En un esfuerzo importante por consolidar el liderazgo de Chile como referente en ciencia y tecnología antártica, se presentó este jueves el proyecto denominado “Chile como polo de ciencia, tecnología y logística antártica”.

Es una iniciativa centrada en establecer un ecosistema colaborativo que promueva la investigación y la innovación en la región. Su objetivo es convertir a la Antártica en un verdadero laboratorio natural, promoviendo la colaboración entre los distintos actores del sistema de ciencia, tecnología, conocimiento e innovación (CTCI).

Una de sus metas es identificar y abordar las necesidades y oportunidades que presenta la región antártica mediante la ejecución de proyectos colaborativos entre entidades del sistema CTCI, lo que incluye fortalecer la actividad científica y contribuir al desarrollo económico y social de la región de Magallanes y de la Antártica Chilena. También tiene como objetivo promover la participación ciudadana y la reflexión colectiva sobre el futuro de la Antártica involucrando a la comunidad local en el proceso de toma de decisiones.

Este proyecto es liderado por el Instituto Antártico Chileno (INACH) con la estrecha colaboración de instituciones asociadas como el Instituto Milenio BASE, la Universidad Austral de Chile, el Centro IDEAL,  y la Universidad de Magallanes.

El financiamiento de este proyecto proviene de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, a través del Concurso “Nodos de Especialización: Desarrollo e Investigación de Laboratorios Naturales 2023” en un monto de $398.000.000 pesos por un período de 24 meses.

Este proyecto marca un hito significativo en los esfuerzos de Chile por impulsar la investigación y la innovación en el Continente Blanco. Se espera que este proyecto no solo contribuya al avance del conocimiento científico, sino también al desarrollo sostenible de la región y al fortalecimiento del liderazgo de Chile en la Antártica.

El Dr. Marcelo González Aravena, director del proyecto y jefe del Departamento Científico del INACH, recalcó la importancia de esta iniciativa para Chile y la Antártica destacando su potencial para impulsar el progreso científico y socioeconómico en la zona. “Si bien en nuestra institución hemos realizado diagnósticos del desempeño de la ciencia antártica en períodos extensos de, al menos, diez años, este proyecto permitirá ampliarnos a otras áreas como la tecnología e innovación, la cultura y las artes, por ejemplo. Además, nos permitirá levantar una hoja de ruta, que será participativa donde no solo participarán las y los científicos, sino también otros actores claves.”

El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía.

Fuente: Comunicado de Prensa INACH

La Universidad de Barcelona, en España y la Universidad de Otago, en Nueva Zelanda, fueron los destinos de las estudiantes del Magíster en Ciencias, mención en genética, de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh), Paula Segovia y Camila Parra. Las investigadoras del Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y Subantártica (LAGEMAS), cuyo director es el Dr. Claudio González-Wevar, buscarán fortalecer la colaboración científica internacional

Paula Segovia en el Laboratorio de Zoología de la Universidad de Barcelona.
Foto: Paula Segovia

Como un reconocimiento de excelencia académica, que busca impulsar la colaboración internacional en Ciencia y fortalecer la carrera en investigación, las estudiantes del Magíster en Ciencias, mención en genética UACh, Paula Segovia y Camila Parra, fueron reconocidas con la beca Santander, galardón que permitió realizar pasantías de investigación en el contexto de sus tesis de pregrado.

Paula Segovia, estudiante UACh/Instituto Milenio BASE, destaca la experiencia como una herramienta fundamental de crecimiento académico: “Traje mucho material de micromoluscos para poder continuar mi tesis y magíster este año, aumentando las localidades, ya que ellos tenían acceso a otros lugares en la Antártica”, dice.

Paula realizó su pasantía en la Universidad de Barcelona (UB), en España, en colaboración con la académica Conxita Avila. Su labor científica se enfocó en la revisión de muestras genéticas de campañas antárticas, empleando el sistema Darwin Core, con énfasis en su investigación de análisis integrativo en las especies nominales antárticas del género Laevilitorina. Un pequeño caracol ubicado en la zona intermareal del continente helado.

Su investigación es el “análisis integrativo en las especies nominales antárticas del género Laevilitorina”, un género de pequeños caracoles y moluscos marinos. La investigación está centrada específicamente en tres especies, que son la umbilicata, claviformis y antarctica. Lo que busca es hallar la relación evolutiva que existe entre ellas.

