor manera el manejo espacial y el uso sostenible de los recursos. Así lo que sale de este tipo de talleres posteriormente es analizado por los grupos de trabajo y luego se transforman en recomendaciones que son discutidas en el Comité Científico y luego en la Comisión para que tome decisiones”.

Los resultados de este taller contribuirán al trabajo futuro del Comité Científico de la CCRVMA, organismo encargado de asesorar a los países miembros sobre medidas de conservación y manejo sostenible de los recursos marinos antárticos, asegurando que las decisiones se basen en la mejor evidencia científica disponible.

 

 

Por: Constanza Barrientos Soto

Foto portada: INACH / Harry Díaz

Con el objetivo de fortalecer la enseñanza de las ciencias naturales en el país, el investigador adscrito del Instituto Milenio BASE, Emanuel Sotelo, fue nombrado director de difusión y comunicaciones de la Sociedad Chilena de Educación Científica (SChEC) para el período 2026–2027. Un nuevo rol que también buscará abrir nuevos espacios de colaboración docente en materia de educación antártica.

Fortalecer la visibilidad de la educación científica, junto con ampliar vínculos con comunidades académicas, escolares y públicas, son parte de los desafíos que el investigador adscrito del Instituto Milenio BASE Emanuel Sotelo desarrollará en su nuevo rol como director de difusión y comunicaciones de la Sociedad Chilena de Educación Científica (SChEC) para el período 2026–2027.

Emanuel Sotelo es Magíster en Didáctica de las Ciencias Experimentales por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Foto: Nadia Politis

“Es una responsabilidad que asumo con mucho entusiasmo, porque creo profundamente en la importancia de fortalecer la educación científica en Chile desde una perspectiva crítica, cercana y situada. En un contexto marcado por desafíos socioambientales y desinformación, la divulgación y la comunicación científica tienen un rol clave para abrir espacios de diálogo entre docentes, investigadores, comunidades educativas y ciudadanía”, afirma el docente.

El anuncio se da en el contexto de la elección de un nuevo directorio de la SChEC, conformada por Yefrin Ariza (presidente), Joyce Maturana (vicepresidenta), María Antonieta Órdenes (tesorera), Gonzalo Guerrero (secretario), Eduardo Guzmán (director de Ámbito Docente), Camila Chamorro (directora de Política Pública), Camilo Vergara (director científico), Katherine Acosta (directora Zonal Norte), Tamara Véliz (directora Zonal Sur), Luis Miño (coordinador Zona Centro-Sur) y Catalina Iturbe (coordinadora Sur-Austral), proponiendo avanzar en la creación de espacios de encuentro interdisciplinario, la construcción de consensos compartidos en un escenario de tensiones sociales y educativas, así como en la promoción de una educación científica crítica, reflexiva y socialmente situada.

Emanuel Sotelo es Licenciado en Ciencias Naturales y Profesor de Educación Media en Biología y Química por la Universidad de Chile, y Magíster en Didáctica de las Ciencias Experimentales por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Cuenta además con un Minor en Asuntos Antárticos y actualmente se encuentra en proceso de finalización del Máster Universitario en Didáctica de la Física y la Química en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), España. Se ha desempeñado como profesor de Biología y Química en el Liceo Darío E. Salas, de Santiago, desarrollando su labor en segundo ciclo y educación media.

Sotelo también es investigador adscrito al Instituto Milenio BASE, participando en iniciativas de investigación educativa, formación docente y divulgación científica sobre temáticas vinculadas a la Antártica a través de la “Unidad de Escuelas y Docencia” de la institución. En este marco, ha desarrollado una línea de trabajo orientada a la Alfabetización Científica Crítica Antártica, entendida como un enfoque que busca promover la comprensión de la Antártica no solo como objeto de estudio científico, sino también como territorio pedagógico para abordar controversias sociocientíficas, desafíos socioambientales y procesos de toma de decisiones informadas en la formación inicial docente en ciencias.

