La nueva alianza buscará fortalecer la difusión de contenidos sobre investigación antártica y subantártica, realizados por el Instituto Milenio BASE, a través del prisma de la editorial, buscando así acercar la investigación de excelencia a distintos grupos lectores de Chile y el mundo.

Como una nueva etapa para la divulgación científica desarrollada por el Instituto Milenio BASE, representa el reciente convenio de colaboración firmado con la Editorial SurCiencia, que entre sus ejes contempla la edición de obras orientadas a públicos diversos, a través de la educación como una herramienta central del conocer. “Esta alianza busca entregar sustentabilidad a los libros de divulgación científica que podamos desarrollar, permitiendo ampliar su alcance y presencia en todo el país, así como el desarrollo de nuevas historias en torno a la investigación antártica y subantártica orientada a diferentes públicos”, señala el Dr. Elie Poulin, académico de la Universidad de Chile, y director del Instituto Milenio BASE.

“Creemos que la divulgación científica cobra mayor valor cuando los libros logran encontrarse con sus lectores. Este convenio nos permitirá trabajar junto al Instituto Milenio BASE para desarrollar publicaciones que acerquen la investigación antártica y subantártica a niñas, niños, familias y comunidades educativas, favoreciendo una circulación amplia y sostenida de estos contenidos”, subraya Fresia Grimberg, editora y representante de Editorial SurCiencia.

 

Antártica en primeras infancias

Portada del nuevo libro: “Buceamos con mamá… ¡En la Antártica!”

Uno de los primeros proyectos que contempla el trabajo entre ambas instituciones es la publicación de libro “Buceamos con mamá… ¡En la Antártica!”, obra orientada a las primeras infancias que destaca la biodiversidad antártica, los ecosistemas marinos, y el liderazgo de las mujeres en la ciencia polar. La obra, creada por las periodistas Constanza Barrientos y Nadia Politis, contó con la asesoría científica de integrantes del Instituto Milenio como: Dra. Angie Díaz (UdeC), Dra. Karin Gérard (UMAG), Dr. César Cárdenas (INACH) y Dr. Elie Poulin (U. Chile). En tanto que las ilustraciones fueron realizadas por la artista magallánica Daniela Silva (@artpatagoniawild).

Las educadoras Marcela Soto y Porfiria Barrientos asesoraron el contenido pedagógico de la obra, que relata las aventuras de una familia de Punta Arenas, encabezada por una mamá investigadora dedicada al buceo científico en la Antártica: “En la primera infancia, las niñas y niños están descubriendo el mundo y son muy sensibles a todo. Si bien es muy importante que vivan experiencias y jueguen al aire libre, también es importante que, de a poco, se acerquen a la lectura junto a sus cuidadores: observando imágenes, escuchando historias de forma pausada y dejándolos ser protagonistas de la experiencia lectora, que puedan señalar palabras, dar vuelta las páginas. Libros como este ayudan a formar lectores desde la primera infancia, demostrando que la lectura también puede ser una aventura para explorar el mundo y descubrir nuevos lugares”, reflexiona la profesora Porfiria Barrientos.

El libro “Buceamos con mamá… ¡En la Antártica!”, también expondrá un adelanto en la 12ª Conferencia de Ciencia Abierta de SCAR (SCAR 2026), que se realizará del 8 al 19 de agosto en Oslo, Noruega, y que es organizada por el Instituto Polar Noruego. “Como equipo, participaremos en la sesión de Arte y Ciencia para compartir nuestra experiencia integrando relatos, símbolos y analogías para acercar la Antártica a las audiencias más jóvenes. Lo cual representa un hito internacional para nuestro instituto”, destaca Nadia Politis, directora de Comunicaciones y Educación del Instituto Milenio BASE, centro de excelencia ANID, del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

En el nuevo proyecto, Editorial SurCiencia estará a cargo de la edición, publicación, distribución y comercialización de la primera edición, además de promover su difusión en librerías, ferias del libro, bibliotecas y espacios educativos, en una primera edición de mil ejemplares. Asimismo, considera acciones de difusión y promoción a través de lanzamientos, presentaciones en bibliotecas, establecimientos educacionales y medios de comunicación. Más información en https://www.surciencia.cl

 

Fuente: Instituto Milenio BASE y Editorial SurCiencia

La nueva herramienta permite acceder a información sobre el continente helado, sus ecosistemas, la investigación científica y el rol que Chile desempeña en el desarrollo del conocimiento polar. El proyecto busca acercar la ciencia antártica a la ciudadanía utilizando una plataforma de uso cotidiano, disponible las 24 horas del día.

Proyecto “Descongela el mito: Chatbot contra la desinformación polar”. Crédito: Instituto Milenio BASE.

Conocer la Antártica ya no requiere abrir un libro especializado ni navegar entre decenas de sitios web. Desde hoy, cualquier persona puede acceder gratuitamente a un chatbot disponible en WhatsApp, diseñado para responder preguntas sobre la Antártica, sus ecosistemas y la investigación científica que Chile desarrolla en el continente. La iniciativa, impulsada por el Instituto Milenio BASE, busca acercar el conocimiento antártico a la ciudadanía mediante una plataforma de uso cotidiano.

Los usuarios pueden preguntar, por ejemplo, por qué la Antártica es clave para regular el clima del planeta, cómo viven los equipos científicos durante una expedición, cuál es la relación histórica de Chile con este territorio, o resolver dudas sobre el Sistema del Tratado Antártico, que busca cuidar, gobernar y proteger el continente blanco y sus zonas marinas.

El chatbot es gratuito y se utiliza a través de WhatsApp. Crédito: Instituto Milenio BASE.

Las respuestas se entregan a través de un carismático avatar, o personaje de la plataforma, que fue ilustrado por el artista chileno Raúl Matus: un kril antártico, que, mediante un lenguaje cercano y con información basada en evidencia científica, se comunica con los usuarios: “Buscamos desarrollar este chatbot antártico para invitar a las personas, y especialmente a los jóvenes, a conocer más sobre la Antártica. No solo sus investigaciones científicas, sino también su estrecha relación con Chile a través del derecho, la historia, la literatura o incluso el cine”, señala el Dr. Elie Poulin, académico de la Universidad de Chile y director del Instituto Milenio BASE.

