85 metros cuadrados de nuevo espacio científico, se suman al LEMAS-UMAG. Foto: C. Barrientos

A 15 años de su fundación, el Laboratorio de Ecosistemas Marinos Antárticos y Subantárticos (LEMAS) de la Universidad de Magallanes (UMAG) refuerza su rol como espacio de colaboración y formación científica junto al Instituto Milenio BASE.

Ochenta y cinco metros cuadrados de espacio científico, se suman a la infraestructura del Laboratorio de Ecosistemas Marinos Antárticos y Subantárticos (LEMAS) de la Universidad de Magallanes (UMAG), por medio de un convenio de colaboración firmado con el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE) que busca fortalecer la ciencia polar desde la región de Magallanes, promoviendo la colaboración y la formación de capital humano.

Ciencia que se construye 

Impulsado por el Dr. Andrés Mansilla, el LEMAS nace en 2010, tras la necesidad de contar con un espacio para el desarrollo de investigación básica y aplicada en el campo de las macroalgas antárticas y subantárticas. Construido con el apoyo institucional de la UMAG y del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), su equipamiento científico y logístico fue financiado a través de proyectos concursables de organismos estatales como el Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDEF), el Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDECYT), el Instituto Antártico Chileno (INACH) y la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO).

“Cuando comenzamos éramos cuatro personas en el laboratorio, incluyendo estudiantes de pregrado y magíster. En esos años la carrera de biología marina recién se había comenzado a impartir en la universidad”, comentó el Dr. Andrés Mansilla, también investigador principal del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC). Después, con la llegada de estudiantes de postgrado y doctorado, el laboratorio experimentó una expansión estratégica: de una dedicación exclusiva a macroalgas, evolucionó hacia un enfoque integral de ecosistemas marinos.

La ampliación del LEMAS-UMAG coincide con su año 15 de existencia. Foto: C. Barrientos

A medida que el LEMAS se expandía, se incorporaron investigadores como la Dra. Karin Gérard, especializada en evolución de biodiversidad subantártica y antártica, y el Dr. Máximo Frangopulos, experto en Floraciones Algales Nocivas (FAN). “La región de Magallanes es un lugar privilegiado para hacer ciencia, por su conexión con la Antártica y por las oportunidades que ofrece para desarrollar investigación colaborativa con equipos científicos que llegan de todas partes de Chile y del mundo”, señaló la Dra. Karin Gérard, investigadora del Instituto Milenio BASE, quien llegó desde Francia hace diecisiete años y que- desde hace diez- forma parte del laboratorio. 

“En estos 15 años de existencia, hemos contado constantemente con la visita de investigadores y estudiantes nacionales e internacionales. Hemos impulsado proyectos de relevancia para la región e involucrado en instancias de toma de decisiones. Hoy, contando con un equipo de más de diez estudiantes e investigadores de pregrado, magíster, doctorado y postdoctorado, la inversión en infraestructura impulsada junto al Instituto Milenio BASE y la UMAG, viene a potenciar este trabajo y nos permite continuar proyectándonos”, expresó el Dr. Andrés Mansilla. 

Colaboración que fortalece

Como parte del fortalecimiento de sus capacidades científicas y territoriales, el Instituto Milenio BASE se involucró en la expansión del LEMAS, ubicado en el Instituto de la Patagonia de la UMAG, una de sus instituciones asociadas en la región de Magallanes. Este hito se desarrolló en el marco del convenio de colaboración vigente firmado entre ambas instituciones en 2025.

LEMAS-UMAG y el Instituto Milenio BASE colaboran en instancias de divulgación del conocimiento. Foto: C. Barrientos

El proyecto contempló la instalación de seis módulos anexos a la infraestructura existente del laboratorio, incorporando ochenta y cinco metros cuadrados adicionales de espacio científico. Esta ampliación incluye un laboratorio destinado al estudio de fitoplancton tóxico, un espacio para investigaciones en ecofisiología marina, además de oficinas para académicos y estudiantes. Asimismo, considera infraestructura de apoyo, como baño y cocina.

Al respecto, el director del Instituto Milenio BASE, Dr. Elie Poulin, comentó que “más allá de su dimensión infraestructural, esta expansión tiene un valor estratégico significativo para el instituto. Este aporte fortalece nuestra relación con la UMAG y nuestra presencia territorial en Magallanes, una región clave para la investigación polar, facilitando el acceso, la coordinación de campañas científicas y el desarrollo de investigaciones a largo plazo en los ecosistemas antárticos y subantárticos”.

