Fachada del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) de Madrid, España. Foto: L. Morales

 Financiada por la IAATO y con el objetivo de vincular genética y cambio climático para predecir el futuro de especies polares, la candidata a doctora de la UNAB y del Instituto Milenio BASE, Lucila Morales, realizó una pasantía en el MNCN de Madrid en España. 

La investigadora doctoral de la Universidad Andrés Bello (UNAB) y del Instituto Milenio BASE, Lucila Morales, durante tres meses, permaneció en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid (MNCN) en España. Financiada por la Beca Antártica de la Asociación Internacional de Operadores Turísticos de la Antártida (IAATO por sus siglas en inglés), se integró al Departamento de Biogeografía y Cambio Climático para colaborar con expertos en el estudio y protección de la fauna antártica. 

El trabajo de Lucila vincula la genómica con modelos de distribución de especies, analizando cómo el clima del pasado ha influido en la adaptación de las skuas, ave marina robusta de la familia Stercorariidae. Su investigación busca relacionar la diversidad genética con nichos ecológicos específicos con el objetivo de proyectar futuros escenarios de cambio climático y el impacto que estos tendrían en las especies.

Junto a estudiantes del Dr. Luis R. Pertierra, Lucila Morales, se unió a actividades de divulgación científica. Foto: L. Morales

En Chile, su proyecto doctoral es tutelado por la Dra. Juliana Vianna, académica UNAB e investigadora del Instituto Milenio BASE y del Instituto Milenio CRG. En España, el trabajo desarrollado durante la pasantía fue guiado por el Dr. Luis R. Pertierra, académico de la Universidad de Pretoria en Sudáfrica e investigador del MNCN.

“En lo profesional fue muy enriquecedor. La genómica, al ser algo nuevo, me dió la posibilidad de poder visibilizar en lo que me estoy especializando y hacer ver mis aptitudes como investigadora. Se crearon posibilidades de colaboraciones y de seguir trabajando”, señala la también estudiante doctoral del Instituto Milenio CRG.

Durante su estancia en Madrid, la investigadora del Laboratorio de Biodiversidad Molecular, participó en actividades de divulgación organizadas por el MNCN: “La Noche de los Investigadores”, una instancia dirigida a las familias de la ciudad, y “Charlas de Círculos Polares”, un seminario para presentar investigaciones y generar redes con la comunidad científica internacional.

Durante tres meses, la investigadora doctoral permaneció en el MNCN de Madrid. Foto: L. Morales

Beca Antártica de la IAATO

La Beca Antártica es una oportunidad impulsada por la IAATO cuyo objetivo principal es apoyar a investigadoras e investigadores de carrera temprana. La iniciativa cuenta con el apoyo del Consejo de Administradores de Programas Antárticos Nacionales (COMNAP), el Comité Científico de Investigación Antártica (SCAR) y la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA). 

“Gracias a la beca pude concluir con mi último objetivo de tesis doctoral de manera presencial junto al Dr. Luis R. Pertierra. También me permitió establecer redes, vincularme con gente del área, mostrarles mi trabajo y recibir sus comentarios”, indicó Lucila Morales.

Por su parte, la Dra. Juliana Vianna, destaca que “experiencias como estas refuerzan el valor de la cooperación científica internacional para avanzar en el conocimiento y la conservación de la biodiversidad antártica. Este tipo de instancias son fundamentales para la formación, ya que permiten desarrollar ciencia en espacios de excelencia como el MNCN, fortalecer capacidades y proyectar investigaciones con impacto global”.

¿Quieres saber más de la Beca Antártica de la IAATO? Ingresa a  https://iaato.org/supporting-science/the-iaato-antarctic-fellowship 

 

Por: Patricio Huerta y Constanza Barrientos

Fotografías: Lucila Morales 

El Dr. Hugo Benítez es académico UNAB, presidente de la SOCEVOL e investigador Instituto Milenio BASE y Centro CHIC. Foto: El Dr. Hubo Benítez tomando muestras en Antártica

Hugo Benítez, doctor en Biología Evolutiva de la Universidad de Manchester, Reino Unido, académico UNAB e investigador del Instituto Milenio BASE y Centro CHIC, fue seleccionado entre cientos de científicos a nivel mundial para asesorar a países del Tratado Antártico, en torno a uno de los mayores riesgos ambientales del continente blanco: las invasiones biológicas terrestres y sus consecuencias.

Las invasiones biológicas terrestres en la Antártica se producen cuando especies no nativas, transportadas principalmente por la actividad humana, llegan y logran establecerse en el continente. Aunque la Antártica parece un ambiente extremo, el aumento de las temperaturas facilita su supervivencia y expansión. Estas especies pueden alterar ecosistemas únicos y muy frágiles, desplazando organismos nativos y cambiando procesos naturales. Por eso, su prevención es clave para proteger uno de los últimos territorios prístinos del planeta.

Por ello, y con el objetivo de contribuir en espacios clave de decisión sobre el futuro de la Antártica, en materia de invasiones biológicas terrestres, el académico de la Universidad Andrés Bello (UNAB) e investigador del Instituto Milenio BASE (Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos) y CHIC (Centro Internacional Cabo de Hornos), Dr. Hugo Benítez, fue seleccionado como becario internacional del programa Ant-ICON / SC-ATS (Antarctic Integrated Conservation/ Standing Committee on the Antarctic Treaty System) Science Policy Fellowship 2026 como expositor científico para los encuentros internacionales.

Como fellow, el Dr. Benítez aportará evidencia científica en reuniones del Tratado Antártico, especialmente en temas de protección ambiental. Su rol busca que las políticas del continente se basen en conocimiento científico sólido. “Ha sido una noticia muy sorpresiva y satisfactoria ya que avala el esfuerzo de años de trabajo, y esto marca un importante nuevo paso donde busco junto con mi equipo e investigación ser un aporte real e importante en la protección de Antártica a nivel internacional”,  señala el biólogo y también presidente de la Sociedad Chilena de Evolución (SOCEVOL).

