El proyecto “Desentrañando los patrones invasivos de la nueva mosca antártica Trichocera maculipennis: un enfoque genético y morfométrico integrador” fue seleccionado entre más de 40 iniciativas del XVII Concurso Nacional de Proyectos de Investigación Científica y Tecnológica Antártica dirigido por el Instituto Antártico Chileno (INACH). La investigación, además de estudiar los procesos de adaptación de la mosca antártica, busca contribuir a la creación de un equipo multidisciplinario e internacional de entomólogos, ecólogos evolutivos y genetistas.

Trichocera maculipennis por Polish Antarctic Arctowski Station

Comprender los patrones invasivos de la mosca antártica, Trichocera maculipennis es el objetivo de una de las 12 propuestas adjudicadas por el XVII Concurso Nacional de Proyectos de Investigación Científica y Tecnológica Antártica, dirigido por el Instituto Antártico Chileno (INACH), y que es liderado por el investigador adjunto del Instituto Milenio BASE, Dr. Hugo Benítez, también académico del Centro de Investigación de Estudios Avanzados del Maule (CIEAM) de la Universidad Católica del Maule.

La investigación adjudicada tiene por objetivo analizar, desde el punto de vista morfométrico y genético, los procesos de adaptación de la mosca antártica, la cual se ha encontrado colonizando diferentes bases ubicadas en la isla Rey Jorge: “Las invasiones biológicas constituyen uno de los desafíos más importantes para la conservación, amenazando la supervivencia de especies y la estructura y funcionamiento de los ecosistemas. Actualmente, la mayoría de los ambientes del planeta se han visto afectados por especies invasoras, inclusive las islas Antárticas”, señala Hugo Benítez, doctor en Biología Evolutiva de la Universidad de Manchester, Reino Unido.

El análisis de datos será posible gracias a una colaboración entre la Universidad Católica del Maule, Universidad de Magallanes (UMAG), Universidad de Chile y el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE) y busca establecer parámetros que contribuyan a la creación de un equipo multidisciplinario e internacional de entomólogos, ecólogos evolutivos y genetistas que se enfoque en comprender el establecimiento de T. maculipennis en la Antártica

En tanto que, las muestras de Trichocera maculipennis fueron obtenidas gracias a la participación en las Expediciones Científicas Antárticas en conjunto con el Instituto Uruguayo Antartico y la Universidad de la Republica de Uruguay, llevadas de 2017 a 2021,  y producto de la participación de colaboradores de las bases chilena, uruguaya, rusa, coreana, y polaca. Son cinco los integrantes del Instituto Milenio BASE vinculados a la propuesta, que a su vez destacan el trabajo colaborativo presentado en la propuesta: Dr. Hugo Benítez, Dr. Elie Poulin, Dra. Tamara Contador, Dr. Peter Convey, y Dra. Claudia Maturana.

El investigador senior del Instituto Milenio BASE, Dr. Peter Convey, también investigador del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) y del British Antarctic Survey, destacó la relevancia de la colaboración internacional: “Es clave porque da acceso a material de diferentes lugares de distribución de la especie, y a las diversas experiencias de los investigadores. Uno de los objetivos es ayudar a desarrollar estrategias de control y mitigación para esta especie invasora, lo que requerirá el compromiso y la acción de múltiples operadores”, señaló.

Por: Constanza Barrientos y Nadia Politis.

A través de estudios moleculares y morfológicos, incluyendo más de 750 moluscos, científicos chilenos reconocieron la verdadera diversidad que escondía el molusco intermareal Laevilitorina caliginosa a lo largo de su distribución en el océano Austral, que rodea al continente antártico.

La diversidad que escondía el pequeño caracol marino Laevilitorina caliginosa, en su distribución a lo largo del océano Austral, requirió de un trabajo de proporciones: Más de 750 ejemplares provenientes de 16 poblaciones, a lo largo de 8.000 kilómetros, que incluyó no solo a Sudamérica y la península Antártica, sino que también a islas subantárticas de difícil acceso ubicadas en el Océano Índico. Sin embargo, no fue hasta un análisis genético, que el camino para descifrar y entender la historia evolutiva de estos caracoles salió a la luz.

