Equipo científico del Instituto Antártico Chileno (INACH), que integra al investigador principal del Instituto Milenio BASE, Dr. César Cárdenas, desarrolló una investigación que revela la aparición de microplásticos en almeja antártica.

Un artículo científico ha revelado el hallazgo de microplásticos y microfibras en la almeja antártica (Laternula elliptica), subrayando la necesidad de estudiar medidas para mitigar el impacto ambiental y proteger a las especies marinas vulnerables a los efectos de la contaminación.

Este estudio, en el que participaron investigadores del Instituto Antártico Chileno (INACH), demostró que el 100 % de los individuos examinados mostraron presencia de microfibras y más del 90 % presentaron microfragmentos, siendo celulosa y plástico la mayoría de estos.

Por otra parte, los principales polímeros que constituyen las microfibras y microfragmentos de plástico fueron el tereftalato de polietileno y el acrílico, asemejándose a otros estudios realizados en peces que habitan aguas de la isla Rey Jorge, según menciona el Dr. Rodolfo Rondón, uno de los autores del artículo.

“Estas nuevas evidencias de estudios realizados en la bahía Fildes han demostrado que es afectada por actividades antropogénicas, ya sea el lavado de ropa y los efluentes resultantes, como por el transporte atmosférico y oceánico de microplásticos”, detalla Rondón.

Almeja antártica (Laternula elliptica). Créditos: I. Garrido

La investigación sostiene que la composición de las fibras y fragmentos fueron 22 % de plásticos y 58 % de celulosa de origen antropogénico, que es igualmente nocivo, lo que indica que esta almeja está ingiriendo material humano que no debería. Por ello se resalta la importancia de seguir realizando estudios de este tipo para detectar los efectos de los contaminantes en la almeja antártica como especie filtradora, así como para identificar situaciones similares en otras poblaciones de almejas o en otras especies marinas.

Rondón recalca que este estudio hace hincapié en la necesidad de tomar medidas para mitigar el impacto ambiental de la actividad humana en la Antártica y las consecuencias de la contaminación a nivel global.

En el artículo “Detección de plástico, microfragmentos celulósicos y microfibras en Laternula elliptica de isla Rey Jorge” participaron los investigadores del INACH, Marcelo González, Rodolfo Rondón, César Cárdenas (con filiación también al Instituto Milenio BASE) y Luis Caro; Carmen Rotunno de la Pontificia Universidad Católica de Chile; Mariett Torres y Karla Pozo de la Universidad San Sebastián; Simón Morley y Jessica Hurley del British Antarctic Survey y Cristóbal Galbán de la Universidad Mayor.

Por: INACH

Imagen principal: Una de las microfibras encontradas en las almejas estudiadas.

El material de divulgación destaca a cinco familias de peces que representan más del 70 % de los que habitan el océano Austral.

Este miércoles el Instituto Antártico Chileno (INACH), en colaboración con el Instituto Milenio de Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE) y el Centro Fondap IDEAL, presentó una nueva lámina educativa sobre peces antárticos, un recurso educativo diseñado especialmente para enriquecer la comprensión del ecosistema polar entre estudiantes de educación media.

Jessica Paredes, encargada de educación INACH, presentando la lámina de peces en Punta Arenas. Foto: INACH

La lámina brinda información valiosa sobre la gran diversidad de peces del océano Austral. Según el último Censo de la Vida Marina, este ecosistema es uno de los más diversos del mundo con más de 17.000 especies identificadas, de las cuales 374 corresponden a peces, siendo el suborden Notothenioidei o nototénidos los más predominantes en esta región. Estos peces, altamente adaptados a las condiciones polares, son cruciales en la trama trófica polar al conectar la micro y macrofauna.

Para destacar esta publicación se realizaron actividades de manera simultánea en Punta Arenas y Valdivia. En la primera de estas ciudades, se desarrolló el taller “Descubriendo a los peces antárticos” con los estudiantes del Colegio Juan Bautista Contardi, mientras que en la capital de la región de Los Ríos se efectuó el taller “¿Cómo sobreviven los peces bajo el hielo antártico” en el Colegio Master College.

La actividad de Valdivia estuvo a cargo de la Dra. Julia Saravia y la Dra. Valentina Bernal, investigadoras del Instituto Milenio BASE y del Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y subantártica (LAGEMAS) de la Universidad Austral de Chile (UACh). Ellas compartieron conocimientos sobre los peces antárticos y realizaron actividades interactivas junto a los estudiantes. Ambas investigadoras trabajaron junto al equipo de INACH como contraparte científica de la lámina de peces.

Julia Saravia, con estudiantes de la Escuela Master College en la presentación de la lámina de peces en Valdivia. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

Constanza Jiménez, bióloga marina del área de Educación Antártica del INACH y principal gestora de esta lámina educativa, considera que esta iniciativa representa una oportunidad para las comunidades escolares para aprender sobre estas asombrosas especies. “Este material educativo marca un hito al ser el primero lanzado por INACH en este año escolar y es un paso más hacia la sensibilización y el conocimiento de la riqueza natural de la Antártica”, expresó. Jiménez agradeció la colaboración brindada por distintas instituciones y profesionales para que este contenido pudiera salir a la luz.

