El trabajo publicado en la prestigiosa revista Frontiers in Ecology and Evolution tuvo como objetivo comprender el impacto de los ciclos glaciales sobre los patrones de diversidad y estructura genética del pequeño caracol marino Laevilacunaria antarctica, y, desde Valdivia fue liderado por un equipo de investigación de Chile, Francia y Nueva Zelanda.

Un territorio en condiciones muy secas, frías, y con extensiones de agua en su mayoría convertidas en hielo: Fue el llamado “Último Máximo Glacial” registrado hace aproximadamente 20.000 años, y considerada la época de máxima extensión de capas de hielo en nuestro planeta. Un excelente ejemplo, que según señala desde Valdivia el Doctor en Ciencias con mención en Ecología y Biología Evolutiva, Claudio González-Wevar, permite estudiar los patrones genéticos, y el impacto de los eventos polares en el molusco antártico conocido como Laevilacunaria antarctica.

“Como consecuencia del Último Máximo Glacial, las especies se aislaron en refugios, originando la denominada fragmentación poblacional, junto con y una formación de muchos complejos de especies crípticas”, advierte González-Wevar. A consecuencia de este escenario extremo, una parte de la biodiversidad antártica sobrevivió a estas glaciaciones, aunque los organismos marinos bentónicos, es decir, aquellos que viven en el suelo marino, habrían sido los más afectados por el avance y retroceso del hielo.

Así, señala un reciente estudio publicado en la prestigiosa revista Frontiers in Ecology and Evolution, que analizó los patrones de diversidad y estructura genética del pequeño caracol antártico Laevilacunaria antarctica a lo largo de su distribución en las islas Shetland del Sur, Península Antártica e islas Georgias del Sur. Los resultados sugieren que la población del pequeño caracol antártico ubicado en Georgias del Sur, muestran diferencias genéticas muy marcadas con el resto de las poblaciones de islas Shetland del Sur y Península Antártica: “Esto quiere decir que las poblaciones de este molusco – que no supera los 20 milímetros – han evolucionado de manera independiente durante al menos un millón de años”, señala González-Wevar también académico de la Universidad Austral de Chile (UACh) e investigador principal del Instituto Milenio BASE.

Dr. Claudio González-Wevar en la Antártica
Foto: Nadia Politis

El también investigador de la Facultad de Ciencia UACh y el centro FONDAP IDEAL, destaca las características de Laevilacunaria antarctica como un caracol marino antártico asombroso: “Es increíble de muchas maneras, pero la principal es que habría tenido la capacidad de sobrevivir los momentos más fríos de los ciclos glaciales del Cuaternario y posteriormente re-colonizar gran parte de Península Antártica y de las Islas Shetlands del Sur”, subraya el investigador.

Al estudiar detalladamente el crecimiento de la Laevilacunaria antarctica, el investigador del Instituto Milenio BASE explica que esta especie se caracteriza por no tener estadios larvales de vida libre, es decir, que las hembras depositan masas de huevos desde las cuales emergen juveniles, que posteriormente se convierten en caracoles adultos, por ello, tienen lo que se denomina un “bajo potencial de dispersión” … ¿Cómo logran extender su presencia a otras regiones polares? Aparentemente a través de las algas marinas, postula la investigación.

“La capacidad de re-colonización de esta especie, en una amplia zona del continente Antártico, estaría probablemente asociada a la estrecha relación que mantiene con macroalgas”, dice González-Wevar. “De esta forma, el llamado rafting sobre las macroalgas – que forman parte del fondo marino antártico – serían un mecanismo trascendental en la biología de la especie y que permitiría explicar la alta homogeneidad genética detectada en Península Antártica y las Islas Shetlands del Sur un área que abarca miles de kilómetros cuadrados”. Hallazgo troncal del estudio antártico liderado desde Valdivia.

Para tomar muestras de la especie en el desafiante territorio antártico, con temperaturas bajo cero y en ocasiones vientos huracanados, el Dr. Claudio González-Wevar, se tuvo que trasladar a bordes costeros del continente helado, el llamado intermareal: “Así, accedemos a zonas libres de hielo, realizamos una búsqueda visual que requiere mucho tiempo y cautela, para finalmente encontrar los caracoles, recolectar algunos especímenes, y después volver a Chile y realizar su análisis en laboratorio”, advierte el investigador.

Usualmente es posible identificar al caracol marino antártico Laevilacunaria antarctica en rocas o algas del intermareal antártico. Su color marrón permite realizar un camuflaje casi perfecto, pese a sus antenas y caparazón negros que irradian destellos azulinos, que en cada movimiento imitan elegantes vestiduras de terciopelo, detalla el equipo científico. Debido a su minúsculo tamaño, su colecta posee una gran complejidad, y solo a través de pinzas y tubos de muestreo es posible realizar su traslado hacia los laboratorios en la región de Los Ríos.

El equipo de investigación compuesto por científicos y científicas de Chile, Francia y Nueva Zelanda, enfatiza que la marcada divergencia entre las poblaciones de la especie Laevilacunaria antarctica en la península Antártica y Georgias del Sur es evidencia de que dichas poblaciones han evolucionado de manera independiente durante al menos un millón de años. Más aún, es posible que las poblaciones de península Antártica/islas Shetlands del Sur y las poblaciones de Georgias se traten de especies distintas. Esta hipótesis será puesta a prueba en futuros estudios incluyendo análisis morfológicos y radulares. Además, la especie habría visto muy afectados sus tamaños poblacionales por el avance y retroceso de los hielos durante las glaciaciones.

Estudio internacional que analiza el impacto de los ciclos glaciales en caracoles marinos antárticos, que realizado con el apoyo del proyecto FONDECYT (1210787), la Universidad Austral de Chile (UACh), el Instituto Milenio BASE y el Centro FONDAP IDEAL, y fue liderada por el Doctor en Ciencias Claudio González-Wevar, en conjunto con un equipo integrado por los estudiantes de Biología Marina Yarleth Poveda, Andreas Schmider y Vanessa Jeldres además de los investigadores Nicolás Segovia, Sebastián Rosenfeld, Claudia Maturana, Karin Gérard, Hamish G. Spencer, y el director del Instituto Milenio BASE y académico de la Universidad de Chile, Elie Poulin.