El investigador chileno fue seleccionado para asesorar a países del Tratado Antártico en torno a invasiones biológicas. Foto: El Dr. Hugo Benítez en terreno antártico junto a su equipo del EME Lab

La beca forma parte de una iniciativa del Comité Científico para la Investigación en la Antártica, o SCAR por sus siglas en inglés (Scientific Committee on Antarctic Research) orientada a fortalecer el diálogo entre la investigación científica y las políticas públicas que rigen la Antártica. Los investigadores e investigadoras seleccionados trabajan directamente con delegaciones internacionales, ayudando a decodificar evidencia científica en recomendaciones concretas para la protección ambiental del continente.

“Es muy relevante la participación del Dr. Benítez en estas instancias, debido a que posiciona a Chile como un actor científico de primer nivel en una de las problemáticas actuales más críticas para la Antártica”, señala Andrés López, Subdirector Técnico de INACH.

En este rol, el Dr. Hugo Benítez representará al SCAR en Japón durante la “Reunión Consultiva del Tratado Antártico”, en mayo de 2026, además de participar en el “Comité de Protección Ambiental”. Estas instancias reúnen a los países que toman decisiones sobre conservación, regulación de actividades humanas y resguardo de los frágiles ecosistemas antárticos.

Invasiones biológicas: amenaza silenciosa para la Antártica

La línea de investigación del Dr. Benítez se centra en las invasiones biológicas terrestres, es decir, la llegada y establecimiento de especies no nativas transportadas principalmente por la actividad humana. En un ecosistema extremo y altamente sensible como la Antártica, estas especies pueden alterar de forma irreversible los equilibrios ecológicos, afectando su biodiversidad única.

A través de su trabajo en el Laboratorio de Ecología y Morfometría Evolutiva (EME Lab) del Instituto One Health, de la Facultad de Ciencias de la Vida de la Universidad Andrés Bello (UNAB) realiza investigaciones vinculadas a ecología evolutiva, morfometría geométrica, entomología, biología de invasiones, biología sistemática y evolución. A su vez, desarrolla proyectos en el marco de las Expediciones Científicas Antárticas (o ECAs) realizadas por el Instituto Antártico Chileno (INACH). La beca Ant-ICON / SC-ATS Science-Policy Fellowship SCAR reconoce a Benítez como asesor internacional en temas antárticos, para acercar la ciencia a las decisiones que afectan al continente.

La línea de investigación del Dr. Benítez se centra en las invasiones biológicas terrestres. Foto: El Dr. Hubo Benítez Benítez trabajando en la Antártica junto a la Dra. Tamara Contador

SCAR y Antártica

El Comité Científico para la Investigación en la Antártica, SCAR, es el principal organismo científico internacional dedicado a coordinar, promover y asesorar la investigación en la Antártica y el océano Austral. Desde 1958, reúne a equipos científicos y programas nacionales de distintos países para generar conocimiento sobre el funcionamiento del sistema antártico y sus ecosistemas, y entregar asesoría científica independiente a los países que integran el Tratado Antártico. 

Chile participa en el SCAR desde su creación en 1958 como miembro activo y mantiene un rol estratégico en la coordinación científica internacional. En noviembre de 2025, el doctor en Biología Marina, César Cárdenas (INACH/Instituto Milenio BASE) fue reelegido para presidir el Comité Científico de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA), mientras que en 2024, la Conferencia Científica Abierta SCAR 2024 (11th SCAR Open Science Conference) «Ciencia Antártica: Encrucijadas para una Nueva Esperanza», se realizó en Pucón, región de Araucanía, reuniendo a más de 1.300 personas vinculadas a la investigación polar, procedentes de más de 60 países. En tanto que, en 2022, el Paleobiólogo y doctor en Ciencias Biológicas, Marcelo Leppe (U. Mayor) fue elegido como vicepresidente del SCAR, en Goa, India.

El rol del SCAR es clave para que las decisiones sobre conservación ambiental, actividades humanas y gobernanza del continente se basen en evidencia científica sólida, especialmente frente a amenazas como el cambio climático y las invasiones biológicas. A su vez, busca que las decisiones políticas sobre el continente se basen en conocimiento científico sólido, independiente y actualizado, especialmente frente a desafíos globales como el cambio climático y la creciente presión humana.

 

Por: Nadia Politis

Fotos: Hugo Benítez

 

Expedición de buceo científico estuvo integrada por Elie Poulin, Alejandro Pérez Matus, Ignacio Garrido y Javier Nareto. Foto: PONANT Expeditions

Durante  más de 15 días, una expedición científica sin precedentes reunió a investigadores del Instituto Milenio BASE, Universidad de Chile, Universidad Católica, Núcleo Milenio NUTME, Laboratorio Costero Calfuco UACh y Costa Humboldt, con el objetivo de realizar buceo científico en la Antártica y estudiar cómo peces e invertebrados marinos se adaptan a uno de los ecosistemas más frágiles del planeta.

Con temperaturas que descienden los -1° en el agua, y una sensación térmica de -10° en el ambiente, una nueva expedición internacional se internó al sur del Círculo Polar Antártico, el Instituto Milenio BASE llevó a cabo su expedición  número 16 junto a la empresa francesa PONANT, EL viaje incluyó el impresionante canal “Gullet” –conocido por sus paisajes montañosos, bloques glaciares y variada biodiversidad– la isla Pourquoi Pas, bahía Margarita y la isla Charcot, con el objetivo de monitorear hábitats marinos claves del océano Austral.  Una alianza institucional que consolidó un esfuerzo colaborativo de alto impacto científico, junto con actividades de divulgación y educación científica. 

