A través de estudios moleculares y morfológicos, incluyendo más de 750 moluscos, científicos chilenos reconocieron la verdadera diversidad que escondía el molusco intermareal Laevilitorina caliginosa a lo largo de su distribución en el océano Austral, que rodea al continente antártico.

La diversidad que escondía el pequeño caracol marino Laevilitorina caliginosa, en su distribución a lo largo del océano Austral, requirió de un trabajo de proporciones: Más de 750 ejemplares provenientes de 16 poblaciones, a lo largo de 8.000 kilómetros, que incluyó no solo a Sudamérica y la península Antártica, sino que también a islas subantárticas de difícil acceso ubicadas en el Océano Índico. Sin embargo, no fue hasta un análisis genético, que el camino para descifrar y entender la historia evolutiva de estos caracoles salió a la luz.

Así, los datos moleculares revelaron que la especie Laevilitorina caliginosa incluye al menos siete especies, todas respaldadas por datos morfológicos: “Examinamos la estructura biogeográfica de este gasterópodo marino, que aparentemente es una excepción a esta regla porque posee una amplia distribución en distintas provincias del Océano Austral”, señala el Dr. Claudio González-Wevar, profesor asociado del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML), de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile.

Laevilitorina caliginosa. Imagen de Gonzalo Arriagada

De este modo, señala González-Wevar, también investigador del Instituto Milenio BASE y del Centro Fondap IDEAL, la diversificación en Laevilitorina no se ajusta al modelo de especiación críptica, es decir, una diferenciación genética sin cambios morfológicos, un fenómeno común en muchos invertebrados del océano Austral, sino que a un proceso de especiación acompañado por diversificación morfológica.

El hallazgo, basado en reconstrucciones filogenéticas, que indagan en las relaciones entre las especies y sus genes, consideró la incidencia de la Corriente Circumpolar Antártica (CCA) y del Frente Polar Antártico (FPA) como importantes barreras que separan a la biota del océano Austral: “Este estudio representa la revisión más detallada de gasterópodos litorínidos de altas latitudes”, sostiene González-Wevar, Biólogo Marino y Doctor en Ciencias con mención en Ecología y Biología Evolutiva. Así, Laevilitorina caliginosa, uno de los invertebrados con mayor distribución en el océano Austral, constituye un excelente modelo para estudios evolutivos y biogeográficos.

Los resultados obtenidos en Laevilitorina permitieron la identificación de nuevas especies y reconocen la necesidad de realizar estudios biogeográficos integrativos para conocer de mejor manera la biodiversidad que esconde esta importante región del planeta.

Una gran familia

El género Laevilitorina incluye un total de 21 especies de pequeños gasterópodos intermareales y submareales distribuidos en altas latitudes incluyendo el sur de Australia, Tasmania, Nueva Zelanda y a lo largo del Océano Austral. La mayoría de las especies de Laevilitorina tiene distribuciones muy restringidas y son endémicas de provincias y/o islas particulares del Océano Austral. La excepción a la regla es la especie L. caliginosa que esta descrita en distintas provincias de la zona que rodea al continente antártico.

El trabajo de colección y análisis de datos tomó tres años, y el equipo de investigación científica fue integrado por Nicolás I. Segovia, Sebastián Rosenfeld, Claudia S. Maturana, Vanessa Jeldres, Ramona Pinochet, Thomas Saucède, Simon A. Morley, Paul Brickle,  Nerida G. Wilson, Hamish G. Spencer y Elie Poulin. Todo el material biológico recolectado se encuentra disponible en el laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y sub-Antártica (LAGEMAS), en el Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML), Universidad Austral de Chile, Campus Isla Teja.

Por: Nadia Politis

En el marco de la versión n°14 del Congreso Internacional de Biología de los Peces, ICBF (International Congress on the Biology of Fish), el Dr. Luis Vargas-Chacoff, Dr. Elie Poulin y la investigadora doctoral Daniela Nualart, se trasladaron a la ciudad de Montpellier para dar a conocer estudios sobre la fisiología y evolución de peces antárticos.