 

Por: Nadia Politis

Foto principal: Laevilacunaria antarctica_Credito fotografia Dirk Schories

El proyecto etnográfico-exploratorio busca indagar en la aplicación de los protocolos sobre prevención y control de gripe aviar en la Antártica de distintos países, en un contexto en que los Estados Consultivos no han establecido medidas o resoluciones sobre la materia en el marco de las Reuniones Consultivas del Tratado Antártico. A su regreso, las investigadoras buscarán desarrollar iniciativas vinculadas a incidencia pública.

 Luego que en 2023 se detectara el primer brote de gripe aviar en la Antártica (islas Georgias del Sur), las abogadas Giovannina Sutherland Condorelli, Catalina Sepúlveda Illanes y María Jesús Maibe Muñoz, se reunieron con su mentor, Dr. Luis Valentín Ferrada, investigador principal del Instituto Milenio de Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE) y Director del Departamento de Derecho Internacional de la Universidad de Chile, quien ha estado supervisando y apoyando este proyecto a través de su línea de investigación sobre gobernanza antártica.

Desde la mirada de los 56 Estados Parte del Tratado Antártico, de los cuales 29 tienen estatus Consultivo (es decir, tienen derecho a voz y voto) las actividades en el continente helado fueron reguladas de forma disímil. También señalan las investigadoras adscritas del Instituto Milenio BASE: “Observamos que todos los países tenían distintos protocolos para enfrentar la emergencia sanitaria, y luego nos preguntamos por qué sucedía esto si -en teoría- el Tratado Antártico opera para todos sus miembros de la misma forma. Entonces, ¿por qué no se aplicaba un sistema estandarizado?”, señala la abogada Giovannina Sutherland, también Coordinadora del Programa de Estudios Antárticos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile.

Equipo de plantas, insectos y derecho antártico del Instituto Milenio BASE en bahía Fildes. De izquierda a derecha: Arón Cádiz, Micaela Conejeros, Gabriel Muñoz, Giovannina Sutherland y Catalina Spúlveda.

“Esta investigación busca indagar las complejidades que enfrenta el Sistema del Tratado Antártico ante emergencias sanitarias. Ya vimos en 2020 que el COVID-19 era detectado en el continente, y no tenemos la certeza si en el futuro tendremos nuevas contingencias que impliquen una regulación global, en un escenario donde brotes y virus desconocen de límites y fronteras”, advierte Catalina Sepúlveda.

El Sistema del Tratado Antártico (STA), es un régimen de gobernanza que opera en el continente más austral del planeta. Este sistema de administración surge a partir del Tratado Antártico firmado el 1 de diciembre de 1959 en Washington, Estados Unidos. Un año antes, en 1958, se conformaría en La Haya el Comité Científico de Investigación Antártica o SCAR, por sus siglas en inglés. Entidad encargada de desarrollar y coordinar la investigación científica internacional en todo el continente, sus islas costeras y el Océano Austral circundante, incluida la llamada Corriente Circumpolar Antártica (CCA).

“El proyecto es parte de una iniciativa global interdisciplinaria que también busca comprender, desde las Ciencias Sociales y el Derecho, el quehacer científico en el sexto continente, la actividad turística y la realizada por operadores antárticos, en relación a la contingencia de la gripe aviar H5N1 en la Antártica”, detalla María Jesús Maibe.

La metodología de las abogadas, expertas en derecho antártico, busca aplicar herramientas de la etnografía, observación participante, y entrevistas en profundidad que permitan generar recomendaciones jurídicas al STA y sus miembros. A su regreso, además de desarrollar iniciativas de divulgación científica y conferencias académicas, esperan desarrollar recomendaciones internacionales para el SCAR, dentro del Comité Permanente de Humanidades y Ciencias Sociales.

La cronología del virus H5N1 en la Antártica registra su detección en octubre de 2023 en poblaciones de la especie skúa marrón. En Chile, la Delegación Presidencial Provincial de la Antártica Chilena realizó gestiones territoriales para abordar la emergencia a través de campañas informativas en Puerto Williams. Por otra parte, durante los primeros días de 2024, una expedición estratégica de contingencia llegó a la Antártica con el objetivo de realizar un trabajo de detección temprana y de vigilancia epidemiológica del virus, en coordinación con el Instituto Antártico Chileno (INACH).

 

Por: Nadia Politis

Fotografía portada: Las abogadas Giovannina Sutherland Condorelli, Catalina Sepúlveda Illanes y María Jesús Maibe Muñoz. Fotografía: Instituto Milenio BASE / N.Politis

El equipo liderado por la investigadora principal del Instituto Milenio BASE Dra. Julieta Orlando, e integrado por la investigadora asociada Dra. Léa Cabrol, estudiará si los microorganismos, presentes en los suelos impactados por pingüinos, poseen la capacidad de biodegradar microplásticos, capacidad que estaría influenciada por los hábitos de las diferentes especies de pingüinos.

Dra. Julieta Orlando tomando muestras de suelo de pingüinera en la Antártica. Fotografía: Instituto Milenio BASE / N.Politis

Investigación para la conservación, mitigación, y lucha contra un tipo de contaminantes que lentamente están llegando al continente blanco: los microplásticos. Estudios recientes señalan que los pingüinos antárticos pueden contribuir al transporte de microplásticos entre los entornos marinos y terrestres, ya que ingieren y acumulan microplásticos a través de la transferencia de sus presas, como el kril o los peces. Situación que puede conducir a su acumulación en los suelos afectados por los pingüinos, como las pingüineras, a través de los depósitos de sus heces.

Un impacto que afecta las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo, así como su microbiota, y que será estudiado por la Dra. Julieta Orlando y la Dra. Léa Cabrol, ambas investigadoras del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido también como Instituto Milenio BASE. “Los microorganismos de los suelos de las colonias de pingüinos pueden haberse adaptado a la presencia de microplásticos, desarrollando estrategias para hacerles frente o metabolizarlos”, señala la Dra. Orlando, también académica de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile.