“Estos peces poseen características únicas que son consecuencia de millones de años de evolución en las condiciones frías y estables del océano Austral. Todos ellos poseen proteínas anticongelantes, algunos carecen de hemoglobina en su sangre y otros exhiben patrones de conducta muy interesantes de estudiar. Son adaptaciones que nos permiten no solo entender su evolución y su vulnerabilidad, sino que también nos ayudan a comparar con otros grupos de especies”, señala la Dra. Julia Saravia, quien también es investigadora del Centro IDEAL y miembro de Apecs Chile.

Valentina Bernal, con estudiante de la Escuela Master College en la presentación de la lámina de peces en Valdivia. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

Por su parte, la Dra. Valentina Bernal, también miembro de Apecs Chile, agrega que “es importante estudiarlos porque están tan adaptados a vivir en Antártica, un ambiente frío y aislado, que son susceptibles a los cambios ambientales. Son más frágiles a aumentos de temperatura y efectos del cambio climático y por eso es importante saber cómo es que estas adaptaciones, que alguna vez fue una ventaja para su diversificación y desarrollo, hoy pueden ser una desventaja”.

 

Este recurso educativo se encuentra disponible de forma gratuita en el sitio web de INACH www.inach.cl, sección Publicaciones. Descarga la lámina aquí.

El investigador de la Universidad Católica del Maule (UCM), Instituto Milenio BASE y Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), Dr. Hugo Benítez, alertó sobre las amenazas que representa el insecto que en otros continentes constituye una plaga.

Dr. Hugo Benítez en Expedición Científica Antártica (ECA 59) del Instituto Antártico Chileno (INACH). Foto: H. Benítez

Entre los insectos Antárticos, solo dos figuran como endémicos: el mosquito no volador conocido como Belgica antarctica y la mosca Parochlus steinenii, un animal alado muy sensible a las variaciones de temperatura y considerado como indicador del cambio climático.

“Son tan poquitos los insectos nativos en Antártica, que cualquier cosa que llegue a su ambiente natural puede romper su equilibrio y desplazarlos. Han llegado cuatro invasores en los últimos cinco años; tres moscas y una polilla”, sostuvo el Dr. Hugo Benítez, director del Centro de Investigación de Estudios Avanzados del Maule (CIEAM), perteneciente a la UCM.

El doctor en Biología Evolutiva, que lleva años monitoreando invertebrados en el continente helado, documentó la presencia de un convidado de piedra más allá de las islas Shetland del Sur.

Se trata de la llamada Plodia interpunctella o “polilla de los cereales”, avistada inicialmente en las estaciones de Corea y Brasil y ahora descubierta en la base chilena Yelcho, ubicada en la Isla Doumer, 240 kilómetros al sur. Considerada como la plaga más importante en granos de América y África, el insecto ataca cereales intactos, como el trigo, maíz, avena, arroz y cebada, en zonas templadas y tropicales.

“Es una polilla muy torpe en vuelo, que no es capaz de volar hasta Antártica, por lo que está asociada al transporte de alimentos. Brasil y Corea dieron alertas de su presencia en 2017 y 2022. Esta vez fue encontrada mucho más al sur, en ambientes comunes dentro de la estación, donde no hay comida”, manifestó el investigador del Instituto Milenio de Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE), quien además coordina con el Instituto Antártico Chileno (INACH) parte del proyecto de Bioinvasiones FOVI220036.

“En el instituto tenemos un observatorio terrestre antártico, con un equipo que se encarga de hacer la prospección de la fauna de invertebrados terrestres nativos e invertebrados invasores y encontramos cercanía genética entre los ejemplares de Brasil, Corea y Chile”, dijo el académico, cuyos hallazgos fueron publicados en febrero pasado por la plataforma estadounidense de noticias científicas y tecnológicas “Popular Science”.

“Se sabe que la P. interpunctella es huésped de la especie parasitoide Habrobracon hebetor (…). La introducción de un parásito podría ser desastrosa para la endémica Bélgica antárctica y cualquier introducción de parasitoides en las islas subantárticas tendría acceso a una gama considerable de invertebrados nativos y a menudo endémicos”, escribieron los autores.

El avistamiento fue registrado en la revista “Ecology and Evolution”, a través del paper “An outsider on the Antarctic Peninsula: A new record of the non-native moth Plodia interpunctella (Lepidoptera: Pyralidae)”. Contó con Carla Salinas (INACH), Jordan Hernández (Instituto Milenio BASE, CHIC), Tamara Contador Mejías (Instituto Milenio BASE, CHIC, Núcleo Milenio Invasal), Sanghee Kim (Instituto Polar Coreano), Claudia S. Maturana (Instituto Milenio BASE, CHIC, Apecs Chile), Lorena Rebolledo (INACH), Laura M. Pérez (Universidad de Tarapacá), Paulo E. A. S. Câmara (Universidad de Brasilia), Vinícius Alves Ferreira (Laboratorio de Asesoría y Diagnóstico Fitosanitario), Isabel Lobos (UCM, Instituto Milenio BASE), Alejandro Piñeiro (Instituto Milenio BASE, UCM) y Peter Convey (Instituto Milenio BASE, CHIC).

