Aves adorables, navegantes del hielo, o carismáticas especies ícono del continente antártico. Como cada año, el Día Mundial del Pingüino se conmemora un 25 de abril como una fecha que busca concienciar sobre la importancia de la conservación de estas aves marinas. Estudios científicos que se encuentran analizando los datos obtenidos en las recientes expediciones antárticas que desde Chile promueven el trabajo colaborativo y la investigación polar para comprender y mitigar los riesgos asociados a las enfermedades aviares en la región. Grupos de investigación del Instituto Milenio BASE, la Pontificia Universidad Católica de Chile, Universidad de Chile, Universidad Austral de Chile y el Instituto Antártico Chileno (INACH) regresan luego de prolongadas expediciones en terreno y analizan datos sobre las aves más emblemáticas del continente blanco. Vigilancia epidemiológica y protocolos de bioseguridad reforzados buscan seguir estudiando Influenza Aviar Altamente Patógena en el territorio.

Desde el Laboratorio Biodiversidad Molecular UC, perteneciente a la Facultad de Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC), liderado por la Dra. Juliana Vianna (UC/CRG/BASE/Lili), destacan a los pingüinos como modelos de estudio únicos debido a su papel crucial papel comprender sus adaptaciones al entorno en un contexto de cambio climático: “Al igual que otras aves marinas, los pingüinos son bioindicadores clave de la salud de los océanos”, señala la Dra. Fabiola León (UC/CRG/BASE), especialista en conservación biológica y bioinformática. “Los pingüinos desempeñan un rol fundamental como ingenieros ecosistémicos, influyendo en la dinámica de su entorno y contribuyendo a la estabilidad de los hábitats marinos”, advierte.

Paisaje antártico. Crédito:Eduardo Pizarro

Fabiola León, doctora en Ciencias con mención en Zoología, se enfoque en estudiar las características genómicas de los pingüinos, analizando cómo sus genes responden a diversas presiones ambientales. Esto, con el objetivo de comprender cómo estas aves se adaptan a diferentes condiciones de temperatura, hielo y alimento, que varían según la especie y la región en la que habitan: “Esta foco es particularmente relevante tanto para los pingüinos antárticos como para las especies más temperadas, como los pingüinos del género Spheniscus, incluidos los pingüinos de Humboldt, que viven en regiones donde las presiones antropogénicas, como la sobrepesca, la contaminación, y la pérdida de hábitats, están afectando gravemente su supervivencia”, señala.

Resistencia o susceptibilidad de los pingüinos ante Influenza Aviar, que es estudiada desde un enfoque genómico por la científica Claudia Ulloa Contreras (UC/CRG/BASE), especialista en manejo e investigación de fauna silvestre. Como parte de sus estudios de doctorado, la investigadora destaca el rol del “forrajeo” de pingüinos en la Antártica. Es decir, al comportamiento de búsqueda y obtención de alimento que realizan las distintas especies para sobrevivir en un entorno extremadamente frío y con recursos limitados y estacionales: “El estudio, en el cual estamos trabajando, contempla dos años de medición en puntos como isla Kopaitic -en cercanías a la base O´Higgins del Ejército de Chile- y en punta Armonía -en isla Nelson”, destaca.

De izquierda a derecha, Carolina Marquez, Claudia Ulloa y La Dra. Fabiola Leon. Credito: Constanza Barrientos

Trabajo que también contempla una la segunda línea de investigación, vinculada a la detección de influenza H5N1 en la Antártica. Cepa del virus de la influenza aviar altamente patógena (IAAP), específicamente del subtipo H5N1 de la rama 2.3.4.4b, que ha estado circulando globalmente en aves desde 2020-2021, aclara: “Primero identificamos el virus y después identificamos qué genes -de esas poblaciones- están participando, o influyendo, en que estas aves sean más o menos resistentes a la infección por influenza. Por ejemplo, ahora tenemos estos nuevos registros de skuas y queremos saber por qué estas aves están siendo tan afectadas. La temporada anterior vimos pingüinos, pero no con tanta afectación como estas aves… ¿Los pingüinos se han adaptado al virus? Ese tipo de preguntas estoy haciendo a través de la genética de poblaciones”, puntualiza Ulloa. Colaboración que también se realiza con los científicos Dr. Luis Vargas Chacoff (UACh/IDEAL/BASE) y Daniela Nualart (UACh/BASE).

La referencia de la experta en manejo y muestreo biológico de fauna silvestre, es en alusión a los primeros registros de mortalidad de skuas por gripe aviar altamente patógena en la Antártica. A principios de 2025. Equipos de investigación de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Instituto Milenio BASE, Instituto Milenio CRG e Instituto Antártico Chileno, revelaron niveles inusuales de mortalidad de las aves antárticas en su distribución más meridional – más allá del círculo polar antártico- producto del virus de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (H5N1) en la Antártica. El Registro más austral de la enfermedad registrado hasta la fecha, y pudiendo tener implicancias críticas para la conservación de la fauna marina en la región.

Drones para mapear pingüinos

Más al sur del país, desde Punta Arenas y Valdivia investigadores utilizan drones y rastreadores GPS para mapear colonias de pingüinos y monitorear el movimiento de las aves cuando se sumergen en el océano Austral. Es el caso del Dr. Lucas Krüger (INACH/BASE) y Albert Palomino (UACh/BASE) que además de tomar muestras de sangre y realizar registro de medidas morfológicas, trabajan en el monitoreo de nidos utilizando drones.

Pingüino Barbijo y cría en la Antártica. Crédito: Constanza Barrientos

Con más de diez campañas instalándose con campamentos en la Antártica, el Dr. Lucas Krüger se especializa en el estudio de ecología de aves marinas durante su período de reproducción: “En Antártica estos períodos oscilan entre noviembre y marzo, momento en los cuales es posible estudiarlos con mayor detalle. Nos situamos donde ellos se están reproduciendo, y por lo general son zonas lejanas a las bases antárticas, por lo que tenemos que acampar por largos períodos de tiempo”, puntualiza. Expedición que en su última realización superó los 30 días acampando en punta Armonía, ubicada en el lado oeste de isla Nelson en las islas Shetland del Sur.

