El océano Austral es aquel que rodea el continente antártico. Está conformado por diferentes subáreas marinas, entre ellas, la 48.1 y la 48.2, cerca de la península antártica. Foto: CCRVMA

El evento reunirá a equipos científicos, administradores de recursos, representantes de la industria pesquera y ONGs. Tiene como objetivo fortalecer el conocimiento científico disponible sobre la Subárea 48.2, una extensa región del océano Austral.

Desde el 22 al 26 de junio de 2026, la ciudad de Hazyview, en Sudáfrica, será sede de un encuentro científico internacional dedicado a la gestión y conservación de los ecosistemas marinos antárticos. Se trata del Taller sobre la Armonización y Planificación Espacial en la Subárea 48.2 de la Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA o CCAMLR, por sus siglas en inglés), instancia que reunirá a equipos científicos, representantes de la industria pesquera y especialistas en monitoreo de ecosistemas provenientes de distintos países.

El encuentro está siendo coordinado por Francisco Santa Cruz, investigador del Instituto Antártico Chileno (INACH) y doctorante de la Universidad de Magallanes (UMAG) adscrito al Instituto Milenio BASE y por el Dr. Andrew Lowther, investigador del Instituto Polar Noruego. Entre las expertas, se contará con la Dra. Andrea Piñones, académica de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACH) e investigadora del Instituto Milenio BASE y del COPAS Coastal. También estará presente el Dr. César Cárdenas (INACH-BASE), desde su rol de presidente del Comité Científico de la CCRVMA. 

De izquierda a derecha: Francisco Santa Cruz, Andrea Piñones y César Cárdenas. Fotos: I. Milenio BASE

La actividad tiene como objetivo organizar y fortalecer el conocimiento científico disponible sobre la Subárea 48.2 (islas Orcadas del Sur), una extensa región del océano Austral donde opera la pesquería de kril antártico (Euphausia superba), una especie clave para el ecosistema marino de la Antártica y fuente de alimento para numerosas especies, entre ellas ballenas, focas y pingüinos.

Uno de los principales resultados esperados del taller será recopilar y organizar la información científica disponible aportada por los distintos países miembros de la CCRVMA en un conjunto de metadatos que permita futuros análisis. Además, los participantes evaluarán si las herramientas de gestión utilizadas actualmente en la Subárea 48.1 (península Antártica) pueden aplicarse en la Subárea 48.2 o si es necesario desarrollar enfoques alternativos adaptados a las características de esta región.

La CCRVMA (CCAMLR, por sus siglas en inglés) trabaja por conservar la flora y fauna marina del océano Austral. Foto: I. Milenio BASE

El encuentro también servirá como espacio de diálogo entre equipos científicos, administradores de recursos, representantes de la industria pesquera, organizaciones no gubernamentales y observadores de la CCRVMA. A través de estas discusiones se buscará avanzar en temas como los límites precautorios de captura del kril, el conocimiento actual sobre sus poblaciones y desplazamientos, y la armonización de distintas iniciativas de conservación marina propuestas para el área, incluida la propuesta de establecimiento del Área Marina Protegida en el Dominio 1 (AMPD1).

Entre las participantes se encuentra la oceanógrafa Dra. Andrea Piñones, académica de la Facultad de Ciencias UACH e investigadora adjunta al Instituto Milenio BASE, quien fue invitada como experta para contribuir a las discusiones científicas del taller. “El objetivo de esta labor es poder generar un plan de trabajo que permita identificar dónde es necesario enfocar los esfuerzos científicos y qué recomendaciones pueden entregarse a la CCRVMA para apoyar la toma de decisiones”, explica la Dra. Piñones.

El equipo del LaPAB UACH, trabajó en un Workin Paper que será presentado en el encuentro en Sudáfrica. Foto: I. Milenio BASE

Como parte de la preparación para esta instancia internacional, el equipo del Laboratorio de Procesos Acoplados Biofísicos (LaPAB) de la UACH, liderado por la Dra. Piñones, desarrolló un documento científico de trabajo (Working Paper), que detalla los procesos oceanográficos, dinámica de hielo marino y patrones de circulación oceánica, que modulan la productividad y conectividad poblacional del kril en la región de las islas Orcadas del Sur, el cual será presentado durante el encuentro. En esta labor participaron  Juan Höfer, académico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso; Ángela Bahamonde, investigadora adscrita del Instituto Milenio BASE; Juan Manuel Sayol, académico de la Universidad de Alicante; y Paula Amador y Octavio Mercado- Peña, ambos investigadores jóvenes del LaPAB. Este estudio se une a otros documentos preparados por los proponentes chileno/argentinos de la AMPD1.

Francisco Santa Cruz destaca que “esta instancia representa una oportunidad para fortalecer el conocimiento científico sobre una región que, por las dificultades logísticas, ha sido comparativamente poco estudiada, pero paradójicamente sostiene las mayores capturas de kril del océano Austral. El taller buscará identificar información disponible, brechas de conocimiento y prioridades de investigación para una mejor conservación y manejo sustentable de este ecosistema”.

El kril antártico (Euphausia superba) es una especie de crustáceo malacostráceo del orden Euphausiacea. Foto: Adobe Stock

“Asimismo, valora la participación de Chile en la coordinación de este encuentro internacional, y destaca la participación de la Dra. Andrea Piñones y el Dr. Juan Höfer, especialistas de renombre internacional referentes en el estudio de la conectividad oceanográfica y los procesos biofísicos que estructuran los ecosistemas marinos antárticos”, agrega el coordinador del evento. 

Por su parte, el Dr. César Cárdenas, indica que “este tipo de talleres son importantes ya que permiten invitar a expertos que no participan normalmente en las reuniones, permitiendo aunar esfuerzos y expertises para planificar de mejor manera el manejo espacial y el uso sostenible de los recursos. Así lo que sale de este tipo de talleres posteriormente es analizado por los grupos de trabajo y luego se transforman en recomendaciones que son discutidas en el Comité Científico y luego en la Comisión para que tome decisiones”.