Más que un asistente conversacional, el proyecto busca convertirse en una puerta de entrada al conocimiento antártico generado desde Chile. Estudiantes, docentes, periodistas y público general pueden acceder a la información polar sin conocimientos previos: “Los contenidos del chatbot nacen de nuestros aprendizajes en ferias científicas, escuelas y encuentros ciudadanos. Incorporamos las dudas, curiosidades y preguntas más frecuentes de las personas sobre la Antártica, junto con visibilizar el conocimiento que se genera desde distintas ciudades de Chile en materia de investigación”, subraya la Dra. Julieta Orlando, académica de la Universidad de Chile, presidenta de la SOMICH y directora alterna del Instituto Milenio BASE.

La iniciativa cuenta con el respaldo de diversas instituciones que impulsan la educación, la divulgación científica y el acceso al conocimiento sobre la Antártica.

Acceso a chatbot antártico para WhatsApp. Crédito: Instituto Milenio BASE.

Entre ellas se encuentran el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA), Instituto Antártico Chileno (INACH), la Coalición de Jóvenes Antárticos, APECs Chile, Wikimedia Chile, el Instituto Nacional de la Juventud (INJUV), la Asociación de Guías y Scouts de Chile, la Fundación Encuentros del Futuro y la Asociación de Municipalidades de Chile (AMUCH).

El desarrollo del chatbot fue posible gracias al apoyo de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), a través del Fondo de Proyección al Medio Externo 2026, y surge a partir del proyecto “Descongela el mito: Chatbot contra la desinformación polar”, iniciativa que realizará talleres y charlas en las ciudades de Santiago, Valdivia, Concepción, Punta Arenas y Puerto Williams para reflexionar sobre mitos y noticias falsas, o inexactas, en torno a la Antártica, alfabetización digital y pensamiento crítico, en compañía de grupos de investigación y docencia del Instituto Milenio BASE y las instituciones respaldantes.

Su acceso gratuito está disponible a través de wa.me/56972874940 y los próximos días la cuenta de Instagram @mileniobase estrenará un concurso para encontrar un nombre al kril antártico protagonista del chatbot, y que buscará responder todas las preguntas de chilenas y chilenos.

 

Educación antártica

“Descongela el Mito: Chatbot contra la desinformación polar” es una iniciativa de divulgación científica y educación impulsada por el Instituto Milenio BASE para acercar información sobre la Antártica, los ecosistemas polares, su biodiversidad y la investigación científica que se desarrolla desde Chile. El proyecto busca contribuir al acceso abierto al conocimiento mediante una plataforma gratuita y de fácil uso para toda la ciudadanía.

El chatbot constituye una herramienta de divulgación científica y educación. Sus respuestas y materiales tienen fines exclusivamente educativos y se elaboran a partir de literatura científica, fuentes académicas e información pública disponible. Los contenidos entregados no representan posiciones oficiales del Estado de Chile ni constituyen una expresión de la Política Antártica Nacional. Asimismo, la iniciativa no aborda ni promueve posturas respecto de controversias internacionales, reclamaciones territoriales, o interpretaciones sobre soberanía, manteniendo un enfoque centrado en la comunicación de conocimiento científico validado y en el respeto de los principios del Sistema del Tratado Antártico.

El desarrollo del chatbot fue posible gracias al apoyo de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Chile, a través del Fondo de Proyección al Medio Externo 2026, que financia iniciativas destinadas a fortalecer el vínculo entre la investigación científica y la sociedad.

 

 

Crédito fotografía: Instituto Milenio BASE

Más de mil fotografías de mariposas árticas capturadas en Canadá permitirán comparar la forma de sus alas con la de ejemplares recolectados a lo largo de Chile. La investigación busca identificar posibles similitudes evolutivas entre insectos que habitan algunos de los ambientes más extremos del planeta.

Para comparar la forma de las alas de mariposas del Ártico y del sur de Chile, mediante técnicas de morfometría geométrica, Catalina hizo mil registros fotográficos.

Durante una semana, la estudiante del Magister en Ciencias Biológicas de la Universidad de Chile (UCh) y del Instituto Milenio BASE, Catalina Aguilar, permaneció en la Colección Nacional Canadiense de Insectos, Arácnidos y Nematodos. Registró más de mil fotografías de mariposas árticas para compararlas con ejemplares recolectados a lo largo de Chile, desde el altiplano hasta territorio subantártico.

Las regiones polares y subpolares se encuentran entre los ambientes más extremos del planeta. Condiciones climáticas desafiantes obligan a las especies que habitan estos ecosistemas a desarrollar diversas estrategias de supervivencia. Pero ¿ocurre algo similar en organismos que viven en extremos opuestos del mundo?

Catalina es estudiante del Magister en Ciencias Biológicas de la UCh y del Instituto Milenio BASE. También asociada al EME Lab, dirigido por el Dr. Hugo Benítez.

Esa es una de las preguntas que busca responder Catalina Aguilar, estudiante de la Universidad de Chile, asociada al Laboratorio de Ecología y Morfometría Evolutiva (EME Lab) y del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE), quien recientemente realizó una estadía de investigación en Ottawa, Canadá.

Durante una semana, Catalina trabajó en la Colección Nacional Canadiense de Insectos, Arácnidos y Nematodos, perteneciente al Departamento de Agricultura del Research Branch en Canadá. Allí tuvo acceso a ejemplares de mariposas árticas pertenecientes a la misma familia que estudia en Chile, las mariposas del género Colias.

“La idea era poder observar y registrar mariposas que vuelan en ambientes tan extremos como el Ártico para compararlas con las que hemos estudiado en Chile, incluyendo ejemplares recolectados desde el altiplano hasta territorios subantárticos”, explica la estudiante.

La visita fue posible gracias a una colaboración entre su supervisor de tesis, el académico de la Universidad Andrés Bello (UNAB) e investigador del Instituto Milenio BASE y Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), Dr. Hugo Benítez, y especialistas de la colección canadiense, que alberga valioso material biológico proveniente de distintas zonas del Ártico.

En Chile, Catalina se encuentra estudiando las mariposas del género Colias, pertenecientes a la misma familia fotografiada en Canadá. Foto: Ernesto Octavio Guzmán Tapia / INaturalist

“Este tipo de experiencias son muy valiosas para los estudiantes. Por supuesto, también permiten fortalecer vínculos científicos entre investigadores de Chile y Canadá y abren nuevas oportunidades de colaboración para el estudio de insectos adaptados a ambientes extremos”, indica el también investigador del Instituto One Health de la UNAB y director del EME Lab, Dr. Hugo Benítez. 

Como parte del trabajo, Catalina Aguilar tomó más de mil fotografías de ejemplares preservados, generando una base de datos que permitirá analizar en detalle la forma de sus alas mediante técnicas de morfometría geométrica.