Con temperaturas que descienden los -1° en el agua, y una sensación térmica de -10° en el ambiente, el equipo se sumergió en las profundidades del océano Austral. Foto: Ignacio Garrido

El equipo de buzos integrado por Elie Poulin (Instituto Milenio BASE/Universidad de Chile), Alejandro Pérez Matus (Pontificia Universidad Católica de Chile y Núcleo Milenio NUTME), Javier Naretto (Costa Humboldt) e Ignacio Garrido (Laboratorio Costero Calfuco de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile), quienes combinaron su amplia experiencia en investigación antártica, ecología marina y buceo científico de alta complejidad. “Es muy satisfactorio lograr una alianza de esta envergadura, ya que además de la toma de muestras, nos ha permitido desarrollar grabaciones de video bajo las aguas antárticas y lograr registros fotográficos de alto impacto, que nos permitirán ampliar el objetivo de nuestro trabajo científico colaborativo”, señala Elie Poulin, también doctor en Ecología y Evolución.

Tras una cuidadosa identificación de puntos de interés, el equipo realizó inmersiones científicas para observar especies en su ambiente natural y recolectar muestras destinadas a estudios genéticos, fisiológicos y ecológicos: “Comprender cómo invertebrados y peces antárticos viven, se desplazan y responden a las condiciones ambientales extremas, en un contexto de acelerado cambio climático, es fundamental para anticipar el futuro de estos ecosistemas”, complementa Alejandro Pérez Matus, doctor en Biología Marina.

Los datos obtenidos durante la expedición permitirán comparar poblaciones con registros previos del mar de Weddell y de las islas Shetland del Sur, identificando niveles de conectividad biológica y posibles áreas que actúan como refugios naturales frente al calentamiento global. 

“Estos resultados no sólo profundizan el conocimiento sobre cómo la vida resiste en uno de los ecosistemas más extremos del planeta, sino que aportan evidencia científica fundamental para diseñar estrategias de conservación efectivas frente al cambio climático que amenaza el océano Austral”, reflexiona el ecólogo marino y biólogo Ignacio Garrido.

Observar las especies en sus hábitats naturales y recolectar cuidadosamente muestras para estudios genéticos y ecológicos, fue el objetivo de la misión. Foto: Ignacio Garrido

“La colaboración entre instituciones, sumado a la experiencia en terreno, buceo científico, y una mirada integral de la conservación de los ecosistemas marinos, ha sido clave para el éxito de esta expedición”, finaliza Javier Naretto, biólogo marino y buzo especializado en ecología de comunidades bentónicas. Una expedición que culminará el próximo 21 de diciembre, que conmemora el llamado “solsticio de verano”, fenómeno que marca el día del año más corto en el hemisferio sur, acompañado de noches de baja oscuridad en la Antártica. 

La colaboración entre el Instituto Milenio BASE, Universidad de Chile, Universidad Católica, Núcleo Milenio NUTME, Laboratorio Costero Calfuco UACh y Costa Humboldt refuerza el vínculo entre la investigación académica y la protección del patrimonio natural, destacando la importancia de generar ciencia colaborativa que no solo genere conocimiento, sino que también contribuya a la toma de decisiones informadas para la conservación del océano Austral.

 

Por: Nadia Politis

Fotografía de portada: Ignacio Garrido

El proyecto buscará investigar cómo ha intervenido la presencia humana en el continente blanco. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

El nuevo grupo de trabajo está compuesto por investigadores del Instituto Milenio BASE,  Universidad de La Frontera y la Universidad Austral de Chile, y forma parte del proyecto de Anillos de Investigación en Ciencia Antártica ANID. Entre sus objetivos, busca investigar el impacto de contaminantes, el cambio climático y la biodiversidad en búsqueda de la co-creación de políticas públicas.

El proyecto Anillo “Transformaciones de los ecosistemas insulares antárticos bajo la huella humana” de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) ha sido adjudicado por un equipo de investigación compuesto liderado por la Dra. Carolina Merino y el Dr. Ignacio Jofré de la U. de la Frontera y por los científicos del Instituto Milenio BASE/Universidad Austral de Chile Dr. Luis Vargas Chacoff como investigador principal, Dra. Daniela Nualart y Dr. Kurt Paschke como investigadores adjuntos.

El proyecto — que se desarrollará durante tres años — subraya su propuesta interdisciplinaria, reuniendo a más de 20 investigadoras e investigadores de áreas como: microbiología, botánica, fisiología y socio-ecología. Cuenta además con la colaboración internacional de los doctores Carlos Rosas, investigador de la Universidad Nacional de México, y Pedro Guerreiro, académico de la Universidade do Algarve Faro, Portugal.

Así lo destaca el investigador principal tanto del Instituto Milenio BASE y como también del Anillo, Dr. Luis Vargas-Chacoff: “El aspecto más relevante es sin duda la transdisciplinariedad del proyecto, esto dado que el equipo lo conformamos personas que normalmente no trabajan juntas. Esto nos lleva a tener un equipo muy fuerte, donde el liderazgo de cada Investigador principal está demostrado en un currículum sólido. Lo mismo con los investigadores adjuntos, e incluso nuestra Postdoctorante”, señala.

Una propuesta interdisciplinaria que reunirá a más de 20 investigadoras e investigadores de áreas como: microbiología, botánica, fisiología y socio-ecología. Foto: I. Milenio BASE / K. Gérard

El proyecto buscará investigar cómo ha intervenido la presencia humana en el continente blanco, mapeando metales, contaminantes orgánicos y microplásticos en suelos, y evaluar la resistencia a antibióticos en microbiomas. También medirán la toxicidad en el krill, peces e invertebrados, detectar estrés temprano en la vegetación nativa y la presencia de especies no nativas.

En adición a lo anterior, la investigadora adscrita del Instituto Milenio BASE y miembro del Anillo, Dra. Daniela Nualart, puntualizó que: “A partir del monitoreo de microplásticos, metales y la salud de los ecosistemas, la investigación busca co-diseñar una plataforma de planificación espacial con datos abiertos junto a actores locales. De esta forma, se consolidará un anillo transdisciplinario que fortalezca las redes internacionales y la creación de políticas antárticas basadas en evidencia”, subraya.