Así, poder evaluar el efecto del cambio climático sobre los pingüinos, con énfasis en el pingüino barbijo (Pygoscelis antarcticus) ha sido parte de los objetivos del equipo, realizando estudios de parámetros como el éxito reproductivo, y el efecto de la topografía o los relieves sobre las colonias: “Las colonias más resguardadas están respondiendo de una manera, mientras que colonias más expuestas, de otra forma distinta”, dice Albert Palomino (UACh/BASE) investigador de doctorado de la Universidad Austral de Chile.

“A su vez, estamos realizando trabajos para la actualización de los tamaños poblacionales de distintas colonias de pygoscelidos, utilizando las fotos de drones para estimar los tamaños poblacionales”, señala el investigador Eduardo Pizarro (UC/CRG/BASE), también integrante del Laboratorio Biodiversidad Molecular UC y e integrante del último campamento antártico en la zona. Al señalar las colonias de pygoscélidos en la Antártica, Pizarro apunta a las agrupaciones de pingüinos del género Pygoscelis que se reproducen y viven en conjunto en áreas específicas del continente antártico y sus islas cercanas: “Estamos construyendo modelos de detección de objetos para realizar esta estimación con mayor precisión”, destaca.

Dr.Lucas Kruger y Eduardo Pizarro en Punta Armonía, Antártica Crédito: Gaspar Mejías

“Los pingüinos barbijo son muy especializados en alimentarse con kril antártico (Euphausia superba)”, señala Lucas Krüger, doctor en Biología con especialización en ecología marina. Ecología espacial, movimiento, cómo buscan alimento y cómo los factores ambientales afectan a las aves marinas, son parte de los objetivos en cada expedición: “Hemos empleado un conjunto de métodos que incluyen conteo local, conteo por imágenes por drones, rastreo de animales -para conocer cómo se mueven y cómo utilizan los distintos hábitats de la zona- y también el monitoreo de las condiciones locales para estudiar la topografía, vegetación y morfología del ambiente”, afirma.

“Entendiendo cada vez más cómo estas increíbles aves marinas son capaces de responder ante nuevas condiciones, podemos anticipar las amenazas derivadas del cambio climático, como el aumento de las temperaturas, la alteración de los patrones de hielo y la disminución de los recursos alimentarios”, reflexiona la Dra. Fabiola León. “Su bienestar refleja el estado general del ecosistema marino, lo que hace que su estudio nos proporcione información valiosa sobre los efectos del cambio climático y las actividades humanas en los océanos”, señala.

El Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, busca generar conocimiento científico de frontera y formar jóvenes investigadores en torno a la biodiversidad de los ecosistemas antárticos y subantárticos, con el fin de comprender, evaluar y predecir los efectos del cambio climático sobre la biota. A su vez, busca proponer políticas de conservación y gobernanza para la Antártica, el océano Austral y las regiones subantárticas, así como sensibilizar y comunicar a un público amplio sobre las amenazas que enfrentan estos ecosistemas. El Instituto Milenio BASE pertenece a la Iniciativa Científica Milenio, un programa de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Chile. Más información en https://www.institutobase.cl 

 

 

Por: Nadia Politis

Fotografías: Constanza Barrientos

La Convención para la Conservación de los Recursos Marinos Antárticos (Convención CRVMA) tiene como objetivo proteger la vida marina en el océano Austral, alrededor de la Antártica, promoviendo un uso sostenible y responsable de sus recursos a través de la cooperación internacional, diplomacia y decisiones basadas en la evidencia científica. Desde Chile, dos investigadores polares reflexionan desde la ciencia y la gobernanza en torno a los desafíos que enfrenta este régimen internacional.

En materia de conservación antártica, distintas convenciones y comisiones han buscado por años aunar esfuerzos para la protección de la biodiversidad. Por una parte, la Convención para la Conservación de los Recursos Marinos Antárticos, abreviada como “Convención CRVMA” es un tratado internacional, Parte del Sistema del Tratado Antártico (STA), que establece principios legales y científicos para la conservación y uso sostenible de los recursos marinos en el Océano Austral (alrededor de la Antártica). En tanto, la Comisión para la Conservación de los Recursos Marinos Antárticos, abreviada como “Comisión CRVMA” es un órgano de toma de decisiones creado por la Convención. La Comisión es un espacio donde los países miembros se reúnen cada año para aplicar y actualizar las normas del tratado, y está compuesta por representantes de los países miembros.

Lo cierto es, que independiente del lenguaje, por más de cuarenta años la “Convención CRVMA” (o “Convención CCAMLR” por sus siglas en inglés (Convention on the Conservation of Antarctic Marine Living Resources) busca abordar temáticas como la protección de los ecosistemas marinos del sur, qué actividades están permitidas (pesca, investigación), y cómo preservar especies claves como el kril, parte de la cadena trófica de la Antártica.

Chile es parte de los países miembros de la Comisión CRVMA, y a 43 años desde la entrada en vigor de la Convención CRVMA, desde Chile, los investigadores polares Dr. César Cárdenas (INACH/BASE) y Dr. Luis Valentín Ferrada (Derecho U. Chile/BASE) reflexionan desde la ciencia y la gobernanza en torno a los desafíos que la comisión internacional deberá enfrentar este 2025. Año de especial interés para la diplomacia científica.

 “Proteger la vida marina en el océano Austral, promoviendo un uso sostenible y responsable de sus recursos a través de la cooperación internacional, diplomacia, y decisiones basadas en la ciencia, es una herramienta fundamental con la cual contamos hace años. Y poder integrar estas instancias, es un verdadero honor para mí”, señala desde Punta Arenas el Dr. Cárdenas.

 En el año 2023 el Dr. César Cárdenas fue elegido como presidente del Comité Científico de la Comisión CRVMA en el marco de su cuadragésima segunda reunión que se llevaba a cabo en Australia. El investigador del Instituto Antártico Chileno y del Instituto Milenio BASE, ha coordinado previamente el Grupo de Trabajo de Seguimiento y Ordenación del Ecosistema, y en octubre de este año presidirá la 44ª reunión del Comité Científico de la Comisión CRVMA que se realizará en la ciudad de Hobart.

