Allí estuvo presente Vanessa Monge Carrillanca, bióloga e investigadora magíster del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) e Instituto Milenio BASE, quien representó a Chile como parte de este curso de formación especializada dirigido a mujeres químicas a nivel mundial.
“El curso estuvo enfocado en el fortalecimiento de capacidades en química analítica y sistemas de gestión de calidad, abordando herramientas clave para el análisis químico en contextos regulatorios y de verificación internacional. Esta instancia contribuye al fortalecimiento de las capacidades técnicas del Laboratorio de Marea Roja CHIC y a la proyección internacional del Centro”, señaló.
Cabe destacar que Monge es la encargada del Laboratorio de Marea Roja CHIC, ubicado en el Centro Subantártico Cabo de Hornos, de la Universidad de Magallanes, en Puerto Williams, y que en el presente año inauguró su equipamiento científico, dando un importante paso que fortalece las capacidades locales en investigación y monitoreo de floraciones algales nocivas (FAN) para la región subantártica.
El curso tuvo lugar en el Centro ChemTech de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas. Foto: V. Monge
Ante ello, la joven investigadora valoró la oportunidad de participar de este encuentro, para el aprendizaje y fortalecimiento de sus capacidades junto a mujeres químicas de todo el mundo, y que se enmarcó en un proceso de selección internacional liderado por la Secretaría Técnica de la OPCW y el Gobierno de los Países Bajos.
“Participar en este curso junto a otras mujeres químicas fue una experiencia muy enriquecedora, no solo en lo profesional, sino también en lo personal. Compartir con científicas de distintos países, con realidades y trayectorias tan diversas, me permitió darme cuenta de que, a pesar de las diferencias, muchas enfrentamos desafíos similares dentro de la ciencia. Se generó un espacio muy cercano, de confianza, donde pudimos intercambiar experiencias, apoyarnos y aprender unas de otras. Sin duda, este tipo de instancias fortalece redes, motiva y reafirma la importancia de seguir impulsando la participación de mujeres en áreas científicas, avanzando hacia una ciencia más equitativa, inclusiva y representativa”, manifestó Monge.
Este curso forma parte de las iniciativas de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPCW, en inglés), entidad encargada de la aplicación internacional de la Convención sobre Armas Químicas, de abril de 1997, y que cuenta con 193 países miembros, entre ellos, Chile.
Por: Pedro Andrade / CHIC
Fotografías: Vanessa Monge
La presentación del libro en Punta Arenas, tuvo lugar en el INACH. Foto: H. Díaz
El libro “Educación Antártica en Chile: Experiencias, aprendizajes y proyecciones”, reúne más de 40 testimonios de docentes, equipos de investigación y comunidades educativas vinculadas al continente blanco. La presentación se realizó el lunes 6 de abril, a las 16:30 horas, en dependencias del Instituto Antártico Chileno (INACH), con participación de autores, instituciones científicas y profesores de la región de Magallanes.
En un esfuerzo colaborativo por destacar el valor estratégico, ecológico y pedagógico del continente helado en el ámbito de la educación chilena, aportando una mirada integral que trascienda lo disciplinar y promueva una conciencia antártica activa desde las aulas, el libro “Educación Antártica en Chile: Experiencias, aprendizajes y proyecciones”, se presentó en Punta Arenas junto a tomadores de decisiones, el mundo académico, divulgativo, y actores del sistema escolar.
La publicación reúne experiencias de docentes de Puerto Williams, Punta Arenas, Valdivia, Concepción y Santiago. Foto: I. Milenio BASE / N. Politis
La publicación gratuita, y conjunta entre el Instituto Milenio BASE y la Fundación Coalición de Jóvenes Antárticos, busca fortalecer el vínculo entre ciencia, educación y territorio en torno a la enseñanza y divulgación antártica: “Este libro busca compartir nuestros aprendizajes colectivos, así como reflejar el creciente interés nacional por fortalecer la presencia de la Antártica en los contenidos escolares y en las políticas educativas”, destaca el Dr. Elie Poulin, director del Instituto Milenio BASE de ciencia antártica.
Compuesto por tres capítulos y más de 40 artículos, sumando casi 60 autoras y autores a nivel nacional, el libro busca dar a conocer el trabajo sostenido y transversal que se ha impulsado en ciudades como Puerto Williams, Punta Arenas, Valdivia, Concepción y Santiago en torno a temáticas antárticas. Experiencias, reflexiones y propuestas en torno a cómo la educación puede contribuir a una ciudadanía antártica informada y comprometida: “Queremos contribuir a la inclusión de nuevas generaciones en la conversación antártica. Que niñas, niños y jóvenes sientan el continente blanco como suyo y conozcan cómo nuestro país contribuye a su estudio”, señala Constanza Barrientos, presidenta de la Fundación Coalición de Jóvenes Antárticos.
Profesoras, profesor y directiva de la Coalición de Jóvenes Antárticos de Punta Arenas. Foto: V. Cárdenas
Uno de los aportes destacados corresponde al capítulo del Instituto Antártico Chileno, que revisa iniciativas como la Feria Antártica Escolar (FAE) y la Expedición Antártica Escolar (EAE). Reflexiones que se suman a un momento de especial relevancia, ya que hasta el 29 de mayo se desarrollarán las postulaciones a una nueva versión de la FAE 2026: “La educación es un pilar estratégico para fortalecer el vínculo de Chile con la Antártica. Publicaciones como esta permiten sistematizar experiencias, ampliar su alcance y seguir conectando a nuevas generaciones con este territorio desde el conocimiento y la participación”, afirma Gino Casassa, director del Instituto Antártico Chileno (INACH).
