La Convención para la Conservación de los Recursos Marinos Antárticos (Convención CRVMA) tiene como objetivo proteger la vida marina en el océano Austral, alrededor de la Antártica, promoviendo un uso sostenible y responsable de sus recursos a través de la cooperación internacional, diplomacia y decisiones basadas en la evidencia científica. Desde Chile, dos investigadores polares reflexionan desde la ciencia y la gobernanza en torno a los desafíos que enfrenta este régimen internacional.

En materia de conservación antártica, distintas convenciones y comisiones han buscado por años aunar esfuerzos para la protección de la biodiversidad. Por una parte, la Convención para la Conservación de los Recursos Marinos Antárticos, abreviada como “Convención CRVMA” es un tratado internacional, Parte del Sistema del Tratado Antártico (STA), que establece principios legales y científicos para la conservación y uso sostenible de los recursos marinos en el Océano Austral (alrededor de la Antártica). En tanto, la Comisión para la Conservación de los Recursos Marinos Antárticos, abreviada como “Comisión CRVMA” es un órgano de toma de decisiones creado por la Convención. La Comisión es un espacio donde los países miembros se reúnen cada año para aplicar y actualizar las normas del tratado, y está compuesta por representantes de los países miembros.

Lo cierto es, que independiente del lenguaje, por más de cuarenta años la “Convención CRVMA” (o “Convención CCAMLR” por sus siglas en inglés (Convention on the Conservation of Antarctic Marine Living Resources) busca abordar temáticas como la protección de los ecosistemas marinos del sur, qué actividades están permitidas (pesca, investigación), y cómo preservar especies claves como el kril, parte de la cadena trófica de la Antártica.

Chile es parte de los países miembros de la Comisión CRVMA, y a 43 años desde la entrada en vigor de la Convención CRVMA, desde Chile, los investigadores polares Dr. César Cárdenas (INACH/BASE) y Dr. Luis Valentín Ferrada (Derecho U. Chile/BASE) reflexionan desde la ciencia y la gobernanza en torno a los desafíos que la comisión internacional deberá enfrentar este 2025. Año de especial interés para la diplomacia científica.

 “Proteger la vida marina en el océano Austral, promoviendo un uso sostenible y responsable de sus recursos a través de la cooperación internacional, diplomacia, y decisiones basadas en la ciencia, es una herramienta fundamental con la cual contamos hace años. Y poder integrar estas instancias, es un verdadero honor para mí”, señala desde Punta Arenas el Dr. Cárdenas.

 En el año 2023 el Dr. César Cárdenas fue elegido como presidente del Comité Científico de la Comisión CRVMA en el marco de su cuadragésima segunda reunión que se llevaba a cabo en Australia. El investigador del Instituto Antártico Chileno y del Instituto Milenio BASE, ha coordinado previamente el Grupo de Trabajo de Seguimiento y Ordenación del Ecosistema, y en octubre de este año presidirá la 44ª reunión del Comité Científico de la Comisión CRVMA que se realizará en la ciudad de Hobart.

Dr. César Cárdenas y Dr. Luis Valentín Ferrada

 “Considero que este aniversario es un momento oportuno para resaltar la importancia de esta comisión en la preservación de los ecosistemas marinos y la regulación de las actividades pesqueras en un entorno cada vez más vulnerable al cambio climático, así como para reimpulsar la acción que hacemos al respecto, tal como el establecimiento de nuevas áreas marinas protegidas”, puntualiza el Dr. Ferrada, quien recientemente fue invitado por el presidente del Comité Científico de Investigación Antártica, SCAR (Scientific Committee on Antarctic Research) a integrar el Comité Científico Organizador de la próxima Conferencia Científica Abierta (OSC) del SCAR, que se realizará en la ciudad de Oslo, Noruega, entre el 10 y el 14 de agosto de 2026.

El abogado y también director del Programa de Estudios Antárticos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, es miembro del Comité Nacional de Investigaciones Antárticas (CNIA) 2025-2028 que trabaja en estrecha colaboración con INACH con la misión de planificar, orientar y coordinar las actividades científicas y técnicas que Chile lleva a cabo en la Antártica.

Acuerdo internacional de larga trayectoria

La Convención para la Conservación de los Recursos Marinos Antárticos (Convención CRVMA) es un acuerdo internacional adoptado en Australia en 1980, y que entró en vigor el 7 de abril de 1982, hace 43 años.

La Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CRVMA)  se aplica a todas las poblaciones antárticas de peces, moluscos, crustáceos y aves marinas que se encuentran al sur de la llamada “Convergencia Antártica”(también conocida como Frente Polar Antártico), es decir, una franja oceánica y natural ,  donde se encuentran las aguas frías del océano Austral con las más templadas del norte, siendo esta su limite biológico. Aunque esta frontera es móvil, la CRVMA utiliza una línea fija, definida por coordenadas geográficas, que busca representar lo mejor posible ese límite natural ¿Su relevancia? Las aguas frías del sur, que rodean el sexto continente, son más densas y ricas en nutrientes, y se fusionan con las aguas más cálidas del norte, generando una clave para la vida marina.

Comparativa: Convención CRVMA vs Comisión CRVMA. Fuente: Instituto Milenio BASE/CCAMLR

 

Cada año, el Comité Científico y los otros órganos de la Comisión CRVMA se reúnen para discutir los avances en las diversas materias y preparar los acuerdos que posteriormente son adoptados mediante “medidas de conservación” y “resoluciones”.

El Comité Científico cuenta con diferentes grupos de trabajo que se reúnen cada año. Aunque las reuniones se realizan exclusivamente en inglés, sus informes son traducidos a los otros idiomas reconocidos por el Tratado Antártico, tales como el francés, ruso y español.