Los resultados de este taller contribuirán al trabajo futuro del Comité Científico de la CCRVMA, organismo encargado de asesorar a los países miembros sobre medidas de conservación y manejo sostenible de los recursos marinos antárticos, asegurando que las decisiones se basen en la mejor evidencia científica disponible.

 

 

Por: Constanza Barrientos Soto

Foto portada: INACH / Harry Díaz

El proyecto buscará investigar cómo ha intervenido la presencia humana en el continente blanco. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

El nuevo grupo de trabajo está compuesto por investigadores del Instituto Milenio BASE,  Universidad de La Frontera y la Universidad Austral de Chile, y forma parte del proyecto de Anillos de Investigación en Ciencia Antártica ANID. Entre sus objetivos, busca investigar el impacto de contaminantes, el cambio climático y la biodiversidad en búsqueda de la co-creación de políticas públicas.

El proyecto Anillo “Transformaciones de los ecosistemas insulares antárticos bajo la huella humana” de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) ha sido adjudicado por un equipo de investigación compuesto liderado por la Dra. Carolina Merino y el Dr. Ignacio Jofré de la U. de la Frontera y por los científicos del Instituto Milenio BASE/Universidad Austral de Chile Dr. Luis Vargas Chacoff como investigador principal, Dra. Daniela Nualart y Dr. Kurt Paschke como investigadores adjuntos.

El proyecto — que se desarrollará durante tres años — subraya su propuesta interdisciplinaria, reuniendo a más de 20 investigadoras e investigadores de áreas como: microbiología, botánica, fisiología y socio-ecología. Cuenta además con la colaboración internacional de los doctores Carlos Rosas, investigador de la Universidad Nacional de México, y Pedro Guerreiro, académico de la Universidade do Algarve Faro, Portugal.

Así lo destaca el investigador principal tanto del Instituto Milenio BASE y como también del Anillo, Dr. Luis Vargas-Chacoff: “El aspecto más relevante es sin duda la transdisciplinariedad del proyecto, esto dado que el equipo lo conformamos personas que normalmente no trabajan juntas. Esto nos lleva a tener un equipo muy fuerte, donde el liderazgo de cada Investigador principal está demostrado en un currículum sólido. Lo mismo con los investigadores adjuntos, e incluso nuestra Postdoctorante”, señala.

Una propuesta interdisciplinaria que reunirá a más de 20 investigadoras e investigadores de áreas como: microbiología, botánica, fisiología y socio-ecología. Foto: I. Milenio BASE / K. Gérard

El proyecto buscará investigar cómo ha intervenido la presencia humana en el continente blanco, mapeando metales, contaminantes orgánicos y microplásticos en suelos, y evaluar la resistencia a antibióticos en microbiomas. También medirán la toxicidad en el krill, peces e invertebrados, detectar estrés temprano en la vegetación nativa y la presencia de especies no nativas.

En adición a lo anterior, la investigadora adscrita del Instituto Milenio BASE y miembro del Anillo, Dra. Daniela Nualart, puntualizó que: “A partir del monitoreo de microplásticos, metales y la salud de los ecosistemas, la investigación busca co-diseñar una plataforma de planificación espacial con datos abiertos junto a actores locales. De esta forma, se consolidará un anillo transdisciplinario que fortalezca las redes internacionales y la creación de políticas antárticas basadas en evidencia”, subraya.

En torno a las proyecciones del equipo de trabajo, Vargas-Chacoff, Nualart y Paschke señalan que el proyecto “es relevante en el contexto climático actual, en donde la Antártica funciona como un laboratorio natural del planeta”, advirtiendo que “el aumento del turismo y la actividad humana genera residuos que llegan por corrientes oceánicas y fuerza eólica, sumado a olas de calor y el freshening, lo que afecta de manera directa a la comunidad local”, advierten.

La transferencia de conocimiento hacia sectores no académicos para su aplicación en el desarrollo público y productivo es uno de los objetivos del proyecto. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

El proyecto Anillo “Transformaciones de los ecosistemas insulares antárticos bajo la huella humana” está integrado por cinco grupos de trabajo enfocados en: “Geomicrobiología y vías de contaminantes” liderado por la Dra. Carolina Merino (UFRO); “Microbiología de suelos, sedimentos, y análisis del resistoma”, o el estudio de genes de resistencia a antibióticos presentes en un ecosistema, liderado por el Dr. Ignacio Jofré Fernández (UFRO); “Bioindicadores de ecosistemas de agua dulce y marinos” liderado por el Dr. Luis Vargas-Chacoff (UACh/BASE); “Bioindicadores de la vegetación y monitoreo sucesional”, encabezado por la Dra. Patricia Delgado (UFRO); y “Dimensiones socioecológicas e integración de políticas” liderado por el Dr. Fabien Le Bonniec (UFO).

El instrumento de Anillos de Investigación busca desarrollar áreas temáticas específicas y fortalecer grupos científicos mediante financiamiento y apoyo técnico. Sus objetivos incluyen promover la transferencia de conocimiento hacia sectores no académicos para su aplicación en el desarrollo público y productivo, realizar investigación avanzada y formar estudiantes, principalmente de postgrado, además de fomentar la integración con redes internacionales y la divulgación de logros a la comunidad. 

 

Por: Patricio Huerta

Fotografía portada: Instituto Milenio BASE

Soraya Vargas y Paula Segovia, ambas investigadoras del Instituto Milenio BASE, estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile en Valdivia. Foto: Julia Saravia

Las investigadoras Soraya Vargas y Paula Segovia fueron seleccionadas en el programa de becas “Liderazgo Femenino 2025” de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile, que busca fortalecer el rol de las mujeres en la investigación científica y su vinculación con los desafíos de sostenibilidad.