Dr. César Cárdenas y Dr. Luis Valentín Ferrada

 “Considero que este aniversario es un momento oportuno para resaltar la importancia de esta comisión en la preservación de los ecosistemas marinos y la regulación de las actividades pesqueras en un entorno cada vez más vulnerable al cambio climático, así como para reimpulsar la acción que hacemos al respecto, tal como el establecimiento de nuevas áreas marinas protegidas”, puntualiza el Dr. Ferrada, quien recientemente fue invitado por el presidente del Comité Científico de Investigación Antártica, SCAR (Scientific Committee on Antarctic Research) a integrar el Comité Científico Organizador de la próxima Conferencia Científica Abierta (OSC) del SCAR, que se realizará en la ciudad de Oslo, Noruega, entre el 10 y el 14 de agosto de 2026.

El abogado y también director del Programa de Estudios Antárticos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, es miembro del Comité Nacional de Investigaciones Antárticas (CNIA) 2025-2028 que trabaja en estrecha colaboración con INACH con la misión de planificar, orientar y coordinar las actividades científicas y técnicas que Chile lleva a cabo en la Antártica.

Acuerdo internacional de larga trayectoria

La Convención para la Conservación de los Recursos Marinos Antárticos (Convención CRVMA) es un acuerdo internacional adoptado en Australia en 1980, y que entró en vigor el 7 de abril de 1982, hace 43 años.

La Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CRVMA)  se aplica a todas las poblaciones antárticas de peces, moluscos, crustáceos y aves marinas que se encuentran al sur de la llamada “Convergencia Antártica”(también conocida como Frente Polar Antártico), es decir, una franja oceánica y natural ,  donde se encuentran las aguas frías del océano Austral con las más templadas del norte, siendo esta su limite biológico. Aunque esta frontera es móvil, la CRVMA utiliza una línea fija, definida por coordenadas geográficas, que busca representar lo mejor posible ese límite natural ¿Su relevancia? Las aguas frías del sur, que rodean el sexto continente, son más densas y ricas en nutrientes, y se fusionan con las aguas más cálidas del norte, generando una clave para la vida marina.

Comparativa: Convención CRVMA vs Comisión CRVMA. Fuente: Instituto Milenio BASE/CCAMLR

 

Cada año, el Comité Científico y los otros órganos de la Comisión CRVMA se reúnen para discutir los avances en las diversas materias y preparar los acuerdos que posteriormente son adoptados mediante “medidas de conservación” y “resoluciones”.

El Comité Científico cuenta con diferentes grupos de trabajo que se reúnen cada año. Aunque las reuniones se realizan exclusivamente en inglés, sus informes son traducidos a los otros idiomas reconocidos por el Tratado Antártico, tales como el francés, ruso y español.

La importancia de la Comisión CRVMA se encuentra en su capacidad para regular la explotación pesquera en aguas antárticas, previendo que las actividades humanas no amenacen la biodiversidad de la región. Además, promueve la cooperación y diplomacia internacional para enfrentar los desafíos que ha traído el cambio climático, generando acuerdos, protegiendo áreas marinas y tomando decisiones basadas en la ciencia. Más información sobre la Comisión CRVMA/ CAMLR Commission en https://www.ccamlr.org/

 

 

 

Por: Carolina Gajardo y Nadia Politis

Foto de portada: Dr. César Cárdenas

Se encuentran disponibles las bases del principal concurso nacional que permite a estudiantes y profesores conocer la Antártica. 

Desde el martes 1 de abril todos y todas las estudiantes de Chile pueden enviar sus propuestas de investigación para participar de la Feria Antártica Escolar (FAE) en su vigésima segunda versión. Las bases del concurso están disponibles en el sitio www.inach.cl/fae y las postulaciones estarán abiertas hasta el 27 de junio a las 23:49 horas de Magallanes.

La FAE es una instancia científica-escolar organizada por el Instituto Antártico Chileno (INACH) y desarrollada con aportes del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, que lleva a los equipos ganadores a una expedición en la Antártica para conocer y compartir con investigadoras e investigadores de la base “Profesor Julio Escudero”, en la isla Rey Jorge.

Constanza Jiménez, del área de Educación del INACH, agrega que “son veintidós años desde que llevamos a cabo esta importante instancia científica juvenil, donde estudiantes de todo el país tienen la posibilidad de conocer una puerta de entrada a la Antártica como Punta Arenas y que sus ganadores pueden llegar hasta el Continente Blanco y compartir con las y los investigadores que se encuentran en nuestra base Escudero y visitar estaciones vecinas de China, Corea del Sur, Uruguay o Rusia.”

Respecto a la postulación, Jiménez subraya que la postulación de las propuestas es solo a través de la plataforma que se implementó en el sitio web de la Feria Antártica Escolar www.inach.cl/fae, y es la única vía oficial que tienen los y las estudiantes y docentes de enseñanza media para participar de este concurso.

¿Quiénes pueden postular a esta iniciativa? 

Pueden hacerlo estudiantes de primero a cuarto medio, de establecimientos de todo el país y todo tipo de dependencia (científico-humanistas, técnico-profesionales, artísticos, etc.). Cada uno de los proyectos será evaluado y los quince mejores se trasladarán a Punta Arenas para defender su trabajo ante un jurado científico y uno ciudadano. Los tres mejores serán seleccionados para participar de la Expedición Antártica Escolar.

Para mayor información y bases de postulación al concurso, se invita a visitar el sitio web www.inach.cl/fae.

El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).

 

Fuente: INACH

Créditos foto de portada: Nadia Politis

 

La Iniciativa 1000 Genomas, liderada por el Instituto Milenio Centro de Regulación del Genoma (IM- CRG), invita a participar en el II Workshop Nacional Ciencia genómica para conservar la biodiversidad:El futuro está en el ADN, los días 23 y 24 de abril de 2025, en el Salón de Honor y la Sala Eloísa Díaz de la Casa Central de la Universidad de Chile.