A los testimonios, se suman experiencias docentes desde instituciones como: la Escuela Pedro Pablo Lemaitre, el Liceo Luis Alberto Barrera, el Jardín Infantil Sara Braun, el Colegio Luterano e INACAP de Punta Arenas. Al igual que experiencias desde la formación y divulgación con el PAR Explora Magallanes, la Fundación Antártica21 y la Asociación de Jóvenes Científicos Polares (APECS Chile), reforzando una red regional que articula ciencia, educación y territorio. El libro también cuenta con el apoyo de la Oficina Regional para América Latina y el Caribe, UNESCO Santiago, y el CIAE del Instituto de Estudios Avanzados en Educación de la Universidad de Chile.
El libro “Educación Antártica en Chile: Experiencias, aprendizajes y proyecciones” también se puede descargar, de forma gratuita, en: https://institutobase.cl/libros/
Fotografías: Instituto Milenio BASE
85 metros cuadrados de nuevo espacio científico, se suman al LEMAS-UMAG. Foto: C. Barrientos
A 15 años de su fundación, el Laboratorio de Ecosistemas Marinos Antárticos y Subantárticos (LEMAS) de la Universidad de Magallanes (UMAG) refuerza su rol como espacio de colaboración y formación científica junto al Instituto Milenio BASE.
Ochenta y cinco metros cuadrados de espacio científico, se suman a la infraestructura del Laboratorio de Ecosistemas Marinos Antárticos y Subantárticos (LEMAS) de la Universidad de Magallanes (UMAG), por medio de un convenio de colaboración firmado con el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE) que busca fortalecer la ciencia polar desde la región de Magallanes, promoviendo la colaboración y la formación de capital humano.
Ciencia que se construye
Impulsado por el Dr. Andrés Mansilla, el LEMAS nace en 2010, tras la necesidad de contar con un espacio para el desarrollo de investigación básica y aplicada en el campo de las macroalgas antárticas y subantárticas. Construido con el apoyo institucional de la UMAG y del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), su equipamiento científico y logístico fue financiado a través de proyectos concursables de organismos estatales como el Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDEF), el Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDECYT), el Instituto Antártico Chileno (INACH) y la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO).
“Cuando comenzamos éramos cuatro personas en el laboratorio, incluyendo estudiantes de pregrado y magíster. En esos años la carrera de biología marina recién se había comenzado a impartir en la universidad”, comentó el Dr. Andrés Mansilla, también investigador principal del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC). Después, con la llegada de estudiantes de postgrado y doctorado, el laboratorio experimentó una expansión estratégica: de una dedicación exclusiva a macroalgas, evolucionó hacia un enfoque integral de ecosistemas marinos.
La ampliación del LEMAS-UMAG coincide con su año 15 de existencia. Foto: C. Barrientos
A medida que el LEMAS se expandía, se incorporaron investigadores como la Dra. Karin Gérard, especializada en evolución de biodiversidad subantártica y antártica, y el Dr. Máximo Frangopulos, experto en Floraciones Algales Nocivas (FAN). “La región de Magallanes es un lugar privilegiado para hacer ciencia, por su conexión con la Antártica y por las oportunidades que ofrece para desarrollar investigación colaborativa con equipos científicos que llegan de todas partes de Chile y del mundo”, señaló la Dra. Karin Gérard, investigadora del Instituto Milenio BASE, quien llegó desde Francia hace diecisiete años y que- desde hace diez- forma parte del laboratorio.
“En estos 15 años de existencia, hemos contado constantemente con la visita de investigadores y estudiantes nacionales e internacionales. Hemos impulsado proyectos de relevancia para la región e involucrado en instancias de toma de decisiones. Hoy, contando con un equipo de más de diez estudiantes e investigadores de pregrado, magíster, doctorado y postdoctorado, la inversión en infraestructura impulsada junto al Instituto Milenio BASE y la UMAG, viene a potenciar este trabajo y nos permite continuar proyectándonos”, expresó el Dr. Andrés Mansilla.
Colaboración que fortalece
Como parte del fortalecimiento de sus capacidades científicas y territoriales, el Instituto Milenio BASE se involucró en la expansión del LEMAS, ubicado en el Instituto de la Patagonia de la UMAG, una de sus instituciones asociadas en la región de Magallanes. Este hito se desarrolló en el marco del convenio de colaboración vigente firmado entre ambas instituciones en 2025.
LEMAS-UMAG y el Instituto Milenio BASE colaboran en instancias de divulgación del conocimiento. Foto: C. Barrientos
El proyecto contempló la instalación de seis módulos anexos a la infraestructura existente del laboratorio, incorporando ochenta y cinco metros cuadrados adicionales de espacio científico. Esta ampliación incluye un laboratorio destinado al estudio de fitoplancton tóxico, un espacio para investigaciones en ecofisiología marina, además de oficinas para académicos y estudiantes. Asimismo, considera infraestructura de apoyo, como baño y cocina.
Al respecto, el director del Instituto Milenio BASE, Dr. Elie Poulin, comentó que “más allá de su dimensión infraestructural, esta expansión tiene un valor estratégico significativo para el instituto. Este aporte fortalece nuestra relación con la UMAG y nuestra presencia territorial en Magallanes, una región clave para la investigación polar, facilitando el acceso, la coordinación de campañas científicas y el desarrollo de investigaciones a largo plazo en los ecosistemas antárticos y subantárticos”.
Por su parte, el decano de la Facultad de Ciencias de la UMAG, Gustavo Poblete, señaló que “la ampliación del LEMAS representa un impulso significativo para la facultad. Este nuevo espacio, donde convergen instituciones de relevancia regional y nacional, como el Instituto Milenio BASE y el Centro Internacional Cabo de Hornos, potencia la colaboración científica y la articulación de capacidades en torno a los ecosistemas antárticos y subantárticos. Asimismo, amplía las oportunidades de formación para estudiantes en todos los niveles. Desde Magallanes, proyectamos investigación de excelencia con impacto global”.
Con esta ampliación, el LEMAS reafirma su rol como un nodo estratégico para el desarrollo de ciencia en el extremo sur de Chile, articulando capacidades locales e internacionales en torno a los ecosistemas antárticos y subantárticos. Con infraestructura clave para la investigación, consolida la colaboración entre la Universidad de Magallanes, el Instituto Milenio BASE y el Centro Internacional Cabo de Hornos.