Dos jóvenes investigadoras del Instituto Milenio BASE fueron reconocidas con la Beca de Apoyo a Tesis – Eje Liderazgo Femenino 2025, otorgada por la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh) en el marco del programa Ciencia para la Innovación del Consorcio Sur Subantártico.

Se trata de Soraya Vargas y Paula Segovia, ambas integrantes del Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y Subantártica (LAGEMAS) del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML), dirigido por el Dr. Claudio González-Wevar, investigador principal del Instituto Milenio BASE.

El programa busca apoyar el desarrollo de tesis en pregrado, magíster y doctorado que contribuyan a la sostenibilidad ambiental y social del sur austral, promoviendo además el liderazgo femenino en áreas científicas y tecnológicas.

Soraya Vargas dio palabras en la ceremonia de entrega de las becas Liderazgo Femenino. Foto: Julia Saravia

Investigaciones con sello subantártico y antártico

La tesis de magíster de Paula Segovia, dirigida por el Dr. Claudio González Wevar, estudia la diversidad genética de gasterópodos antárticos, organismos que habitan en condiciones extremas y cuya respuesta evolutiva frente al calentamiento global permite comprender los procesos de adaptación y resiliencia en los polos.

Por su parte, la tesis pregrado de Soraya Vargas aborda los efectos del estrés térmico en moluscos subantárticos, especies que habitan ecosistemas frágiles y que enfrentan crecientes presiones derivadas del cambio climático. Su investigación busca comprender cómo las variaciones de temperatura afectan la fisiología y la expresión genética de estos organismos, claves para el equilibrio ecológico marino.

Ambos proyectos aportan conocimiento fundamental para proteger la biodiversidad marina y entender los impactos del cambio climático en ecosistemas australes y antárticos, líneas prioritarias del Instituto Milenio BASE.

Formación y liderazgo en ciencia

El Dr. Claudio González-Wevar, quien dirige el laboratorio donde ambas investigadoras desarrollan sus tesis, destacó el reconocimiento como “un paso importante para fortalecer la participación y liderazgo de mujeres jóvenes en la ciencia polar, un ámbito históricamente masculinizado, donde la presencia femenina es cada vez más relevante y transformadora”.

El programa busca apoyar el desarrollo de tesis en pregrado, magíster y doctorado. Foto: Ciencias UACh

En tanto, la Dra. Leyla Cárdenas, decana de la Facultad de Ciencias UACh y directora del Consorcio Sur Subantártico, subrayó la relevancia de este tipo de apoyos institucionales: “Cuando observamos los grandes desafíos del mundo —como el cambio climático, los conflictos, la escasez de agua o la gestión de residuos— entendemos que son problemas que nos afectan a todos. Por eso, formar científicas con una mirada comprometida con estos temas es también una manera de contribuir a la búsqueda de soluciones que la sociedad necesita”.

A través de este programa, la Facultad de Ciencias UACh busca no solo promover la equidad de género en la investigación, sino también fortalecer la formación de científicas que, desde el sur austral, contribuyan al conocimiento y conservación de ecosistemas únicos a nivel global.

Sobre la Beca de Apoyo a Tesis – Eje Liderazgo Femenino 2025

La iniciativa forma parte del programa Ciencia para la Innovación 2030 del Consorcio Sur Subantártico, que impulsa la colaboración entre la academia, la industria y la sociedad. En su versión 2025, la convocatoria recibió 27 postulaciones, adjudicando 19 becas en distintas áreas del conocimiento, desde la biotecnología hasta las ciencias del mar.

Por: Instituto Milenio BASE

Fuente: Ciencias UACh

Fotos de portada: Ciencias UACh

 

El curso, dictado en modalidad híbrida, se realizará hasta el 02 de julio de 2025 en un trabajo impulsado por la Universidad de Concepción (UdeC), en colaboración con la Universidad de Chile (UCh), Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), Universidad Austral de Chile y Universidad de Magallanes (UMAG) para estudiantes de pregrado, magíster y doctorado.

Asistentes de Laboratorio de Ecología Molecular (LEM) U. Chile. Crédito: E. Poulin

Con estudiantes de Concepción, Punta Arenas y Santiago inició el curso “Ecosistemas Antárticos”, en su tercera versión. Resultado de un trabajo conjunto entre universidades chilenas y el Instituto de Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE) para estudiantes de pregrado, magíster y doctorado de cinco universidades chilenas.

A través de 14 sesiones, en modalidad híbrida y presencial en Concepción, se abordarán temáticas como “Origen y evolución biodiversidad”, “Introducción a procesos en biota”, “Patrones y procesos en la biota”, “Conservación de los ecosistemas”, “Influencia humana” y “Sistema de Tratado Antártico” con más de una decena expositoras y expositores.

“Este curso es un esfuerzo conjunto entre varias universidades, que son las instituciones albergantes del Instituto Milenio BASE, y busca poder compartir el conocimiento que estamos generando las distintas líneas de investigación en materias muy relevantes como la conservación, biodiversidad, gobernanza y ciencia para la toma de decisiones”, señala el Dr. Elie Poulin, académico de la Facultad de Ciencias Universidad de Chile y director del Instituto Milenio BASE.

El curso se realizará en modalidad híbrida hasta el 02 de julio de 2025. Crédito: N.Politis

“La Antártica está conectada con el mundo, y en la actualidad hay muchos equipos que están desarrollando investigación fundamental para la conservación de los ecosistemas. En esa línea, el poder compartir ese conocimiento con estudiantes en distinta formación y en diferentes universidades, es una relevante instancia de aprendizaje”, destaca la Dra. Angie Díaz Lorca, académica de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción, e investigadora del Laboratorio de Ecología Molecular Marina (LEMMAR) y del Instituto Milenio BASE. “Estamos felices que este nuevamente exista interés desde estudiantes y también asistentes que se sumaron como oyentes”, señala.

