Más de mil fotografías de mariposas árticas capturadas en Canadá permitirán comparar la forma de sus alas con la de ejemplares recolectados a lo largo de Chile. La investigación busca identificar posibles similitudes evolutivas entre insectos que habitan algunos de los ambientes más extremos del planeta.

Para comparar la forma de las alas de mariposas del Ártico y del sur de Chile, mediante técnicas de morfometría geométrica, Catalina hizo mil registros fotográficos.

Durante una semana, la estudiante del Magister en Ciencias Biológicas de la Universidad de Chile (UCh) y del Instituto Milenio BASE, Catalina Aguilar, permaneció en la Colección Nacional Canadiense de Insectos, Arácnidos y Nematodos. Registró más de mil fotografías de mariposas árticas para compararlas con ejemplares recolectados a lo largo de Chile, desde el altiplano hasta territorio subantártico.

Las regiones polares y subpolares se encuentran entre los ambientes más extremos del planeta. Condiciones climáticas desafiantes obligan a las especies que habitan estos ecosistemas a desarrollar diversas estrategias de supervivencia. Pero ¿ocurre algo similar en organismos que viven en extremos opuestos del mundo?

Catalina es estudiante del Magister en Ciencias Biológicas de la UCh y del Instituto Milenio BASE. También asociada al EME Lab, dirigido por el Dr. Hugo Benítez.

Esa es una de las preguntas que busca responder Catalina Aguilar, estudiante de la Universidad de Chile, asociada al Laboratorio de Ecología y Morfometría Evolutiva (EME Lab) y del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE), quien recientemente realizó una estadía de investigación en Ottawa, Canadá.

Durante una semana, Catalina trabajó en la Colección Nacional Canadiense de Insectos, Arácnidos y Nematodos, perteneciente al Departamento de Agricultura del Research Branch en Canadá. Allí tuvo acceso a ejemplares de mariposas árticas pertenecientes a la misma familia que estudia en Chile, las mariposas del género Colias.

“La idea era poder observar y registrar mariposas que vuelan en ambientes tan extremos como el Ártico para compararlas con las que hemos estudiado en Chile, incluyendo ejemplares recolectados desde el altiplano hasta territorios subantárticos”, explica la estudiante.

La visita fue posible gracias a una colaboración entre su supervisor de tesis, el académico de la Universidad Andrés Bello (UNAB) e investigador del Instituto Milenio BASE y Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), Dr. Hugo Benítez, y especialistas de la colección canadiense, que alberga valioso material biológico proveniente de distintas zonas del Ártico.

En Chile, Catalina se encuentra estudiando las mariposas del género Colias, pertenecientes a la misma familia fotografiada en Canadá. Foto: Ernesto Octavio Guzmán Tapia / INaturalist

“Este tipo de experiencias son muy valiosas para los estudiantes. Por supuesto, también permiten fortalecer vínculos científicos entre investigadores de Chile y Canadá y abren nuevas oportunidades de colaboración para el estudio de insectos adaptados a ambientes extremos”, indica el también investigador del Instituto One Health de la UNAB y director del EME Lab, Dr. Hugo Benítez. 

Como parte del trabajo, Catalina Aguilar tomó más de mil fotografías de ejemplares preservados, generando una base de datos que permitirá analizar en detalle la forma de sus alas mediante técnicas de morfometría geométrica.

Esta metodología permite comparar estructuras biológicas con alta precisión y detectar patrones que no siempre son evidentes a simple vista. En este caso, el objetivo es evaluar si las mariposas que habitan ambientes fríos extremos presentan similitudes morfológicas asociadas a su adaptación evolutiva.

La estadía de Catalina se desarrolló gracias a una colaboración del Dr. Hugo Benítez con equipos de trabajo canadienses.

“Queremos saber si existen características compartidas en las alas de estas mariposas que puedan estar relacionadas con la capacidad de sobrevivir y volar en climas tan extremos. Si encontramos patrones similares entre especies del Ártico y del extremo sur de Sudamérica, podríamos obtener nuevas pistas sobre cómo la evolución responde a condiciones ambientales comparables”, señala Aguilar.

Los resultados de este trabajo contribuirán a comprender mejor la biodiversidad de los ecosistemas fríos del planeta y los mecanismos que permiten a distintas especies enfrentar desafíos ambientales similares, aun cuando se encuentran separadas por miles de kilómetros.

 

 

Por: Constanza Barrientos Soto

Foto de portada: Catalina Aguilar

Una agenda de reuniones, colaboraciones y nuevas alianzas marcó la visita de la científica Camila Neder a la región de Magallanes. El recorrido evidenció cómo la investigación antártica se construye desde el trabajo conjunto entre instituciones, territorios y disciplinas. Desde biodiversidad hasta divulgación, las gestiones buscaron abrir nuevas rutas de cooperación. Un despliegue que busca ir más allá de la investigación individual.

Encuentro con integrantes de Laboratorio de Ecosistemas Marinos Antárticos y Subantárticos (LEMAS-UMAG). Foto: Camila Neder.

En el marco del fortalecimiento de la presencia territorial del Instituto Milenio BASE, la científica Dra. Camila Neder desarrolló una agenda de trabajo en Punta Arenas orientada a consolidar vínculos estratégicos y generar nuevas oportunidades de colaboración en ciencia antártica. Viajando desde Concepción, la visita permitió articular esfuerzos con instituciones clave y avanzar en líneas de investigación con impacto regional e internacional.

Uno de los ejes centrales del recorrido fue el trabajo conjunto con el Instituto Antártico Chileno (INACH), donde se reunieron con los investigadores César Cárdenas, Lucas Krüger, Francisco Santa Cruz y Magdalena Márquez, abordando nuevas ideas de investigación enmarcadas en la proposición del Área Marina Protegida del Dominio 1, sobre la distribución y uso de hábitat de depredadores tope en la Península Antártica. Asimismo, se profundizó la colaboración con el equipo de la red de sensores de INACH, proyectando la formalización del convenio BASE–INACH iniciado previamente junto a la Data Manager Catalina Marín (Instituto Milenio BASE).