 

Fuente: Universidad Católica del Maule (UCM)

Foto principal: softkrafts.live.com

A principios de esta semana, Chile dio a conocer la detección de casos positivos de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (H5N1) en la Antártica, durante la LX Expedición Científica Antártica (ECA 60) organizada por el Instituto Antártico Chileno (INACH).

Equipo Instituto Milenio BASE en Antártica, monitoreando colonia de pingüinos. Foto: StudioPONANT / Morgane Monneret

Por primera vez se han detectado casos positivos de gripe aviar en pingüinos Adelia (Pygoscelis adeliae) y cormoranes antárticos (Leucocarbo bransfieldensis), marcando un hito en la investigación de la salud de la vida silvestre en este territorio. Este descubrimiento fue realizado por el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE) en colaboración con la empresa francesa PONANT, con la participación de un equipo de investigación internacional dirigido por el Dr. Elie Poulin (Universidad de Chile, Instituto Milenio BASE) y la Dra. Juliana Vianna (Pontificia Universidad Católica de Chile, Instituto Milenio BASE y CRG, Lili, Instituto para el Desarrollo Sustentable UC), en colaboración con la Dra. Céline LeBohec (Universidad de Montpellier, CNRS, Francia), del Centro Científico de Mónaco (CSM) y el Instituto Oceanográfico de la Fundación Alberto I Príncipe de Mónaco (IOM).

Las muestras fueron obtenidas en trece sitios de reproducción a lo largo de la península Antártica y la costa occidental del Continente Blanco, con el apoyo internacional del buque Le Commandant Charcot. Tras un análisis de PCR altamente sensible realizado por la Dra. Fabiola León (Instituto Milenio BASE, Pontificia Universidad Católica de Chile, CRG y Lili), se detectaron nueve casos de gripe aviar altamente patógena (H5N1) en pingüinos y cormoranes, siendo los primeros registros de estas dos especies en la Antártica.

Se suma a éste esfuerzo de vigilancia epidemiológica lo realizado cerca de la base checa Johann Gregor Mendel en la isla James Ross por parte de investigadores nacionales. Aquí se reportó una inusual mortandad de skuas a principios de marzo, lo que alertó al equipo de virólogos del Programa Nacional de Ciencia Antártica (Procien) en la base Profesor Julio Escudero del INACH. Este equipo se trasladó a bordo del buque Janequeo de la Armada de Chile para efectuar el muestreo correspondiente. Este martes, finalmente se confirmó que las muestras recolectadas arrojaron un resultado positivo para el virus de la gripe aviar.

Vista aérea del buque Le Commandant Charcot de la empresa Ponant. Foto: Ponant

Estos análisis forman parte del proyecto colaborativo del INACH “Identificación y Caracterización de HPAIV H5N1 en la Antártica”, liderado por el Dr. Marcelo González, jefe del Departamento Científico del INACH. Las pruebas fueron procesadas en la base Escudero por médicos veterinarios especializados en diagnóstico molecular, encabezados por el Dr. Víctor Neira, del Laboratorio de Virología Animal (FAVET) de la Universidad de Chile.

Desde el inicio del monitoreo del virus altamente patógeno de la influenza aviar en ejemplares de aves en la Antártica, el Comité Científico para la Investigación en la Antártica (SCAR por su sigla en inglés) ha desarrollado un proyecto de seguimiento del virus en los territorios antárticos y subantárticos, un trabajo que desde Chile se está realizando de forma continua y sistemática.

Estos hallazgos resaltan la importancia del trabajo colaborativo y la investigación científica en la Antártica para comprender y mitigar los riesgos asociados con las enfermedades aviares en la región.

Fuente: Instituto Antártico Chileno (INACH)

Créditos foto principal: Ponant

En un hallazgo sin precedentes, investigadores del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España, han confirmado este domingo la presencia del virus altamente patógeno de la influenza aviar en ejemplares de aves encontradas sin vida en Antártica. Este descubrimiento plantea nuevas interrogantes sobre la propagación de enfermedades en uno de los entornos más remotos y menos explorados del planeta.

Skúa. Foto por el Instituto Antártico Chileno (INACH).

El virus fue identificado en muestras de dos skúas muertas (conocidas también como salteadores pardos) que científicos argentinos hallaron en las proximidades de la base antártica Primavera en la península Antártica. Las muestras fueron trasladadas con extremo cuidado hasta la base española Gabriel de Castilla en isla Decepción, donde se sometieron a análisis de PCR específicos para el virus de la gripe y el subtipo H5, seguidos de una secuenciación del corte de la proteasa, lo que confirmó con una certeza del 100 % la presencia de este patógeno.

Es la primera vez que se confirma la presencia del virus de la gripe aviar altamente patógena en la Antártica, a pesar de las enormes distancias y las barreras naturales que la separan de otros continentes. Además, según mencionan los investigadores españoles, este hallazgo podría explicar las muertes masivas de aves registradas durante el verano antártico.

Numerosos equipos de diversos países, incluido Chile, han estado monitoreando la presencia del virus para poder dar una alarma temprana de su presencia, pero hasta este fin de semana ninguno había demostrado la presencia de esta variable del virus en el Continente Antártico.