Esta metodología permite comparar estructuras biológicas con alta precisión y detectar patrones que no siempre son evidentes a simple vista. En este caso, el objetivo es evaluar si las mariposas que habitan ambientes fríos extremos presentan similitudes morfológicas asociadas a su adaptación evolutiva.

La estadía de Catalina se desarrolló gracias a una colaboración del Dr. Hugo Benítez con equipos de trabajo canadienses.

“Queremos saber si existen características compartidas en las alas de estas mariposas que puedan estar relacionadas con la capacidad de sobrevivir y volar en climas tan extremos. Si encontramos patrones similares entre especies del Ártico y del extremo sur de Sudamérica, podríamos obtener nuevas pistas sobre cómo la evolución responde a condiciones ambientales comparables”, señala Aguilar.

Los resultados de este trabajo contribuirán a comprender mejor la biodiversidad de los ecosistemas fríos del planeta y los mecanismos que permiten a distintas especies enfrentar desafíos ambientales similares, aun cuando se encuentran separadas por miles de kilómetros.

 

 

Por: Constanza Barrientos Soto

Foto de portada: Catalina Aguilar

Una producción desarrollada por el Instituto Milenio BASE y el Planetario de Huechuraba de forma colaborativa.

El cortometraje full dome “Expedición Antártica: Misión Conservación”, desarrollado por el Instituto Milenio BASE y Planetario Huechuraba, permitirá al público acompañar investigaciones sobre pingüinos emperador, gripe aviar y biodiversidad marina a través de imágenes registradas durante expediciones científicas en uno de los lugares más remotos del planeta. Entradas a través de https://ticketplus.cl 

¿Hay vida bajo las gélidas aguas de la Antártica? ¿Cómo estudian los equipos científicos a los carismáticos pingüinos emperador? ¿Y por qué el continente blanco es clave para el futuro del planeta y su biodiversidad?, son algunas de las preguntas que aborda “Expedición Antártica: Misión Conservación”, el nuevo cortometraje inmersivo que se estrenará en Planetario Huechuraba los días 26, 27 y 28 de junio, a las 12:30, 13:30 y 16:00 horas como parte de la programación especial de vacaciones de invierno de la institución.

La producción fue desarrollada junto al Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, centro de excelencia ANID, y busca acercar a las personas al trabajo científico realizado en la Antártica mediante una experiencia inmersiva proyectada sobre la cúpula completa del Planetario Huechuraba.  “Realizamos las grabaciones durante nuestras expediciones científicas a bordo del rompehielos francés Le Commandant Charcot, operado por la naviera francesa Ponant, como parte de nuestra alianza estratégica que busca ampliar las zonas de estudio polar realizadas desde Chile”, señala el Dr. Elie Poulin, académico U. Chile y director del Instituto Milenio BASE.

Las imágenes fueron obtenidas por los equipos durante expediciones científicas a bordo del rompehielos francés Le Commandant Charcot de Ponant. Foto: Equipo liderado por la Dra. Juliana Vianna

De este modo, la proyección a cúpula completa transformará el Planetario Huechuraba en una ventana hacia la Antártica: “Es primera vez que en Chile se desarrolla un proyecto con esta temática y formato, lo que convierte este proyecto en una propuesta realmente innovadora con un gran potencial de visibilidad internacional. Además, las personas se podrán situar como un miembro más de la expedición antártica y observar desde lugares poco habituales del continente helado”, señala Jorge Godoy, encargado de Planetario Huechuraba.

Cada proyección de “Expedición Antártica: Misión Conservación”, se realizará al término de los audiovisuales habituales de la cartelera de Planetario (“Misterios de tu cerebro”, “Agujero Negro”, “Descubriendo el universo invisible”, “Misión Sistema Solar”, “Cazadores de constelaciones” y “Mensajeros del Tiempo y el Espacio”), por lo que “solo es necesario seleccionar el bloque horario y disfrutar de la proyección del corto al término de cada función”, puntualiza Godoy.

El buceo científico en las profundidades del océano Austral y el monitoreo de pingüinos Emperador, forman parte de la pieza audiovisual. Foto: Equipo de buzos liderado por el Dr. Elie Poulin

Pingüinos y buzos en acción

En el cortometraje “Expedición Antártica: Misión Conservación”, las personas podrán acompañar a los equipos científicos del Dr. Elie Poulin (Universidad de Chile) y la Dra. Juliana Vianna (Universidad Andrés Bello) en sus estudios sobre biodiversidad y conservación. En la proyección se podrá observar el trabajo de los buzos científicos antárticos Alejandro Pérez Matus (Universidad Católica de Chile y Núcleo Milenio NUTME), Javier Naretto (Costa Humboldt) e Ignacio Garrido (Laboratorio Costero Calfuco de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile), quienes estudian la resiliencia de la vida marina, al igual que el trabajo del Laboratorio Biodiversidad Molecular UNAB junto a los investigadores Claudia Ulloa, Eduardo Pizarro y Dyess Herp (Universidad Católica de Chile e Instituto Milenio CRG)  quienes analizan las colonias de pingüinos emperador y los efectos del cambio climático en uno de los ecosistemas más sensibles del planeta.

La asesoría científica fue realizada por el Instituto Milenio BASE, junto a su directora alterna, Dra. Julieta Orlando (Universidad de Chile, SOMICH) como parte del trabajo entre la Unidad de Escuelas y Docencia de la institución y Planetario Huechuraba. 

 

Cortometraje “Expedición Antártica: Misión Conservación”

Fechas: viernes 26, sábado 27 y domingo 28 de junio de 2026

Horarios: 12:30 – 13:30 y 16:00 horas. Al término de cada función de la cartelera habitual.

Lugar: Planetario Huechuraba. Premio Nobel 5555, Huechuraba. Estacionamiento interior.

Formato: Proyección inmersiva full dome

Duración: 7 min. 

Entradas: Disponibles a través de Ticketplus https://ticketplus.cl

El océano Austral es aquel que rodea el continente antártico. Está conformado por diferentes subáreas marinas, entre ellas, la 48.1 y la 48.2, cerca de la península antártica. Foto: CCRVMA

El evento reunirá a equipos científicos, administradores de recursos, representantes de la industria pesquera y ONGs. Tiene como objetivo fortalecer el conocimiento científico disponible sobre la Subárea 48.2, una extensa región del océano Austral.