Este evento reunirá a expertos nacionales e internacionales, estudiantes de postgrado, tomadores de decisión y representantes de organismos públicos para explorar los avances en genómica y su impacto directo en la conservación de la biodiversidad, el entendimiento del ADN de especies nativas y el desarrollo de soluciones en salud, bioeconomía y sostenibilidad.

¿Qué es el Proyecto 1000 Genomas?

El Proyecto 1000 Genomas es una iniciativa científica impulsada por el Instituto Milenio Centro de Regulación del Genoma (CRG) e integrada por proyectos de excelencia en todo el país, incluyendo los Institutos Milenio BASE, IMO e IBio, y centros como CMM, CHIC, ACCDiS e IEB, con el respaldo de nueve universidades chilenas.
Su misión es impulsar el conocimiento científico y la formación de capital humano en genómica para comprender la biodiversidad de Chile.

Destacados del Workshop

El programa contempla exposiciones magistrales, paneles de discusión interdisciplinarios, presentaciones de comités científicos y una sesión abierta de pósters, fomentando la colaboración entre la ciencia, la educación y las políticas públicas.

Conferencistas Internacionales:

  • Dr. Harris Lewin (EE.UU.) – Biólogo líder del Earth BioGenome Project (EBP), cuyo objetivo es secuenciar el ADN de todas las especies eucariotas conocidas. Profesor en Arizona State University, miembro de la National Academy of Sciences, y referente mundial en genómica comparada y evolución cromosómica.
  • Dr. Patrick Wincker (Francia) – Director del Genoscope, el Centro Nacional de Secuenciación Francés. Investigador destacado en genómica de ecosistemas y co-director del proyecto ATLASea, centrado en la biodiversidad marina. Miembro de EMBO y premiado por la Academia Francesa de Ciencias.

Detalles del evento:

Fecha: 23 y 24 de abril de 2025
Lugar: Salón de Honor y Sala Eloísa Díaz, Casa Central Universidad de Chile
Horario:
08:00 a 18:00 hrs
Más información: www.1000genomas.cl

“La genómica es una herramienta clave para entender cómo los organismos se adaptan a condiciones extremas y cómo podemos protegerlos frente a amenazas ambientales. El futuro está en el ADN”, señala la Dra. Vianna, coordinadora nacional de la Iniciativa 1000 Genomas, 

Este workshop será un hito para Chile y Latinoamérica, posicionando a la ciencia nacional como referente en genómica y conservación, y consolidando una comunidad científica y ciudadana comprometida con el futuro del planeta.

Link de inscripción: https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSfm2RXvvAJPcWIWTyc7oi12f_uD4cHbetD65_LiDynkGMyFMA/viewform

 

Fuente: Proyecto 1000 Genomas

Foto de portada: Mélanie Delleuze

El curso, dictado en modalidad híbrida, se realizará hasta el 02 de julio de 2025 en un trabajo impulsado por la Universidad de Concepción (UdeC), en colaboración con la Universidad de Chile (UCh), Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), Universidad Austral de Chile y Universidad de Magallanes (UMAG) para estudiantes de pregrado, magíster y doctorado.

Asistentes de Laboratorio de Ecología Molecular (LEM) U. Chile. Crédito: E. Poulin

Con estudiantes de Concepción, Punta Arenas y Santiago inició el curso “Ecosistemas Antárticos”, en su tercera versión. Resultado de un trabajo conjunto entre universidades chilenas y el Instituto de Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE) para estudiantes de pregrado, magíster y doctorado de cinco universidades chilenas.

A través de 14 sesiones, en modalidad híbrida y presencial en Concepción, se abordarán temáticas como “Origen y evolución biodiversidad”, “Introducción a procesos en biota”, “Patrones y procesos en la biota”, “Conservación de los ecosistemas”, “Influencia humana” y “Sistema de Tratado Antártico” con más de una decena expositoras y expositores.

“Este curso es un esfuerzo conjunto entre varias universidades, que son las instituciones albergantes del Instituto Milenio BASE, y busca poder compartir el conocimiento que estamos generando las distintas líneas de investigación en materias muy relevantes como la conservación, biodiversidad, gobernanza y ciencia para la toma de decisiones”, señala el Dr. Elie Poulin, académico de la Facultad de Ciencias Universidad de Chile y director del Instituto Milenio BASE.

El curso se realizará en modalidad híbrida hasta el 02 de julio de 2025. Crédito: N.Politis

“La Antártica está conectada con el mundo, y en la actualidad hay muchos equipos que están desarrollando investigación fundamental para la conservación de los ecosistemas. En esa línea, el poder compartir ese conocimiento con estudiantes en distinta formación y en diferentes universidades, es una relevante instancia de aprendizaje”, destaca la Dra. Angie Díaz Lorca, académica de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción, e investigadora del Laboratorio de Ecología Molecular Marina (LEMMAR) y del Instituto Milenio BASE. “Estamos felices que este nuevamente exista interés desde estudiantes y también asistentes que se sumaron como oyentes”, señala.

Las y los académicos participantes del curso son: Dra. Laura Farías (UdeC), Dr. Lohengrin Cavieres (UdeC), Dr. Erasmo Macaya (UdeC), Dr. Pablo Guerrero (UdeC/IEB/BASE), Dra. Julieta Orlando (UCh/BASE), Dr. Luis Valentín Ferrada (UCh/BASE), Dra. Juliana Vianna (PUC/CRG/BASE) Dr. Luis Vargas-Chacoff (UACH/IDEAL/BASE), Dr. Claudio González-Wevar (UACh/IDEAL/BASE), Dra. Andrea Piñones (UACh), Dra. Tamara Contador (UMAG/CHIC/INVASAL/BASE) y Dr. César Cárdenas (INACH/BASE) y acompañarán a las y los estudiantes durante las sesiones del curso.