Las y los académicos participantes del curso son: Dra. Laura Farías (UdeC), Dr. Lohengrin Cavieres (UdeC), Dr. Erasmo Macaya (UdeC), Dr. Pablo Guerrero (UdeC/IEB/BASE), Dra. Julieta Orlando (UCh/BASE), Dr. Luis Valentín Ferrada (UCh/BASE), Dra. Juliana Vianna (PUC/CRG/BASE) Dr. Luis Vargas-Chacoff (UACH/IDEAL/BASE), Dr. Claudio González-Wevar (UACh/IDEAL/BASE), Dra. Andrea Piñones (UACh), Dra. Tamara Contador (UMAG/CHIC/INVASAL/BASE) y Dr. César Cárdenas (INACH/BASE) y acompañarán a las y los estudiantes durante las sesiones del curso.

Para consultas, se puede tomar contacto con la coordinadora del curso, Dra. Angie Díaz Lorca, al correo: angiediaz@udec.cl 


Curso “Ecosistemas Antárticos”

  • Período: Desde 26 marzo a 02 julio 2025
  • Horario: De 15:15 a 18:00 horas
  • Concepción: Sala Minera Escondida. Segundo piso Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción
  • Otras ciudades: Híbrido previa inscripción a coordinación académica

Dirigido a:

  • Doctorado en Sistemática y Biodiversidad – UdeC
  • Magíster en Ciencias con Mención en Zoología – UdeC
  • Carreras de Biología, Biología Marina e Ingeniería en Biotecnología Marina y Acuicultura – UdeC
  • Doctorado en Ciencias mención en Ecología y Biología – UCh
  • Doctorado en Ciencias Antárticas y Subantárticas – UMAG
  • Escuela de Graduados – UACh

 

 

 

 

Por: Benjamín Groff y Nadia Politis

Fotografías: Elie Poulin, Camina Neder y Catalina Marín

Con una colección de gasterópodos marinos que incluye más de siete millones de ejemplares, el Dr. Claudio González- Wevar, académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh) e investigador del Instituto Milenio BASE, accedió a material que data del siglo XVII.

Durante su visita, el Dr. González Wevar revisó ejemplares de distintos grupos de moluscos del Océano Austral. Foto: Claudio González- Wevar

Con el objetivo de entender la evolución, diversidad e historia natural de los pequeños gasterópodos marinos que habitan el Océano Austral, el investigador del Instituto Milenio BASE y de la Facultad de Ciencias de la UACh, Dr. Claudio González Wevar, trabajó desde el 10 hasta el 14 de febrero en la colección de moluscos del Museo de Historia Natural de Londres, Inglaterra. Actividad enmarcada en su proyecto Fondecyt 1210787.

“La colección de moluscos del Museo de Historia Natural tiene una tremenda relevancia histórica ya que el museo guarda registro de material colectado a partir del siglo XVII desde distintas expediciones científicas”, señala el investigador del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML) de la UACh.

Durante su visita, el Dr. González Wevar revisó ejemplares de distintos grupos de moluscos del Océano Austral (Laevilitorina, Laevilacunaria, Nacella, Siphonaria, Gaimardia, Aequiyoldia, Margarella, Calliostoma, Diloma, entre otros) que se encuentran depositadas en el museo. La colección de gasterópodos marinos del museo incluye más de siete millones de ejemplares divididos en colecciones secas (muestras en cajas) y colecciones húmedas (muestras en frascos fijadas en etanol).

La colección de gasterópodos marinos del museo incluye más de siete millones de ejemplares. Foto: Claudio González- Wevar

El Dr. González Wevar tuvo la posibilidad de revisar, registrar y fotografiar ejemplares de distintas especies de moluscos del Océano Austral provenientes de las Islas Malvinas/Falklands y de la península Antártica. Además. “El museo cuenta con material fijado en etanol de algunas especies de interés que será solicitado para realizar análisis moleculares”, indica el también director del Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y Subantártica (LAGEMAS).

“La visita al Museo de Historia Natural de Londres ha sido una experiencia única que nos permitirá poder continuar avanzando en el conocimiento acerca de biodiversidad y la evolución de la fauna marina altas latitudes Antárticas y Subantárticas”, expresa finalmente.

 

Por: Constanza Barrientos Soto

Foto portada: Fachada del Museo de Historia Natural de Londres, Inglaterra. Por: Claudio González- Wevar.

 

En el marco de una pionera colaboración internacional entre Chile y Canadá, un equipo científico del Bird Ecology Lab de la Universidad Austral de Chile y el Instituto Milenio BASE, investiga cómo los zarapitos (Numenius phaeopus y Limosa haemastica) pueden optimizar su balance energético durante sus extraordinarias migraciones entre hemisferios. 

Con recorridos de más de 10.000 km entre Chiloé y EE.UU, un vuelo que se puede extender por más de una semana sin parar, y misterios que aún la ciencia busca esclarecer, las aves playeras migratorias son protagonistas de un estudio internacional que une a Chile y Canadá, con colaboraciones en España, Suecia y EE.UU. Liderado por los académicos Dr. Juan G. Navedo (UACh) y Dr. Chris Guglielmo (Western University) la investigación busca conocer si las aves playeras migratorias son capaces de reducir su gasto metabólico basal para poder mantener un alto rendimiento fisiológico durante varios días consecutivos. 