En torno a las proyecciones del equipo de trabajo, Vargas-Chacoff, Nualart y Paschke señalan que el proyecto “es relevante en el contexto climático actual, en donde la Antártica funciona como un laboratorio natural del planeta”, advirtiendo que “el aumento del turismo y la actividad humana genera residuos que llegan por corrientes oceánicas y fuerza eólica, sumado a olas de calor y el freshening, lo que afecta de manera directa a la comunidad local”, advierten.

La transferencia de conocimiento hacia sectores no académicos para su aplicación en el desarrollo público y productivo es uno de los objetivos del proyecto. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

El proyecto Anillo “Transformaciones de los ecosistemas insulares antárticos bajo la huella humana” está integrado por cinco grupos de trabajo enfocados en: “Geomicrobiología y vías de contaminantes” liderado por la Dra. Carolina Merino (UFRO); “Microbiología de suelos, sedimentos, y análisis del resistoma”, o el estudio de genes de resistencia a antibióticos presentes en un ecosistema, liderado por el Dr. Ignacio Jofré Fernández (UFRO); “Bioindicadores de ecosistemas de agua dulce y marinos” liderado por el Dr. Luis Vargas-Chacoff (UACh/BASE); “Bioindicadores de la vegetación y monitoreo sucesional”, encabezado por la Dra. Patricia Delgado (UFRO); y “Dimensiones socioecológicas e integración de políticas” liderado por el Dr. Fabien Le Bonniec (UFO).

El instrumento de Anillos de Investigación busca desarrollar áreas temáticas específicas y fortalecer grupos científicos mediante financiamiento y apoyo técnico. Sus objetivos incluyen promover la transferencia de conocimiento hacia sectores no académicos para su aplicación en el desarrollo público y productivo, realizar investigación avanzada y formar estudiantes, principalmente de postgrado, además de fomentar la integración con redes internacionales y la divulgación de logros a la comunidad. 

 

Por: Patricio Huerta

Fotografía portada: Instituto Milenio BASE

El Dr. César Cárdenas fue reelegido para presidir el Comité Científico de la CCRVMA durante el periodo 2026-2027, tras una votación en Hobart, Australia. Foto: I. Milenio BASE / N. Politis

El Dr. César Cárdenas, presidente del Comité Científico de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (SC-CAMLR/CCRVMA), investigador del INACH y del Instituto Milenio BASE, expuso en la Asamblea de Parlamentarios Antárticos junto a representantes internacionales.

Con la participación de Australia, Argentina, China, Dinamarca, Italia, Nueva Zelanda, Noruega, Pakistán, Sudáfrica, Suiza, Ucrania y Uruguay, Chile se sumó a la Asamblea de Parlamentarios Antárticos en Nueva Zelanda. Una jornada que contó con la presencia de legisladores de los países firmantes del Antártico, con el fin de discutir el fortalecimiento de la gobernanza del continente blanco y la visibilidad de los valores de paz, ciencia, cooperación y conservación que sustentan este acuerdo internacional. 

La Asamblea contó con participación de Australia, Argentina, Chile, China, Dinamarca, Italia, Nueva Zelanda, Noruega, Pakistán, Sudáfrica, Suiza, Ucrania y Uruguay.

En la sesión “Por qué importa la Antártica: cooperación científica internacional”, el Dr. Cárdenas participó como panelista en la asamblea. La instancia abordó los desafíos globales en torno a la ciencia polar y el rol que los parlamentos pueden asumir en la promoción de la cooperación internacional en materia de investigación. La sesión, moderada por el profesor Gary Wilson, presidente del Comité Científico para la Investigación Antártica (SCAR por sus siglas en inglés), contó con expertos de distintos países.

En el panel llamado: “Cooperación científica internacional en la Antártica: El impacto y la respuesta de la Antártica en un sistema global cambiante. La necesidad y la oportunidad de una respuesta internacional coordinada”, el Dr. César Cárdenas reflexionó sobre desafíos globales en torno a la ciencia polar y cómo los comités actúan en función al conocimiento y respuestas en sistemas biológicos, desarrollando colaboración internacional y oportunidades e informando al proceso para la toma de decisiones. El espacio contó con la participación de Michelle Rogan-Finnemore, secretaria ejecutiva de la COMNAP (Consejo de Administradores de Programas Antárticos Nacionales) y Florence Colleoni del Instituto Nacional de Oceanografía y Geofísica Aplicada de Trieste, Italia.

El Dr. César Cárdenas participó en el panel sobre “Cooperación científica internacional en la Antártica”.

“Poder participar en estas instancias donde uno tiene acceso a discutir con los tomadores de decisiones de cómo fortalecer el trabajo que estamos haciendo en el Tratado Antártico, y cómo abordar los desafíos que se vienen, es una tremenda oportunidad”, señaló Cárdenas desde Nueva Zelanda.

El doctor en en Biología Marina también enfatizó la importancia de poder exponer los desafíos, desde el punto de vista de la Ciencia, en la instancia, junto con y la importancia de comunicar sobre el rol de la cooperación y la realización de recomendaciones científicas para los tomadores de decisiones: “Es importante que sea un camino de dos vías, que no sean solo las necesidades de los tomadores de decisiones, sino que también de lo que necesitan los científicos para fortalecer el Tratado Antártico que es catalogado como tal vez el Tratado más importante en la historia de la humanidad”, puntualizó.

La Asamblea se desarrolló en un formato de “preguntas y respuestas”, con debates moderados tras las presentaciones de los ponentes del panel. La instancia también contó con la participación de representantes diplomáticos residentes observadores de Alemania, India, Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos y Chile, con la presencia de Mariana Koffmann, Cónsul de la Sección Consular de Chile en Wellington, Nueva Zelanda.

El investigador INACH y del Instituto Milenio BASE junto al resto de participantes del panel “Cooperación científica internacional”.

