Cada 25 de abril se conmemora el “Día Mundial del Pingüino”, una fecha que busca generar conciencia sobre la conservación de estas carismáticas especies. Desde Chile, equipos científicos advierten que su estado actual no solo evidencia amenazas locales, sino también impactos globales del cambio climático.

Dra. Juliana Vianna y Dra. Fabiola León durante estudio de pingüino emperador en la Antártica. Foto: Nadia Politis

El estado de conservación de los pingüinos se ha convertido en una señal de alerta sobre la salud de los ecosistemas marinos a nivel global. Así lo plantea la académica de la Universidad Andrés Bello e investigadora del Instituto Milenio BASE e Instituto Milenio CRG, Dra. Juliana Vianna. La doctora en Ciencias Biológicas mención Ecología, advierte que la importancia del estudio de estas especies se debe a su rol clave como indicadores del equilibrio oceánico.

“Los pingüinos son centinelas del océano: cuando sus poblaciones disminuyen, lo que estamos viendo es un desequilibrio mayor en los ecosistemas marinos. No es solo la pérdida de una especie, es una señal de alerta sobre el estado del planeta. Su conservación es, en el fondo, una decisión sobre nuestro propio futuro”, afirma la coordinadora científica del proyecto 1000Genomas.

Preocupación por conservación de pingüino de Humboldt y pingüino emperador. Fotos: jmclatchie y Claudio González-Wevar.

En Chile, el pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti) enfrenta crecientes presiones debido a la coexistencia de su hábitat con proyectos industriales en la zona norte del país. “Esta situación ha instalado un debate público sobre los límites entre desarrollo económico y conservación ambiental, evidenciando la fragilidad de uno de los ecosistemas marinos más productivos del planeta”, advierte desde Noruega la científica Dra. Fabiola León.

La investigadora advierte que la disminución de estas poblaciones no es un fenómeno aislado. “Los pingüinos cumplen funciones esenciales en las cadenas tróficas y en el transporte de nutrientes, por lo que su deterioro tiene efectos en cascada sobre los sistemas naturales y, eventualmente, sobre actividades económicas vinculadas al océano”, sostiene.

 

Una preocupación global

A nivel internacional, el caso del pingüino emperador (Aptenodytes forsteri) ha generado especial preocupación. “Esta especie depende del hielo marino antártico para su reproducción, un entorno que se ha visto alterado por el calentamiento global”, señala Eduardo Pizarro, investigador doctoral del Instituto Milenio BASE. “Estudios recientes han documentado pérdidas masivas de crías debido al quiebre anticipado del hielo, afectando directamente su supervivencia”, señala.

Dra. Juliana Vianna, Claudia Ulloa y Eduardo Pizarro durante expedición antártica mar de Weddell para estudio de pingüino emperador. Foto: Juliana Vianna.

En este contexto, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) actualizó su estado de conservación a “en peligro de extinción”, reflejando el riesgo creciente que enfrenta la especie. Para Claudia Ulloa, investigadora doctoral UC y del Instituto Milenio BASE, estos antecedentes confirman que la crisis ya no es sólo local, sino global. “La protección de los pingüinos se vincula directamente con la necesidad de resguardar las condiciones que sostienen la vida en el planeta”, puntualiza.

El caso del pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti) y del pingüino emperador (Aptenodytes forsteri) muestran con claridad que, aunque habitan ecosistemas distintos, ambos enfrentan amenazas que ya están documentadas por la ciencia, reflexiona la Dra. Juliana Vianna quien además dirige el Laboratorio de Biodiversidad Molecular en la Universidad Andrés Bello.

Estudios cuantitativos recientes revelan que la vulnerabilidad del género Pygoscelis varía según cada colonia, con tendencias críticas para P. adeliae y P. antarcticus en la península Antártica, especialmente donde coexisten con P. papua. “El análisis de la dinámica poblacional es clave para anticipar riesgos de extinción local”, afirma la estudiante de Magíster en Ciencias Biológicas de la Universidad de Chile, Aline Ubilla Mussa. La investigadora del Laboratorio de Biodiversidad Molecular UNAB del Instituto One Health, enfatiza que integrar modelos matemáticos y estocasticidad ambiental permite diseñar estrategias de conservación personalizadas. Estos hallazgos nos recuerdan que cada colonia es un mundo y si queremos generar estrategias de conservación efectivas, nuestras acciones deben adaptarse a la realidad particular que cada grupo de pingüinos enfrenta.

 

Fortalecimiento de vigilancia y monitoreo

Junto al Dr. Lucas Krüger, del Instituto Antártico Chileno (INACH) desde 2023 que ha encabezado expediciones estratégicas de contingencia para estudiar la gripe aviar en la Antártica, que ha afectado a pingüinos, pero también a cormoranes y skuas. “En marzo de 2024 Chile dio a conocer la detección de casos positivos de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (H5N1) en la Antártica, durante la LX Expedición Científica Antártica (ECA 60) organizada por el INACH”, recuerda Krüger.

Dr. Lucas Krüger y Eduardo Pizarro en expedición antártica para estudio de aves y gripe aviar. Foto: Eduardo Pizarro.