Para consultas, se puede tomar contacto con la coordinadora del curso, Dra. Angie Díaz Lorca, al correo: angiediaz@udec.cl 


Curso “Ecosistemas Antárticos”

  • Período: Desde 26 marzo a 02 julio 2025
  • Horario: De 15:15 a 18:00 horas
  • Concepción: Sala Minera Escondida. Segundo piso Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción
  • Otras ciudades: Híbrido previa inscripción a coordinación académica

Dirigido a:

  • Doctorado en Sistemática y Biodiversidad – UdeC
  • Magíster en Ciencias con Mención en Zoología – UdeC
  • Carreras de Biología, Biología Marina e Ingeniería en Biotecnología Marina y Acuicultura – UdeC
  • Doctorado en Ciencias mención en Ecología y Biología – UCh
  • Doctorado en Ciencias Antárticas y Subantárticas – UMAG
  • Escuela de Graduados – UACh

 

 

 

 

Por: Benjamín Groff y Nadia Politis

Fotografías: Elie Poulin, Camina Neder y Catalina Marín

Microbiograma es el nombre de la propuesta que busca generar reflexión crítica sobre la Resistencia a los Antimicrobianos (AMR) mediante una experiencia educativa innovadora.

Equipo de investigación en terreno. De izquierda a derecha: Julieta Orlando, Camilo Berríos, André Barbet y Francisco Chávez.

A través de una actividad práctica y experimental, un equipo de investigación busca involucrar a estudiantes de secundaria en el estudio del microbioma y la resistencia antimicrobiana. Este enfoque fue desarrollado en un estudio liderado por el artista André Barbet y el académico de la Universidad de Chile (U. Chile) Andrés Marcoleta, en colaboración con un grupo de microbiólogos entre los que se encuentra la académica de la misma Universidad e investigadora del Instituto Milenio BASE, Dra. Julieta Orlando. La investigación titulada “Grabado Microbiano para la Enseñanza de la Acción y Resistencia Antimicrobiana”, propone una metodología interactiva que fusiona arte y ciencia para mejorar la enseñanza de la microbiología.

Explorando la microbiología a través del arte

La actividad educativa guía a los estudiantes a crear impresiones artísticas utilizando microorganismos pigmentados como tinta y soluciones antimicrobianas para controlar su crecimiento, proporcionando una oportunidad para explorar conceptos científicos fundamentales en dos sesiones de clases. “La resistencia a los antimicrobianos es un tema crucial que afecta la eficacia de los tratamientos con antibióticos y representa una grave amenaza para la salud pública. Educar a las nuevas generaciones sobre su uso responsable es vital”, afirma el Dr. Andrés Marcoleta, investigador del Laboratorio de Biología Estructural y Molecular (BEM) de la Universidad de Chile.

La actividad consta de dos sesiones de clases donde las y los estudiantes exploran conceptos científicos fundamentales.

En una primera sesión, las y los estudiantes inoculan un medio de cultivo con bacterias pigmentadas y utilizan una matriz de espuma de etilvinilacetato (goma EVA) para plasmar diseños sobre la superficie del medio. Luego, aplican soluciones antimicrobianas que bloquean el crecimiento bacteriano en ciertas áreas, generando un contraste visual.  De esta forma, se puede observar la eficacia de los antimicrobianos y entender su impacto en el desarrollo de las bacterias. De esta forma, se puede observar la eficacia de los antimicrobianos y entender su impacto en el desarrollo de las bacterias. Pero también introducir conceptos claves de microbiología y relevar el papel de los microorganismos en nuestra vida cotidiana”, señala la Dra. Julieta Orlando, investigadora del Laboratorio de Ecología Microbiana (LEMi), presidenta de la Sociedad de Microbiología de Chile (SOMICH) y directora Alterna del Instituto Milenio BASE. 

En una segunda sesión y tras una noche de incubación, los estudiantes observan los resultados, analizan cómo los antimicrobianos afectan el crecimiento microbiano y finalmente reflexionan sobre la posible aparición de resistencia, “un tema crítico en la salud pública”, indica el equipo de investigación.

La actividad educativa guía a los estudiantes a crear impresiones artísticas utilizando microorganismos pigmentados como tinta y soluciones antimicrobianas para controlar su crecimiento.

Conciencia sobre la resistencia antimicrobiana

Más allá de su impacto educativo, esta propuesta resalta el potencial del arte como herramienta para la enseñanza de la ciencia. Al combinar creatividad y experimentación, el microbiograma (en inglés, microbegraphy”) convierte el aprendizaje en una experiencia interactiva y significativa, cultivando un sentido de responsabilidad y comprensión en las futuras generaciones sobre el papel fundamental de los microorganismos en nuestra vida cotidiana.

La resistencia a los antimicrobianos (AMR) es un problema de salud global que ocurre cuando bacterias, virus u hongos dejan de responder a los medicamentos diseñados para eliminarlos o contenerlos. Esto significa que infecciones que antes eran fáciles de tratar pueden volverse peligrosas o incluso mortales. El abuso y uso inadecuado de antibióticos en la medicina y la agricultura han acelerado este fenómeno. Según el “Informe O’Neill”, publicado en 2016 bajo la dirección del experto en salud pública Jim O’Neill, si no se toman medidas, la AMR podría causar hasta 10 millones de muertes al año para 2050. “Para enfrentar esta crisis, es clave mejorar la educación sobre el uso responsable de los antimicrobianos, y consideramos que una forma atractiva de realizarlo es combinando arte y ciencia”, expresa el Sociólogo y Licenciado en artes plásticas André Barbet.

La resistencia a los antimicrobianos (AMR) es un problema de salud global que ocurre cuando bacterias, virus u hongos dejan de responder a los medicamentos diseñados para eliminarlos o contenerlos.

La relevancia de esta metodología va más allá del aula: “Promover el interés y el rendimiento en las clases de K–12 (desde la educación preescolar hasta la educación media) a menudo es un desafío”, concluye el texto. Una actividad que permite a los estudiantes no solo entender la dinámica de los antimicrobianos, sino también tomar conciencia sobre su uso responsable. Mediante experiencias prácticas como el microbiograma, los alumnos desarrollan una perspectiva crítica y proactiva frente a la crisis mundial de la resistencia a los antimicrobianos, preparándolos para afrontar los retos en la salud pública del futuro.

 

Por: Benjamín Groff

Fotografías: Andrés Marcoleta y André Barbet

SIVFLORA recopila más de 14.500 datos sobre la flora vascular presente en las islas que rodean el continente helado. Según indica el equipo de investigación, la base datos revela la diversidad taxonómica recopilada por botánicos de todo el mundo desde hace al menos 200 años.

