El Instituto de Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido como Instituto Milenio BASE, abre su concurso de posición postdoctoral en ADN Ambiental, Metabarcoding y Metagenómica para investigaciones de biodiversidad en zonas antárticas y subantárticas.
El Instituto de Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos llama a concurso público para una posición postdoctoral en ADN Ambiental, Metabarcoding y Metagenómica para investigaciones de biodiversidad en zonas antárticas y subantárticas. Podrán postular chilenos/as o extranjeros/as. El/la postdoctorante se integrará al equipo de investigación “Observatorio de la Biodiversidad”, junto con entregar apoyo transversal a la investigación de otros grupos del instituto. El lugar de desempeño es con preferencia en Punta Arenas, Región de Magallanes y Antártica Chilena.
Esta línea de investigación busca mejorar el conocimiento de biodiversidad antártica y subantártica, a través de la caracterización y del monitoreo de ecosistemas marinos y terrestres para detectar cambios significativos de las comunidades de macro y microorganismos, como consecuencias del cambio climático antropogénico, utilizando tecnologías avanzadas como análisis de ADN ambiental (eDNA), metabarcoding y metagenómica.
El/la investigador/a deberá diseñar, desarrollar e implementar flujos de trabajo bioinformáticos que permitan procesar y analizar datos de secuenciación masiva, con especial énfasis en metodologías de Metabarcoding y Metagenómica. El/la investigador/a participará en el estudio de muestras previamente disponibles en el laboratorio y también en la obtención de nuevas muestras mediante expediciones a terreno. En tanto que los requisitos son poseer el grado académico de Doctor/a en programas nacionales acreditados o sus equivalentes extranjeros, en disciplinas atingentes al perfil requerido: ecología, biología evolutiva, microbiología, o disciplinas relacionadas, y disponibilidad para comenzar a trabajar preferentemente a contar de mayo de 2025.
Los documentos para presentar a la postulación son:
Certificado de grado de Doctor/a (se acepta fotocopia simple para postular, a los/as postulantes seleccionados/as se les solicitarán los documentos originales o certificados)
Currículum vitae, destacando la investigación realizada, a través de participación en proyectos de investigación y artículos publicados o aceptados. Incluir indicadores bibliométricos como índice H. Además, incorporar enlace para portal académico personal como ORCID y/o Google Scholar
Una carta de intención
Dos cartas de recomendación
En el caso de que el/la investigador/a seleccionado/a sea de nacionalidad extranjera, deberá acreditar residencia en el país, a través de visa de residencia definitiva o temporaria o documento que acredite solicitud de visa definitiva con autorización de trabajo a la fecha de inicio del proyecto. También es posible considerar visa de estudiante con autorización de trabajo. Para ello, deberán enviar el documento que lo acredite y cédula de identidad para extranjeros/as vigente. Si el/la investigador/a seleccionada posee visa temporaria, deberá enviar el documento que lo acredita y cédula de identidad para extranjeros vigente. Si cuenta con residencia definitiva, deberá presentar este último documento. En casos calificados, se analizará la pertinencia de otras visas. La tramitación del contrato quedará sujeta a la presentación de los documentos antes mencionados.
En el marco del 1er Congreso Chileno de Zoología, organizado por la Universidad Católica del Maule (UCM) en Talca, el Dr. Elie Poulin, director del Instituto Milenio BASE y académico de la Universidad de Chile (UCh), recibió reconocimiento por su trayectoria y aportes al estudio de la zoología.
Dr. Elie Poulin y Dra. Carezza Botto recibiendo reconocimiento en ceremonia de clausura 1er Congreso Chileno de Zoología. Foto: Constanza Barrientos
En medio de aplausos de colaboradores, estudiantes y equipos de trabajo, el doctor en Ecología y Evolución de la Université Montpellier II, Francia, Dr. Elie Poulin, fue reconocido por la organización del 1er Congreso Chileno de Zoología, por su contribución al estudio de la biodiversidad y la formación de capital humano. Reconocimiento que también fue entregado a la académica de UCh, Dra. Carezza Botto.
“Su laboratorio ha sido un punto de encuentro constante para más de 50 estudiantes y académicos, incluyendo pregrado, posgrado, magíster, doctorales, becarios, pasantes y postdoctorales. Gracias a su capacidad de inspirar y atraer a jóvenes investigadores, el Dr. Poulin ha consolidado un espacio de aprendizaje y exploración que ha contribuido a llevar la zoología al ámbito académico y motivar a nuevas generaciones”, señala el presidente del comité organizador del congreso, Dr. Hugo Benítez, académico de la Universidad Católica del Maule (UCM) y también investigador del Instituto Milenio BASE y del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC).
Dr. Elie Poulin, junto al presidente del comité organizador del 1er Congreso Chileno de Zoología, Dr. Hugo Benítez. Foto: Constanza Barrientos
“Muy contento, es un premio a la trayectoria, significa que me quedan muchos años por trabajar. Y es un premio reconociendo la formación de estudiantes, por lo que lo comparto con todos aquellos quienes han pasado por el laboratorio, desde hace muchos años. Algunos que ahora están en la academia y otros con los cuales continuamos colaborando. Este no es un premio para mí sino para todos”, expresa el Dr. Elie Poulin.
El Dr. Poulin es director del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido como Instituto Milenio BASE, profesor asociado de la Universidad de Chile y director del programa de doctorado en Ecología y Biología Evolutiva de la misma casa de estudios. Además, dirige investigaciones en el Laboratorio de Ecología Molecular (LEM) de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, con estudiantes en filogeografía y evolución de las especies del extremo sur de Sudamérica y las regiones antárticas y subantárticas. En 2019 fue premiado con el reconocimiento “Espíritu Antártico” en el marco del IX Congreso Chileno de Investigaciones Antárticas en Olmué, por sus más de 30 años de investigación antártica y su labor formativa de múltiples generaciones de estudiantes y nuevos científicos.
Dr. Elie Poulin junto a algunos de sus estudiantes del Laboratorio de Ecología Molecular (LEM) U.Chile. Foto: Constanza Barrientos
“Trabajar con Elie desde que empezamos con el proyecto anillo y luego desde la dirección del Instituto Milenio BASE ha sido un gran desafío lleno de aprendizaje mutuo en materia de ciencia y gestión. Hoy la ciencia antártica y subantártica están en un momento de gran crecimiento y el establecer puentes internacionales, colaboraciones estratégicas y ampliar nuestros espacios de interdisciplina han sido un trabajo que hemos podido desarrollar juntos con la colaboración invaluable de un gran equipo”, señala la Dra. Julieta Orlando, directora alterna del Instituto Milenio BASE y académica de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile.
“El legado de Elie es innegable”, señala el Dr. Claudio González-Wevar, académico de la Universidad Austral de Chile y líder del Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y Subantártica (LAGEMAS) UACh. “Elie claramente es un referente en investigación antártica, tanto a nivel nacional como internacional. Basta solamente ver el número de publicaciones, el número de proyectos, el número de estudiantes de pregrado y de postgrado que ha apoyado durante los años que lleva en Chile para ver el gran aporte que ha sido para la investigación antártica. Muchos de sus estudiantes de postgrado, actualmente están insertos en universidades a nivel nacional, y están dirigiendo a nuevas generaciones de estudiantes”, sostiene.
