Punta Arenas, 14 de agosto de 2024.- La próxima semana, Chile será el escenario del evento más grande de la historia de la ciencia antártica mundial. Desde el 19 al 23 de agosto en Pucón se llevará a cabo la Conferencia Abierta del Comité Científico de Investigación Antártica (SCAR OSC, por sus siglas en inglés), evento que ya tiene confirmados hasta el momento a casi 1.500 asistentes y se espera que esta cifra sea sobrepasada.

Logo oficial Open Science Conference 2024. Por: INACH

Asimismo, desde el 26 al 28 de este mes se efectuará la Reunión de Delegados del SCAR en Punta Arenas. Ambos eventos son organizados por el SCAR, el Comité Nacional de Investigaciones Antárticas (CNIA) y el Instituto Antártico Chileno (INACH). Con esto, Chile se consolida como un referente en la investigación del Continente Blanco y en la promoción de la cooperación internacional.

“Para nosotros es gran motivo de orgullo el hecho de que la Conferencia SCAR, que se llevará a cabo en Pucón en los próximos días, reunirá alrededor de 1.500 participantes de 57 países, lo que la convierte en la mayor reunión científica antártica de la historia: una muestra clara del liderazgo de Chile en materia de investigación y preservación antártica”, aseguró el canciller Alberto van Klaveren.

Esta conferencia bianual es el principal evento del SCAR, cuya misión es fomentar y facilitar la investigación internacional en la Antártica y el océano Austral. Bajo el lema “Ciencia Antártica: Encrucijada para una nueva esperanza”, ofrecerá un espacio para que más de 1.400 investigaciones sean presentadas cubriendo una amplia gama de temáticas que van desde las ciencias físicas y de la Tierra hasta las ciencias de la vida y las ciencias sociales.

“Este evento se lleva a cabo en un momento clave para la ciencia antártica, que recientemente nos ha demostrado que el comportamiento del Continente Blanco está profundamente conectado con los fenómenos climáticos que ocurren en el resto del mundo. Su estudio es crucial no solo para su protección, sino para el cuidado del medioambiente de todo el planeta y Chile quiere seguir contribuyendo en ello”, agregó van Klaveren.

Además de las presentaciones científicas, la conferencia incluirá conferencias plenarias, minisimposios, sesiones paralelas, mesas redondas y presentaciones de pósteres científicos. También se llevarán a cabo actividades destinadas a involucrar a la comunidad local, subrayando la importancia de la ciencia antártica no solo para la comunidad científica, sino también para el público en general.

Año Polar Internacional 2032-33

La reunión será también un hito en el camino que conduce al Año Polar Internacional 2032-33 (International Polar Year 2032-33), el esfuerzo más grande de la historia por comprender los alcances de los cambios que las altas latitudes australes y boreales están experimentando.

Por: INACH

Por cierto, esta conferencia ocurre en un momento clave de la humanidad, con concentraciones de dióxido de carbono superiores a las que cualquier otro representante de nuestra especie haya experimentado en sus 350.000 años sobre la faz de la Tierra.

El Comité Científico para la Investigación Antártica (Scientific Committee on Antarctic Research, SCAR) es un comité del Consejo Internacional para la Ciencia (ISC) y fue fundado en 1958. En la reunión antártica del International Council of Scientific Unions (ICSU), celebrada en Estocolmo en 1957, se acordó crear un comité para supervisar la investigación científica en la Antártica. En aquel momento había 12 naciones que realizaban activamente investigaciones antárticas, entre las cuales se encontraba Chile y que nombraron un delegado para formar parte de un Comité Especial en Investigación Antártica (Special Committee on Antarctic Research).

Con una programación diversa y la activa participación de la comunidad científica, las reuniones de SCAR 2024 prometen marcar un antes y un después en la ciencia polar. Para más información sobre la conferencia y sus actividades, se puede visitar el sitio web: www.scar2024.org.

Espacio para la comunidad

Se han organizado diversas actividades para que las y los asistentes de la conferencia y la comunidad de la región de la Araucanía conozcan más sobre la importancia de la Antártica. Por esta razón, estas actividades son gratuitas y abiertas al público, entre las que se cuentan:

  • Expo SCAR OSC 2024. Exposición de artesanías con inspiración antártica. Gimnasio Municipal de Pucón.

  • Exposición de Ilustraciones Naturalistas de Mauricio Álvarez. Universidad de la Frontera, sede Pucón.

  • Exposición fotográfica antártica de John Weller. Enjoy Gran Hotel Casino Pucón.

  • Festival de Cine Documental Antártico. Universidad de la Frontera (Pucón) y Liquen Centro Cultural (Villarrica).

Polluelo pingüino Papúa. Por: INACH

La Conferencia Abierta de SCAR se realiza en Pucón por su larga tradición de realización de encuentros científicos y porque la vegetación que rodea la ciudad de Pucón consiste en más de 50 familias de plantas que hallan su origen en la Antártica del pasado. Si a ello se suma la existencia de lagos y volcanes, el paisaje se transforma en parte del relato que convierte a Chile y su historia natural en un heredero directo de las biotas antárticas de fines de la Era de los Dinosaurios.

Punta Arenas, en tanto, se ha destacado históricamente como un puerto clave por donde pasaron numerosos célebres expedicionarios durante la época dorada de la exploración polar. En la actualidad, la ciudad es reconocida como la principal puerta de entrada a la Antártica, permitiendo el tránsito de más de veinte países en su ruta al Continente Blanco. Gracias a su ubicación privilegiada e infraestructura, la ciudad austral se ha convertido en un punto fundamental para la exploración, investigación y colaboración científica. Asimismo desde 2003, la sede del INACH, la principal institución nacional dedicada a la investigación polar, se sitúa en la capital regional.

Por: Instituto Antártico Chileno (INACH)

Imagen principal: INACH

La capital de la región de los Ríos se convierte en un lugar crucial para investigar la resistencia de los peces antárticos a la hipoxia (asfixia) inducida por el cambio climático. La investigadora de Alaska, Dra. Kristin O’Brien, y el investigador de Chile, Dr. Luis Vargas-Chacoff, colaboran para encontrar respuestas y estrategias de conservación ante este desafío.