Por su parte, el decano de la Facultad de Ciencias de la UMAG, Gustavo Poblete, señaló que “la ampliación del LEMAS representa un impulso significativo para la facultad. Este nuevo espacio, donde convergen instituciones de relevancia regional y nacional, como el Instituto Milenio BASE y el Centro Internacional Cabo de Hornos, potencia la colaboración científica y la articulación de capacidades en torno a los ecosistemas antárticos y subantárticos. Asimismo, amplía las oportunidades de formación para estudiantes en todos los niveles. Desde Magallanes, proyectamos investigación de excelencia con impacto global”.

Con esta ampliación, el LEMAS reafirma su rol como un nodo estratégico para el desarrollo de ciencia en el extremo sur de Chile, articulando capacidades locales e internacionales en torno a los ecosistemas antárticos y subantárticos. Con infraestructura clave para la investigación, consolida la colaboración entre la Universidad de Magallanes, el Instituto Milenio BASE y el Centro Internacional Cabo de Hornos.

 

 

Por: Constanza Barrientos Soto

Un encuentro que contará con talleres de biodanza, de collage científico y charlas de astronomía que reunirán a niñas, jóvenes e investigadoras de la región de Magallanes y de la Antártica Chilena. 

Los eventos se llevarán a cabo en la Cooperativa Rosas Silvestres, ubicada en O’Higgins 1013, Punta Arenas. Foto: Rosas Silvestres

Este miércoles 11 de febrero se conmemora el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, efeméride proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2015 para homenaje las contribuciones de las mujeres en la investigación y sensibilizar sobre un mayor avance en la ciencia e igualdad de género en temáticas como inversión, profesionalización, liderazgo femenino, corresponsabilidad e inserción en la academia.

La Cooperativa de Trabajo Rosas Silvestres abrirá sus puertas con una invitación que pretende reencontrar, aprender y hacer ciencia. El encuentro contará con la colaboración de la Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, el Instituto Milenio BASE, el Instituto Antártico Chileno, ONG Olivino, APECS Chile y la Fundación Coalición de Jóvenes Antárticos de Punta Arenas.

“Les invitamos a todas las niñas, compañeras y amigas a sumarse a nuestras actividades y revisar la programación en nuestro Instagram @cooperativarosas. Nuestras socias planificaron el taller de Biodanza y Salud Mental como un espacio de cuidado y movimiento para conectar cuerpo-mente”, detalló María Francisca Pérez, socia de Cooperativa Rosas Silvestres.

El “Taller de Collage Científico” se desarrollará a las 18:00 horas, impulsado por el Instituto Milenio BASE en colaboración con Seremi Ciencias Macrozona Austral, INACH, ONG Olivino, APECS Chile y AYC. Foto: I. Milenio BASE

“Por otro lado, el taller de collage científico será impartido por el Instituto Milenio BASE e invita a investigadoras y niñas a crear una obra colectiva, además de generar un lugar seguro de arte y ciencia para conversar, imaginar y compartir. Finalmente, la charla de astrónomas chilenas nos invita a pensar los cielos australes y visibilizar los desafíos de Gabriela Mena, estudiante magallánica de Astronomía en la Universidad de Concepción”, agregó María Francisca.

“Esta fecha es muy relevante porque crea espacios de conversación y reflexión sobre temáticas que aún presentan desafíos: Cómo inspirar a jóvenes y niñas a estudiar carreras STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Artes y Matemáticas) o, desde la región de Magallanes, estrechar aún más nuestro vínculo con la Antártica y sus desafíos de futuro”, señala la Dra. Claudia Maturana, investigadora CHIC e Instituto Milenio BASE.

La cofundadora de APECS Chile (Asociación de Jóvenes Científicos Polares) y la ONG Olivino, también destaca la instancia como una instancia de conversación entre los actores del ecosistema de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación: “Es fundamental seguir dialogando sobre los desafíos de las mujeres en la investigación, junto con el resguardo de sus derechos laborales en la academia. Impulsar a más mujeres en puestos de poder y liderazgo, y explorar nuevos mecanismos para las jóvenes investigadoras que regresan a nuestro país después de prestigiosos programas de posgrado, tengan una inserción en la investigación”, concluye.