Con estudios sobre la fisiología y evolución del pez antártico y subantártico, Harpagifer antarcticus, investigadores del Instituto Milenio BASE participaron en el 14th International Congress on the Biology of Fish en Francia. En la instancia, llevada a cabo en la ciudad de Montpellier, desde el 28 de junio hasta el 1 de julio, se destacó la relevancia de la especie austral para la cadena trófica y el estudio del Cambio Climático.

El Dr. Luis Vargas-Chacoff, Investigador del Instituto Milenio BASE, Centro Ideal, y académico de la Universidad Austral de Chile, formó parte del comité organizador del congreso, a través del simposio de Ecología, Biología y Diversidad de peces polares, donde expuso resultados preliminares del estudio “Hipoxia y efectos térmicos en la osmorregulación de peces antárticos Harpagifer antarcticus”. Además, presentó investigaciones relacionadas a la fisiología del salmón del Atlántico (Salmo salar) y al salmón coho (Oncorhynchus kisutch), junto a la investigadora doctoral del Instituto Milenio BASE y la Universidad Austral de Chile (UACh), Daniela Nualart.

 Por su parte, el Investigador principal y Director del Instituto Milenio BASE, Dr. Elie Poulin, participó del simposio de peces polares con la exposición “Filogeografía, genética de poblaciones y adaptación del Harpagifer (Nototheniidae) a lo largo del océano Austral”: “Presenté un trabajo colaborativo de varios investigadores BASE sobre la filogeografía de un pez antártico y subantártico del océano Austral, mostrando como los factores ambientales participan en el proceso de diferenciación de las especies, más allá del aislamiento geográfico que puede existir”, señaló.

Investigador principal del Instituto Milenio BASE, Luis Vargas- Chacoff, exponiendo en la n°14 ICBF.

“El congreso nos permite mostrar que es lo que se está haciendo en Chile, y también conocer el trabajo de otros colegas. Estos encuentros también nos ayudan a ver otros puntos de vista, sostener reuniones y conversar con investigadores de todas partes del mundo, con los cuales tenemos intereses comunes”, expresó Vargas-Chacoff en relación a la importancia del encuentro. “Uno puede realizar intercambio de información con distintos investigadores y expertos de biología y fisiología de peces. Es una experiencia única en donde uno puede compartir con gente que habla el mismo idioma de la ciencia y que comparte sus experiencias y resultados”, agregó Daniela Nualart.

El ICBF está organizado por la Sección de Fisiología de la American Fisheries Society, en colaboración con un comité organizador local de fisiólogos de peces del Centro de Explotación y Conservación de la Biodiversidad Marina (MARBEC). Las reuniones internacionales bianuales comenzaron en 1994 en Canadá, y se han establecido como un evento que busca reunir a la comunidad mundial de investigadores en el campo de la fisiología de peces.

Por: Constanza Barrientos

El encuentro, presencial y online, conectó a equipos de investigación en Santiago, Concepción, Valdivia, Punta Arenas, Puerto Williams y Estados Unidos, para compartir detalles del inicio de funcionamiento del centro de excelencia en investigación antártica y subantártica.

El salón Eloísa Díaz, de la Universidad de Chile, se convirtió en un espacio de encuentro y reflexión en torno a los primeros meses de instalación del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos BASE (Millennium Institute Biodiversity of Antarctic and Subantarctic Ecosystems), tras su adjudicación en 2021 como proyecto de la Iniciativa Científica Milenio, programa de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), perteneciente del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

Nicole Ehrenfeld, directora ejecutiva de Iniciativa Científica Milenio, destacó el trabajo realizado en los primeros seis meses de conformación, gestión que consideró la búsqueda de un equipo profesional y el fortalecimiento de redes con las instituciones albergantes del proyecto: “La iniciativa científica Milenio tiene como objetivo contribuir a la creación de centros de investigación de excelencia que generen conocimiento científico y tecnológico de frontera para el país. Queremos acompañarlos dentro de este proceso que tiene muchos desafíos y, en ese sentido, creemos que estas instancias de conocernos ayudan a entender lo que hacen y lo que están desarrollando”, señaló.