Medidas adoptadas por Chile

La detección de la gripe aviar en la Antártica resalta la importancia de una vigilancia activa y una comprensión más profunda de la salud aviar en este territorio. Antes de este hallazgo, Chile ya estaba llevando a cabo una serie de acciones para estudiar el virus y sus posibles implicaciones en el continente helado.

El Dr. Marcelo González, jefe del Departamento Científico del Instituto Antártico Chileno (INACH), explica que desde el año pasado, cuando comenzaron los primeros reportes de gripe aviar en Chile y Magallanes, se implementó un protocolo de prevención que actualmente está siendo aplicado por todos los operadores nacionales. Además, se conformó un grupo de expertos del Programa Nacional de Ciencia Antártica que planificó las acciones en terreno que se llevaron a cabo esta temporada.

“Como Instituto Antártico Chileno, desde el inicio de la emergencia de gripe aviar en el continente sudamericano y ante la posibilidad de que pudiera llegar a la Antártica, hemos implementado dos medidas clave: en primer lugar, hemos constituido un grupo técnico compuesto por investigadores e investigadoras, virólogos, especialistas en comportamiento de aves y en zoología, con el fin de estar preparados para enfrentar posibles crisis sanitarias en la Antártica. En segundo lugar, hemos establecido protocolos de comportamiento y hemos implementado una plataforma de análisis PCR en tiempo real para detectar casos positivos en la región antártica. Al día de hoy los monitoreos realizados por Chile en la zona de base O’higgins y en la península Fildes (Isla Rey Jorge) no han reportado casos positivos, también hemos recibido muestras del programa polar de  Estados Unidos, que han sido procesadas en los laboratorios de nuestra base científica dando también negativos”, señala González.

Monitoreo de gripe aviar en Antártica. Foto por Instituto Antártico Chileno (INACH).

Durante la LX Expedición Científica Antártica (ECA 60) organizada por el INACH, equipos de investigación chilenos de la Universidad de Chile, Pontificia Universidad Católica de Chile, Instituto Milenio BASE en conjunto con INACH han estado trabajando en terreno para llevar a cabo análisis detallados del virus y evaluar su posible impacto en la población de aves y otros organismos en la región antártica. Estas indagaciones se han realizado con estrictos protocolos de seguridad y bioseguridad para prevenir cualquier riesgo de propagación del virus.

Para saber más >>  Expedición estratégica de contingencia llegó a la Antártica para estudiar la gripe aviar

Se espera que los resultados de estos estudios puedan aportar información crucial para desarrollar estrategias de manejo y prevención de enfermedades en la Antártica, así como para fortalecer la capacidad de respuesta ante futuros eventos de este tipo. A la fecha solo se han reportado casos positivos en skúas, por lo cual es clave seguir realizando vigilancia en otras poblaciones de aves y mamíferos marinos. Una diseminación en las grandes colonias de pingüinos y lobos marinos podría generar una catástrofe ecológica sin precedentes en la Antártica.

Por: Instituto Antártico Chileno (INACH).

Mediante observaciones de campo, herramientas moleculares y morfometría geométrica, se identificó la presencia de la mosca Trichocera maculipennis en las ciudades de Puerto Williams y Punta Arenas. Una especie nativa del hemisferio norte que cuenta con presencia en Antártica hace más de 15 años, pero que no había sido reportada en América del Sur.

A mediados del siglo pasado, la mosca Trichocera maculipennis fue identificada como especie invasora en el hemisferio sur, específicamente en las islas subantárticas Kerguelen. En 2013, se registró su presencia en Península Fildes- Antártica- expandiéndose en todas las bases de isla Rey Jorge. Hoy, un estudio liderado por el equipo de Observatorio Terrestre del Instituto Milenio BASE, a cargo de la Dra. Tamara Contador Mejías y Dr. Hugo A. Benítez, informa sobre los primeros avistamientos de las “tricoceridas” o “moscas de invierno” en América del Sur.

Hábitat utilizado por T. maculipennis bajo palafitos en Puerto Williams. Estos proporcionan un entorno oscuro y rico en nutrientes, que podría asemejarse a su hábitat nativo. Foto: Gonzalo Arriagada.

El estudio publicado en la revista Insect conservation and diversity, da cuenta de la presencia de tricocerida en dos ciudades de la región de Magallanes. Primero, en Puerto Williams, identificada en agosto de 2022 en forma de enjambre y, segundo, en Punta Arenas, en enero de 2023, siendo encontrada en bodegas del Instituto Antártico Chileno (INACH). “La extensa distribución de la mosca y su gran abundancia en Puerto Williams son consistentes con una introducción facilitada por el ser humano y un establecimiento de varios años”, señala la Doctora en Ecología de Agua Dulce y Ética ambiental Tamara Contador Mejías, investigadora principal del Instituto Milenio BASE y académica de la Universidad de Magallanes (UMAG).

Mediante observaciones de campo, el equipo de investigación identificó que tricocerida prefiere hábitats oscuros y ricos en nutrientes, como los espacios debajo de las casas elevadas. Estos proporcionan un ambiente que se asemeja a sus hábitats naturales en cuevas, donde la especie suele encontrarse viviendo en materia orgánica en descomposición. La preferencia por estos espacios puede influir en la selección de lugares para descansar, reproducirse y alimentarse, lo que puede explicar su presencia en áreas urbanas y cercanas a estructuras humanas, como techos de casas.