Por: Constanza Barrientos Soto
Un encuentro que contará con talleres de biodanza, de collage científico y charlas de astronomía que reunirán a niñas, jóvenes e investigadoras de la región de Magallanes y de la Antártica Chilena.
Los eventos se llevarán a cabo en la Cooperativa Rosas Silvestres, ubicada en O’Higgins 1013, Punta Arenas. Foto: Rosas Silvestres
Este miércoles 11 de febrero se conmemora el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, efeméride proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2015 para homenaje las contribuciones de las mujeres en la investigación y sensibilizar sobre un mayor avance en la ciencia e igualdad de género en temáticas como inversión, profesionalización, liderazgo femenino, corresponsabilidad e inserción en la academia.
“Les invitamos a todas las niñas, compañeras y amigas a sumarse a nuestras actividades y revisar la programación en nuestro Instagram @cooperativarosas. Nuestras socias planificaron el taller de Biodanza y Salud Mental como un espacio de cuidado y movimiento para conectar cuerpo-mente”, detalló María Francisca Pérez, socia de Cooperativa Rosas Silvestres.
El “Taller de Collage Científico” se desarrollará a las 18:00 horas, impulsado por el Instituto Milenio BASE en colaboración con Seremi Ciencias Macrozona Austral, INACH, ONG Olivino, APECS Chile y AYC. Foto: I. Milenio BASE
“Por otro lado, el taller de collage científico será impartido por el Instituto Milenio BASEe invita a investigadoras y niñas a crear una obra colectiva, además de generar un lugar seguro de arte y ciencia para conversar, imaginar y compartir. Finalmente, la charla de astrónomas chilenas nos invita a pensar los cielos australes y visibilizar los desafíos de Gabriela Mena, estudiante magallánica de Astronomía en la Universidad de Concepción”, agregó María Francisca.
“Esta fecha es muy relevante porque crea espacios de conversación y reflexión sobre temáticas que aún presentan desafíos: Cómo inspirar a jóvenes y niñas a estudiar carreras STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Artes y Matemáticas) o, desde la región de Magallanes, estrechar aún más nuestro vínculo con la Antártica y sus desafíos de futuro”, señala la Dra. Claudia Maturana, investigadora CHIC e Instituto Milenio BASE.
La cofundadora de APECS Chile (Asociación de Jóvenes Científicos Polares) y la ONG Olivino, también destaca la instancia como una instancia de conversación entre los actores del ecosistema de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación: “Es fundamental seguir dialogando sobre los desafíos de las mujeres en la investigación, junto con el resguardo de sus derechos laborales en la academia. Impulsar a más mujeres en puestos de poder y liderazgo, y explorar nuevos mecanismos para las jóvenes investigadoras que regresan a nuestro país después de prestigiosos programas de posgrado, tengan una inserción en la investigación”, concluye.
Actividades organizadas para conmemorar el Día Internacional de la Mujer y la Niña en Ciencia, celebrado cada 11 de febrero desde 2015.
El evento se realizará este miércoles 11 de febrero en O’Higgins 1013 (segundo piso), Punta Arenas, y agrupará una serie de actividades consecutivas: La apertura será a las 17:00 horas con un taller de “Biodanza y Salud Mental”, para después desarrollar el “Taller de Collage Científico” a las 18:00 horas. En encuentro finalizará con la charla “Astrónomas Chilenas”, a las 19:30 horas.
De forma adicional, un nuevo hito de cierre coronará la jornada de sinergias y creatividad: La conformación de la nueva “Red de Mujeres en la Ciencia Austral”, buscará ser un espacio autogestionado que invitará a mujeres, jóvenes y niñas a intercambiar experiencias y desafíos en materias como educación, divulgación, investigación, redes de gestión y formación profesional.
Por: Cooperativa Rosas Silvestres e Instituto Milenio BASE
El workshop contó con autoridades nacionales y regionales, además de representantes de centros de excelencia. Foto: de izquierda a derecha Ginno Casassa, Verónica Vallejos, Léa Cabrol, Jorge Flies y Alejandro Maass. Por I. Milenio BASE / C. Barrientos
El evento contó con la presencia de autoridades internacionales, nacionales y regionales, así como con presentaciones de organizaciones y centros de excelencia dedicados al desarrollo de la ciencia antártica, entre ellos el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE).
Entre el 8 y el 10 de enero de 2026, la ciudad de Punta Arenas fue sede del encuentro internacional “Fostering Antarctic and Southern Ocean Research and Policy Actions” (“Promoviendo la investigación y la acción en políticas públicas para la Antártica y el océano Austral”), una instancia de alto nivel que reúne a actores clave del mundo científico, institucional y diplomático para avanzar en nuevas alianzas de investigación y acciones de política pública en torno a la Antártica y el océano Austral.
El encuentro se desarrolló en las instalaciones del Instituto Antártico Chileno (INACH) y cuenta con la presencia de la Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, el Gobernador Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena, el director nacional del INACH, así como directoras y directores de centros de excelencia de investigación a nivel nacional. Asimismo, destaca la participación de la Embajada del Reino Unido en Chile, junto a la presencia de la Embajadora del Reino Unido en Chile, reforzando el carácter internacional del encuentro y el compromiso conjunto por fortalecer la cooperación científica en territorios australes.
La Dra. Léa Cabrol es investigadora adjunta del Instituto Milenio BASE y también investigadora del Instituto Mediterráneo de Oceanografía de Francia. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos
Entre los centros de excelencia que formaron parte del encuentro estuvo el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, también conocido como Instituto Milenio BASE. La presentación estuvo a cargo de la Dra. Léa Carbol, investigadora del Instituto Mediterráneo de Oceanografía (MIO) de Francia, quien se refirió al trabajo que realizan los equipos en el estudio de los efectos del cambio climático en la biodiversidad polar.