Actividades organizadas para conmemorar el Día Internacional de la Mujer y la Niña en Ciencia, celebrado cada 11 de febrero desde 2015.

El evento se realizará este miércoles 11 de febrero en O’Higgins 1013 (segundo piso), Punta Arenas, y agrupará una serie de actividades consecutivas: La apertura será a las 17:00 horas con un taller de “Biodanza y Salud Mental”, para después desarrollar el “Taller de Collage Científico” a las 18:00 horas. En encuentro finalizará con la charla “Astrónomas Chilenas”, a las 19:30 horas.

De forma adicional, un nuevo hito de cierre coronará la jornada de sinergias y creatividad: La conformación de la nueva “Red de Mujeres en la Ciencia Austral”, buscará ser un espacio autogestionado que invitará a mujeres, jóvenes y niñas a intercambiar experiencias y desafíos en materias como educación, divulgación, investigación, redes de gestión y formación profesional.

 

Por: Cooperativa Rosas Silvestres e Instituto Milenio BASE

El encuentro, realizado por primera vez en Chile, reunió a expertos y expertas de 14 países diferentes. Foto: R. Mackenzie

La región de Magallanes y la Antártica Chilena fue el foco de reunión del Grupo Internacional para la Conservación de Turberas (IMCG, por sus siglas en inglés). Desde el 1 al 9 de diciembre, este grupo de especialistas de 14 países, recorrieron las turberas de Tierra del Fuego, Punta Arenas y Última Esperanza, con el objetivo de promover el conocimiento, conservación y restauración de estos paisajes.

Esta iniciativa, que por primera vez se realizó en Chile, fue organizada por el IMCG y la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Argentina, y contó con la participación de la profesional Paula Otth, del Ministerio de Medio Ambiente. La logística en terreno fue organizada en colaboración con la WCS Chile, el Instituto de la Patagonia de la Universidad de Magallanes, la Fundación Planeta Agua, el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) y el Instituto Milenio BASE.

Viaje por las turberas de Magallanes

Con más de 20 expertos y expertas se dio inicio a la expedición desde la provincia de Tierra del Fuego. Allí, conocieron y recorrieron la situación de las turberas del Parque Natural Karukinka, en el Lote 10 y en el valle La Paciencia, acompañados por Bárbara Saavedra, directora senior de Conservación Efectiva y Nicole Püschel, encargada de Cambio Climático y Biodiversidad, ambas, parte del equipo de WCS Chile, quien administra el parque.

Los especialistas recorrieron turberas de la región de Magallanes. Foto: R. Mackenzie

Fue importante compartir con otros colegas el trabajo que estamos haciendo, desde WCS Chile hace más de 20 años, en torno a las turberas: salvaguardándolas y fomentando su reconocimiento y protección, en Karukinka y en otras latitudes. Por otra parte, estas instancias son cruciales para generar redes, que finalmente es lo que permite que la conservación de las turberas sea efectiva en Chile y el mundo”, señaló Püschel.

El Dr. Roy Mackenzie Calderón, investigador del CHIC y del Instituto Milenio BASE, destacó que la comitiva recalcó que estas grandes extensiones de turberas se encuentran en un excelente estado de conservación. A su vez, la profesora de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Argentina y miembro del IMCG, Adriana Urciuolo valoró esta oportunidad de recorrer las turberas en Chile.

Fue hermoso realmente, todos encantados con la visita a las turberas del Parque Karukinka, y para ellos ver estas turberas prístinas en Tierra del Fuego fue fantástico, porque son muy diferentes a las turberas ya degradadas de Europa o Canadá, se quedaron realmente impresionados, les encantó la diversidad de turberas y la intensidad de actividades que hicimos alrededor del viaje”, detalló Urciuolo.

Las turberas almacenan enormes reservas de carbono acumuladas durante más de diez mil años. Foto: R. Mackenzie

Durante este recorrido, los especialistas se interiorizaron en la problemática del castor canadiense en Karukinka, siendo una de las amenazas que fue apuntada por la declaratoria del IMCG 2025. En ese sentido, Mackenzie explicó que las turberas prístinas de Tierra del Fuego poseen un valor ecológico y climático excepcional.