Además de las observaciones de campo, se utilizaron técnicas de identificación taxonómica y análisis molecular, incluyendo secuenciación de genes, para confirmar la identidad de las especies observadas en América del Sur y compararlas con poblaciones de otras regiones. También se aplicaron modelos estadísticos para identificar los factores ambientales asociados con la presencia de enjambres de tricocerida, como la temperatura, la humedad y la velocidad del viento.

Con el mismo fin, se llevaron a cabo análisis de morfometría geométrica para comparar las características morfológicas, como la forma de las alas, entre poblaciones de tricocerida de diferentes regiones. Una técnica aplicada por el Laboratorio de Ecología y Morfometría Evolutiva de la Universidad Católica de Maule (UCM), dirigido por el Dr. Hugo A. Benítez.

Dra. Tamara Contador Mejías y Dr. Hugo A. Benítez. Foto: Hugo Benítez

“Llevamos alrededor de siete años monitoreando los cambios adaptativos con equipos de Uruguay y otros países involucrados que están teniendo estas especies no-nativas en Antártica. La combinación de estos procesos con rápidos cambios morfométricos y moleculares nos llama a tomar medidas de precaución sobre como estos pequeños insectos pueden ser capaces de adaptarse rápidamente y colonizar nuevos ambientes”, indica el también director del Centro de Investigación de estudios Avanzados del Maule (CIEAM) e investigador del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), Dr. Hugo A. Benitez.

“Estos hallazgos enfatizan la importancia de implementar estrategias de gestión y medidas de bioseguridad sólidas, particularmente durante el transporte entre centros logísticos en el sur de América del Sur y las áreas remotas de la Reserva de la Biosfera del Cabo de Hornos y la Antártica”, destaca la también investigadora CHIC y del Núcleo Milenio de Salmónidos Invasores Australes (INVASAL), Dra. Tamara Contador.

La investigación, parte del proyecto INACH RG_29_2, contó con un equipo de investigadoras e investigadores del Instituto Milenio BASE, UMAG, CHIC, INVASAL, Universidad de Barcelona, Universidad de Texas, British Antarctic Soruvey (BAS), Universidad de Johannesburgo, Academia Polaca de Ciencias, Instituto Polar Coreano y UCM: Dra. Claudia S. Maturana, Melisa Gañan, Javier Rendoll-Cárcamo, Matías Troncoso-Villar, James Kennedy, Dr. Peter Convey, Dra. Ewa Krzeminska, Sanghee Kim, Isabel Lobos, Alejandro Piñeiro y Jordan Hernandez.

 

Por: Constanza Barrientos Soto

Foto principal: T. maculipennis. Por Gonzalo Arriagada.

El proyecto científico del Instituto Antártico Chileno (INACH), que cuenta con el apoyo del gobierno peruano, busca estimar la abundancia de kril que habita en torno a colonias de pingüinos en zonas de Punta Armonía e isla Ardley en la Antártica. La actividad forma parte del monitoreo de prospección acústica que realiza el Programa de Áreas Marinas Protegidas (AMP) del INACH desde el año 2019, y cuenta con la colaboración del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE).

Monitorear la abundancia y distribución de kril en las zonas de alimentación de pingüinos es parte de los objetivos de la expedición integrada por los investigadores Francisco Santa Cruz Carrasco (INACH) y Mauricio Mardones (Instituto Milenio BASE,  Universidad de Magallanes y Centro IDEAL) realizada durante febrero en la Antártica.

Investigadores Francisco Santa Cruz Carrasco y Mauricio Mardones. Crédito foto: INACH

Los expertos en conservación y manejo de recursos pesqueros estudian mediante tecnología hidroacústica (señal de sonido submarino) la relación de la distribución de los cardúmenes de kril, con la presencia de pingüinos en zonas cercanas a pingüineras en Punta Armonía e Isla Ardley. La grilla de prospección acústica cubrió puntos claves como bahía Fildes e isla Nelson, e incluyó el despliegue de roseta oceanográfica para registrar variables ambientales de temperatura, salinidad y oxígeno disuelto hasta 500 metros de profundidad, además de lances de red zooplanctónica IKMT para recolección de individuos de kril antártico. 

“Es muy relevante esta expedición ya que corresponde al cuarto año de monitoreo de abundancia de krill, permitiendo consolidar una base de datos para estudiar variabilidad interanual y explorar cómo cambios ambientales entre años pueden impactar la abundancia y distribución del kril, y su disponibilidad como alimento para diferentes especies de pingüinos”, explica el biólogo marino Francisco Santa Cruz, investigador del Departamento Científico del INACH. 

“Extender y continuar en el tiempo este crucero de prospección acústica es crucial para entender la dinámica espacio temporal del krill, y cómo las fluctuaciones de sus variables poblacionales (abundancia) tienen impacto en el ecosistema, en este caso, en otras especies que predan a este organismo”, señala Mauricio Mardones, investigador doctoral de la Universidad de Magallanes e Instituto Milenio BASE, quien participó como experto colaborador.