Un equipo de investigadoras e investigadores del Instituto Milenio BASE ha desarrollado SIVFLORA, una base de datos global y de acceso abierto que compila información sobre la biodiversidad de plantas vasculares de islas del Océano Austral. El estudio, recientemente publicado en la revista Scientific Data del grupo Nature, representa un avance clave en el conocimiento de la flora en ambientes extremos.

Especie Codonorchis lessoni/ Créditos: Pablo Guerrero

La investigación, titulada “Conjunto de datos de la flora vascular de las islas australes (SIVFLORA): Una base de datos global de plantas de las islas del Océano Austral”, documenta 14.589 registros de especies vegetales, abarcando 886 especies, 95 familias y 42 órdenes. Los datos reflejan la diversidad ecológica de estos ecosistemas aislados y ambientalmente sensibles, donde 58.62% de las especies son nativas, 9.61% endémicas y 31.77% introducidas. Se trata del primer esfuerzo por compilar de manera sistemática, y en un formato estandarizado interoperable, la información sobre flora vascular en estas islas. Para conformar SIVFLORA, se recopilaron datos de más de 300 fuentes, constando de una búsqueda de fuentes especializadas históricas y contemporáneas, a lo largo de dos años.

Uno de los hallazgos destacados del estudio es la marcada diferencia en biodiversidad entre las islas. El archipiélago Falkland/Malvinas es la región con mayor riqueza de especies, mientras que otras, como las islas Orcadas del Sur, presentan una diversidad significativamente menor. Estos contrastes reflejan la compleja dinámica biogeográfica de las islas del hemisferio sur, y la influencia de factores ambientales y antrópicos en la distribución de la flora. Además, el estudio resalta cómo cambios en el uso histórico del suelo, como la introducción de especies exóticas y asentamientos humanos, ha modificado la composición vegetal en varias de estas islas.

Un recurso clave para la ciencia y la conservación

El líder del estudio e investigador principal del Instituto Milenio BASE, Dr. Pablo Guerrero, explica que “es relevante porque entrega información sistematizada, estandarizada y centralizada en una misma base de datos, lo que vuelve más accesible a la información. Es una buena fuente para saber cuáles son las especies de plantas que hay en todas estas zonas y, por lo tanto, saber cuál es la diversidad de especies nativas, endémicas e invasoras”.

Especie Berberis darwinii / Créditos: Pablo Guerrero

Esta base de datos, disponible en la plataforma Zenodo, facilitará el trabajo de científicos, biólogos de la conservación y autoridades con poder de decisión en la protección de estos frágiles ecosistemas, señala el académico de la Universidad de Concepción (UdeC) e investigador del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), Dr. Pablo Guerrero. Además, detalla que “permite monitorear hacia el futuro, proyectar y ver cómo la diversidad puede cambiar. Contar con esta información permite saber cuáles son las zonas prioritarias, las zonas que pueden estar más expuestas al cambio humano y, en específico, al cambio climático”.

“Puede ser relevante para otro tipo de investigaciones, como biogeografía, que estudia los patrones espaciales de la diversidad biológica, ya que reúne las especies que habitan y que son capaces de vivir en estas zonas, con condiciones climáticas extremas cuyas estaciones de crecimiento para las plantas son bastante cortas”, enfatiza finalmente el también director del Laboratorio de Biogeografía, Macroevolución y Sistemática (BIOMAS) del Departamento de Botánica de la UdeC.

El trabajo fue desarrollado por un equipo del Instituto Milenio BASE compuesto por los investigadores e investigadoras principales Dr. Pablo Guerrero, Dra. Tamara Contador, Dra. Angie Díaz y Dra. Julieta Orlando, junto con la estudiante de magíster de la UdeC, Catalina Escobar, y el equipo técnico conformado por la data manager, Catalina Marín, y el botánico especialista, Patricio Medina La investigación fue financiada por el instituto a través de la Iniciativa Científica Milenio (ANID, ICN2021_002) y el Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) mediante el proyecto ANID/BASAL FB210006.

 

El equipo científico lo conforman investigadores e investigadoras del Instituto Milenio BASE. De izquierda a derecha: Catalina Marín, Dra. Angie Díaz, Dra. Julieta Orlando, Dr. Pablo Guerrero, Catalina Marín y Patricio Medina

 

Por: Antonia Díaz Hernández

Foto de portada: Dr. Pablo Guerrero haciendo trabajo de muestreo en Faro San Isidro, región de Magallanes.

Mediante la toma de muestras de aves en el continente helado, un equipo de investigación de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Instituto Milenio BASE, Instituto Milenio CRG e Instituto Antártico Chileno, reveló niveles inusuales de mortalidad de skuas en su distribución más meridional producto del virus de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (H5N1) en la Antártica.

Desde Chile equipo de investigación internacional reveló niveles inusuales de mortalidad de skuas en su distribución más meridional producto del virus de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (H5N1) en la Antártica.

En las costas heladas del continente más remoto, un nuevo desafío amenaza la biodiversidad. Desde Chile, un grupo de investigación internacional confirmó la presencia del virus de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (HPAI, del inglés Highly Pathogenic Avian Influenza) del subtipo H5N1 en skuas, aves carroñeras esenciales para el equilibrio ecológico de la Antártica. Este hallazgo marca el registro más austral de la enfermedad pudiendo tener implicancias críticas para la conservación de la fauna marina en la región.

Estos resultados son producto de un trabajo en conjunto y colaborativo entre investigadores de distintas Instituciones como INACH, Escuela de medicina de la UC y de Empresa PONANT que tienen como objetivo en común  la vigilancia y monitoreo de la gripe aviar y su posible impacto en la biodiversidad antártica de aves y mamíferos”, señala la Dra. Juliana Vianna, directora del Laboratorio de Biodiversidad Molecular UC, directora alterna del Instituto Milenio CRG y también investigadora principal del Instituto Milenio BASE de ciencia antártica.

