Nació y se formó en Argentina, realizó estancias de investigación en Europa, pero fue la Antártica lo que la llevó a Chile. Debido al análisis espacial de ambientes y a la adecuación de especies marinas polares, Camila Neder se integró como investigadora postdoctoral del Instituto Milenio BASE desde la ciudad de Concepción, región del Biobío. En esta entrevista, reflexiona sobre ciencia, interdisciplina y comunicar el conocimiento a diversas audiencias.

Como “sobresaliente” fue calificada su tesis sobre el bentos antártico y su respuesta al cambio climático, al obtener su título como Bióloga y Doctora en Ciencias Biológicas en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) en su ciudad natal en Argentina. Camila Neder desarrolló su interés por la ciencia gracias a profesores que incentivaron su curiosidad por el ambiente, la salud y la ecología. También influyó su fascinación por el mar, a pesar de crecer en una región mediterránea alejada de la costa. La combinación de estos elementos fue el impulso para seguir estudios superiores en ciencias biológicas.

Proyecto SIGMA (AWI) por CoastCarb EU Horizon. Foto por Kerstin Jerosch

En 2019, la científica se embarcó por primera vez en la “Expedición 50° al Mar del Norte” en Alemania, en el marco de su colaboración con el Instituto Alfred Wegener (Alfred Wegener Institute, AWI), y si bien había comenzado sus investigaciones antárticas mucho antes, no fue hasta el 2022 que viajó a Antártica por primera vez participando en la “Campaña Antártica de Verano 2022-2023” (Instituto Antártico Argentino). La experiencia alemana fue un punto clave en su formación: “Profundicé en metodologías de análisis espacial y modelado ecológico, integrando enfoques interdisciplinarios”, señala Camila, una perspectiva que, dice, ha marcado su forma de trabajar.

Durante la universidad, tuvo la oportunidad de realizar una estancia académica en las islas Baleares, España, que complementó su formación y le permitió acercarse con mayor profundidad a la ecología marina. Posteriormente, inició un doctorado en Ciencias Biológicas, periodo durante el cual desarrolló estancias de investigación prolongadas en el Instituto Alfred Wegener de Alemania: “La experiencia alemana fue clave para mi formación científica ya que también me permitió fortalecer vínculos con grupos internacionales y amplió mi perspectiva sobre la investigación en ambientes polares”, recuerda.

El trabajo con modelos de distribución de especies, es decir, análisis biogeográficos, matemáticos, estadísticos e informáticos que combinan la ocurrencia  -presencia y ausencia o pseudoausencias- de especies con variables ambientales, ha llevado a la doctora en Ciencias Biológicas, a dejar el territorio trasandino para vivir en Chile e integrar el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE) como investigadora postdoctoral desde la ciudad de Concepción: “El cambio ha sido fuerte con la tristeza del desfinanciamiento en ciencia en mi país pero esperanzador de poder compartir con colegas del país vecino, experiencias académicas y continuar aprendiendo e investigando para contribuir con conocimiento de las zonas antárticas”, señala Camila al reflexionar sobre el cambio geográfico y cultural, pero con continuidad en su foco científico.

SCAR 2024. Foto por: Nadia Politis

Cruzar un océano antes que la Cordillera

El acercamiento de Camila a las ciencias biológicas tuvo un giro inesperado durante su adolescencia. Proveniente de una familia con fuerte influencia en matemática y ciencias sociales, inicialmente se orientaba hacia el área humanista. Sin embargo, un cambio de colegio en la región de Córdoba la llevó a optar por un cupo disponible exclusivamente en el área de Ciencias Naturales. Fue ese traslado y la oportunidad que encontró en la biología lo que encendió su interés por el estudio de la vida y los ecosistemas.

Con una tremenda fascinación por la ciencia, que se desarrolló de manera casi accidental, y una debilidad por los procesos para encontrar respuestas, la investigadora afirma que una de las cosas que más valora al momento de hacer ciencia es la colaboración entre distintas áreas de investigación. “Valoro mucho el trabajo en equipo, ese trabajo integral. Mi disciplina de por sí motiva o lleva necesario a trabajos integrales”, remarca.