“Elie es un investigador muy solidario: te abre todas sus plataformas y confía mucho en tu trabajo científico compartiendo todas sus redes”, señala la Dra. Claudia Maturana, quien desde 2017 realiza colaboraciones en investigación con el Dr. Poulin. “Él confía mucho en sus estudiantes y además aporta al conocimiento antártico con un componente humano que transmite en cada una de sus acciones”, destaca la investigadora del Instituto Milenio BASE y del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC).
“Mi admiración a Elie como científico y académico, siempre preocupado por sus estudiantes, con el cual tengo el privilegio de trabajar en el día a día pero también como pareja y padre excepcional”, señala la Dra. Léa Cabrol, investigadora del Instituto Milenio BASE, Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD) de Francia e Instituto Mediterráneo de Oceanografía (MIO).
La Dra. María José Pérez-Alvarez, académica de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile y del Centro de Investigación Eutropia, destaca la contribución del Dr. Elie Poulin al conocimiento de la biodiversidad antártica, destacando su “visión más ecosistémica, con intereses biológicos y ecológicos donde se considera el ambiente y no solo la exclusividad de un taxa. Esto lleva a que las interpretaciones a las preguntas de investigación que surjan sobre la biodiversidad puedan efectivamente relacionarse con variables ambientales, procesos ecológicos, evolutivos, entregando una visión mucho más integral”, señala.
Dr. Elie Poulin junto a la Dra. Léa Cabrol y sus hijos Emilio y Camila. Foto: Léa Cabrol
En tanto que, desde el Comité chileno de la Asociación de Jóvenes Investigadores/as Polares (Association of Polar Early Career Scientists), conocida como APECS-Chile, su presidente, el Dr. Sebastián Rosenfeld, destaca el trabajo del Dr. Poulin en la colaboración e interdisciplina: “Inició una línea pionera de biogeografía y filogeografía, y desde la academia comenzó a formar toda una escuela con estudiantes que se especializaron en Ciencia antártica. Toda esa generación de conocimiento, de tesis y de proyectos, es un tremendo aporte al conocimiento. Un trabajo que fue trascendiendo disciplinas, incluyendo el estudio de aves, insectos, mamíferos e incluso la microbiología”, señala el investigador del Instituto Milenio BASE y del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC).
Trayectoria científica internacional
Tras realizar en 1992 el servicio militar francés en Kerguelen, un grupo de islas ubicadas al sur del océano Índico, en la llamada Zona de Convergencia Antártica, Poulin permaneció durante 13 meses aislado en un territorio subantártico de clima extremo y vegetación escasa. Punto considerado estratégico para monitorear los impactos del cambio climático en el hemisferio sur. Desde Francia, el investigador se trasladó a Chile en 1999, desarrollando buceo científico en la Antártica en 2002. Práctica que ya había iniciado en su doctorado en la Universidad de Montpellier II, en Francia.
“Elie ha representado una fuerte conexión entre Chile y Francia en materia de colaboración científica. Ya sea a través de colaboraciones con el Instituto Polar Francés (IPEV) o el Museo Nacional de Historia Natural de Francia, desarrollando a la vez un tipo de aproximación, que es la ecología molecular, poco explorada en Chile en aquella época. Conocimiento que transmitió a todos sus estudiantes, investigadores y que en este congreso han incorporado en sus trabajos”, señala el Dr. Guillaume Schwob, investigador postdoctoral del Instituto Milenio BASE en torno a la importante presencia del Dr. Poulin en exposiciones del 1er Congreso de Zoología realizado en la región del Maule.
Dr. Elie Poulin, junto a algunos de sus actuales y ex estudiantes, después de la ceremonia de clausura y premiación del 1er Congreso Chileno de Zoología. Foto: Constanza Barrientos
“El doctor Elie Poulin ha sido una inspiración y un pilar fundamental en el estudio de la biodiversidad antártica, pionero en Chile en la recopilación de valiosa información genética y biogeográfica de múltiples especies, incluidos los erizos abatus y otros invertebrados marinos. Su legado va más allá, apoyando mi investigación sobre la ballena sei y actualmente colaborando en mi tesis doctoral sobre la especie de delfín Tonina overa en el Estrecho de Magallanes y en toda su distribución. Su dedicación y generosidad han enriquecido no solo mi formación y la de muchos estudiantes, sino también al conocimiento de la biodiversidad chilena”, destaca la estudiante de doctorado Francisca Rodríguez Opazo.
El Dr. Elie Poulin ha publicado más de 140 manuscritos en revistas arbitradas sobre el origen, evolución y diversificación de la biota antártica y subantártica, ha sido director de 21 estudiantes de doctorado y 13 de máster, y ha participado como como colaborador y fundador, en más de 20 proyectos, como el “Genomics insight into the past and present of Antarctic Biodiversity: a tool to assessment the fate of a unique ecosystem in a changing world” (GAB) y el centro de excelencia Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB).
En la actualidad, integra el Comité Nacional de Investigación Antártica (CNIA), es miembro del directorio de la Sociedad Chilena de Evolución (SOCEVOL), líder del “Grupo de trabajo de Biodiversidad” del Comité oceanográfico Nacional de Chile (CONA), parte del Comité Consultivo de la Sede de la Secretaría del Tratado BBNJ en Valparaíso, nominado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile.
“Nos conocimos con el Prof. Poulin hace ya casi 10 años en una actividad sobre gobernanza antártica en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile. Él siempre ha buscado ir más allá de las ciencias naturales en sus estudios antárticos. Por una parte, queriendo comprender cómo opera el Sistema del Tratado Antártico. Por otra, intentando que la ciencia influya en la toma de decisiones”, señala el Dr. Luis Valentín Ferrada, abogado y director del Departamento de Derecho Internacional de la Universidad de Chile. “Los desafíos que se enfrentan en la Antártica requieren una mirada interdisciplinar, algo que Elie ha impulsado y promovido”, enfatiza el doctor en derecho e investigador del Instituto Milenio BASE.
Dr. Elie Poulin durante labores de buceo científico en Antártica, en el marco de expedición 2023 al mar de Weddell. Foto: Nadia Politis
Este 2024 el Dr. Elie Poulin ha participado en simposios y congresos, como la SCAR Open Science Conference 2024 “Antarctic Science: Crossroads for a New Hope” y la International Echinoderm Conference, además de coordinar una nueva participación del Instituto Milenio BASE en la Expedición Científica Antártica (ECA) en su versión n°61, y una nueva temporada de expediciones científicas en la península antártica, islas Georgias del Sur, Mar de Weddell, Ross y Amundsen a través de una colaboración internacional con la empresa francesa PONANT.
Por: Nadia Politis, Constanza Barrientos y Carolina Gajardo
Fotografías: Instituto Milenio BASE
Tras el convenio firmado en 2023, el trabajo conjunto busca fortalecer la investigación científica, educación, y concientización sobre la protección de los ecosistemas Antárticos y Subantárticos, junto con realizar un trabajo colaborativo en materia de investigación científica, divulgación, y desarrollo de nuevos proyectos.
Con representación de las ciudades de Punta Arenas, Valdivia, Puerto Montt y Santiago, el Comité chileno de la Asociación de Jóvenes Investigadores/as Polares (Association of Polar Early Career Scientists), conocida como APECS-Chile, renovó su directiva para el período 2024-2026. Con Dr(c). Sebastián Rosenfeld (Universidad de Chile) en la presidencia, Dra. Julia Saravia en la vicepresidencia (Universidad Austral de Chile), Dra. Valentina Bernal en la secretaría (Universidad Santo Tomás, Puerto Montt) y Dra. Claudia Maturana (Instituto Milenio BASE) en la tesorería, APECS-Chile renovó su vinculación con el Instituto Milenio BASE en materia de colaboración científica y formativa.