Al evento también se sumó el investigador doctoral de la Universidad de Magallanes, INACH e Instituto Milenio BASE, Francisco Santa Cruz. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos
Nuevas oportunidades de colaboración científica y monitoreo antártico
La jornada inaugural, realizada el jueves 8 de enero, estuvo dedicada a la ciencia y se centró en el tema “New Opportunities for Antarctic Collaboration / Upcoming InSync Program”. La sesión convocó a investigadoras e investigadores, centros de excelencia y representantes de iniciativas internacionales vinculadas al estudio del océano Austral.
Entre los principales objetivos del encuentro se encuentran:
● Sentar las bases para alianzas estratégicas con grupos de investigación chilenos, especialmente en el uso de datos generados por Tara Ocean, incluidos aquellos obtenidos durante el crucero al Mar de Weddell.
● Explorar oportunidades de colaboración científica de cara a la próxima expedición antártica de Tara, programada para el período 2028–2030.
● Presentar y discutir las colaboraciones planificadas del programa InSync, orientadas a la integración de ciencia, monitoreo y conservación.
● Compartir avances de la herramienta Key Ocean Planktonic Areas (KOPAs), diseñada para apoyar la conservación y el monitoreo de la biodiversidad oceánica.
● Analizar los desafíos y necesidades para el desarrollo de nuevas herramientas de monitoreo oceánico en el océano Austral, en el contexto de iniciativas como áreas marinas protegidas en la Península Antártica y zonas subantárticas.
La sesión combinó presentaciones científicas y un panel de discusión, fomentando el intercambio directo y la construcción de colaboraciones concretas.
Con visita al buque británico RRS Sir David Attenborough finalizó el workshop desarrollado en la ciudad antártica de Punta Arenas. Foto: Isabel Giménez
Ciencia, cooperación internacional y proyección estratégica
El encuentro “Fostering Antarctic and Southern Ocean Research and Policy Actions” articula ciencia de vanguardia, cooperación internacional y toma de decisiones, en un escenario marcado por el cambio climático y la urgencia de contar con información robusta para la conservación de ecosistemas polares y subpolares.
Durante los días siguientes, el programa continúa abordando la relación entre ciencia y políticas públicas, e incluye actividades orientadas a conocer capacidades internacionales de investigación antártica, reforzando el rol de Punta Arenas y de Chile como un nodo estratégico global para la investigación, el monitoreo y la protección del océano Austral y la Antártica.
Fuente: Instituto Milenio CRG
Editado por: Instituto Milenio BASE
Foto portada: I. Milenio BASE / Constanza Barrientos
Gaspar Mejías es un joven estudiante de magíster con raíces chileno-holandesas que, a inicios de 2024, llegó al Laboratorio de Ecología Molecular (LEM) de la Universidad de Chile en Santiago para realizar una pasantía. Lo que comenzó como una experiencia en el laboratorio, pronto se transformó en una travesía inolvidable: dos meses acampando en isla Nelson, estudiando aves marinas y pingüinos en uno de los ecosistemas más extremos del planeta. En esta crónica, Gaspar nos comparte -con mirada curiosa- cómo fue hacer ciencia en la Antártica siendo parte de una expedición internacional.
El equipo científico que acampó en isla Nelson, estuvo liderado por el Dr. Lucas Krüger, y contó con Gaspar Mejías, Eduardo Pizarro, Francine Cezar Bandeira Timm y Miguel Leonetti Corrêa.
Hola, soy Gaspar, y esta es mi aventura científica en el continente blanco. Mi padre es chileno y mi madre holandesa. Crecí en Velserbroek, un hermoso pueblo en los Países Bajos. Gracias al Instituto Milenio BASE, tuve la oportunidad de estar más cerca de mi familia en Chile y realizar una pasantía en el Laboratorio de Ecología Molecular (LEM) de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile en Santiago, bajo la supervisión de la Dra. Léa Cabrol y la Dra. Julieta Orlando.
Mi primera experiencia en el Instituto consistió en investigar cómo las variaciones de temperatura afectan el microbioma de erizos de mar, como parte del proyecto de doctorado de Melanie Delleuze. Fue un trabajo desafiante pero enriquecedor, me permitió hacer grandes amistades dentro del laboratorio y participar en el Congreso Científico Antártico SCAR, realizado en Pucón en agosto de 2024. ¡Qué paisajes tan impresionantes tiene el sur de Chile!
En la foto, Gaspar Mejías junto a sus compañeras y compañeros del Laboratorio de Ecología Molecular (LEM) y Laboratorio de Ecología Microbiana (LEMi) de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile.
Esa primera etapa llegó a su fin, pero yo aún no había terminado con el Instituto Milenio BASE. Como parte de mis estudios, debía realizar una segunda investigación, y esta vez el foco estaría en uno de los animales más icónicos del continente antártico: los pingüinos.
En noviembre de 2024 partí rumbo a Punta Arenas, punto de partida de nuestra expedición a la Antártica. El equipo, liderado por el Dr. Lucas Krüger– investigador del Instituto Antártico Chileno (INACH) y del Instituto Milenio BASE- también estaba compuesto por Eduardo Pizarro, Francine Cezar Bandeira Timm y Miguel Leonetti Corrêa. Acampamos durante dos meses en isla Nelson, específicamente en Punta Armonía. La travesía comenzó a bordo del buque Aquiles de la Armada de Chile, navegando por el temido paso Drake, considerado uno de los mares más peligrosos del mundo. Las olas alcanzaban los cinco metros y las tormentas eran intensas. Al cuarto día despertamos rodeados de icebergs e islas completamente cubiertas de nieve: estábamos en la Antártica.
Desde el barco, un helicóptero nos trasladó hasta el sector oeste de la isla Nelson, donde nos esperaba un antiguo refugio argentino. Éramos las únicas personas en toda la isla. Nuestra carga —carpas, comida y equipamiento— fue dejada en una playa lejana, y nos tomó una semana trasladarla hasta el campamento. La primera noche dormimos en el refugio con lo esencial, bajo una fuerte tormenta de nieve. Con el paso de los días y a pesar del mal clima, logramos montar todo el campamento.