Desde el inicio del monitoreo del virus altamente patógeno de la influenza aviar en ejemplares de aves en la Antártica, el Comité Científico para la Investigación en la Antártica (SCAR por sus siglas en inglés) ha realizado el seguimiento del virus en los territorios antárticos y subantárticos. “Un trabajo que desde Chile se está realizando de forma continua y sistemática”, reflexiona el doctor en biología e investigador del Instituto Milenio BASE.

Investigaciones han mostrado que, bajo escenarios actuales de emisiones, hasta un 80% de las colonias de pingüino emperador (Aptenodytes forsteri) podrían desaparecer hacia fines de siglo debido a la pérdida de hielo marino. A esto se suman eventos recientes donde colonias completas han, muy probablemente, perdido un número importante de crías por el quiebre anticipado del hielo. En paralelo, el pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti) mantiene una población estimada de menos de 35 mil individuos, enfrentando presiones constantes en su hábitat costero en Chile y Perú.

 

Por: Nadia Politis

Fotografía de portada: Eduardo Pizarro

El equipo liderado por la investigadora principal del Instituto Milenio BASE Dra. Julieta Orlando, e integrado por la investigadora asociada Dra. Léa Cabrol, estudiará si los microorganismos, presentes en los suelos impactados por pingüinos, poseen la capacidad de biodegradar microplásticos, capacidad que estaría influenciada por los hábitos de las diferentes especies de pingüinos.

Dra. Julieta Orlando tomando muestras de suelo de pingüinera en la Antártica. Fotografía: Instituto Milenio BASE / N.Politis

Investigación para la conservación, mitigación, y lucha contra un tipo de contaminantes que lentamente están llegando al continente blanco: los microplásticos. Estudios recientes señalan que los pingüinos antárticos pueden contribuir al transporte de microplásticos entre los entornos marinos y terrestres, ya que ingieren y acumulan microplásticos a través de la transferencia de sus presas, como el kril o los peces. Situación que puede conducir a su acumulación en los suelos afectados por los pingüinos, como las pingüineras, a través de los depósitos de sus heces.

Un impacto que afecta las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo, así como su microbiota, y que será estudiado por la Dra. Julieta Orlando y la Dra. Léa Cabrol, ambas investigadoras del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido también como Instituto Milenio BASE. “Los microorganismos de los suelos de las colonias de pingüinos pueden haberse adaptado a la presencia de microplásticos, desarrollando estrategias para hacerles frente o metabolizarlos”, señala la Dra. Orlando, también académica de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile.

Aunque anteriormente se pensaba que la Antártica estaba aislada de la contaminación por microplásticos debido a que el llamado Frente Polar Antártico (FPA) actuaba como una barrera de dispersión, estudios recientes sugieren que los microplásticos sí están presentes en el Océano Austral y en la región antártica. “Buscamos evaluar el potencial genético y metabólico de los microorganismos de estos suelos impactados por pingüinos como Papúa​ (Pygoscelis papua), Adelia (Pygoscelis adeliae) y Barbijo (Pygoscelis antarcticus) y su posible capacidad para biodegradar microplásticos en relación con las características que poseen las colonias”, señala la Dra. Cabrol, también investigadora del Instituto de Investigación para el Desarrollo de Francia (IRD) y del Instituto Mediterráneo de Oceanografía (MIO).

Investigadoras estudiarán si microorganismos en suelos de colonias de pingüinos se han adaptado a la presencia de microplásticos, desarrollando estrategias para hacerles frente o metabolizarlos. Fotografía: Instituto Milenio BASE / N.Politis

Las condiciones bióticas y abióticas que señalan las científicas, están sujetas a la presencia de animales, plantas, hongos, o bacterias, además de los efectos del agua, tipo de suelo, aire, temperatura e incluso luz solar y minerales presentes en los hogares de los pingüinos en diferentes zonas polares, como la península Antártica e islas cercanas.

El grupo de investigación fue seleccionado recientemente por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y su Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDECYT Regular 2024, N° 1241787) para desarrollar esta investigación antártica. Los resultados de la investigación esperan contribuir al desarrollo de futuras estrategias para mitigar las consecuencias medioambientales de la contaminación por microplásticos en -el que se creía- el continente más aislado del planeta.

 

Por: Nadia Politis

Fotografía principal: Estudios indican que los pingüinos ingieren y acumulan microplásticos a través de la transferencia de sus presas, como el krill o los peces. Fotografía: Instituto Milenio BASE / N.Politis

 

Punta Arenas, 1 de marzo de 2023.- En la península Antártica y sus islas marítimas más al norte (islas Shetland del Sur e islas Orcadas) se reproducen cerca del 60% de la población mundial de pingüinos barbijo (Pygoscelis antarcticus), una emblemática especie del Continente Blanco que ha experimentado una dramática disminución de alrededor de un 30% de su población en solo tres generaciones.

Este categórico dato es parte de un estudio confeccionado por el investigador del Instituto Antártico Chileno (INACH) e Instituto Milenio BASE, Dr. Lucas Krüger y publicado recientemente por la revista especializada Diversity, en donde además revela que en un periodo de 40 a 50 años, el 62% de las colonias (grupos de pingüinos) sufrieron disminuciones superiores al 50%.