Junto a speakers TEDx Punta Arenas: Pamela Ríos, Beatrix Schlarb-Ridley, Bernd Sierk, ⁠Leyla Cárdenas y Ximena Araya. Foto: Camila Neder

La agenda también incluyó encuentros con equipos de la Universidad de Magallanes (UMAG) y el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), donde se discutieron diseños experimentales enfocados en biodiversidad subantártica, particularmente en el estudio de moluscos. Estas iniciativas se vinculan a proyectos FONDECYT recientemente adjudicados y a la formación de estudiantes de postgrado, fortaleciendo el desarrollo científico desde la región.

En paralelo, la visita integró espacios de divulgación y vinculación internacional, como la participación en charlas TEDx Punta Arenas, con enfoque ciudadano sobre la perspectiva antártica, y reuniones con organizaciones como el British Antarctic Survey (BAS), Fundación Antártica21 y MAPBIOMAS. Estas instancias permitieron explorar colaboraciones en ciencia a bordo, cartografía antártica y comunicación científica con alcance global. Hubo gran interés en el desarrollo e impacto de los cuentos “Había una vez, un cuento científico”, proyecto al que la científica hace referencia en la reciente publicación del libro “Educación antártica en Chile: Experiencias aprendizajes y proyecciones”. 

Entrevista Dra. Camila Neder en canal ITV Patagonia. Crédito: ITV Patagonia.

Finalmente, el recorrido contempló encuentros con medios, como ITV Patagonia para relevar la importancia de la investigación interdisciplinaria en el territorio. En conjunto, desde experticias profesionales propias estas acciones consolidan una estrategia de vinculación amplia, posicionando al Instituto Milenio BASE como un actor clave en la articulación de ciencia, sociedad y cooperación internacional en torno a la Antártica.

A través de la firma de un pionero convenio de colaboración, el Instituto Milenio BASE y la Municipalidad de Huechuraba consolidan el inicio de una mesa de trabajo que considerará proyecciones inmersivas sobre la Antártica, junto al Planetario Huechuraba y en formato full dome, y asesoría científica en materia de educación antártica. La nueva alianza busca acercar la investigación polar a la comunidad a través de experiencias inmersivas y vivenciales.

Instituto Milenio BASE junto a alcalde Max Luksic. Crédito: Municipalidad de Huechuraba.

Bajo la cúpula envolvente, el hielo se extiende en todas direcciones y el sonido del viento parece rodear a la audiencia. Desde la cubierta de un buque, en medio de la Antártica, la experiencia sumerge a las personas en un paisaje remoto y sobrecogedor, donde la Ciencia cobra vida en 360°: pingüinos, equipos científicos, y condiciones extremas invitan a una aventura polar. Esa es la apuesta del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE) junto a la Municipalidad de Huechuraba y su Planetario: transformar la investigación antártica en una vivencia inmersiva, accesible y cercana para toda la comunidad.

“Este convenio establece una alianza estratégica para la generación y difusión de contenidos audiovisuales basados en resultados científicos desarrollados por el instituto, los que serán adaptados para experiencias inmersivas en el Planetario de Huechuraba”, señala el Dr. Elie Poulin, académico de la Universidad de Chile y director del Instituto Milenio BASE. El convenio, busca marcar un nuevo paso en la divulgación científica en Chile, integrando investigación de frontera con tecnologías audiovisuales inmersivas, en virtud del desarrollo de contenidos en formato fulldome con el Planetario de Huechuraba, centrados en la Antártica y los ecosistemas subantárticos, acercando este conocimiento a públicos diversos.

“Además, esta colaboración busca decodificar la evidencia científica en relatos accesibles, cercanos y humanos, que permitan comprender la relevancia de estos territorios para nuestro planeta. Que la Antártica nos permite proyectar el futuro y los desafíos de conservación en medio de la crisis climática en la cual nos encontramos”, puntualiza la Dra. Julieta Orlando, académica de la Universidad de Chile, presidenta de la Sociedad de Microbiología de Chile (SOMICH) y directora alterna del Instituto Milenio BASE.

Equipo de Educación y Comunicaciones de Planetario Huechuraba. Crédito: Instituto Milenio BASE.

La iniciativa incluye la promoción conjunta de actividades de divulgación científica, como exhibiciones, talleres y charlas dirigidas a la comunidad. De este modo, se busca fortalecer la cultura científica en torno a la Antártica y los territorios subantárticos, fomentando el vínculo entre ciencia, educación y territorio en la comuna de Huechuraba.

El Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido también como Instituto Milenio BASE, busca generar conocimiento científico de frontera y formar jóvenes investigadores en torno a la biodiversidad de los ecosistemas antárticos y subantárticos, con el fin de comprender, evaluar y predecir los efectos del cambio climático sobre la biota. Trabajo colaborativo que busca proponer políticas de conservación y gobernanza para la Antártica, el océano Austral y las regiones subantárticas, así como sensibilizar y comunicar a un público amplio sobre las amenazas que enfrentan estos ecosistemas.

El Instituto Milenio BASE pertenece a la Iniciativa Científica Milenio, un programa de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Chile. Más información en https://www.institutobase.cl 

 

Fotografías: Municipalidad de Huechuraba e Instituto Milenio BASE

El muestreo buscó dar con plantas del género Deschampsia (izquierda) y Baccharis (derecha). 

La expedición subantártica tuvo como objetivo dar con dos géneros de plantas que juegan un rol ecológico importante y que son fundamentales para el estudio del cambio climático en ambientes australes: Deschampsia y Baccharis.

Liderada por el Dr. Pablo Guerrero, académico de la Universidad de Concepción (UdeC) e investigador del Instituto Milenio BASE y del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), y por el Dr. Gastón Carvallo de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) y del IEB, la exploración subantártica abarcó los alrededores de la comuna de Torres de Paine, isla Grande de Tierra del Fuego y cerro Mirador en la ciudad de Punta Arenas.

“Se suele creer que lugares de climas extremos, como la región de Magallanes, tienen poca diversidad de plantas, pero no es así, la flora de la zona es muy heterogénea y se encuentra distribuida en diversos ambientes”, señaló el Dr. Pablo Guerrero. Durante siete días, los académicos buscaron especies del pasto Deschampsia y del arbusto Baccharis, dos plantas cuyo rol es clave para entender el impacto que el cambio global tiene sobre los ecosistemas subantárticos.

Torres del Paine, isla Tierra del Fuego y cerro Mirador en Punta Arenas, fueron los principales puntos de muestreo.