Camila Parra, realizando muestreo en Warrington, Dunedin.
Foto: Camila Parra

Por su parte, Camila Parra desde pequeña había soñado con viajar a Nueva Zelanda, y aprovechó la oportunidad para cumplir su sueño y realizar su pasantía en la ciudad de Dunedin y en la Universidad de Otago. Camila destaca las estrictas medidas de bioseguridad que emplea el Departamento de Zoología y la labor realizada con el investigador Hamish Spencer y la Dra. Tania King: “Allá uno no puede entrar al laboratorio sin más. Por ejemplo, hay que llegar, lavarse las manos, ponerse la bata, volverse a lavar las manos y así”, dice.

Además del trabajo en laboratorio, Camila realizó estudios de muestras que tomó en diferentes lugares del país, como las costas de Wellington, Dunedin, Second Beach y Warrington, conocidas por su diversidad: “Como quise usar la beca para mi tesis, entonces lo que hice fue muestrear”, señala.

El nombre de su proyecto es “filogeografía integrativa de la especie diloma nigerrimum a lo largo de las costas de Chile y Nueva Zelanda”. El objetivo de la investigación es resolver la dinámica demográfica y la historia evolutiva del diloma nigerrimum, una especie de molusco gasterópodo, entre Chile y Nueva Zelanda. Esta especie es la única de su género con una distribución transpacífica, y así de extensa.

Tanto Paula Segovia y Camila Parra son investigadoras del Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y Subantártica (LAGEMAS) perteneciente al Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML) de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh), dirigido por el Doctor en Ciencias Claudio González-Wevar. Académico UACh e investigador del Centro IDEAL e Instituto Milenio BASE.

Para el Biólogo marino y profesor asociado del ICML, la pasantía realizada por sus estudiantes Paula Segovia y Camila Parra: “les permitió conocer otras realidades y visualizar el tremendo esfuerzo que hacemos desde BASE para comprender de mejor manera la biodiversidad en esta región del planeta que a pesar de su importancia ha estado relegada en términos de esfuerzo científico”, dice.

La beca Santander de movilidad pregrado, brinda un financiamiento de 4.000 USD para costear un intercambio académico a países de Europa o Asia. Entre los requisitos para acceder al beneficio se encuentra el integrar los primeros 10 mejores puestos del ranking de ingreso de sus respectivas carreras, reflejar excelencia académica y respaldar el trabajo de investigación con cartas de recomendación y motivación.

Como futuros planes, Paula y Camila proyectan que continuarán sus líneas de investigación en materia antártica y subantártica con el Instituto Milenio BASE, y buscarán compartir sus experiencias en investigación a través de espacios de Divulgación Científica en Valdivia.

 

Por: Nicolás Gómez y Nadia Politis

Foto principal: Constanza Barrientos

Es trabajo liderado por el investigador postdoctoral del Instituto Milenio BASE Dr. Guillaume Schwob, contó con la colaboración en terreno de la investigadora de la Universidad de Magallanes (UMAG), INVASAL, Centro CHIC, Dra. Tamara Contador y busca identificar las especies microbianas presentes en el la mosca Parochlus steinenii. Estudiar su microbioma y evaluar sus posibles funciones a través de secuenciación masiva de su intestino.

Con ráfagas de viento y el cordón montañoso Dientes de Navarino rodeando su trabajo en terreno, el Doctor en Ecología Microbiana Guillaume Schwob se trasladó desde el Laboratorio de Ecología Molecular (LEM) de la Universidad de Chile en Santiago, hasta el Laboratorio Wankara de Ecosistemas Dulceacuícolas Antárticos y Subantárticos de la Universidad de Magallanes en Puerto Williams. El objetivo, recorrer dos lagos subantárticos habitados por la mosca antártica (Parochlus steinenii) junto con la toma de muestras de agua y sedimento, musgo, larvas y adultos de la especie estudiada.

El trabajo en terreno del Dr. Guillaume Schwob, se realizó en colaboración con la Dra. Tamara Contador, en conjunto con Katherine Chávez, Melisa Gañan y Roy Mackenzie. Foto: Guillaume Schwob

“Las comunidades microbianas, que residen dentro de los insectos, conocidas como microbioma, han sido reconocidas como un componente crítico de la vida de diversas especies, contribuyendo a su alimentación, reproducción y capacidad para resistir o ser sensibles a los estreses ambientales”, señala Guillaume al destacar la importancia de su investigación en un contexto de cambio climático.