Aunque anteriormente se pensaba que la Antártica estaba aislada de la contaminación por microplásticos debido a que el llamado Frente Polar Antártico (FPA) actuaba como una barrera de dispersión, estudios recientes sugieren que los microplásticos sí están presentes en el Océano Austral y en la región antártica. “Buscamos evaluar el potencial genético y metabólico de los microorganismos de estos suelos impactados por pingüinos como Papúa​ (Pygoscelis papua), Adelia (Pygoscelis adeliae) y Barbijo (Pygoscelis antarcticus) y su posible capacidad para biodegradar microplásticos en relación con las características que poseen las colonias”, señala la Dra. Cabrol, también investigadora del Instituto de Investigación para el Desarrollo de Francia (IRD) y del Instituto Mediterráneo de Oceanografía (MIO).

Investigadoras estudiarán si microorganismos en suelos de colonias de pingüinos se han adaptado a la presencia de microplásticos, desarrollando estrategias para hacerles frente o metabolizarlos. Fotografía: Instituto Milenio BASE / N.Politis

Las condiciones bióticas y abióticas que señalan las científicas, están sujetas a la presencia de animales, plantas, hongos, o bacterias, además de los efectos del agua, tipo de suelo, aire, temperatura e incluso luz solar y minerales presentes en los hogares de los pingüinos en diferentes zonas polares, como la península Antártica e islas cercanas.

El grupo de investigación fue seleccionado recientemente por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y su Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDECYT Regular 2024, N° 1241787) para desarrollar esta investigación antártica. Los resultados de la investigación esperan contribuir al desarrollo de futuras estrategias para mitigar las consecuencias medioambientales de la contaminación por microplásticos en -el que se creía- el continente más aislado del planeta.

 

Por: Nadia Politis

Fotografía principal: Estudios indican que los pingüinos ingieren y acumulan microplásticos a través de la transferencia de sus presas, como el krill o los peces. Fotografía: Instituto Milenio BASE / N.Politis

 

Con el objetivo de realizar un trabajo de detección temprana y de vigilancia epidemiológica del virus de la influenza aviar altamente patógena (IAAP) en la península Antártica, un equipo de investigación conformado por el Dr. Lucas Krüger, Dr. Gonzalo Barriga, Claudia Ulloa y Beatriz Esnard estarán en la isla Rey Jorge durante la presente temporada en el marco de Expedición Científica Antártica organizada por el INACH.

El primer proyecto estratégico de contingencia que se levantó en el contexto de gripe aviar llegó con éxito a la Antártica con el propósito de realizar investigaciones críticas sobre dicha enfermedad en el territorio. Este esfuerzo conjunto, liderado por especialistas en virología y aves, tiene como objetivo principal comprender la presencia y evolución de la gripe aviar en el continente más remoto del planeta.

Su labor consiste en recopilar datos exhaustivos sobre la presencia de cepas de gripe aviar en aves migratorias y en otros animales locales, así como evaluar la posible transmisión a los seres humanos. Dada las condiciones únicas de la Antártica, comprender la dinámica de las enfermedades zoonóticas en esta región se ha vuelto un imperativo.

Créditos fotografía: Nolberto Gómez

El jefe del Departamento Científico del Instituto Antártico Chileno (INACH), Dr. Marcelo González Aravena explica que, desde el año pasado, cuando comenzaron los primeros reportes de gripe aviar en Chile y Magallanes, se implementó un protocolo de prevención que se está aplicando actualmente por todos los operadores nacionales. Sumado a esto, se conformó un grupo de expertos del Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN) que planificó las acciones en terreno a desarrollar para esta temporada.

“Estas medidas van desde el monitoreo a nivel de comportamiento de la fauna silvestre hasta la confirmación de resultados por PCR en tiempo real en la base Escudero del INACH en la isla Rey Jorge. En este proceso han sido claves los virólogos Dr. Víctor Neira y Dr. Gonzalo Barriga de la Universidad de Chile, por su experiencia en terreno en el estudio de virus en aves antárticas”, comentó González.

Mientras que el director del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido como Instituto Milenio BASE, Dr. Elie Poulin, resaltó el trabajo colaborativo que permitirá obtener mayor evidencia científica tras la confirmación de los primeros casos de gripe aviar en el Continente Blanco: “La Antártica es un ecosistema singular y sensible, y contar con equipos de investigación de excelencia no solo permitirá comprender una eventual presencia de la gripe aviar en la zona, sino también evaluar cómo los cambios en el medioambiente pueden influir en la propagación de enfermedades. Por ello, tener la posibilidad de tomar muestras en terreno y colectar datos es fundamental”, señaló.

La expedición estratégica de contingencia de gripe aviar, que buscará estudiar y realizar una vigilancia activa del virus H5N1 en aves y mamíferos marinos, está conformada por el Dr. Lucas Krüger, investigador INACH y del Instituto Milenio BASE, y por los investigadores adscritos del Instituto Milenio BASE Dr. Gonzalo Barriga, virólogo y académico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, y Claudia Ulloa, médico veterinaria e investigadora del Laboratorio Biodiversidad Molecular UC dirigido por la Dra. Juliana Vianna.

Créditos fotografía: Nolberto Gómez

Beatriz Esnard, investigadora doctoral UC y del Instituto Milenio BASE se integró a la LX Expedición Científica Antártica (ECA 60) junto a Bárbara Berazay Puente, estudiante de postgrado del Magíster en Ciencias Animales y Veterinarias de la Universidad de Chile y tesista del Dr. Víctor Neira, que junto al Laboratorio de Virología Animal de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile, lleva estudiando influenza por más de una década. Benjamín Bennett Laso, médico veterinario y asistente de investigación del mismo laboratorio, también entregará apoyo en terreno al equipo que permanecerá hasta fines de enero en la isla Rey Jorge.

En tanto que el equipo de apoyo al investigador adscrito del Instituto Milenio BASE, investigador ICBM, y académico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile Dr. Gonzalo Barriga, está compuesto por la estudiante de Doctorado en Ciencias Silvoagropecuarias y Veterinarias Camila Soto, y la Médico Veterinaria Scarlet Ubeda, desarrollando trabajo y recolección de muestras en terreno.