Director del Instituto Milenio BASE, Elie Poulin.

A su vez, Elie Poulin, director del Instituto Milenio BASE, destacó los objetivos de la constitución del equipo, y reiteró la necesidad de impulsar ciencia de excelencia en material antártica y subantártica en un contexto de cambio climático global: “La agricultura intensiva, la deforestación, la contaminación y la sobrexplotación son algunas de las causas actuales de la crisis de la biodiversidad y existe en el planeta una zona donde esos estresores se encuentran mucho más reducidos: la zona antártica y subantártica. Allí tenemos un lugar ideal para estudiar la interacción entre cambio climático y biodiversidad y esa es la base de nuestra propuesta”, enfatizó.

Autoridades de las universidades albergantes del proyecto asistieron al encuentro: el Dr. Enrique Aliste Almuna, vicerrector de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Chile, María Elena Boisier, directora de Investigación de la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Dra. Andrea Rodríguez Tastets, vicerrectora de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Concepción.

También se contó con la presencia de estudiantes de postgrado vinculados al Instituto Milenio BASE, investigadores principales, adjuntos y adscritos. Mientras que equipo de trabajo desde Concepción, Valdivia, Punta Arenas, Puerto Williams e incluso Estados Unidos aportaron a la reflexión con su mirada en investigación, incidencia pública y comunicación científica.

Fotografía y texto: C. Barrientos, N. Politis

En el marco de la Expedición Científica Antártica (ECA 58) del Instituto Antártico Chileno (INACH), la Base Naval Capitán Arturo Prat, destacó la trayectoria científica de la Dra. Julieta Orlando, que contempló una estadía de más de 30 días en la base antártica de la Armada de Chile.

Base Capitán Arturo Prat de la Armada de Chile en la Antártica. Fotografía: I. Milenio BASE/J.Orlando.

Un reconocimiento al trabajo en equipo, desempeño científico en terreno y dirección de logística y coordinación polar, recibió Julieta Orlando, Doctora en Ciencias mención Microbiología y directora alterna del Instituto Milenio BASE.

Dra. Julieta Orlando y Capitán de Corbeta Oficial de Mar, Eduardo Domínguez. Imagen: I. Milenio BASE/J.Orlando.

El Capitán de Corbeta Oficial de Mar, Eduardo Domínguez, quien se desempeña actualmente como Comandante de la Base Naval Capitán Arturo Prat, subrayó los 10 años de experiencia antártica de Orlando, a través de la entrega de una Moneda de la Marina de Chile: “He tenido la oportunidad de vivir en un refugio del INACH, en bases científicas, del Ejército, de la Armada, acampado, y navegado en siete busques”, señala la microbióloga, valorando la diversidad de experiencias que ha obtenido de las expediciones antárticas.

La Base Arturo Prat, de la Armada de Chile, fue un destino que surgió como un cambio de planes en la ruta, observa la Dra. Orlando, ya que las Expediciones Científicas Antárticas (ECA) requieren de coordinación entre equipos y optimización de recursos. Con este objetivo, coordinó la obtención de muestras del caracol Neobuccinum eatoni para una de sus colegas, extendiendo así su estadía austral entre febrero y marzo de 2022.

Reconocimientos de base Capitán Arturo Prat, de la Armada de Chile, a Dra. Julieta Orlando. Imagen: I. Milenio BASE/J.Orlando.

Entre bailes de cueca, convivencias 24/7 y experiencias de camaradería y colaboración, la Dra. Orlando pudo conocer las implicancias de una estadía de larga extensión en una base del territorio antártico: “Estando en el continente uno tiene la posibilidad de ver distintas realidades. Es destinito estar en una base de la Armada de Chile, en una del Ejército de Chile, o en una instalación en la cual sólo se hospedan civiles; como también es muy diferente estar en tierra firme que navegando”, señala Julieta Orlando.