Una vez instalados, comenzamos el trabajo científico. Inicialmente estudiamos a los petreles gigantes y mapeamos la zona de Punta Armonía con drones. Cuando los polluelos de pingüino estuvieron lo suficientemente crecidos, trabajamos con las colonias de pingüinos papúa y barbijo. Permanecer dos meses en ese entorno fue una experiencia transformadora. Nunca me había sentido tan inmerso en la naturaleza. Nuestro campamento estaba al lado de las colonias de pingüinos, rodeado de lobos y elefantes marinos, aves imponentes y, en muchas ocasiones, ballenas que podíamos observar desde la puerta de la carpa.
Desde noviembre de 2024 hasta enero de 2025, el equipo científico estuvo acampando en Punta Armonía, isla Nelson, Antártica.
Creo que en una expedición como esta es fundamental con quién compartes la experiencia. Tuvimos un grupo increíble: nos apoyamos, cocinamos juntos, compartimos historias y muchas risas. Celebrar Navidad y Año Nuevo rodeados de nieve y vida silvestre fue algo que nunca olvidaré.
Convivir con esta fauna día a día te permite comprender lo inteligentes, cariñosos y frágiles que son estos animales. Pudimos observar cómo los petreles gigantes y los pingüinos cuidaban de sus crías desde el huevo hasta su adolescencia. Esa conexión profunda con la vida silvestre me dejó una fuerte convicción sobre la importancia de proteger estos ecosistemas.
Después de tantos días en la isla Nelson, la despedida fue difícil. Partimos a bordo del buque Karpuj del INACH rumbo a Villa Las Estrellas, donde descansamos unos días antes de regresar al continente. Me voy con una inmensa gratitud por las personas que conocí, las experiencias vividas y los paisajes que me acompañarán siempre. Ahora, la investigación continúa en Santiago. ¡Hasta pronto Antártica!
Por Gaspar Mejías.
Estudiante de magíster de la Universidad Libre de Ámsterdam y de la Universidad de Chile, también afiliado al Instituto Milenio BASE.
Foto portada: I. Milenio BASE / Constanza Barrientos
El curso, dictado en modalidad híbrida, se realizará hasta el 02 de julio de 2025 en un trabajo impulsado por la Universidad de Concepción (UdeC), en colaboración con la Universidad de Chile (UCh), Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), Universidad Austral de Chile y Universidad de Magallanes (UMAG) para estudiantes de pregrado, magíster y doctorado.
Asistentes de Laboratorio de Ecología Molecular (LEM) U. Chile. Crédito: E. Poulin
Con estudiantes de Concepción, Punta Arenas y Santiago inició el curso “Ecosistemas Antárticos”, en su tercera versión. Resultado de un trabajo conjunto entre universidades chilenas y el Instituto de Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE) para estudiantes de pregrado, magíster y doctorado de cinco universidades chilenas.
A través de 14 sesiones, en modalidad híbrida y presencial en Concepción, se abordarán temáticas como “Origen y evolución biodiversidad”, “Introducción a procesos en biota”, “Patrones y procesos en la biota”, “Conservación de los ecosistemas”, “Influencia humana” y “Sistema de Tratado Antártico” con más de una decena expositoras y expositores.
“Este curso es un esfuerzo conjunto entre varias universidades, que son las instituciones albergantes del Instituto Milenio BASE, y busca poder compartir el conocimiento que estamos generando las distintas líneas de investigación en materias muy relevantes como la conservación, biodiversidad, gobernanza y ciencia para la toma de decisiones”, señala el Dr. Elie Poulin, académico de la Facultad de Ciencias Universidad de Chile y director del Instituto Milenio BASE.
El curso se realizará en modalidad híbrida hasta el 02 de julio de 2025. Crédito: N.Politis
“La Antártica está conectada con el mundo, y en la actualidad hay muchos equipos que están desarrollando investigación fundamental para la conservación de los ecosistemas. En esa línea, el poder compartir ese conocimiento con estudiantes en distinta formación y en diferentes universidades, es una relevante instancia de aprendizaje”, destaca la Dra. Angie Díaz Lorca, académica de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción, e investigadora del Laboratorio de Ecología Molecular Marina (LEMMAR) y del Instituto Milenio BASE. “Estamos felices que este nuevamente exista interés desde estudiantes y también asistentes que se sumaron como oyentes”, señala.
Las y los académicos participantes del curso son: Dra. Laura Farías (UdeC), Dr. Lohengrin Cavieres (UdeC), Dr. Erasmo Macaya (UdeC), Dr. Pablo Guerrero (UdeC/IEB/BASE), Dra. Julieta Orlando (UCh/BASE), Dr. Luis Valentín Ferrada (UCh/BASE), Dra. Juliana Vianna (PUC/CRG/BASE) Dr. Luis Vargas-Chacoff (UACH/IDEAL/BASE), Dr. Claudio González-Wevar (UACh/IDEAL/BASE), Dra. Andrea Piñones (UACh), Dra. Tamara Contador (UMAG/CHIC/INVASAL/BASE) y Dr. César Cárdenas (INACH/BASE) y acompañarán a las y los estudiantes durante las sesiones del curso.
Para consultas, se puede tomar contacto con la coordinadora del curso, Dra. Angie Díaz Lorca, al correo: angiediaz@udec.cl
Curso “Ecosistemas Antárticos”
Período: Desde 26 marzo a 02 julio 2025
Horario: De 15:15 a 18:00 horas
Concepción: Sala Minera Escondida. Segundo piso Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción
Otras ciudades: Híbrido previa inscripción a coordinación académica
Dirigido a:
Doctorado en Sistemática y Biodiversidad – UdeC
Magíster en Ciencias con Mención en Zoología – UdeC
Carreras de Biología, Biología Marina e Ingeniería en Biotecnología Marina y Acuicultura – UdeC
Doctorado en Ciencias mención en Ecología y Biología – UCh
Doctorado en Ciencias Antárticas y Subantárticas – UMAG
Escuela de Graduados – UACh
Por: Benjamín Groff y Nadia Politis
Fotografías: Elie Poulin, Camina Neder y Catalina Marín
Punta Arenas, 5 de marzo de 2025.- Un equipo de investigadores chilenos, en colaboración con científicos peruanos, estudió por primera vez en la Antártica cómo los microplásticos y nanometales afectan al kril, organismo clave en la cadena alimentaria del océano Austral. A bordo del buque polar BAP Carrasco, analizaron el impacto de estos contaminantes en la salud y la función ecológica de la especie.