A lo largo de su recorrido científico, hay muchas cosas que destacan y han quedado marcadas en la trayectoria de Camila: “Desde las diferencias científicas en los países, los maestros que me marcaron desde la primaria y la secundaria e incluso mi técnica de patín con quien enfaticé el desarrollo de capacidades blandas como la perseverancia y la constancia”. Además, destaca que en lo referente a lo académico “me brindaron mucha experiencia el grupo ECOMARES de la UNC junto con los Drs. Ricardo Sahade y Marcos Tatián, y en Alemania, la Dra. Kerstin Jerosch. Las historias, son muchas, buenas y desafiantes”.

El detalle y los pormenores de lo que hace Camila, hoy lo explica ella misma: “Mi trabajo tiene mucho de computadora, prácticamente mi Laboratorio es mi computadora, allí hago los experimentos. Pero salir a terreno es muy importante porque permite identificar diferente procesos y entender porciones de la realidad para luego explicarlas a través de los modelos. Todo modelo es una manera resumida de la realidad, una forma del puzzle. Además, existen distintas puzzle, porque existen distintas realidades en función de la disciplina con la que estudiemos algo. Por eso es tan importante aplicar metodologías interdisciplinarias que permitan conocer esa realidad desde distintas miradas”.

“Laboratorio” de Camila Neder en La Universidad de Concepción

Con respecto a los modelos de distribución de especies, la científica detalla que “se combinan las presencias de las especies con variables ambientales a través de un lenguaje de programación que permite investigar sus asociaciones desde una perspectiva estadística, matemática, informática, geográfica y ecológica. Particularmente yo uso R y el paquete biomod2. Pero para conocer dónde está una especie hay que también conocer dónde no está o dónde podría no estar”.

Agrega que su actual trabajo: “tiene mucho análisis en computadora para la observación de los videos y luego el uso de lenguaje de programación para el análisis. A posterior hay muchos pasos de tomas de decisiones para elegir cuántas ocurrencias, cuáles son las correctas, qué variables ambientales son las más importantes para la especie o grupo de especies que analicemos, qué modelos usaremos, cómo los combinamos, etc. Por último, produzco un mapa final que muestra las zonas que son idóneas para la presencia de las especies en estudio, o sea el área de potencial distribución de la especie o grupo de especies que enfoque nuestra investigación”. Lo anterior puede ser pensado hacia el presente o al futuro, para también conocer cómo puede variar la distribución en respuesta al cambio climático.

Ciencia que traspasa el laboratorio

Camila Neder afirma que la divulgación científica forma parte integral de su trabajo: “Desde joven me ha fascinado comunicar y compartir conocimiento”, señala. Influenciada por su experiencia como patinadora artística, donde aprendió a expresarse en público y a conectar con audiencias, la pasión de la científica la ha llevado a desarrollar distintas iniciativas. Una de ellas es “Comunica al Natural”, un colectivo que ofrece talleres para acercar la ciencia a escolares y fomentar la interacción entre investigadoras e investigadores con la sociedad.

En 2021, escribió su primer cuento infantil, “Plumi y el río de chocolate” el cual fue incluido en el Volumen II de “Había una vez.. un cuento científico”, una obra colaborativa nacida en Alemania que reúne a científicos internacionales que buscan promover intercambio entre el mundo científico y el público no especializado. Camila también dirige la publicación del tercer volumen de este proyecto, que ha contado con la participación de investigadores de distintas partes del mundo. En este espacio ha escrito y coordinado publicaciones, mostrando su interés por ampliar los canales de comunicación más allá del ámbito académico.

Para Camila, la ciencia no debe quedar confinada al laboratorio o a las revistas especializadas, sino que debe llegar a la sociedad en general para generar conciencia y fomentar el diálogo: “Si bien la ciencia apunta a generar conocimiento, apunta a enfatizar algunas temáticas o cubrir un vacío científico, de nada sirve si yo me lo guardo en mi computadora, si yo me lo guardo en mi mochila y eso no lo transmito y no lo sabe nadie”, plantea la investigadora.