El recorrido partió desde la comuna de Torres del Paine en la provincia de Última Esperanza, continuó por la Reserva Karukinka y alrededores en isla Grande Tierra del Fuego y finalizó en el cerro Mirador de Punta Arenas. Con más de 200 puntos de muestreo, las especies Deschampsia antarctica y Baccharis magellanica fueron la más importantes dentro de sus respectivos géneros, dentro de la región monitoreada.

“Parece un pasto común de la región de Magallanes, pero si miras con detalle notarás que sus hojas son más finas y alborotadas”, explicó el Dr. Pablo Guerrero, al referirse a la apariencia del llamado pasto antártico, D.  antarctica. Este puede ser encontrado desde la región de Magallanes hasta la península del continente helado; creciendo en zonas de deshielo y suelos rocosos, está adaptada para sobrevivir en condiciones de frío extremo, tolerando temperaturas incluso debajo de los -20° C.

“El ambiente subantártico se caracteriza por poseer una gran extensión en términos de superficie con bastante heterogeneidad de ambientes, dentro de los cuales destaca el de alta montaña que se asemeja bastante a las condiciones de la Antártica marítima. Es en este ambiente de alta montaña donde encontramos D. antarctica”, señala el director del Laboratorio de Biogeografía, Macro-evolución y Sistemática (BIOMAS), Dr. Pablo Guerrero.

D. antarctica, conocida como pasto antártico, puede encontrarse desde la región de Magallanes hasta la península del continente helado.

Tras la recolección de ejemplares de D. antarctica, el equipo estudiará cómo estas plantas reaccionan a nivel molecular frente a los cambios del ambiente, mediante la caracterización de su ARN, una molécula que permite inferir qué está ocurriendo dentro de la planta y qué genes están activos en ese momento. De manera complementaria, en terreno se realizó la caracterización fenológica de las distintas poblaciones muestreadas, con el fin de determinar la etapa de desarrollo en la que se encontraban al momento del muestreo y así interpretar adecuadamente los resultados.

Este trabajo se fortalece con el trabajo que desarrollan estudiantes de pregrado, magíster y doctorado del laboratorio BIOMAS de la UdeC.

En el caso de la especie B. magellanica, su distribución en Chile continental es mucho más amplia que D. antarctica, abarcando desde la región del Maule hasta la región de Magallanes. Este arbusto, usualmente es encontrado en sectores expuestos al viento, puede medir desde los 30 centímetros hasta 1 metro de alto.

La recolección de muestras de B. magellanica complementa el trabajo que desarrolla el estudiante de doctorado, Arón Cádiz Véliz, junto al Dr. Pablo Guerrero, en el Laboratorio BIOMAS de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la UdeC. Este estudio busca analizar el efecto de los hábitats fríos y áridos sobre la expansión biogeográfica, la diversificación y la evolución de los rasgos funcionales en el género Baccharis (Asteraceae).

 En coordinación con las campañas desarrolladas en la región de Magallanes, las estudiantes de la UdeC y del Instituto Milenio BASE, Javiera Madariaga (Biología) y Catalina Escobar (Magíster) realizaron muestreos sincrónicos en diversas islas de la Península Antártica. Este enfoque comparativo, implementado bajo un marco espacial y temporal equivalente, permite evaluar diferencias en los genotipos y en las respuestas biológicas de D. antarctica entre poblaciones subantárticas y antárticas.

El Dr. Pablo Guerreo (derecha) y el Dr. Gastón Carvallo (izquierda) han trabajo de forma colaborativa durante más de diez años.

Deschampsia antarctica, un trabajo interdisciplinario

La colaboración entre el Dr. Pablo Guerrero y el Dr. Gastón Carvallo es de larga data, más de diez años trabajando en conjunto en estudios sobre ecología y evolución de plantas a lo largo de Chile. “Nuestros primeros trabajos fueron en el Atacama y ahora en la zona subantártica, centrándonos en entender procesos evolutivos y reproductivos”, indica el experto en reproducción vegetal, Dr. Gastón Carvallo.

“Uno de los factores más importantes para entender la evolución y la distribución de las plantas tiene que ver con su sistema de reproducción. Nuestro objetivo es conocer cómo se reproduce Deschampsia antarctica en el continente, ya que podría presentar una estrategia de reproducción muy distinta a la que presenta en la Antártica donde las condiciones son más severas”, agrega el Dr. Carvallo.

En la expedición se desarrollaron más de 200 puntos de muestreo.

El trabajo con D. antarctica se enmarca en el modelo de investigación que el Dr. Pablo Guerrero dirige en el Instituto Milenio BASE, en la línea “Desplazamiento en la distribución y riesgo de extinción en la biota antártica y subantártica”. Según señala el académico UdeC, en colaboración con la Dra. Julieta Orlando, microbióloga de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile e investigadora del Instituto Milenio BASE, este trabajo también considerará análisis del microbioma de D. antarctica.

 Con la reciente expedición, el equipo busca aportar nueva evidencia sobre cómo las plantas australes están respondiendo al cambio global, fortaleciendo el conocimiento científico generado desde la ecorregión subantártica de Magallanes. Los resultados permitirán comprender mejor los procesos ecológicos, reproductivos y evolutivos que ocurren en el extremo sur, un territorio clave para predecir el futuro de la biodiversidad.

 

Por: Constanza Barrientos Soto

Fotos: Constanza Barrientos y Pablo Guerreo

La expedición del Crucero de Investigación Marina en Áreas Remotas 2026 (CIMAR 1 Antártica), a bordo del buque de la Armada de Chile, rompehielos Almirante Óscar Viel, explora el estrecho de Bransfield con alrededor de nueve proyectos a cargo de científicas y científicos de distintas áreas e instituciones.

Desde Punta Arenas zarpó el primer CIMAR rumbo a la Antártica, coincidiendo con el estreno del rompehielos Almirante Óscar Viel como plataforma científica. Proyectos en genómica, química, biología, oceanografía, entre otros, se estarán desarrollando durante las dos semanas de navegación por el estrecho de Bransfield. Una misión que cuenta con un equipo de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas (FCNO) de la Universidad de Concepción (UdeC).

El equipo científico busca conocer la distribución y abundancia del kril en el estrecho de Bransfield. Foto: Angie Díaz, Ramiro Riquelme y Bárbara Riquelme.