Desde el 22 al 26 de junio de 2026, la ciudad de Hazyview, en Sudáfrica, será sede de un encuentro científico internacional dedicado a la gestión y conservación de los ecosistemas marinos antárticos. Se trata del Taller sobre la Armonización y Planificación Espacial en la Subárea 48.2 de la Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA o CCAMLR, por sus siglas en inglés), instancia que reunirá a equipos científicos, representantes de la industria pesquera y especialistas en monitoreo de ecosistemas provenientes de distintos países.

El encuentro está siendo coordinado por Francisco Santa Cruz, investigador del Instituto Antártico Chileno (INACH) y doctorante de la Universidad de Magallanes (UMAG) adscrito al Instituto Milenio BASE y por el Dr. Andrew Lowther, investigador del Instituto Polar Noruego. Entre las expertas, se contará con la Dra. Andrea Piñones, académica de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACH) e investigadora del Instituto Milenio BASE y del COPAS Coastal. También estará presente el Dr. César Cárdenas (INACH-BASE), desde su rol de presidente del Comité Científico de la CCRVMA. 

De izquierda a derecha: Francisco Santa Cruz, Andrea Piñones y César Cárdenas. Fotos: I. Milenio BASE

La actividad tiene como objetivo organizar y fortalecer el conocimiento científico disponible sobre la Subárea 48.2 (islas Orcadas del Sur), una extensa región del océano Austral donde opera la pesquería de kril antártico (Euphausia superba), una especie clave para el ecosistema marino de la Antártica y fuente de alimento para numerosas especies, entre ellas ballenas, focas y pingüinos.

Uno de los principales resultados esperados del taller será recopilar y organizar la información científica disponible aportada por los distintos países miembros de la CCRVMA en un conjunto de metadatos que permita futuros análisis. Además, los participantes evaluarán si las herramientas de gestión utilizadas actualmente en la Subárea 48.1 (península Antártica) pueden aplicarse en la Subárea 48.2 o si es necesario desarrollar enfoques alternativos adaptados a las características de esta región.

La CCRVMA (CCAMLR, por sus siglas en inglés) trabaja por conservar la flora y fauna marina del océano Austral. Foto: I. Milenio BASE

El encuentro también servirá como espacio de diálogo entre equipos científicos, administradores de recursos, representantes de la industria pesquera, organizaciones no gubernamentales y observadores de la CCRVMA. A través de estas discusiones se buscará avanzar en temas como los límites precautorios de captura del kril, el conocimiento actual sobre sus poblaciones y desplazamientos, y la armonización de distintas iniciativas de conservación marina propuestas para el área, incluida la propuesta de establecimiento del Área Marina Protegida en el Dominio 1 (AMPD1).

Entre las participantes se encuentra la oceanógrafa Dra. Andrea Piñones, académica de la Facultad de Ciencias UACH e investigadora adjunta al Instituto Milenio BASE, quien fue invitada como experta para contribuir a las discusiones científicas del taller. “El objetivo de esta labor es poder generar un plan de trabajo que permita identificar dónde es necesario enfocar los esfuerzos científicos y qué recomendaciones pueden entregarse a la CCRVMA para apoyar la toma de decisiones”, explica la Dra. Piñones.

El equipo del LaPAB UACH, trabajó en un Workin Paper que será presentado en el encuentro en Sudáfrica. Foto: I. Milenio BASE

Como parte de la preparación para esta instancia internacional, el equipo del Laboratorio de Procesos Acoplados Biofísicos (LaPAB) de la UACH, liderado por la Dra. Piñones, desarrolló un documento científico de trabajo (Working Paper), que detalla los procesos oceanográficos, dinámica de hielo marino y patrones de circulación oceánica, que modulan la productividad y conectividad poblacional del kril en la región de las islas Orcadas del Sur, el cual será presentado durante el encuentro. En esta labor participaron  Juan Höfer, académico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; Ángela Bahamonde, investigadora adscrita del Instituto Milenio BASE; Juan Manuel Sayol, académico de la Universidad de Alicante; y Paula Amador y Octavio Mercado- Peña, ambos investigadores jóvenes del LaPAB. Este estudio se une a otros documentos preparados por los proponentes chileno/argentinos de la AMPD1.

Francisco Santa Cruz destaca que “esta instancia representa una oportunidad para fortalecer el conocimiento científico sobre una región que, por las dificultades logísticas, ha sido comparativamente poco estudiada, pero paradójicamente sostiene las mayores capturas de kril del océano Austral. El taller buscará identificar información disponible, brechas de conocimiento y prioridades de investigación para una mejor conservación y manejo sustentable de este ecosistema”.

El kril antártico (Euphausia superba) es una especie de crustáceo malacostráceo del orden Euphausiacea. Foto: Adobe Stock

“Asimismo, valora la participación de Chile en la coordinación de este encuentro internacional, y destaca la participación de la Dra. Andrea Piñones y el Dr. Juan Höfer, especialistas de renombre internacional referentes en el estudio de la conectividad oceanográfica y los procesos biofísicos que estructuran los ecosistemas marinos antárticos”, agrega el coordinador del evento. 

Por su parte, el Dr. César Cárdenas, indica que “este tipo de talleres son importantes ya que permiten invitar a expertos que no participan normalmente en las reuniones, permitiendo aunar esfuerzos y expertises para planificar de mejor manera el manejo espacial y el uso sostenible de los recursos. Así lo que sale de este tipo de talleres posteriormente es analizado por los grupos de trabajo y luego se transforman en recomendaciones que son discutidas en el Comité Científico y luego en la Comisión para que tome decisiones”.

Los resultados de este taller contribuirán al trabajo futuro del Comité Científico de la CCRVMA, organismo encargado de asesorar a los países miembros sobre medidas de conservación y manejo sostenible de los recursos marinos antárticos, asegurando que las decisiones se basen en la mejor evidencia científica disponible.

 

 

Por: Constanza Barrientos Soto

Foto portada: INACH / Harry Díaz

Con el objetivo de fortalecer la enseñanza de las ciencias naturales en el país, el investigador adscrito del Instituto Milenio BASE, Emanuel Sotelo, fue nombrado director de difusión y comunicaciones de la Sociedad Chilena de Educación Científica (SChEC) para el período 2026–2027. Un nuevo rol que también buscará abrir nuevos espacios de colaboración docente en materia de educación antártica.

Fortalecer la visibilidad de la educación científica, junto con ampliar vínculos con comunidades académicas, escolares y públicas, son parte de los desafíos que el investigador adscrito del Instituto Milenio BASE Emanuel Sotelo desarrollará en su nuevo rol como director de difusión y comunicaciones de la Sociedad Chilena de Educación Científica (SChEC) para el período 2026–2027.