(De izquierda a derecha) Dra. Beverly Chua (Animal Care Systems), Dra. Catherine Ivy (University of Saskatchewan), Dr. Chris Guglielmo (Western University) y Dr. Juan G.Navedo, investigador adjunto del Instituto Milenio BASE, académico de la Universidad Austral de Chile y director del Bird Ecology Lab, en las instalaciones de la Estación Experimental Quempillén de la UACh en Chiloé.

Así, el zarapito común (Numenius phaeopus) y el zarapito de pico recto (Limosa haemastica) son estudiados desde el archipiélago de Chiloé, en la región de Los Lagos, a través de tecnología de última generación: “Este trabajo es clave para entender cómo estas aves enfrentan los desafíos de sus migraciones extremas y generar así conocimiento vital para poder avanzar en la comprensión de los límites fisiológicos del esfuerzo continuado en los animales, con aplicaciones claras en el bienestar humano”, señala el profesor Juan G. Navedo.

Mediante microcirugías se implantan biologgers, un dispositivo que registra automáticamente la temperatura corporal y la frecuencia cardiaca del ave. Adicionalmente, los zarapitos se equipan con un geologger que se acopla en una anilla en la pata para determinar su ubicación en cualquier parte de su ruta migratoria y las condiciones ambientales que experimentan: “Estos aspectos son muy importantes ya que estas aves migran desde Chiloé hasta Alaska permaneciendo extensos períodos en EE.UU., Canadá, Venezuela, Colombia y Argentina”, subraya el profesor Guglielmo en torno a la relevancia del estudio.

Durante la temporada estival, coincidiendo con las primeras llegadas de las aves migratorias, parte del Bird Ecology Lab integrado por Jorge Ruiz, Valeria Araya, Jonathan Vergara, María Fernanda Sánchez, entre otras/os estudiantes y liderado por el Dr. Juan G. Navedo, investigador del Instituto Milenio BASE y académico de la UACh, realizó monitoreos, capturas e implantación de biologgers y geologgers en zarapitos en Chiloé durante inicios de 2025.

El trabajo en Chiloé contó con la colaboración clave del Dr. Chris Guglielmo, académico de la Western University (Canadá); la Dra. Catherine Ivy, académica de la Universidad de Saskatchewan (Canadá); y la Dra. Beverly Chua, médica veterinaria de Animal Care Systems (EE.UU.)

Estudio de aves extraordinarias

Debido a que los mamíferos y las aves son animales endotermos (que mantienen su temperatura corporal independientemente de la temperatura ambiental), esta investigación busca conocer si algunas especies de aves migratorias son capaces de reducir su gasto metabólico basal modulando el funcionamiento orgánico. 

El uso de los dispositivos que permiten registrar la temperatura corporal y la frecuencia cardiaca de las aves (biologger) así como las condiciones ambientales (geologger) plantea importantes desafíos en torno a su recuperación y obtención de datos. Una espera de un año podrá determinar si al regreso de la temporada de migración, las aves estudiadas retornarán a Chiloé con los dispositivos.

Estudiantes Valeria Araya y María Fernanda Sánchez en una jornada de observación en la costa de la isla grande de Chiloé.

“La experiencia en terreno es clave para conectar los sistemas y especies que estudiamos, desarrollando habilidades técnicas y fortaleciendo el trabajo en equipo bajo condiciones exigentes” comenta Valeria Araya, investigadora doctoral del Bird Ecology Lab y del Instituto Milenio BASE. 

Tanto en Norteamérica como en Chiloé, los zarapitos encuentran condiciones óptimas para su supervivencia y bienestar. Específicamente, tanto el zarapito de pico recto como el zarapito común escogen las costas de Chiloé, ya que sus características permiten que estas aves con grandes requerimientos energéticos se alimenten de invertebrados marinos y descansen adecuadamente durante seis meses cada año, esto es, la mayor parte de su vida. Cuando llega el otoño austral a Chiloé, se sobrealimentan para viajar hasta Alaska y el ártico canadiense donde se reproducen durante el corto verano boreal, que se caracteriza por largos períodos diarios de luz y gran abundancia de insectos.

Las investigaciones se realizan en medio de un contexto de crisis de la biodiversidad, por lo que la conservación de aves playeras se plantea como un importante desafío para las y los científicos. Por ejemplo, el zarapito de pico recto ha sido recientemente incluido en la lista roja de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como especie “vulnerable”. Por su parte, el Ministerio del Medio Ambiente (MMA) desarrolló en el año 2023 el “Plan de Conservación para Aves Playeras Migratorias en Chile”, en el cual se caracterizaron sus principales amenazas como la expansión urbana, industria acuícola y energética, contaminación y malas prácticas de actividades recreativas y turísticas en playas y humedales, destacando entre otras los paseos de personas con sus perros sin correa.

 

Geologger y banderola con código individual, en este caso APJ, en un zarapito común, herramientas para identificar y localizar al ave.

Fotografías y texto: Carolina Gajardo/Instituto Milenio BASE

 

La capital de la región de los Ríos se convierte en un lugar crucial para investigar la resistencia de los peces antárticos a la hipoxia (asfixia) inducida por el cambio climático. La investigadora de Alaska, Dra. Kristin O’Brien, y el investigador de Chile, Dr. Luis Vargas-Chacoff, colaboran para encontrar respuestas y estrategias de conservación ante este desafío.

Dra. Kristin O’Brien de la Universidad de Alaska Fairbanks (UAF). Foto: I. Milenio BASE / A. Bertrand.

Con 25 años de experiencia en ciencia antártica, la Dra. Kristin O’Brien, profesora de biología de la Universidad de Alaska Fairbanks (UAF), llegó a la ciudad de Valdivia- ubicada en la región de los Ríos, Chile- para trabajar junto al investigador de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh), Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML) UACh, Instituto Milenio BASE y Centro IDEAL, Dr. Luis Vargas Chacoff. El objetivo es estudiar la capacidad de los peces nototenioides antárticos y de su ancestro, Eleginops maclovinus– también conocido como robalo- para hacer frente a la hipoxia generada por el cambio climático.