El objetivo principal del trabajo que realiza el equipo del Departamento de Zoología de la FCNO es determinar la distribución y abundancia del kril antártico, (Euphausia superba). La investigación es liderada por el académico de la UdeC, el Dr. Ramiro Riquelme, con el apoyo de la asistente de investigación Bárbara Riquelme y la participación de la Dra. Angie Díaz, investigadora del Instituto Milenio BASE y académica de la misma casa de estudio.

Las muestras están siendo colectadas mediante tres metodologías complementarias: “Arrastre con redes; sensoramiento remoto a partir de acústica y por roseta. Esta última está a cargo de la Dra. Angie Díaz, responsable del análisis genómico y del ADN ambiental”, explica el jefe del proyecto, investigador de Núcleo Milenio para el Estudio de la Desoxigenación en el Océano Pacífico Sur Oriental (DEOXS) y del Anillo Antártico DIPOLE, Dr. Ramiro Riquelme.

Dra. Angie Díaz, investigadora principal del Instituto Milenio BASE con el rompehielos Almirante Óscar Viel de fondo.

Parte de los objetivos principales del Instituto Milenio BASE es conocer y describir los ecosistemas que podemos encontrar en zona antártica y subantártica”, señala la Dra. Angie Díaz. Esta investigación se centra en una especie clave para la trama trófica del océano Austral, Euphausia superba. “En ese sentido, estamos incorporando un modelo de estudio a escala mundial que acopla la parte genómica con múltiples datos oceanográficos, lo que permitirá hacer una caracterización más fina de la especie y de sus variables ambientales”, agrega la investigadora.

El primer CIMAR Antártico

El programa de Cruceros de Investigación Marina en Áreas Remotas (CIMAR) se inició en 1995 como una iniciativa del Comité Oceanográfico Nacional (CONA) y del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA). Desde entonces, ha recorrido fiordos y canales australes, además de territorios insulares como Isla de Pascua y el Archipiélago Juan Fernández, con el propósito de ampliar el conocimiento científico sobre zonas oceánicas de difícil acceso para el país. Este 2026, el programa marca un nuevo hito al realizar, por primera vez, una expedición dirigida al sexto continente.

Por medio de rosetas, colectan muestras de agua a profundidades de 200, 100 y 50 metros, para ADN ambiental y estudio de kril. En la foto, la Dra. Angie Díaz con Patricia Álvares, asesora científica.

El jefe de crucero CIMAR 1 Antártica, teniente primero Alejandro Maraboli-Quezada, indica que el principal objetivo de esta comisión es “poner a prueba las capacidades del buque para realizar investigaciones en la Antártica, lo que representa un gran desafío. Al ser su primera misión, queremos observar cómo se comporta, cómo responde la dotación y si cumple con las expectativas de los científicos y sus proyectos”. Esta expedición marca el estreno del rompehielos con fines científicos, el cual cuenta con amplios espacios, laboratorios especializados y equipamiento para el desarrollo de investigación en terreno. 

Desde la Armada de Chile, el comandante en jefe de la Tercera Zona Naval, Juan Soto Herrera, expresa el compromiso de la institución con la ciencia: “Esta comisión, particularmente, lleva un grupo bien variado de científicos y académicos de distintas universidades de nuestro país, que van a llevar adelante aproximadamente nueve proyectos diferentes en relación con química, física, geografía y geología del mar y del fondo marino. Todo eso para conocer aún más todo nuestro territorio antártico y cimentar nuevos antecedentes para la proyección del área protegida”, comenta.

Los equipos científicos utilizan los laboratorios y tecnologías del buque para la mantención y análisis de las muestras a bordo.

Una expedición interdisciplinaria y colaborativa

La expedición tendrá una duración aproximada de dos semanas y se encuentra recorriendo distintos puntos del estrecho de Bransfield, incluidos dos montes submarinos. El Dr. Leonardo Castro Cifuentes, académico de la Universidad de Concepción, está a cargo como jefe del grupo científico del CIMAR, integrado por cerca de una veintena de investigadores e investigadoras provenientes de distintas instituciones y áreas del conocimiento.

Desde su experiencia, la colaboración es una práctica habitual en el ámbito científico: “En oceanografía, normalmente debemos trabajar en colaboración con otras instituciones, porque no todos contamos con los mismos equipos y la experticia varía entre cada institución. Una variedad de miradas que enriquece el trabajo en terreno”, señala. En la Antártica, agrega, donde aún son pocos los equipos que desarrollan investigación, resulta clave compartir los resultados con la comunidad científica internacional y así contribuir a consolidar la presencia de Chile en el territorio.

El comandante en jefe de la Tercera Zona Naval, Juan Soto Herrera, se hizo presente antes del zarpe para dirigir unas palabras al equipo científico.

Por su parte, el jefe de la Tercera Zona Naval destaca el nivel de colaboración que implica la expedición: “En la Marina creemos profundamente en el trabajo en equipo y en el esfuerzo interagencial. Ninguna iniciativa de esta magnitud, a nivel estatal, es posible con un solo actor. En ese sentido, consideramos a este amplio equipo de científicos como parte de nuestra dotación: intercambiaremos apreciaciones, evaluaremos reacciones y propondremos mejoras al proyecto, con el objetivo de fortalecer la presencia soberana de nuestro país en la Antártica desde la ciencia”.

La iniciativa CIMAR es fruto del esfuerzo mancomunado entre el SHOA, el CONA, la comunidad científica y distintos organismos del Estado, como el Ministerio de Defensa Nacional, el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, el Instituto Antártico Chileno y la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, con el objetivo de contribuir al conocimiento oceánico. 

 

Por: Antonieta Mackenzie, Instituto Milenio BASE

Fotografías: Instituto Milenio BASE / Constanza Barrientos 

A una década del mayor evento de mortalidad registrado de la especie Balaenoptera borealis, equipos científicos mantienen expediciones colaborativas en el área para analizar muestras biológicas y profundizar en la estructura poblacional y ecológica de la ballena sei.

Restos óseos de ballena varada en golfo de Penas. Foto: Francisca Rodríguez, investigadora doctoral de la U. Chile, Instituto Milenio BASE y co-investigadora en estudios realizados en la zona.