Dra. Kristin O’Brien de la Universidad de Alaska Fairbanks (UAF). Foto: I. Milenio BASE / A. Bertrand.

Con 25 años de experiencia en ciencia antártica, la Dra. Kristin O’Brien, profesora de biología de la Universidad de Alaska Fairbanks (UAF), llegó a la ciudad de Valdivia- ubicada en la región de los Ríos, Chile- para trabajar junto al investigador de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh), Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML) UACh, Instituto Milenio BASE y Centro IDEAL, Dr. Luis Vargas Chacoff. El objetivo es estudiar la capacidad de los peces nototenioides antárticos y de su ancestro, Eleginops maclovinus– también conocido como robalo- para hacer frente a la hipoxia generada por el cambio climático.

A medida que las temperaturas aumentan, el nivel de oxígeno en los océanos disminuye y los eventos hipóxicos son cada vez más frecuentes y severos en los peces antárticos. Para comprender como los afecta este fenómeno, el equipo de investigación ha centrado su atención en el robalo, especie localizada en la región de los Ríos, y que es el ancestro más cercano al grupo de peces más abundante del continente helado: los nototenioides.

“Para predecir con precisión los impactos del cambio climático en los peces antárticos, es importante comprender la capacidad de su ancestro, E. maclovinus, para hacer frente al cambio climático. Además, debido a que este pez nunca ha habitado las aguas heladas del océano Austral, al comparar su biología con sus parientes antárticos, podemos identificar los rasgos que permitieron a los peces antárticos adaptarse y prosperar en su ambiente gélido”, explica la Dra. Kristin O’Brien.

Dr. Luis Vargas- Chacoff y Dra. Kristin O’Brien trabajando en Laboratorio Costero Calfuco UACh. Por: I. Milenio BASE / A. Bertrand.

Por medio de experimentos, el equipo se encuentra midiendo la cantidad mínima de oxígeno que requieren estos peces para sobrevivir, también su capacidad de adaptación fisiológica y bioquímica. Se espera que los resultados de la investigación muestren la capacidad de estos animales para resistir la falta de oxígeno a medida que el océano se calienta y puedan revelar nuevos mecanismos para controlar la hipoxia.

“Tenemos diferentes conocimientos que se complementan entre sí. Valoro mucho la experiencia del Dr. Vargas-Chacoff en fisiología del estrés, osmorregulación y el sistema inmunológico de los peces. Aporta al proyecto conocimientos y experiencia que los demás miembros del grupo no tienen para que podamos comprender mejor la capacidad de estos animales para resistir el cambio climático”, dice la también afiliada al Instituto de Biología Ártica de la UAF, Dra. Kristin O’Brien.

La visita de la Dra. Kristin O’Brein, contempló recolección de muestras y trabajos en el Laboratorio Costero Calfuco, perteneciente a la Facultad de Ciencias de la UACh. “Estoy tremendamente agradecida con el Dr. Vargas-Chacoff, el Laboratorio Costero Calfuco y UACh por esta oportunidad de trabajar con ellos. Daniela Nualart (estudiante del programa de doctorado en Ciencias de la Acuicultura, becada por el Instituto Milenio BASE) y Francisco Dann han sido miembros tremendamente útiles e importantes de nuestro equipo mientras trabajaban aquí. No podríamos haber completado nuestra investigación sin ellos”, expresa.

Equipo de investigación en Laboratorio Costero Calfuco UACh. Por: I. Milenio BASE / A. Bertrand.

Por su parte, el Doctor en Ciencias, Luis Vargas- Chacoff, recientemente nombrado director de la Escuela de Graduados de la Facultad de Ciencias UACh, afirma que “la colaboración con la Dra. O’Brien y su equipo es fundamental para entender cómo el cambio climático afecta a los peces antárticos. Nuestros conocimientos combinados nos permitiran obtener una comprensión más completa. Agradezco esta oportunidad de colaborar en un proyecto tan crucial para la ciencia antártica”.

“Como investigadora local, valoro enormemente la oportunidad de contribuir a este trabajo. La ciencia antártica no solo se lleva a cabo en la misma Antártida; es vital reconocer que regiones como Valdivia juegan un papel fundamental en este campo, pudiendo contribuir con conocimientos científicos y fisiológicos de distintos modelos biológicos o especies nativas que pueden verse afectadas por el cambio climático global”, agrega la estudiante de doctorado UACh, Instituto Milenio BASE y Centro IDEAL, Daniela Nualart.

El proyecto es financiado, principalmente, por la Fundación Nacional de Ciencias (NSF, por sus siglas en inglés) y también cuenta con el estudiante graduado de la UAF, Augustus Snyder, y el Dr. Yangfan Zhang de la Universidad de Harvard.

 

Por: Constanza Barrientos Soto

Foto principal: Equipo de investigación en Laboratorio Costero Calfuco UACh. Por: I. Milenio BASE / Antonia Bertrand

 

 

 

 

 

 

 

 

La Universidad de Barcelona, en España y la Universidad de Otago, en Nueva Zelanda, fueron los destinos de las estudiantes del Magíster en Ciencias, mención en genética, de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh), Paula Segovia y Camila Parra. Las investigadoras del Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y Subantártica (LAGEMAS), cuyo director es el Dr. Claudio González-Wevar, buscarán fortalecer la colaboración científica internacional

Paula Segovia en el Laboratorio de Zoología de la Universidad de Barcelona.
Foto: Paula Segovia

Como un reconocimiento de excelencia académica, que busca impulsar la colaboración internacional en Ciencia y fortalecer la carrera en investigación, las estudiantes del Magíster en Ciencias, mención en genética UACh, Paula Segovia y Camila Parra, fueron reconocidas con la beca Santander, galardón que permitió realizar pasantías de investigación en el contexto de sus tesis de pregrado.

Paula Segovia, estudiante UACh/Instituto Milenio BASE, destaca la experiencia como una herramienta fundamental de crecimiento académico: “Traje mucho material de micromoluscos para poder continuar mi tesis y magíster este año, aumentando las localidades, ya que ellos tenían acceso a otros lugares en la Antártica”, dice.