El investigador adscrito del Instituto Milenio BASE asume como director de difusión y comunicaciones SChEC período 2026–2027. Foto: Nadia Politis

Durante el año 2022, en el marco de su pasantía en la Unidad de Investigación de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, liderada por la Dra. Julieta Orlando, Emanuel tuvo un rol clave en el desarrollo de los e-books del Instituto Milenio BASE: “¿Qué se estudia en la Antártica?” (2023), y “Factores globales en los ecosistemas del océano Austral” (2024) basado en controversias científicas. Ambos en el marco de la certificación Sello Antártico Institucional CIGA-UMAG.

El docente destacó que el nombramiento en la SChEC, se vincula de manera natural con su trayectoria en docencia, investigación y divulgación científica, ámbitos en los que ha desarrollado diversas iniciativas orientadas a acercar el conocimiento científico a distintos públicos: “Este nuevo rol abre oportunidades para fortalecer la comunicación pública de la educación científica en Chile, visibilizando el trabajo que realizan docentes, investigadoras, investigadores, equipos de investigación, socias y socios de la SChEC en distintos territorios.”, sostuvo.

Desde su fundación en 2013, la Sociedad Chilena de Educación Científica (SChEC) reúne a investigadoras, investigadores, docentes y profesionales comprometidos con el fortalecimiento de la educación científica en Chile. Entre sus principales líneas de trabajo destacan la promoción de la didáctica de las ciencias, el desarrollo de investigación educativa, la formación docente y la generación de espacios de diálogo e intercambio entre distintos actores del sistema educativo. Más información en https://schec.cl

 

Por: Nadia Politis

Fotografías: Instituto Milenio BASE, Emanuel Sotelo

Desde Hiroshima, los investigadores Hugo Benítez y César Cárdenas representan a Chile en dos encuentros científicos clave para la gobernanza antártica y la protección de los ecosistemas polares. Las reuniones convocan a expertos y delegaciones internacionales en medio de crecientes alertas por cambio climático, biodiversidad y conservación marina en el continente blanco.

Dr. Hugo Benítez en Reunión Consultiva del Tratado Antártico, representando al Comité Científico de Investigación Antártica (SCAR) Crédito: Instituto Milenio BASE.

La ciudad de Hiroshima, en Japón, se transformó esta semana en uno de los principales centros mundiales de discusión sobre el futuro de la Antártica. Hasta allí llegaron delegaciones científicas y diplomáticas de distintos países para participar en la 48.ª Reunión Consultiva del Tratado Antártico (RCTA) y la 28.ª reunión del Comité para la Protección del Medio Ambiente (CPA), instancias donde gobiernos y equipos científicos discuten medidas sobre conservación, biodiversidad y cambio climático en el continente blanco.

Mientras el Dr. Hugo Benítez, académico de la Universidad Andrés Bello (UNAB), investigador del Proyecto Anillo PIC², Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) e Instituto Milenio BASE (Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos), participa como delegado del Scientific Committee on Antarctic Research (SCAR) en discusiones vinculadas a biodiversidad terrestre y especies invasoras en ambientes antárticos, el Dr. César Cárdenas, investigador del Instituto Antártico Chileno (INACH) e Instituto Milenio BASE, aporta su experiencia en conservación marina y gobernanza internacional de los recursos vivos del océano Austral, en momentos en que la comunidad científica advierte sobre la creciente presión ambiental que enfrenta el continente blanco.

Exposición de Dr. César Cárdenas sobre los principales resultados de la última reunión del CC en relación los temas de mutuo interés. Crédito: Instituto Milenio BASE.

“La investigación no termina en los datos ni en los papers”, señala Benítez. “La evidencia científica también debe estar presente en los espacios donde se discuten medidas de protección ambiental, conservación y gobernanza para la Antártica”. En las sesiones de Hiroshima, desarrolladas en el marco de la Antarctic Treaty Consultative Meeting, el doctor en Biología Evolutiva a investigador de los proyectos BASE, CHIC y PIC2, participa en la revisión y discusión de antecedentes científicos vinculados a biodiversidad terrestre, bioseguridad y monitoreo de especies invasoras en ecosistemas antárticos, como parte del trabajo científico desarrollado por el SCAR, organismo asesor del Sistema del Tratado Antártico.