A medida que las temperaturas aumentan, el nivel de oxígeno en los océanos disminuye y los eventos hipóxicos son cada vez más frecuentes y severos en los peces antárticos. Para comprender como los afecta este fenómeno, el equipo de investigación ha centrado su atención en el robalo, especie localizada en la región de los Ríos, y que es el ancestro más cercano al grupo de peces más abundante del continente helado: los nototenioides.

“Para predecir con precisión los impactos del cambio climático en los peces antárticos, es importante comprender la capacidad de su ancestro, E. maclovinus, para hacer frente al cambio climático. Además, debido a que este pez nunca ha habitado las aguas heladas del océano Austral, al comparar su biología con sus parientes antárticos, podemos identificar los rasgos que permitieron a los peces antárticos adaptarse y prosperar en su ambiente gélido”, explica la Dra. Kristin O’Brien.

Dr. Luis Vargas- Chacoff y Dra. Kristin O’Brien trabajando en Laboratorio Costero Calfuco UACh. Por: I. Milenio BASE / A. Bertrand.

Por medio de experimentos, el equipo se encuentra midiendo la cantidad mínima de oxígeno que requieren estos peces para sobrevivir, también su capacidad de adaptación fisiológica y bioquímica. Se espera que los resultados de la investigación muestren la capacidad de estos animales para resistir la falta de oxígeno a medida que el océano se calienta y puedan revelar nuevos mecanismos para controlar la hipoxia.

“Tenemos diferentes conocimientos que se complementan entre sí. Valoro mucho la experiencia del Dr. Vargas-Chacoff en fisiología del estrés, osmorregulación y el sistema inmunológico de los peces. Aporta al proyecto conocimientos y experiencia que los demás miembros del grupo no tienen para que podamos comprender mejor la capacidad de estos animales para resistir el cambio climático”, dice la también afiliada al Instituto de Biología Ártica de la UAF, Dra. Kristin O’Brien.

La visita de la Dra. Kristin O’Brein, contempló recolección de muestras y trabajos en el Laboratorio Costero Calfuco, perteneciente a la Facultad de Ciencias de la UACh. “Estoy tremendamente agradecida con el Dr. Vargas-Chacoff, el Laboratorio Costero Calfuco y UACh por esta oportunidad de trabajar con ellos. Daniela Nualart (estudiante del programa de doctorado en Ciencias de la Acuicultura, becada por el Instituto Milenio BASE) y Francisco Dann han sido miembros tremendamente útiles e importantes de nuestro equipo mientras trabajaban aquí. No podríamos haber completado nuestra investigación sin ellos”, expresa.

Equipo de investigación en Laboratorio Costero Calfuco UACh. Por: I. Milenio BASE / A. Bertrand.

Por su parte, el Doctor en Ciencias, Luis Vargas- Chacoff, recientemente nombrado director de la Escuela de Graduados de la Facultad de Ciencias UACh, afirma que “la colaboración con la Dra. O’Brien y su equipo es fundamental para entender cómo el cambio climático afecta a los peces antárticos. Nuestros conocimientos combinados nos permitiran obtener una comprensión más completa. Agradezco esta oportunidad de colaborar en un proyecto tan crucial para la ciencia antártica”.

“Como investigadora local, valoro enormemente la oportunidad de contribuir a este trabajo. La ciencia antártica no solo se lleva a cabo en la misma Antártida; es vital reconocer que regiones como Valdivia juegan un papel fundamental en este campo, pudiendo contribuir con conocimientos científicos y fisiológicos de distintos modelos biológicos o especies nativas que pueden verse afectadas por el cambio climático global”, agrega la estudiante de doctorado UACh, Instituto Milenio BASE y Centro IDEAL, Daniela Nualart.

El proyecto es financiado, principalmente, por la Fundación Nacional de Ciencias (NSF, por sus siglas en inglés) y también cuenta con el estudiante graduado de la UAF, Augustus Snyder, y el Dr. Yangfan Zhang de la Universidad de Harvard.

 

Por: Constanza Barrientos Soto

Foto principal: Equipo de investigación en Laboratorio Costero Calfuco UACh. Por: I. Milenio BASE / Antonia Bertrand

 

 

 

 

 

 

 

 

La clasificación de muestras antárticas obtenidas en las expediciones del Instituto Milenio BASE y la empresa francesa Ponant durante 2023-2024, buscará obtener información biogeografía, características y distribución de especies intermareales en el continente blanco, y encabezada por el Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y Sub-Antártica (LAGEMAS) liderado por el Dr. Claudio González-Wevar de la Universidad Austral de Chile (UACh), Centro IDEAL e Instituto Milenio BASE.

Dr. Claudio González-Wevar tomando muestras en Antártica. Foto: I. Milenio BASE / Nadia Politis.

Equinodermos, moluscos, crustáceos y peces, son parte de los modelos de estudio que el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, se encuentra analizando tras sus expediciones al mar de Weddell, en la Antártica, a través de la empresa francesa PONANT, y en el marco de la Expediciones Científicas Antárticas (ECAs) del Instituto Antártico Chileno (INACH). Clasificación de especies que en la actualidad está impulsando el Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y Sub-Antártica (LAGEMAS) liderado por el Dr. Claudio González-Wevar de la Universidad Austral de Chile (UACh), Centro IDEAL e Instituto Milenio BASE.

González-Wevar, también investigador del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML) de la Facultad de Ciencias UACh, señala que en conjunto con Marcelo López, estudiante de Biología Marina del Instituto Milenio BASE y de la Universidad Austral de Chile (UACH), están desarrollando un trabajo clave, que podría entregar nueva información sobre biogeografía en el océano Austral: “Las muestras colectadas son de suma importancia para el conocimiento de la biodiversidad Antártica porque provienen de sectores de difícil acceso y para los cuales casi no hay registros de la biota intermareal”, señala.