Fue en octubre de 2023, cuando un equipo de científicos del British Antarctic Survey (BAS) confirmó la detección de un brote de gripe aviar altamente patógena en la isla Bird (islas Georgias del Sur), en poblaciones de skúa marrón. En tanto que, en Alaska, al extremo opuesto del continente antártico, se registró el primer caso de gripe aviar altamente letal en un oso polar en la localidad de Utqiagvik.

Durante la temporada de verano polar, en la Antártica, los equipos de investigación científica se centrarán en recopilar muestras en terreno que permitirán obtener información sobre el comportamiento del virus en ambientes extremos y su eventual transmisión entre especies animales.

 

Por: INACH e Instituto Milenio BASE
Fotografía principal: Claudia Ulloa

Hasta fines de marzo, más de 30 investigadoras e investigadores del Instituto Milenio BASE recorrerán el continente antártico realizando investigación de excelencia en el marco de la ECA 60 (Expedición Científica Antártica) de INACH. De forma paralela, equipos internacionales se embarcarán en el mar de Weddell y la Antártica oriental para realizar exhaustivas mediciones y monitoreo de especies.

Como cada temporada antártica, los meses de enero, febrero y marzo son dedicados a las investigaciones polares y el trabajo en terreno. Y tras un exitoso 2023 con expediciones en el continente helado, este año cerca de diez equipos integrados por científicas y científicos del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido también como Instituto Milenio BASE, realizarán monitoreo de biodiversidad y estudios vinculados a los efectos del cambio climático en el territorio. De forma histórica, un equipo de investigadoras en Derecho Antártico Internacional desarrollará un proyecto pionero vinculado a normativa jurídica antártica y la Gripe Aviar.

La colaboración entre instituciones será fundamental para acceder a territorios remotos y aislados. Por ello, las labores de investigación que se desarrollarán en la península antártica serán llevadas a cabo en el marco de la ECA 60 (Expedición Científica Antártica) desplegada por el Instituto Chileno Antártico (INACH). Mientras que, los trabajos que se realizarán en el extremo opuesto de la Antártica occidental y el mar de Weddell serán ejecutados en el marco de una alianza colaborativa con la empresa francesa PONANT Expeditions y el Centro Científico de Mónaco (CSM por sus siglas en francés).

Fisiología de moluscos, peces, crustáceos y esponjas

El impacto del aumento de las temperaturas y la contaminación antropogénica en especies como Harpagifer antarcticus, Notothenia rossii, Notothenia coriiceps, Glyptonotus antarcticus y Paraseradocus miersii, será estudiado por un equipo integrado por investigadores e investigadoras de la Universidad Austral de Chile (UACh), el Instituto Milenio BASE y el Centro IDEAL. El equipo conformado por el Dr. Luis Vargas-Chacoff, el Dr. Kurt Paschke y la investigadora doctoral Daniela Nualart, llevará a cabo experimentos de tolerancia térmica en la base Profesor Julio Escudero en bahía Fildes.

Como parte de una alianza colaborativa, junto al Dr. Kurt Paschke, estará trabajando el Dr. Carlos Rosas de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Así también, junto al equipo, se encontrará el Dr. Pedro Guerreiro del Programa Polar Portugués (ProPolar) y la Universidad de Algarve, quien forma parte de la alianza del Dr. Luis Vargas-Chacoff.

Los caracoles marinos, Laevilitorina antarctica y Laevilitorina venusta, también son objeto de estudio esta temporada. Serán recolectados en diversos puntos de bahía Fildes con el fin de mantenerlos en Base Profesor Julio Escudero y, posteriormente, someterlos a experimentos de fisiología. Un proyecto liderado por el Dr. Claudio González-Wevar y que cuenta con el asistente de investigación, Gabriel Lezana.

Junto al Dr. Claudio González-Wevar y Gabriel Lezana, la investigadora adscrita del Instituto Milenio BASE, UACh y Centro IDEAL, Dra. Julia Saravia, también estará desarrollando colecta de caracoles marinos antárticos. En su caso, las labores en terreno se desarrollarán en el marco de su proyecto Fondecyt Postdoctorado (ANID 3230234).

Igualmente, en la base Profesor Julio Escudero del INACH, estará desarrollando su proyecto la investigadora doctoral de la Universidad de Chile (UCh) y del Instituto Milenio BASE, Magdalena Osorio. Por medio de un sistema de acuarios, llevará a cabo experimentos con esponjas antárticas (Mycale acerata) sometidas a diferentes temperaturas y pHs.

Observatorio Terrestre y Marino

Durante la ECA 59, el equipo de Observatorio Terrestre liderado por la Dra. Tamara Contador y el Dr. Hugo Benítez, llevaron a cabo la instalación de sensores para la medición de parámetros ambientales, acuáticos y recolección de muestras de invertebrados dulceacuícolas y terrestres, en la península Fildes, isla Ardley e isla Decepción. Este año, la expedición buscará realizar un seguimiento del trabajo realizado, junto con el análisis de la microbiota en cuerpos de agua.

El equipo lo integran investigadoras e investigadores de la Universidad de Magallanes (UMAG), el Instituto Milenio BASE y el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC): la investigadora doctoral Melisa Gañán, el investigador doctoral Jordan Hernández, la estudiante de magíster Katherine Chávez, y el biólogo marino Gabriel Muñoz: Este proyecto se realizará en conjunto con otros investigadores del Instituto Milenio BASE, destacando la colaboración interdisciplinaria.

 En tanto que el Observatorio Marino, iniciado en 2023, para esta temporada contempla -entre otros métodos de muestreo- la instalación de Estructuras Autónomas de Monitoreo de Arrecifes (ARMS por sus siglas en inglés) y la filtración de agua. A bordo del buque Sargento Aldea, se le dará continuidad a las labores realizadas en bahía Fildes con trabajos en isla Doumer.