Paula realizó su pasantía en la Universidad de Barcelona (UB), en España, en colaboración con la académica Conxita Avila. Su labor científica se enfocó en la revisión de muestras genéticas de campañas antárticas, empleando el sistema Darwin Core, con énfasis en su investigación de análisis integrativo en las especies nominales antárticas del género Laevilitorina. Un pequeño caracol ubicado en la zona intermareal del continente helado.

Su investigación es el “análisis integrativo en las especies nominales antárticas del género Laevilitorina”, un género de pequeños caracoles y moluscos marinos. La investigación está centrada específicamente en tres especies, que son la umbilicata, claviformis y antarctica. Lo que busca es hallar la relación evolutiva que existe entre ellas.

Camila Parra, realizando muestreo en Warrington, Dunedin.
Foto: Camila Parra

Por su parte, Camila Parra desde pequeña había soñado con viajar a Nueva Zelanda, y aprovechó la oportunidad para cumplir su sueño y realizar su pasantía en la ciudad de Dunedin y en la Universidad de Otago. Camila destaca las estrictas medidas de bioseguridad que emplea el Departamento de Zoología y la labor realizada con el investigador Hamish Spencer y la Dra. Tania King: “Allá uno no puede entrar al laboratorio sin más. Por ejemplo, hay que llegar, lavarse las manos, ponerse la bata, volverse a lavar las manos y así”, dice.

Además del trabajo en laboratorio, Camila realizó estudios de muestras que tomó en diferentes lugares del país, como las costas de Wellington, Dunedin, Second Beach y Warrington, conocidas por su diversidad: “Como quise usar la beca para mi tesis, entonces lo que hice fue muestrear”, señala.

El nombre de su proyecto es “filogeografía integrativa de la especie diloma nigerrimum a lo largo de las costas de Chile y Nueva Zelanda”. El objetivo de la investigación es resolver la dinámica demográfica y la historia evolutiva del diloma nigerrimum, una especie de molusco gasterópodo, entre Chile y Nueva Zelanda. Esta especie es la única de su género con una distribución transpacífica, y así de extensa.

Tanto Paula Segovia y Camila Parra son investigadoras del Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y Subantártica (LAGEMAS) perteneciente al Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML) de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh), dirigido por el Doctor en Ciencias Claudio González-Wevar. Académico UACh e investigador del Centro IDEAL e Instituto Milenio BASE.

Para el Biólogo marino y profesor asociado del ICML, la pasantía realizada por sus estudiantes Paula Segovia y Camila Parra: “les permitió conocer otras realidades y visualizar el tremendo esfuerzo que hacemos desde BASE para comprender de mejor manera la biodiversidad en esta región del planeta que a pesar de su importancia ha estado relegada en términos de esfuerzo científico”, dice.

La beca Santander de movilidad pregrado, brinda un financiamiento de 4.000 USD para costear un intercambio académico a países de Europa o Asia. Entre los requisitos para acceder al beneficio se encuentra el integrar los primeros 10 mejores puestos del ranking de ingreso de sus respectivas carreras, reflejar excelencia académica y respaldar el trabajo de investigación con cartas de recomendación y motivación.

Como futuros planes, Paula y Camila proyectan que continuarán sus líneas de investigación en materia antártica y subantártica con el Instituto Milenio BASE, y buscarán compartir sus experiencias en investigación a través de espacios de Divulgación Científica en Valdivia.

 

Por: Nicolás Gómez y Nadia Politis

Foto principal: Constanza Barrientos

La Dra. Tamara Contador, académica de la Universidad de Magallanes e investigadora del Instituto Milenio BASE, Centro CHIC e INVASAL, representará a Chile en la prestigiosa Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES). El comité se reunirá del 7 al 11 de abril en Mónaco para identificar líneas base de trabajo en materia de conservación y biodiversidad.

Puerto Williams, 01 abril 2024.- Más de 40 representantes de países como Reino Unido, Francia, Bélgica, Italia, Japón, China, Estados Unidos, México y Colombia, integrarán el panel de expertas y expertos de la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas, conocida como IPBES por sus siglas en inglés. Chile tendrá una única representación a través de la Doctora en Ecología de Agua Dulce y Ética Ambiental, Tamara Contador Mejías, quien compartirá su experiencia científica en la ecorregión subantártica de Magallanes y la Antártica Chilena, desde la conservación biocultural de los ecosistemas subantárticos.

“Es muy importante participar en el IPBES, porque hay regiones muy remotas, como la ecorregión subantártica de Magallanes, o los ecosistemas de agua dulce, que, si bien han sido abordados en los informes anteriores, no se han considerado sus características específicas”, señala la Dra. Tamara Contador, investigadora principal del Instituto Milenio BASE, y el Centro CHIC. “Aportar con conocimiento sobre estas zonas menos conocidas, es fundamental ya que requieren de conservación, políticas públicas y de una mirada de largo plazo para contribuir a la conservación biocultural de Chile”, señala la también académica de la Universidad de Magallanes (UMAG).

Dra. Tamara Contador en laboratorios conjuntos del Centro CHIC e Instituto Milenio BASE en Puerto Williams. Créditos: Nadia Politis

El trabajo que realizará el comité de expertas y expertos del IPBES, buscará sentar las bases que permitan una evaluación y monitoreo mundial del avance y estado de los ecosistemas globales. El IPBES, conocido también como el “IPCC de la Biodiversidad”, en referencia al Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (Intergovernmental Panel on Climate Change) es una instancia intergubernamental independiente, con más de 130 países miembros, que busca entregar información basada en evidencia a tomadores de decisiones y equipos desarrolladores de políticas públicas.

Con más de una década, desarrollando investigación científica desde la ciudad de Puerto Williams, y el Parque Etnobotánico Omora, la Dra. Tamara Contador Mejías ha estudiado la biodiversidad en isla Navarino con énfasis en comunidades de insectos y la detección de cambios a nivel de distribución geográfica, vinculados al cambio climático. Ha integrado Expediciones Científicas Antárticas (ECA) del Instituto Antártico Chileno (INACH) y ha sido reconocida por instituciones como el Servicio Nacional de la Mujer, SERNAMEG (“Mujer Pionera 2019”) y Marca Chile (“Chilenas que luchan contra el cambio climático 2022”) por su contribución al estudio e impactos del cambio climático.