Para el doctor en Ciencias, con mención en Ecología y Biología Evolutiva, trabajar con nuevos registros permitiría conocer información eventuales nuevas distribuciones de especies: Estamos detectando la presencia de especies que se creían tenían distribución más restringida. Como es el caso de la lapa antártica Nacella concinna y los caracolitos Laevilitorina y Laevilacunaria, advierte. 

Muestras de especies del fondo antártico. Foto: I. Milenio BASE / Nadia Politis.

En tanto que, para Marcelo López, encargado de clasificar las muestras antárticas de las expediciones Instituto Milenio BASE/PONANT, la labor constituye un especial desafío debido a las características únicas del continente helado: Trabajar con estas muestras ha sido una experiencia súper gratificante. Para un profesional vinculado a la Biología Marina como yo, trabajar con un lugar tan remoto como es la Antártica es fantástico. Y del mismo modo, da un gran sentido de responsabilidad y de privilegio enorme ya que es un acceso a conocimiento único y de gran relevancia”, sostiene.

Las expediciones han recorrido localidades diversas del océano Austral y el lado sur de la península antártica en zomas como Red Rock Ridge, Haunusse Bay y Stonington; así como el mar de Bellinghausen con Sims Island; el mar de Amundsen con Simple Island y Cape Burks, y finalmente el mar de Ross con Cape Royds, Cape Hallet y Cape Washington. 

“Trabajar con estas muestras antárticas, además de realizar su clasificación, nos permite indagar en datos que nos lleven a descubrir potenciales nuevas especies que nos permitirían ampliar nuestro conocimiento sobre modelos de estudios con adaptaciones únicas, ofreciendo información sobre la evolución de la vida en condiciones extremas”, puntualiza Marcelo López, también integrante del Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y Sub-Antártica (LAGEMAS) de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh), y liderado por el Dr. Claudio González-Wevar.

Zona intermareal de Antártica. Foto: I. Milenio BASE / Nadia Politis.

El proceso de clasificación de las muestras recolectadas durante la expedición, inicia con su llegada al LAGEMAS en Valdivia, donde Marcelo se coordina si registro en bases de datos especializadas. Posteriormente, el investigador organiza las muestras según los grupos taxonómicos principales (equinodermos, moluscos, crustáceos y peces). A partir de esta organización, Marcelo se enfoca en la identificación de especies, teniendo en cuenta su tamaño y, en la medida de lo posible, realiza análisis de sus características genéticas.

El objetivo es identificar las posibles nuevas especies en el mayor detalle, hablando en términos taxonómicos. Es decir, clasificar y organizar las muestras de acuerdo con sus características biológicas: es ahí donde aparecen categorías como reinos, género y familias. Este procedimiento es crucial para obtener una comprensión exhaustiva de la diversidad biológica encontrada en las muestras recopiladas.

Ambos investigadores destacan la importancia de la labor en curso, que contribuye a la biodiversidad marina en la región polar. Además, podría sentar las bases para futuras investigaciones biológicas y de conservación. “Los resultados obtenidos pueden tener un impacto significativo en la investigación científica y en el entendimiento de los ecosistemas marinos antárticos, revelando especies que hasta el momento podrían haber permanecido desconocidas para la Ciencia”, señalan.

 

Por: Carolina Gajardo y Nadia Politis

Fotografía principal: Marcelo López en LEGEMAS. Créditos: I. Milenio BASE / Constanza Barrientos

 

La Universidad de Barcelona, en España y la Universidad de Otago, en Nueva Zelanda, fueron los destinos de las estudiantes del Magíster en Ciencias, mención en genética, de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh), Paula Segovia y Camila Parra. Las investigadoras del Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y Subantártica (LAGEMAS), cuyo director es el Dr. Claudio González-Wevar, buscarán fortalecer la colaboración científica internacional

Paula Segovia en el Laboratorio de Zoología de la Universidad de Barcelona.
Foto: Paula Segovia

Como un reconocimiento de excelencia académica, que busca impulsar la colaboración internacional en Ciencia y fortalecer la carrera en investigación, las estudiantes del Magíster en Ciencias, mención en genética UACh, Paula Segovia y Camila Parra, fueron reconocidas con la beca Santander, galardón que permitió realizar pasantías de investigación en el contexto de sus tesis de pregrado.

Paula Segovia, estudiante UACh/Instituto Milenio BASE, destaca la experiencia como una herramienta fundamental de crecimiento académico: “Traje mucho material de micromoluscos para poder continuar mi tesis y magíster este año, aumentando las localidades, ya que ellos tenían acceso a otros lugares en la Antártica”, dice.

Paula realizó su pasantía en la Universidad de Barcelona (UB), en España, en colaboración con la académica Conxita Avila. Su labor científica se enfocó en la revisión de muestras genéticas de campañas antárticas, empleando el sistema Darwin Core, con énfasis en su investigación de análisis integrativo en las especies nominales antárticas del género Laevilitorina. Un pequeño caracol ubicado en la zona intermareal del continente helado.

Su investigación es el “análisis integrativo en las especies nominales antárticas del género Laevilitorina”, un género de pequeños caracoles y moluscos marinos. La investigación está centrada específicamente en tres especies, que son la umbilicata, claviformis y antarctica. Lo que busca es hallar la relación evolutiva que existe entre ellas.