 

La primera Asamblea de Parlamentarios Antárticos se realizó en Londres en 2019, organizada por el Grupo Parlamentario Multipartidista para las Regiones Polares de Reino Unido. Mientras que en 2021 se desarrolló una segunda Asamblea en línea, organizada nuevamente por Reino Unido con el objetivo de destacar el rol científico y social de la Antártica, junto con entregar información del Sistema del Tratado Antártico a los parlamentarios y autoridades diplomáticas.

 

Fuente: Instituto Milenio BASE e INACH

La pieza audiovisual reúne ciencia, arte y archivo de terreno tanto antártico como subantártico, incluyendo registros capturados durante la Expedición Científica Antártica (ECA) y material vinculado a la memoria cultural Yagán.

Un cortometraje que reúne ciencia, arte y archivo de terreno tanto antártico como subantártico.

“Clepsidra”, obra creada por Gonzalo Arriagada junto a la Dra. Tamara Contador, investigadora de la Universidad de Magallanes, el Parque Etnobotánico Omora, el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) y el Instituto Milenio BASE, formó parte de la selección Miradas al Territorio del Festival Internacional de Cine de Viña del Mar, uno de los encuentros cinematográficos más relevantes de Latinoamérica. La exhibición se realizó el viernes 28 de noviembre a las 15:00 horas en Cinemark Mall Marina Arauco.

La propuesta se sustenta en un registro profundo del territorio austral, con material audiovisual proveniente tanto de la Antártica como del territorio subantártico de Puerto Williams. Parte de las imágenes fueron capturadas durante la Expedición Científica Antártica de 2018 (ECA54), en la que participó Contador. En esa misma campaña, el fotógrafo Gonzalo Arriagada acompañó el trabajo científico, generando un archivo visual que hoy constituye uno de los pilares estéticos y conceptuales de la obra.

Asimismo, “Clepsidra” incorpora elementos culturales vinculados al pueblo Yagán, integrando así una dimensión biocultural propia del extremo austral de Chile.

Para Tamara Contador, la Antártica es un laboratorio natural excepcional para observar los efectos del cambio climático. Sus estudios sobre la fenología de Parochlus steinenii, la única mosca endémica de la Antártica marítima, fueron un punto de partida para la reflexión conjunta que dio origen a “Clepsidra”.

Una obra creada por Gonzalo Arriagada junto a la Dra. Tamara Contador.

Gonzalo Arriagada, creador visual de la obra, destaca que la experiencia de acompañar la investigación científica en terreno marcó profundamente la mirada estética del proyecto: “Registrar la Antártica acompañando el trabajo científico permitió comprender que este territorio no solo es un escenario, sino un organismo vivo que marca sus propios tiempos. Parte esencial de ‘Clepsidra’ proviene de esa experiencia en la ECA, donde ciencia y arte se encontraron en el hielo mismo”.

Desde la producción ejecutiva y la distribución, Cristian Valle Celedón, de Wolf Producciones Distribución, subraya la importancia de relevar la experiencia austral en su totalidad: “‘Clepsidra’ nace desde registros realizados en la ECA, pero también desde el territorio subantártico y la cultura Yagán. Presentar en Miradas al Territorio destaca la relevancia científica, cultural y simbólica de estos lugares. La obra muestra que estos territorios no solo producen datos científicos: también generan lenguajes, emociones, memoria y preguntas sobre cómo habitamos el mundo”.

Parte de las imágenes fueron capturadas durante la Expedición Científica Antártica de 2018 (ECA54).

La obra integra material documental proveniente de territorio antártico, el museo de la base china Gran Muralla (isla Rey Jorge), el Museo Usui Yagán (Puerto Williams), las tradiciones Yagan, como la pintura facial, y el archivo de la Expedición Científica Antártica 54.

También se incorporan reflexiones literarias y filosóficas de Rolando Cárdenas, Tomás de Aquino, Julio Cortázar y Walt Whitman, creando un puente entre investigación científica, territorio austral y pensamiento occidental. Los gestores del proyecto agradecen especialmente a la Comunidad Yagán de Bahía Mejillones, cuyo vínculo histórico con el territorio subantártico aporta una dimensión cultural y ética fundamental al sentido de la obra.

 

Fuente: Instituto Antártico Chileno (INACH)

 

Un reciente artículo con participación de investigadoras e investigadores nacionales plantea un marco de gestión precautorio para proteger los ecosistemas del océano Austral, en línea con estudios internacionales que alertan sobre la urgencia de mejorar la sostenibilidad de esta pesquería.

El kril antártico es un eslabón clave en la trama trófica del océano Austral al ser fuente de alimento para especies de ballenas, focas, pingüinos y peces. Sin embargo, el cambio climático y la actividad pesquera podrían amenazar estos ecosistemas, haciendo urgente una gestión más cuidadosa.

El artículo titulado “Ajustando la gestión de la pesquería de kril antártico frente a los desafíos del siglo XXI”, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), aborda este contexto y plantea una estrategia de manejo más sostenible y adaptada a los desafíos actuales.

El trabajo fue liderado por la profesora Bettina Meyer, del Alfred Wegener Institute (AWI) de Alemania, y contó con la participación de 19 expertos internacionales, quienes analizaron la situación de la pesquería de kril y los desafíos de establecer un marco de gestión precautorio para proteger los ecosistemas del océano Austral.

Entre los investigadores nacionales que contribuyeron al estudio destacan César Cárdenas (Instituto Antártico Chileno, INACH, e Instituto Milenio BASE), Andrea Piñones (Instituto Milenio BASE, Universidad Austral de Chile y COPAS Coastal) y Javier Arata (Association of Responsible Krill Harvesting Companies, ARK).