Así, los datos moleculares revelaron que la especie Laevilitorina caliginosa incluye al menos siete especies, todas respaldadas por datos morfológicos: “Examinamos la estructura biogeográfica de este gasterópodo marino, que aparentemente es una excepción a esta regla porque posee una amplia distribución en distintas provincias del Océano Austral”, señala el Dr. Claudio González-Wevar, profesor asociado del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML), de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile.

Laevilitorina caliginosa. Imagen de Gonzalo Arriagada

De este modo, señala González-Wevar, también investigador del Instituto Milenio BASE y del Centro Fondap IDEAL, la diversificación en Laevilitorina no se ajusta al modelo de especiación críptica, es decir, una diferenciación genética sin cambios morfológicos, un fenómeno común en muchos invertebrados del océano Austral, sino que a un proceso de especiación acompañado por diversificación morfológica.

El hallazgo, basado en reconstrucciones filogenéticas, que indagan en las relaciones entre las especies y sus genes, consideró la incidencia de la Corriente Circumpolar Antártica (CCA) y del Frente Polar Antártico (FPA) como importantes barreras que separan a la biota del océano Austral: “Este estudio representa la revisión más detallada de gasterópodos litorínidos de altas latitudes”, sostiene González-Wevar, Biólogo Marino y Doctor en Ciencias con mención en Ecología y Biología Evolutiva. Así, Laevilitorina caliginosa, uno de los invertebrados con mayor distribución en el océano Austral, constituye un excelente modelo para estudios evolutivos y biogeográficos.

Los resultados obtenidos en Laevilitorina permitieron la identificación de nuevas especies y reconocen la necesidad de realizar estudios biogeográficos integrativos para conocer de mejor manera la biodiversidad que esconde esta importante región del planeta.

Una gran familia

El género Laevilitorina incluye un total de 21 especies de pequeños gasterópodos intermareales y submareales distribuidos en altas latitudes incluyendo el sur de Australia, Tasmania, Nueva Zelanda y a lo largo del Océano Austral. La mayoría de las especies de Laevilitorina tiene distribuciones muy restringidas y son endémicas de provincias y/o islas particulares del Océano Austral. La excepción a la regla es la especie L. caliginosa que esta descrita en distintas provincias de la zona que rodea al continente antártico.

El trabajo de colección y análisis de datos tomó tres años, y el equipo de investigación científica fue integrado por Nicolás I. Segovia, Sebastián Rosenfeld, Claudia S. Maturana, Vanessa Jeldres, Ramona Pinochet, Thomas Saucède, Simon A. Morley, Paul Brickle,  Nerida G. Wilson, Hamish G. Spencer y Elie Poulin. Todo el material biológico recolectado se encuentra disponible en el laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y sub-Antártica (LAGEMAS), en el Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML), Universidad Austral de Chile, Campus Isla Teja.

Por: Nadia Politis

En el marco de la versión n°14 del Congreso Internacional de Biología de los Peces, ICBF (International Congress on the Biology of Fish), el Dr. Luis Vargas-Chacoff, Dr. Elie Poulin y la investigadora doctoral Daniela Nualart, se trasladaron a la ciudad de Montpellier para dar a conocer estudios sobre la fisiología y evolución de peces antárticos.

Con estudios sobre la fisiología y evolución del pez antártico y subantártico, Harpagifer antarcticus, investigadores del Instituto Milenio BASE participaron en el 14th International Congress on the Biology of Fish en Francia. En la instancia, llevada a cabo en la ciudad de Montpellier, desde el 28 de junio hasta el 1 de julio, se destacó la relevancia de la especie austral para la cadena trófica y el estudio del Cambio Climático.

El Dr. Luis Vargas-Chacoff, Investigador del Instituto Milenio BASE, Centro Ideal, y académico de la Universidad Austral de Chile, formó parte del comité organizador del congreso, a través del simposio de Ecología, Biología y Diversidad de peces polares, donde expuso resultados preliminares del estudio “Hipoxia y efectos térmicos en la osmorregulación de peces antárticos Harpagifer antarcticus”. Además, presentó investigaciones relacionadas a la fisiología del salmón del Atlántico (Salmo salar) y al salmón coho (Oncorhynchus kisutch), junto a la investigadora doctoral del Instituto Milenio BASE y la Universidad Austral de Chile (UACh), Daniela Nualart.