Emanuel Sotelo es Magíster en Didáctica de las Ciencias Experimentales por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Foto: Nadia Politis

“Es una responsabilidad que asumo con mucho entusiasmo, porque creo profundamente en la importancia de fortalecer la educación científica en Chile desde una perspectiva crítica, cercana y situada. En un contexto marcado por desafíos socioambientales y desinformación, la divulgación y la comunicación científica tienen un rol clave para abrir espacios de diálogo entre docentes, investigadores, comunidades educativas y ciudadanía”, afirma el docente.

El anuncio se da en el contexto de la elección de un nuevo directorio de la SChEC, conformada por Yefrin Ariza (presidente), Joyce Maturana (vicepresidenta), María Antonieta Órdenes (tesorera), Gonzalo Guerrero (secretario), Eduardo Guzmán (director de Ámbito Docente), Camila Chamorro (directora de Política Pública), Camilo Vergara (director científico), Katherine Acosta (directora Zonal Norte), Tamara Véliz (directora Zonal Sur), Luis Miño (coordinador Zona Centro-Sur) y Catalina Iturbe (coordinadora Sur-Austral), proponiendo avanzar en la creación de espacios de encuentro interdisciplinario, la construcción de consensos compartidos en un escenario de tensiones sociales y educativas, así como en la promoción de una educación científica crítica, reflexiva y socialmente situada.

Emanuel Sotelo es Licenciado en Ciencias Naturales y Profesor de Educación Media en Biología y Química por la Universidad de Chile, y Magíster en Didáctica de las Ciencias Experimentales por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Cuenta además con un Minor en Asuntos Antárticos y actualmente se encuentra en proceso de finalización del Máster Universitario en Didáctica de la Física y la Química en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), España. Se ha desempeñado como profesor de Biología y Química en el Liceo Darío E. Salas, de Santiago, desarrollando su labor en segundo ciclo y educación media.

Sotelo también es investigador adscrito al Instituto Milenio BASE, participando en iniciativas de investigación educativa, formación docente y divulgación científica sobre temáticas vinculadas a la Antártica a través de la “Unidad de Escuelas y Docencia” de la institución. En este marco, ha desarrollado una línea de trabajo orientada a la Alfabetización Científica Crítica Antártica, entendida como un enfoque que busca promover la comprensión de la Antártica no solo como objeto de estudio científico, sino también como territorio pedagógico para abordar controversias sociocientíficas, desafíos socioambientales y procesos de toma de decisiones informadas en la formación inicial docente en ciencias.

El investigador adscrito del Instituto Milenio BASE asume como director de difusión y comunicaciones SChEC período 2026–2027. Foto: Nadia Politis

Durante el año 2022, en el marco de su pasantía en la Unidad de Investigación de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, liderada por la Dra. Julieta Orlando, Emanuel tuvo un rol clave en el desarrollo de los e-books del Instituto Milenio BASE: “¿Qué se estudia en la Antártica?” (2023), y “Factores globales en los ecosistemas del océano Austral” (2024) basado en controversias científicas. Ambos en el marco de la certificación Sello Antártico Institucional CIGA-UMAG.

El docente destacó que el nombramiento en la SChEC, se vincula de manera natural con su trayectoria en docencia, investigación y divulgación científica, ámbitos en los que ha desarrollado diversas iniciativas orientadas a acercar el conocimiento científico a distintos públicos: “Este nuevo rol abre oportunidades para fortalecer la comunicación pública de la educación científica en Chile, visibilizando el trabajo que realizan docentes, investigadoras, investigadores, equipos de investigación, socias y socios de la SChEC en distintos territorios.”, sostuvo.

Desde su fundación en 2013, la Sociedad Chilena de Educación Científica (SChEC) reúne a investigadoras, investigadores, docentes y profesionales comprometidos con el fortalecimiento de la educación científica en Chile. Entre sus principales líneas de trabajo destacan la promoción de la didáctica de las ciencias, el desarrollo de investigación educativa, la formación docente y la generación de espacios de diálogo e intercambio entre distintos actores del sistema educativo. Más información en https://schec.cl

 

Por: Nadia Politis

Fotografías: Instituto Milenio BASE, Emanuel Sotelo

Desde Hiroshima, los investigadores Hugo Benítez y César Cárdenas representan a Chile en dos encuentros científicos clave para la gobernanza antártica y la protección de los ecosistemas polares. Las reuniones convocan a expertos y delegaciones internacionales en medio de crecientes alertas por cambio climático, biodiversidad y conservación marina en el continente blanco.

Dr. Hugo Benítez en Reunión Consultiva del Tratado Antártico, representando al Comité Científico de Investigación Antártica (SCAR) Crédito: Instituto Milenio BASE.

La ciudad de Hiroshima, en Japón, se transformó esta semana en uno de los principales centros mundiales de discusión sobre el futuro de la Antártica. Hasta allí llegaron delegaciones científicas y diplomáticas de distintos países para participar en la 48.ª Reunión Consultiva del Tratado Antártico (RCTA) y la 28.ª reunión del Comité para la Protección del Medio Ambiente (CPA), instancias donde gobiernos y equipos científicos discuten medidas sobre conservación, biodiversidad y cambio climático en el continente blanco.

Mientras el Dr. Hugo Benítez, académico de la Universidad Andrés Bello (UNAB), investigador del Proyecto Anillo PIC², Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) e Instituto Milenio BASE (Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos), participa como delegado del Scientific Committee on Antarctic Research (SCAR) en discusiones vinculadas a biodiversidad terrestre y especies invasoras en ambientes antárticos, el Dr. César Cárdenas, investigador del Instituto Antártico Chileno (INACH) e Instituto Milenio BASE, aporta su experiencia en conservación marina y gobernanza internacional de los recursos vivos del océano Austral, en momentos en que la comunidad científica advierte sobre la creciente presión ambiental que enfrenta el continente blanco.

Exposición de Dr. César Cárdenas sobre los principales resultados de la última reunión del CC en relación los temas de mutuo interés. Crédito: Instituto Milenio BASE.

“La investigación no termina en los datos ni en los papers”, señala Benítez. “La evidencia científica también debe estar presente en los espacios donde se discuten medidas de protección ambiental, conservación y gobernanza para la Antártica”. En las sesiones de Hiroshima, desarrolladas en el marco de la Antarctic Treaty Consultative Meeting, el doctor en Biología Evolutiva a investigador de los proyectos BASE, CHIC y PIC2, participa en la revisión y discusión de antecedentes científicos vinculados a biodiversidad terrestre, bioseguridad y monitoreo de especies invasoras en ecosistemas antárticos, como parte del trabajo científico desarrollado por el SCAR, organismo asesor del Sistema del Tratado Antártico.