En la actualidad, la académica UMAG desarrolla investigación de frontera desde los centros de excelencia Núcleo de Salmónidos Invasores Australes (INVASAL) Centro Internacional Cabo de Hornos para Estudios del Cambio Climático Global y Conservación Biocultural (CHIC) e Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE).

El Segundo Informe Global del IPBES, se desarrollará durante todo el 2024, reuniendo experticas en materia de Ecología/Interacciones e interrelaciones entre especies; Ecosistemas de agua dulce; Ética y filosofía medioambientales. Más información en https://www.ipbes.net/second-global-assessment/scoping-experts

 

Por: Nadia Politis

Fotografía principal: Dra. Tamara Contador tomando muestras en la Antártica. Créditos: Gonzalo Arriagada

El proyecto liderado por el Instituto Milenio BASE de Chile y la Universidad de Borgoña de Dijon, Francia, busca establecer una red de observación costera para identificar especies exóticas presentes en los ecosistemas marinos y fomentar la colaboración internacional y el intercambio de conocimientos.

Patagonia, islas Kerguelen y la península Antártica, son las regiones cuyas costas serán monitoreadas por el proyecto liderado por el Dr. Elie Poulin, del Instituto Milenio BASE, y el Dr. Thomas Saucède de la Universidad de Borgoña. Una iniciativa financiada por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y el Comité de Evaluación y Orientación de la Cooperación Científica con Chile del Gobierno de Francia (ECOS).

El proyecto, cuya duración es de tres años (2023-2025), pretende establecer una red de detección de especies exóticas subantárticas y antárticas e monitorear la biodiversidad marina utilizando Estructuras de Monitoreo de Arrecifes Autónomos (ARMS), a través de la técnica de metabarcoding. Esta técnica molecular permite identificar y cuantificar especies en muestras de agua y sedimentos a partir del ADN presente en ellas.

El director del Instituto Milenio BASE y académico de la Universidad de Chile (UCh), Dr. Elie Poulin, señala que “estas especies, introducidas por actividades humanas en ecosistemas no nativos, pueden tener consecuencias negativas en la biodiversidad y los ecosistemas nativos. La iniciativa busca mejorar la comprensión de la presencia y los posibles impactos de estas especies mediante un extenso monitoreo en áreas clave. La hipótesis del proyecto plantea que muchas de estas especies exóticas no sobreviven a las temperaturas invernales subacuáticas, lo que las mantiene desconocidas en los registros de biodiversidad convencionales”.

 El proyecto ECOS-ANID “Monitoring of subantarctic alien species in Antarctic Peninsula: setting-up a network of nearshore observing systems in Patagonia, Kerguelen and Antarctica”, cuenta con un equipo de profesionales de diferentes regiones de Chile y Francia. Del Instituto Milenio BASE: Dra. Karin Gerard (Universidad de Magallanes, CIGA UMAG, CHIC y LEMAS), Dra. Angie Díaz Lorca (Universidad de Concepción), Carolina Pérez Troncoso (estudiante de magíster de la Universidad de Magallanes), Sebastián Rosenfeld (estudiante de doctorado de la Universidad de Chile, CHIC y Apecs Chile) y Erwan Courville (Universidad de Burgundy). De la Universidad Sorbonne, con el Dr. Cyrill Gallut.

Colaboración internacional e intercambio de conocimientos

El Dr. Thomas Saucède, lleva más de diez años colaborando con investigadores e investigadoras del Instituto Milenio BASE, en biogeografía y filogeografía de invertebrados marinos (moluscos, equinoideos y peces). En cuanto al actual proyecto, señala que “es una buena oportunidad para continuar colaborando en base a nuestra buena complementariedad en términos de acceso al campo y a muestras en todo el océano Austral”.

 “Nos permite unirnos y colaborar en terrenos como Patagonia y Antártica, por parte del Instituto Milenio BASE, y en los archipiélagos subantárticos de Crozet y Kerguelen, por mi parte. También nos complementamos en términos de metodología (genética, genómica, morfología, taxonomía, biogeografía, paleontología) para abordar cuestiones importantes relativas al origen, la evolución y la sensibilidad de especies marinas a los cambios climáticos a escala del océano Austral de manera integral”, agrega.

De izquierda a derecha: Ewan Courville, Dr. Thomas Saucède y Dr. Elie Poulin. Foto: I. Milenio BASE / Carolina Gajardo

Durante marzo de 2024, el Dr. Thomas Saucède, estuvo dos semanas en el laboratorio del Dr. Elie Poulin en la UCh, trabajando junto al estudiante de doctorado, Erwan Courville, quien desarrolla su tesis en cotutela junto a ambos investigadores. Erwan se encuentra haciendo un estudio filogenético y biogeográfico del género de erizo marino Arbacia.

“Este programa de movilidad nos brinda la oportunidad de co-tutelar y capacitar en ecología molecular a estudiantes de magíster y doctorado entre Chile y Francia. Erwan Courville actualmente finaliza un estudio filogenético y biogeográfico exhaustivo del género de equinoideos Arbacia, incluidas las especies del sur. Estamos trabajando en la publicación de sus resultados y finalización de su tesis doctoral”,  dice el académico de la Universidad de Burgundy.

 

Por: Carolina Gajardo y Constanza Barrientos

Foto principal: Karin Gerard

El proyecto científico del Instituto Antártico Chileno (INACH), que cuenta con el apoyo del gobierno peruano, busca estimar la abundancia de kril que habita en torno a colonias de pingüinos en zonas de Punta Armonía e isla Ardley en la Antártica. La actividad forma parte del monitoreo de prospección acústica que realiza el Programa de Áreas Marinas Protegidas (AMP) del INACH desde el año 2019, y cuenta con la colaboración del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE).

Monitorear la abundancia y distribución de kril en las zonas de alimentación de pingüinos es parte de los objetivos de la expedición integrada por los investigadores Francisco Santa Cruz Carrasco (INACH) y Mauricio Mardones (Instituto Milenio BASE,  Universidad de Magallanes y Centro IDEAL) realizada durante febrero en la Antártica.