La importancia de la Comisión CRVMA se encuentra en su capacidad para regular la explotación pesquera en aguas antárticas, previendo que las actividades humanas no amenacen la biodiversidad de la región. Además, promueve la cooperación y diplomacia internacional para enfrentar los desafíos que ha traído el cambio climático, generando acuerdos, protegiendo áreas marinas y tomando decisiones basadas en la ciencia. Más información sobre la Comisión CRVMA/ CAMLR Commission en https://www.ccamlr.org/

 

 

 

Por: Carolina Gajardo y Nadia Politis

Foto de portada: Dr. César Cárdenas

La Iniciativa 1000 Genomas, liderada por el Instituto Milenio Centro de Regulación del Genoma (IM- CRG), invita a participar en el II Workshop Nacional Ciencia genómica para conservar la biodiversidad:El futuro está en el ADN, los días 23 y 24 de abril de 2025, en el Salón de Honor y la Sala Eloísa Díaz de la Casa Central de la Universidad de Chile.

Este evento reunirá a expertos nacionales e internacionales, estudiantes de postgrado, tomadores de decisión y representantes de organismos públicos para explorar los avances en genómica y su impacto directo en la conservación de la biodiversidad, el entendimiento del ADN de especies nativas y el desarrollo de soluciones en salud, bioeconomía y sostenibilidad.

¿Qué es el Proyecto 1000 Genomas?

El Proyecto 1000 Genomas es una iniciativa científica impulsada por el Instituto Milenio Centro de Regulación del Genoma (CRG) e integrada por proyectos de excelencia en todo el país, incluyendo los Institutos Milenio BASE, IMO e IBio, y centros como CMM, CHIC, ACCDiS e IEB, con el respaldo de nueve universidades chilenas.
Su misión es impulsar el conocimiento científico y la formación de capital humano en genómica para comprender la biodiversidad de Chile.

Destacados del Workshop

El programa contempla exposiciones magistrales, paneles de discusión interdisciplinarios, presentaciones de comités científicos y una sesión abierta de pósters, fomentando la colaboración entre la ciencia, la educación y las políticas públicas.

Conferencistas Internacionales:

  • Dr. Harris Lewin (EE.UU.) – Biólogo líder del Earth BioGenome Project (EBP), cuyo objetivo es secuenciar el ADN de todas las especies eucariotas conocidas. Profesor en Arizona State University, miembro de la National Academy of Sciences, y referente mundial en genómica comparada y evolución cromosómica.
  • Dr. Patrick Wincker (Francia) – Director del Genoscope, el Centro Nacional de Secuenciación Francés. Investigador destacado en genómica de ecosistemas y co-director del proyecto ATLASea, centrado en la biodiversidad marina. Miembro de EMBO y premiado por la Academia Francesa de Ciencias.

Detalles del evento:

Fecha: 23 y 24 de abril de 2025
Lugar: Salón de Honor y Sala Eloísa Díaz, Casa Central Universidad de Chile
Horario:
08:00 a 18:00 hrs
Más información: www.1000genomas.cl

“La genómica es una herramienta clave para entender cómo los organismos se adaptan a condiciones extremas y cómo podemos protegerlos frente a amenazas ambientales. El futuro está en el ADN”, señala la Dra. Vianna, coordinadora nacional de la Iniciativa 1000 Genomas, 

Este workshop será un hito para Chile y Latinoamérica, posicionando a la ciencia nacional como referente en genómica y conservación, y consolidando una comunidad científica y ciudadana comprometida con el futuro del planeta.

Link de inscripción: https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSfm2RXvvAJPcWIWTyc7oi12f_uD4cHbetD65_LiDynkGMyFMA/viewform

 

Fuente: Proyecto 1000 Genomas

Foto de portada: Mélanie Delleuze

Mediante la toma de muestras de aves en el continente helado, un equipo de investigación de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Instituto Milenio BASE, Instituto Milenio CRG e Instituto Antártico Chileno, reveló niveles inusuales de mortalidad de skuas en su distribución más meridional producto del virus de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (H5N1) en la Antártica.

Desde Chile equipo de investigación internacional reveló niveles inusuales de mortalidad de skuas en su distribución más meridional producto del virus de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (H5N1) en la Antártica.

En las costas heladas del continente más remoto, un nuevo desafío amenaza la biodiversidad. Desde Chile, un grupo de investigación internacional confirmó la presencia del virus de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (HPAI, del inglés Highly Pathogenic Avian Influenza) del subtipo H5N1 en skuas, aves carroñeras esenciales para el equilibrio ecológico de la Antártica. Este hallazgo marca el registro más austral de la enfermedad pudiendo tener implicancias críticas para la conservación de la fauna marina en la región.

Estos resultados son producto de un trabajo en conjunto y colaborativo entre investigadores de distintas Instituciones como INACH, Escuela de medicina de la UC y de Empresa PONANT que tienen como objetivo en común  la vigilancia y monitoreo de la gripe aviar y su posible impacto en la biodiversidad antártica de aves y mamíferos”, señala la Dra. Juliana Vianna, directora del Laboratorio de Biodiversidad Molecular UC, directora alterna del Instituto Milenio CRG y también investigadora principal del Instituto Milenio BASE de ciencia antártica.

La académica UC subraya la importancia de los resultados, luego que en marzo de 2024 Chile detectara casos positivos de gripe aviar en pingüinos, cormoranes y skuas en la Antártica. “A través de la detección de skuas muertas en sus regiones de nidificación, toma de muestras y posterior análisis de laboratorio, logramos detectar casos positivos de gripe aviar de alta patogenicidad del subtipo H5N1”, destaca la Dra. Fabiola León, integrante del equipo de investigación UC/CRG/BASE. “Es fundamental comprender estos resultados como una información vital para evaluar el avance de esta enfermedad emergente en la región antártica, comprender el posible impacto de la biodiversidad y además proponer medidas de prevención y vigilancia en localidades remotas para las próximas temporadas reproductivas más allá del círculo polar antártico”, dice.

Los estudios se realizaron a dos especies de aves: skua polar del sur (Stercorarius macckormicki) y skua parda (Stercorarius antarcticus) durante etapas tempranas y posteriores a su período reproductivo.

Durante el verano austral 2024-2025, un equipo de investigación monitoreó colonias de aves marinas en la península Antártica y detectó una mortalidad inusual en skua polar del sur (Stercorarius macckormicki) y skua parda (Stercorarius antarcticus). Las aves, encontradas cerca de sus sitios de anidación, mostraban signos compatibles con la enfermedad, incluyendo vómitos secos y alteraciones en su postura al morir.

El brote se suma a la propagación del virus desde Sudamérica hacia el continente antártico, siguiendo un preocupante patrón de expansión global. Desde 2023, el HPAIv ha causado estragos en diversas especies de aves en el hemisferio sur, y ahora amenaza a las poblaciones antárticas, donde los ecosistemas son particularmente vulnerables.

“Las aves marinas son un del grupo de aves con mayor número de especies amenazadas. Su importancia como indicadores de la salud de los ecosistemas es de gran relevancia. La detección de este virus en el extremo sur subraya la necesidad de una vigilancia constante”, advierte el Dr. Lucas Krüger (INACH/BASE) integrante del equipo de investigación compuesto por Dra. Fabiola León (UC/CRG/BASE), Mg. Claudia Ulloa (UC/BASE), Mg. Eduardo Pizarro (UC/CRG/BASE), Dr. Poulin (Uchile/BASE), Catalina Pardo-Roa (UC/Emory-CEIRR) y Dra. Juliana Vianna (UC/CRG/BASE/Lili).

Los estudios se realizaron a dos especies de aves: skua polar del sur (Stercorarius macckormicki) y skua parda (Stercorarius antarcticus) durante etapas tempranas y posteriores a su período reproductivo. Aspecto relevante, destaca el equipo científico, ya que la temporada de apareamiento incide en el comportamiento de las aves y su apego al nido. Aspectos que permiten con mayor facilidad la toma de muestras científicas y la observación de sus cambios en patrones de comportamiento. Luego de la temporada reproductiva, en el verano antártico, las aves migran hacia el norte para su posterior invernación.

 

Los próximos pasos de la investigación buscarán aumentar la vigilancia en otras especies y distintas localidades.

Los próximos pasos de la investigación buscarán aumentar la vigilancia en otras especies y distintas localidades, detectar la presencia de respuesta inmune a través de la evaluación de anticuerpos en las muestras de sangre colectadas en aves vivas y condición fisiológica de las mismas. Además, se buscará reforzar las medidas de bioseguridad para prevenir la dispersión involuntaria del virus de los visitantes a la región antártica.

Los detalles del estudio ya se encuentran disponibles en el pre print “Skuas mortalities linked to positives HPAIV A/H5 beyond Polar Antarctic Circle” (Mortalidad de skuas vinculada a positivos de HPAIV A/H5 más allá del Círculo Polar Antártico) https://doi.org/10.1101/2025.03.02.640960

 

Por: Dirección de Comunicaciones Instituto Milenio BASE e Instituto Antártico Chileno

Fotografías: Constanza Barrientos / Instituto Milenio BASE

 

Punta Arenas, 5 de marzo de 2025.- Un equipo de investigadores chilenos, en colaboración con científicos peruanos, estudió por primera vez en la Antártica cómo los microplásticos y nanometales afectan al kril, organismo clave en la cadena alimentaria del océano Austral. A bordo del buque polar BAP Carrasco, analizaron el impacto de estos contaminantes en la salud y la función ecológica de la especie.

Desde 2020, investigadores e investigadoras del Instituto Antártico Chileno (INACH) estudian la distribución y abundancia del kril en isla Nelson y bahía Fildes, área principal de alimentación de los pingüinos barbijo y papúa que anidan en punta Armonía. En el marco de la LXI Expedición Científica Antártica (ECA 61), organizada por el INACH, se realizó un recorrido de dos días y más de 500 kilómetros empleando tecnología hidroacústica para estimar la población de kril. 

Francisco Santa Cruz, investigador del INACH y del Instituto Milenio BASE. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

Con mucho esfuerzo ya hemos efectuado cinco años de monitoreo sincronizado de la actividad de alimentación y reproducción de pingüinos barbijo y papúa en punta Armonía, y la disponibilidad acústica de kril en su área de alimentación. Es, sin duda, un éxito muy importante para INACH y el programa de Áreas Marinas Protegidas. Es escaso este tipo de estudios en el mundo, más aún en ambientes polares, y permitirá comprender de mejor forma cómo es la dinámica interanual del kril y cómo depredadores topes responden cada año, afirma Francisco Santa Cruz, investigador del INACH y del Instituto Milenio BASE.

Aprovechando la creciente colaboración entre Chile y Perú, el equipo también pudo desarrollar un experimento de laboratorio para evaluar el impacto de contaminantes emergentes sobre rasgos fisiológicos y moleculares del kril antártico. “Contaminantes como microplásticos y nanometales son de creciente ocurrencia y preocupación en el océano Austral, por lo tanto, es esencial evaluar su potencial impacto sobre el kril, una especie fundamental para los ecosistemas marinos antárticos”, agrega Santa Cruz. 

La experimentación se realizó en acuarios con sistemas de recirculación de agua de mar a bordo del barco y se recolectó kril vivo mediante redes de plancton. Posteriormente, los individuos fueron aclimatados y sometidos a distintos tratamientos de exposición de microplásticos y nanometales.

Ahora, la última etapa del trabajo se centrará en los laboratorios del INACH en Punta Arenas. “Consiste en analizar el microbioma del tracto digestivo para saber si las micro y nanopartículas afectan su digestión y, además, estudiar la expresión de genes del hepatopáncreas para saber si estos contaminantes afectan la ecofisiología molecular y cuáles procesos biológicos de ese órgano serían afectados”, afirma Santa Cruz. 

Este estudio forma parte del proyecto de Fomento a la Vinculación Internacional (FOVI) “Desarrollo tecnológico para cultivo y mantención de kril antártico bajo condiciones de cautiverio en acuarios de exhibición del Centro Antártico Internacional” (240113), financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y liderado por los investigadores del INACH Rodolfo Rondón y Alejandro Font, que busca establecer una red de colaboración científica nacional e internacional para investigar a fondo esta especie clave del ecosistema antártico.

Colaboración científica entre Chile y Perú

La expedición reunió a especialistas de ambos países. Desde Perú, participaron Natalie Bravo Senmache (Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo) y Diego Cuba Páez (Universidad Científica del Sur), ambos seleccionados por la Cancillería peruana. Diego Cuba señala muy entusiasta: “He podido aprender, discutir y colaborar con el fin de que la propuesta de investigación resulte de la mejor forma. Esto va a sumar mucho en mi carrera profesional. Ha sido una experiencia inolvidable.”

Mientras que su compañera Natalie Bravo agrega: “Creo que es importante que se mantengan este tipo de colaboraciones. Hay mucha experiencia en Perú, a nivel de los científicos y las Fuerzas Armadas, que puede ser muy útil para estas investigaciones. En ese sentido, el BAP Carrasco es una plataforma ideal para realizar estudios in situ en la Antártida. Agradezco la oportunidad que nos brindó la Cancillería de mi país a jóvenes como yo, de participar en estos proyectos internacionales.”

Nayla Serey, Investigadora del Instituto Milenio BASE y estudiante de doctorado en Microbiología de la Universidad de Chile. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

Por parte de Chile también participaron Magdalena Márquez, profesional del Programa Áreas Marinas Protegidas del INACH, y Nayla Serey, investigadora del Instituto Milenio Base y estudiante de doctorado en Microbiología de la Universidad de Chile, para quien “fue una fantástica experiencia desde lo científico a lo personal. Junto a Francisco Santa Cruz realizamos un experimento de exposición del kril a contaminantes emergentes, este análisis busca evaluar la respuesta del propio kril y su microbiota asociada frente a la exposición de nanometales y microplástico. En lo personal, esta fue mi segunda experiencia en la Antártica y siempre es muy gratificante enfrentar este tipo de desafíos con resultados positivos. El compañerismo a bordo y la colaboración internacional, la disposición de todo el equipo, fueron primordiales para que este experimento pudiera llevarse a cabo de buena manera.” 

La alianza entre Chile y Perú demuestra que la ciencia no tiene fronteras y que solo a través de la colaboración internacional se pueden afrontar los complejos desafíos que amenazan a la Antártica. “​​Esperamos seguir trabajando con Perú y con otros países de la región. En 2023 se creó el grupo regional de kril, con investigadores de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Uruguay. Hay mucho trabajo por delante y como somos los países más próximos a la Antártica, tenemos ventajas comparativas logísticas que podemos aprovechar”, concluye Santa Cruz. 

 

Fuente: INACH
Foto de portada: Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú.

Con una colección de gasterópodos marinos que incluye más de siete millones de ejemplares, el Dr. Claudio González- Wevar, académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh) e investigador del Instituto Milenio BASE, accedió a material que data del siglo XVII.

Durante su visita, el Dr. González Wevar revisó ejemplares de distintos grupos de moluscos del Océano Austral. Foto: Claudio González- Wevar

Con el objetivo de entender la evolución, diversidad e historia natural de los pequeños gasterópodos marinos que habitan el Océano Austral, el investigador del Instituto Milenio BASE y de la Facultad de Ciencias de la UACh, Dr. Claudio González Wevar, trabajó desde el 10 hasta el 14 de febrero en la colección de moluscos del Museo de Historia Natural de Londres, Inglaterra. Actividad enmarcada en su proyecto Fondecyt 1210787.

“La colección de moluscos del Museo de Historia Natural tiene una tremenda relevancia histórica ya que el museo guarda registro de material colectado a partir del siglo XVII desde distintas expediciones científicas”, señala el investigador del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML) de la UACh.

Durante su visita, el Dr. González Wevar revisó ejemplares de distintos grupos de moluscos del Océano Austral (Laevilitorina, Laevilacunaria, Nacella, Siphonaria, Gaimardia, Aequiyoldia, Margarella, Calliostoma, Diloma, entre otros) que se encuentran depositadas en el museo. La colección de gasterópodos marinos del museo incluye más de siete millones de ejemplares divididos en colecciones secas (muestras en cajas) y colecciones húmedas (muestras en frascos fijadas en etanol).

La colección de gasterópodos marinos del museo incluye más de siete millones de ejemplares. Foto: Claudio González- Wevar

El Dr. González Wevar tuvo la posibilidad de revisar, registrar y fotografiar ejemplares de distintas especies de moluscos del Océano Austral provenientes de las Islas Malvinas/Falklands y de la península Antártica. Además. “El museo cuenta con material fijado en etanol de algunas especies de interés que será solicitado para realizar análisis moleculares”, indica el también director del Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y Subantártica (LAGEMAS).

“La visita al Museo de Historia Natural de Londres ha sido una experiencia única que nos permitirá poder continuar avanzando en el conocimiento acerca de biodiversidad y la evolución de la fauna marina altas latitudes Antárticas y Subantárticas”, expresa finalmente.

 

Por: Constanza Barrientos Soto

Foto portada: Fachada del Museo de Historia Natural de Londres, Inglaterra. Por: Claudio González- Wevar.

 

La investigación doctoral de Miguel Ángel Salazar, investigador adscrito al Instituto Milenio BASE, en su línea de Gobernanza, revela cómo Chile ha logrado posicionarse como un actor estratégico en la gobernanza antártica a través de su enfoque científico-ambiental, marcando un hito en los estudios sobre relaciones internacionales y sostenibilidad global.

El 3 de diciembre de 2024, Salazar defendió con éxito su tesis en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en el prestigioso Instituto de Estudios Políticos de París (CERI – Sciences Po). Titulada “Gouverner en commun l’Antarctique (1989-2023): Construction d’un régime scientifico-environnemental partagé à l’aune de la politique antarctique chilienne”, esta tesis, dirigida por Hélène Combes, analiza la evolución de la política antártica chilena y su papel en la construcción de un régimen basado en principios científicos y ambientales comunes a una escala internacional.

Una contribución multidisciplinar al estudio de la Antártica 

La defensa de la tesis se realizó ante un jurado interdisciplinario compuesto por destacados académicos en ciencia política, relaciones internacionales, sociología, derecho internacional e historia, entre ellos Amandine Orsini, Kevin Parthenay, Carola Klöck, Anne Choquet, Jean de Pomereu y Sylvie Ollitrault. La investigación fue ampliamente elogiada por su originalidad y profundidad analítica.

Miguel Ángel Salazar junto a jurado de académicos el día de su defensa. Créditos: Miguel Ángel Salazar

En la instancia, la directora de tesis, Hélène Combes, destacó el compromiso del Miguel Salazar con el trabajo desarrollado: “Es más que una tesis de relaciones internacionales, en gran parte debido a la trayectoria académica de Miguel. En definitiva, un trabajo serio e importante sobre una temática aún poco analizada, y que abre perspectivas para abordar otros bienes comunes desde su enfoque sociohistórico de la cooperación internacional”.

El profesor Kevin Parthenay señaló que “esta tesis demuestra cómo un Estado con recursos limitados, como Chile, ha logrado incidir en la gobernanza internacional a través de la diplomacia científica y ambiental, consolidando su presencia en el régimen antártico”. Por su parte, Amandine Orsini subrayó la relevancia del estudio: “Existen pocos trabajos sobre la dimensión política de la Antártica, y esta investigación aporta una perspectiva multidisciplinaria clave para entender la interacción entre ciencia, diplomacia y gobernanza”.

Para Salazar, su trabajo doctoral abre una nueva perspectiva sobre la gobernanza antártica: “Pensar la Antártica como un espacio de acción colectiva internacional nos permite entender cómo los Estados pueden gestionar regiones de interés global sin recurrir a la soberanía tradicional y la confrontación con lógicas de suma cero. Este modelo desafía, además, la dicotomía contemporánea entre propiedad y soberanía, destacando la importancia de normas compartidas, restricciones y mecanismos de vigilancia mutua entre los miembros de una comunidad bien definida, los cuales pueden ser efectivos en ciertos contextos internacionales”.

El estudio examina la “evolución del Sistema del Tratado Antártico (STA), la proliferación de actores en su gobernanza, su desvinculación del Ártico y de Naciones Unidas, y el cambio de Chile desde un enfoque soberanista extremo hacia un rol activo en la protección ambiental y el desarrollo científico”.

Hacia una mayor integración de las ciencias sociales en el estudio de la Antártica

Con una trayectoria en historia y sociología de las relaciones internacionales, Salazar reflexiona sobre la importancia de las ciencias sociales en la investigación antártica: “La gobernanza de la Antártica no solo responde a acuerdos políticos y científicos, sino también a un complejo proceso de socialización entre actores estatales y no estatales. En este contexto, la ciencia, la paz y la protección del medio ambiente emergen como principios normativos esenciales”.

Desde Chile, el Dr. Luis Valentín Ferrada, académico de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile e investigador principal del Instituto Milenio BASE en la línea de Gobernanza, resaltó la importancia de la tesis de doctorado. El doctor en Derecho enfatizó su interés en conocer en detalle de la investigación: “Conozco hace muchos años el trabajo realizado por Miguel Ángel, y si bien discrepamos en algunas perspectivas y miradas sobre la Antártica, me parece muy valioso promover las discusiones académicas al respecto. Lo felicito desde luego por haber concluido exitosamente su doctorado”, señaló.

Miguel Ángel Salazar, investigador adscrito del Instituto Milenio BASE. Por: I. Milenio BASE / Nadia Poltis

El interés de Salazar por la Antártica comenzó en 2013 con un estudio sobre las actividades francesas en la región y sus implicancias para Chile entre 1837 y 1910. Desde 2018, su investigación se ha centrado en los actores no estatales en la construcción de los actuales principios que caracterizan el régimen antártico como un régimen científico-medioambiental. Para su análisis, ha recurrido al modelo de los bienes comunes de Elinor Ostrom, adaptándolo al contexto antártico para comprender cómo la política, la ciencia y la naturaleza interactúan en este espacio singular.

Próximos desafíos

Salazar proyecta seguir profundizando en la teoría de los comunes aplicada a la Antártica, integrando especialistas de diversas disciplinas, como derecho, economía, ecología, filosofía, geografía e historia. “El estudio de la Antártica no puede limitarse a una sola disciplina; es necesario un enfoque interdisciplinario que permita comprender los desafíos de su gobernanza en toda su complejidad”, concluye.

Su investigación, reconocida como un aporte clave en el campo de las relaciones internacionales y la gobernanza ambiental, abre nuevas líneas de trabajo sobre la gestión colectiva de territorios de interés global, destacando el rol de Chile en este desafío.

 

Por: Nadia Politis

Foto de portada: Bandera chilena izada en Isla Lemaire, alrededor de las instalaciones de la base Presidente Gabriel González Videla de la Fuerza Aérea de Chile. Por: I. Milenio BASE / Constanza Barrientos

En el marco del proyecto Nodo Antártico, liderado por el Instituto Antártico Chileno (INACH) junto a instituciones como el Instituto Milenio BASE, Centro IDEAL, Universidad de Magallanes y Universidad Austral de Chile, se llevarán a cabo dos encuestas para conocer la percepción de la comunidad y de investigadores antárticos sobre temas prioritarios en la investigación en la Antártica y la conectividad de Chile con el territorio polar.

Se trata de la primera encuesta de percepción sobre la temática antártica. La consulta se realizará entre febrero y abril de 2025 en Punta Arenas y Puerto Williams, con una muestra aleatoria de alrededor de 384 personas de Punta Arenas y Puerto Williams. La recolección de datos se llevará a cabo a través de dos modalidades: virtual y telefónica.

“Esta encuesta tiene como objeto conocer la percepción social de la comunidad respecto a diferentes temas que nos permiten conocer el vínculo, el imaginario social, el diseño político público y prioridades que los habitantes de esta parte del planeta desean promover, desarrollar o están interesados”, señala Elías Barticevic, director adjunto del proyecto Nodo Antártico.

Además de la consulta a la ciudadanía, se realizará una encuesta dirigida a investigadores nacionales con el fin de caracterizar las capacidades del Sistema de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación Antártico. Esta medición buscará identificar necesidades en torno a la promoción de la investigación, evaluación de fondos concursables y capacidades técnicas y de laboratorio, entre otros aspectos. Para este grupo, la muestra estimada será de 278 personas y la aplicación será exclusivamente virtual.

Actualmente, las encuestas están en etapa de testeo, y se espera que la consultora a cargo inicie el trabajo de campo entre la última quincena de febrero y la primera quincena de marzo.

“Esperamos que la comunidad nos ayude en esta tarea de contestar la encuesta. Es muy simple de responder, no es tan larga, y lo más importante es que nos permitirá saber cuál es la percepción social de la comunidad y de la comunidad científica, por lo cual es de suma importancia su participación para responder las consultas”, agrega Barticevic.

La encuesta será desarrollada por la consultora Cliodinámica quienes aseguran un tratamiento confidencial de las respuestas, garantizando el anonimato de los encuestados y resguardando el secreto estadístico.

 

Fuente: Nodo Antártico 

A bordo del barco francés Le Soléal, el Doctor en Ciencias con mención en Ecología y Biología Evolutiva, y académico de la Universidad Austral de Chile (UACh), Claudio González-Wevar recorrerá islas sub-Antárticas de Nueva Zelanda e Isla Macquarie, con el objetivo de colectar y estudiar moluscos de origen subantártico.

Barco francés Le Soléal, perteneciente a la empresa Ponant Cruises. Imagen: Hamish Spencer

Bajo estrictas medidas de bioseguridad, y gestión de permisos internacionales con el Departamento de Conservación de Nueva Zelanda, DOC (Department of Conservation) y el Gobierno de Tasmania, por estos días se realiza la expedición número diez entre el Instituto Milenio BASE y la empresa francesa Ponant Cruises. Recorrido y toma de muestras desde ecosistemas intermareales, encabezado por el investigador UACh y líder del Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y Subantártica (LAGEMAS-UACh), el Dr. Claudio González-Wevar.

“Las islas Auckland, Campbell y Macquarie son vitales para nuestros estudios ya que en ellas encontramos representantes de nuestros grupos de estudio”, señala el doctor en Ciencias e investigador principal del Instituto Milenio BASE. El Dr. González-Wevar destaca la búsqueda de grupos como Nacella (terroris y macquariensis), Laevilitorina (mcphersonae, venusta, antipodum, aucklandica, hamiltoni), Gaimardia (trapesina, tasmanica, macquariensis), Siphonaria (lateralis, fuegiensis, innominata, stewartiana), Margarella (violacea, macquariensis), que realizará en el marco de un trabajo colaborativo internacional.

El trabajo científico considera la toma de muestras del intermareal subantártico. Imagen: C. González-Wevar

“Ha sido muy importante contar con la presencia del Dr. Hamish Spencer cuya experiencia en terreno y en la logística nos permitió tener acceso a Islas Stewart”, señala el Dr. González-Wevar, en alusión al desembarco en diferentes islas, junto con la colecta de especies para su posterior estudio: Tralls Bay, islas Auckland y Campbell (Nueva Zelanda) e isla Macquarie (Australia) son parte de los destinos, que marcan un hito en el difícil acceso a zonas de escaza exploración desde Chile.

“Somos privilegiados de poder acceder a islas subantárticas del océano Pacífico meridional, entre Australia y la Antártica, para realizar este tipo de estudios. Una alianza que, desde 2022 construimos junto a Ponant Cruises, no solo nos permite hacer más y mejor Ciencia, sino que estrechar colaboraciones con equipos de investigación de primer nivel”, destaca el Dr. Elie Poulin, director del Instituto Milenio BASE.

Islas Auckland y Campbell (Nueva Zelanda) e isla Macquarie (Australia) son parte de puntos de estudio científico.

 

Una alianza internacional

Dr. Claudio González-Wevar y Dr. Hamish Spencer embarcando en expedición subantártica. Imagen: C. González-Wevar

Junto al académico de la Universidad de Otago (Nueva Zelanda) Dr. Hamish Spencer, el Dr. Claudio González-Wevar buscará intercambiar experiencias en materia de genética de poblaciones, plasticidad fenotípica, filogenética y estudio de moluscos de Nueva Zelanda. Por ello, las islas Auckland y Campbell (Nueva Zelanda) e isla Macquarie (Australia), esta última declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1997, constituyen puntos de relevancia científica para el estudio de invertebrados.

Las islas subantárticas de Nueva Zelanda son destacadas por organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO): “la confluencia de las aguas antárticas y subtropicales, hace que estas islas posean una productividad marina y una diversidad biológica muy ricas. Una alta densidad de poblaciones de especies animales salvajes y un elevado índice de endemismo en lo que respecta a las aves, plantas e invertebrados”, señala el organismo.

En tanto que la isla Macquarie, de unos 34 km de largo, es destacada por la UNESCO como una zona de conservación geológica de suma importancia: “Es el único lugar del planeta donde hay formaciones rocosas procedentes del manto de la Tierra, situado a seis kilómetros de profundidad bajo el lecho del océano”, enfatiza el organismo especializado de la ONU. De ahí el hito científico de su exploración, estudio y toma de muestras que el investigador principal Dr. Claudio González-Wevar realizará por estos días.

 

Por: Nadia Politis

Fotografías: Claudio González-Wevar y Dr, Hamish Spencer

Existe una biodiversidad poco percibida en Antártica, la cual no ha sido explorada al igual que otras especies más llamativas. Un estudio reciente propone estandarizar los métodos de investigación, mejorar la integración y accesibilidad de los datos, sentando las bases para tener una visión más clara de lo que realmente se sabe y se desconoce sobre la Antártica.

Recientemente, se publicó en Science una investigación internacional que analiza el grado de conocimiento general sobre la biodiversidad antártica, caracterizando tanto los avances en la investigación como las lagunas existentes. Los resultados muestran que se conoce bastante sobre la biología de vertebrados, pero persiste desconocimiento sobre gran la biodiversidad y el funcionamiento de los  ecosistemas terrestres del continente helado.

El estudio liderado por el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) y el Instituto de Investigación en Cambio Global de la Universidad Rey Juan Carlos (IICG-URJC), plantea la necesidad de estandarización de métodos e integración y accesibilidad de datos. “Este estudio nos ha permitido por primera vez tener una visión completa del nivel de conocimiento ecológico para todo un continente. Esto es, saber lo que sabemos, y lo que no, como base para identificar lo que aún nos queda por conocer”, señala el Dr. Luis R. Pertierra, investigador que lideró este estudio y que colabora con la Dra. Juliana Vianna, investigadora principal del Instituto Milenio BASE, quien también formó parte del equipo de trabajo, al igual que los investigadores senior Dr. Peter Convey del British Antarctic Survey y el Dr. Steven L. Chown de la Universidad de Monash.

Diagrama resumen de los resultados del estudio. Artículo completo AQUÍ.

En un esfuerzo conjunto, académicos de distintas partes del mundo se han reunido en este trabajo para analizar las lagunas en el conocimiento de la biodiversidad antártica. Entre sus autores está Andrés Barbosa, miembro destacado del Comité Científico para la Investigación en la Antártica (SCAR), tristemente fallecido hace dos años y a quién se dedica este estudio.

Este grupo internacional de investigadores recopiló y analizó información recogida en las principales bases de datos globales sobre biodiversidad; “Durante años hemos analizado datos y trabajado con investigadores de distintos grupos taxonómicos para revisar las principales líneas de investigación realizadas. Estos vacíos de conocimiento, de lo que llamamos shortfalls, nos permitió identificar qué grupos y áreas han sido más estudiadas, que tienen mayor conocimiento y los que tienen menor conocimiento”, explica la Dra. Juliana Vianna, también académica de la Pontificia Universidad Católica de Chile y directora alterna del Instituto Milenio Centro para la Regulación del Genoma (CRG).

El equipo destaca que el acceso a bases de datos globales ha sido fundamental en la identificación de los vacíos de información. Se utilizaron repositorios como GBIF y GenBank. En base a esto, se deslumbró que de los animales (casi 400 especies) el protagonismo se lo llevan en gran medida una veintena de vertebrados, con un conocimiento minoritario, pero creciente, en invertebrados.

Vista en microscopio electrónico de barrido (SEM) del colémbolo antártico Cryptopygus antarcticus, procedente de la isla antártica Decepción, en los laboratorios del MNCN.

La investigación confirma la presencia y describe más de 2,000 especies de fauna, microbiota y flora terrestre en un territorio que parece únicamente “cubierto de hielo”. La Dra. Julianna Vianna afirma que “Los vertebrados tienen mayor conocimiento comparado con especies de invertebrados, pero hay áreas de estudio como interacciones ecológicas, que hay escasos estudios en diferentes grupos taxonómicos”.

Falta mucha información sobre los rasgos funcionales de la mayoría de las especies, lo que dificulta entender cómo se adaptan a las condiciones extremas. En cuanto a la flora, se sabe más sobre su distribución gracias a las mediciones satelitales, pero aún faltan avances en otras áreas, como sus relaciones evolutivas o sus interacciones. El desconocimiento sobre los microorganismos es aún mucho mayor. “Los recientes estudios sobre el funcionamiento y flujos de nutrientes en comunidades de microorganismos, así como el movimiento de éstos de unas zonas a otras nos da pistas de cómo se desarrolla la vida microscópica en un clima tan extremo”, añade Antonio Quesada, investigador de la Universidad Autónoma de Madrid.

El trabajo destaca que el desequilibrio de conocimiento en tantos organismos impide comprender cómo se desarrollan los procesos ecológicos en la Antártica, información clave para poder guiar medidas de conservación, sobre todo, en un contexto de cambio climático.

Fuente: Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid

Foto principal: Sólo dos plantas superiores se dan en la región de la Península Antártica (el pasto Deschampsia antarctica, y el clavel Colobanthus quitensis). En la foto se ven ejemplares de la isla Horseshoe / Por Luis R. Pertierra (2019)

En el marco de su participación en la Expedición Científica Antártica (ECA61) de INACH, el equipo del Laboratorio Biodiversidad Molecular UC liderado por la Dra. Juliana Vianna, cruzó el Círculo Polar Antártico, para fortalecer la vigilancia y monitoreo de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (H5N1) en el continente helado.

Punta Arenas.- Bajo estrictas medidas de bioseguridad y coordinación con el Instituto Antártico Chileno (INACH), la Armada, Ejército y Fuerza Aérea de Chile, las científicas Dra. Fabiola León, Claudia Ulloa y Carolina Márquez, iniciaron su recorrido científico a bordo del buque Betanzos, de DAP, con el objetivo de tomar muestras y realizar análisis de laboratorio, en el marco de su participación en la Expedición Científica Antártica (ECA61) y su trabajo en el Laboratorio Biodiversidad Molecular UC liderado por la Dra. Juliana Vianna (BASE/CRG, Lili, Instituto Desarrollo Sustentable UC) y desarrollarlo en conjunto con el Instituto Milenio BASE.

“Luego que en enero de 2024 logramos contribuir como laboratorio en la detección de casos positivos de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (H5N1) en la Antártica, durante la ECA 60 de INACH, hemos trabajado arduamente estudiando muestras y coordinando equipos de análisis de aves como pingüinos, cormoranes y skúas en la Antártica”, señala la doctora en Ciencias Biológicas mención Ecología, y académica UC, Juliana Vianna.

La científica antártica y también directora alterna del Instituto Milenio CRG, enfatiza que la investigación de la salud de la vida silvestre en el continente helado es fundamental para el bienestar de los ecosistemas, debido a la conectividad entre las especies y el rol de la Antártica en el equilibrio de los territorios: “Las migraciones o traslados de especies pueden incidir en la movilidad de la gripe aviar, y, por lo tanto, en un incremento de su mortandad. De ahí la relevancia de continuar los estudios científicos en terreno para seguir monitoreando zonas y especies afectadas”, enfatiza la Dra. Vianna.

El trabajo científico con aves en la Antártica busca fortalecer la vigilancia y monitoreo de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (H5N1).