Con los datos obtenidos, los científicos buscan aportar nuevos antecedentes para la toma de decisiones en instancias internacionales como la red de Zonas Antárticas Especialmente Protegidas (ZAEP) del Sistema del Tratado Antártico, o a la nueva estrategia de manejo de la pesquería de kril, gestionada por la Comisión para la Conservación de Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCAMLR). En este sentido, se busca contribuir al diseño e implementación de medidas de conservación para el uso racional de los recursos marinos antárticos. 

Desde Punta Arenas, Francisco Santa Cruz y Mauricio Mardones se embarcaron entre el 4 al 10 de febrero a bordo del buque oceanográfico polar BAP Carrasco (BOP-171) de Perú. Fue una expedición que navegó por el estrecho de Bransfield, ubicado entre las islas Shetland del Sur y la península Antártica. 

Investigadores Francisco Santa Cruz Carrasco y Mauricio Mardones. Crédito foto: INACH

La exploración que estudia abundancia de kril en la península Antártica es parte de un trabajo científico colaborativo incipiente entre Chile y Perú, gestado durante la última Reunión de Administradores de Programas Antárticos Latinoamericanos (RAPAL). El buque oceanográfico BAP Carrasco, de la Marina de Guerra del Perú, es una embarcación equipada para efectuar labores científicas de frontera, y cuenta con tecnología de punta y con las capacidades humanas y técnicas para operar en Antártica.

“Es para Chile, INACH, y el programa AMP una oportunidad única de colaboración científica y diplomática. Agradecemos a las cancillerías de ambos países por la coordinación y voluntad de generar este tipo de instancias, al Programa Nacional Antártico del Perú, y por supuesto a la tripulación del BAP Carrasco que nos apoyó permanentemente durante todo el trabajo a bordo del buque”, señala Santa Cruz.

Mauricio Mardones, es investigador doctoral del Instituto Milenio BASE, UMAG y Centro IDEAL. La línea del investigador, beneficiario de la beca de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA), es la evaluación y manejo de la pesquería del kril. Trabajo académico que es supervisado por el Dr. César Cárdenas, investigador del INACH e Instituto Milenio BASE, elegido en 2023 como presidente del Comité Científico de la CCRVMA.

 

Por: Carolina Gajardo y Nadia Politis

Foto principal: Alrededores de isla Rey Jorge, Antártica. Crédito foto: Julia Saravia

 

Una alianza pionera propone establecer una sólida red de científicos y científicas nacionales e internacionales para investigar a fondo el kril antártico. Con ello, se busca generar el conocimiento necesario para mantenerlos en cautiverio, dado que es una especie poco estudiada y con complejidades asociadas a su fisiología y comportamiento.

Se trata del proyecto de Fomento a la Vinculación Internacional (FOVI) “Desarrollo tecnológico para cultivo y mantención de kril antártico bajo condiciones de cautiverio en acuarios de exhibición del Centro Antártico Internacional” que es desarrollado por el Instituto Antártico Chileno (INACH), Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE), Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (Centro IDEAL), Centro Austral de Tecnología Genómica de la Universidad de Magallanes y la División Antártica Australiana (AAD por sus siglas en inglés), y financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) en un monto de 30 millones de pesos por el período de un año.

El principal desafío radica en la dificultad de mantener esta especie en cautiverio, razón por la cual el proyecto se ha asociado con los expertos en el cultivo de kril de renombre internacional So Kawaguchi y Rob King, quienes trabajarán en conjunto con los investigadores e investigadoras a cargo de cada institución: Luis Vargas-Charcoff, Kurt Paschke y Elie Poulin del Instituto Milenio Base; Leyla Cárdenas de la Universidad Austral de Chile y Centro IDEAL; David Medina y Roberto Uribes de la Universidad de Magallanes; y  César Cárdenas (con afiliación también al Instituto Milenio BASE), Lorena Rebolledo, Alejandro Font y Rodolfo Rondón por parte de INACH.

La colaboración incluirá la visita de equipos científicos del INACH a las instalaciones del AAD en Hobart, Tasmania, donde se realizarán intercambios de experiencias y conocimientos. Asimismo, Kawaguchi y King visitarán Punta Arenas para contribuir a la puesta a punto de las infraestructuras y tecnología de las instituciones destinadas a probar los mecanismos para mantener el kril en cautiverio.

Uno de los objetivos centrales del proyecto es establecer una red científica robusta que permita realizar estudios fisiológicos y moleculares exhaustivos sobre esta especie austral. Estas indagaciones generarán conocimientos valiosos que servirán de base para diseñar propuestas de investigación destinadas a participar en diversos llamados a fondos concursables tanto a nivel nacional como internacional, así como la generación de publicaciones científicas.

La importancia de la indagación, según comenta el investigador del INACH Dr. Rodolfo Rondón, radica en la esencialidad del kril para el sustento de diversas especies antárticas. Sin embargo, éste ha sido objeto de estudios centrados principalmente en pesquerías, siendo escasos en temáticas como su bioquímica, genómica funcional y microbioma en la península Antártica. Por lo tanto, los hallazgos que se realicen son vitales para el cuidado en cautiverio, ya que el proceso de cultivo podría alterar su bioquímica, expresión génica y microbioma. Otro punto interesante del proyecto es la realización de experimentaciones para estudiar el impacto que tendrá el cambio climático en esta especie.