El golfo de Penas, en la región de Aysén, se ha convertido en un territorio estratégico para la investigación de cetáceos en el sur de Chile. El hallazgo, en 2015, de más de 300 ballenas sei (Balaenoptera borealis) varadas en sus alrededores- el mayor evento de mortalidad de ballenas registrado a nivel mundial– ha permitido acceder a muestras biológicas que, en condiciones normales, son extremadamente difíciles de obtener, abriendo nuevas oportunidades para la investigación científica.

A raíz de este evento, diversos equipos llegaron al golfo de Penas con el propósito de investigar el varamiento masivo formulando preguntas sobre la biología, ecología y estructura poblacional de los cetáceos de la zona. Desde entonces, el trabajo en el área se ha caracterizado por la colaboración interdisciplinaria entre instituciones nacionales e internacionales, como Patagonia Projects, Universidad de Chile (U. Chile), Instituto Milenio BASE, Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA), Universidad Austral de Chile, Instituto de Fomento Pesquero, Universidad de Giessen, Universidad de Erlangen, entre otras, consolidando al golfo como un verdadero laboratorio natural. 

La Dra. María José Pérez Álvarez es académica de la Facultad de Ciencias U. Chile e investigadora del Instituto Milenio BASE y del Centro de Investigación Eutropia.

“Cuando ocurrió el varamiento masivo trabajamos con muestras de los tejidos de los cadáveres para identificar la especie, en el Laboratorio de Ecología Molecular liderado por el Dr. Elie Poulin en la Universidad de Chile”, señala la Dra. María José Pérez Álvarez, directora del Laboratorio de Ecología y Conservación de Mamíferos Marinos (LECOMM) de la Facultad de Ciencias de la U. Chile. “Posteriormente nos dedicamos a estudios filogeográficos, comparando cómo estas poblaciones se relacionan con otras poblaciones de ballenas sei en el mundo”, agrega la también investigadora del Instituto Milenio BASE y el Centro de Investigación Eutropia.

“Hoy, junto a Patagonia Projects, CEAZA y otras instituciones, llevamos años colaborando en nuestras investigaciones”, dice la Dra. María José Pérez Álvarez. “El objetivo de nuestro laboratorio y del Instituto Milenio BASE es monitorear nuevas mortalidades y, en caso de ocurrir, tomar muestras de piel y hueso para análisis genéticos. Esto permite identificar especies y evaluar la estructura social y el parentesco entre individuos”.

Durante un mes y medio, Fernando Moya, investigador doctoral U. Chile e Instituto Milenio BASE, se embarcó junto a Patagonia Projects en el golfo de Penas. Foto: Fernando Moya

Una de las más recientes expediciones al golfo de Penas se realizó a finales de 2025 y contó con la participación del investigador doctoral de la Facultad de Ciencias U. Chile y del Instituto Milenio BASE, Fernando Moya. Durante un mes y medio, se embarcó junto a Patagonia Projects con el fin de obtener piel y grasa de las ballenas varadas para análisis genético e identificación, muestrear soplos de ballenas mediante drones para posteriores análisis de microbioma, y realizar monitoreo con equipos ROV. Estos son robots submarinos que permiten visualizar el fondo marino y ayudan a rescatar hidrófonos, aparatos importantes que registran las vocalizaciones de estos cetáceos.

“Navegar por el golfo de Penas es, sin duda, todo un desafío: vientos persistentes, un clima extremo y un mar que pone a prueba cada investigación. Un lugar de fuertes corrientes y olas de más de tres metros, pero también de un inmenso valor para comprender y proteger la biodiversidad”, expresa Fernando Moya tras su participación en la expedición. 

Colaboración e interdisciplina 

El golfo de Penas se ha consolidado como un ejemplo de investigación colaborativa y de largo plazo. Según el Dr. Carlos Olavarría, director ejecutivo de CEAZA, “este programa comenzó tras el varamiento y mortandad más grande registrado de ballenas en el mundo, cuando más de 300 individuos de ballena sei fueron encontrados en las costas del golfo. Este evento gatilló diversas investigaciones que dieron inicio a Patagonia Projects, un programa que busca comprender mejor la relación entre las ballenas y el ecosistema del sector mediante distintas metodologías y técnicas”.

Desde Patagonia Projects ofrecen sus plataformas de forma gratuita para la ciencia que se desarrolla en la zona. Foto: Fernando Moya

El monitoreo en el golfo se realiza de manera periódica, con visitas aproximadamente dos veces al año, combinando observaciones visuales, seguimiento de vocalizaciones mediante hidrófonos y análisis de muestras biológicas de animales fallecidos. “Nuestro objetivo es entender la dinámica de las poblaciones de cetáceos, registrar la presencia de distintas especies y relacionar esta información con el ecosistema del golfo de Penas”, agrega Olavarría.

En este contexto, la Dra. Vreni Häussermann, académica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), destaca que el golfo es un lugar excepcional para el estudio de grandes cetáceos, “no solo por la presencia de varias especies, sino porque cada año se congregan allí en gran número. Gracias a la colaboración con Patagonia Project y otras instituciones, hemos recolectado datos de largo plazo que siguen creciendo, fomentando la participación de nuevos científicos y asegurando que la información sea compartida y utilizada con fines de conservación”.

Un enfoque interdisciplinario que permite investigar las ballenas desde diferentes perspectivas-  estudios genéticos, biológicos y ecológicos-, promoviendo la cooperación entre instituciones y la formación de nuevos científicos y científicas. El golfo de Penas se consolida como un laboratorio natural de referencia para la investigación de estos grandes cetáceos.

 

Por: Antonieta Mackenzie y Constanza Barrientos

Foto portada: Mette Hesselholt Henne Hansen. Puedes acceder a la fotografía en INaturalist aquí.  

 

 

La Dra. Julieta Orlando dictará la charla magistral “La Antártica oculta en un planeta que cambia” el jueves 15 de enero de 2026. Foto: Juan Carlos Patiño

En esta nueva versión, que celebra 15 años de trayectoria del principal encuentro de divulgación científica de Latinoamérica, dos instituciones de la ciencia ciudadana y la sociedad civil se sumarán a un stand de divulgación científica que compartirá los principales hallazgos de la ciencia antártica entre el 12 y el 17 de enero de 2026 en el Centro Cultural CEINA, en Santiago.

Bajo el lema “Humanidad, ¿hacia dónde vamos?”, la nueva edición del Congreso Futuro invita a reflexionar sobre los desafíos globales asociados a la ciencia, la tecnología, el medioambiente, la cultura y la democracia, en un contexto de profundas transformaciones sociales y ambientales. Por segundo año, el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE) confirmó su participación en este emblemático encuentro de divulgación científica a través de una charla magistral.

Por segundo año, el Instituto Milenio BASE se suma con stand de divulgación colaborativo al evento. Foto: Stand BASE y 1000 Genomas en Congreso Futuro 2025

Con la conferencia: “La Antártica oculta en un planeta que cambia”, la Dra. Julieta Orlando (Universidad de Chile/SOMICH/Instituto Milenio BASE) explorará el mundo invisible del continente helado;  microorganismos y procesos biogeoquímicos que sostienen la vida polar, reflexionando sobre un cambio de perspectiva para “mirar más allá de la superficie del hielo y comprender cómo lo micro afecta lo inmenso, y cómo ese conocimiento es clave para construir respuestas más eficaces frente a los desafíos actuales”, señala.

La conferencia se realizará el jueves 15 de enero de 2026, a las 13:20 en el bloque 25; “Descifrar la inmensidad”. Reserva de entradas en https://www.passline.com/sitio-evento/congreso-futuro-2026-451515 

Divulgación científica colaborativa

Acercar los conocimientos polares, con una mirada interdisciplinaria a las y los asistentes es el objetivo de la alianza colaborativa. Foto: Stand BASE y 1000 Genomas en Congreso Futuro 2025

Con el objetivo de acercar los conocimientos polares, con una mirada interdisciplinaria, a las y los asistentes de Congreso Futuro, el Instituto Milenio BASE realizó una alianza colaborativa con APECS Chile: la Asociación de Jóvenes Científicos Polares (APECS, por sus siglas en inglés), la Fundación Coalición de Jóvenes Antárticos Chile (AYC, por sus siglas en inglés) y el Programa de Estudios Antárticos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile (U-Antártica) a través de un stand de divulgación científica que estará presente durante toda la realización del congreso.

 “Como APECS Chile, como ONG de investigadores early career (carrera temprana), es muy importante poder participar en este tipo de instancias del Congreso Futuro junto al Instituto Milenio BASE. Para nosotros es muy importante que la ciudadanía conozca el trabajo que investigadores e investigadoras jóvenes polares estamos realizando y visualizando hacia el futuro, en materia de ciencia antártica, así como, cuáles son los desafíos que nosotros observamos en materia de formación en la academia, género y bienestar de la comunidad”, señala el Dr. Sebastián Rosenfeld, presidente de APECS Chile: “El hacer ciencia de calidad no solo conlleva tener a mentes brillantes, sino que también garantizarles un bienestar como individuos y en un entorno seguro”, advierte.

El “Stand polar de ciencia antártica y biodiversidad” estará desde el lunes 12 de enero hasta el viernes 16 de enero de 2026. Foto: Stand BASE y 1000 Genomas en Congreso Futuro 2025

Para la Coalición de Jóvenes Antárticos, colaborar con el Instituto Milenio BASE en espacios como Congreso Futuro es una oportunidad clave para fortalecer nuestro trabajo de divulgación y avanzar en uno de los objetivos que tenemos en común: la descentralización. Nuestra fundación nació en la región de Magallanes, profundamente vinculados al territorio subantártico, y hoy, gracias a esta alianza, hemos logrado extender nuestras redes y tener una presencia activa en la Región Metropolitana, conectando saberes, juventudes y territorios“, subraya su presidenta Constanza Barrientos.

Con el paso de los años, el Congreso del Futuro se ha consagrado como un hito en la realidad cultural chilena. Es un punto de encuentro entre los tomadores de decisión y quienes hacen ciencia, y al mismo tiempo hace una labor de difusión hacia los públicos más masivos de una gran importancia. Por eso, la presencia del Programa de Estudios Antárticos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, que trabajamos en coordinación y en conjunto con la línea de investigación sobre gobernanza del Instituto Milenio BASE, constituye un aporte a la discusión de los temas más relevantes sobre el gobierno del sexto continente”, comentó el Dr. Luis Valentín Ferrada, doctor en derecho, académico de la Facultad de Derecho U. Chile e investigador principal del Instituto Milenio BASE.

El “Stand polar de ciencia antártica y biodiversidad” estará con actividades, concursos y material educativo del lunes 12 al viernes 16 de enero de 2026, de 10:00 a 17:00 horas. Más información en https://www.instagram.com/mileniobase

“Humanidad, ¿hacia dónde vamos?” es el lema que enmarca las actividades del Congreso Futuro 2026. Foto: Stand BASE y 1000 Genomas en Congreso Futuro 2025

En 2024, la conferencia “Genomas como herramientas para comprender la biodiversidad” fue realizada por la Dra. Juliana Vianna (UNAB/CRG/Instituto Milenio BASE), sumado al estudio de genoma de dos especies en peligro de extinción en Rapa Nui. La coordinadora nacional del Proyecto 1000 Genomas, ha compartido su experiencia antártica en el estudio de genes de pingüinos, y su rol como conservadores de la biodiversidad.

El Congreso Futuro 2026 se realizará entre lunes 12 y el sábado 17 de enero de 2026, con actividades presenciales en el Centro Cultural CEINA (Arturo Prat #33, Santiago) y una programación descentralizada que se desplegará en todas las regiones del país, además de transmisiones internacionales. La edición conmemorativa por los 15 años del evento reafirma su carácter gratuito, abierto y accesible, consolidándolo como un espacio clave de encuentro entre el conocimiento científico y la ciudadanía. Más información en https://congresofuturo.cl/

 

Fotografías y texto: Instituto Milenio BASE

La iniciativa, promovida por el Proyecto Nodo Laboratorio Natural Antártico (ANID), busca integrar transversalmente el conocimiento antártico en la educación superior nacional. Este convenio marca el inicio de un proceso histórico que culminará en diciembre de 2025 con una firma solemne en la Antártica.

Santiago, 28 de agosto de 2025.– En el marco de la sesión mensual del Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH) se aprobó el Convenio Marco de Colaboración entre dicha institución y el Instituto Antártico Chileno (INACH), un hito que da vida a la Alianza Interuniversitaria Chile Antártico (AICA).

El Director nacional del INACH, Gino Casassa Rogazinski (izquierda), y el vicepresidente ejecutivo del CRUCH, Emilio Rodríguez Ponce (derecha). Foto: I. Milenio BASE / N. Politis.

El acuerdo fue suscrito por el director nacional del INACH, Gino Casassa Rogazinski, y el vicepresidente ejecutivo del CRUCH, Emilio Rodríguez Ponce, quienes destacaron el carácter histórico y estratégico de esta alianza para el futuro de la formación universitaria y la investigación en torno al Continente Blanco.

El convenio surge a partir de la iniciativa del Proyecto Nodo Laboratorio Natural Antártico, financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), que dirige el INACH en conjunto a la Universidad de Magallanes (UMAG), la Universidad Austral de Chile (UACh) y el Instituto Milenio BASE. Este convenio establece las bases de cooperación entre las universidades pertenecientes al CRUCH y el INACH, con objeto de integrar transversalmente el conocimiento antártico en la educación superior chilena, fomentar la docencia, la investigación y la extensión en materias polares, y contribuir a la formación de profesionales que enfrenten los desafíos que representa la Antártica. Asimismo, se busca fortalecer la inserción de jóvenes investigadores e investigadoras y consolidar la identidad antártica nacional, en concordancia con la misión de Chile como país reclamante y puerta de entrada al continente austral.

La Alianza Interuniversitaria Chile Antártico (AICA), enmarcada en la Política Antártica Nacional 2024, busca consolidar la identidad antártica del país en coherencia con su rol geopolítico, científico y ambiental. Su propósito es también formar profesionales capacitados para enfrentar los desafíos antárticos y climáticos, impulsar la inserción de jóvenes investigadores e investigadoras en la ciencia polar, y visibilizar a Chile como un referente en investigación, cooperación internacional y diplomacia climática.

El Proyecto Nodo Laboratorio Natural Antártico está integrado por INACH, UMAG, UACH y el Instituto Mileno BASE. Foto: I. Milenio BASE / N. Politis.

El director nacional del INACH, Gino Casassa Rogazinski, señaló que “la firma de este Convenio Marco constituye un hito histórico, que llevamos a cabo junto al CRUCH y donde el Nodo Antártico juega un papel crucial, como un proyecto que se ha encargado de difundir el tema antártico en todos los niveles y que en esta ocasión, nos lleva a un nivel académico, que convoca a 30 universidades, y que nos lleva a realizar actividades específicas que se irán definiendo en adelante”.

Por su parte, el vicepresidente ejecutivo del CRUCH, Emilio Rodríguez Ponce, sostuvo que “valoramos este convenio que instituye la AICA para llegar transversalmente al conocimiento antártico. Sin duda, este acuerdo es un ejemplo de colaboración entre organismos públicos, como lo son el CRUCH y el INACH, que ponen sus capacidades al servicio del país”, comenta el académico.

En la ceremonia, la doctora Pamela Santibáñez Ávila, académica de la UMAG y coordinadora CTCI del Nodo Antártico, destacó en su presentación la necesidad de convocar este convenio y la importancia de una cooperación interuniversitaria que incorpore la Antártica en todas las áreas del conocimiento.

A su vez, la doctora Leyla Cárdenas Tavie, decana de la Facultad de Ciencias de la UACh y coordinadora de vinculación del Nodo, enfatizó que “esta alianza marca el inicio de una colaboración que esperamos impacte en la formación de los profesionales de nuestro país, entregando un sello antártico que valide el vínculo chileno-antártico”. La académica, además, destaca el rol articulador del NODO Laboratorio Natural Antártico en esta iniciativa, “demostrando el compromiso que tienen sus instituciones integrantes (INACH, UMAG, UACh y BASE) por convertir a la Antártica en el más importante laboratorio natural de Chile”.

Este convenio establece las bases de cooperación entre las universidades pertenecientes al CRUCH y el INACH, con objeto de integrar transversalmente el conocimiento antártico en la educación superior chilena. Foto: I. Milenio BASE / N. Politis.

El convenio también resalta el protagonismo del CRUCH: 83% de las y los investigadores antárticos, con proyectos antárticos entre 2014-2023 (583) pertenecen a instituciones del CRUCH y el 81% de las publicaciones científicas antárticas (1.750) entre 2009-2023 están vinculados a universidades de esta red. Entre 2019 y 2023, 17 instituciones del CRUCH han participado activamente en la generación de conocimiento con alta colaboración interuniversitaria con más de 10 publicaciones en conjunto demostrando un alto grado de colaboración en la generación de conocimiento antártico.

El AICA contempla como siguiente paso una consulta de adhesión entre universidades (septiembre-octubre 2025), la revisión de la misión, visión y ejes estratégicos de la AICA y, finalmente, la firma solemne en la Antártica en diciembre de 2025, que reunirá a las rectoras y los rectores de casas de estudios con programas antárticos.

El Convenio Marco CRUCH-INACH se proyecta como un instrumento estratégico para reforzar la vinculación entre las universidades del país y el quehacer científico que Chile desarrolla en la Antártica. Su implementación permitirá proyectar la Antártica como parte esencial de la identidad nacional y de la formación ciudadana, consolidando la Marca Chile Antártico: Saber, Identidad y Futuro.

 

Por: Proyecto Nodo Laboratorio Natural Antártico

Fotografías: Instituto Milenio BASE / Nadia Politis

La Iniciativa 1000 Genomas, liderada por el Instituto Milenio Centro de Regulación del Genoma (IM- CRG), invita a participar en el II Workshop Nacional Ciencia genómica para conservar la biodiversidad:El futuro está en el ADN, los días 23 y 24 de abril de 2025, en el Salón de Honor y la Sala Eloísa Díaz de la Casa Central de la Universidad de Chile.

Este evento reunirá a expertos nacionales e internacionales, estudiantes de postgrado, tomadores de decisión y representantes de organismos públicos para explorar los avances en genómica y su impacto directo en la conservación de la biodiversidad, el entendimiento del ADN de especies nativas y el desarrollo de soluciones en salud, bioeconomía y sostenibilidad.

¿Qué es el Proyecto 1000 Genomas?