Investigadores Francisco Santa Cruz Carrasco y Mauricio Mardones. Crédito foto: INACH

Los expertos en conservación y manejo de recursos pesqueros estudian mediante tecnología hidroacústica (señal de sonido submarino) la relación de la distribución de los cardúmenes de kril, con la presencia de pingüinos en zonas cercanas a pingüineras en Punta Armonía e Isla Ardley. La grilla de prospección acústica cubrió puntos claves como bahía Fildes e isla Nelson, e incluyó el despliegue de roseta oceanográfica para registrar variables ambientales de temperatura, salinidad y oxígeno disuelto hasta 500 metros de profundidad, además de lances de red zooplanctónica IKMT para recolección de individuos de kril antártico. 

“Es muy relevante esta expedición ya que corresponde al cuarto año de monitoreo de abundancia de krill, permitiendo consolidar una base de datos para estudiar variabilidad interanual y explorar cómo cambios ambientales entre años pueden impactar la abundancia y distribución del kril, y su disponibilidad como alimento para diferentes especies de pingüinos”, explica el biólogo marino Francisco Santa Cruz, investigador del Departamento Científico del INACH. 

“Extender y continuar en el tiempo este crucero de prospección acústica es crucial para entender la dinámica espacio temporal del krill, y cómo las fluctuaciones de sus variables poblacionales (abundancia) tienen impacto en el ecosistema, en este caso, en otras especies que predan a este organismo”, señala Mauricio Mardones, investigador doctoral de la Universidad de Magallanes e Instituto Milenio BASE, quien participó como experto colaborador.

Con los datos obtenidos, los científicos buscan aportar nuevos antecedentes para la toma de decisiones en instancias internacionales como la red de Zonas Antárticas Especialmente Protegidas (ZAEP) del Sistema del Tratado Antártico, o a la nueva estrategia de manejo de la pesquería de kril, gestionada por la Comisión para la Conservación de Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCAMLR). En este sentido, se busca contribuir al diseño e implementación de medidas de conservación para el uso racional de los recursos marinos antárticos. 

Desde Punta Arenas, Francisco Santa Cruz y Mauricio Mardones se embarcaron entre el 4 al 10 de febrero a bordo del buque oceanográfico polar BAP Carrasco (BOP-171) de Perú. Fue una expedición que navegó por el estrecho de Bransfield, ubicado entre las islas Shetland del Sur y la península Antártica. 

Investigadores Francisco Santa Cruz Carrasco y Mauricio Mardones. Crédito foto: INACH

La exploración que estudia abundancia de kril en la península Antártica es parte de un trabajo científico colaborativo incipiente entre Chile y Perú, gestado durante la última Reunión de Administradores de Programas Antárticos Latinoamericanos (RAPAL). El buque oceanográfico BAP Carrasco, de la Marina de Guerra del Perú, es una embarcación equipada para efectuar labores científicas de frontera, y cuenta con tecnología de punta y con las capacidades humanas y técnicas para operar en Antártica.

“Es para Chile, INACH, y el programa AMP una oportunidad única de colaboración científica y diplomática. Agradecemos a las cancillerías de ambos países por la coordinación y voluntad de generar este tipo de instancias, al Programa Nacional Antártico del Perú, y por supuesto a la tripulación del BAP Carrasco que nos apoyó permanentemente durante todo el trabajo a bordo del buque”, señala Santa Cruz.

Mauricio Mardones, es investigador doctoral del Instituto Milenio BASE, UMAG y Centro IDEAL. La línea del investigador, beneficiario de la beca de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA), es la evaluación y manejo de la pesquería del kril. Trabajo académico que es supervisado por el Dr. César Cárdenas, investigador del INACH e Instituto Milenio BASE, elegido en 2023 como presidente del Comité Científico de la CCRVMA.

 

Por: Carolina Gajardo y Nadia Politis

Foto principal: Alrededores de isla Rey Jorge, Antártica. Crédito foto: Julia Saravia

 

La publicación “TerrANTALife: Lista de datos de biodiversidad de las formas de vida terrestres y de agua dulce conocidas en la Antártica” fue publicado en la prestigiosa revista Biodiversity Data Journal (BDJ), y reúne inventarios de especies eucariotas y procariotas en ecosistemas terrestres y de agua dulce del continente helado. Listados integrados y curados por expertos de España, Sudáfrica y Chile.

Pasto antartico, Deschampsia antarctica, en isla Rey Jorge. Foto Arón Cadíz.

Los inventarios incompletos de especies de la Antártida representan un reto clave para la investigación ecológica exhaustiva y la conservación de la región. Estudios recientes indican que en la mayoría de los casos se carece de los datos necesarios para comprender la dinámica de las poblaciones, tasas de evolución, rangos espaciales, tolerancias fisiológicas e interacciones entre especies. Todos, elementos fundamentales para desentrañar los distintos elementos funcionales de la biodiversidad antártica.

Por ello, con el objetivo de contribuir al fortalecimiento catálogo sólido de la biodiversidad del continente, la publicación “TerrANTALife: Lista de datos de biodiversidad de las formas de vida terrestres y de agua dulce conocidas en la Antártica” (TerrANTALife 1.0 Biodiversity data checklist of known Antarctic terrestrial and freshwater life forms) fue recientemente publicado en la revista Biodiversity Data Journal (BDJ), en un estudio liderado por investigadores del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido como Instituto Milenio BASE (Chile), el Museo Nacional de Ciencias Naturales MNCN-CSIC (España) y de la Universidad de Pretoria, UP (Sudáfrica), en colaboración con centros de investigación internacionales.

El Dr. Luis R. Pertierra, (Instituto Milenio BASE, MNCN) destaca que “aunar un grupo de expertos tan diverso y tan completo ha sido un gran reto, y el resultado altamente satisfactorio, pues podemos decir que tenemos una visión global integrativa muy precisa de todos los componentes de la vida en la Antártica”, subraya. En tanto que el Dr. Joaquín Hortal (MNCN-CSIC) señala que “los inventarios de biodiversidad nos permiten conocer, integrar y aumentar la representatividad sobre todas las formas de vida en la tierra”.