El Dr. César Cárdenas es investigador del INACH y del Instituto Milenio BASE. Foto: C. Barrientos

Cárdenas señala que este artículo “analiza la situación de la pesquería del kril y los desafíos para establecer una nueva estrategia de manejo de la pesquería del kril que sea precautoria para proteger los ecosistemas del océano Austral, el cual se ve enfrentado a cambios. Para ello, proponemos un marco de gestión que integra la variabilidad en el reclutamiento de kril y las vías clave entre las áreas de desove y crianza (una hipótesis de stock de kril) para fundamentar las decisiones sobre los límites de captura y las medidas de conservación. Esto es algo que la comunidad científica ha estado discutiendo en los últimos años, pero que acá lo abordamos con un poco de perspectiva ante los nuevos escenarios que enfrenta la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos, CCRVMA”. 

El estudio también destaca cómo buques pesqueros y otras plataformas de oportunidad pueden transformarse en aliados de la investigación, recolectando datos que apoyen una gestión sostenible. “Uno de los mayores desafíos es asegurar financiamiento a largo plazo para la obtención de datos. Por eso recalcamos la importancia de que la industria participe como plataforma de investigación, junto con aprovechar las oportunidades que ofrecen los Programas Antárticos Nacionales para financiar la ciencia necesaria en esta nueva estrategia”, agrega el investigador del INACH.

La Dra. Andrea Piñones es académica de la Universidad Austral de Chile e investigadora del Instituto Milenio BASE y del COPAS Costal. Foto: N. Politis

La publicación coincide con un momento crítico: en 2024, la CCRVMA no logró renovar los límites espaciales de captura de kril, lo que, según los autores, evidencia la urgencia de avanzar hacia un enfoque precautorio y resiliente frente al cambio climático. A esto se suma que en esta temporada se alcanzó por primera vez en la historia de la Comisión el límite de 620.000 toneladas de kril.

El estudio, además, subraya la relevancia ecológica del kril en el océano Austral. Su disminución podría generar un efecto dominó en los depredadores marinos y en los servicios ecosistémicos a nivel global. Por ello, se propone una estrategia de gestión colaborativa internacional que permita desarrollar de mejor manera la nueva estrategia de manejo de la pesquería que ha estado en desarrollo desde 2019. Esta busca anticipar este escenario y asegurar la conservación de la biodiversidad, junto con la sostenibilidad de una de las pesquerías más importantes del mundo.

 

Por: Camila Buvinic, INACH

Foto de portada: Nadia Politis

El investigador del Instituto Antártico Chileno y del Instituto Milenio BASE seguirá liderando este comité por el período 2026-2027.

Durante la Cuadragésima Cuarta Reunión de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA), que se llevó a cabo en Hobart, Australia, el Dr. César Cárdenas, investigador del Instituto Antártico Chileno (INACH) y del Instituto Milenio BASE, fue reelegido para presidir el Comité Científico de la Comisión por el periodo 2026-2027.

Además, en este encuentro el también investigador del INACH, Francisco Santa Cruz, fue nominado para ser coordinador junto a Andrew Lowther de Noruega del taller que estará encargado de elaborar un plan de ordenamiento del espacio marino armonizado para la Subárea 48.2 que se realizará en Sudáfrica en 2026 (que debería incluir la nueva estrategia de manejo de la pesquería de kril y la protección a través del establecimiento de la Área Marina Protegida del Dominio 1). Cabe recordar que Santa Cruz es actualmente representante chileno ante la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos. La delegación chilena fue encabezada por Juan Enrique Loyer, jefe de la División de Asuntos Antárticos del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Cárdenas señaló que toma esta reelección con mucha alegría, ya que no es fácil ser elegido una vez y que lo reelijan por un segundo período, sin duda, es una buena señal y un reconocimiento a su labor dirigiendo el Comité. “Manejar este ‘buque’ compuesto por veintisiete miembros es muy importante y lo tomo también con mucha responsabilidad, humildad y alegría. El próximo período se transforma en un gran desafío; en el tema del kril estamos en un punto complejo, ya que en la última temporada por primera vez se alcanzó el límite de captura de 620.000 toneladas.

“Por otro lado, en las discusiones para el manejo del kril existen muchos vacíos que hay que llenar y eso ha hecho que la discusión se complejice. Si bien los valores de captura que se pueden aplicar son más altos de acuerdo a la evaluación que se ha realizado, existe mucha incertidumbre en torno a los potenciales efectos sobre los predadores dependientes de kril, hay que establecer un plan de monitoreo de áreas nuevas e indicadores, y eso es lo que nos falta por afinar para poder detectar cualquier potencial efecto en el ecosistema ante el alza de las capturas”, agregó el Doctor en Biología Marina.

El investigador nacional expresó su deseo de que “ojalá en los próximos dos años se puedan acordar límites de captura precautorios de kril nuevos basado en lo que nos vaya diciendo la ciencia disponible y que estén asociados a zonas de protección como parte de la propuesta del Dominio 1 en el sector de la península Antártica y que se pueda implementar el proceso de armonización que se ha discutido los últimos tres años”.

El Dr. César Cárdenas seguirá liderando el Comité Científico de la CCRVMA por el periodo 2026-2027. Foto: Harry Díaz

Resultados de la reunión

La CCAMLR es una comisión establecida para gestionar y conservar la vida marina en la Antártica y es fundamental para asegurar que los intereses de conservación de Chile y la región sean considerados a nivel global.

En esta reunión se examinó el estado de los ecosistemas marinos antárticos, la gestión de los recursos marinos (incluido el kril antártico), el cumplimiento de las medidas de conservación, la gestión espacial de la zona de la Convención y las propuestas de nuevas medidas.

La Comisión renovó docenas de medidas de conservación que regulan estrictamente la actividad pesquera para la temporada de pesca 2025/26. Además, se estableció un nuevo requisito para que todos los buques pesqueros solo puedan traspasar carga a un buque que esté incluido en el nuevo Registro de Buques Transportadores de la CCRVMA.

La Comisión también firmó un memorando de entendimiento con Perú para mejorar la cooperación y el intercambio de información científica sobre la investigación del ecosistema antártico.

Por su parte, el Comité Científico acordó elaborar un informe periódico sobre el estado del medioambiente antártico y aumentar la recopilación de datos sobre las capturas accesorias de peces en la pesca de kril.