Almacenan enormes reservas de carbono acumuladas durante más de diez mil años, funcionando como sumideros naturales que ayudan a mitigar el cambio climático al mantener el carbono fuera del ciclo atmosférico. Además, regulan el ciclo hídrico al retener y liberar agua lentamente, estabilizando caudales y previniendo inundaciones. Su estado intacto las convierte en archivos paleoambientales que conservan información sobre la historia climática y ecológica de Tierra del Fuego y de la región, mientras sostienen una biodiversidad nativa adaptada a condiciones de extremo anegamiento. También representan paisajes de alto valor cultural y escénico, con un enorme potencial para el ecoturismo sustentable, como muy bien lo representa el trabajo que realiza la WCS”, añadió.

Posteriormente, el grupo se trasladó hasta Punta Arenas, donde los participantes visitaron el sector de San Juan, a 40 km al sur de la capital regional, comprendiendo la labor de INIA Kampenaike, que monitorea hace más de una década el estado de las turberas explotadas para su extracción. Junto a profesionales del Ministerio de Medio Ambiente, se observó el abundante crecimiento de la Murtilla (Empetrum rubrum) en las áreas explotadas, y se discutió la estrategia de restauración por rehumedecimiento mediante el bloqueo de las zanjas que aún permanecen abiertas en el sector afectado de la turbera, y de esta manera recuperar su vegetación esfagnosa y la biodiversidad nativa característica de este tipo de humedales. 

Las actividades continuaron en el sector de Seno Obstrucción, Última Esperanza, cuando la Fundación Planeta Agua recibió a la comitiva para visitar y dialogar con una familia de recolectores del musgo pompón (Sphagnum magellanicum). En el lugar, los anfitriones dieron cuenta del conocimiento empírico que han acumulado desde hace 20 años sobre el crecimiento del musgo en esa área, además de observar especies endémicas del cono sudamericano como la planta carnívora rocío de sol (Drosera uniflora) y el ciprés de las guaitecas (Pilgerodendron uviferum).

Posterior a los terrenos por Magallanes, el equipo de expertos y expertas se reunió en Punta Arenas. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

Simposio IMCG

Desde las dependencias del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) en Punta Arenas, los expertos se reunieron para presentar sus investigaciones y dialogar en torno a lo experimentado durante esta semana en Magallanes. Dentro de la jornada, se presentó Claudia Mansilla, profesora del Instituto de la Patagonia, quien conversó sobre las turberas y su relación con los cambios ambientales y culturales.

Muy agradecidos que se haya hecho el contacto con Chile, porque es un grupo internacional, que todos los años busca diversos países para evaluar la situación actual y pasada de las turberas. Agradecer que hayan elegido al país, fue una tremenda oportunidad que puedan venir a evaluar el estado actual de conservación, ese es uno de los objetivos”, resaltó Mansilla.

Los investigadores respaldaron las acciones de protección ambiental logradas en Chile, como la Ley de Protección de Turberas y la integración de Chile con la Contribución Determinada de Carbono (NDC). Foto: Equipo organizador del evento, por I. Milenio BASE / C. Barrientos

Palabras que comparte el Dr. Mackenzie, indicando como este encuentro permitió destacar a nivel internacional la singularidad y el estado prístino de las turberas de la austral región, consideradas entre los ecosistemas más relevantes del hemisferio sur. Además, los especialistas entregaron un fuerte respaldo a las acciones de protección ambiental que se han logrado en Chile durante los últimos años, como lo es la Ley de Protección de Turberas y la integración de estos ecosistemas en el compromiso de Chile con la Contribución Determinada de Carbono (NDC).

Este escenario ofreció a los expertos la oportunidad de observar directamente paisajes de alta integridad ecológica y discutir estrategias de conservación priorizando sus amenazas locales, en un territorio clave para el estudio de la evolución de estos ecosistemas por sus aportes en la mitigación del cambio climático global. Además, se fortaleció la colaboración científica y política, posicionando a Chile como referente en la protección de turberas en el hemisferio sur”, concluyó el ecólogo. 

 

Por: Pedro Andrade

Foto de portada: I. Milenio BASE / Constanza Barrientos

 

 

La Doctora en Ecología y Biología Evolutiva, Claudia Maturana Bobadilla, investigadora del Instituto Milenio BASE y del Centro CHIC, se suma a la delegación chilena que viajará a Japón para participar en la “Expo Osaka 2025”, encuentro internacional que reúne a más de 160 países para presentar innovaciones y soluciones a los desafíos globales, enfocándose en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

La Dra. Claudia Maturana se dedica al estudio de invertebrados dulceacuícolas en ambientes Antárticos y Subantárticos. Foto: C. Maturana.