La crisis climática, señala el investigador postdoctoral del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (conocido también como Instituto Milenio BASE), señala que el microbioma puede permitir a insectos como la mosca Parochlus steinenii sobrevivir a aumentos de temperatura, colonizar nuevos ambientes más favorables o, por el contrario, ocasionar la muerte del hospedero si una o varias especies esenciales de su microbioma desaparecen debido a cambios en las condiciones ambientales: “En este sentido, es crucial determinar la contribución del microbioma en Parochlus, especialmente considerando que su hábitat, las zonas subantárticas y antárticas, son altamente impactadas por el cambio climático”, sostiene.

El recorrido por el cerro Bandera y el cerro Carancho fue la primera etapa, pero después las muestras serán analizadas por la estudiante de doctorado de la Universidad de Chile, Karla Veas-Mattheos bajo la dirección de la Dra. Julieta Orlando, académica UChile, y también directora alterna del Instituto Milenio BASE. Karla realizará su investigación en el Laboratorio de Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, donde el microbioma de Parochlus será analizado mediante secuenciación masiva de su intestino.

El trabajo liderado por el Dr. Guillaume Schwob estudia la mosca Parochlus steinenii a través de secuenciación masiva de su intestino. Foto: Guillaume Schwob

Los Parochlus son moscas diminutas que habitan en isla Navarino -isla del archipiélago de Tierra del Fuego en el extremo meridional de América del Sur entre el océano Pacífico y el Atlántico- en medio de un entorno subantártico llamado de “media montaña”. A través de la colaboración realizada con la investigadora principal del Instituto Milenio BASE Dra. Tamara Contador, en conjunto Katherine Chávez, Melisa Gañan y Roy Mackenzie, Guillaume advierte sobre los desafíos de la investigación: “Desde acceder a su hábitat hasta encontrar, capturar y disecar los ejemplares para recolectar sus intestinos. Además, debido a la pequeña cantidad de tejido que representa el intestino de estas moscas, la carga microbiana es muy baja. Por lo tanto, es crucial trabajar en condiciones estériles al analizar las muestras para prevenir cualquier contaminación que pueda provenir del ambiente del laboratorio o del investigador”, enfatiza.

Schwob, también Magíster en Ecología Microbiana de la Universidad Claude Bernard Lyon en Francia, advierte que en la primera etapa de su investigación es clave identificar las especies microbianas presentes en la mosca Parochlus steinenii, para evaluar la existencia de un microbioma proprio en la especie antes de llevar a cabo experimentos más complejos que puedan entregar información sobre su relevancia en la ecología del hospedero.

 

 

 

 

Por: Nadia Politis

Fotografías: Guillaume Schwob

Más de 60 personas se reunieron en el Auditorio Hugo Campos de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh) para conocer sobre la investigación que se realiza el continente helado desde la casa de estudios. Los académicos Dr. Claudio González-Wevar y Dr. Luis Vargas-Chacoff reflexionaron el estudio la biodiversidad austral y comentaron desafíos futuros.

Estudiantes de humanidades, ciencias biológicas, de la salud, junto con docentes, estudiantes de educación media y familias participaron en la charla “Antártica y Cambio Climático: ¿Cómo se protege la biodiversidad?” realizada en el edificio Emilio Pugín del campus Isla Teja UACh. El encuentro, organizado por el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE) y la Facultad de Ciencias de la UACh, con el apoyo del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML) y el Centro IDEAL compartió experiencias en ciencia antártica en testimonio de dos académicos UACh.

Dr. Luis Vargas- Chacoff presentando en Auditorio Hugo Campos de la Facultad de Ciencias UACh. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

El Dr. Luis Vargas- Chacoff, director del Laboratorio de Fisiología de Peces (Fish Physio-Lab) y el Dr. Claudio González- Wevar, director del Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y Subantártica (LAGEMAS), ambos investigadores principales del Instituto Milenio BASE, fueron los protagonistas de la jornada y compartieron sus experiencias estudiando peces y caracoles antárticos.

Ambos investigadores de la Facultad de Ciencias de la UACh, ICML e IDEAL, destacaron la instancia como una oportunidad para intercambiar percepciones con las y los estudiantes de las distintas facultades de la universidad, quienes, desde el Periodismo, la Pedagogía en Historia y la Biología Marina compartieron sus inquietudes en torno a conservación, especies invasoras y sustentabilidad.