La Comisión también examinó las propuestas presentadas para el establecimiento de nuevas Áreas Marinas Protegidas en el dominio 1 de la península Antártica occidental y al sur del arco de Scotia, la Antártica oriental y el mar de Weddell.

 

Por: Instituto Antártico Chileno (INACH)

Foto portada: Harry Díaz

La publicación reúne más de 40 testimonios de personas vinculadas a la ciencia, educación, investigación, docencia y logística antártica. El libro gratuito se puede descargar desde https://institutobase.cl/libros/ y la ceremonia de presentación se realizará el jueves 13 de noviembre en UdeC Santiago, ubicado en Marchant Pereira 10, piso 3, Providencia.

La ceremonia de presentación del libro se realizará el jueves 13 de noviembre a las 09:00 horas, de forma presencial en Santiago y online a través de YouTube. Foto: Nadia Politis

En un escenario global marcado por el cambio climático y la crisis de la biodiversidad, iniciativas que contribuyan a concientizar sobre la protección del ecosistema antártico cobran especial relevancia, y no solo desde la investigación científica, sino también desde la formación ciudadana. Es así como el libro “Educación Antártica en Chile: Experiencias, aprendizajes y proyecciones” surge como un esfuerzo colaborativo por destacar el valor estratégico, ecológico y pedagógico del continente blanco en el ámbito de la educación chilena, aportando una mirada integral que trasciende lo disciplinar y promueve una conciencia antártica activa desde las aulas.

La propuesta, impulsada por el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido también como Instituto Milenio BASE, y la Fundación Coalición de Jóvenes Antárticos, reúne más de 40 testimonios en temáticas como: “Experiencias docentes en la enseñanza de la Antártica”; “Divulgación en el aula: experiencias de equipos científicos”; “Impacto de la educación antártica en la comunidad escolar”; “Buenas prácticas y estrategias pedagógicas para abordar la Antártica en la enseñanza”; “Futuro de la educación antártica en Chile” y “Recomendaciones para direcciones de escuelas y autoridades educativas”.

“Este libro busca compartir nuestros aprendizajes colectivos, así como un creciente interés nacional por fortalecer la presencia de la Antártica en los contenidos escolares y en las políticas educativas”, señala el Dr. Elie Poulin, investigador antártico, académico de la Universidad de Chile y director del Instituto Milenio BASE.

La publicación reúne más de 40 testimonios. Foto: Nadia Politis

“Este proyecto está dirigido a docentes, directores de establecimientos educacionales, formadores de profesores, tomadores de decisión, diseñadores de políticas públicas, investigadores en educación, divulgadores científicos y editoriales de textos escolares en Chile. Asimismo, puede resultar de interés para estudiantes universitarios y profesionales vinculados al ámbito ambiental o territorial que busquen incorporar una dimensión antártica en sus áreas de trabajo”, subraya la Dra. Julieta Orlando, científica antártica, académica de la Universidad de Chile, presidenta de SOMICH y directora alterna del Instituto Milenio BASE, e impulsora del área de vinculación y educación.

La presentación del libro se realizará de forma presencial el jueves 13 de noviembre de 2025 a las 09:00 horas, en el edificio UdeC Santiago, ubicado en calle Marchant Pereira 10, piso 3, Providencia, a pasos del Metro Pedro de Valdivia. La actividad será de acceso gratuito y abierta a todo público interesado previa inscripción en https://shorturl.at/xaVDJ. También contará con una transmisión en vivo por https://www.youtube.com/watch?v=7BMmDd3G5NY

Mirada antártica global

Compuesto por tres capítulos y más de 40 artículos, sumando casi 60 autoras y autores a nivel nacional, el libro busca dar a conocer el trabajo sostenido y transversal que se ha impulsado desde el Instituto Milenio BASE en ciudades como Puerto Williams, Punta Arenas, Valdivia, Concepción y Santiago en torno a temáticas antárticas. Experiencias, reflexiones y propuestas en torno a cómo la educación puede contribuir a una ciudadanía antártica informada y comprometida. “Queremos contribuir a la inclusión de nuevas generaciones en la conversación antártica. Que niñas, niños y jóvenes sientan el continente blanco como suyo y conozcan cómo nuestro país contribuye a su estudio”, señala Constanza Barrientos, presidenta de la Fundación Coalición de Jóvenes Antárticos. 

El libro cuenta con el apoyo de instituciones de diferentes regiones del país, tanto públicas como privadas. Foto: Constanza Barrientos

Docentes de establecimientos como el Colegio Bicentenario Antártica Chilena de Vitacura, el Colegio Territorio Antártico de San Miguel, el Liceo Bicentenario Carmela Silva Donoso de Ñuñoa, el Colegio El Vergel de Providencia, el Liceo Darío Salas y la Escuela de Niñas República del Ecuador, ambos de Santiago, el Liceo Baldomero Lillo de Lota y el Colegio Santo Tomás de Puerto Montt, incorporaron sus reflexiones para no sólo fortalecer la presencia antártica, sino también lograr su inclusión formal en el Currículum Nacional. “Es importante comprender que, si bien existen muchas iniciativas en Chile, ya no podemos trabajar en la sala de clases bajo esfuerzos individuales. Necesitamos que el MINEDUC formalice la inclusión de la Antártica en el Currículo, de modo que nuestras planificaciones tengan un mandato institucional y global”, señala la profesora Paola Vidal de Punta Arenas, fundadora del taller “Antartiquitos” en la Escuela Pedro Pablo Lemaitre.

Un esfuerzo colaborativo por destacar el valor estratégico, ecológico y pedagógico del continente blanco en el ámbito de la educación chilena. Foto: Benjamín Groff

“También tenemos que llevar la educación antártica a las universidades, a las carreras de pregrado y postgrado y realizar una conversación interdisciplinaria. Este no es solo un problema de los docentes, todos debemos contribuir con nuestro conocimiento”, enfatiza la Doctora en Ciencias con mención en Ecología y Biología Evolutiva, académica de la Universidad de Concepción e investigadora del Instituto Milenio BASE Angie Díaz, quien también impulsa el trabajo entre las carreras de pedagogía y biología en Concepción.