“Proyectos similares con el kril antártico no han existido a nivel nacional. En Australia han logrado mantenerlo en cautiverio y cultivarlo desde hace unos 15 años al menos y lo han estudiado con énfasis en las poblaciones del este de la Antártica. Por eso la importancia de estudiar las poblaciones de la península Antártica y mantener individuos de esta especie en cautiverio”, explica Rondón.

El desarrollo tecnológico necesario para la mantención de especies antárticas como el kril, es crítico en el actual contexto que demanda infraestructuras capaces de realizar estudios con variables controladas y prolongados en el tiempo. Esta infraestructura no solo se utilizará con fines investigativos, sino que también podría tener un impacto significativo en la vinculación con la sociedad. Esto facilitará el desarrollo de acuarios de exhibición para especies polares, permitiendo la conexión de la comunidad nacional e internacional con temas de alta relevancia como el cambio climático.

El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).

Por: Instituto Antártico Chileno (INACH)

Foto principal: INACH

Uno de los animales emblemáticos de Antártica, el pingüino emperador, es una de las especies más vulnerables al cambio climático en el continente, ya que dependen de que exista una importante cobertura de hielo marino para reproducirse y mudar su plumaje. 

El año pasado y por causa de eventos climáticos extremos que elevaron las temperaturas en el oeste de la península Antártica, se registraron los niveles más bajos en la cobertura de hielo marino en los mares de Amundsen y Bellingshausen. Una disminución de su extensión -principalmente en invierno- perjudica directamente a las colonias reproductivas de pingüino emperador, siendo un motivo de gran preocupación entre la comunidad científica. 

Atendiendo a esta inquietud es que un grupo de investigación publicó un estudio en el que analizan datos satelitales históricos (que corresponden desde 1985 al 2022) de la cantidad de hielo marino que se encuentra alrededor de diez colonias de crías de pingüino emperador que fueron identificadas en la costa de los mares de Amundsen y Bellingshausen. Su objetivo era comparar estos niveles con los más recientes (2022-2023) para revisar cuándo se llegaron a umbrales críticos de la capa de hielo marino. 

Efectivamente y en un total de 37 ocasiones, la capa de hielo marino decayó a niveles críticos, además la duración promedio de estos eventos fue de 36 días. A su vez, estas condiciones afectaron a la disponibilidad de hielo marino en los sitios de reproducción de nueve de las diez colonias de pingüinos emperador. 

Estas aves no voladoras dependen exclusivamente de la extensión de hielo marino para completar su ciclo reproductivo, explicó el Dr. Lucas Krüger, autor principal del estudio e investigador del Departamento Científico del Instituto Antártico Chileno (INACH) y del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE) quien advierte: “El pingüino emperador es la única especie que se reproduce durante el invierno antártico y es la única ave que lo hace sobre el hielo marino. Los resultados de este estudio sugieren que está perdiendo rápidamente su hábitat, por lo que si no actuamos a tiempo para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, esta especie podría extinguirse durante este siglo por el cambio climático”, dijo.

El Dr. César Cárdenas, quien es también autor del artículo e investigador del INACH y del Instituto Milenio BASE, complementa que este fenómeno que están estudiando es indicativo de cómo las acciones causadas por los humanos (antropogénicas) afectan a las especies que habitan en Antártica. “Es muy importante contar con este nuevo conocimiento porque nos está dando una señal muy clara de cómo el planeta está cambiando y cómo nuestras acciones lo están provocando y acelerando. El cambio climático está afectando a los ecosistemas y a nuestro entorno en general”, expresó. 

La Dra. Juliana Vianna, especialista en genómica de pingüinos asociada al Instituto Milenio BASE, Pontificia Universidad Católica de Chile y el Centro de Regulación del Genoma (CRG), menciona que de las veinte especies de pingüinos que existen en el mundo, el emperador es la que depende más del hielo porque su principal alimento, el kril, también necesita de los nutrientes que obtiene de las plataformas de hielo en el mar para completar su ciclo reproductivo.  

“No obstante, existen otras especies que también están siendo afectadas por el cambio climático como los pingüinos Adelia y Barbijo, que igualmente están reduciendo sus tamaños poblacionales al oeste de la península Antártica”, precisa la investigadora. 

Pero este estudio además de ser una advertencia, propone un conjunto de medidas de conservación para mitigar los efectos del cambio climático en los pingüinos y sus hábitats. “Las medidas incluyen la reducción de los gases de efecto invernadero, la protección de áreas marinas y el establecimiento de nuevas áreas marinas protegidas alrededor de las colonias de pingüino emperador”, menciona el Dr. Krüger. 

Ciencia de calidad desde Chile

“Es bien relevante que este tipo de investigaciones salga desde Punta Arenas y desde Chile, ya que nos da una señal y es un buen ejemplo de la calidad de la ciencia antártica que está haciendo nuestro país”, destaca Cárdenas, recientemente elegido como presidente del Comité Científico de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos.