“Siempre es importante participar en estas instancias ya que tanto CPA como SC CAMLRr tienen mandatos y formas de trabajar distintas, lo cual plantea desafío para avanzar en los temas comunes”, afirma Cárdenas, investigador INACH y BASE, en el marco de su rol la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos, de la cual también es presidente del comité científico. “Esta es una instancia muy importante, especialmente este año, ya que tanto se ha desarrollado un taller conjunto entre el CPA y SC-CAMLR para discutir cómo avanzar en materias relacionadas con el cambio climático y el monitoreo del ecosistema antártico”, puntualiza el doctor en Biología Marina en torno a la instancia encargada de entregar recomendaciones técnicas a los Estados miembros.

 

Hugo Benítez y el monitoreo de especies invasoras en la Antártica

El investigador del Instituto Milenio BASE y académico de la Universidad Andrés Bello, Hugo Benítez, participa en las sesiones dedicadas a biodiversidad terrestre y subantártica, con énfasis en el monitoreo de especies no nativas y sus efectos sobre ecosistemas polares. Su trabajo se vincula al análisis de insectos plaga y su expansión en escenarios de cambio climático, línea desarrollada en el Proyecto Anillo PIC², que estudia la relación entre clima, dispersión biológica y alteración de hábitats.

Científicos César Cárdenas y Hugo Benítez en Hiroshima, Japón. Crédito: Instituto Milenio BASE.

En paralelo, su investigación en el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) se enfoca en la dinámica de los ecosistemas australes y su conectividad con ambientes subantárticos, aportando evidencia sobre la vulnerabilidad de estos sistemas frente a cambios ambientales recientes. En el marco de las reuniones en Hiroshima, estas líneas de trabajo se insertan en discusiones técnicas sobre bioseguridad, conservación preventiva y vigilancia ecológica en territorios antárticos.

 

César Cárdenas y la regulación de los recursos marinos del océano Austral

El investigador del Instituto Antártico Chileno (INACH) y del Instituto Milenio BASE, César Cárdenas, centra su participación en las instancias vinculadas a la gestión y conservación de los recursos vivos marinos del océano Austral, en el marco de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos.

Las discusiones abordan la regulación de la pesca en aguas antárticas, el seguimiento de especies clave como el kril y otras poblaciones marinas, y la evaluación de medidas de conservación en un contexto de presión ambiental creciente sobre los ecosistemas polares. Cárdenas es el actual presidente del comité científico 2026–2027, instancia encargada de elaborar recomendaciones técnicas que sirven de base para las decisiones adoptadas por los Estados miembros en materia de conservación de los recursos marinos vivos del océano Austral.

De acuerdo con reportes del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), la Antártica ha registrado un aumento sostenido de temperaturas en las últimas décadas, con la península Antártica destacando como una de las zonas de mayor calentamiento del planeta. Estudios publicados en revistas como Nature y Science han documentado la pérdida acelerada de masa en plataformas de hielo del oeste antártico, con incrementos relevantes al aumento del nivel del mar. En el ámbito marino, la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos ha señalado variaciones en la disponibilidad de kril antártico en sectores del océano Austral, especie clave en la cadena trófica del ecosistema. Investigaciones han reportado desplazamientos en la distribución de fauna marina asociados a cambios en temperatura superficial del océano y reducción del hielo marino estacional.

 

 

Fuente: Comunicado Instituto Milenio BASE

Fotografías: Hugo Benítez y César Cárdenas

Un reciente estudio genómico de gran escala, muestra que lo que creíamos como “una sola especie” podría ser en realidad cuatro linajes distintos, cada uno adaptado a su propio ambiente. La investigación tiene consecuencias directas para su conservación frente al cambio climático.

Pingüino papúa (Pygoscelis papua) alimentando a su cría en la Antártica. Foto: Constanza Barrientos.

Durante más de un siglo, los pingüinos papúa fueron tratados como una sola especie distribuida a lo largo del océano Austral, pero un nuevo estudio viene a cambiar esa visión. Un equipo internacional de investigadores, con participación de la Universidad de Los Lagos, la Universidad Andrés Bello, los Institutos Milenio CRG, BASE, y la Universidad de Chile, en asociación con la Universidad de California, Berkeley, analizó el genoma completo de 64 ejemplares provenientes de diez colonias en distintos puntos del hemisferio sur — desde las islas Malvinas hasta las cercanías de la Antártica, pasando por las islas Kerguelen, Crozet y Macquarie. Lo que encontraron transforma nuestra comprensión de estas aves: el ADN revela la existencia de cuatro linajes profundamente divergentes, cada uno con huellas genéticas propias, que reflejan su adaptación al ambiente donde vive y que representan etapas avanzadas del proceso de especiación.

De este modo, el océano Austral — que rodea la Antártica — no es un ambiente del todo homogéneo. Sus temperaturas, su cubierta de hielo marino, su salinidad y la cantidad de alimento disponible varían enormemente de una zona a otra. Diferencias ambientales que durante millones de años, fueron dejando una “marca” en el ADN de los pingüinos que habitaban cada región. “El ambiente no es solo el escenario donde viven los organismos, también es una fuerza que moldea su ADN a través del tiempo, dejando huellas en su genoma”, señala la Dra. Daly Noll, académica de la Universidad de Los Lagos e investigadora adscrita de los Institutos Milenios BASE y al CRG y autora del estudio.

“En el océano Austral, estas diferencias ambientales han impulsado que los pingüinos papúa sigan caminos evolutivos distintos e independientes, evidenciando un proceso de especiación”, afirma la doctora en Ecología y Evolución.

 

Dra. Daly Noll, académica U. Lagos e investigadora institutos Milenio CRG y BASE en la Antártica. Foto: Daly Noll.

Las diferencias no están en todo el ADN, sino en partes clave

Para llegar a estos resultados, las y los investigadores procesaron más de nueve millones de variantes genéticas. No se trata de diferencias al azar, advierten. Las divergencias más significativas se destacan en regiones del genoma asociadas a funciones claves, como la regulación de la temperatura corporal, el metabolismo energético y la comunicación.

Este último punto fue uno de los hallazgos más inesperados: varios grupos muestran cambios en genes relacionados con el aprendizaje vocal, lo que sugiere que las diferencias en las vocalizaciones podrían estar contribuyendo al aislamiento reproductivo entre ellos.