La académica UC subraya la importancia de los resultados, luego que en marzo de 2024 Chile detectara casos positivos de gripe aviar en pingüinos, cormoranes y skuas en la Antártica. “A través de la detección de skuas muertas en sus regiones de nidificación, toma de muestras y posterior análisis de laboratorio, logramos detectar casos positivos de gripe aviar de alta patogenicidad del subtipo H5N1”, destaca la Dra. Fabiola León, integrante del equipo de investigación UC/CRG/BASE. “Es fundamental comprender estos resultados como una información vital para evaluar el avance de esta enfermedad emergente en la región antártica, comprender el posible impacto de la biodiversidad y además proponer medidas de prevención y vigilancia en localidades remotas para las próximas temporadas reproductivas más allá del círculo polar antártico”, dice.

Los estudios se realizaron a dos especies de aves: skua polar del sur (Stercorarius macckormicki) y skua parda (Stercorarius antarcticus) durante etapas tempranas y posteriores a su período reproductivo.

Durante el verano austral 2024-2025, un equipo de investigación monitoreó colonias de aves marinas en la península Antártica y detectó una mortalidad inusual en skua polar del sur (Stercorarius macckormicki) y skua parda (Stercorarius antarcticus). Las aves, encontradas cerca de sus sitios de anidación, mostraban signos compatibles con la enfermedad, incluyendo vómitos secos y alteraciones en su postura al morir.

El brote se suma a la propagación del virus desde Sudamérica hacia el continente antártico, siguiendo un preocupante patrón de expansión global. Desde 2023, el HPAIv ha causado estragos en diversas especies de aves en el hemisferio sur, y ahora amenaza a las poblaciones antárticas, donde los ecosistemas son particularmente vulnerables.

“Las aves marinas son un del grupo de aves con mayor número de especies amenazadas. Su importancia como indicadores de la salud de los ecosistemas es de gran relevancia. La detección de este virus en el extremo sur subraya la necesidad de una vigilancia constante”, advierte el Dr. Lucas Krüger (INACH/BASE) integrante del equipo de investigación compuesto por Dra. Fabiola León (UC/CRG/BASE), Mg. Claudia Ulloa (UC/BASE), Mg. Eduardo Pizarro (UC/CRG/BASE), Dr. Poulin (Uchile/BASE), Catalina Pardo-Roa (UC/Emory-CEIRR) y Dra. Juliana Vianna (UC/CRG/BASE/Lili).

Los estudios se realizaron a dos especies de aves: skua polar del sur (Stercorarius macckormicki) y skua parda (Stercorarius antarcticus) durante etapas tempranas y posteriores a su período reproductivo. Aspecto relevante, destaca el equipo científico, ya que la temporada de apareamiento incide en el comportamiento de las aves y su apego al nido. Aspectos que permiten con mayor facilidad la toma de muestras científicas y la observación de sus cambios en patrones de comportamiento. Luego de la temporada reproductiva, en el verano antártico, las aves migran hacia el norte para su posterior invernación.

 

Los próximos pasos de la investigación buscarán aumentar la vigilancia en otras especies y distintas localidades.

Los próximos pasos de la investigación buscarán aumentar la vigilancia en otras especies y distintas localidades, detectar la presencia de respuesta inmune a través de la evaluación de anticuerpos en las muestras de sangre colectadas en aves vivas y condición fisiológica de las mismas. Además, se buscará reforzar las medidas de bioseguridad para prevenir la dispersión involuntaria del virus de los visitantes a la región antártica.

Los detalles del estudio ya se encuentran disponibles en el pre print “Skuas mortalities linked to positives HPAIV A/H5 beyond Polar Antarctic Circle” (Mortalidad de skuas vinculada a positivos de HPAIV A/H5 más allá del Círculo Polar Antártico) https://doi.org/10.1101/2025.03.02.640960

 

Por: Dirección de Comunicaciones Instituto Milenio BASE e Instituto Antártico Chileno

Fotografías: Constanza Barrientos / Instituto Milenio BASE

 

 

 

 

 

En el Día Internacional de la Mujer, el Instituto Milenio BASE destaca el trabajo en ciencia polar de nuestras investigadoras. Celebramos el trabajo colaborativo e interdisciplinario que realizan las más de 90 mujeres que forman parte de nuestra institución, quienes, desde Puerto Williams, Punta Arenas, Valdivia, Puerto Montt, Concepción, Talca y Santiago, aportan para fortalecer la investigación en el extremo sur del mundo.

En este día de conmemoración, destacamos a todas las mujeres que, con su esfuerzo y compromiso, han transformado la investigación antártica y subantártica. Su trabajo no solo amplía el conocimiento sobre estos territorios, sino que también inspira a nuevas generaciones a sumarse a la exploración científica del extremo antártico, formando nuevas jóvenes investigadoras.

El Instituto Milenio BASE reconoce la importancia de generar espacios de trabajo equitativos, donde las mujeres puedan desarrollarse plenamente en sus áreas de especialización. La diversidad de perspectivas y experiencias enriquece la investigación y permite avanzar hacia una ciencia más representativa e inclusiva. La diversidad fortalece el quehacer científico, la investigación, y permite ampliar la mirada sobre las temáticas que estudiamos, generando un impacto más profundo y significativo.

A lo largo de los años, nuestras investigadoras han enfrentado y desafiado barreras dentro de la comunidad científica. Su presencia en expediciones, estudios de terreno y laboratorios, demuestra el papel esencial que desempeñan en la construcción del conocimiento científico sobre la Antártica y su impacto global.

El estudio de la biodiversidad antártica y subantártica requiere de miradas y experiencias diversas, por eso, destacamos la voz de nuestras investigadoras, estudiantes y profesionales que día a día apoyan las labores de nuestro instituto, y que son cruciales para un futuro en ciencia lleno de progreso, desafíos y oportunidades. Como dijo la famosa bióloga Lynn Margylis“La vida es una unión simbiótica y cooperativa que permite triunfar a los que se asocian”, la colaboración y aporte transversal de múltiples miradas es lo que lleva a un futuro prometedor en ciencia.