Directores Instituto Milenio BASE Dr. Elie Poulin y Dra. Julieta Orlando con presidente de APECS-Chile Dr(c). Sebastián Rosenfeld. Foto: I.Milenio BASE / C. Barrientos
Junto al director del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido como Instituto Milenio BASE, Dr. Elie Poulin, y su directora alterna, Dra. Julieta Orlando, la nueva directiva abordó la relevancia de fortalecer redes de apoyo y capacitaciones en conjunto: “Creemos que es muy importante generar instancias de investigación científica, y creación de capacidades, para que las y los investigadores que se están sumando a la ciencia antártica, puedan fortalecer sus carreras”, afirma el Dr(c). Sebastián Rosenfeld.
“La formación de investigadoras e investigadores jóvenes es uno de nuestros pilares en el Instituto Milenio BASE, por lo que estamos felices de seguir trabajando con APECS-Chile en este nuevo ciclo para su trabajo en red”, señala el Dr. Elie Poulin.
La equidad de género y visibilizar la labor de mujeres en Ciencia es otro compromiso de trabajo conjunto ratificado entre los equipos: “Queremos dar a conocer el increíble trabajo que están realizando mujeres en distintas regiones de Chile, y contar con la red del Instituto Milenio BASE en materia de Divulgación Científica y Redes Sociales, es fundamental”, subraya la Dra. Julia Saravia.
“Nuevamente nos estamos preparando para las próximas campañas antárticas que comienzan en noviembre de 2024 y finalizan en marzo de 2025, expediciones en las cuales las y los investigadores jóvenes realizan un trabajo fundamental en la generación de conocimiento. Queremos apoyar a esos equipos y compartir nuestra experiencia como centro de excelencia ANID”, destaca la Dra.Julieta Orlando.
Para este periodo los desafíos serán robustecer nuestra red de colaboraciones con otros centros de excelencia, concretar una mesa de trabajo con el Instituto Antártico Chileno (INACH) e impulsar APECS Iberoamérica, señala la nueva directiva. En tanto que la participación en ferias científicas, y la vinculación con medios de comunicación locales y autoridades regionales, son parte de sus futuras acciones.
La Asociación de Jóvenes Investigadores/as Polares, conocida también como APECS Internacional, (Association of Polar Early Career Scientists), es una organización interdisciplinaria para estudiantes universitarios y de posgrado, investigadores posdoctorales, profesores universitarios, profesionales, educadores y otras personas interesadas en las regiones polares y en la criósfera en general. Cuenta con cerca de 5.000 integrantes, en Argentina, Bélgica, Brasil, Bulgaria, Canadá, China, Colombia, Dinamarca, Francia, Alemania, Italia, Islandia, Luxemburgo, Malasia, Países Bajos, Noruega, Oceanía (Australia y Nueva Zelanda), Portugal, Rusia, Sudáfrica, España, Suecia, Suiza, Turquía, Uruguay, una Red Polar del Reino Unido, Red India de Investigación Polar y USAPECS en Estados Unidos.
Nueva directiva APECS-Chile período 2024-2026. Foto: I.Milenio BASE / C. Barrientos
La nueva directiva APECS-Chile está integrada por miembros con diversas líneas de investigación y colaboraciones científicas diversas. Desde Santiago, su presidente, el Dr(c). Sebastián Rosenfeld, se centra en la taxonomía, sistemática y biogeografía de moluscos marinos del océano de Austral, utilizando herramientas morfológicas y moleculares para dilucidar las relaciones filogenéticas y la biogeografía histórica de las distintas especies de moluscos a lo largo de su distribución. En tanto que, desde Valdivia, su vicepresidenta, la Dra. Julia Saravia se centra en la respuesta a nivel fisiológico y molecular de ectotermos bajo estresores ambientales tales como variación térmica, exposición a patógenos, entre otros, particularmente en ecosistemas de altas latitudes.
Desde Puerto Montt, la secretaria de APECS-Chile, Dra. Valentina Bernal, se centra en estudios de conectividad poblacional de organismos marinos del océano Austral, especialmente peces, utilizando herramientas moleculares. La interacción entre factores biológicos y ambientales que modulan el intercambio de individuos entre poblaciones locales y la identificación de áreas prioritarias para la conservación, son parte de sus focos de investigación. Finalmente, desde Santiago, la tesorera Dra. Claudia Maturana, se especializa en biogeografía, biodiversidad y genética de poblaciones de invertebrados de aguas continentales de regiones de altas latitudes, estudiando cómo cambian las distribuciones geográficas, y la diversidad genética de las poblaciones, en respuesta al actual Cambio Climático.
APECS-Chile, busca articular a jóvenes de todo el territorio nacional para el desarrollo de la investigación en distintas temáticas antárticas y subantárticas, a través de la vinculación con instituciones involucradas en el quehacer polar con más de 80 integrantes en todo el país. Más información y membresías en https://apecschile.cl/
Por: Nadia Politis y APECS-Chile
Fotografía: Constanza Barrientos / Instituto Milenio BASE
Con más de 800 descargas y presentaciones en seis ciudades de Chile, el videojuego de divulgación científica “Metaverso Antártico” cumple tres meses desde su lanzamiento. Un proyecto creado y producido por [XR-LABS] Laboratorio transdisciplinar de realidad virtual, videojuegos y tecnologías emergentes de la Universidad de Chile, con asesoría científica del Instituto Milenio BASE, y financiado por el programa Ciencia Pública del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, y por el Fondo de Creación Artística de la Universidad de Chile.
Explorar el continente helado, tomar muestras de especies y completar bitácoras científicas: es parte de la invitación que el videojuego de descarga gratuita “Metaverso Antártico” invita a realizar en una Antártica en el año 2035. Una propuesta escrita y dirigida por el académico Uchile, Dr. Víctor Fajnzylber, director del Laboratorio transdisciplinar de realidad virtual, videojuegos y tecnologías emergentes de la Universidad de Chile [XR-LABS], en colaboración con el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (conocido como Instituto Milenio BASE), y que ya ha llegado a cinco regiones de Chile.
El viernes 31 de mayo se llevó a cabo el lanzamiento del videojuego, con asistencia de Ivana Peric, encargada del área de cultura científica de la División Ciencia y Sociedad, del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Pablo Riveros, jefe de la Unidad de Transdisciplina, Redes e Interfaz de la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo (VID) de la Universidad de Chile, Andrea Peña, jefa del Departamento de Comunicaciones y Educación del Instituto Antártico Chileno (INACH), y autoridades del Instituto Milenio BASE: su director Dr. Elie Poulin y la directora alterna Dra. Julieta Orlando. La instancia contó con palabras del Dr. Víctor Fanjzylber, con la proyección del tráiler del videojuego y una demostración jugable por parte de la vocería de [XR-LABS] a cargo de la realizadora audiovisual Karla Martínez Mora.
Desde entonces, “Metaverso Antártico” ha llegado a seis ciudades ubicadas en cinco regiones de Chile: Magallanes, Los Ríos, Araucanía, Biobío y Metropolitana, junto con talleres, exposiciones fotográficas, charlas y demostraciones para explorar la Antártica a través de una experiencia inmersiva.