La investigadora postdoctoral del Instituto Milenio BASE destaca las respuestas en investigación como un camino integral: “Si uno ve a la vida o la biología desde el aspecto de los procesos, hay muchas más cosas para ver que permiten desde ahí relacionar con otras cosas. Si uno ve solo el puzzle final, probablemente te perdés del detalle de poder ver qué información hay en cada pieza. Y creo que ahí es donde está el punto, en donde cierra el ciclo”, sostiene.

Su mensaje para quienes quieren seguir el camino de la ciencia es un llamado a la paciencia y la motivación personal. La investigadora subraya la importancia de valorar el proceso tanto como el resultado, de reconocer las dificultades, pero también el brillo que cada paso aporta al aprendizaje. Invita a encontrar aquello que realmente enciende la pasión individual para mantenerse firme ante los obstáculos que la carrera científica puede presentar.

El Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido también como Instituto Milenio BASE, busca generar conocimiento científico de frontera y formar jóvenes investigadores en torno a la biodiversidad de los ecosistemas antárticos y subantárticos, con el fin de comprender, evaluar y predecir los efectos del cambio. El Instituto Milenio BASE pertenece a la Iniciativa Científica Milenio, un programa de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Chile.

 

Por: Antonia Díaz

Edición: Constanza Barrientos, Carolina Gajardo y Nadia Politis

Foto de portada: Bote en la Base Artowski, Polaca, Febrero 2023

La Convención para la Conservación de los Recursos Marinos Antárticos (Convención CRVMA) tiene como objetivo proteger la vida marina en el océano Austral, alrededor de la Antártica, promoviendo un uso sostenible y responsable de sus recursos a través de la cooperación internacional, diplomacia y decisiones basadas en la evidencia científica. Desde Chile, dos investigadores polares reflexionan desde la ciencia y la gobernanza en torno a los desafíos que enfrenta este régimen internacional.

En materia de conservación antártica, distintas convenciones y comisiones han buscado por años aunar esfuerzos para la protección de la biodiversidad. Por una parte, la Convención para la Conservación de los Recursos Marinos Antárticos, abreviada como “Convención CRVMA” es un tratado internacional, Parte del Sistema del Tratado Antártico (STA), que establece principios legales y científicos para la conservación y uso sostenible de los recursos marinos en el Océano Austral (alrededor de la Antártica). En tanto, la Comisión para la Conservación de los Recursos Marinos Antárticos, abreviada como “Comisión CRVMA” es un órgano de toma de decisiones creado por la Convención. La Comisión es un espacio donde los países miembros se reúnen cada año para aplicar y actualizar las normas del tratado, y está compuesta por representantes de los países miembros.

Lo cierto es, que independiente del lenguaje, por más de cuarenta años la “Convención CRVMA” (o “Convención CCAMLR” por sus siglas en inglés (Convention on the Conservation of Antarctic Marine Living Resources) busca abordar temáticas como la protección de los ecosistemas marinos del sur, qué actividades están permitidas (pesca, investigación), y cómo preservar especies claves como el kril, parte de la cadena trófica de la Antártica.

Chile es parte de los países miembros de la Comisión CRVMA, y a 43 años desde la entrada en vigor de la Convención CRVMA, desde Chile, los investigadores polares Dr. César Cárdenas (INACH/BASE) y Dr. Luis Valentín Ferrada (Derecho U. Chile/BASE) reflexionan desde la ciencia y la gobernanza en torno a los desafíos que la comisión internacional deberá enfrentar este 2025. Año de especial interés para la diplomacia científica.

 “Proteger la vida marina en el océano Austral, promoviendo un uso sostenible y responsable de sus recursos a través de la cooperación internacional, diplomacia, y decisiones basadas en la ciencia, es una herramienta fundamental con la cual contamos hace años. Y poder integrar estas instancias, es un verdadero honor para mí”, señala desde Punta Arenas el Dr. Cárdenas.