“Siempre es importante participar en estas instancias ya que tanto CPA como SC CAMLRr tienen mandatos y formas de trabajar distintas, lo cual plantea desafío para avanzar en los temas comunes”, afirma Cárdenas, investigador INACH y BASE, en el marco de su rol la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos, de la cual también es presidente del comité científico. “Esta es una instancia muy importante, especialmente este año, ya que tanto se ha desarrollado un taller conjunto entre el CPA y SC-CAMLR para discutir cómo avanzar en materias relacionadas con el cambio climático y el monitoreo del ecosistema antártico”, puntualiza el doctor en Biología Marina en torno a la instancia encargada de entregar recomendaciones técnicas a los Estados miembros.

 

Hugo Benítez y el monitoreo de especies invasoras en la Antártica

El investigador del Instituto Milenio BASE y académico de la Universidad Andrés Bello, Hugo Benítez, participa en las sesiones dedicadas a biodiversidad terrestre y subantártica, con énfasis en el monitoreo de especies no nativas y sus efectos sobre ecosistemas polares. Su trabajo se vincula al análisis de insectos plaga y su expansión en escenarios de cambio climático, línea desarrollada en el Proyecto Anillo PIC², que estudia la relación entre clima, dispersión biológica y alteración de hábitats.

Científicos César Cárdenas y Hugo Benítez en Hiroshima, Japón. Crédito: Instituto Milenio BASE.

En paralelo, su investigación en el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) se enfoca en la dinámica de los ecosistemas australes y su conectividad con ambientes subantárticos, aportando evidencia sobre la vulnerabilidad de estos sistemas frente a cambios ambientales recientes. En el marco de las reuniones en Hiroshima, estas líneas de trabajo se insertan en discusiones técnicas sobre bioseguridad, conservación preventiva y vigilancia ecológica en territorios antárticos.

 

César Cárdenas y la regulación de los recursos marinos del océano Austral

El investigador del Instituto Antártico Chileno (INACH) y del Instituto Milenio BASE, César Cárdenas, centra su participación en las instancias vinculadas a la gestión y conservación de los recursos vivos marinos del océano Austral, en el marco de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos.

Las discusiones abordan la regulación de la pesca en aguas antárticas, el seguimiento de especies clave como el kril y otras poblaciones marinas, y la evaluación de medidas de conservación en un contexto de presión ambiental creciente sobre los ecosistemas polares. Cárdenas es el actual presidente del comité científico 2026–2027, instancia encargada de elaborar recomendaciones técnicas que sirven de base para las decisiones adoptadas por los Estados miembros en materia de conservación de los recursos marinos vivos del océano Austral.

De acuerdo con reportes del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), la Antártica ha registrado un aumento sostenido de temperaturas en las últimas décadas, con la península Antártica destacando como una de las zonas de mayor calentamiento del planeta. Estudios publicados en revistas como Nature y Science han documentado la pérdida acelerada de masa en plataformas de hielo del oeste antártico, con incrementos relevantes al aumento del nivel del mar. En el ámbito marino, la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos ha señalado variaciones en la disponibilidad de kril antártico en sectores del océano Austral, especie clave en la cadena trófica del ecosistema. Investigaciones han reportado desplazamientos en la distribución de fauna marina asociados a cambios en temperatura superficial del océano y reducción del hielo marino estacional.

 

 

Fuente: Comunicado Instituto Milenio BASE

Fotografías: Hugo Benítez y César Cárdenas

Un reciente estudio genómico de gran escala, muestra que lo que creíamos como “una sola especie” podría ser en realidad cuatro linajes distintos, cada uno adaptado a su propio ambiente. La investigación tiene consecuencias directas para su conservación frente al cambio climático.

Pingüino papúa (Pygoscelis papua) alimentando a su cría en la Antártica. Foto: Constanza Barrientos.