 Por su parte, el Investigador principal y Director del Instituto Milenio BASE, Dr. Elie Poulin, participó del simposio de peces polares con la exposición “Filogeografía, genética de poblaciones y adaptación del Harpagifer (Nototheniidae) a lo largo del océano Austral”: “Presenté un trabajo colaborativo de varios investigadores BASE sobre la filogeografía de un pez antártico y subantártico del océano Austral, mostrando como los factores ambientales participan en el proceso de diferenciación de las especies, más allá del aislamiento geográfico que puede existir”, señaló.

Investigador principal del Instituto Milenio BASE, Luis Vargas- Chacoff, exponiendo en la n°14 ICBF.

“El congreso nos permite mostrar que es lo que se está haciendo en Chile, y también conocer el trabajo de otros colegas. Estos encuentros también nos ayudan a ver otros puntos de vista, sostener reuniones y conversar con investigadores de todas partes del mundo, con los cuales tenemos intereses comunes”, expresó Vargas-Chacoff en relación a la importancia del encuentro. “Uno puede realizar intercambio de información con distintos investigadores y expertos de biología y fisiología de peces. Es una experiencia única en donde uno puede compartir con gente que habla el mismo idioma de la ciencia y que comparte sus experiencias y resultados”, agregó Daniela Nualart.

El ICBF está organizado por la Sección de Fisiología de la American Fisheries Society, en colaboración con un comité organizador local de fisiólogos de peces del Centro de Explotación y Conservación de la Biodiversidad Marina (MARBEC). Las reuniones internacionales bianuales comenzaron en 1994 en Canadá, y se han establecido como un evento que busca reunir a la comunidad mundial de investigadores en el campo de la fisiología de peces.

Por: Constanza Barrientos

El encuentro, presencial y online, conectó a equipos de investigación en Santiago, Concepción, Valdivia, Punta Arenas, Puerto Williams y Estados Unidos, para compartir detalles del inicio de funcionamiento del centro de excelencia en investigación antártica y subantártica.

El salón Eloísa Díaz, de la Universidad de Chile, se convirtió en un espacio de encuentro y reflexión en torno a los primeros meses de instalación del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos BASE (Millennium Institute Biodiversity of Antarctic and Subantarctic Ecosystems), tras su adjudicación en 2021 como proyecto de la Iniciativa Científica Milenio, programa de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), perteneciente del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

Nicole Ehrenfeld, directora ejecutiva de Iniciativa Científica Milenio, destacó el trabajo realizado en los primeros seis meses de conformación, gestión que consideró la búsqueda de un equipo profesional y el fortalecimiento de redes con las instituciones albergantes del proyecto: “La iniciativa científica Milenio tiene como objetivo contribuir a la creación de centros de investigación de excelencia que generen conocimiento científico y tecnológico de frontera para el país. Queremos acompañarlos dentro de este proceso que tiene muchos desafíos y, en ese sentido, creemos que estas instancias de conocernos ayudan a entender lo que hacen y lo que están desarrollando”, señaló.

Director del Instituto Milenio BASE, Elie Poulin.

A su vez, Elie Poulin, director del Instituto Milenio BASE, destacó los objetivos de la constitución del equipo, y reiteró la necesidad de impulsar ciencia de excelencia en material antártica y subantártica en un contexto de cambio climático global: “La agricultura intensiva, la deforestación, la contaminación y la sobrexplotación son algunas de las causas actuales de la crisis de la biodiversidad y existe en el planeta una zona donde esos estresores se encuentran mucho más reducidos: la zona antártica y subantártica. Allí tenemos un lugar ideal para estudiar la interacción entre cambio climático y biodiversidad y esa es la base de nuestra propuesta”, enfatizó.

Autoridades de las universidades albergantes del proyecto asistieron al encuentro: el Dr. Enrique Aliste Almuna, vicerrector de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Chile, María Elena Boisier, directora de Investigación de la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Dra. Andrea Rodríguez Tastets, vicerrectora de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Concepción.

También se contó con la presencia de estudiantes de postgrado vinculados al Instituto Milenio BASE, investigadores principales, adjuntos y adscritos. Mientras que equipo de trabajo desde Concepción, Valdivia, Punta Arenas, Puerto Williams e incluso Estados Unidos aportaron a la reflexión con su mirada en investigación, incidencia pública y comunicación científica.