Presentación del videojuego “Metaverso Antártico” en Cerro Navia- Santiago. Foto: I. Milenio BASE / N. Politis
El proyecto se presentó en la comuna de Cerro Navia (región Metropolitana), y las vecinas y vecinos pudieron explorar la Antártica a través de dos instancias llevadas a cabo por la Dirección de Ciencias del municipio. En el primer encuentro, realizado en la Sala de Ciencias María Teresa Ruiz, contó con la presentación del videojuego por parte del realizador audiovisual Sebastián Muñoz, del equipo de producción de [XR-LABS], junto con una charla de divulgación científica realizada por la investigadora de la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC), Dra. Fabiola León, también investigadora del Instituto Milenio BASE, Centro CRG, y del Laboratorio Biodiversidad Molecular UC dirigido por la Dra. Juliana Vianna. Junto con palabras del alcalde de Cerro Navia, Mauro Tamayo, y del director de la Dirección de Ciencias Cerro Navia, Guillermo Retamales, las y los asistentes se acercaron a la Antártica y compartieron sus inquietudes en torno al Cambio Climático.
La segunda instancia llevada a cabo en Cerro Navia, tuvo lugar en el Teatro de la Casa de las Culturas, las Artes y las Ciencias Violeta Parra. Las y los asistentes pudieron conocer detalles del continente blanco, a través de una charla dictada por la directora alterna del Instituto Milenio BASE, académica de la Universidad de Chile y vicepresidenta de la Sociedad de Microbiología de Chile (SOMICH), Dra. Julieta Orlando. A su vez, instituciones colaboradoras del proyecto “Metaverso Antártico” participaron en la instancia, tales como el Instituto Nacional de la Juventud (INJUV) y su director nacional Juan Pablo Duhalde, y la Fundación Tremendas junto a las voluntarias Martina Cornejo y Javiera Rivas. La presentación también contó con la participación de Karla Martínez Mora y Sebastián Muñoz, realizadores audiovisuales del equipo de producción del [XR-LABS].
Región del Biobío
“Metaverso Antártico” también llegó hasta la Universidad de Concepción (UdeC) en la Región del Biobío. El director del proyecto, Dr. Víctor Fajnzylber, junto al investigador principal del Instituto Milenio BASE y académico UdeC, Dr. Pablo Guerrero, se reunieron con estudiantes de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas UdeC y del Laboratorio de Biogeografía, Macroevolución y Sistemática (BIOMAS). Mientras el Dr. Pablo Guerrero, realizó una charla sobre plantas antárticas, el Dr. Víctor Fajnzylber, de forma telemática, presentó el videojuego.
Región del Los Ríos
Con el objetivo de acercar el videojuego “Metaverso Antártico” hasta la Universidad Austral de Chile (UACh) en Valdivia, región de los Ríos, el Dr. Víctor Fajnzylber presentó el proyecto a la comunidad junto a los investigadores de la Facultad de Ciencias UACh, del Instituto Milenio BASE, Centro IDEAL e Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML), Dr. Luis Vargas-Chacoff, Dr. Claudio González-Wevar y Dra. Julia Saravia. Destacó la presencia del Proyecto Asociativo Regional (PAR) Explora Los Ríos del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.
A su vez, el proyecto Metaverso Antártico se presentó en el Centro de Interpretación Patrimonial De Todas las Aguas del Mundo, espacio cultural dependiente de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos del Ministerio de las Culturas, en presencia de su directora Con la presencia de su directora, Florencia Aninat y un público compuesto por estudiantes de diseño de videojuegos. Asimismo, se presentó el videojuego en el espacio cultural ALGA Estudio, con presentaciones del Dr. Víctor Fajnzylber, del investigador Dr. Claudio González-Wevar y el director del espacio Cristián Jiménez.
Asimismo, el videojuego fue presentado en línea ante estudiantes del Instituto Profesional Arcos y su Centro de Creatividad, Territorio y Emprendimiento (CREATE), con la presentación a cargo del profesor Camilo Pardow y el Dr. Víctor Fajnzylber, director de proyecto: “Llevar Metaverso Antártico a diversas ciudades de Chile ha sido fundamental para democratizar el acceso a la ciencia y la educación ambiental. Este recorrido ha permitido a cientos de personas, especialmente jóvenes, explorar y aprender sobre la Antártica de manera interactiva y significativa. La acogida de las instituciones alojadas en las regiones de Magallanes, Los Ríos, Biobío y Metropolitana ha sido fundamental”, señala.
Región de Magallanes
Desde Puerto Williams, se contó con el apoyo del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), el Museo Yagan Usi, el Comité Cultura Puerto Williams y el Liceo Donald Mc Intyre Griffiths para acercar “Metaverso Antártico” a comunidades ciudadanas y educativas. En el museo se realizó una actividad con estudiantes de quinto básico, a quienes se les presentó la interfaz y, posteriormente, pudieron jugar. Una actividad similar se desarrolló con los estudiantes de sexto básico, y que contó con la guía de la investigadora UMAG, Instituto Milenio BASE, Centro CHIC e INVASAL, Dra. Tamara Contador, la profesora Amparo Thiess, y Adrián Díaz de Vinculación con el Medio de la Universidad de Magallanes (UMAG) y del Centro Universitario Cabo de Hornos.
Presentación de “Metaverso Antártico” en INACH- Punta Arenas- junto a la Dra. Karin Gerard y el Dr. Víctor Fanjzylber. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos
En Punta Arenas, los ciudadanos y ciudadanas de la región de Magallanes pudieron acudir al Instituto Antártico Chileno (INACH), parte de las instituciones asociadas al proyecto, para conocer el videojuego y su proceso de creación. En la oportunidad, se contó con palabras de bienvenida de Andrea Peña, jefa del Departamento de Comunicaciones y Educación del INACH, la intervención de Verónica Vallejos, Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la Macrozona Austral, el Dr. Víctor Fajnzylber, director de proyecto, y de la académica UMAG, Dra. Karin Gerard, también investigadora principal del Instituto Milenio BASE y también del Centro de Investigación GAIA Antártica, del Laboratorio de Ecosistemas Marinos Antárticos y Subantárticos (LEMAS) y del Centro CHIC.
Respecto a la experiencia de contribuir directamente en el desarrollo del videojuego, el director del Instituto Milenio BASE, Dr. Elie Poulin, señala que “la participación de nuestro instituto como contraparte científica permite acercar la ciencia y la conservación de la Antártica a la ciudadanía. Con casi 700 descargas, ha podido entregar una experiencia inmersiva y educativa basada en información precisa sobre el continente helado. Agradezco a todas las personas e instituciones involucradas en su desarrollo y difusión. Queremos que este proyecto inspire y contribuya a una mayor conciencia sobre proteger nuestro entorno natural”, sostiene.
La equidad de género también ha estado presente a través de la visibilidad de investigadoras antárticas en el proyecto. Karla Martínez Mora, vocera de proyecto en Laboratorio [XR-LABS], destacó la visibilidad de bitácoras de mujeres antárticas. En tanto que, por su parte, la directora alterna del Instituto Milenio BASE, Dra. Julieta Orlando, destacó los esfuerzos de divulgación científica de las investigadoras del Instituto Milenio BASE y de las integrantes del equipo de comunicación del proyecto: “En todos los procesos de desarrollo del videojuego se contó con la participación activa de nuestras investigadoras y profesionales, para asegurarnos de que las diversas labores que desempeñan las mujeres en Antártica se vieran reflejados en el videojuego, y de esa manera poder incentivar a niñas y jóvenes”, subrayó.