 En el año 2023 el Dr. César Cárdenas fue elegido como presidente del Comité Científico de la Comisión CRVMA en el marco de su cuadragésima segunda reunión que se llevaba a cabo en Australia. El investigador del Instituto Antártico Chileno y del Instituto Milenio BASE, ha coordinado previamente el Grupo de Trabajo de Seguimiento y Ordenación del Ecosistema, y en octubre de este año presidirá la 44ª reunión del Comité Científico de la Comisión CRVMA que se realizará en la ciudad de Hobart.

Dr. César Cárdenas y Dr. Luis Valentín Ferrada

 “Considero que este aniversario es un momento oportuno para resaltar la importancia de esta comisión en la preservación de los ecosistemas marinos y la regulación de las actividades pesqueras en un entorno cada vez más vulnerable al cambio climático, así como para reimpulsar la acción que hacemos al respecto, tal como el establecimiento de nuevas áreas marinas protegidas”, puntualiza el Dr. Ferrada, quien recientemente fue invitado por el presidente del Comité Científico de Investigación Antártica, SCAR (Scientific Committee on Antarctic Research) a integrar el Comité Científico Organizador de la próxima Conferencia Científica Abierta (OSC) del SCAR, que se realizará en la ciudad de Oslo, Noruega, entre el 10 y el 14 de agosto de 2026.

El abogado y también director del Programa de Estudios Antárticos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, es miembro del Comité Nacional de Investigaciones Antárticas (CNIA) 2025-2028 que trabaja en estrecha colaboración con INACH con la misión de planificar, orientar y coordinar las actividades científicas y técnicas que Chile lleva a cabo en la Antártica.

Acuerdo internacional de larga trayectoria

La Convención para la Conservación de los Recursos Marinos Antárticos (Convención CRVMA) es un acuerdo internacional adoptado en Australia en 1980, y que entró en vigor el 7 de abril de 1982, hace 43 años.

La Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CRVMA)  se aplica a todas las poblaciones antárticas de peces, moluscos, crustáceos y aves marinas que se encuentran al sur de la llamada “Convergencia Antártica”(también conocida como Frente Polar Antártico), es decir, una franja oceánica y natural ,  donde se encuentran las aguas frías del océano Austral con las más templadas del norte, siendo esta su limite biológico. Aunque esta frontera es móvil, la CRVMA utiliza una línea fija, definida por coordenadas geográficas, que busca representar lo mejor posible ese límite natural ¿Su relevancia? Las aguas frías del sur, que rodean el sexto continente, son más densas y ricas en nutrientes, y se fusionan con las aguas más cálidas del norte, generando una clave para la vida marina.

Comparativa: Convención CRVMA vs Comisión CRVMA. Fuente: Instituto Milenio BASE/CCAMLR

 

Cada año, el Comité Científico y los otros órganos de la Comisión CRVMA se reúnen para discutir los avances en las diversas materias y preparar los acuerdos que posteriormente son adoptados mediante “medidas de conservación” y “resoluciones”.

El Comité Científico cuenta con diferentes grupos de trabajo que se reúnen cada año. Aunque las reuniones se realizan exclusivamente en inglés, sus informes son traducidos a los otros idiomas reconocidos por el Tratado Antártico, tales como el francés, ruso y español.

La importancia de la Comisión CRVMA se encuentra en su capacidad para regular la explotación pesquera en aguas antárticas, previendo que las actividades humanas no amenacen la biodiversidad de la región. Además, promueve la cooperación y diplomacia internacional para enfrentar los desafíos que ha traído el cambio climático, generando acuerdos, protegiendo áreas marinas y tomando decisiones basadas en la ciencia. Más información sobre la Comisión CRVMA/ CAMLR Commission en https://www.ccamlr.org/

 

 

 

Por: Carolina Gajardo y Nadia Politis

Foto de portada: Dr. César Cárdenas

Se encuentran disponibles las bases del principal concurso nacional que permite a estudiantes y profesores conocer la Antártica. 

Desde el martes 1 de abril todos y todas las estudiantes de Chile pueden enviar sus propuestas de investigación para participar de la Feria Antártica Escolar (FAE) en su vigésima segunda versión. Las bases del concurso están disponibles en el sitio www.inach.cl/fae y las postulaciones estarán abiertas hasta el 27 de junio a las 23:49 horas de Magallanes.

