Un importante hito para la comuna de Cabo de Hornos se dio con la inauguración del Equipamiento Científico del Laboratorio de Marea Roja del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), presente en las dependencias del Centro Subantártico Cabo de Hornos, de la Universidad de Magallanes (UMAG), en Puerto Williams.

En una ceremonia realizada junto a autoridades provinciales, universitarias, investigadores y la comunidad local, se dio cuenta del equipamiento instalado, sus aplicaciones científicas y el trabajo que el CHIC ha desarrollado para mejorar la vigilancia y respuesta frente a eventos de marea roja en la zona.

El Dr. Máximo Frangopulos Rivera, investigador UMAG y director alterno CHIC, e investigador adjunto del Instituto Milenio BASE, destacó el gran valor del acontecimiento, siendo un significativo paso para fortalecer las capacidades locales en investigación y monitoreo de floraciones algales nocivas (FAN) en la región subantártica.

Una iniciativa que apunta a otorgar mayor autonomía en materia de salud pública a la comuna más austral del mundo. Foto: Dr. Máximo Frangopulos, por I. Milenio BASE / C. Barrientos

“Por fin se visibiliza y se da sentido de pertenencia a Cabo de Hornos, que era la única comuna sin un laboratorio de análisis de toxinas. Es un derecho que tiene la comunidad hacia el futuro volver a la extracción de sus recursos naturales de manera segura. Eso es lo que ganamos con esto, es un trabajo de mucho tiempo, de investigadores, entidades públicas y privadas, el CHIC y la UMAG, hace justicia con la comuna de Cabo de Hornos, porque habían sido postergados. Por ejemplo, cuando sacaban mariscos debían enviar las muestras a Punta Arenas para su análisis, dilatándose sus tiempos y plazos”, señaló.

Como encargada de este laboratorio, se encuentra Vanessa Monge Carrillanca, bióloga e investigadora magíster del CHIC e Instituto Milenio BASE, detalló que el espacio ya se utiliza a nivel investigativo. Además, entregó detalles de su equipamiento y funcionamiento.

“Contamos actualmente en nuestras instalaciones con un equipo HPLC, el cual es un cromatógrafo líquido de alta resolución acoplado a detectores de arreglo de diodos y fluorescencia, más equipamientos periféricos utilizados para la preparación de reactivos y muestras. Este equipamiento permite realizar la detección de toxinas amnésicas y paralizantes”, comentó.

La ceremonia recibió la participación de autoridades y representantes de organizaciones de la sociedad civil. Foto: CHIC

De momento, Monge y Frangopulos resaltan la instancia como el puntapié inicial de un proceso de largo aliento, orientado no solo a fortalecer la capacidad local para enfrentar eventos de marea roja en Cabo de Hornos, sino también a avanzar hacia la acreditación formal del laboratorio. Este camino busca que el espacio sea reconocido por la autoridad sanitaria, bajo estándares técnicos y de calidad, mediante un trabajo cooperativo ya en marcha con las instituciones competentes. En el mediano y largo plazo, esta iniciativa apunta a otorgar mayor autonomía en materia de salud pública a la comuna más austral del mundo.

El Dr. Máximo Frangópulos y la investigadora de magister a cargo del nuevo laboratorio de marea roja, Vanessa Monge. Foto: CHIC

Cabe destacar que en la ceremonia estuvo presente la delegada Presidencial Provincial Antártica, Constanza Calisto; Carlos Martín, encargado oficina provincial de la Seremi de Salud, el alcalde de Cabo de Hornos, Patricio Fernández, la directora del Campus Universitario Cabo de Hornos UMAG, Francisca Massardo y representantes de la Asociación Gremial de Pescadores y Armadores Artesanales de Puerto Williams.

Fuente: Centro Internacional Cabo de Hornos.

Durante una semana, más de 360 especialistas de 35 países se reunieron en el extremo sur de Chile en la 21ª Conferencia Internacional sobre Algas Nocivas, un fenómeno que afecta la salud pública y las actividades productivas en todo el planeta. La cita, organizada por la Universidad de Magallanes y el Instituto de Fomento Pesquero, marcó un hito de cooperación científica internacional y de fortalecimiento de la capacidad regional en estudios marinos.