Región de la Araucanía | SCAR 2024
Director de INACH, Gino Casassa, junto a la Dra. Julieta Orlando y el Dr. Elie Poulin del Instituto Milenio BASE, en Conferencia SCAR 2024 en Pucón. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos
Recientemente, se llevó a cabo en Pucón la Conferencia Abierta del Comité Científico de Investigación Antártica (SCAR OSC, por sus siglas en inglés). Desde el 18 hasta el 24 de agosto, se reunieron alrededor de 1.500 investigadoras e investigadores de todo el mundo a hablar sobre sus trabajos en temas antárticos. “Metaverso Antártico” estuvo presente en el stand del Instituto Milenio BASE que tuvo lugar todos los días del evento; también en la presentación del Dr. Víctor Fajnzylber: “Metaverso Antártico: retratando la investigación antártica y el cambio climático a través de un mundo de videojuegos y realidad virtual”, donde se mostró un demo del juego en idioma inglés; y en la presentación de la Directora de Comunicaciones del Instituto Milenio BASE, Nadia Politis: “La Antártica en las escuelas chilenas: inclusión de nuevas narrativas y uso de la tecnología en el currículo educativo. Reflexiones y desafíos”.
Fotografías: Dirección de Comunicaciones Instituto Milenio BASE
Punta Arenas, 21 de agosto de 2024.- Veinte profesionales participaron de la tercera versión de la capacitación para el Sistema Internacional de Observación Científica (SISO) de la Comisión de Conservación de Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA). Este curso fue organizado por el Instituto Antártico Chileno (INACH) y se dictó a mediados de este mes en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Magallanes.
El curso tuvo como objetivo formar observadoras y observadores científicos capacitados para monitorear el impacto de la pesca en el océano Austral. Participaron tanto profesionales con experiencia en el área, que pudieron compartir sus conocimientos, como estudiantes de la carrera de Biología marina de la UMAG, para quienes el curso representa una oportunidad para su futuro profesional. Además, asistieron profesionales de diversos sectores interesados en la observación científica en aguas antárticas.
Esta capacitación es fundamental para asegurar la recolección de datos vitales y fidedignos sobre las actividades pesqueras y su interacción con el medio marino antártico.
“Cada año, la CCRVMA actualiza las medidas de conservación, por lo que es fundamental que los observadores científicos cuenten con las herramientas necesarias para realizar su trabajo adecuadamente. Para ello, es importante que se mantengan actualizados sobre las nuevas medidas y que cuenten con acceso a los manuales actualizados disponibles para realizar sus actividades de manera efectiva”, precisó la Dra. Lorena Rebolledo, oceanógrafa del INACH y profesional a cargo del curso.
Francisco Santa Cruz, también investigador del INACH y representante científico de Chile ante la CCRVMA, destacó la importancia de la formación continua de estos observadores: “Nuestro país tiene una presencia pesquera importante en la Antártica y parte de lo que se hace para el monitoreo de las pesquerías es la actividad que efectúan las observadoras y observadores científicos. Es, por tanto, fundamental mantener un grupo de personas que esté bien capacitado, que conozca sobre las medidas de conservación y que esté disponible para cumplir con esta labor clave para el manejo de los recursos pesqueros de la Antártica”, expresó.
La información recolectada por los observadores y observadoras es muy relevante para evaluar el estado de las poblaciones de las especies objetivo, así como las poblaciones de especies dependientes y afines. “El rol de los observadores científicos es muy importante, ya que recolectan información independiente que permite determinar el estado de las pesquerías y el ecosistema asociado. Nos entregan datos sobre especies no objetivo y su interacción con las pesquerías, lo que nos permite evaluar la eficacia de las medidas de conservación. Por ejemplo, hay medidas diseñadas para reducir la interacción de las artes de pesca con aves y mamíferos marinos, para la protección del medioambiente y de organismos asociados al fondo marino. Por eso, su labor de recopilación de información de forma independiente es tan importante”, señaló Rebolledo.
La capacitación incluyó charlas y talleres prácticos donde se mostraron nuevas herramientas y métodos para identificar el kril antártico, peces, aves, mamíferos marinos. “La capacitación fue intensa, donde en dos días y medio tratamos de incluir la mayor cantidad de tópicos que son de su interés para la observación científica en Antártica”, agregó Santa Cruz.
Apoyo de otras instituciones
Además de Lorena Rebolledo y Francisco Santa Cruz, también fueron relatores del INACH Marcelo González, Rodolfo Rondón, César Cárdenas y Lucas Krüger, estos dos últimos también investigadores del Instituto Milenio BASE.
Entre los relatores externos estuvieron el Dr. Mauricio Landaeta de la Universidad Católica de Valparaíso, la Dra. María José Pérez de la Universidad de Chile e Instituto Milenio BASE, Minerva Acuña y Francisco Fernández del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), Paola Arroyo de la Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante (Directemar) de la Armada de Chile, Valeria Carvajal, presidenta de la Federación de Industrias Pesqueras del Sur-Austral (FIPES), y Johana Jeria, jefa del departamento de control de calidad de la empresa PescaChile.
Además, se contó con la experiencia de observadores científicos: Gabriela Torretti, alumna del Magíster en Pesquerías de la Universidad de Concepción y observadora científica que participó durante cuatro años en la pesquería del kril, y Alberto Bustamante, quien se desempeñó como observador científico en la pesquería de bacalao antártico en el mar de Ross, así como profesionales del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP).
También es importante destacar el apoyo brindado por la Universidad de Magallanes, institución que facilitó sus salas y laboratorios para efectuar esta capacitación.
Al finalizar la capacitación, los y las asistentes se mostraron con mucho entusiasmo, una de ellas, Cynthia Burgos, profesional de la Dirección Nacional del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura de Valparaíso, comentó: “El curso me pareció fantástico, aprendí mucho, me hubiera gustado seguir aprendiendo, cumplió con mis expectativas, me encantaría ir a la Antártica y tengo un motivo profesional. Estoy haciendo mi tesis de magíster y me interesa estudiar la fauna acompañante del kril y el impacto que ha tenido la variabilidad ambiental en las poblaciones.”
Por su parte, Emilio Alarcón, investigador del Centro IDEAL, opinó: “El curso es muy completo; abarca los temas necesarios para entender los objetivos de un observador científico y la importancia de su rol a bordo de las pesquerías. Quise participar por la oportunidad de aprender más sobre las pesquerías de kril y bacalao en la Antártica, y poder contribuir como científico al levantamiento de datos de manera rigurosa. Esto permitirá, en el futuro, discutir con fundamentos científicos la sostenibilidad y conservación de estos ecosistemas”.
Después de realizado este curso, los participantes se incluyen en una base de datos del INACH. Si la industria pesquera requiere un observador a bordo, se les contacta para evaluar su interés y disponibilidad. “Según las normativas y medidas de conservación de la CCRVMA, tanto la pesca de kril como la de bacalao deben tener un observador nacional a bordo; de lo contrario, no pueden operar en la Antártica”, concluyó Santa Cruz.
El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía.
Por: INACH
Foto principal: Dra. María José Pérez- Álvarez dictando curso en la Capacitación de Observadores Científicos. Créditos: I. Milenio BASE / Constanza Barrientos
Una investigación liderada por la Doctora en Ecología y Biología Evolutiva, Claudia Maturana, investigadora postdoctoral del Instituto Milenio BASE y Centro CHIC, y miembro de APECS Chile.