Camila Parra, realizando muestreo en Warrington, Dunedin.
Foto: Camila Parra

Por su parte, Camila Parra desde pequeña había soñado con viajar a Nueva Zelanda, y aprovechó la oportunidad para cumplir su sueño y realizar su pasantía en la ciudad de Dunedin y en la Universidad de Otago. Camila destaca las estrictas medidas de bioseguridad que emplea el Departamento de Zoología y la labor realizada con el investigador Hamish Spencer y la Dra. Tania King: “Allá uno no puede entrar al laboratorio sin más. Por ejemplo, hay que llegar, lavarse las manos, ponerse la bata, volverse a lavar las manos y así”, dice.

Además del trabajo en laboratorio, Camila realizó estudios de muestras que tomó en diferentes lugares del país, como las costas de Wellington, Dunedin, Second Beach y Warrington, conocidas por su diversidad: Como quise usar la beca para mi tesis, entonces lo que hice fue muestrear”, señala.

El nombre de su proyecto es “filogeografía integrativa de la especie diloma nigerrimum a lo largo de las costas de Chile y Nueva Zelanda”. El objetivo de la investigación es resolver la dinámica demográfica y la historia evolutiva del diloma nigerrimum, una especie de molusco gasterópodo, entre Chile y Nueva Zelanda. Esta especie es la única de su género con una distribución transpacífica, y así de extensa.

Tanto Paula Segovia y Camila Parra son investigadoras del Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y Subantártica (LAGEMAS) perteneciente al Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML) de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh), dirigido por el Doctor en Ciencias Claudio González-Wevar. Académico UACh e investigador del Centro IDEAL e Instituto Milenio BASE.

Para el Biólogo marino y profesor asociado del ICML, la pasantía realizada por sus estudiantes Paula Segovia y Camila Parra: “les permitió conocer otras realidades y visualizar el tremendo esfuerzo que hacemos desde BASE para comprender de mejor manera la biodiversidad en esta región del planeta que a pesar de su importancia ha estado relegada en términos de esfuerzo científico”, dice.

La beca Santander de movilidad pregrado, brinda un financiamiento de 4.000 USD para costear un intercambio académico a países de Europa o Asia. Entre los requisitos para acceder al beneficio se encuentra el integrar los primeros 10 mejores puestos del ranking de ingreso de sus respectivas carreras, reflejar excelencia académica y respaldar el trabajo de investigación con cartas de recomendación y motivación.

Como futuros planes, Paula y Camila proyectan que continuarán sus líneas de investigación en materia antártica y subantártica con el Instituto Milenio BASE, y buscarán compartir sus experiencias en investigación a través de espacios de Divulgación Científica en Valdivia.

 

Por: Nicolás Gómez y Nadia Politis

Foto principal: Constanza Barrientos

Más de 60 personas se reunieron en el Auditorio Hugo Campos de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh) para conocer sobre la investigación que se realiza el continente helado desde la casa de estudios. Los académicos Dr. Claudio González-Wevar y Dr. Luis Vargas-Chacoff reflexionaron el estudio la biodiversidad austral y comentaron desafíos futuros.

Estudiantes de humanidades, ciencias biológicas, de la salud, junto con docentes, estudiantes de educación media y familias participaron en la charla “Antártica y Cambio Climático: ¿Cómo se protege la biodiversidad?” realizada en el edificio Emilio Pugín del campus Isla Teja UACh. El encuentro, organizado por el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE) y la Facultad de Ciencias de la UACh, con el apoyo del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML) y el Centro IDEAL compartió experiencias en ciencia antártica en testimonio de dos académicos UACh.

Dr. Luis Vargas- Chacoff presentando en Auditorio Hugo Campos de la Facultad de Ciencias UACh. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

El Dr. Luis Vargas- Chacoff, director del Laboratorio de Fisiología de Peces (Fish Physio-Lab) y el Dr. Claudio González- Wevar, director del Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y Subantártica (LAGEMAS), ambos investigadores principales del Instituto Milenio BASE, fueron los protagonistas de la jornada y compartieron sus experiencias estudiando peces y caracoles antárticos.

Ambos investigadores de la Facultad de Ciencias de la UACh, ICML e IDEAL, destacaron la instancia como una oportunidad para intercambiar percepciones con las y los estudiantes de las distintas facultades de la universidad, quienes, desde el Periodismo, la Pedagogía en Historia y la Biología Marina compartieron sus inquietudes en torno a conservación, especies invasoras y sustentabilidad.

Paolo Stipo, estudiante de periodismo UACh y asistente de la charla destacó la instancia de interdisciplina: “Me sorprendió mucho como los seres vivos en años de evolución se adaptaron a climas tan inhóspitos. También la urgente preocupación por el cambio climático y lo que significará a futuro para las especies de la antártica. Creo que es importante darle voz a los especialistas, científicos e investigadores para llevar el conocimiento del laboratorio a la gente, señaló.

Dr. Claudio González- Wevar presentando en Auditorio Hugo Campos de la Facultad de Ciencias UACh. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

Por su parte, la Decana de la Facultad de Ciencia UACh, Dra. Leyla Cárdenas, enfatizó la colaboración institucional que permitió generar la instancia abierta para todo público: “Este tipo de eventos demuestra la capacidad de colaborar y de generar redes que tienen los académicos y académicas que son parte de la universidad. Es más, entre Centro IDEAL y el Instituto Milenio BASE existe una relación muy cercana, donde investigadores están en ambos centros compartiendo y desarrollando investigación científica para la actividad. Es uno de nuestros objetivos comunicar la ciencia a la comunidad”, destacó.

La charla “Antártica y Cambio Climático: ¿Cómo se protege la biodiversidad?” contó además con el apoyo de la Oficina de Vinculación con el Medio, de la Facultad de Ciencias UACh, Preuniversitario UACh, la Facultad de Filosofía y Humanidades UACh y su Escuela de Periodismo.

El Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido también como Instituto Milenio BASE pertenece a la Iniciativa Científica Milenio, un programa de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Chile. Más información en (https://institutobase.cl)

 

Por: Nadia Politis y Constanza Barrientos