Un afectuoso saludo a todas las mujeres que forman parte del Instituto Milenio BASE y a todas las integrantes de la comunidad científica en general y antártica en particular; en este día que conmemora y nos invita a reflexionar sobre el lugar que ocupamos en esta sociedad, les agradecemos por su compromiso en la constante búsqueda de la equidad y el conocimiento

 

Foto de portada: Paula Segovia, investigadora del equipo intermareal del Instituto Milenio BASE en isla Letchfield, Antártica, Enero 2025. Por: C. Barrientos

Punta Arenas, 5 de marzo de 2025.- Un equipo de investigadores chilenos, en colaboración con científicos peruanos, estudió por primera vez en la Antártica cómo los microplásticos y nanometales afectan al kril, organismo clave en la cadena alimentaria del océano Austral. A bordo del buque polar BAP Carrasco, analizaron el impacto de estos contaminantes en la salud y la función ecológica de la especie.

Desde 2020, investigadores e investigadoras del Instituto Antártico Chileno (INACH) estudian la distribución y abundancia del kril en isla Nelson y bahía Fildes, área principal de alimentación de los pingüinos barbijo y papúa que anidan en punta Armonía. En el marco de la LXI Expedición Científica Antártica (ECA 61), organizada por el INACH, se realizó un recorrido de dos días y más de 500 kilómetros empleando tecnología hidroacústica para estimar la población de kril. 

Francisco Santa Cruz, investigador del INACH y del Instituto Milenio BASE. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

Con mucho esfuerzo ya hemos efectuado cinco años de monitoreo sincronizado de la actividad de alimentación y reproducción de pingüinos barbijo y papúa en punta Armonía, y la disponibilidad acústica de kril en su área de alimentación. Es, sin duda, un éxito muy importante para INACH y el programa de Áreas Marinas Protegidas. Es escaso este tipo de estudios en el mundo, más aún en ambientes polares, y permitirá comprender de mejor forma cómo es la dinámica interanual del kril y cómo depredadores topes responden cada año, afirma Francisco Santa Cruz, investigador del INACH y del Instituto Milenio BASE.

Aprovechando la creciente colaboración entre Chile y Perú, el equipo también pudo desarrollar un experimento de laboratorio para evaluar el impacto de contaminantes emergentes sobre rasgos fisiológicos y moleculares del kril antártico. “Contaminantes como microplásticos y nanometales son de creciente ocurrencia y preocupación en el océano Austral, por lo tanto, es esencial evaluar su potencial impacto sobre el kril, una especie fundamental para los ecosistemas marinos antárticos”, agrega Santa Cruz. 

La experimentación se realizó en acuarios con sistemas de recirculación de agua de mar a bordo del barco y se recolectó kril vivo mediante redes de plancton. Posteriormente, los individuos fueron aclimatados y sometidos a distintos tratamientos de exposición de microplásticos y nanometales.

Ahora, la última etapa del trabajo se centrará en los laboratorios del INACH en Punta Arenas. “Consiste en analizar el microbioma del tracto digestivo para saber si las micro y nanopartículas afectan su digestión y, además, estudiar la expresión de genes del hepatopáncreas para saber si estos contaminantes afectan la ecofisiología molecular y cuáles procesos biológicos de ese órgano serían afectados”, afirma Santa Cruz. 

Este estudio forma parte del proyecto de Fomento a la Vinculación Internacional (FOVI) “Desarrollo tecnológico para cultivo y mantención de kril antártico bajo condiciones de cautiverio en acuarios de exhibición del Centro Antártico Internacional” (240113), financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y liderado por los investigadores del INACH Rodolfo Rondón y Alejandro Font, que busca establecer una red de colaboración científica nacional e internacional para investigar a fondo esta especie clave del ecosistema antártico.

Colaboración científica entre Chile y Perú

La expedición reunió a especialistas de ambos países. Desde Perú, participaron Natalie Bravo Senmache (Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo) y Diego Cuba Páez (Universidad Científica del Sur), ambos seleccionados por la Cancillería peruana. Diego Cuba señala muy entusiasta: “He podido aprender, discutir y colaborar con el fin de que la propuesta de investigación resulte de la mejor forma. Esto va a sumar mucho en mi carrera profesional. Ha sido una experiencia inolvidable.”

Mientras que su compañera Natalie Bravo agrega: “Creo que es importante que se mantengan este tipo de colaboraciones. Hay mucha experiencia en Perú, a nivel de los científicos y las Fuerzas Armadas, que puede ser muy útil para estas investigaciones. En ese sentido, el BAP Carrasco es una plataforma ideal para realizar estudios in situ en la Antártida. Agradezco la oportunidad que nos brindó la Cancillería de mi país a jóvenes como yo, de participar en estos proyectos internacionales.”

Nayla Serey, Investigadora del Instituto Milenio BASE y estudiante de doctorado en Microbiología de la Universidad de Chile. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

Por parte de Chile también participaron Magdalena Márquez, profesional del Programa Áreas Marinas Protegidas del INACH, y Nayla Serey, investigadora del Instituto Milenio Base y estudiante de doctorado en Microbiología de la Universidad de Chile, para quien “fue una fantástica experiencia desde lo científico a lo personal. Junto a Francisco Santa Cruz realizamos un experimento de exposición del kril a contaminantes emergentes, este análisis busca evaluar la respuesta del propio kril y su microbiota asociada frente a la exposición de nanometales y microplástico. En lo personal, esta fue mi segunda experiencia en la Antártica y siempre es muy gratificante enfrentar este tipo de desafíos con resultados positivos. El compañerismo a bordo y la colaboración internacional, la disposición de todo el equipo, fueron primordiales para que este experimento pudiera llevarse a cabo de buena manera.” 

La alianza entre Chile y Perú demuestra que la ciencia no tiene fronteras y que solo a través de la colaboración internacional se pueden afrontar los complejos desafíos que amenazan a la Antártica. “​​Esperamos seguir trabajando con Perú y con otros países de la región. En 2023 se creó el grupo regional de kril, con investigadores de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Uruguay. Hay mucho trabajo por delante y como somos los países más próximos a la Antártica, tenemos ventajas comparativas logísticas que podemos aprovechar”, concluye Santa Cruz. 

 

Fuente: INACH
Foto de portada: Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú.