La pieza forma parte de la campaña #NoDejesHuella y, a través de la historia de una turista que intenta llevarse una pluma como recuerdo, entrega un mensaje sobre la importancia de visitar el continente sin retirar objetos ni elementos de su entorno natural.
El nanometraje fue desarrollado mediante un flujo de trabajo que combinó distintas herramientas de Inteligencia Artificial Generativa con edición y dirección humana. ChatGPT fue utilizado como guía durante el proceso creativo, Krea AI, para la generación de imágenes, Runway AI, para la animación, y Suno AI, para la creación de las piezas musicales “Frozen Echoes” y “Frozen Silence”. Los efectos de sonido fueron obtenidos desde Pixabay, mientras que la edición audiovisual se realizó en CapCut. La edición y supervisión humana estuvo a cargo de Nadia Politis, integrando las distintas herramientas y recursos en la pieza final.
Como parte del proceso creativo, también se identificaron limitaciones en el uso de Inteligencia Artificial para representar la biodiversidad antártica, especialmente en la generación de ilustraciones y animaciones de especies como invertebrados, moluscos, peces y plantas.
Esta experiencia evidencia uno de los desafíos actuales de estas tecnologías al momento de recrear entornos y organismos con menor presencia en sus referencias visuales, abriendo nuevas preguntas sobre cómo representar mediante IA territorios poco conocidos como la Antártica, pero fundamentales para comprender el funcionamiento y equilibrio del planeta.