Consultada también sobre la importancia de realizar estas investigaciones, Vianna comenta que “en Chile hacemos investigación, principalmente, en el oeste de la Península, región que está siendo más afectada por el cambio climático. Tenemos cercanía con la Antártica, investigaciones históricas en esa región, tenemos mucho que contar para que los estados tomen acción a nivel regional y global en la conservación de las especies”.  

El artículo científico “¿Un punto de inflexión en la Antártica occidental en el evento Circumpolar 5-Sigma de 2023? Un vistazo desde la perspectiva del pingüino emperador” fue desarrollado por el Dr. Lucas Krüger y el Dr. César Cárdenas del INACH e Instituto Milenio BASE; la Dra. Juliana Vianna con filiación al Instituto Milenio BASE, Pontificia Universidad Católica de Chile, Centro de Regulación del Genoma (CRG) y Núcleo Milenio LiLi, y la Dra. Céline Le Bohec de la Universidad de Estrasburgo, Universidad de Montpellier y Centro Científico de Mónaco. 

 

Fuente: Instituto Milenio BASE e Instituto Antártico Chileno (INACH)

Imagen principal: Lucas Krüger

 

La instancia se llevará a cabo desde el martes 24 hasta el jueves 26 de octubre y está organizada por el Instituto Antártico Chileno (INACH) y el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE), también conocido como Instituto Milenio BASE.

Punta Arenas 24 de octubre de 2023.- Con gran asistencia de público comenzó el XI Congreso Chileno de Investigaciones Antárticas, instancia organizada por el Instituto Antártico Chileno (INACH) y el Instituto Milenio BASE. Las jornadas científicas se están llevando a cabo en las dependencias del CADI de la Universidad de Magallanes (UMAG), y se extenderán hasta el jueves 26 de octubre.

Dra. Christina Cheng presentando en el XI Congreso de Investigaciones Antárticas. Foto: I. Milenio BASE

Durante la primera jornada de Congreso, presentó la académica de la Universidad de Illinois (Estados Unidos) e investigadora senior del Instituto Milenio BASE, Dra. Christina Cheng. “Adaptación polar histórica y potencial adaptativo al cambio ambiental de peces nototenioides antárticos a través de la genómica evolutiva”, fue el título de su charla magistral, cuya transmisión quedó está disponible en los canales de YouTube de INACH  e Instituto Milenio BASE.

El Dr. Marcelo González, director (S) del INACH, apuntó “quiero dar las gracias a los organizadores de este encuentro científico, y a la Universidad de Magallanes por otorgarnos este espacio. Me gustaría poner en el tapete que ya tenemos dos años consecutivos con disminución del hielo marino en Antártica. Este es un tema preocupante para la comunidad científica internacional, el cual ha llevado a la pérdida de colonias importantes de pingüinos emperador. Lo segundo que quiero decir, es que ayer se reportó el primer caso de gripe aviar en las islas Georgias del Sur. Estas son preocupaciones para nuestra logística, por lo que los y las invito a que discutamos y aportemos en lo que podamos a este tema”.

A su vez, el Dr. Elie Poulin, director del Instituto Milenio BASE, resaltó que el contar con tres charlas magistrales en este congreso nacional los tiene muy contentos. “Tendremos a la Dr. Marely Cuba hablando sobre plantas vasculares antárticas y aplicaciones biotecnológicas. Además, para el último día del congreso tendremos algo distinto, porque estará con nosotros el profesor Luis Valentín Ferrada para hablarnos sobre política, derecho y ciencia para un escenario del 2050”.

Asimismo, el Dr. Elie Poulin agregó que espera que todos los asistentes disfruten no solo el congreso, sino que también el hecho de estar juntos, el compartir el espíritu antártico. Para finalizar, el Dr. Poulin agradeció al equipo de INACH y del Instituto BASE por la labor realizada para que este congreso sea posible.

Derecho Antártico

De forma paralela al Congreso, se inauguraron las V Jornadas Chilenas de Derecho Antártico, organizadas por el Programa de Estudios Antárticos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile (U-Antártica), las cuales se extenderán hasta el martes 25 de octubre. En la primera jornada también tuvo lugar el lanzamiento del libro “Fuentes para el estudio de la Ley Chilena Antártica” del profesor Luis Valentín Ferrada, director del Departamento de Derecho Internacional de la Universidad de Chile e investigador principal del Instituto Milenio BASE.

Comunidad Antártica en Punta Arenas

En el bloque AM del Congreso se contó con la presencia de organizaciones vinculadas a temas antárticos y subantárticos de la comunidad de Punta Arenas. Con stand informativos, formaron parte: la Seremi de Ciencia Tecnología e Innovación de la Macrozona Austral, la Municipalidad de Punta Arenas con su Dirección de Fomento Productivo y Turismo, Proyecto Science Hub-Austral de la Universidad de Magallanes, Apecs Chile, PAR Explora Magallanes y la Fundación Coalición de Jóvenes Antárticos de Punta Arenas.

Revisa las fotos del Día 1 del Congreso AQUÍ.

Texto: INACH e Instituto Milenio BASE

Imagen principal: I. Milenio BASE / C. Barrientos