Paolo Stipo, estudiante de periodismo UACh y asistente de la charla destacó la instancia de interdisciplina: “Me sorprendió mucho como los seres vivos en años de evolución se adaptaron a climas tan inhóspitos. También la urgente preocupación por el cambio climático y lo que significará a futuro para las especies de la antártica. Creo que es importante darle voz a los especialistas, científicos e investigadores para llevar el conocimiento del laboratorio a la gente, señaló.

Dr. Claudio González- Wevar presentando en Auditorio Hugo Campos de la Facultad de Ciencias UACh. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

Por su parte, la Decana de la Facultad de Ciencia UACh, Dra. Leyla Cárdenas, enfatizó la colaboración institucional que permitió generar la instancia abierta para todo público: “Este tipo de eventos demuestra la capacidad de colaborar y de generar redes que tienen los académicos y académicas que son parte de la universidad. Es más, entre Centro IDEAL y el Instituto Milenio BASE existe una relación muy cercana, donde investigadores están en ambos centros compartiendo y desarrollando investigación científica para la actividad. Es uno de nuestros objetivos comunicar la ciencia a la comunidad”, destacó.

La charla “Antártica y Cambio Climático: ¿Cómo se protege la biodiversidad?” contó además con el apoyo de la Oficina de Vinculación con el Medio, de la Facultad de Ciencias UACh, Preuniversitario UACh, la Facultad de Filosofía y Humanidades UACh y su Escuela de Periodismo.

El Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido también como Instituto Milenio BASE pertenece a la Iniciativa Científica Milenio, un programa de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Chile. Más información en (https://institutobase.cl)

 

Por: Nadia Politis y Constanza Barrientos

La producción será presentada a la comunidad académica y estudiantil de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh) el próximo jueves 4 de abril, a las 16:30 horas, en el Auditorio Hugo Campos. La actividad también está abierta a la comunidad valdiviana hasta completar aforo. Tras la muestra se realizará un conversatorio con las científicas y científicos que participaron con su investigación en este trabajo audiovisual. 

El Zarapito de pico recto (Limosa haemastica) es una de las tres especies de aves playeras cuya historia de vida se destaca en Flyways: the untold journey of migratory shorebirds, una película de HHMI Tangled Bank Studios que se estrenó el pasado mes de febrero. El documental destaca una de las migraciones más largas y agotadoras del reino animal, un viaje que inicia en los humedales costeros de Chiloé y finaliza en Alaska, Estados Unidos.

Dr. Juan G. Navedo. Créditos: UACH

El Dr. Juan Navedo, académico del Doctorado en Biología Marina y Doctorado en Ecología y Evolución de la Facultad de Ciencias, y además responsable del Bird Ecology Lab de la UACh, detalló que esta última unidad participó en esta producción audiovisual a través del trabajo de investigación en aves playeras que realizan actualmente en la comuna de Chiloé, Región de Los Lagos.

“Nuestra investigación es uno de los 3 modelos biológicos que componen el documental, el cual tiene como hilo conductor a las aves playeras desplazándose por diferentes vías de vuelo en el planeta: el Zarapito oriental (Numenius madagascariensis) volando entre Siberia y Australia; el Playero rojizo (Calidris canutus) entre Siberia y Mauritania; y el mencionado Zarapito de pico recto que llega desde Alaska hasta el sur Chile”, indicó Navedo quien también es investigador adjunto del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE).

Conversatorio 

Tras la exhibición del documental se hará un conversatorio para revelar la importancia ecológica de estas aves, los avances en las tecnologías de seguimiento y comprender los peligros de las aves playeras en rutas migratorias. El panel estará integrado por miembros del Bird Ecology Lab Gabriela Biscarra, estudiante de Doctorado Ecología y Evolución; Jorge Ruiz, director de la Estación Experimental Quempillén de la Facultad de Ciencias en Chiloé; y Dr. Juan Navedo, quien lidera esta línea de investigación.

Equipo de investigadores e investigadoras en el rodaje del documental. Foto: UACH

El Zarapito de pico recto (Limosa haemastica), ave playera migradora, viaja cada año 15 mil kilómetros desde los humedales costeros de Chiloé hasta Alaska para pasar su temporada reproductiva en el hemisferio norte. Para llevar a cabo este viaje, debe realizar una preparación que incluye adaptaciones fisiológicas que le permiten volar durante siete días y siete noches sin parar hasta los humedales de las grandes llanuras de Norteamérica, su única escala a más de 10 mil kilómetros de Chiloé.

Entre esas adaptaciones, esta ave duplica su peso y reduce el tamaño y funcionalidad de órganos que no son esenciales para su vuelo, como el estómago y el hígado, mientras que aquellos que les sirven para el desplazamiento aumentan su volumen.