Desde 2020, investigadores e investigadoras del Instituto Antártico Chileno (INACH) estudian la distribución y abundancia del kril en isla Nelson y bahía Fildes, área principal de alimentación de los pingüinos barbijo y papúa que anidan en punta Armonía. En el marco de la LXI Expedición Científica Antártica (ECA 61), organizada por el INACH, se realizó un recorrido de dos días y más de 500 kilómetros empleando tecnología hidroacústica para estimar la población de kril.
Francisco Santa Cruz, investigador del INACH y del Instituto Milenio BASE. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos
“Con mucho esfuerzo ya hemos efectuado cinco años de monitoreo sincronizado de la actividad de alimentación y reproducción de pingüinos barbijo y papúa en punta Armonía, y la disponibilidad acústica de kril en su área de alimentación. Es, sin duda, un éxito muy importante para INACH y el programa de Áreas Marinas Protegidas. Es escaso este tipo de estudios en el mundo, más aún en ambientes polares, y permitirá comprender de mejor forma cómo es la dinámica interanual del kril y cómo depredadores topes responden cada año”, afirma Francisco Santa Cruz, investigador del INACH y del Instituto Milenio BASE.
Aprovechando la creciente colaboración entre Chile y Perú, el equipo también pudo desarrollar un experimento de laboratorio para evaluar el impacto de contaminantes emergentes sobre rasgos fisiológicos y moleculares del kril antártico. “Contaminantes como microplásticos y nanometales son de creciente ocurrencia y preocupación en el océano Austral, por lo tanto, es esencial evaluar su potencial impacto sobre el kril, una especie fundamental para los ecosistemas marinos antárticos”, agrega Santa Cruz.
La experimentación se realizó en acuarios con sistemas de recirculación de agua de mar a bordo del barco y se recolectó kril vivo mediante redes de plancton. Posteriormente, los individuos fueron aclimatados y sometidos a distintos tratamientos de exposición de microplásticos y nanometales.
Ahora, la última etapa del trabajo se centrará en los laboratorios del INACH en Punta Arenas. “Consiste en analizar el microbioma del tracto digestivo para saber si las micro y nanopartículas afectan su digestión y, además, estudiar la expresión de genes del hepatopáncreas para saber si estos contaminantes afectan la ecofisiología molecular y cuáles procesos biológicos de ese órgano serían afectados”, afirma Santa Cruz.
Este estudio forma parte del proyecto de Fomento a la Vinculación Internacional (FOVI) “Desarrollo tecnológico para cultivo y mantención de kril antártico bajo condiciones de cautiverio en acuarios de exhibición del Centro Antártico Internacional” (240113), financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y liderado por los investigadores del INACH Rodolfo Rondón y Alejandro Font, que busca establecer una red de colaboración científica nacional e internacional para investigar a fondo esta especie clave del ecosistema antártico.
Colaboración científica entre Chile y Perú
La expedición reunió a especialistas de ambos países. Desde Perú, participaron Natalie Bravo Senmache (Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo) y Diego Cuba Páez (Universidad Científica del Sur), ambos seleccionados por la Cancillería peruana. Diego Cuba señala muy entusiasta: “He podido aprender, discutir y colaborar con el fin de que la propuesta de investigación resulte de la mejor forma. Esto va a sumar mucho en mi carrera profesional. Ha sido una experiencia inolvidable.”
Mientras que su compañera Natalie Bravo agrega: “Creo que es importante que se mantengan este tipo de colaboraciones. Hay mucha experiencia en Perú, a nivel de los científicos y las Fuerzas Armadas, que puede ser muy útil para estas investigaciones. En ese sentido, el BAP Carrasco es una plataforma ideal para realizar estudios in situ en la Antártida. Agradezco la oportunidad que nos brindó la Cancillería de mi país a jóvenes como yo, de participar en estos proyectos internacionales.”
Nayla Serey, Investigadora del Instituto Milenio BASE y estudiante de doctorado en Microbiología de la Universidad de Chile. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos
Por parte de Chile también participaron Magdalena Márquez, profesional del Programa Áreas Marinas Protegidas del INACH, y Nayla Serey, investigadora del Instituto Milenio Base y estudiante de doctorado en Microbiología de la Universidad de Chile, para quien “fue una fantástica experiencia desde lo científico a lo personal. Junto a Francisco Santa Cruz realizamos un experimento de exposición del kril a contaminantes emergentes, este análisis busca evaluar la respuesta del propio kril y su microbiota asociada frente a la exposición de nanometales y microplástico. En lo personal, esta fue mi segunda experiencia en la Antártica y siempre es muy gratificante enfrentar este tipo de desafíos con resultados positivos. El compañerismo a bordo y la colaboración internacional, la disposición de todo el equipo, fueron primordiales para que este experimento pudiera llevarse a cabo de buena manera.”
La alianza entre Chile y Perú demuestra que la ciencia no tiene fronteras y que solo a través de la colaboración internacional se pueden afrontar los complejos desafíos que amenazan a la Antártica. “Esperamos seguir trabajando con Perú y con otros países de la región. En 2023 se creó el grupo regional de kril, con investigadores de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Uruguay. Hay mucho trabajo por delante y como somos los países más próximos a la Antártica, tenemos ventajas comparativas logísticas que podemos aprovechar”, concluye Santa Cruz.