Este observatorio tiene como objetivo establecer líneas base de biodiversidad marina y es liderado por la investigadora principal del Instituto Milenio BASE, también UMAG y CHIC, Dra. Karin Gerard. Para esta temporada, el grupo estará integrado, además, por el buzo profesional Alberto Ahumada, y los buzos de la Universidad Austral de Chile (UACh), Vicente Villalobos y Hans Jaramillo.

Junto al equipo de la Dra. Karin Gerard, se encontrará a bordo la investigadora doctoral de la UCh y del Instituto Milenio BASE Melanie Delleuze, quien hará recolección de erizos Abatus agassizii en bahía Fildes y bahía Rey Jorge. Labores enmarcadas en el proyecto Fondecyt Regular (ANID 1211672) de la Dra. Léa Cabrol, que busca estudiar la biogeografía microbiana del océano Austral.

 Plantas en la Antártica

La expedición de INACH también contará con un equipo del Laboratorio de Biogeografía, Macroevolución y Sistemática (BIOMAS) de la Universidad de Concepción (UdeC), dirigido por el Dr. Pablo Guerreo, también investigador del Instituto de Ecología y Biodiversidad. El investigador doctoral Arón Cadíz- Véliz y la estudiante de pregrado Micaela Conejeros, recolectarán muestras de Deschampsia antarctica y Colobanthus quitensis, en distintos puntos del territorio antártico, para obtener información de diversas poblaciones y realizar análisis genéticos. Además, este equipo colaborará con la recolección de líquenes del género Usnea que serán analizados por el equipo de investigación del Laboratorio de Ecología Microbiana (LEMi) de la Universidad de Chile (UCh), liderado por la Dra. Julieta Orlando.

 Expediciones a bordo del rompehielos Commandant Charcot 

Durante esta temporada y en el marco de una alianza colaborativa con la empresa francesa PONANT Expeditions que se lleva desarrollando desde 2023, se realizarán nuevas expediciones antárticas que buscarán llegar a puntos de difícil acceso para la ciencia polar. Por ello, tres equipos, integrados por investigadoras e investigadores del Instituto Milenio BASE, navegarán por los mares de Weddell, Bellingshausen, Amundsen y de Ross, recolectando muestras, realizando análisis en laboratorio, y recorriendo nuevos territorios.

Una primera expedición a bordo del rompehielos Commandant Charcot se realizó en noviembre 2023 para realizar estudios de microbiología marina y terrestre, con la investigadora doctoral Instituto Milenio BASE y UCh, Nayla Serey, y el profesor Dr. Jean-Baptiste Ramond de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC). En esta misma expedición, la investigadora UC, CRG, Lili e Instituto Milenio BASE, Dra. Fabiola León, y el investigador doctoral del Instituto Milenio BASE, también UC y del Instituto Milenio Centro para la Regulación del Genoma (CRG), Eduardo Pizarro, iniciaron un programa de vigilancia de la gripe aviar.

Los trabajos realizados, en prima instancia, permitirán ampliar el conocimiento en distintas especies de pingüinos, así como realizar análisis genómicos de alto impacto. Un trabajo que se enmarca en los proyectos dirigidos por la investigadora principal del Instituto Milenio BASE, Núcleo Lili y UC, Dra. Juliana Vianna, quien también es directora alterna del CRG.

Los muestreos de aves marinos seguirán en una segunda expedición por la costa antártica durante un recorrido que se inicia en Ushuaia para terminar en Litteltown en Nueva Zelanda, con la investigadora Dra. Fabiola León, el investigador doctoral Eduardo Pizarro y la Dra. Céline Le Bohec del CSM y del Centro Nacional para la Investigación Científica (CNRS) de Francia. Esta expedición contará, además, con la presencia del investigador doctoral de la UCh y de la Universidad de Burgundy (Francia) Erwan Courville, y el Dr. Luis Miguel Pardo de la Universidad Austral de Chile (UACh) e Centro IDEAL, quienes se dedicarán a recopilar información sobre la biota marina de las zonas intermareales y submareales de estas áreas inexploradas.

Como última expedición de la temporada con PONANT, se embarcará un equipo que realizará monitoreo y análisis de biodiversidad terrestre e intermareal durante el regreso del rompehielos entre Nueva Zelanda y Argentina. Forman parte de esta expedición: el investigador principal del Instituto Milenio BASE y UdeC, Dr. Pablo Guerrero, los investigadores postdoctorales del Instituto Milenio BASE, Dra. Brenda Riquelme y Dr. Luis Pertiera; y el investigador de la organización Costa Humboldt, Javier Naretto.

 Derecho Antártico y normativa internacional

El 1 de diciembre de 1959, los doce países que habían llevado a cabo actividades científicas en la Antártica y sus alrededores firmaron el Tratado Antártico en Washington, Estados Unidos. A través de este mecanismo, se designó al territorio antártico como un continente para la paz y la investigación científica. Para conocer las interacciones que se desarrollan entre normativas jurídicas, desarrollo científico, operadores antárticos y vigilancia activa del virus H5N1 en aves y mamíferos marinos, las investigadoras adscritas del Instituto Milenio BASE y del Programa de Estudios Antárticos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile (UCh): Giovannina Sutherland Condorelli, Catalina Sepúlveda Illanes y María Jesús Maibe Muñoz, trabajarán junto al investigador del Instituto Milenio BASE Dr. Luis Valentín Ferrada en su línea de Gobernanza.

Por medio de entrevistas in situ, y observación participante, las abogadas, investigadoras, y expertas en derecho antártico recolectarán testimonios que buscarán estudiar la aplicación del Tratado Antártico (TA) en el contexto de la gripe aviar. De este modo, se busca estudiar la dinámica del régimen internacional y el régimen doméstico de los distintos países que se reúnen en la Antártica, para identificar si existen complejidades, señalan las investigadoras.

El Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido también como Instituto Milenio BASE, pertenece a la Iniciativa Científica Milenio, un programa de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Chile. Más información en https://institutobase.cl

 

Por: Carolina Gajardo, Constanza Barrientos y Nadia Politis.

Foto principal: ©StudioPONANT_MorganeMonneret

 

 

 

Desde Punta Arenas, Valdivia y Santiago, se llevan a cabo proyectos que buscan conocer el estado de la biodiversidad antártica y subantártica, predecir escenarios climáticos futuros e incidir en la toma de decisiones.