 

Ficha técnica

Dirección: Randall Wood
Guion: Alex Barry, Suzanne Smith, Randall Wood
Año: 2023
Duración: 1h 25m
Sitio web: https://flywaysfilm.com/   
Presentada por Screen Australia en asociación con Screen Queensland y la Australian Broadcasting Corporation.

 

Fuente: UACH

La Dra. Tamara Contador, académica de la Universidad de Magallanes e investigadora del Instituto Milenio BASE, Centro CHIC e INVASAL, representará a Chile en la prestigiosa Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES). El comité se reunirá del 7 al 11 de abril en Mónaco para identificar líneas base de trabajo en materia de conservación y biodiversidad.

Puerto Williams, 01 abril 2024.- Más de 40 representantes de países como Reino Unido, Francia, Bélgica, Italia, Japón, China, Estados Unidos, México y Colombia, integrarán el panel de expertas y expertos de la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas, conocida como IPBES por sus siglas en inglés. Chile tendrá una única representación a través de la Doctora en Ecología de Agua Dulce y Ética Ambiental, Tamara Contador Mejías, quien compartirá su experiencia científica en la ecorregión subantártica de Magallanes y la Antártica Chilena, desde la conservación biocultural de los ecosistemas subantárticos.

“Es muy importante participar en el IPBES, porque hay regiones muy remotas, como la ecorregión subantártica de Magallanes, o los ecosistemas de agua dulce, que, si bien han sido abordados en los informes anteriores, no se han considerado sus características específicas”, señala la Dra. Tamara Contador, investigadora principal del Instituto Milenio BASE, y el Centro CHIC. “Aportar con conocimiento sobre estas zonas menos conocidas, es fundamental ya que requieren de conservación, políticas públicas y de una mirada de largo plazo para contribuir a la conservación biocultural de Chile”, señala la también académica de la Universidad de Magallanes (UMAG).

Dra. Tamara Contador en laboratorios conjuntos del Centro CHIC e Instituto Milenio BASE en Puerto Williams. Créditos: Nadia Politis

El trabajo que realizará el comité de expertas y expertos del IPBES, buscará sentar las bases que permitan una evaluación y monitoreo mundial del avance y estado de los ecosistemas globales. El IPBES, conocido también como el “IPCC de la Biodiversidad”, en referencia al Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (Intergovernmental Panel on Climate Change) es una instancia intergubernamental independiente, con más de 130 países miembros, que busca entregar información basada en evidencia a tomadores de decisiones y equipos desarrolladores de políticas públicas.

Con más de una década, desarrollando investigación científica desde la ciudad de Puerto Williams, y el Parque Etnobotánico Omora, la Dra. Tamara Contador Mejías ha estudiado la biodiversidad en isla Navarino con énfasis en comunidades de insectos y la detección de cambios a nivel de distribución geográfica, vinculados al cambio climático. Ha integrado Expediciones Científicas Antárticas (ECA) del Instituto Antártico Chileno (INACH) y ha sido reconocida por instituciones como el Servicio Nacional de la Mujer, SERNAMEG (“Mujer Pionera 2019”) y Marca Chile (“Chilenas que luchan contra el cambio climático 2022”) por su contribución al estudio e impactos del cambio climático.

En la actualidad, la académica UMAG desarrolla investigación de frontera desde los centros de excelencia Núcleo de Salmónidos Invasores Australes (INVASAL) Centro Internacional Cabo de Hornos para Estudios del Cambio Climático Global y Conservación Biocultural (CHIC) e Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE).

El Segundo Informe Global del IPBES, se desarrollará durante todo el 2024, reuniendo experticas en materia de Ecología/Interacciones e interrelaciones entre especies; Ecosistemas de agua dulce; Ética y filosofía medioambientales. Más información en https://www.ipbes.net/second-global-assessment/scoping-experts

 

Por: Nadia Politis

Fotografía principal: Dra. Tamara Contador tomando muestras en la Antártica. Créditos: Gonzalo Arriagada

Desde las especies más grandes y emblemáticas como ballenas y delfines, hasta las más pequeñas como las bacterias. El supercomputador del NLHPC avanza hacia la exploración de preguntas sobre conservación y efectos del cambio climático en la Antártica, a través de una colaboración entre el Instituto Milenio BASE y el Centro de Modelamiento Matemático (CMM) de la Universidad de Chile.