Analizando su diversidad genética, estructura y procesos poblacionales, un reciente estudio publicado en el número especial del Instituto Milenio BASE en la revista Frontiers in Ecology and Evolution, explora la diversificación espacial que ha tenido el mosquito alado antártico, Parochlus steinenii, a largo del tiempo. Equipo científico integrado por investigadoras e investigadores de Chile y Reino Unido
Dra. Claudia Maturana en las cercanías de mar de Weddell, Antártica. Foto: Claudia Maturana
P. steinenii es el único insecto con alas nativo de la Antártica, lo podemos encontrar desde Nahuel Huapi hasta Cabo de Hornos, en las islas Georgias del Sur (territorio Subantártico) y en las islas Shetland del Sur (Antártica). Puede llegar a medir hasta cinco milímetros y es considerado “Centinela del Cambio Climático”, debido a su alta sensibilidad frente a las variaciones de temperatura.
La fauna continental- terrestre y agua dulce- de la Antártica se compone de un número bastante limitado de especies, en particular podemos encontrar insectos, pequeños crustáceos y otros microorganismos. Durante largos períodos de aislamiento, estos organismos han desarrollado diversos grados de tolerancia a tensiones ambientales multifactoriales. Previas investigaciones destacan la persistencia in-situ de gran parte de la fauna terrestre actual de la Antártica, con estimaciones que abarcan desde cientos de miles hasta millones de años. P. steinenii, comúnmente conocido como mosquito alado antártico, destaca como una de las dos únicas especies de insectos nativas de la Antártica.
Empleando marcadores genéticos mitocondriales y nucleares, se realizaron análisis filogeográficos y demográficos de 151 individuos de P. steinenii obtenidos en la Reserva de Cabo de Hornos, South Georgia y Antártica.
Dra. Tamara Contador buscando P. Steinenii en Islas Georgias del Sur. Foto: Tamara Contador
Según respalda el equipo científico, la diversificación de P. steinenii habría ocurrido durante el Pleistoceno medio- hace alrededor de 1,46 millones de años-, una época geológica de nuestro planeta caracterizada por la ocurrencia de una serie de glaciaciones intercaladas con épocas un poco más cálidas. En la época del Pleistoceno los continentes ya se encontraban en su posición actual y, para el final de ella, los humanos ya se habían expandido por todo el planeta.
“Con base en los patrones filogeográficos y demográficos contrastantes entre el sur de Sudamérica y la Antártica, proponemos que P. steinenii es una especie polar adaptada al frío que actualmente se encuentra refugiada en las altas montañas del sur de la Patagonia. La fuerte estructura genética y filogeográfica, así como el momento de la divergencia, concuerdan con los patrones informados en otros invertebrados que cohabitan con Parochlus”, señala la Doctora en Ecología y Biología Evolutiva, Claudia Maturana, también investigadora del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE) y el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC).
“Comprender la conectividad pasada y presente entre las poblaciones del mosquito alado antártico puede proporcionar información valiosa sobre cuán resiliente o receptiva puede ser la especie frente al cambio climático en curso”, indica la también miembro de APECS Chile. “Esta investigación aporta nuevos conocimientos sobre la biogeografía histórica y la evolución de Parochlus steinenii en la Antártica, contribuyendo al entendimiento de la biodiversidad en ambientes extremos y su adaptación a condiciones adversas a lo largo del tiempo”, agrega.
Dra. Claudia Maturana junto al Dr. Peter Convey- colaborador del British Antarctic Survey (BAS)- en las cercanías del mar de Weddell, Antártica. Foto: Claudia Maturana
Un equipo integrado por investigadoras e investigadores del Instituto Milenio BASE, Centro CHIC, Laboratorio Wankara de la Universidad de Magallanes (UMAG) en Puerto Williams, Universidad de Cambridge, Britsh Antarctic Survey (BAS), Pontificia Universidad Católica de Chile, Universidad de Chile (UCh), Universidad Austral de Chile (UACh), Universidad del Biobío, Centro IDEAL, Universidad de Barcelona y Universidad de Johannesburg: Tamara Contador, Felipe L. Simões, Moisés A. Valladares, Paula Vidal, Melisa Gañán, Claudio González-Wevar, Elie Poulin, Chester J. Sands y Peter Convey.
Por: Constanza Barrientos Soto
Foto principal: Gonzalo Arriagada
Equipo científico del Instituto Antártico Chileno (INACH), que integra al investigador principal del Instituto Milenio BASE, Dr. César Cárdenas, desarrolló una investigación que revela la aparición de microplásticos en almeja antártica.
Un artículo científico ha revelado el hallazgo de microplásticos y microfibras en la almeja antártica (Laternula elliptica), subrayando la necesidad de estudiar medidas para mitigar el impacto ambiental y proteger a las especies marinas vulnerables a los efectos de la contaminación.
Este estudio, en el que participaron investigadores del Instituto Antártico Chileno (INACH), demostró que el 100 % de los individuos examinados mostraron presencia de microfibras y más del 90 % presentaron microfragmentos, siendo celulosa y plástico la mayoría de estos.
Por otra parte, los principales polímeros que constituyen las microfibras y microfragmentos de plástico fueron el tereftalato de polietileno y el acrílico, asemejándose a otros estudios realizados en peces que habitan aguas de la isla Rey Jorge, según menciona el Dr. Rodolfo Rondón, uno de los autores del artículo.
“Estas nuevas evidencias de estudios realizados en la bahía Fildes han demostrado que es afectada por actividades antropogénicas, ya sea el lavado de ropa y los efluentes resultantes, como por el transporte atmosférico y oceánico de microplásticos”, detalla Rondón.
Almeja antártica (Laternula elliptica). Créditos: I. Garrido
La investigación sostiene que la composición de las fibras y fragmentos fueron 22 % de plásticos y 58 % de celulosa de origen antropogénico, que es igualmente nocivo, lo que indica que esta almeja está ingiriendo material humano que no debería. Por ello se resalta la importancia de seguir realizando estudios de este tipo para detectar los efectos de los contaminantes en la almeja antártica como especie filtradora, así como para identificar situaciones similares en otras poblaciones de almejas o en otras especies marinas.
Rondón recalca que este estudio hace hincapié en la necesidad de tomar medidas para mitigar el impacto ambiental de la actividad humana en la Antártica y las consecuencias de la contaminación a nivel global.
En el artículo “Detección de plástico, microfragmentos celulósicos y microfibras en Laternula elliptica de isla Rey Jorge” participaron los investigadores del INACH, Marcelo González, Rodolfo Rondón, César Cárdenas (con filiación también al Instituto Milenio BASE) y Luis Caro; Carmen Rotunno de la Pontificia Universidad Católica de Chile; Mariett Torres y Karla Pozo de la Universidad San Sebastián; Simón Morley y Jessica Hurley del British Antarctic Survey y Cristóbal Galbán de la Universidad Mayor.
Imagen principal: Una de las microfibras encontradas en las almejas estudiadas.
El “Almirante Viel” es el primer buque de su tipo construido en Chile y su operación permitirá la realización de tareas logísticas, operaciones de búsqueda y el desarrollo de investigación científica. Por sus características técnicas podrá operar en aguas antárticas con -30°C de temperatura y hasta 20 cm de nieve, permitiendo romper hasta 1 metro de hielo.