Advierte además que estas condiciones ya mencionadas (disminución de 30% en tres generaciones), lo situaría en la categoría de vulnerabilidad a la extinción, de acuerdo a los criterios que emplea la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Para realizar este elaborado análisis se estudiaron registros y conteos estandarizados de pingüinos en la península Antártica de seis décadas (desde 1960). Asimismo desde el año 2017 que un grupo internacional de científicos y científicas se dedica a compilar toda la información existente y disponibilizar eso en una plataforma de libre acceso que se va actualizando todos los años y que está en el sitio web: https://www.penguinmap.com/ 

Foto: Instituto Antártico Chileno (INACH)

 

Posibles causas de la disminución

Los dramáticos niveles de disminución de estas poblaciones se suman al hecho de que las causas sospechadas probablemente no sean reversibles en un corto o mediano plazo.

Por lo demás, existe cierta controversia en la comunidad científica respecto a los factores que pueden estar llevando a la disminución de las poblaciones de pingüinos barbijo. Evidencias recientes sugieren que “la razón más probable es el cambio espacio-temporal de la abundancia de kril en la zona norte de la península Antártica por el calentamiento y retracción del hielo marino en el periodo invernal. Es probable también que otros factores actúen en conjunto, principalmente asociados con el cambio climático, afectando la supervivencia de los pichones en las colonias de reproducción y de los juveniles en su primer año de vida”, declara Lucas Krüger.

Otras hipótesis relevantes tienen relación con la recuperación de las poblaciones de ballenas, que son importantes consumidores también del kril antártico, además del incremento de las pesquerías de kril en Antártica. “Estos factores podrían haber contribuido a la dinámica poblacional, aunque las evidencias sugieren que esto podría ocurrir solo cuando hay años de baja en la abundancia de kril”, agrega.

Foto: Instituto Antártico Chileno (INACH)

 

Proyecciones

El investigador del INACH explica que los modelos que han proyectado cambios en el ecosistema de la península Antártica frente a diferentes escenarios ambientales indican que se debería dar seguimiento a las tendencias actuales de disminución.

“Pero a su vez, es complejo y difícil con el conocimiento actual que se tiene, dar una estimación precisa del futuro de la especie. Por ahora, podemos decir que en el pasado reciente las poblaciones han disminuido considerablemente, y podría ponerse en riesgo si las tendencias se mantienen. Comprender mejor cómo esta especie se relaciona con los cambios ambientales rápidos en la península Antártica es fundamental”, afirma.

La península Antártica es una de las zonas del planeta que ha sufrido más rápidamente los efectos del calentamiento global en los últimos años y estos cambios son motivo de gran preocupación para científicos y científicas de todo el mundo.

El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía.

 

Texto e imágenes: Instituto Antártico Chileno (INACH)

El estudiante de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Eduardo Pizarro, fue seleccionado por la International Association of Antarctica Tour Operators (IAATO) para desarrollar su investigación en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN), España.

3 de febrero de 2023, Santiago. –  La IAATO Antarctic Fellowship 2022, de la International Association of Antarctica Tour Operators, fue otorgada al estudiante de la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC) e investigador de magíster del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE), Eduardo Pizarro. La beca contempla una pasantía de tres meses en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid (MNCN), España, para continuar desarrollando su investigación sobre pingüinos antárticos.

El también investigador del Laboratorio de Biodiversidad Molecular, tiene como objetivo investigar los cambios de distribución y abundancia de pingüinos antárticos afectados por el cambio global, por medio del estudio de distintas aproximaciones de modelamiento de nicho ecológico.  “Esta beca permite contribuir a la investigación de los ecosistemas Antárticos y su respuesta ante el cambio global, que se encuentra entre los objetivos planteados por el Instituto Milenio BASE”, dijo.

“Estoy muy feliz de recibir el apoyo de IAATO, esta beca es un reconocimiento del excelente trabajo que estamos realizando en el Laboratorio de Biodiversidad Molecular y en el Instituto Milenio BASE para la investigación de los ecosistemas antárticos. Esta oportunidad significa un crecimiento en mi carrera como investigador joven, al darme la oportunidad de realizar el proyecto de investigación que desarrollé con la guía de la Dra. Juliana A. Vianna”, expresó el estudiante UC.

Eduardo Pizarro inició su proyecto bajo la tutela de la experta en conservación biológica y ecología Molecular, Dra. Juliana A. Vianna, investigadora principal del Laboratorio de Biodiversidad Molecular y del Instituto Milenio BASE. Durante su pasantía, contará con la guía del Dr. Pedro Aragón, investigador titular del MNCN y con el Dr. Luis Pertierra, investigador de la Universidad de Pretoria de Sudáfrica.

Más información de la IAATO Antarctic Fellowship aquí.

 

Por: Constanza Barrientos

Fotografía principal: Investigador magister Instituto Milenio BASE, Eduardo Pizarro, en ECA59. Gentileza de Eduardo Pizarro.