Es el equivalente de cientos de notebook que permiten trabajar con set de datos de gran tamaño, o complejos, y que está contribuyendo al estudio de la biodiversidad en territorios australes como Punta Arenas, Puerto Williams e incluso la Antártica. Es el Laboratorio Nacional de Computación de Alto Rendimiento, conocido como NLHPC, que, a través de una colaboración con el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido también como Instituto Milenio BASE, procesamos datos de biodiversidad en un esfuerzo de conservación que busca describir y predecir la distribución dinámica de las especies en un contexto de crisis climática.

Dr. Guillaume Schwob, investigador postdoctoral del Instituto Milenio BASE. Foto: I. Milenio BASE / N. Politis

El Dr. Guillaume Schwob, investigador postdoctoral francés del Instituto Milenio BASE estudia la Ecología Microbiana y señala que para el estudio de microorganismos se emplea el NLHPC para poder definir cuáles son las especies bacterianas que viven en el continente blanco: “Cuando trabajamos con microorganismos, recuperamos desde el ambiente (que puede ser abiótico como el suelo, sedimento de lago, agua de mar, o biótico como efectos de la presencia de animales, plantas o líquenes), pequeños fragmentos de ADN. Estos fragmentos son secuencias de cuatro letras y que tienen un tamaño aproximado de unas 400. Esto es muy importante porque el orden de las letras nos permite definir cuáles son las especies microbianas que viven en la Antártica”, dice.

El doctor en Ecología Microbiana subraya que procesar datos de gran volumen requiere el uso de supercomputadores, como el NLHPC: “Por ejemplo, en nuestro último estudio teníamos 47 millones de secuencias que fueron analizadas. Y si hubiésemos querido escribir estas secuencias en hojas de papel habría sido el equivalente de 2 millones de páginas que se extenderían desde la ciudad de Punta Arenas hasta la base chilena Julio Escudero en isla Rey Jorge, en la Antártica, en una extensión cercana a los 1.200 kilómetros”, subraya.

En la actualidad, el uso de datos de biodiversidad permite avanzar hacia la exploración de preguntas sobre conservación y efectos del cambio climático en la Antártica, a través de la descripción de especies, conociendo de qué forma llegan a lugares aislados, poco explorados y cuáles son las condiciones ambientales que les permiten permanecer en esos lugares, así como predecir cómo la distribución de estas especies van a cambiar en el futuro, en respuesta al cambio climático…¿Las especies se podrán adaptar?

El Laboratorio Nacional de Computación de Alto Rendimiento (NLHPC) es el supercomputador más potente de Chile y uno de los más poderosos en Sudamérica. Está especializado en computación de altas prestaciones, en 2011 comenzó a operar en el Centro de Modelamiento Matemático (CMM) de la Universidad de Chile y actualmente constituye la red científica más grande del país que comparte una infraestructura.

El Instituto Milenio BASE, un programa de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Chile, busca generar conocimiento científico de frontera y formar jóvenes investigadores en torno a la biodiversidad de los ecosistemas antárticos y subantárticos, con el fin de comprender, evaluar y predecir los efectos del cambio climático sobre la biota. Esto, con el objetivo de proponer políticas de conservación y gobernanza para la Antártica, el océano Austral y las regiones subantárticas, así como sensibilizar y comunicar a un público amplio sobre las amenazas que enfrentan estos ecosistemas. Más información en https://institutobase.cl

 

Por: Nadia Politis

Foto principal: I. Milenio BASE / N. Politis

El investigador de la Universidad Católica del Maule (UCM), Instituto Milenio BASE y Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), Dr. Hugo Benítez, alertó sobre las amenazas que representa el insecto que en otros continentes constituye una plaga.

Dr. Hugo Benítez en Expedición Científica Antártica (ECA 59) del Instituto Antártico Chileno (INACH). Foto: H. Benítez

Entre los insectos Antárticos, solo dos figuran como endémicos: el mosquito no volador conocido como Belgica antarctica y la mosca Parochlus steinenii, un animal alado muy sensible a las variaciones de temperatura y considerado como indicador del cambio climático.

“Son tan poquitos los insectos nativos en Antártica, que cualquier cosa que llegue a su ambiente natural puede romper su equilibrio y desplazarlos. Han llegado cuatro invasores en los últimos cinco años; tres moscas y una polilla”, sostuvo el Dr. Hugo Benítez, director del Centro de Investigación de Estudios Avanzados del Maule (CIEAM), perteneciente a la UCM.