Durante 2023-2024 la toma y análisis de muestras en la Antártica estuvo coordinada por los investigadores Dra. Fabiola León (UC/BASE/CRG, Lili) y Eduardo Pizarro (UC/BASE/CRG) junto con el apoyo internacional del buque Le Commandant Charcot de la empresa Ponant Cruises, y este 2025 se desarrollan a bordo del Buque Betanzos perteneciente al grupo DAP llegando más allá del círculo polar antártico, en la llamada “Antártica profunda”, en islas Lagotellerie e isla Aves en bahía Margarita.

“La experiencia que hemos obtenido en terreno ha sido fundamental para continuar realizando ciencia de forma segura, y con las máximas medidas de bioseguridad. Es importante destacar que nuestras campañas y muestreos se están realizando en un amplio rango geográfico, y que se realizan en distintas épocas de la temporada, por lo que permiten tener una vigilancia con una cronología que además permite determinar el estado de la influenza aviar en distintas etapas de la temporada de nidificación de las aves voladoras y no voladoras”, subraya la Dra. Fabiola León. Su trabajo la ha llevado a tomar muestras de pingüino emperador, Adelia, papúa y rey en localidades como Snow Hill Island, Danger Islands, Red Rock Rige, Cape Hallet, Sims Island.

Medidas de bioseguridad fundamentales

El “Protocolo de prevención y control del Virus de la Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP) en la Antártica”, entregado por el Instituto Antártico Chileno (INACH), es parte de las recomendaciones internacionales que Comité Científico para la Investigación en la Antártica, o SCAR, por sus siglas en inglés, para todas las expediciones que se realizarán durante esta temporada de enero-marzo 2025 en el continente blanco. Medidas de bioseguridad que siguen con los lineamientos de “One Health” para el cuidado de la salud del ecosistema antártico, único y a la vez frágil.

“El estudio de la gripe aviar y su evolución son fundamentales para comprender las dinámicas de los virus y la salud pública global. En nuestro Instituto Milenio BASE, estamos comprometidos con la excelencia científica y trabajamos de manera rigurosa y colaborativa para abordar este fenómeno en constante cambio. La ciencia de excelencia no solo nos permite obtener resultados precisos, sino que también proporciona herramientas necesarias para anticipar y mitigar riesgos asociados con la propagación de enfermedades infecciosas”, señala el Dr. Elie Poulin, director del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos.

Como parte de este cuidado, los Elementos de Protección Personal (EPP) se convierten en una herramienta fundamental: Como su nombre lo indica, los EPP son equipos, aparatos o dispositivos especiales para proteger al cuerpo –en parte o en su totalidad– de riesgos específicos, actuando en consecuencia como un medio de prevención hacia distintas enfermedades profesionales, previniendo accidentes o disminuyendo los efectos de éstos, señala el Instituto de Salud Pública (ISP).

Investigadoras Fabiola León, Claudia Ulloa y Carolina Márquez con trajes de bioseguridad para toma de muestras en la Antártica.

En tanto que el equipo de investigación Instituto Milenio BASE/UC/CRG advierte que, en la Antártica, el uso de mascarillas, guantes y overoles permite que las personas se resguarden de cualquier riesgo, junto con resguardar a todos los organismos vivos que ahí habitan.  “Llevar patógenos nuevos desde humanos a aves y mamíferos o actuar como transportadores o diseminadores no intencionales desde colonias sanas a otras localidades” es un aspecto que se debe resguardar con cuidados extremos, señalan. La limpieza previa y posterior de los equipos antes de recorrer alguna zona, también es parte del protocolo diario empleado en cada descenso a terreno.

“La influenza aviar altamente patógena es un tema relevante y de máxima preocupación dentro de la comunidad científica internacional”, puntualiza el Dr. Ricardo Jaña, jefe del Departamento Científico de INACH. “Se ha organizado un grupo especial para informar y conseguir detalles de esta evidencia a lo largo de diferentes sitios de investigación en la Antártica y establecido un sistema de información a través de reportes”, sostiene.

Jaña destaca que no solamente en Chile, sino que otros países también están aportando información a medida que se desplazan por los diferentes sitios de investigación: “Corea recientemente en el área de la península Fildes y también últimamente Chile, en su campaña a Bahía Margarita ha reportado casos de diferentes poblaciones”, indica.

El jefe del Departamento Científico INACH y especialista en Recursos Naturales/Glaciología afirma que “esta preocupación trasciende Antártica”: “Localmente en la región se ha establecido una mesa de trabajo, dirigida por la SEREMI de Agricultura, en la cual participa nuestro compañero Marcelo González como representante institucional”, concluye.

A través de herramientas como infografías y publicaciones especializadas, el Instituto Antártico Chileno ha publicado indicaciones y recomendaciones que se pueden descargar desde https://www.inach.cl/expedicion-antartica/protocolo-influenza-aviar/

El análisis de muestras de sangre de pingüinos permite estudiar la Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (H5N1).

El trabajo de detección temprana y de vigilancia epidemiológica del virus de la influenza aviar altamente patógena (IAAP) en la península Antártica está siendo liderado por diversos equipos de virología y fauna silvestre pertenecientes al Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN) del Instituto Antártico Chileno (INACH) y que desde 2024 ha dispuesto de dos laboratorios de testeo de Gripe Aviar en base Escudero y base O’Higgins, con la finalidad de desarrollar áreas de particular interés nacional e internacional, y establecer vínculos con los programas del Comité Científico de Investigación Antártica (SCAR).

Trabajo que se complementa con acciones en materia de gobernanza antártica que Chile se encuentra liderando a través de un grupo de contacto intersesional en el marco del Tratado Antártico en Gripe Aviar Altamente Patógena, integrada -por ejemplo- por el académico de la Universidad de Chile e investigador del Instituto Milenio BASE Dr. Luis Valentín Ferrada.

Un esfuerzo conjunto entre universidades, institutos de investigación de excelencia y operadores antárticos que resalta la importancia del trabajo colaborativo y la investigación científica en la Antártica. Para comprender y mitigar los riesgos asociados con las enfermedades aviares en una región de características únicas.

 

 

 

 

Por: Nadia Politis

Fotografías: Constanza Barrientos/Instituto Milenio BASE