Durante más de un siglo, los pingüinos papúa fueron tratados como una sola especie distribuida a lo largo del océano Austral, pero un nuevo estudio viene a cambiar esa visión. Un equipo internacional de investigadores, con participación de la Universidad de Los Lagos, la Universidad Andrés Bello, los Institutos Milenio CRG, BASE, y la Universidad de Chile, en asociación con la Universidad de California, Berkeley, analizó el genoma completo de 64 ejemplares provenientes de diez colonias en distintos puntos del hemisferio sur — desde las islas Malvinas hasta las cercanías de la Antártica, pasando por las islas Kerguelen, Crozet y Macquarie. Lo que encontraron transforma nuestra comprensión de estas aves: el ADN revela la existencia de cuatro linajes profundamente divergentes, cada uno con huellas genéticas propias, que reflejan su adaptación al ambiente donde vive y que representan etapas avanzadas del proceso de especiación.

De este modo, el océano Austral — que rodea la Antártica — no es un ambiente del todo homogéneo. Sus temperaturas, su cubierta de hielo marino, su salinidad y la cantidad de alimento disponible varían enormemente de una zona a otra. Diferencias ambientales que durante millones de años, fueron dejando una “marca” en el ADN de los pingüinos que habitaban cada región. “El ambiente no es solo el escenario donde viven los organismos, también es una fuerza que moldea su ADN a través del tiempo, dejando huellas en su genoma”, señala la Dra. Daly Noll, académica de la Universidad de Los Lagos e investigadora adscrita de los Institutos Milenios BASE y al CRG y autora del estudio.

“En el océano Austral, estas diferencias ambientales han impulsado que los pingüinos papúa sigan caminos evolutivos distintos e independientes, evidenciando un proceso de especiación”, afirma la doctora en Ecología y Evolución.

 

Dra. Daly Noll, académica U. Lagos e investigadora institutos Milenio CRG y BASE en la Antártica. Foto: Daly Noll.

Las diferencias no están en todo el ADN, sino en partes clave

Para llegar a estos resultados, las y los investigadores procesaron más de nueve millones de variantes genéticas. No se trata de diferencias al azar, advierten. Las divergencias más significativas se destacan en regiones del genoma asociadas a funciones claves, como la regulación de la temperatura corporal, el metabolismo energético y la comunicación.

Este último punto fue uno de los hallazgos más inesperados: varios grupos muestran cambios en genes relacionados con el aprendizaje vocal, lo que sugiere que las diferencias en las vocalizaciones podrían estar contribuyendo al aislamiento reproductivo entre ellos.

“En esta investigación pudimos delimitar las cuatro especies de pingüinos papua, y hacer la descripción formal completa de una de ellas, utilizando datos genómicos con varias otras aproximaciones”, señala la Dra. Juliana Vianna, académica UNAB y directora alterna del Instituto Milenio CRG. “Además nuestro estudio utiliza modelos de distribución de especies a futuro con el cambio climático, y vimos que cada una de ellas responderá de forma diferente, algunas con mayor grado de amenaza que otras”, puntualiza la también investigadora del Instituto Milenio BASE.

La magnitud de las diferencias genéticas entre los cuatro grupos es comparable a la que se observa en otras aves que ya son reconocidas como especies distintas. Por eso, el estudio propone que estos linajes sean considerados cuatro especies independientes, respaldando esa propuesta con evidencia genómica, morfológica y ecológica. Una de ellas — el pingüino papúa de las islas Kerguelen, es descrita formalmente como especie nueva para la ciencia.

 

Una advertencia para el cambio climático

“Una sola especie” podría ser cuatro linajes distintos: cada uno adaptado a su propio ambiente. Foto: Claudia Ulloa.

El hallazgo tiene implicaciones que van más allá de la taxonomía, subrayan los equipos internacionales de investigación. “Hasta ahora, todos los pingüinos papúa eran evaluados como una sola unidad de conservación, dominada en número por el grupo de la península Antártica. Eso hacía que los demás grupos, mucho menos numerosos y más vulnerables, quedarán invisibles en los registros globales”, indican.

Las proyecciones del estudio muestran que, bajo los escenarios climáticos esperados para 2050, tres de los cuatro grupos podrían perder una parte significativa de su hábitat marino. “Algunos ya están en retroceso: las colonias monitoreadas en la Isla Macquarie han perdido el 50% de sus parejas reproductivas en las últimas tres generaciones”, señala el equipo.

“Este estudio muestra que incluso en organismos muy conocidos todavía puede existir diversidad biológica no reconocida, y que identificarla correctamente es un paso fundamental para cualquier evaluación seria de conservación”, concluye el Dr. Elie Poulin, académico de la Universidad de Chile y director del Instituto Milenio BASE.

Esta investigación internacional —advierten— es también una demostración del poder de la genómica de nueva generación aplicada a preguntas ecológicas y evolutivas. Usando tecnología

“No se trata solo de leer el ADN, sino de saber dónde mirar”, indica la Dra. Daly Noll. Foto: Claudia Ulloa.

de secuenciación de alto rendimiento, fue posible reconstruir la historia evolutiva de estas aves con una resolución antes imposible y conectar esa historia con el ambiente que la moldeó. “No se trata solo de leer el ADN, sino de saber dónde mirar”, indica la Dra. Daly Noll. “La genómica nos permite identificar con precisión qué regiones del genoma contribuyen a la divergencia entre linajes, y cómo estas reflejan la adaptación a distintos ambientes”, sostiene.

 

El estudio contó con la participación de los Institutos Milenio Centro de Regulación del Genoma (CRG) y Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE), la Universidad de Los Lagos y la Universidad de Chile, junto a instituciones de Australia, Reino Unido, Francia, Sudáfrica, Argentina, España, Mónaco, Venezuela y Estados Unidos. Se enmarca además en la tesis doctoral de Daly Noll en el Programa de Doctorado en Ciencias, mención Ecología y Biología Evolutiva, de la Universidad de Chile, bajo la cotutoría de la Dra. Juliana Vianna y del Dr. Elie Poulin y el proyecto Fondecyt de Postdoctorado ANID.

 

Comunicado: Instituto Milenio CRG y BASE
Fotografías: Claudia Ulloa

Cada 25 de abril se conmemora el “Día Mundial del Pingüino”, una fecha que busca generar conciencia sobre la conservación de estas carismáticas especies. Desde Chile, equipos científicos advierten que su estado actual no solo evidencia amenazas locales, sino también impactos globales del cambio climático.

Dra. Juliana Vianna y Dra. Fabiola León durante estudio de pingüino emperador en la Antártica. Foto: Nadia Politis

El estado de conservación de los pingüinos se ha convertido en una señal de alerta sobre la salud de los ecosistemas marinos a nivel global. Así lo plantea la académica de la Universidad Andrés Bello e investigadora del Instituto Milenio BASE e Instituto Milenio CRG, Dra. Juliana Vianna. La doctora en Ciencias Biológicas mención Ecología, advierte que la importancia del estudio de estas especies se debe a su rol clave como indicadores del equilibrio oceánico.

“Los pingüinos son centinelas del océano: cuando sus poblaciones disminuyen, lo que estamos viendo es un desequilibrio mayor en los ecosistemas marinos. No es solo la pérdida de una especie, es una señal de alerta sobre el estado del planeta. Su conservación es, en el fondo, una decisión sobre nuestro propio futuro”, afirma la coordinadora científica del proyecto 1000Genomas.

Preocupación por conservación de pingüino de Humboldt y pingüino emperador. Fotos: jmclatchie y Claudio González-Wevar.

En Chile, el pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti) enfrenta crecientes presiones debido a la coexistencia de su hábitat con proyectos industriales en la zona norte del país. “Esta situación ha instalado un debate público sobre los límites entre desarrollo económico y conservación ambiental, evidenciando la fragilidad de uno de los ecosistemas marinos más productivos del planeta”, advierte desde Noruega la científica Dra. Fabiola León.

La investigadora advierte que la disminución de estas poblaciones no es un fenómeno aislado. “Los pingüinos cumplen funciones esenciales en las cadenas tróficas y en el transporte de nutrientes, por lo que su deterioro tiene efectos en cascada sobre los sistemas naturales y, eventualmente, sobre actividades económicas vinculadas al océano”, sostiene.