Desde Punta Arenas, y tras una destacada trayectoria científica antártica y subantártica, la Dra. Maturana se sumará a la semana temática “Chile, País de Mujeres” que se desarrollará entre el 2 y el 6 de septiembre de 2025. Bióloga y Doctora en Ecología y Biología Evolutiva de la Universidad de Chile, Claudia también ha sido reconocida con el Premio L’Oréal – UNESCO For Women in Science (2021), distinción que resalta su aporte al estudio de la biodiversidad y evolución de la vida en condiciones extremas. Su carrera combina excelencia académica, liderazgo internacional y un firme compromiso con la equidad de género en la ciencia.

“Para mí esta invitación significa una tremenda oportunidad en mi vida. Ir a un lugar tan diferente y conocer otra cultura, otra forma de entender el mundo, es algo que me ha fascinado. También me he podido reconectar con la posibilidad de generar diálogo y debate respecto a la posición de las mujeres en la ciencia, así como también en direccionar esta plataforma como una forma de visibilizar nuestro trabajo en la Región de Magallanes”, señala la investigadora CHIC-BASE desde la región de Magallanes.

A lo largo de su trabajo, la Dra. Maturana se ha dedicado a investigar la biogeografía, evolución y diversidad de invertebrados antárticos y subantárticos, organismos pequeños que actúan como centinelas del cambio climático y que permiten comprender procesos de adaptación y persistencia en ecosistemas frágiles. Sus estudios han contribuido a visibilizar cómo la Antártica no es solo un territorio de hielo y aislamiento, sino también un paisaje vivo, diverso y de una nutrida historia evolutiva, con alta incidencia en los desafíos ambientales del planeta.

Investigadora postdoctoral del CHIC, adscrita al Instituto Milenio BASE y fundadora de APECS Chile. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos.

Actualmente radicada en Punta Arenas, ha hecho de la pertinencia territorial un eje de su quehacer científico. Desde el extremo austral, ha querido conectar su investigación de frontera con instituciones y personas de la región de Magallanes y de la Antártica Chilena. Con todas las dificultades que tiene aún hacer ciencia en un lugar tan extremo, se hace necesario promover la ciencia efectiva en un espacio geográfico que se reconoce como puerta de entrada natural al continente blanco.

Su rol trasciende lo estrictamente académico: forma parte de la directiva de APECS Chile (Association of Polar Early Career Scientists), donde promueve la formación y el liderazgo de nuevas generaciones de científicas y científicos polares. Además, ha sido una voz activa en la defensa de entornos seguros y equitativos para las mujeres en la ciencia antártica, abriendo espacios de conversación para las problemáticas de género y la urgencia de protocolos efectivos contra la violencia en contextos de investigación polar.

Claudia también ha sido reconocida con el Premio L’Oréal – UNESCO For Women in Science (2021). Foto: C. Maturana.

Con este recorrido, la Dra. Maturana, invitada a representar a Chile en la Exposición Universal de Osaka 2025 y la semana temática “Chile, País de Mujeres” (2–6 de septiembre). Buscará compartir con otras mujeres chilenas de diferentes áreas del conocimiento, y con personas de distintas localidades de Japón y el mundo, una mirada que integra ciencia, género y territorio, proyectando al país como un actor que apuesta por el liderazgo femenino y la investigación de excelencia desde los confines australes.

La Expo Osaka 2025, que lleva desarrollando entre abril y octubre de este año en la isla Yumeshima, en Japón, y es considerada un encuentro global que convoca a más de 150 países bajo el lema: “Diseñando la Sociedad del Futuro para Nuestras Vidas”. A través de pabellones nacionales, semanas temáticas, y espacios de diálogo, la exposición busca mostrar innovaciones, culturas y experiencias que contribuyan a enfrentar los grandes desafíos de la humanidad: el cambio climático, la equidad, la sostenibilidad y el futuro del desarrollo social y tecnológico. En este marco, la participación de Chile se centrará en destacar su identidad, diversidad y liderazgo en áreas estratégicas, con énfasis en el aporte de las mujeres como protagonistas de la transformación social, científica y cultural del país.