El equipo desarrolló una recopilación y revisión de inventarios de especies eucariotas y procariotas presentes en los ecosistemas terrestres y de agua dulce de la Antártica en una nueva base de datos. Mediante búsquedas en literatura y reanálisis de datos disponibles hasta la fecha. Se armonizaron taxonómicamente las especies antárticas terrestres y de agua dulce, se integraron, y fueron curadas por las y los expertos para crear listas de control exhaustivas de los organismos antárticos.

Pinguino Adelia,_Pygoscelis adeliae, en la Antartica. Foto Nadia Politis.

La Dra. Michelle Greve (UP) destaca el trabajo internacional realizado, y enfatiza que “comprender el funcionamiento de los ecosistemas pasa por identificar todos sus elementos y sus roles a distintas escalas pues todos tienen papel en la conformación de las redes tróficas, el cual se puede ver seriamente afectado por el cambio global”, sostiene. Reflexión que comparte la Dra. Asunción de los Ríos (MNCN-CSIC), quién también destaca que “la diversidad microbiana en la Antártida es muy alta, en comparación con la de otros organismos, y mucho más desconocida de lo que podríamos imaginar”, dice.

Al equipo internacional se integraron los investigadores senior del Instituto Milenio BASE Dr. Steven Chown (UP) y Dr. Peter Convey (British Antarctic Survey, BAS), y la Dra. Juliana Vianna, académica de la Pontificia Universidad Católica de Chile, PUC, directora alterna del Centro de Regulación del Genoma (CRG) e investigadora Lili, Centro de Desarrollo Sustentable UC e Instituto Milenio BASE.

La Doctora en Ciencias Biológicas, mención Ecología, destaca el trabajo realizado y enfatiza que “entre la diversidad Antártica encontramos una muy pequeña proporción de vertebrados, compuesta de una veintena de aves (pingüinos y petreles) y mamíferos marinos (fócidos) que usan el territorio para alimentarse y reproducirse. Son pocos, pero altamente carismáticos actuando en muchos casos como los grandes embajadores del continente”, sostiene.

Un continente diverso

Casi 500 especies de animales terrestres habitan en la Antártica. Un territorio aparentemente desértico, pero que encuentra en sus zonas libres de hielo una notable variedad de micro invertebrados nativos, muchos de ellos endémicos (exclusivos), destacándose los casi invisibles tardígrados y rotíferos en las masas de agua, y pequeños nematodos y artrópodos en tierra (ácaros y hexápodos).

La vegetación antártica llega a ser altamente exuberante localmente, con parches verdes en grandes extensiones, pero con un giro, apenas comprende plantas vasculares. Por cambio son los musgos y líquenes los que conforman un microbosque de flora. Incluso en las cumbres más inhóspitas los líquenes colonizan las paredes de roca. En muchos casos los ecosistemas son muy simplificados, pero permiten llevar la vida a extremos ambientales del todo inhabitables para la humanidad.

Doctor en Ecología Luis R. Pertierra. Foto Nadia Politis.

La diversidad de microorganismos es mucho mayor a eucariotas y procariotas. Su alta capacidad adaptativa de vivir en ambientes extremos les permite colonizar los suelos, aguas interiores y hielos antárticos. La Dr. Gilda Varliero (UP) indica que “los microorganismos son un grupo que supone un reto adicional de catalogar, y tradicionalmente son los últimos en ser descritos, de tal forma compilar la diversidad microbiana del continente Antártico representa un hito referencial para otras regiones”.

En conjunto la biodiversidad Antártica comprende cerca de 2000 especies conocidas de eucariotas y procariotas, junto con decenas de miles de microorganismos. Conocerlas y comprenderlas ofrece numerosos servicios a la humanidad, desde los valores puramente científicos (es un laboratorio natural) como los recreativos (turismo y documentación) así como espirituales y pacíficos (siendo un territorio libre de guerras que une a la humanidad), e incluso los potenciales valores farmacológicos a descubrir de su biota.

El equipo internacional, encabezado por el Doctor en Ecología, de la Universidad Autónoma de Madrid, Luis R. Pertierra, enfatiza la contribución de TerrANTALife a la comprensión de la diversidad en el continente blanco, y enfatiza la necesidad de seguir desarrollando investigaciones interdisciplinarias.

Accede a “TerrANTALife 1.0 Biodiversity data checklist of known Antarctic terrestrial and freshwater life forms”, publicado en la revista Biodiversity Data Journal (BDJ) en: https://bdj.pensoft.net/article/106199/

Por: Luis R. Pertierra y Nadia Politis

Foto principal: Costa antártica cercana a mar de Weddell. Por Eduardo Pizarro.

Amanda Mourão Santos es estudiante del doctorado en Zoología de la Universidad Federal de Minas Gerais de Brasil y, alrededor de seis meses, estuvo en Chile realizando una pasantía en el Laboratorio de Biodiversidad Molecular de la Pontifica Universidad Católica de Chile (UC),  dirigido por la Dra. Juliana Vianna, investigadora principal del Instituto Milenio BASE, y también directora alterna del Instituto Milenio Centro para la Regulación del Genoma (CRG). Amanda, quien llevó a cabo trabajo con cladogramas de aves, pruebas de reconstrucción biogeográfica y análisis en el programa R, nos cuenta su experiencia:

“En el marco de mi doctorado en Zoología de la Universidad Federal de Minas Gerais (Brasil), realicé una pasantía en Santiago de Chile, en el Laboratorio de Biodiversidad Molecular de la Pontifica Universidad Católica de Chile (UC), dirigido por la académica, Dra. Juliana Vianna, también investigadora principal del Instituto Milenio BASE, ¡no puedo agradecerles lo suficiente por esta oportunidad!