La diversidad biológica presente en el territorio antártico y subantártico será estudiada por investigadoras e investigadores de carrera temprana del Instituto Milenio BASE. Diversos proyectos buscan conocer el estado de la microbiota en lagos, estudiar el impacto del cambio climático en esponjas y peces, así como la exclusión competitiva entre especies similares de erizos y la evolución genética de pingüinos papúa.

La Dra. Daly Noll, investigadora adscrita al Instituto Milenio BASE y también al Instituto Milenio Centro para la Regulación del Genoma (CRG), está desarrollando el proyecto “Paisaje Genómico a través del Continuo de Especiación: el Rol de las Variaciones Estructurales en la Divergencia Adaptativa”. En este proyecto, se busca comprender los cambios estructurales de los genomas que han impulsado la especiación y adaptación de los pingüinos papúa a lo largo de su evolución.

El efecto del cambio climático en peces antárticos, relacionado con el aumento térmico y la contaminación humana, será estudiado por la investigadora doctoral del Instituto Milenio BASE, también de la Universidad Austral de Chile (UACh) y Centro IDEAL, Daniela Nualart. Bajo el título “Interacción entre Microplásticos y Temperatura: Sus Efectos en la Fisiología del Nototénido Antártico Harpagifer Antarcticus y Subantártico Harpagifer Bispinis”.

La Dra. Daly Noll trabaja junto a la Dra. Juliana Vianna y Daniela Nualart junto al Dr. Luis Vargas- Chacoff, ambos investigadores principales del Instituto Milenio BASE. Los estudios contarán con el financiamiento de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) a través de su Concurso Fondecyt postdoctorado 2024 para el caso de la Dra. Daly Noll, y con el XVII Concurso Fondos de Apoyo a Tesis de Postgrado en Temas Antárticos del Instituto Antártico Chileno (INACH) para Daniela Nualart.

Microorganismos: La biodiversidad poco percibida

Con el objetivo de comprender la distribución de las comunidades microbianas en lagos subantárticos, antárticos y del ártico, el investigador de doctorado del Instituto Milenio BASE y de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile (UCh), Diego Ahumada Muñoz, llevará a cabo el estudio “Patrones Biogeográficos de Microorganismos en Lagos de Altas Latitudes a Distintos Niveles de Organización Ecológica”.

“Un aspecto particularmente innovador es la aplicación de un enfoque de genética de poblaciones a estos grupos funcionales, proporcionando una perspectiva única en los estudios microbianos. Además, este proyecto desempeñará un papel crucial en cerrar la brecha de conocimiento existente en la biodiversidad microbiana entre las zonas polares”, destaca el también investigador del Laboratorio de Ecología Molecular de la UCh.

La investigadora de doctorado de la UCh y del Instituto Milenio BASE, Mélanie Delleuze De Prada, desarrollará el proyecto “Diferenciación del Nicho Ecológico Mediada por la Microbiota Intestinal: el Caso de Estudio de Dos Equinoideos Sintópicos de la Bahía Fildes, Isla Rey Jorge, Antártica”. Se estudiarán dos especies de erizos marinos (Abatus agassizii y Schizocosmus abatoïdes) que comparten un nicho ecológico similar y que tienen requisitos ambientales similares, y que podrían coexistir gracias a una diferenciación de su microbiota intestinal tanto a nivel funcional como taxonómico.

“Estas dos especies sintópicas representan un modelo muy oportuno para evaluar el rol de la microbiota intestinal en generar un eje de diferenciación del nicho ecológico. Esta investigación contribuirá de manera significativa al avance de la comprensión de los ecosistemas antárticos y la importancia de la microbiota en la diferenciación del nicho ecológico”, señala Mélanie Delleuze, también investigadora doctoral de la Universidad Libre de Bruselas.

Las comunidades microbianas de las esponjas marinas Mycale Magellanica (distribuida en la región de Magallanes) y Mycale Acerata (presente en la región antártica) también serán estudiadas con el proyecto “Microbioma del Holobionte de Especies del Género Mycale en un Ambiente Cambiante: una Aproximación Funcional”. Este proyecto será liderado por la investigadora doctoral de la Universidad de Chile y del Instituto Milenio BASE, Magdalena Osorio Aliaga.

La también investigadora del Laboratorio de Ecología Microbiana (LeMi) de la UCh, espera contribuir al conocimiento científico sobre el impacto del cambio climático en los ecosistemas de altas latitudes. Además, “proporcionar información valiosa para la conservación del océano austral y la toma de decisiones basadas en la gestión de ecosistemas marinos, puesto que este océano cumple un rol crucial para el planeta y alberga una biodiversidad única”, dice.

Diego Ahumada trabaja junto a la Dra. Julieta Orlando y la Dra. Léa Cabrol, Melanie Dellezue con el Dr. Elie Poulin y la Dra. Léa Cabrol, y Magdalena Osorio con la Dra. Julieta Orlando, el Dr. César Cárdenas y el Dr. Kurt Paschke. Los tres proyectos se desarrollan con financiamiento del XVII Concurso Fondos de Apoyo a Tesis de Postgrado en Temas Antárticos del INACH.

 

Por: Constanza Barrientos

Foto principal: de izquierda a derecha, Melanie Delleuze, Magdalena Osorio, Daly Noll, Daniela Nualart y Diego Ahumada.

Con casi 80 personas inscritas, el curso “Derecho Antártico”, impartido por el Departamento de Derecho Internacional de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, se realizará del 3 al 30 de enero de 2024 en Santiago, entregando herramientas de análisis sobre el Sistema del Tratado Antártico a estudiantes de segundo a quinto año de Derecho.

Ya a principio de año, el prestigioso diario The New York Times lo anunciaba: 2023 fue el año más cálido de la Tierra en los últimos 174 años, con una capa de hielo invernal -en los mares alrededor de la Antártica- que llegó a niveles bajos sin precedentes. En un contexto de crisis climática, y un continente antártico regido por el Sistema del Tratado Antártico (STA), conocer los alcances de las normas que lo gobiernan, tanto de derecho doméstico como internacional, son herramientas fundamentales y de impacto internacional para quienes estudian Derecho.