Además, la Dra. Orlando recibió otros presentes por parte de los integrantes tanto de la Dotación como de la Brigada de Reparaciones de la Base Naval Arturo Prat 2021-2022, gestos valorados por la directora alterna del Instituto Milenio BASE: “Me siento muy reconocida, pero también siento que esto no es un premio, sino que es el resultado de lo que genera la convivencia antártica, y que tiene muchas aristas. Siento que, aunque vuelva al mismo lugar, la experiencia siempre es diferente, y esta expedición en particular fue distinta porque, a diferencia de las otras veces, estuve como única representante de nuestro equipo de investigadores, y pude integrarme de buena manera al grupo presente en la base”, reflexiona.

Por: Constanza Barrientos.
Fotografías: I. Milenio BASE/ J.Orlando

La estudiante Constanza Paz Millán Medina obtuvo su título de magíster en Ciencias de la Universidad de Chile, en una investigación liderada por el Dr. Elie Poulin -director del Instituto Milenio BASE- como director de tesis, y en un proyecto realizado en pandemia.

Con el título “Patrones de diversidad genética y estructura poblacional contemporánea en Siphonaria lateralis en el océano Austral”, la estudiante Constanza Paz Millán Medina realizó su defensa pública de tesis para optar al título de magíster en Ciencias de la Universidad de Chile, en una investigación que buscó evaluar la estructura genética espacial y  la existencia de flujo génico contemporáneo de la lapa Siphonaria lateralis mediante marcadores SNPs a lo largo de su distribución en subantártica, incluyendo poblaciones de Sudamérica, Malvinas, Georgias del Sur e islas Kerguelen. El estudio de está especie es muy relevante para entender los procesos al origen de la biogeografía del océano Austral, ya que solo se dispersa por medio de grandes macroalgas, muy abundantes en las zonas subantárticas.

La investigación fue realizada en el marco del proyecto Anillo Genomics Antarctic Biodiversity (GAB) y liderada por investigadores del Instituto Milenio BASE. El Dr. Elie Poulin, como director de tesis, y Dr. Nicolás Segovia y Dr. Claudio González-Wevar, como co-directores. En la ceremonia de defensa, los investigadores Juliana Vianna y David Veliz participaron como profesores invitados.

Millán destacó que la especie Siphonaria lateralis mantiene una conectividad genética contemporánea entre localidades geográficamente lejanas de su distribución en el océano Austral, separadas por miles de kilómetros de distancia, con la excepción de las poblaciones colectadas en las islas Malvinas, que muestran estar genéticamente aisladas y con una diversidad genética bastante endémica. A su vez, los marcadores SNPs complementan la historia de Siphonaria lateralis previamente descrita por marcadores tradicionales (secuencias de ADN).

Los integrantes de la comisión evaluadora destacaron el trabajo de Millán Medina, considerando las complejidades de obtención de datos, en medio de la pandemia COVID-19. El director de tesis, el doctor en Ecología y Evolución de la Université Montpellier II, Francia, Elie Poulin destacó la investigación señalando que “el transporte de dispersión por rafting del flujo genético, es un área muy poca explorada”, en tanto que el Dr. Nicolás Segovia destacó el nivel de la investigación y el aporte a la disciplina polar. Finalmente, el Dr. Claudio González-Wevar se sumó a las felicitaciones y señaló que la “idea que surge con marcadores tradicionales, que se suma a una siguiente etapa, y está respondiendo preguntas fundamentales que nos estamos realizando”, dijo.

Por último, la nueva magíster en Ciencias U. de Chile, Constanza Paz Millán Medina, agradeció a sus tutores de investigación y reflexionó en torno a desafíos que persisten en el continente blanco: “El futuro no se ve muy auspicioso para la Antártica bajo ciertos modelos de Cambio Climático. Algo que pueda ser invasivo, con alta resiliencia a las condiciones climáticas, sería capaz de ingresar a todas estas islas subantárticas”.