Fuente: INACH
Foto de portada: Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú.
En el marco de su participación en la Expedición Científica Antártica (ECA61) de INACH, el equipo del Laboratorio Biodiversidad Molecular UC liderado por la Dra. Juliana Vianna, cruzó el Círculo Polar Antártico, para fortalecer la vigilancia y monitoreo de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (H5N1) en el continente helado.
Punta Arenas.- Bajo estrictas medidas de bioseguridad y coordinación con el Instituto Antártico Chileno (INACH), la Armada, Ejército y Fuerza Aérea de Chile, las científicas Dra. Fabiola León, Claudia Ulloa y Carolina Márquez, iniciaron su recorrido científico a bordo del buque Betanzos, de DAP, con el objetivo de tomar muestras y realizar análisis de laboratorio, en el marco de su participación en la Expedición Científica Antártica (ECA61) y su trabajo en el Laboratorio Biodiversidad Molecular UC liderado por la Dra. Juliana Vianna (BASE/CRG, Lili, Instituto Desarrollo Sustentable UC) y desarrollarlo en conjunto con el Instituto Milenio BASE.
“Luego que en enero de 2024 logramos contribuir como laboratorio en la detección de casos positivos de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (H5N1) en la Antártica, durante la ECA 60 de INACH, hemos trabajado arduamente estudiando muestras y coordinando equipos de análisis de aves como pingüinos, cormoranes y skúas en la Antártica”, señala la doctora en Ciencias Biológicas mención Ecología, y académica UC, Juliana Vianna.
La científica antártica y también directora alterna del Instituto Milenio CRG, enfatiza que la investigación de la salud de la vida silvestre en el continente helado es fundamental para el bienestar de los ecosistemas, debido a la conectividad entre las especies y el rol de la Antártica en el equilibrio de los territorios: “Las migraciones o traslados de especies pueden incidir en la movilidad de la gripe aviar, y, por lo tanto, en un incremento de su mortandad. De ahí la relevancia de continuar los estudios científicos en terreno para seguir monitoreando zonas y especies afectadas”, enfatiza la Dra. Vianna.
El trabajo científico con aves en la Antártica busca fortalecer la vigilancia y monitoreo de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (H5N1).
Durante 2023-2024 la toma y análisis de muestras en la Antártica estuvo coordinada por los investigadores Dra. Fabiola León (UC/BASE/CRG, Lili) y Eduardo Pizarro (UC/BASE/CRG) junto con el apoyo internacional del buque Le Commandant Charcot de la empresa Ponant Cruises, y este 2025 se desarrollan a bordo del Buque Betanzos perteneciente al grupo DAP llegando más allá del círculo polar antártico, en la llamada “Antártica profunda”, en islas Lagotellerie e isla Aves en bahía Margarita.
“La experiencia que hemos obtenido en terreno ha sido fundamental para continuar realizando ciencia de forma segura, y con las máximas medidas de bioseguridad. Es importante destacar que nuestras campañas y muestreos se están realizando en un amplio rango geográfico, y que se realizan en distintas épocas de la temporada, por lo que permiten tener una vigilancia con una cronología que además permite determinar el estado de la influenza aviar en distintas etapas de la temporada de nidificación de las aves voladoras y no voladoras”, subraya la Dra. Fabiola León. Su trabajo la ha llevado a tomar muestras de pingüino emperador, Adelia, papúa y rey en localidades como Snow Hill Island, Danger Islands, Red Rock Rige, Cape Hallet, Sims Island.
Medidas de bioseguridad fundamentales
El “Protocolo de prevención y control del Virus de la Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP) en la Antártica”, entregado por el Instituto Antártico Chileno (INACH), es parte de las recomendaciones internacionales que Comité Científico para la Investigación en la Antártica, o SCAR, por sus siglas en inglés, para todas las expediciones que se realizarán durante esta temporada de enero-marzo 2025 en el continente blanco. Medidas de bioseguridad que siguen con los lineamientos de “One Health” para el cuidado de la salud del ecosistema antártico, único y a la vez frágil.
“El estudio de la gripe aviar y su evolución son fundamentales para comprender las dinámicas de los virus y la salud pública global. En nuestro Instituto Milenio BASE, estamos comprometidos con la excelencia científica y trabajamos de manera rigurosa y colaborativa para abordar este fenómeno en constante cambio. La ciencia de excelencia no solo nos permite obtener resultados precisos, sino que también proporciona herramientas necesarias para anticipar y mitigar riesgos asociados con la propagación de enfermedades infecciosas”, señala el Dr. Elie Poulin, director del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos.
Como parte de este cuidado, los Elementos de Protección Personal (EPP) se convierten en una herramienta fundamental: Como su nombre lo indica, los EPP son equipos, aparatos o dispositivos especiales para proteger al cuerpo –en parte o en su totalidad– de riesgos específicos, actuando en consecuencia como un medio de prevención hacia distintas enfermedades profesionales, previniendo accidentes o disminuyendo los efectos de éstos, señala el Instituto de Salud Pública (ISP).
Investigadoras Fabiola León, Claudia Ulloa y Carolina Márquez con trajes de bioseguridad para toma de muestras en la Antártica.
En tanto que el equipo de investigación Instituto Milenio BASE/UC/CRG advierte que, en la Antártica, el uso de mascarillas, guantes y overoles permite que las personas se resguarden de cualquier riesgo, junto con resguardar a todos los organismos vivos que ahí habitan. “Llevar patógenos nuevos desde humanos a aves y mamíferos o actuar como transportadores o diseminadores no intencionales desde colonias sanas a otras localidades” es un aspecto que se debe resguardar con cuidados extremos, señalan. La limpieza previa y posterior de los equipos antes de recorrer alguna zona, también es parte del protocolo diario empleado en cada descenso a terreno.
“La influenza aviar altamente patógena es un tema relevante y de máxima preocupación dentro de la comunidad científica internacional”, puntualiza el Dr. Ricardo Jaña, jefe del Departamento Científico de INACH. “Se ha organizado un grupo especial para informar y conseguir detalles de esta evidencia a lo largo de diferentes sitios de investigación en la Antártica y establecido un sistema de información a través de reportes”, sostiene.