Estos y otros factores son lo que, según el académico de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, e investigador principal del Instituto Milenio BASE, Luis Valentín Ferrada, explican la convocatoria histórica que alcanzó el curso de “Derecho Antártico” que hasta el 30 de enero se desarrollará en el campus de Pío Nono. El también director del Departamento de Derecho Internacional de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile resalta el incremento de mujeres interesadas en la materia: “Estamos muy felices en realizar un curso sobre un tema tan contingente, y que haya llamado tanto la atención de los estudiantes de la Facultad, y en especial de nuestras alumnas. La profesora Carolina Flores también hará algunas de las clases, y contaremos con el apoyo de Giovannina Sutherland y María Jesús Maibe, y en general de todo el equipo del Programa de Estudios Antártico de la Universidad de Chile”, dice.

Profesor Luis Valentín Ferrada, dictando la primera clase del curso de “Derecho Antártico”. Foto: Giovannina Sutherland Condorelli

El curso “Derecho Antártico” se realizará los días lunes, miércoles y jueves de 15:00 a 17:30 horas, y contará con cuatro pilares temáticos: Introducción a los estudios antárticos, Historia de la vinculación del ser humano con el Continente Austral, Derecho Antártico y Desafíos del Sistema del Tratado Antártico. Más información en u-antartica.uchile.cl

Por: Nadia Politis
Fotografía: Giovannina Sutherland Condorelli

Como parte de una iniciativa organizada por los PAR EXPLORA, investigadoras del Instituto Milenio BASE desarrollaron proyectos de ciencia antártica, junto a estudiantes de enseñanza media de diferentes centros educacionales del país.

En tres proyectos destinados a fomentar la divulgación del conocimiento antártico, participaron las investigadoras del Instituto Milenio BASE, Dra. Valentina Bernal, Giovannina Sutherland y Micaela Conejeros, con propuestas impulsadas por estudiantes interesados en la ciencia antártica. Una instancia donde se colaboró con el Proyecto Asociativo Regional (PAR) Explora Región Metropolitana Sur Oriente y el PAR Explora Región Metropolitana Norte.

La investigadora de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile (UCh), Dra. Valentina Bernal, trabajó con estudiantes del Centro Educacional Santa Rosa de La Cisterna (región Metropolitana), guiados por el profesor Néstor Rivera da Costa. Desarrollaron el proyecto “Taxidermia en peces”, donde se asesoró a los estudiantes sobre la morfología de las especies antárticas: Harpagifer antarcticus y Harpagifer bispinis, ambos donados por el Instituto Milenio BASE.

Los alumnos del Centro Educacional Santa Rosa aprendieron sobre técnicas de taxidermia, como las aplicadas en el Museo de Rio Seco en Punta Arenas y el Museo Nacional de Historia Natural (MNHN) de Santiago. Con el proyecto buscan generar material científico didáctico para hacer actividades de divulgación y poner en valor la diversidad de peces que habitan en ambientes antárticos y subantárticos, además de su importancia ecológica.

La doctora en ciencias destacó la disposición de los participantes: “En los equipos de chicos y chicas que participan en este tipo de proyectos siempre hay mucha motivación y eso a mí personalmente me alegra mucho, ver en ellos y ellas la curiosidad, cómo se plantean preguntas y posibles soluciones a las problemáticas que observan. Fue una experiencia super enriquecedora que espero repetir el próximo año”, dijo.

Las ciencias sociales también tuvieron lugar entre los proyectos, con la asesoría de la abogada de la UCh, Giovannina Sutherland, quien trabajó con las estudiantes del Liceo Carmela Silva Donoso de Ñuñoa (región Metropolitana), dirigidas por el profesor Cristian Michea. Bajo el título “Ocularcentrismo presente en la construcción de la identidad e imaginario antártico: El diseño universal como propuesta de una Antártica propia e inclusiva”, buscaron y analizaron metodologías de enseñanza integradoras que permitieran reforzar la educación antártica nacional en el contexto de Chile como Estado que posee derechos soberanos en el continente antártico

Giovannina Sutherland, quien también es coordinadora del Programa de Estudios Antárticos de la Facultad de Derecho de la UCh, expresó que “la propuesta de trabajo es muy interesante y me sorprende que estudiantes tan jóvenes presentaran interés por una temática tan específica, logrando desarrollar una investigación que incorpora elementos multidisciplinarios”.

Por su parte, Micaela Conejeros, estudiante de pregrado de la Universidad de Concepción (UdeC), trabajó con el proyecto “Reconstrucción del ambiente en que vivieron los dinosaurios del cretácico en la antártica”, levantado por estudiantes del Colegio Manquecura Valle Lo Campino (región Metropolitana) y dirigido por la profesora Victoria Navarrete. Este proyecto buscó comprender mejor la historia del continente blanco y las condiciones del medio ambiente en el que habitaron los dinosaurios del cretácico.

“La experiencia fue enriquecedora, especialmente como mi primera incursión en actividades de divulgación científica y asesoría. Recomiendo esta experiencia a otros investigadores y estudiantes del Instituto Milenio BASE, ya que ofrece una oportunidad valiosa para compartir conocimientos científicos con la comunidad y fortalecer las habilidades de comunicación y enseñanza”, mencionó la estudiante de biología.

El programa Explora forma parte de la División de Ciencia y Sociedad del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. Fue creado con el objetivo de promover la socialización del conocimiento dentro de la comunidad educativa y se encarga de implementar iniciativas, eventos y concursos en todo Chile, los que lleva a cabo en forma directa o a través de aliados estratégicos, organizados según Proyectos Asociativos Regionales (PAR).

 

Por: Marcelo Sotomayor

Foto principal: de izquierda a derecha la Dra. Valentina Bernal, Giovannina Sutherland y Micaela Conejeros.

La investigadora doctoral del Instituto Milenio BASE, Magdalena Osorio Aliaga, integró un equipo de mujeres profesionales de diferentes regiones de Chile, que durante ocho meses se formaron como mentoras de la iniciativa PROVOCA, programa de liderazgo con enfoque de género realizado por la Associated Universities, Inc. (AUI) del Observatorio Radioastronómico Nacional (NRAO por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos.