Dr. Máximo Frangopulos (vicepresidente Comité Organizador Local ICHA 2025) junto al Dr. Leonardo Guzmán (presidente Comité Organizador Local ICHA 2025). Foto: C. Barrientos

En el Hotel Dreams de Punta Arenas, la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena fue anfitriona de la 21ª Conferencia Internacional sobre Algas Nocivas (ICHA 2025), una de las citas más relevantes a nivel mundial en torno a las Floraciones Algales Nocivas (FAN), conocidas también como marea roja. La actividad reunió a más de 360 personas provenientes de 35 países, consolidando a Chile como un referente en la investigación y monitoreo de este fenómeno global.

El evento fue organizado por la Universidad de Magallanes (UMAG) y el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), con el apoyo de la Sociedad Internacional para el Estudio de las Algas Nocivas (ISSHA) y un Comité Organizador Nacional integrado por más de sesenta investigadores de instituciones chilenas.

El Dr. Leonardo Guzmán Méndez, investigador senior del IFOP y presidente del Comité Organizador Local, valoró que “instancias como ésta son fundamentales porque permiten compartir el estado del arte, establecer colaboraciones y conocer las preguntas que mueven a la ciencia global. Que se realice aquí, en Magallanes, demuestra que Chile tiene la capacidad de organizar eventos internacionales de alto nivel en un territorio que no sólo presenta algas tóxicas, sino que también representa la puerta de entrada a la Antártica”, afirmó.

Durante ICHA 2025, el Dr. Máximo Frangopulos fue nombrado parte del Consejo de Investigadores de la Sociedad Internacional para el Estudio de las Floraciones Algales Nocivas (ISSHA), siendo el único representante sudamericano. Foto: C. Barrientos

En tanto, el Dr. Máximo Frangopulos Rivera, investigador de la UMAG, del Cape Horn International Center (CHIC) y del Instituto Milenio BASE, destacó el papel de Chile y de la región austral en el monitoreo sistemático de estos fenómenos. “Llevamos casi tres décadas de programas de observación en la región, con una masa crítica de especialistas que se refleja en la calidad y amplitud de la delegación chilena”, comentó.

Diálogo internacional sobre un fenómeno global

Durante la semana de trabajo, los investigadores coincidieron en que las floraciones algales nocivas se han intensificado en frecuencia y extensión. Guzmán recordó que los primeros registros en Magallanes datan de 1972, e incluso existen antecedentes del siglo XIX asociados a intoxicaciones fatales en comunidades yaganes. “Hoy las microalgas son más abundantes, generan floraciones más intensas y afectan tanto la salud pública como las actividades productivas. Hay algo en el ambiente que favorece su mayor presencia, y eso nos obliga a seguir observando y entendiendo qué procesos naturales y humanos las intensifican”, explicó.

El evento contó con investigadoras e investigadores de pregrado, magíster y doctorado del Instituto Milenio BASE. Foto: C. Barrientos

Frangopulos, vicepresidente del Comité Organizador Local, añadió que una de las tendencias más notorias presentadas en la conferencia fue el aumento en la certitud de las predicciones, gracias a la integración de múltiples fuentes de datos —sensores remotos, muestreos in situ, análisis genéticos y metabarcoding— y al uso de tecnologías abiertas. “Se habló mucho de democratización de la ciencia, del acceso a software y bases de datos libres, de herramientas de bajo costo que permitan compartir información entre países y comunidades científicas”, explicó.

Entre las plataformas destacadas mencionó HAEDAT, la red mundial que compila reportes de floraciones algales y que actualmente reúne información de más de 150 países. “Hacia allá se encaminan las tendencias: democratizar, unificar, hacer más participativa a la ciencia e involucrar también a las comunidades”, sostuvo.

Tendencias emergentes y formación científica

Frangopulos señaló que las discusiones técnicas abordaron nuevos enfoques como el estudio del holobionte, que analiza las interacciones simbióticas entre microalgas y bacterias para comprender mejor los factores que desencadenan los eventos de floración. También destacó el interés por biosensores de bajo impacto ambiental, la investigación sobre toxinas emergentes y los efectos de las ictiotoxinas sobre distintas especies marinas.

ICHA 2025 reunió a más de 360 personas provenientes de 35 países. Foto: C. Barrientos

“Todos alabaron las maravillas naturales de Magallanes y la calidad científica del encuentro. Hemos dejado en alto el nombre de la región y del país”, afirmó el investigador, resaltando que la organización local demostró que Magallanes está capacitada para albergar eventos científicos de relevancia mundial.