Amanda Mourão Santos. Foto: I. Milenio BASE / C. Gajardo

Llegué en junio de 2023 y, desde el primer contacto con los alumnos del laboratorio, me hicieron sentir como en casa. Fueron varias las razones por las que elegí este lugar, entre ellas, el hecho que la profesora Juliana es un referente en investigación con pingüinos, el cual es mi modelo de estudio; y también por el artículo publicado por su laboratorio que serviría de base para una metodología importante dentro de mi doctorado. El apoyo que recibí por parte de todo el equipo hizo mucho más fácil mi adaptación a una nueva ciudad, a un nuevo país y al desarrollo de mi trabajo de investigación. Una oportunidad fundamental para el avance de mi tesis.

La ciudad de Santiago es muy hermosa, quedé encantada con la cordillera, sobre todo con la nieve. Hay muchos atractivos turísticos y tuve el placer de visitar muchos lugares e incluso ver nieve por primer vez. Vivir en un lugar tan diverso y maravilloso te ayuda a hacer mejor tu trabajo.

Aquí en Santiago también pude ayudar en la organización del 11° Congreso Internacional de Pingüinos (IPC 11), cuya organización estaba en manos de la profesora Juliana junto con el profesor Alejandro Simeone. Estuve muy feliz de diseñar el landyard, credenciales y los certificados del Congreso. Los investigadores, además de presentar los resultados de sus investigaciones, intercambiaron información sobre la situación de la gripe aviar en los lugares que habían visitado. Este fue un momento súper importante para la comunidad que estudia los pingüinos y otras aves.

Amanda Mourão Santos junto a sus compañeras y compañeros del Laboratorio de Biodiversidad Molecular UC. Foto: A. Mourão Santos

Me gustaría decir que esta es una oportunidad que debería extenderse a todos los estudiantes. Esta experiencia añade nuevos conocimientos, abre un abanico de contactos y nos conecta con personas con diferentes puntos de vista. Pude comprobar la importancia que se le da a la ciencia en Chile, debido a la diversidad cultural dentro del laboratorio, permitiendo el intercambio de experiencias, lo que contribuyó en gran medida al éxito de la investigación.

Llegó el final de esta increíble experiencia y estoy muy agradecida por la oportunidad”.

Por Amanda Mourão Santos

Foto principal: I. Milenio BASE / Carolina Gajardo

Punta Arenas, diciembre de 2023.- Una de las especies asombrosas que habita en el océano Austral es el bacalao antártico, un pez de gran tamaño que puede llegar a medir más de dos metros de largo y superar los cien kilogramos de peso. Por lo demás, puede vivir más de treinta años y a medida que va creciendo, migra hacia aguas más profundas, llegando a encontrarse bajo los 2.000 metros, interactuando con el fondo marino.

Cumple un rol clave como “depredador tope”, ya que controla las poblaciones de otras especies que se ubican en niveles inferiores de la trama trófica antártica. Es por esta razón que para los equipos científicos resulta fundamental saber de qué se alimenta, qué tan valiosas son sus presas para su aporte nutricional y si su alimentación va modificándose a medida de que avanza en su desarrollo (de juvenil a adulto).

Las respuestas a estas preguntas están contenidas en un artículo publicado recientemente por investigadores chilenos en colaboración internacional con científicos del Instituto de Pesquerías y Ecología Marina (IFME) de Ucrania en el que analizaron la alimentación de esta especie aplicando técnicas de identificación visual y genética de las presas, para luego estudiar la composición de ácidos grasos de esas muestras.

De parte del Instituto Antártico Chileno (INACH) participaron los investigadores del Departamento Científico, César Cárdenas (con filiación también al Instituto Milenio Base), Marcelo González y Francisco Santa Cruz. Este último explica que esta especie tiene una dieta generalista y prácticamente consume lo que encuentra en su camino. “Sus principales presas son los peces Macrouridae (peces rata), Channichthyidae (peces de hielo) y Anotopteridae (peces daga) y secundariamente, cefalópodos (pulpos). Incluso encontramos restos de pingüinos que seguramente mueren y caen hasta el fondo marino”, señala.

Para Santa Cruz es importante comprender las redes ecológicas que existen en las comunidades, ya que “entender y cuantificar estas relaciones ecológicas es fundamental en casos como el bacalao antártico que constituye un recurso pesquero manejado con un enfoque ecosistémico, en el cual el objetivo es evitar que las pesquerías generen impactos irreversibles sobre estos procesos ecológicos. Por ejemplo, la sobreexplotación de los depredadores tope puede generar un efecto cascada desequilibrando las relaciones ecológicas en las tramas tróficas”, advierte.

Menciona además que esta especie también realiza largas migraciones transportando energía y nutrientes a distintas zonas del océano Austral y también es esencial para la alimentación de los mamíferos marinos. “Por ejemplo, las focas de Weddell o leopardo consumen bacalao juveniles y las orcas capturan bacalaos adultos”, señala el investigador del INACH.

La importancia de la colaboración para desarrollar este estudio

En esta investigación se centraron en la península Antártica, un área regulada por la Comisión para la Conservación de los Recursos Marinos Vivos Antárticos (CCRVMA), en donde está prohibida la pesca comercial de peces debido a la sobreexplotación ocurrida en décadas pasadas, por lo que la información que se maneja de esta especie es escasa.

Para conseguir las muestras de bacalao antártico -y dado que no existen pesquerías en dicha zona del Continente Blanco- aprovecharon una colaboración internacional con científicos ucranianos que estaban realizando pesca de investigación al norte de la península Antártica en el límite con el mar de Weddell durante febrero 2020 y 2021, en aguas sobre los 1.000 metros de profundidad para lo cual los pescadores utilizan palangre de fondo que reposa sobre el lecho marino.

Los datos obtenidos por los buques de pesca son esenciales, ya que muchas veces son la única fuente de información de estos ambientes remotos. No obstante, sólo se pueden obtener en verano cuando el deshielo marino les permite acceder a la zona, por lo que faltaría obtener información del periodo invernal.

Asimismo, quedan abiertas otras interrogantes como por ejemplo saber si el bacalao antártico consume las presas que son más abundantes de su entorno. “De ser así los peces rata y de hielo serían los peces dominantes en la comunidad demersal. Esto debe ser confirmado con observaciones y estimaciones de abundancia directa, pero es muy complejo realizar cruceros científicos en esta zona”, señala Santa Cruz.