El doctor en Biología Evolutiva, que lleva años monitoreando invertebrados en el continente helado, documentó la presencia de un convidado de piedra más allá de las islas Shetland del Sur.

Se trata de la llamada Plodia interpunctella o “polilla de los cereales”, avistada inicialmente en las estaciones de Corea y Brasil y ahora descubierta en la base chilena Yelcho, ubicada en la Isla Doumer, 240 kilómetros al sur. Considerada como la plaga más importante en granos de América y África, el insecto ataca cereales intactos, como el trigo, maíz, avena, arroz y cebada, en zonas templadas y tropicales.

“Es una polilla muy torpe en vuelo, que no es capaz de volar hasta Antártica, por lo que está asociada al transporte de alimentos. Brasil y Corea dieron alertas de su presencia en 2017 y 2022. Esta vez fue encontrada mucho más al sur, en ambientes comunes dentro de la estación, donde no hay comida”, manifestó el investigador del Instituto Milenio de Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE), quien además coordina con el Instituto Antártico Chileno (INACH) parte del proyecto de Bioinvasiones FOVI220036.

“En el instituto tenemos un observatorio terrestre antártico, con un equipo que se encarga de hacer la prospección de la fauna de invertebrados terrestres nativos e invertebrados invasores y encontramos cercanía genética entre los ejemplares de Brasil, Corea y Chile”, dijo el académico, cuyos hallazgos fueron publicados en febrero pasado por la plataforma estadounidense de noticias científicas y tecnológicas “Popular Science”.

“Se sabe que la P. interpunctella es huésped de la especie parasitoide Habrobracon hebetor (…). La introducción de un parásito podría ser desastrosa para la endémica Bélgica antárctica y cualquier introducción de parasitoides en las islas subantárticas tendría acceso a una gama considerable de invertebrados nativos y a menudo endémicos”, escribieron los autores.

El avistamiento fue registrado en la revista “Ecology and Evolution”, a través del paper “An outsider on the Antarctic Peninsula: A new record of the non-native moth Plodia interpunctella (Lepidoptera: Pyralidae)”. Contó con Carla Salinas (INACH), Jordan Hernández (Instituto Milenio BASE, CHIC), Tamara Contador Mejías (Instituto Milenio BASE, CHIC, Núcleo Milenio Invasal), Sanghee Kim (Instituto Polar Coreano), Claudia S. Maturana (Instituto Milenio BASE, CHIC, Apecs Chile), Lorena Rebolledo (INACH), Laura M. Pérez (Universidad de Tarapacá), Paulo E. A. S. Câmara (Universidad de Brasilia), Vinícius Alves Ferreira (Laboratorio de Asesoría y Diagnóstico Fitosanitario), Isabel Lobos (UCM, Instituto Milenio BASE), Alejandro Piñeiro (Instituto Milenio BASE, UCM) y Peter Convey (Instituto Milenio BASE, CHIC).

 

Fuente: Universidad Católica del Maule (UCM)

Foto principal: softkrafts.live.com

El proyecto liderado por el Instituto Milenio BASE de Chile y la Universidad de Borgoña de Dijon, Francia, busca establecer una red de observación costera para identificar especies exóticas presentes en los ecosistemas marinos y fomentar la colaboración internacional y el intercambio de conocimientos.

Patagonia, islas Kerguelen y la península Antártica, son las regiones cuyas costas serán monitoreadas por el proyecto liderado por el Dr. Elie Poulin, del Instituto Milenio BASE, y el Dr. Thomas Saucède de la Universidad de Borgoña. Una iniciativa financiada por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y el Comité de Evaluación y Orientación de la Cooperación Científica con Chile del Gobierno de Francia (ECOS).

El proyecto, cuya duración es de tres años (2023-2025), pretende establecer una red de detección de especies exóticas subantárticas y antárticas e monitorear la biodiversidad marina utilizando Estructuras de Monitoreo de Arrecifes Autónomos (ARMS), a través de la técnica de metabarcoding. Esta técnica molecular permite identificar y cuantificar especies en muestras de agua y sedimentos a partir del ADN presente en ellas.

El director del Instituto Milenio BASE y académico de la Universidad de Chile (UCh), Dr. Elie Poulin, señala que “estas especies, introducidas por actividades humanas en ecosistemas no nativos, pueden tener consecuencias negativas en la biodiversidad y los ecosistemas nativos. La iniciativa busca mejorar la comprensión de la presencia y los posibles impactos de estas especies mediante un extenso monitoreo en áreas clave. La hipótesis del proyecto plantea que muchas de estas especies exóticas no sobreviven a las temperaturas invernales subacuáticas, lo que las mantiene desconocidas en los registros de biodiversidad convencionales”.