La FAE es una instancia científica-escolar organizada por el Instituto Antártico Chileno (INACH) y desarrollada con aportes del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, que lleva a los equipos ganadores a una expedición en la Antártica para conocer y compartir con investigadoras e investigadores de la base “Profesor Julio Escudero”, en la isla Rey Jorge.

Constanza Jiménez, del área de Educación del INACH, agrega que “son veintidós años desde que llevamos a cabo esta importante instancia científica juvenil, donde estudiantes de todo el país tienen la posibilidad de conocer una puerta de entrada a la Antártica como Punta Arenas y que sus ganadores pueden llegar hasta el Continente Blanco y compartir con las y los investigadores que se encuentran en nuestra base Escudero y visitar estaciones vecinas de China, Corea del Sur, Uruguay o Rusia.”

Respecto a la postulación, Jiménez subraya que la postulación de las propuestas es solo a través de la plataforma que se implementó en el sitio web de la Feria Antártica Escolar www.inach.cl/fae, y es la única vía oficial que tienen los y las estudiantes y docentes de enseñanza media para participar de este concurso.

¿Quiénes pueden postular a esta iniciativa? 

Pueden hacerlo estudiantes de primero a cuarto medio, de establecimientos de todo el país y todo tipo de dependencia (científico-humanistas, técnico-profesionales, artísticos, etc.). Cada uno de los proyectos será evaluado y los quince mejores se trasladarán a Punta Arenas para defender su trabajo ante un jurado científico y uno ciudadano. Los tres mejores serán seleccionados para participar de la Expedición Antártica Escolar.

Para mayor información y bases de postulación al concurso, se invita a visitar el sitio web www.inach.cl/fae.

El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).

 

Fuente: INACH

Créditos foto de portada: Nadia Politis

 

La Iniciativa 1000 Genomas, liderada por el Instituto Milenio Centro de Regulación del Genoma (IM- CRG), invita a participar en el II Workshop Nacional Ciencia genómica para conservar la biodiversidad:El futuro está en el ADN, los días 23 y 24 de abril de 2025, en el Salón de Honor y la Sala Eloísa Díaz de la Casa Central de la Universidad de Chile.

Este evento reunirá a expertos nacionales e internacionales, estudiantes de postgrado, tomadores de decisión y representantes de organismos públicos para explorar los avances en genómica y su impacto directo en la conservación de la biodiversidad, el entendimiento del ADN de especies nativas y el desarrollo de soluciones en salud, bioeconomía y sostenibilidad.

¿Qué es el Proyecto 1000 Genomas?

El Proyecto 1000 Genomas es una iniciativa científica impulsada por el Instituto Milenio Centro de Regulación del Genoma (CRG) e integrada por proyectos de excelencia en todo el país, incluyendo los Institutos Milenio BASE, IMO e IBio, y centros como CMM, CHIC, ACCDiS e IEB, con el respaldo de nueve universidades chilenas.
Su misión es impulsar el conocimiento científico y la formación de capital humano en genómica para comprender la biodiversidad de Chile.

Destacados del Workshop

El programa contempla exposiciones magistrales, paneles de discusión interdisciplinarios, presentaciones de comités científicos y una sesión abierta de pósters, fomentando la colaboración entre la ciencia, la educación y las políticas públicas.

Conferencistas Internacionales:

  • Dr. Harris Lewin (EE.UU.) – Biólogo líder del Earth BioGenome Project (EBP), cuyo objetivo es secuenciar el ADN de todas las especies eucariotas conocidas. Profesor en Arizona State University, miembro de la National Academy of Sciences, y referente mundial en genómica comparada y evolución cromosómica.
  • Dr. Patrick Wincker (Francia) – Director del Genoscope, el Centro Nacional de Secuenciación Francés. Investigador destacado en genómica de ecosistemas y co-director del proyecto ATLASea, centrado en la biodiversidad marina. Miembro de EMBO y premiado por la Academia Francesa de Ciencias.

Detalles del evento:

Fecha: 23 y 24 de abril de 2025
Lugar: Salón de Honor y Sala Eloísa Díaz, Casa Central Universidad de Chile
Horario:
08:00 a 18:00 hrs
Más información: www.1000genomas.cl

“La genómica es una herramienta clave para entender cómo los organismos se adaptan a condiciones extremas y cómo podemos protegerlos frente a amenazas ambientales. El futuro está en el ADN”, señala la Dra. Vianna, coordinadora nacional de la Iniciativa 1000 Genomas, 

Este workshop será un hito para Chile y Latinoamérica, posicionando a la ciencia nacional como referente en genómica y conservación, y consolidando una comunidad científica y ciudadana comprometida con el futuro del planeta.

Link de inscripción: https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSfm2RXvvAJPcWIWTyc7oi12f_uD4cHbetD65_LiDynkGMyFMA/viewform

 

Fuente: Proyecto 1000 Genomas

Foto de portada: Mélanie Delleuze

SIVFLORA recopila más de 14.500 datos sobre la flora vascular presente en las islas que rodean el continente helado. Según indica el equipo de investigación, la base datos revela la diversidad taxonómica recopilada por botánicos de todo el mundo desde hace al menos 200 años.

Un equipo de investigadoras e investigadores del Instituto Milenio BASE ha desarrollado SIVFLORA, una base de datos global y de acceso abierto que compila información sobre la biodiversidad de plantas vasculares de islas del Océano Austral. El estudio, recientemente publicado en la revista Scientific Data del grupo Nature, representa un avance clave en el conocimiento de la flora en ambientes extremos.

Especie Codonorchis lessoni/ Créditos: Pablo Guerrero

La investigación, titulada “Conjunto de datos de la flora vascular de las islas australes (SIVFLORA): Una base de datos global de plantas de las islas del Océano Austral”, documenta 14.589 registros de especies vegetales, abarcando 886 especies, 95 familias y 42 órdenes. Los datos reflejan la diversidad ecológica de estos ecosistemas aislados y ambientalmente sensibles, donde 58.62% de las especies son nativas, 9.61% endémicas y 31.77% introducidas. Se trata del primer esfuerzo por compilar de manera sistemática, y en un formato estandarizado interoperable, la información sobre flora vascular en estas islas. Para conformar SIVFLORA, se recopilaron datos de más de 300 fuentes, constando de una búsqueda de fuentes especializadas históricas y contemporáneas, a lo largo de dos años.

Uno de los hallazgos destacados del estudio es la marcada diferencia en biodiversidad entre las islas. El archipiélago Falkland/Malvinas es la región con mayor riqueza de especies, mientras que otras, como las islas Orcadas del Sur, presentan una diversidad significativamente menor. Estos contrastes reflejan la compleja dinámica biogeográfica de las islas del hemisferio sur, y la influencia de factores ambientales y antrópicos en la distribución de la flora. Además, el estudio resalta cómo cambios en el uso histórico del suelo, como la introducción de especies exóticas y asentamientos humanos, ha modificado la composición vegetal en varias de estas islas.

Un recurso clave para la ciencia y la conservación

El líder del estudio e investigador principal del Instituto Milenio BASE, Dr. Pablo Guerrero, explica que “es relevante porque entrega información sistematizada, estandarizada y centralizada en una misma base de datos, lo que vuelve más accesible a la información. Es una buena fuente para saber cuáles son las especies de plantas que hay en todas estas zonas y, por lo tanto, saber cuál es la diversidad de especies nativas, endémicas e invasoras”.

Especie Berberis darwinii / Créditos: Pablo Guerrero

Esta base de datos, disponible en la plataforma Zenodo, facilitará el trabajo de científicos, biólogos de la conservación y autoridades con poder de decisión en la protección de estos frágiles ecosistemas, señala el académico de la Universidad de Concepción (UdeC) e investigador del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), Dr. Pablo Guerrero. Además, detalla que “permite monitorear hacia el futuro, proyectar y ver cómo la diversidad puede cambiar. Contar con esta información permite saber cuáles son las zonas prioritarias, las zonas que pueden estar más expuestas al cambio humano y, en específico, al cambio climático”.

“Puede ser relevante para otro tipo de investigaciones, como biogeografía, que estudia los patrones espaciales de la diversidad biológica, ya que reúne las especies que habitan y que son capaces de vivir en estas zonas, con condiciones climáticas extremas cuyas estaciones de crecimiento para las plantas son bastante cortas”, enfatiza finalmente el también director del Laboratorio de Biogeografía, Macroevolución y Sistemática (BIOMAS) del Departamento de Botánica de la UdeC.

El trabajo fue desarrollado por un equipo del Instituto Milenio BASE compuesto por los investigadores e investigadoras principales Dr. Pablo Guerrero, Dra. Tamara Contador, Dra. Angie Díaz y Dra. Julieta Orlando, junto con la estudiante de magíster de la UdeC, Catalina Escobar, y el equipo técnico conformado por la data manager, Catalina Marín, y el botánico especialista, Patricio Medina La investigación fue financiada por el instituto a través de la Iniciativa Científica Milenio (ANID, ICN2021_002) y el Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) mediante el proyecto ANID/BASAL FB210006.

 

El equipo científico lo conforman investigadores e investigadoras del Instituto Milenio BASE. De izquierda a derecha: Catalina Marín, Dra. Angie Díaz, Dra. Julieta Orlando, Dr. Pablo Guerrero, Catalina Marín y Patricio Medina

 

Por: Antonia Díaz Hernández

Foto de portada: Dr. Pablo Guerrero haciendo trabajo de muestreo en Faro San Isidro, región de Magallanes.

 

 

 

 

En el Día Internacional de la Mujer, el Instituto Milenio BASE destaca el trabajo en ciencia polar de nuestras investigadoras. Celebramos el trabajo colaborativo e interdisciplinario que realizan las más de 90 mujeres que forman parte de nuestra institución, quienes, desde Puerto Williams, Punta Arenas, Valdivia, Puerto Montt, Concepción, Talca y Santiago, aportan para fortalecer la investigación en el extremo sur del mundo.

En este día de conmemoración, destacamos a todas las mujeres que, con su esfuerzo y compromiso, han transformado la investigación antártica y subantártica. Su trabajo no solo amplía el conocimiento sobre estos territorios, sino que también inspira a nuevas generaciones a sumarse a la exploración científica del extremo antártico, formando nuevas jóvenes investigadoras.

El Instituto Milenio BASE reconoce la importancia de generar espacios de trabajo equitativos, donde las mujeres puedan desarrollarse plenamente en sus áreas de especialización. La diversidad de perspectivas y experiencias enriquece la investigación y permite avanzar hacia una ciencia más representativa e inclusiva. La diversidad fortalece el quehacer científico, la investigación, y permite ampliar la mirada sobre las temáticas que estudiamos, generando un impacto más profundo y significativo.

A lo largo de los años, nuestras investigadoras han enfrentado y desafiado barreras dentro de la comunidad científica. Su presencia en expediciones, estudios de terreno y laboratorios, demuestra el papel esencial que desempeñan en la construcción del conocimiento científico sobre la Antártica y su impacto global.

El estudio de la biodiversidad antártica y subantártica requiere de miradas y experiencias diversas, por eso, destacamos la voz de nuestras investigadoras, estudiantes y profesionales que día a día apoyan las labores de nuestro instituto, y que son cruciales para un futuro en ciencia lleno de progreso, desafíos y oportunidades. Como dijo la famosa bióloga Lynn Margylis“La vida es una unión simbiótica y cooperativa que permite triunfar a los que se asocian”, la colaboración y aporte transversal de múltiples miradas es lo que lleva a un futuro prometedor en ciencia.

Un afectuoso saludo a todas las mujeres que forman parte del Instituto Milenio BASE y a todas las integrantes de la comunidad científica en general y antártica en particular; en este día que conmemora y nos invita a reflexionar sobre el lugar que ocupamos en esta sociedad, les agradecemos por su compromiso en la constante búsqueda de la equidad y el conocimiento

 

Foto de portada: Paula Segovia, investigadora del equipo intermareal del Instituto Milenio BASE en isla Letchfield, Antártica, Enero 2025. Por: C. Barrientos