También por su importante rol en los ecosistemas antárticos, será importante conocer cómo el cambio climático afecta a la disponibilidad de esta especie y su hábitat en algunas zonas del Continente, particularmente el área de la península Antártica, una de las más afectadas por este fenómeno global.

Al cierre de esta nota es relevante resaltar la importancia de la colaboración científica y la conformación de equipos multidisciplinarios desde diversas instituciones. Este trabajo por un lado, permitió apoyar la tesis de pregrado de Karina Pérez Pezoa de la Pontificia Universidad Católica de Chile, quien es la autora principal del artículo. También destacar el aporte en los análisis genéticos y perfiles de los ácidos grasos en los que apoyó Vicente Arriagada de la Universidad de Concepción, sumado a la experiencia de los investigadores de la Universidad de Magallanes, Pablo Gallardo y Ali Rivero. Mencionar además, la coordinación en este trabajo con Kostiantyn Demianenko y Pavlo Zabroda del IFME de Ucrania.

Los investigadores destacan que este tipo de colaboraciones también se está efectuando con los buques nacionales chilenos que participan en pesquerías antárticas, con los que han podido obtener muestras y datos colectados durante los trabajos de pesca, los que están en proceso de análisis y próximos a ser publicados en nuevos artículos.

El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).

 

Por: Instituto Antártico Chileno (INACH)

Foto principal: INACH

Se trata del académico de la Universidad de Magallanes e investigador del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), Dr. Andrés Mansilla, quien fue invitado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile para exponer en Dubái en Emiratos Árabes Unidos, entre el 30 de noviembre y el 6 de diciembre de este 2023.

Investigador UMAG-CHIC, Dr. Andrés Mansilla. Foto: I. Milenio BASE/N. Politis

Entre el 30 de noviembre y el 12 de diciembre se realizará una nueva versión de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP28), instancia donde diversos gobiernos, organizaciones internacionales, de la sociedad civil, mundo privado y académico se reúnen para adoptar medidas y promover la adaptación ante el calentamiento global y la disminución de los gases de efecto invernadero que lo provocan. Para este año se espera una participación de más de 30.000 exponentes y participantes, y entre ellos el académico de la Universidad de Magallanes e investigador principal del CHIC, Dr. Andrés Mansilla, quien participará como parte del equipo científico chileno junto a académicos del INACH e IDEAL.

El investigador fue invitado por el Ministerio de Relaciones Exteriores con el fin de impulsar al país en materia de transición energética, finanzas sostenibles y soluciones basadas en la naturaleza. “Nuestra participación en la COP28 es una tremenda oportunidad para que Chile no solo releve la importancia de los bosques de algas subantárticos como mitigadores de cambio climático al ser grandes sumideros de carbono, sino que también por los servicios ecosistémicos que impacta a la pesca artesanal y la economía global”, explica el investigador principal del CHIC y académico de la Universidad de Magallanes, Andrés Mansilla.

Bosques de kelp sumergidos en Punta Santa Ana, Estrecho de Magallanes Chile. Foto: Jaime Ojeda

La Región de Magallanes y la Antártica Chilena alberga parte de los ecosistemas más prístinos del planeta, especialmente sus mares. Específicamente en la Reserva de Biosfera Cabo de Hornos están los bosques de Kelp (más conocido como bosques de huiro) más extensos y australes del mundo, y se ha convertido en un lugar de referencia y estratégico para estudiar los efectos del cambio climático a nivel mundial.

Los bosques de Kelp son un conjunto de algas pardas- más conocidas como huiro-, que alcanzan hasta más de 40 metros de altura en las profundidades del mar. Estos bosques son el hogar de una tremenda riqueza marina subantártica, razón por la cual son considerados como verdaderos “ingenieros ecosistémicos” al brindar hábitat, zonas de reproducción, alimentación y crianza para cientos de especies con valor ecológico y socioeconómico como centollas y erizos de mar. Incluso, en las praderas de Macrocystis pyrifera (tipos de algas) estudiadas en la región de Magallanes se han registrado 132 invertebrados de especies diferentes.

“Si analizamos la distribución de los bosques de Kelp en el mundo, podemos ver que hay de distintas especies, principalmente en hemisferio norte, pero los que están en el sur son más conspicuos y abundantes, con más biomasa y crecen más”, sostiene Mansilla, y agrega que “los grandes bosques de algas pardas pertenecen a los órdenes Laminariales y Fucales, representados en las costas de altas latitudes en ambos hemisferios En el caso del Hemisferio Sur, el punto de distribución más austral de representantes de las formaciones de kelp se encuentra en el archipiélago Diego Ramírez”.

Efecto del retroceso glaciar sobre los Bosques de Kelp en Bahia Yendegaia, fotografia aerea con Dron. Foto: Juan Pablo Rodriguez

Asimismo, la zona austral de Chile es de tal relevancia para las y los científicos porque es el único lugar donde convergen tres océanos: pacífico- atlántico- antártico, además de que sus aguas están menos antropizadas, es decir, tienen un bajo impacto de las actividades humanas. Sin embargo, el avance y retroceso de los glaciares producto del calentamiento global ha provocado cambios en las diversas especies marinas de la región, como los bosques de Kelp.

Investigador UMAG-CHIC, Dr. Andrés Mansilla. Foto: I. Milenio BASE/N. Politis

La región de Magallanes es un laboratorio natural para estudiar por el aumento de temperaturas y retroceso de glaciares, donde toneladas de agua dulce que se van al mar, alterando el PH, la salinidad y la temperatura, lo que afecta al desarrollo de las especies que allí habitan, agrega el director del Laboratorio de Ecosistemas Marinos Antárticos y Subantárticos (LEMAS), equipo de investigación que también colabora con el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido como Instituto Milenio BASE.

Las algas, también, son utilizadas como material base para productos farmacéuticos y cosméticos, como fuente de alimento con valor agregado (Alga Procesada), como alimento en otro tipo de cultivo de especies marinas de importancia comercial, así como también de fertilizantes naturales.

Fuente: UMAG-CHIC-Instituto Milenio BASE
Fotografías: Jaime Ojeda y Juan Pablo Rodríguez