 El proyecto ECOS-ANID “Monitoring of subantarctic alien species in Antarctic Peninsula: setting-up a network of nearshore observing systems in Patagonia, Kerguelen and Antarctica”, cuenta con un equipo de profesionales de diferentes regiones de Chile y Francia. Del Instituto Milenio BASE: Dra. Karin Gerard (Universidad de Magallanes, CIGA UMAG, CHIC y LEMAS), Dra. Angie Díaz Lorca (Universidad de Concepción), Carolina Pérez Troncoso (estudiante de magíster de la Universidad de Magallanes), Sebastián Rosenfeld (estudiante de doctorado de la Universidad de Chile, CHIC y Apecs Chile) y Erwan Courville (Universidad de Burgundy). De la Universidad Sorbonne, con el Dr. Cyrill Gallut.

Colaboración internacional e intercambio de conocimientos

El Dr. Thomas Saucède, lleva más de diez años colaborando con investigadores e investigadoras del Instituto Milenio BASE, en biogeografía y filogeografía de invertebrados marinos (moluscos, equinoideos y peces). En cuanto al actual proyecto, señala que “es una buena oportunidad para continuar colaborando en base a nuestra buena complementariedad en términos de acceso al campo y a muestras en todo el océano Austral”.

 “Nos permite unirnos y colaborar en terrenos como Patagonia y Antártica, por parte del Instituto Milenio BASE, y en los archipiélagos subantárticos de Crozet y Kerguelen, por mi parte. También nos complementamos en términos de metodología (genética, genómica, morfología, taxonomía, biogeografía, paleontología) para abordar cuestiones importantes relativas al origen, la evolución y la sensibilidad de especies marinas a los cambios climáticos a escala del océano Austral de manera integral”, agrega.

De izquierda a derecha: Ewan Courville, Dr. Thomas Saucède y Dr. Elie Poulin. Foto: I. Milenio BASE / Carolina Gajardo

Durante marzo de 2024, el Dr. Thomas Saucède, estuvo dos semanas en el laboratorio del Dr. Elie Poulin en la UCh, trabajando junto al estudiante de doctorado, Erwan Courville, quien desarrolla su tesis en cotutela junto a ambos investigadores. Erwan se encuentra haciendo un estudio filogenético y biogeográfico del género de erizo marino Arbacia.

“Este programa de movilidad nos brinda la oportunidad de co-tutelar y capacitar en ecología molecular a estudiantes de magíster y doctorado entre Chile y Francia. Erwan Courville actualmente finaliza un estudio filogenético y biogeográfico exhaustivo del género de equinoideos Arbacia, incluidas las especies del sur. Estamos trabajando en la publicación de sus resultados y finalización de su tesis doctoral”,  dice el académico de la Universidad de Burgundy.

 

Por: Carolina Gajardo y Constanza Barrientos

Foto principal: Karin Gerard

La vacante está disponible para chilenos/as y extranjeros/as con grado académico de Doctor/a en programas nacionales acreditados o sus equivalentes extranjeros, en disciplinas atingentes a al perfil requerido. Las postulaciones estarán abiertas hasta el 30 de abril de 2024.

El Instituto de Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE) busca proveer el cargo científico postdoctoral en Modelos de Nicho o Modelos de Distribución de Especies (SDMs), llamado al cual pueden participar chilenos/as o extranjeros/as para realizar investigación en el marco del Proyecto ICN2021_002.

Se busca persona, de preferencia en regiones, para investigaciones de biodiversidad en zonas antárticas y subantárticas, con manejo de softwares del ámbito de los Sistemas de Información Geográfica, de preferencia ArcGis. Además, con manejo medio-avanzada de Lenguaje R, conocimiento de paquetes de modelación y desarrollo de scripts.

La presentación de antecedentes debe realizarse a través del correo electrónico administracion@institutobase.cl y el plazo vence el 30 de abril de 2024. La resolución final respecto de la adjudicación de las posiciones postdoctorales, será efectuada por el Consejo de Investigadores/as Principales del proyecto en mayo de 2024.

Para más detalles sobre el concurso, revisa las bases:

Bases PDF en español.

Bases PDF en inglés.

 

Foto principal: I. Milenio BASE / Pablo Guerrero