Más información en: https://www.marcachile.cl/category/mujeres/

 

 

Por: Instituto Milenio BASE y Centro CHIC

Fotografías: Instituto Milenio BASE/Constanza Barrientos y Claudia Maturana

Del 19 al 24 de octubre de 2025, el Congreso Internacional de Floraciones Algales Nocivas (ICHA, por sus siglas en inglés) reunirá en Punta Arenas a expertos y expertas globales para avanzar en la comprensión del impacto de estas microalgas en la biodiversidad marina y la salud humana.

El Congreso Internacional de Floraciones Algales Nocivas (ICHA, por sus siglas en inglés) reunirá en Punta Arenas a expertos y expertas globales para avanzar en la comprensión del impacto de estas microalgas en la biodiversidad marina y la salud humana.

Este octubre, la ciudad más austral de Chile continental será el epicentro del conocimiento científico sobre microalgas tóxicas. Desde el 19 y hasta 24 de octubre, Punta Arenas acogerá el Congreso Internacional de Floraciones Algales Nocivas (ICHA, por sus siglas en inglés), una instancia que reunirá a expertos de todo el mundo para debatir el estado actual de este fenómeno, su vínculo con el cambio climático y su impacto en la biodiversidad marina y la salud humana.

Las Floraciones Algales Nocivas (FANs), también conocidas como mareas rojas, ocurren cuando ciertas especies de microalgas fitoplanctónicas se multiplican de manera acelerada. Algunas de estas especies liberan toxinas que pueden afectar a organismos filtradores como los bivalvos y desencadenar alteraciones en las redes tróficas costeras. En la región subantártica de Chile, este fenómeno ha sido documentado por más de cinco décadas, y su dinámica se está viendo influenciada por el retroceso glacial, los cambios en la temperatura del mar y las corrientes oceánicas, entre otros factores.

El registro histórico de las FANs en los fiordos y canales australes comenzó a tomar fuerza desde los años 70, cuando se reportaron los primeros episodios de toxicidad en mariscos que impactaron la pesca artesanal y la salud humana. Desde entonces, el estudio de estos eventos ha avanzado para comprender mejor sus ciclos naturales, las especies involucradas y las condiciones ambientales que los favorecen, convirtiendo a la región en un laboratorio vivo para entender cómo los ecosistemas marinos responden a cambios climáticos y oceanográficos.

Alexandrium catenella pertenece al grupo de especies de Alexandrium que producen toxinas que causan intoxicación paralizante por mariscos y es causante de marea roja. Alexandrium catenella se observa en aguas costeras frías, generalmente en latitudes templadas. Foto: César Alarcón / IFOP

“Las FANs no solo tienen implicancias sanitarias. Son procesos naturales que, al intensificarse, nos alertan sobre desequilibrios en el océano. Su estudio es clave para entender cómo cambian los ecosistemas marinos en un océano cambiante”, explica el Dr. Máximo Frangopulos, académico de la Universidad de Magallanes (UMAG), investigador del Instituto Milenio BASE, del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) y 1º vice chair del comité organizador del ICHA 2025.

Chile —y en particular la región de Magallanes— se ha transformado en un laboratorio natural para este tipo de investigaciones. Desde el Centro Subantártico Cabo de Hornos en Puerto Williams, el Dr. Máximo Frangopulos lidera la implementación del laboratorio de marea roja más austral del mundo, que permitirá fortalecer el monitoreo de toxinas y profundizar en el conocimiento de las microalgas en ambientes extremos.

“La realización del ICHA en Punta Arenas no solo refleja el liderazgo científico de la región, sino que ofrece una oportunidad única para conectar saberes locales y globales en torno a los desafíos de conservar la biodiversidad marina frente al cambio ambiental”, destaca el también investigador del Centro GAIA Antártica de la UMAG.

El Comité Organizador Local (COL), además del Dr. Máximo Frangopulos, está presidido por Leonardo Guzmán del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) como chair, Patricio Díaz de la Universidad de los Lagos en el Comité de Recaudación de Fondos, Pamela Corbonell del IFOP en el Comité de Relaciones Públicas y Catharina Alves de Souza de la Universidad de Concepción en el Comité Científico. Al COL también se suman investigadores e investigadoras que se ubican desde la región de Atacama hasta la región de Magallanes.