El Proyecto 1000 Genomas es una iniciativa científica impulsada por el Instituto Milenio Centro de Regulación del Genoma (CRG) e integrada por proyectos de excelencia en todo el país, incluyendo los Institutos Milenio BASE, IMO e IBio, y centros como CMM, CHIC, ACCDiS e IEB, con el respaldo de nueve universidades chilenas.
Su misión es impulsar el conocimiento científico y la formación de capital humano en genómica para comprender la biodiversidad de Chile.

Destacados del Workshop

El programa contempla exposiciones magistrales, paneles de discusión interdisciplinarios, presentaciones de comités científicos y una sesión abierta de pósters, fomentando la colaboración entre la ciencia, la educación y las políticas públicas.

Conferencistas Internacionales:

  • Dr. Harris Lewin (EE.UU.) – Biólogo líder del Earth BioGenome Project (EBP), cuyo objetivo es secuenciar el ADN de todas las especies eucariotas conocidas. Profesor en Arizona State University, miembro de la National Academy of Sciences, y referente mundial en genómica comparada y evolución cromosómica.
  • Dr. Patrick Wincker (Francia) – Director del Genoscope, el Centro Nacional de Secuenciación Francés. Investigador destacado en genómica de ecosistemas y co-director del proyecto ATLASea, centrado en la biodiversidad marina. Miembro de EMBO y premiado por la Academia Francesa de Ciencias.

Detalles del evento:

Fecha: 23 y 24 de abril de 2025
Lugar: Salón de Honor y Sala Eloísa Díaz, Casa Central Universidad de Chile
Horario:
08:00 a 18:00 hrs
Más información: www.1000genomas.cl

“La genómica es una herramienta clave para entender cómo los organismos se adaptan a condiciones extremas y cómo podemos protegerlos frente a amenazas ambientales. El futuro está en el ADN”, señala la Dra. Vianna, coordinadora nacional de la Iniciativa 1000 Genomas, 

Este workshop será un hito para Chile y Latinoamérica, posicionando a la ciencia nacional como referente en genómica y conservación, y consolidando una comunidad científica y ciudadana comprometida con el futuro del planeta.

Link de inscripción: https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSfm2RXvvAJPcWIWTyc7oi12f_uD4cHbetD65_LiDynkGMyFMA/viewform

 

Fuente: Proyecto 1000 Genomas

Foto de portada: Mélanie Delleuze

El curso, dictado en modalidad híbrida, se realizará hasta el 02 de julio de 2025 en un trabajo impulsado por la Universidad de Concepción (UdeC), en colaboración con la Universidad de Chile (UCh), Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), Universidad Austral de Chile y Universidad de Magallanes (UMAG) para estudiantes de pregrado, magíster y doctorado.

Asistentes de Laboratorio de Ecología Molecular (LEM) U. Chile. Crédito: E. Poulin

Con estudiantes de Concepción, Punta Arenas y Santiago inició el curso “Ecosistemas Antárticos”, en su tercera versión. Resultado de un trabajo conjunto entre universidades chilenas y el Instituto de Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE) para estudiantes de pregrado, magíster y doctorado de cinco universidades chilenas.

A través de 14 sesiones, en modalidad híbrida y presencial en Concepción, se abordarán temáticas como “Origen y evolución biodiversidad”, “Introducción a procesos en biota”, “Patrones y procesos en la biota”, “Conservación de los ecosistemas”, “Influencia humana” y “Sistema de Tratado Antártico” con más de una decena expositoras y expositores.

“Este curso es un esfuerzo conjunto entre varias universidades, que son las instituciones albergantes del Instituto Milenio BASE, y busca poder compartir el conocimiento que estamos generando las distintas líneas de investigación en materias muy relevantes como la conservación, biodiversidad, gobernanza y ciencia para la toma de decisiones”, señala el Dr. Elie Poulin, académico de la Facultad de Ciencias Universidad de Chile y director del Instituto Milenio BASE.

El curso se realizará en modalidad híbrida hasta el 02 de julio de 2025. Crédito: N.Politis

“La Antártica está conectada con el mundo, y en la actualidad hay muchos equipos que están desarrollando investigación fundamental para la conservación de los ecosistemas. En esa línea, el poder compartir ese conocimiento con estudiantes en distinta formación y en diferentes universidades, es una relevante instancia de aprendizaje”, destaca la Dra. Angie Díaz Lorca, académica de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción, e investigadora del Laboratorio de Ecología Molecular Marina (LEMMAR) y del Instituto Milenio BASE. “Estamos felices que este nuevamente exista interés desde estudiantes y también asistentes que se sumaron como oyentes”, señala.

Las y los académicos participantes del curso son: Dra. Laura Farías (UdeC), Dr. Lohengrin Cavieres (UdeC), Dr. Erasmo Macaya (UdeC), Dr. Pablo Guerrero (UdeC/IEB/BASE), Dra. Julieta Orlando (UCh/BASE), Dr. Luis Valentín Ferrada (UCh/BASE), Dra. Juliana Vianna (PUC/CRG/BASE) Dr. Luis Vargas-Chacoff (UACH/IDEAL/BASE), Dr. Claudio González-Wevar (UACh/IDEAL/BASE), Dra. Andrea Piñones (UACh), Dra. Tamara Contador (UMAG/CHIC/INVASAL/BASE) y Dr. César Cárdenas (INACH/BASE) y acompañarán a las y los estudiantes durante las sesiones del curso.

Para consultas, se puede tomar contacto con la coordinadora del curso, Dra. Angie Díaz Lorca, al correo: angiediaz@udec.cl 


Curso “Ecosistemas Antárticos”

  • Período: Desde 26 marzo a 02 julio 2025
  • Horario: De 15:15 a 18:00 horas
  • Concepción: Sala Minera Escondida. Segundo piso Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción
  • Otras ciudades: Híbrido previa inscripción a coordinación académica

Dirigido a:

  • Doctorado en Sistemática y Biodiversidad – UdeC
  • Magíster en Ciencias con Mención en Zoología – UdeC
  • Carreras de Biología, Biología Marina e Ingeniería en Biotecnología Marina y Acuicultura – UdeC
  • Doctorado en Ciencias mención en Ecología y Biología – UCh
  • Doctorado en Ciencias Antárticas y Subantárticas – UMAG
  • Escuela de Graduados – UACh

 

 

 

 

Por: Benjamín Groff y Nadia Politis

Fotografías: Elie Poulin, Camina Neder y Catalina Marín