Mentoras PROVOCA es un programa que convoca a profesionales y técnicas de las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (conocidas como STEM por sus silgas en inglés) y las forma para convertirse en la guía de niñas y jóvenes interesadas o vinculadas a estas disciplinas. Entre las participantes de la versión 2023, estuvo la estudiante de doctorado de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile (Uch) y también del Instituto Milenio BASE, Magdalena Osorio Aliaga.

Respecto al programa, Magdalena -oriunda de la región de O´Higgins- señaló que es “extremadamente valioso, pues es importante que como mujeres en el área de las STEM desprivaticemos nuestras vivencias. Socializar los estereotipos y sesgos de género es clave, pues al hacerlo nos damos cuenta de que no es algo que nos sucede individualmente, sino que son malestares colectivos y al reconocerlos nos hacemos más fuertes”.

De izquierda a derecha: Pía Bizama, Magdalena Osorio y Catalina Arrieta. Créditos: Andrea Arias

Para obtener la certificación del programa, cada equipo debió desarrollar un proyecto de divulgación. Por su parte, Magdalena, junto a Catalina Arrieta (Geógrafa de la Pontifica Universidad Católica de Chile, región Metropolitana) y Pía Bizama (Licenciada en Matemáticas de la Universidad de Concepción, región del Biobío), crearon la cuenta de Instagram “STEMinspiran, descubriendo mujeres en STEM”, con el fin de visibilizar investigadoras de diversos contextos que realizan investigación a lo largo de Chile.

“A través de testimonios de distintas investigadoras, buscamos abordar y desmitificar la percepción que se tiene de las mujeres que pertenecen a profesiones de las áreas STEM, muchas veces caricaturizadas y estereotipadas en su rol como científicas. En total entrevistamos a 14 científicas y a través de sus relatos pudimos reforzar la premisa de que no hay una sola forma de pertenecer o desarrollar una carrera profesional en las áreas STEM siendo mujer”, dijo la egresada en bioquímica.

La ceremonia de mentoras PROVOCA se llevó a cabo el pasado 9 de diciembre en el edificio de las oficinas de AUI/NRAO en Vitacura (región Metropolitana), donde se entregó certificación a 23 investigadoras. “Ahora que me encuentro certificada como mentora PROVOCA, este 2024 podré guiar a mis primeras mentoreadas, lo cual me tiene sumamente motivada y emocionada”, expresó finalmente Magdalena.

Conoce más sobre la iniciativa PROVOCA aquí.

 

Por: Constanza Barrientos

Foto principal: Magdalena Osorio. Créditos: Catalina Arrieta

Amanda Mourão Santos es estudiante del doctorado en Zoología de la Universidad Federal de Minas Gerais de Brasil y, alrededor de seis meses, estuvo en Chile realizando una pasantía en el Laboratorio de Biodiversidad Molecular de la Pontifica Universidad Católica de Chile (UC),  dirigido por la Dra. Juliana Vianna, investigadora principal del Instituto Milenio BASE, y también directora alterna del Instituto Milenio Centro para la Regulación del Genoma (CRG). Amanda, quien llevó a cabo trabajo con cladogramas de aves, pruebas de reconstrucción biogeográfica y análisis en el programa R, nos cuenta su experiencia:

“En el marco de mi doctorado en Zoología de la Universidad Federal de Minas Gerais (Brasil), realicé una pasantía en Santiago de Chile, en el Laboratorio de Biodiversidad Molecular de la Pontifica Universidad Católica de Chile (UC), dirigido por la académica, Dra. Juliana Vianna, también investigadora principal del Instituto Milenio BASE, ¡no puedo agradecerles lo suficiente por esta oportunidad!

Amanda Mourão Santos. Foto: I. Milenio BASE / C. Gajardo

Llegué en junio de 2023 y, desde el primer contacto con los alumnos del laboratorio, me hicieron sentir como en casa. Fueron varias las razones por las que elegí este lugar, entre ellas, el hecho que la profesora Juliana es un referente en investigación con pingüinos, el cual es mi modelo de estudio; y también por el artículo publicado por su laboratorio que serviría de base para una metodología importante dentro de mi doctorado. El apoyo que recibí por parte de todo el equipo hizo mucho más fácil mi adaptación a una nueva ciudad, a un nuevo país y al desarrollo de mi trabajo de investigación. Una oportunidad fundamental para el avance de mi tesis.

La ciudad de Santiago es muy hermosa, quedé encantada con la cordillera, sobre todo con la nieve. Hay muchos atractivos turísticos y tuve el placer de visitar muchos lugares e incluso ver nieve por primer vez. Vivir en un lugar tan diverso y maravilloso te ayuda a hacer mejor tu trabajo.

Aquí en Santiago también pude ayudar en la organización del 11° Congreso Internacional de Pingüinos (IPC 11), cuya organización estaba en manos de la profesora Juliana junto con el profesor Alejandro Simeone. Estuve muy feliz de diseñar el landyard, credenciales y los certificados del Congreso. Los investigadores, además de presentar los resultados de sus investigaciones, intercambiaron información sobre la situación de la gripe aviar en los lugares que habían visitado. Este fue un momento súper importante para la comunidad que estudia los pingüinos y otras aves.

Amanda Mourão Santos junto a sus compañeras y compañeros del Laboratorio de Biodiversidad Molecular UC. Foto: A. Mourão Santos

Me gustaría decir que esta es una oportunidad que debería extenderse a todos los estudiantes. Esta experiencia añade nuevos conocimientos, abre un abanico de contactos y nos conecta con personas con diferentes puntos de vista. Pude comprobar la importancia que se le da a la ciencia en Chile, debido a la diversidad cultural dentro del laboratorio, permitiendo el intercambio de experiencias, lo que contribuyó en gran medida al éxito de la investigación.

Llegó el final de esta increíble experiencia y estoy muy agradecida por la oportunidad.

Por Amanda Mourão Santos

Foto principal: I. Milenio BASE / Carolina Gajardo