 El encuentro tendrá lugar en el Hotel Dreams de Punta Arenas desde el 19 hasta el 24 de octubre de 2025. Información de envío de resúmenes, pago de inscripciones y actividades en https://icha2025.org/

 

Imagen de portada: ICHA 2025

 

 

Mediante observaciones de campo, herramientas moleculares y morfometría geométrica, se identificó la presencia de la mosca Trichocera maculipennis en las ciudades de Puerto Williams y Punta Arenas. Una especie nativa del hemisferio norte que cuenta con presencia en Antártica hace más de 15 años, pero que no había sido reportada en América del Sur.

A mediados del siglo pasado, la mosca Trichocera maculipennis fue identificada como especie invasora en el hemisferio sur, específicamente en las islas subantárticas Kerguelen. En 2013, se registró su presencia en Península Fildes- Antártica- expandiéndose en todas las bases de isla Rey Jorge. Hoy, un estudio liderado por el equipo de Observatorio Terrestre del Instituto Milenio BASE, a cargo de la Dra. Tamara Contador Mejías y Dr. Hugo A. Benítez, informa sobre los primeros avistamientos de las “tricoceridas” o “moscas de invierno” en América del Sur.

Hábitat utilizado por T. maculipennis bajo palafitos en Puerto Williams. Estos proporcionan un entorno oscuro y rico en nutrientes, que podría asemejarse a su hábitat nativo. Foto: Gonzalo Arriagada.

El estudio publicado en la revista Insect conservation and diversity, da cuenta de la presencia de tricocerida en dos ciudades de la región de Magallanes. Primero, en Puerto Williams, identificada en agosto de 2022 en forma de enjambre y, segundo, en Punta Arenas, en enero de 2023, siendo encontrada en bodegas del Instituto Antártico Chileno (INACH). “La extensa distribución de la mosca y su gran abundancia en Puerto Williams son consistentes con una introducción facilitada por el ser humano y un establecimiento de varios años”, señala la Doctora en Ecología de Agua Dulce y Ética ambiental Tamara Contador Mejías, investigadora principal del Instituto Milenio BASE y académica de la Universidad de Magallanes (UMAG).

Mediante observaciones de campo, el equipo de investigación identificó que tricocerida prefiere hábitats oscuros y ricos en nutrientes, como los espacios debajo de las casas elevadas. Estos proporcionan un ambiente que se asemeja a sus hábitats naturales en cuevas, donde la especie suele encontrarse viviendo en materia orgánica en descomposición. La preferencia por estos espacios puede influir en la selección de lugares para descansar, reproducirse y alimentarse, lo que puede explicar su presencia en áreas urbanas y cercanas a estructuras humanas, como techos de casas.

Además de las observaciones de campo, se utilizaron técnicas de identificación taxonómica y análisis molecular, incluyendo secuenciación de genes, para confirmar la identidad de las especies observadas en América del Sur y compararlas con poblaciones de otras regiones. También se aplicaron modelos estadísticos para identificar los factores ambientales asociados con la presencia de enjambres de tricocerida, como la temperatura, la humedad y la velocidad del viento.

Con el mismo fin, se llevaron a cabo análisis de morfometría geométrica para comparar las características morfológicas, como la forma de las alas, entre poblaciones de tricocerida de diferentes regiones. Una técnica aplicada por el Laboratorio de Ecología y Morfometría Evolutiva de la Universidad Católica de Maule (UCM), dirigido por el Dr. Hugo A. Benítez.

Dra. Tamara Contador Mejías y Dr. Hugo A. Benítez. Foto: Hugo Benítez

Llevamos alrededor de siete años monitoreando los cambios adaptativos con equipos de Uruguay y otros países involucrados que están teniendo estas especies no-nativas en Antártica. La combinación de estos procesos con rápidos cambios morfométricos y moleculares nos llama a tomar medidas de precaución sobre como estos pequeños insectos pueden ser capaces de adaptarse rápidamente y colonizar nuevos ambientes”, indica el también director del Centro de Investigación de estudios Avanzados del Maule (CIEAM) e investigador del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), Dr. Hugo A. Benitez.