Talcahuano, 03 de julio de 2024. En una ceremonia realizada en el molo 500 de la Base Naval de Talcahuano, ASMAR entregó el rompehielos “Almirante Viel” a la Armada de Chile, una fecha histórica en la construcción naval, pues se trata del primer buque de este tipo íntegramente construido en Chile y en Latinoamérica, y uno de los desafíos más importantes materializados por ASMAR.
La nave, cuya construcción comenzó en 2018, fue fabricada con tecnología de punta para operar bajo condiciones extremas como las que se encuentran en las aguas antárticas, con -30°C y hasta 20 cm de nieve, lo que permitirá el desarrollo de tareas logísticas, de búsqueda y rescate en caso de siniestros, investigación científica y reabastecimiento de las bases y estaciones científicas de Chile en el continente blanco.
El desarrollo de este megaproyecto, que significó una importante contribución a la ocupación local y nacional generando más de 600 empleos directos, representó uno de los desafíos más importantes asumidos por ASMAR en sus 64 años de trayectoria.
“La entrega del rompehielos ‘Almirante Viel’ es un hito histórico para ASMAR y para Chile, que no estuvo exento de grandes desafíos. En ese sentido, quiero agradecer a nuestros proveedores y subcontratistas, tanto nacionales como extranjeros, quienes nos han apoyado y han estado a nuestro lado enfrentando las vicisitudes propias de un proyecto de esta magnitud; y al mismo tiempo, les pido que se preparen, porque estamos listos para embarcarnos en nuevos y más complejos proyectos, que darán continuidad a una industria que contribuye al desarrollo económico y al bienestar de los chilenos”, señaló el Director de ASMAR, CA Jaime Sotomayor Bustamante.
La puesta en operaciones del nuevo “Almirante Viel” permitirá reemplazar al actual rompehielos del mismo nombre, que tiene más de 50 años de navegación y pondrá a Chile en el escenario científico internacional, pues a bordo llevará modernos laboratorios que permitirán desarrollar investigación aún bajo condiciones extremas.
“El apoyo del Estado ha sido vital en este proyecto, que se ha expresado en la confianza depositada por los diferentes gobiernos durante su desarrollo. Este proyecto es un ejemplo del impulso a la Industria Naval Nacional, con la construcción en Chile de Unidades mayores cada vez más complejas. Este impulso continuo permitirá ir incorporando a Astilleros privados, empresas metalmecánicas, proveedores de sistemas, de equipamiento nacional y servicios, que darán origen a la conformación de un Ecosistema Nacional de Construcción Naval”, concluyó el Director.
EL NUEVO “ALMIRANTE VIEL”
El rompehielos “Almirante Viel” es el buque más grande y complejo construido por ASMAR. Con un desplazamiento de 10,500 toneladas, supera con creces al AGS Cabo de Hornos, que hasta ahora era el segundo buque más complejo fabricado por nuestro Astillero. Posee una autonomía de navegación de 60 días y un alcance de 14.000 millas náuticas.
Su construcción involucró el trabajo de más de 300 profesionales chilenos y extranjeros en su astillero de Talcahuano. En tanto, el 52% de los materiales utilizados en su fabricación fueron adquiridos en industrias nacionales, es así como parte del equipamiento y sistemas de comunicación responden a encadenamientos productivos locales y nacionales.
El nuevo rompehielos tendrá una clasificación Ice Class PCS, que significa que podrá quebrar capas de hielo de hasta 1 metro de espesor y permanecer operando aún cubierto con 20 centímetros de nieve.
La tripulación que navegue en el “Almirante Viel” contará con un equipamiento de última generación para las labores científicas, pero además con todo lo necesario para emergencias. Un mini hospital habilitado con una sala de cirugía menor, camas clínicas y farmacia, además de una sala de hipotermia, resguardarán la salud de quienes naveguen a bordo de sus aguas.
Fuente: Comunicaciones ASMAR
La capital de la región de los Ríos se convierte en un lugar crucial para investigar la resistencia de los peces antárticos a la hipoxia (asfixia) inducida por el cambio climático. La investigadora de Alaska, Dra. Kristin O’Brien, y el investigador de Chile, Dr. Luis Vargas-Chacoff, colaboran para encontrar respuestas y estrategias de conservación ante este desafío.
Dra. Kristin O’Brien de la Universidad de Alaska Fairbanks (UAF). Foto: I. Milenio BASE / A. Bertrand.
Con 25 años de experiencia en ciencia antártica, la Dra. Kristin O’Brien, profesora de biología de la Universidad de Alaska Fairbanks (UAF), llegó a la ciudad de Valdivia- ubicada en la región de los Ríos, Chile- para trabajar junto al investigador de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh), Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML) UACh, Instituto Milenio BASE y Centro IDEAL, Dr. Luis Vargas Chacoff. El objetivo es estudiar la capacidad de los peces nototenioides antárticos y de su ancestro, Eleginops maclovinus– también conocido como robalo- para hacer frente a la hipoxia generada por el cambio climático.
A medida que las temperaturas aumentan, el nivel de oxígeno en los océanos disminuye y los eventos hipóxicos son cada vez más frecuentes y severos en los peces antárticos. Para comprender como los afecta este fenómeno, el equipo de investigación ha centrado su atención en el robalo, especie localizada en la región de los Ríos, y que es el ancestro más cercano al grupo de peces más abundante del continente helado: los nototenioides.
“Para predecir con precisión los impactos del cambio climático en los peces antárticos, es importante comprender la capacidad de su ancestro, E. maclovinus, para hacer frente al cambio climático. Además, debido a que este pez nunca ha habitado las aguas heladas del océano Austral, al comparar su biología con sus parientes antárticos, podemos identificar los rasgos que permitieron a los peces antárticos adaptarse y prosperar en su ambiente gélido”, explica la Dra. Kristin O’Brien.
Dr. Luis Vargas- Chacoff y Dra. Kristin O’Brien trabajando en Laboratorio Costero Calfuco UACh. Por: I. Milenio BASE / A. Bertrand.
Por medio de experimentos, el equipo se encuentra midiendo la cantidad mínima de oxígeno que requieren estos peces para sobrevivir, también su capacidad de adaptación fisiológica y bioquímica. Se espera que los resultados de la investigación muestren la capacidad de estos animales para resistir la falta de oxígeno a medida que el océano se calienta y puedan revelar nuevos mecanismos para controlar la hipoxia.
“Tenemos diferentes conocimientos que se complementan entre sí. Valoro mucho la experiencia del Dr. Vargas-Chacoff en fisiología del estrés, osmorregulación y el sistema inmunológico de los peces. Aporta al proyecto conocimientos y experiencia que los demás miembros del grupo no tienen para que podamos comprender mejor la capacidad de estos animales para resistir el cambio climático”, dice la también afiliada al Instituto de Biología Ártica de la UAF, Dra. Kristin O’Brien.
La visita de la Dra. Kristin O’Brein, contempló recolección de muestras y trabajos en el Laboratorio Costero Calfuco, perteneciente a la Facultad de Ciencias de la UACh. “Estoy tremendamente agradecida con el Dr. Vargas-Chacoff, el Laboratorio Costero Calfuco y UACh por esta oportunidad de trabajar con ellos. Daniela Nualart (estudiante del programa de doctorado en Ciencias de la Acuicultura, becada por el Instituto Milenio BASE) y Francisco Dann han sido miembros tremendamente útiles e importantes de nuestro equipo mientras trabajaban aquí. No podríamos haber completado nuestra investigación sin ellos”, expresa.