El libro “Educación Antártica en Chile: Experiencias, aprendizajes y proyecciones” también cuenta con el apoyo de la Oficina Regional para América Latina y el Caribe, UNESCO Santiago, y el CIAE del Instituto de Estudios Avanzados en Educación de la Universidad de Chile, más la participación de instituciones como la Asociación de Jóvenes Científicos Polares (APECS Chile), el Centro de Estudios Hemisféricos y Polares (CEHP), Fundación A21, y el Instituto Antártico Chileno (INACH) a través de artículos de sus integrantes, reflejando un esfuerzo conjunto por fortalecer la vinculación entre ciencia, educación y territorio.

 

Por: Nadia Politis

Foto portada: Constanza Barrientos

 

En el Día de la Antártica Chilena, el continente blanco, laboratorio natural vital para comprender el planeta y sus ecosistemas, ha tomado protagonismo en las actividades de divulgación del Museo Fonck de Viña del Mar, gracias a la creciente colaboración con el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE).

Lo que comenzó con una asesoría científica ha evolucionado para sentar los cimientos de un camino de cooperación que busca acercar el conocimiento polar a la ciudadanía de forma amena y rigurosa. Un camino de colaboración que inició en 2024 y que ha resultado en el desarrollo de obras de títeres y ciclos de charlas para la comunidad viñamarina.

Obra de títeres “Kri el Kril Antártico”. Foto: Museo Fonck

2024: Títeres y Biodiversidad Antártica

La colaboración se gestó en 2024, en el marco del Día de la Antártica Chilena (6 de noviembre), fecha que conmemora la fijación de los límites del Territorio Chileno Antártico en 1940.
Para la ocasión, el Museo Fonck estrenó la obra de títeres gratuita y familiar “Antártica viva”. La iniciativa, desarrollada en conjunto con la Compañía de Teatro Ámbar de David Escalante, contó con la asesoría científica clave del Instituto Milenio BASE. El contenido, articulado y gestionado por el equipo del Museo Fonck, se centró en un relato cercano sobre la biodiversidad antártica.

Personajes como Pipo el Pingüino Papúa (Pygoscelis papua), Kri el Kril Antártico (Euphausia superba), Cloe el Clavel Antártico (Colobanthus quitensis), Harpie el Pez Antártico Harpagifer (Harpagifer antarcticus) y Mossie la Mosca Antártica (Parochlus steinenii), alertaban a la audiencia sobre cómo el aumento de temperatura y el derretimiento del hielo están afectando su hogar.  El mensaje era claro: contar su historia para que las niñas y los niños se sumen a ayudar, entendiendo que “cuidar el planeta es importante”.

Charla del investigador Eduardo Pizarro “Viaje antártico: Pingüinos, ciencia y gripe aviar”. Foto: Patricio Huerta

2025: Diálogos entre ciencia antártica y la sociedad en los VCC

La relación se profundizó en 2025, cuando el Instituto Milenio BASE se comprometió con las dos sesiones de octubre del ciclo Viernes de Cultura Científica (VCC) del Museo Fonck, dando pleno protagonismo a la ciencia Antártica en este espacio que cuenta con 14 años de existencia en Viña del Mar. Las charlas, destacadas por contar con Intérprete en Lengua de Señas Chilena (LSCh) y que fueron transmitidas por el perfil de Instagram del museo viñamarino, donde es posible revisar el registro en video, abordaron temas cruciales:

• Viernes 3 de octubre: “Viaje antártico: Pingüinos, ciencia y gripe aviar”. El biólogo e investigador doctoral Eduardo Pizarro (Instituto Milenio BASE) abordó cómo tecnologías como drones y el análisis genético se usan para estudiar la salud y la dinámica de las poblaciones de pingüinos frente a amenazas como la influenza aviar y el cambio climático.

La Dra. Julieta Orlando se sumó con la charla “Antártica en colores: Conoce la biodiversidad poco percibida”. Foto: Patricio Huerta

• Viernes 10 de octubre: “Antártica en colores: Conoce la biodiversidad poco percibida”. La Dra. Julieta Orlando (Directora alterna del Instituto Milenio BASE y académica de la U. de Chile) invitó a la audiencia a maravillarse con la “Biodiversidad poco percibida” (microorganismos, peces y plantas polares), destacando la diversidad de colores más allá del blanco y su rol en la investigación de la crisis climática.

El valor de la Antártica en el espacio cultural

Esta colaboración demuestra cómo un espacio cultural como el Museo Fonck, a través de diversas formas –desde una obra de títeres para los más pequeños hasta diálogos entre especialistas y la ciudadanía– puede hacer llegar el conocimiento científico relacionado al continente Antártico a personas que, movidas por la curiosidad y las ganas de aprender, se acercan a este espacio cultural con o sin conocimiento previo sobre ciencias o la Antártica.

Dra. Julieta Orlando junto a vecinas y vecinos de Viña del Mar. Foto: Patricio Huerta

Vínculos gestados en ACHIPEC

Esta experiencia de colaboración se ha construido gracias al compromiso institucional de la Directora de Comunicaciones del Instituto Milenio BASE, Nadia Politis, y Gianino Livellara (Encargado de coordinación y divulgación científica del Museo Fonck), socios activos de ACHIPEC (Asociación Chilena de Periodistas y Profesionales para la Comunicación de la Ciencia), organización que ha apoyado a los VCC desde sus primeras charlas en 2011, con el trabajo de difusión del fallecido y reconocido periodista don Eduardo Reyes Frías, un socio histórico tanto de ACHIPEC como de la Corporación Museo Fonck.

 

Por: Museo Fonck

Foto portada: Exterior Museo Fonck de Viña del Mar. Por I. Milenio BASE / C. Barrientos