Fotografía y texto: C. Barrientos, N. Politis

El acuerdo sitúa a la colaboración científica en el centro de su quehacer institucional, contempla apoyo para estudiantes de pre y post grado, académicos e investigadores, así como el desarrollo de infraestructura y equipamiento para actividades, programas y proyectos.

Con el objetivo de impulsar la investigación, educación y preservación de la biodiversidad en las regiones antártica y subantártica, el Instituto de Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE) y el Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) suscribieron un convenio de colaboración científica institucional con el foco en la preservación y formación de capital humano.

La Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile acogió el encuentro entre ambas instituciones: “Los integrantes del Instituto Milenio BASE tienen vínculos con el centro IEB y, en particular, varios de nuestros investigadores han sido formados en la institución, lo que facilita nuestra integración en la búsqueda de medidas para implementar y mejorar la conservación de las riquezas naturales de Chile”, señaló el Dr. Elie Poulin, Director del Instituto Milenio BASE.

Mientras que el Dr. Aníbal Pauchard, Director del IEB destacó la posibilidad de fortalecer el trabajo científico con un mayor impacto para la sociedad: “Integrar conocimiento entre estos distintos centros de excelencia, en la medida que se hagan estas asociaciones y cooperaciones”, señaló.

El acuerdo de colaboración además de disponer recursos humanos, técnicos, logísticos, de infraestructura y equipamiento, busca desarrollar acciones conjuntas focalizadas en la conservación y la comunicación científica a públicos amplios: “Esperamos aportar con nuevas aproximaciones, modelos y sitios de estudio para fortalecer el desarrollo de investigación de frontera sobre la biodiversidad a nivel nacional”, destacó la Dra. Julieta Orlando, Directora alterna del Instituto Milenio BASE.

En materia de investigación, ambos centros desarrollarán colaboraciones científicas e intercambio de información, en las líneas vinculadas con estado y tendencias, integridad de los ecosistemas, agentes de cambio de la biodiversidad, calentamiento global y cambio climático, conservación y gobernanza. A su vez, se proyecta el apoyo a estudiantes de pregrado y postgrado, académicos e investigadores, así como el desarrollo de infraestructura y equipamiento para actividades, programas y proyectos que sean de interés tanto para el Instituto Milenio BASE como el IEB.

Texto: Constanza Barrientos y Carolina Todorovic.
Fotografías: Instituto Milenio BASE / J.Orlando

Fernando Valenzuela (Gerente de IEB), Yasna Pardo (Directora ejecutiva), Aníbal Pauchard (Director IEB), Elie Poulin (Director Instituto Milenio BASE), Julieta Orlando (Directora alterna del Instituto Milenio BASE), Ramiro Bustamante (Secretario IEB) y Francisco Squeo (Presidente directorio IEB).

La estudiante Constanza Paz Millán Medina obtuvo su título de magíster en Ciencias de la Universidad de Chile, en una investigación liderada por el Dr. Elie Poulin -director del Instituto Milenio BASE- como director de tesis, y en un proyecto realizado en pandemia.

Con el título “Patrones de diversidad genética y estructura poblacional contemporánea en Siphonaria lateralis en el océano Austral”, la estudiante Constanza Paz Millán Medina realizó su defensa pública de tesis para optar al título de magíster en Ciencias de la Universidad de Chile, en una investigación que buscó evaluar la estructura genética espacial y  la existencia de flujo génico contemporáneo de la lapa Siphonaria lateralis mediante marcadores SNPs a lo largo de su distribución en subantártica, incluyendo poblaciones de Sudamérica, Malvinas, Georgias del Sur e islas Kerguelen. El estudio de está especie es muy relevante para entender los procesos al origen de la biogeografía del océano Austral, ya que solo se dispersa por medio de grandes macroalgas, muy abundantes en las zonas subantárticas.

La investigación fue realizada en el marco del proyecto Anillo Genomics Antarctic Biodiversity (GAB) y liderada por investigadores del Instituto Milenio BASE. El Dr. Elie Poulin, como director de tesis, y Dr. Nicolás Segovia y Dr. Claudio González-Wevar, como co-directores. En la ceremonia de defensa, los investigadores Juliana Vianna y David Veliz participaron como profesores invitados.

Millán destacó que la especie Siphonaria lateralis mantiene una conectividad genética contemporánea entre localidades geográficamente lejanas de su distribución en el océano Austral, separadas por miles de kilómetros de distancia, con la excepción de las poblaciones colectadas en las islas Malvinas, que muestran estar genéticamente aisladas y con una diversidad genética bastante endémica. A su vez, los marcadores SNPs complementan la historia de Siphonaria lateralis previamente descrita por marcadores tradicionales (secuencias de ADN).