Equipo de investigación en Laboratorio Costero Calfuco UACh. Por: I. Milenio BASE / A. Bertrand.
Por su parte, el Doctor en Ciencias, Luis Vargas- Chacoff, recientemente nombrado director de la Escuela de Graduados de la Facultad de Ciencias UACh, afirma que “la colaboración con la Dra. O’Brien y su equipo es fundamental para entender cómo el cambio climático afecta a los peces antárticos. Nuestros conocimientos combinados nos permitiran obtener una comprensión más completa. Agradezco esta oportunidad de colaborar en un proyecto tan crucial para la ciencia antártica”.
“Como investigadora local, valoro enormemente la oportunidad de contribuir a este trabajo. La ciencia antártica no solo se lleva a cabo en la misma Antártida; es vital reconocer que regiones como Valdivia juegan un papel fundamental en este campo, pudiendo contribuir con conocimientos científicos y fisiológicos de distintos modelos biológicos o especies nativas que pueden verse afectadas por el cambio climático global”, agrega la estudiante de doctorado UACh, Instituto Milenio BASE y Centro IDEAL, Daniela Nualart.
El proyecto es financiado, principalmente, por la Fundación Nacional de Ciencias (NSF, por sus siglas en inglés) y también cuenta con el estudiante graduado de la UAF, Augustus Snyder, y el Dr. Yangfan Zhang de la Universidad de Harvard.
Por: Constanza Barrientos Soto
Foto principal: Equipo de investigación en Laboratorio Costero Calfuco UACh. Por: I. Milenio BASE / Antonia Bertrand
Dra. Brenda Riquelme del Río, investigadora principal del estudio. Afiliada a la UMAG, Instituto Milenio BASE y Centro CHIC. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos
Un estudio liderado por la Dra. Brenda Riquelme del Río, investigadora postdoctoral de la Universidad de Magallanes (UMAG) e investigadora del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) y del Instituto Milenio BASE.
Según mediciones realizadas en la región de Magallanes, las turberas subantárticas de Sphagnum presentan variaciones espaciales en las emisiones de gases de efecto invernadero a escalas menores de un metro. Este hallazgo destaca la complejidad de estos ecosistemas y subraya la importancia de realizar investigaciones detalladas para comprender mejor su impacto ambiental.
Se trata de la turbera de Sphagnum magellanicum, conocida popularmente como “turbera de Omora”; un humedal ubicado en el Parque Etnobotánico Omora a dos kilómetros de Puerto Williams. Según afirma el equipo de investigación, este tipo de ecosistema provee servicios ecosistémicos muy importantes, por ejemplo, mantener una biodiversidad nativa adaptada a condiciones anfibias, lo que es crucial para la estabilidad.
“Esta turbera nunca ha sido explotada para ningún propósito y el acceso está restringido, excepto para los investigadores, quienes la atraviesan usando pasarelas de madera y con raquetas para la nieve en sus pies, para intervenir lo menos posible”, destaca la investigadora principal del estudio, Dra. Brenda Riquelme del Río, quien es investigadora postdoctoral de la UMAG, el Centro CHIC y el Instituto Milenio BASE.
Turbera de Sphagnum magellanicum, conocida popularmente como “turbera de Omora”. Foto: Dra. Brenda Riquelme del Río.
El equipo de investigación destaca el rol que cumplen las turberas en el contexto de cambio climático, ya que pueden secuestrar el carbono (CO₂) del ambiente, pero también actúan como fuentes de metano (CH₄). Estudios aclaran que, aunque el CH₄ es hasta 25 veces más poderoso como gas de efecto invernadero, el CO 2 puede durar siglos en el medio ambiente, a diferencia del metano que dura alrededor de doce años.
“La gestión y conservación de las turberas son cruciales porque, aunque pueden capturar CO 2 , las emisiones de metano pueden contrarrestar parte de este beneficio. Por lo tanto, comprender el equilibrio en las emisiones de ambos gases es esencial para aprovechar a las turberas como herramientas en la mitigación del cambio climático”, explica el investigador adscrito del Instituto Milenio BASE, CHIC y UMAG, Dr. Roy Mackenzie.
Análisis a “escala fina”
El estudio “Variabilidad espacial a pequeña escala de las emisiones de gases de efecto invernadero de una turbera subantártica”, fue publicado en la revista Environmental Science & Technology y contó con un equipo de investigadores de la UMAG, CHIC, Instituto Milenio BASE, Centro de Investigación GAIA Antártica: Dra. Brenda Riquelme del Río, Dr. Julio A. Salas Rabaza, Dr. Roy Mackenzie, Dr. Frédéric Thalasso y Dr. Armando Sepúlveda Jáuregui.
Gráfica resumen publicación científica. Por: Dr. Roy Mackenzie.
Esta investigación se enfocó en el flujo de gases de efecto invernadero a una escala fina (menos de un metro) en distintos parches de vegetación en la “turbera Omora”. En estudios anteriores se ha demostrado que existe una alta heterogeneidad en el flujo de gases de efecto invernadero en distintas partes de una turbera (no toda la turbera emite o absorbe la misma cantidad de gases). Sin embargo, aún no está claro cómo funciona este mecanismo a escalas más finas, es decir, en puntos cercanos entre sí.
“Con este tipo de estudios se busca entender mejor cómo funciona el mecanismo y los factores que influencian el intercambio de gases de efecto invernadero en turberas, lo que es de gran relevancia para afrontar el desafío del cambio global que atravesamos hoy en día”, comenta la Dra. Brenda Riquelme del Río.
La investigación contempló 90 muestras, compuestas por cinco parcelas de 3×3 metros, divididas en nueve cada una, y medidas dos veces en diferentes fechas. Aunque los resultados revelan sectores con flujos negativos -que secuestran gases-, se concluyó que en promedio cada parcela muestra flujos positivos.
“Las turberas contribuyen a la mitigación del cambio climático al secuestrar Carbono, sin embargo, emiten metano de forma natural como resultado de la metanogénesis que sucede en la turba. Plantas anfibias como el Tetroncium magellanicum (Juncaginaceae) muestran un mayor flujo de metano, probablemente por su tejido aerenquimatoso, con grandes espacios llenos de aire que facilita el transporte de gases hacia el exterior. Esto deja en evidencia la necesidad de generar más conocimientos sobre las dinámicas de estos ecosistemas para una gestión que maximice su impacto positivo neto en el clima”, dice el Dr. Roy Mackenzie.
Tetroncium magellanicum. Foto: Dr. Roy Mackenzie.
Se descubrió que la heterogeneidad observada en el flujo de estos gases se mantiene en escalas más pequeñas, posiblemente favorecida por el tipo de cobertura vegetacional. Se midió una variación de hasta 25 veces en la emisión de CH₄ en dos puntos distanciados por 0.56 metros. Variaciones similares se presentaron incluso en distancias de 0.35 metros, una de las mediciones más próximas probadas hasta la fecha.
La investigación no sólo confirma hallazgos previos, sino que también sugiere que, para hallar correlación espacial entre los flujos de emisiones de un punto a otro, se debe recurrir a escalas aún más finas. Este estudio destaca la complejidad de los ecosistemas de turberas de Sphagnum y su impacto en el medio ambiente, subrayando la importancia de investigaciones detalladas y la necesidad de proteger la biodiversidad en estos entornos.
Por: Nicolás Gómez
Foto principal: Turbera de “Omora”, por Dra. Brenda Riquelme del Río
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