“En esta investigación pudimos delimitar las cuatro especies de pingüinos papua, y hacer la descripción formal completa de una de ellas, utilizando datos genómicos con varias otras aproximaciones”, señala la Dra. Juliana Vianna, académica UNAB y directora alterna del Instituto Milenio CRG. “Además nuestro estudio utiliza modelos de distribución de especies a futuro con el cambio climático, y vimos que cada una de ellas responderá de forma diferente, algunas con mayor grado de amenaza que otras”, puntualiza la también investigadora del Instituto Milenio BASE.

La magnitud de las diferencias genéticas entre los cuatro grupos es comparable a la que se observa en otras aves que ya son reconocidas como especies distintas. Por eso, el estudio propone que estos linajes sean considerados cuatro especies independientes, respaldando esa propuesta con evidencia genómica, morfológica y ecológica. Una de ellas — el pingüino papúa de las islas Kerguelen, es descrita formalmente como especie nueva para la ciencia.

 

Una advertencia para el cambio climático

“Una sola especie” podría ser cuatro linajes distintos: cada uno adaptado a su propio ambiente. Foto: Claudia Ulloa.

El hallazgo tiene implicaciones que van más allá de la taxonomía, subrayan los equipos internacionales de investigación. “Hasta ahora, todos los pingüinos papúa eran evaluados como una sola unidad de conservación, dominada en número por el grupo de la península Antártica. Eso hacía que los demás grupos, mucho menos numerosos y más vulnerables, quedarán invisibles en los registros globales”, indican.

Las proyecciones del estudio muestran que, bajo los escenarios climáticos esperados para 2050, tres de los cuatro grupos podrían perder una parte significativa de su hábitat marino. “Algunos ya están en retroceso: las colonias monitoreadas en la Isla Macquarie han perdido el 50% de sus parejas reproductivas en las últimas tres generaciones”, señala el equipo.

“Este estudio muestra que incluso en organismos muy conocidos todavía puede existir diversidad biológica no reconocida, y que identificarla correctamente es un paso fundamental para cualquier evaluación seria de conservación”, concluye el Dr. Elie Poulin, académico de la Universidad de Chile y director del Instituto Milenio BASE.

Esta investigación internacional —advierten— es también una demostración del poder de la genómica de nueva generación aplicada a preguntas ecológicas y evolutivas. Usando tecnología

“No se trata solo de leer el ADN, sino de saber dónde mirar”, indica la Dra. Daly Noll. Foto: Claudia Ulloa.

de secuenciación de alto rendimiento, fue posible reconstruir la historia evolutiva de estas aves con una resolución antes imposible y conectar esa historia con el ambiente que la moldeó. “No se trata solo de leer el ADN, sino de saber dónde mirar”, indica la Dra. Daly Noll. “La genómica nos permite identificar con precisión qué regiones del genoma contribuyen a la divergencia entre linajes, y cómo estas reflejan la adaptación a distintos ambientes”, sostiene.

 

El estudio contó con la participación de los Institutos Milenio Centro de Regulación del Genoma (CRG) y Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE), la Universidad de Los Lagos y la Universidad de Chile, junto a instituciones de Australia, Reino Unido, Francia, Sudáfrica, Argentina, España, Mónaco, Venezuela y Estados Unidos. Se enmarca además en la tesis doctoral de Daly Noll en el Programa de Doctorado en Ciencias, mención Ecología y Biología Evolutiva, de la Universidad de Chile, bajo la cotutoría de la Dra. Juliana Vianna y del Dr. Elie Poulin y el proyecto Fondecyt de Postdoctorado ANID.

 

Comunicado: Instituto Milenio CRG y BASE
Fotografías: Claudia Ulloa

Una agenda de reuniones, colaboraciones y nuevas alianzas marcó la visita de la científica Camila Neder a la región de Magallanes. El recorrido evidenció cómo la investigación antártica se construye desde el trabajo conjunto entre instituciones, territorios y disciplinas. Desde biodiversidad hasta divulgación, las gestiones buscaron abrir nuevas rutas de cooperación. Un despliegue que busca ir más allá de la investigación individual.

Encuentro con integrantes de Laboratorio de Ecosistemas Marinos Antárticos y Subantárticos (LEMAS-UMAG). Foto: Camila Neder.

En el marco del fortalecimiento de la presencia territorial del Instituto Milenio BASE, la científica Dra. Camila Neder desarrolló una agenda de trabajo en Punta Arenas orientada a consolidar vínculos estratégicos y generar nuevas oportunidades de colaboración en ciencia antártica. Viajando desde Concepción, la visita permitió articular esfuerzos con instituciones clave y avanzar en líneas de investigación con impacto regional e internacional.

Uno de los ejes centrales del recorrido fue el trabajo conjunto con el Instituto Antártico Chileno (INACH), donde se reunieron con los investigadores César Cárdenas, Lucas Krüger, Francisco Santa Cruz y Magdalena Márquez, abordando nuevas ideas de investigación enmarcadas en la proposición del Área Marina Protegida del Dominio 1, sobre la distribución y uso de hábitat de depredadores tope en la Península Antártica. Asimismo, se profundizó la colaboración con el equipo de la red de sensores de INACH, proyectando la formalización del convenio BASE–INACH iniciado previamente junto a la Data Manager Catalina Marín (Instituto Milenio BASE).

Junto a speakers TEDx Punta Arenas: Pamela Ríos, Beatrix Schlarb-Ridley, Bernd Sierk, ⁠Leyla Cárdenas y Ximena Araya. Foto: Camila Neder

La agenda también incluyó encuentros con equipos de la Universidad de Magallanes (UMAG) y el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), donde se discutieron diseños experimentales enfocados en biodiversidad subantártica, particularmente en el estudio de moluscos. Estas iniciativas se vinculan a proyectos FONDECYT recientemente adjudicados y a la formación de estudiantes de postgrado, fortaleciendo el desarrollo científico desde la región.

En paralelo, la visita integró espacios de divulgación y vinculación internacional, como la participación en charlas TEDx Punta Arenas, con enfoque ciudadano sobre la perspectiva antártica, y reuniones con organizaciones como el British Antarctic Survey (BAS), Fundación Antártica21 y MAPBIOMAS. Estas instancias permitieron explorar colaboraciones en ciencia a bordo, cartografía antártica y comunicación científica con alcance global. Hubo gran interés en el desarrollo e impacto de los cuentos “Había una vez, un cuento científico”, proyecto al que la científica hace referencia en la reciente publicación del libro “Educación antártica en Chile: Experiencias aprendizajes y proyecciones”. 

Entrevista Dra. Camila Neder en canal ITV Patagonia. Crédito: ITV Patagonia.

Finalmente, el recorrido contempló encuentros con medios, como ITV Patagonia para relevar la importancia de la investigación interdisciplinaria en el territorio. En conjunto, desde experticias profesionales propias estas acciones consolidan una estrategia de vinculación amplia, posicionando al Instituto Milenio BASE como un actor clave en la articulación de ciencia, sociedad y cooperación internacional en torno a la Antártica.

Cada 25 de abril se conmemora el “Día Mundial del Pingüino”, una fecha que busca generar conciencia sobre la conservación de estas carismáticas especies. Desde Chile, equipos científicos advierten que su estado actual no solo evidencia amenazas locales, sino también impactos globales del cambio climático.

Dra. Juliana Vianna y Dra. Fabiola León durante estudio de pingüino emperador en la Antártica. Foto: Nadia Politis

El estado de conservación de los pingüinos se ha convertido en una señal de alerta sobre la salud de los ecosistemas marinos a nivel global. Así lo plantea la académica de la Universidad Andrés Bello e investigadora del Instituto Milenio BASE e Instituto Milenio CRG, Dra. Juliana Vianna. La doctora en Ciencias Biológicas mención Ecología, advierte que la importancia del estudio de estas especies se debe a su rol clave como indicadores del equilibrio oceánico.

“Los pingüinos son centinelas del océano: cuando sus poblaciones disminuyen, lo que estamos viendo es un desequilibrio mayor en los ecosistemas marinos. No es solo la pérdida de una especie, es una señal de alerta sobre el estado del planeta. Su conservación es, en el fondo, una decisión sobre nuestro propio futuro”, afirma la coordinadora científica del proyecto 1000Genomas.

Preocupación por conservación de pingüino de Humboldt y pingüino emperador. Fotos: jmclatchie y Claudio González-Wevar.

En Chile, el pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti) enfrenta crecientes presiones debido a la coexistencia de su hábitat con proyectos industriales en la zona norte del país. “Esta situación ha instalado un debate público sobre los límites entre desarrollo económico y conservación ambiental, evidenciando la fragilidad de uno de los ecosistemas marinos más productivos del planeta”, advierte desde Noruega la científica Dra. Fabiola León.

La investigadora advierte que la disminución de estas poblaciones no es un fenómeno aislado. “Los pingüinos cumplen funciones esenciales en las cadenas tróficas y en el transporte de nutrientes, por lo que su deterioro tiene efectos en cascada sobre los sistemas naturales y, eventualmente, sobre actividades económicas vinculadas al océano”, sostiene.

 

Una preocupación global

A nivel internacional, el caso del pingüino emperador (Aptenodytes forsteri) ha generado especial preocupación. “Esta especie depende del hielo marino antártico para su reproducción, un entorno que se ha visto alterado por el calentamiento global”, señala Eduardo Pizarro, investigador doctoral del Instituto Milenio BASE. “Estudios recientes han documentado pérdidas masivas de crías debido al quiebre anticipado del hielo, afectando directamente su supervivencia”, señala.

Dra. Juliana Vianna, Claudia Ulloa y Eduardo Pizarro durante expedición antártica mar de Weddell para estudio de pingüino emperador. Foto: Juliana Vianna.

En este contexto, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) actualizó su estado de conservación a “en peligro de extinción”, reflejando el riesgo creciente que enfrenta la especie. Para Claudia Ulloa, investigadora doctoral UC y del Instituto Milenio BASE, estos antecedentes confirman que la crisis ya no es sólo local, sino global. “La protección de los pingüinos se vincula directamente con la necesidad de resguardar las condiciones que sostienen la vida en el planeta”, puntualiza.

El caso del pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti) y del pingüino emperador (Aptenodytes forsteri) muestran con claridad que, aunque habitan ecosistemas distintos, ambos enfrentan amenazas que ya están documentadas por la ciencia, reflexiona la Dra. Juliana Vianna quien además dirige el Laboratorio de Biodiversidad Molecular en la Universidad Andrés Bello.

Estudios cuantitativos recientes revelan que la vulnerabilidad del género Pygoscelis varía según cada colonia, con tendencias críticas para P. adeliae y P. antarcticus en la península Antártica, especialmente donde coexisten con P. papua. “El análisis de la dinámica poblacional es clave para anticipar riesgos de extinción local”, afirma la estudiante de Magíster en Ciencias Biológicas de la Universidad de Chile, Aline Ubilla Mussa. La investigadora del Laboratorio de Biodiversidad Molecular UNAB del Instituto One Health, enfatiza que integrar modelos matemáticos y estocasticidad ambiental permite diseñar estrategias de conservación personalizadas. Estos hallazgos nos recuerdan que cada colonia es un mundo y si queremos generar estrategias de conservación efectivas, nuestras acciones deben adaptarse a la realidad particular que cada grupo de pingüinos enfrenta.

 

Fortalecimiento de vigilancia y monitoreo

Junto al Dr. Lucas Krüger, del Instituto Antártico Chileno (INACH) desde 2023 que ha encabezado expediciones estratégicas de contingencia para estudiar la gripe aviar en la Antártica, que ha afectado a pingüinos, pero también a cormoranes y skuas. “En marzo de 2024 Chile dio a conocer la detección de casos positivos de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (H5N1) en la Antártica, durante la LX Expedición Científica Antártica (ECA 60) organizada por el INACH”, recuerda Krüger.

Dr. Lucas Krüger y Eduardo Pizarro en expedición antártica para estudio de aves y gripe aviar. Foto: Eduardo Pizarro.

Desde el inicio del monitoreo del virus altamente patógeno de la influenza aviar en ejemplares de aves en la Antártica, el Comité Científico para la Investigación en la Antártica (SCAR por sus siglas en inglés) ha realizado el seguimiento del virus en los territorios antárticos y subantárticos. “Un trabajo que desde Chile se está realizando de forma continua y sistemática”, reflexiona el doctor en biología e investigador del Instituto Milenio BASE.

Investigaciones han mostrado que, bajo escenarios actuales de emisiones, hasta un 80% de las colonias de pingüino emperador (Aptenodytes forsteri) podrían desaparecer hacia fines de siglo debido a la pérdida de hielo marino. A esto se suman eventos recientes donde colonias completas han, muy probablemente, perdido un número importante de crías por el quiebre anticipado del hielo. En paralelo, el pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti) mantiene una población estimada de menos de 35 mil individuos, enfrentando presiones constantes en su hábitat costero en Chile y Perú.

 

Por: Nadia Politis

Fotografía de portada: Eduardo Pizarro