Los integrantes de la comisión evaluadora destacaron el trabajo de Millán Medina, considerando las complejidades de obtención de datos, en medio de la pandemia COVID-19. El director de tesis, el doctor en Ecología y Evolución de la Université Montpellier II, Francia, Elie Poulin destacó la investigación señalando que “el transporte de dispersión por rafting del flujo genético, es un área muy poca explorada”, en tanto que el Dr. Nicolás Segovia destacó el nivel de la investigación y el aporte a la disciplina polar. Finalmente, el Dr. Claudio González-Wevar se sumó a las felicitaciones y señaló que la “idea que surge con marcadores tradicionales, que se suma a una siguiente etapa, y está respondiendo preguntas fundamentales que nos estamos realizando”, dijo.

Por último, la nueva magíster en Ciencias U. de Chile, Constanza Paz Millán Medina, agradeció a sus tutores de investigación y reflexionó en torno a desafíos que persisten en el continente blanco: “El futuro no se ve muy auspicioso para la Antártica bajo ciertos modelos de Cambio Climático. Algo que pueda ser invasivo, con alta resiliencia a las condiciones climáticas, sería capaz de ingresar a todas estas islas subantárticas”.

After the  results of the 2022 National Doctorate contest

There will be four professionals from Valdivia, Concepción and Santiago who will strengthen their scientific training in Antarctic and sub-Antarctic ecosystems, guided by researchers from the BASE Millennium Institute, within the framework of the ANID National Doctorate Scholarship, 2022.

La Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo de Chile (ANID) dio a conocer los resultados del concurso 2022 de la Beca de Doctorado Nacional. De las 2.298 postulaciones, fueron 900 las y los seleccionados para estudios de postgrado en Chile, y de ellos, 371 personas tienen entre 26 y 30 años (41,2%). El ministro de Ciencia, Andrés Couve, destacó los resultados, señalando que buscarán fortalecer las trayectorias de las y los adjudicados, de acuerdo al “Plan de Desarrollo de Talentos” impulsado por la cartera de Ciencia.

Formación doctoral que desde el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE) será impulsada por sus investigadores principales: Desde Concepción, Pablo C. Guerrero, doctor en Ciencias, mención Ecología y Biología, profesor asistente de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción e investigador asociado del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) guiará a la nueva estudiante de doctorado Francisca Gálvez.

Mientras, desde Valdivia, Claudio González-Wevar, doctor en Ciencias con mención en Ecología y Biología Evolutiva, investigador del Centro IDEAL y académico de la Universidad Austral de Chile (UACh), guiará al nuevo estudiante de doctorado Cristian Ríos, al igual que la investigadora asociada del Instituto Milenio BASE, la doctora en Oceanografía Andrea Piñones, quien asesorará al nuevo estudiante de doctorado Albert Palominos.

Finalmente, en Santiago, Julieta Orlando, directora alterna del Instituto Milenio BASE, doctora en Ciencias con mención en Microbiología e investigadora de la Universidad de Chile, guiará a la nueva estudiante de doctorado Magdalena Osorio. “Estamos muy felices con estos resultados, que son el inicio de un período que busca desarrollar capital humano, de la mano con investigación, desarrollo de Ciencia de frontera y la contribución a la toma de decisiones, que, como instituto Milenio BASE, buscamos promover por los próximos 10 años”, señala el Dr. Elie Poulin, director del Instituto Milenio BASE.

Como parte de su labor, el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE) también buscará respaldar la formación de estudiantes de magíster, junto con la creación de becas y pasantías a estudiantes de pregrado. “También abriremos espacios para incorporar a disciplinas como las Ciencias Sociales, el Periodismo y la Comunicación Digital como parte de nuestra visión, que apuesta por la diversidad y la transversalidad del conocimiento”, destaca Poulin.

La Beca de Doctorado Nacional ANID tiene por objetivo apoyar el financiamiento de estudios de doctorado en todas las áreas del conocimiento, impartidos por universidades chilenas, por un plazo máximo de cuatro años. Del total de las personas seleccionadas, un 45,1% son mujeres, y un 54,9% son hombres.