“Estos hallazgos enfatizan la importancia de implementar estrategias de gestión y medidas de bioseguridad sólidas, particularmente durante el transporte entre centros logísticos en el sur de América del Sur y las áreas remotas de la Reserva de la Biosfera del Cabo de Hornos y la Antártica”, destaca la también investigadora CHIC y del Núcleo Milenio de Salmónidos Invasores Australes (INVASAL), Dra. Tamara Contador.

La investigación, parte del proyecto INACH RG_29_2, contó con un equipo de investigadoras e investigadores del Instituto Milenio BASE, UMAG, CHIC, INVASAL, Universidad de Barcelona, Universidad de Texas, British Antarctic Soruvey (BAS), Universidad de Johannesburgo, Academia Polaca de Ciencias, Instituto Polar Coreano y UCM: Dra. Claudia S. Maturana, Melisa Gañan, Javier Rendoll-Cárcamo, Matías Troncoso-Villar, James Kennedy, Dr. Peter Convey, Dra. Ewa Krzeminska, Sanghee Kim, Isabel Lobos, Alejandro Piñeiro y Jordan Hernandez.

 

Por: Constanza Barrientos Soto

Foto principal: T. maculipennis. Por Gonzalo Arriagada.

Se trata de las especies Laevilitorina magellanica, Laevilitorina pepita, Laevilitorina fueguina, y Laevilitorina hicana que fueron identificadas en las zonas del estrecho de Magallanes e isla Hornos, en la región de Magallanes y de la Antártica Chilena, en el marco de un trabajo interdisciplinario internacional.

Punta Arenas, 29 noviembre 2023.- Literalmente fue un trabajo “con pinzas”, ya que se necesitó recolectar especies de un tamaño inferior a cinco milímetros de diámetro, y escondidas en las zonas costeras del estrecho de Magallanes e isla Hornos, para llegar a un hallazgo calificado como histórico. Fue así como el equipo de investigación de la Universidad de Magallanes, el Centro CHIC y el Instituto Milenio BASE, encabezado por el biólogo Sebastián Rosenfeld, logró describir tres nuevas especies de caracoles marinos subantárticos en el estrecho de Magallanes, y una en isla Hornos, en la región más austral de Chile.

Investigador doctoral del Instituto Milenio BASE, Sebastián Rosenfeld, tomando muestras en la zona intermareal. Fotografía: Cristián Ríos.

La investigación fue publicada en la prestigiosa revista Zoological Journal of the Linnean Society, y abre nuevas preguntas en torno a la evolución de los caracoles marinos subantárticos y los factores que limitarían su distribución: “Estamos muy felices y creo que estas nuevas descripciones representan un gran aporte al patrimonio natural de nuestro país, en un contexto de cambio climático y de la crisis de la biodiversidad”, señaló el también investigador doctoral del Instituto Milenio BASE, Sebastián Rosenfeld, quien inició la investigación el año 2017.

Laevilitorina hicana (color negro) al interior de un conjunto de picorocos. Fotografía: Sebastian Rosenfeld (4)

Si bien las cuatro especies tienen como característica común su hábitat y reducido tamaño, los resultados indican que su morfología, es decir, sus rasgos físicos son completamente distintos. Por una parte, la Laevilitorina pepita tiene una forma ovalada, similar a una semilla, mientras que su hermana, la Laevilitorina magellanica es un poco más alargada y de un oscuro color café y negro. Por otra parte, la Laevilitorina fueguina posee un intenso color rojizo que la diferencia de las anteriores. Finalmente, la Laevilitorina hicana identificada en el Cabo de Hornos, la zona más austral del planeta, tiene la particularidad de haber sido encontrada al interior de un conjunto de picorocos, y su nombre se significa “mar” en lengua yagán.

La investigación realizada por los equipos de la Universidad de Magallanes, (Centro CIGA UMAG), Centro CHIC e Instituto Milenio BASE, se realizó en colaboración con la Universidad Católica del Norte (UCN), Universidad de Chile, Universidad Austral (UACh), Universidad de Otago (Nueva Zelanda), Universidad de Borgoña (Francia) y el Centro SAERI, resultado de la interacción entre los investigadores Sebastián Rosenfeld, Nicolás I. Segovia, Claudia S. Maturana, Cristián Aldea, Thomas Saucède, Paul Brickle, Hamish G. Spencer, Elie Poulin y Claudio A. González-Wevar. Publicación en inglés que se puede revisar aquí.

 

Por: Nadia Politis

Foto principal: Sebastián Rosenfeld