Jaña destaca que no solamente en Chile, sino que otros países también están aportando información a medida que se desplazan por los diferentes sitios de investigación: “Corea recientemente en el área de la península Fildes y también últimamente Chile, en su campaña a Bahía Margarita ha reportado casos de diferentes poblaciones”, indica.
El jefe del Departamento Científico INACH y especialista en Recursos Naturales/Glaciología afirma que “esta preocupación trasciende Antártica”: “Localmente en la región se ha establecido una mesa de trabajo, dirigida por la SEREMI de Agricultura, en la cual participa nuestro compañero Marcelo González como representante institucional”, concluye.
El análisis de muestras de sangre de pingüinos permite estudiar la Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (H5N1).
El trabajo de detección temprana y de vigilancia epidemiológica del virus de la influenza aviar altamente patógena (IAAP) en la península Antártica está siendo liderado por diversos equipos de virología y fauna silvestre pertenecientes al Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN) del Instituto Antártico Chileno (INACH) y que desde 2024 ha dispuesto de dos laboratorios de testeo de Gripe Aviar en base Escudero y base O’Higgins, con la finalidad de desarrollar áreas de particular interés nacional e internacional, y establecer vínculos con los programas del Comité Científico de Investigación Antártica (SCAR).
Trabajo que se complementa con acciones en materia de gobernanza antártica que Chile se encuentra liderando a través de un grupo de contacto intersesional en el marco del Tratado Antártico en Gripe Aviar Altamente Patógena, integrada -por ejemplo- por el académico de la Universidad de Chile e investigador del Instituto Milenio BASE Dr. Luis Valentín Ferrada.
Un esfuerzo conjunto entre universidades, institutos de investigación de excelencia y operadores antárticos que resalta la importancia del trabajo colaborativo y la investigación científica en la Antártica. Para comprender y mitigar los riesgos asociados con las enfermedades aviares en una región de características únicas.
Por: Nadia Politis
Fotografías: Constanza Barrientos/Instituto Milenio BASE
La instancia se llevará a cabo desde el martes 24 hasta el jueves 26 de octubre y está organizada por el Instituto Antártico Chileno (INACH) y el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE), también conocido como Instituto Milenio BASE.
Punta Arenas 24 de octubre de 2023.- Con gran asistencia de público comenzó el XI Congreso Chileno de Investigaciones Antárticas, instancia organizada por el Instituto Antártico Chileno (INACH) y el Instituto Milenio BASE. Las jornadas científicas se están llevando a cabo en las dependencias del CADI de la Universidad de Magallanes (UMAG), y se extenderán hasta el jueves 26 de octubre.
Dra. Christina Cheng presentando en el XI Congreso de Investigaciones Antárticas. Foto: I. Milenio BASE
Durante la primera jornada de Congreso, presentó la académica de la Universidad de Illinois (Estados Unidos) e investigadora senior del Instituto Milenio BASE, Dra. Christina Cheng. “Adaptación polar histórica y potencial adaptativo al cambio ambiental de peces nototenioides antárticos a través de la genómica evolutiva”, fue el título de su charla magistral, cuya transmisión quedó está disponible en los canales de YouTube de INACH e Instituto Milenio BASE.
El Dr. Marcelo González, director (S) del INACH, apuntó “quiero dar las gracias a los organizadores de este encuentro científico, y a la Universidad de Magallanes por otorgarnos este espacio. Me gustaría poner en el tapete que ya tenemos dos años consecutivos con disminución del hielo marino en Antártica. Este es un tema preocupante para la comunidad científica internacional, el cual ha llevado a la pérdida de colonias importantes de pingüinos emperador. Lo segundo que quiero decir, es que ayer se reportó el primer caso de gripe aviar en las islas Georgias del Sur. Estas son preocupaciones para nuestra logística, por lo que los y las invito a que discutamos y aportemos en lo que podamos a este tema”.
A su vez, el Dr. Elie Poulin, director del Instituto Milenio BASE, resaltó que el contar con tres charlas magistrales en este congreso nacional los tiene muy contentos. “Tendremos a la Dr. Marely Cuba hablando sobre plantas vasculares antárticas y aplicaciones biotecnológicas. Además, para el último día del congreso tendremos algo distinto, porque estará con nosotros el profesor Luis Valentín Ferrada para hablarnos sobre política, derecho y ciencia para un escenario del 2050”.
Asimismo, el Dr. Elie Poulin agregó que espera que todos los asistentes disfruten no solo el congreso, sino que también el hecho de estar juntos, el compartir el espíritu antártico. Para finalizar, el Dr. Poulin agradeció al equipo de INACH y del Instituto BASE por la labor realizada para que este congreso sea posible.
Derecho Antártico
De forma paralela al Congreso, se inauguraron las V Jornadas Chilenas de Derecho Antártico, organizadas por el Programa de Estudios Antárticos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile (U-Antártica), las cuales se extenderán hasta el martes 25 de octubre. En la primera jornada también tuvo lugar el lanzamiento del libro “Fuentes para el estudio de la Ley Chilena Antártica” del profesor Luis Valentín Ferrada, director del Departamento de Derecho Internacional de la Universidad de Chile e investigador principal del Instituto Milenio BASE.
Comunidad Antártica en Punta Arenas
En el bloque AM del Congreso se contó con la presencia de organizaciones vinculadas a temas antárticos y subantárticos de la comunidad de Punta Arenas. Con stand informativos, formaron parte: la Seremi de Ciencia Tecnología e Innovación de la Macrozona Austral, la Municipalidad de Punta Arenas con su Dirección de Fomento Productivo y Turismo, Proyecto Science Hub-Austral de la Universidad de Magallanes, Apecs Chile, PAR Explora Magallanes y la Fundación Coalición de Jóvenes Antárticos de Punta Arenas.