 

Una preocupación global

A nivel internacional, el caso del pingüino emperador (Aptenodytes forsteri) ha generado especial preocupación. “Esta especie depende del hielo marino antártico para su reproducción, un entorno que se ha visto alterado por el calentamiento global”, señala Eduardo Pizarro, investigador doctoral del Instituto Milenio BASE. “Estudios recientes han documentado pérdidas masivas de crías debido al quiebre anticipado del hielo, afectando directamente su supervivencia”, señala.

Dra. Juliana Vianna, Claudia Ulloa y Eduardo Pizarro durante expedición antártica mar de Weddell para estudio de pingüino emperador. Foto: Juliana Vianna.

En este contexto, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) actualizó su estado de conservación a “en peligro de extinción”, reflejando el riesgo creciente que enfrenta la especie. Para Claudia Ulloa, investigadora doctoral UC y del Instituto Milenio BASE, estos antecedentes confirman que la crisis ya no es sólo local, sino global. “La protección de los pingüinos se vincula directamente con la necesidad de resguardar las condiciones que sostienen la vida en el planeta”, puntualiza.

El caso del pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti) y del pingüino emperador (Aptenodytes forsteri) muestran con claridad que, aunque habitan ecosistemas distintos, ambos enfrentan amenazas que ya están documentadas por la ciencia, reflexiona la Dra. Juliana Vianna quien además dirige el Laboratorio de Biodiversidad Molecular en la Universidad Andrés Bello.

Estudios cuantitativos recientes revelan que la vulnerabilidad del género Pygoscelis varía según cada colonia, con tendencias críticas para P. adeliae y P. antarcticus en la península Antártica, especialmente donde coexisten con P. papua. “El análisis de la dinámica poblacional es clave para anticipar riesgos de extinción local”, afirma la estudiante de Magíster en Ciencias Biológicas de la Universidad de Chile, Aline Ubilla Mussa. La investigadora del Laboratorio de Biodiversidad Molecular UNAB del Instituto One Health, enfatiza que integrar modelos matemáticos y estocasticidad ambiental permite diseñar estrategias de conservación personalizadas. Estos hallazgos nos recuerdan que cada colonia es un mundo y si queremos generar estrategias de conservación efectivas, nuestras acciones deben adaptarse a la realidad particular que cada grupo de pingüinos enfrenta.

 

Fortalecimiento de vigilancia y monitoreo

Junto al Dr. Lucas Krüger, del Instituto Antártico Chileno (INACH) desde 2023 que ha encabezado expediciones estratégicas de contingencia para estudiar la gripe aviar en la Antártica, que ha afectado a pingüinos, pero también a cormoranes y skuas. “En marzo de 2024 Chile dio a conocer la detección de casos positivos de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (H5N1) en la Antártica, durante la LX Expedición Científica Antártica (ECA 60) organizada por el INACH”, recuerda Krüger.

Dr. Lucas Krüger y Eduardo Pizarro en expedición antártica para estudio de aves y gripe aviar. Foto: Eduardo Pizarro.

Desde el inicio del monitoreo del virus altamente patógeno de la influenza aviar en ejemplares de aves en la Antártica, el Comité Científico para la Investigación en la Antártica (SCAR por sus siglas en inglés) ha realizado el seguimiento del virus en los territorios antárticos y subantárticos. “Un trabajo que desde Chile se está realizando de forma continua y sistemática”, reflexiona el doctor en biología e investigador del Instituto Milenio BASE.

Investigaciones han mostrado que, bajo escenarios actuales de emisiones, hasta un 80% de las colonias de pingüino emperador (Aptenodytes forsteri) podrían desaparecer hacia fines de siglo debido a la pérdida de hielo marino. A esto se suman eventos recientes donde colonias completas han, muy probablemente, perdido un número importante de crías por el quiebre anticipado del hielo. En paralelo, el pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti) mantiene una población estimada de menos de 35 mil individuos, enfrentando presiones constantes en su hábitat costero en Chile y Perú.

 

Por: Nadia Politis

Fotografía de portada: Eduardo Pizarro