Uno de los aspectos más valorados fue la participación estudiantil. “Fue muy grato contar con el apoyo de estudiantes de biología marina, de maestría y doctorado, que presentaron sus investigaciones. Este tipo de congresos son una oportunidad única para conectar con investigadores líderes y motivar a las nuevas generaciones”, subrayó Frangopulos.

Un cierre que proyecta cooperación

La ceremonia de clausura, realizada el 24 de octubre, cerró una semana de intercambio de conocimientos y experiencias sobre sostenibilidad marina. El congreso se realiza cada dos años como símbolo de cooperación internacional: la versión anterior tuvo lugar en Hiroshima (Japón), y la próxima se desarrollará en Aberdeen, Escocia, antes de avanzar hacia Halifax, Canadá, en 2029.

La próxima reunión ICHA 2027 se desarrollará en Aberdeen, Escocia. Foto: C. Barrientos

El presidente del Consejo de la ISSHA, Dedmer B. Van de Waal, expresó su gratitud hacia los organizadores y la comunidad local. “Nos sentimos muy bienvenidos aquí, no sólo por el equipo de Leonardo, Máximo y Pamela, sino también por la gente de la ciudad. Son muy amables, intentan ayudarnos incluso sin hablar nuestro idioma, y eso se agradece mucho”.

Para los organizadores, el balance fue positivo. La región demostró su capacidad para convocar a la ciencia global y proyectar desde el sur una mirada colaborativa hacia el futuro de los océanos. “Esto debe ser un hito para que, en el futuro, Magallanes siga recibiendo congresos internacionales de gran nivel —no sólo sobre marea roja, sino también sobre biodiversidad y ciencia antártica—. Aquí se hace ciencia de primer nivel y el mundo lo sabe”, concluyó Frangopulos.

 

Fuente: UMAG

Foto portada: ICHA 2025

En colaboración con el Dr. Claudio González- Wevar, investigador principal del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE), el Dr. Hamish Spencer llegó hasta Valdivia para dirigirse a las y los estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh).

Dr. Hamish Spencer y Dr. Claudio González- Wevar, en Facultad de Ciencias UACh. Foto: I. Milenio BASE/ J. Cova

“El papel clave de las algas marinas como balsa”, fue la charla magistral realizada por el profesor titular del Departamento de Zoología de la Universidad de Otago, Nueva Zelanda, Dr. Hamish Spencer. La participación del Dr. Spencer a la Universidad Austral de Chile (UACh) se enmarca en un proyecto colaborativo Fondecyt Regular 1210787, y durante su visita, intercambió reflexiones con las y los estudiantes de la Facultad de Ciencias UACh en Valdivia.

La charla, coordinada por el investigador principal del Instituto Milenio BASE, también UACh, Centro Fondap IDEAL y LAGEMAS, Dr. Claudio González- Wevar, se centró en la capacidad que tienen las algas de formar grandes estructuras flotantes en el océano en forma de “balsas”, cumpliendo la tarea de proporcionar hábitat, refugio y recursos alimenticios para diversos organismos marinos como crustáceos, moluscos, equinodermos, peces, aves marinas e incluso mamíferos.

“Fue bueno saber que hay otras personas interesadas en utilizar herramientas genéticas para tratar de comprender qué está sucediendo con muchas especies, en particular, la función de balsa que cumplen las algas en el océano Austral”, señaló el Dr. Hamish Spencer. También, recalcó la importancia de relacionar las investigaciones de diferentes países, específicamente entre Chile y Nueva Zelanda: “realmente me gusta el trabajo que hemos estado realizando, ya que tenemos un conjunto de especies diferentes y estamos obteniendo una imagen muy clara de ellas”, señaló.

Dr. Spencer es profesor del Dpto. de Zoología de la Universidad de Otago, Nueva Zelanda. Foto: I. Milenio BASE/ J. Cova

De igual forma, el Dr. Claudio González- Wevar, valoró la colaboración y el trabajo conjunto que ha existido con el Dr. Hamish Spencer, y destacó la relevancia de llevar a cabo este tipo de instancias. “Las charlas son muy importantes para atraer potenciales tesistas y mostrar a la comunidad lo que hacemos”, dijo.

Finalmente, el Dr. Hamish Spencer expresó su fascinación por el interés de las y los estudiantes chilenos en este tipo de investigaciones, e hizo una invitación a los futuros científicos y científicas, a “adentrarse en nuevos desafíos y explorar el mundo de la investigación científica en lugares que salgan de su zona de confort”.

 

Por: Jemima Cova y Constanza Barrientos

Fotografías: I. Milenio BASE/ J. Cova