Las vacantes están disponibles para chilenos/as y extranjeros/as con grado académico de Doctor/a en programas nacionales acreditados o sus equivalentes extranjeros, en disciplinas atingentes a los perfiles requeridos. Las postulaciones estarán abiertas hasta el 28 de febrero de 2023. 

El Instituto de Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (IBASE) busca proveer posiciones postdoctorales de Metagenómica (1) y Modelos de Nicho o Modelos de Distribución de Especies (1), llamado al cual pueden participar chilenos/as o extranjeros/as para realizar investigación en el marco del Proyecto ICN2021_002.

Para el puesto de Modelos de Nicho o Modelos de Distribución de Especies (SDMs) se busca persona para investigaciones de biodiversidad en zonas antárticas y subantárticas, con manejo de softwares del ámbito de los Sistemas de Información Geográfica, de preferencia ArcGis. Además, con manejo medio-avanzada de Lenguaje R, conocimiento de paquetes de modelación y desarrollo de scripts.

Por otra parte, para el cargo científico de postdoctoral en Metagenómica, se busca profesional para estudios de la biodiversidad de comunidades microbianas y bentónicas, antárticas y subantárticas, mediante el análisis bioinformático de datos de secuenciación masiva (metabarcoding y metagenómica). Se requiere experiencia en generación y análisis de metagenómica y metabarcoding de datos, habilidades en software bioinformático de análisis de metagenómica y metabarcoding, y minería de bases de datos.

La presentación de antecedentes debe realizarse a través del correo electrónico administracion@institutobase.cl y el plazo vence impostergablemente el 28 de febrero de 2023. La resolución final respecto de la adjudicación de las posiciones postdoctorales, será efectuada por el Consejo de Investigadores/as Principales del proyecto la primera quincena de marzo de 2023, y será posteriormente ratificada por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).

 

Para más detalles sobre los concursos, revisa las bases:

Bases Concurso postdoctorado Metagenómica (español)

Bases Concurso postdoctorado SMDs (español)

Bases Concurso postdoctorado Metagenómica (Inglés)

Bases Concurso postdoctorado SMDs (Inglés)

 

Fotografía principal: I. Milenio BASE/ K. Gerard

A través de estudios moleculares y morfológicos, incluyendo más de 750 moluscos, científicos chilenos reconocieron la verdadera diversidad que escondía el molusco intermareal Laevilitorina caliginosa a lo largo de su distribución en el océano Austral, que rodea al continente antártico.

La diversidad que escondía el pequeño caracol marino Laevilitorina caliginosa, en su distribución a lo largo del océano Austral, requirió de un trabajo de proporciones: Más de 750 ejemplares provenientes de 16 poblaciones, a lo largo de 8.000 kilómetros, que incluyó no solo a Sudamérica y la península Antártica, sino que también a islas subantárticas de difícil acceso ubicadas en el Océano Índico. Sin embargo, no fue hasta un análisis genético, que el camino para descifrar y entender la historia evolutiva de estos caracoles salió a la luz.

Así, los datos moleculares revelaron que la especie Laevilitorina caliginosa incluye al menos siete especies, todas respaldadas por datos morfológicos: “Examinamos la estructura biogeográfica de este gasterópodo marino, que aparentemente es una excepción a esta regla porque posee una amplia distribución en distintas provincias del Océano Austral”, señala el Dr. Claudio González-Wevar, profesor asociado del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML), de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile.

Laevilitorina caliginosa. Imagen de Gonzalo Arriagada

De este modo, señala González-Wevar, también investigador del Instituto Milenio BASE y del Centro Fondap IDEAL, la diversificación en Laevilitorina no se ajusta al modelo de especiación críptica, es decir, una diferenciación genética sin cambios morfológicos, un fenómeno común en muchos invertebrados del océano Austral, sino que a un proceso de especiación acompañado por diversificación morfológica.

El hallazgo, basado en reconstrucciones filogenéticas, que indagan en las relaciones entre las especies y sus genes, consideró la incidencia de la Corriente Circumpolar Antártica (CCA) y del Frente Polar Antártico (FPA) como importantes barreras que separan a la biota del océano Austral: “Este estudio representa la revisión más detallada de gasterópodos litorínidos de altas latitudes”, sostiene González-Wevar, Biólogo Marino y Doctor en Ciencias con mención en Ecología y Biología Evolutiva. Así, Laevilitorina caliginosa, uno de los invertebrados con mayor distribución en el océano Austral, constituye un excelente modelo para estudios evolutivos y biogeográficos.

Los resultados obtenidos en Laevilitorina permitieron la identificación de nuevas especies y reconocen la necesidad de realizar estudios biogeográficos integrativos para conocer de mejor manera la biodiversidad que esconde esta importante región del planeta.

Una gran familia

El género Laevilitorina incluye un total de 21 especies de pequeños gasterópodos intermareales y submareales distribuidos en altas latitudes incluyendo el sur de Australia, Tasmania, Nueva Zelanda y a lo largo del Océano Austral. La mayoría de las especies de Laevilitorina tiene distribuciones muy restringidas y son endémicas de provincias y/o islas particulares del Océano Austral. La excepción a la regla es la especie L. caliginosa que esta descrita en distintas provincias de la zona que rodea al continente antártico.

El trabajo de colección y análisis de datos tomó tres años, y el equipo de investigación científica fue integrado por Nicolás I. Segovia, Sebastián Rosenfeld, Claudia S. Maturana, Vanessa Jeldres, Ramona Pinochet, Thomas Saucède, Simon A. Morley, Paul Brickle,  Nerida G. Wilson, Hamish G. Spencer y Elie Poulin. Todo el material biológico recolectado se encuentra disponible en el laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y sub-Antártica (LAGEMAS), en el Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML), Universidad Austral de Chile, Campus Isla Teja.

Por: Nadia Politis

En el marco de la versión n°14 del Congreso Internacional de Biología de los Peces, ICBF (International Congress on the Biology of Fish), el Dr. Luis Vargas-Chacoff, Dr. Elie Poulin y la investigadora doctoral Daniela Nualart, se trasladaron a la ciudad de Montpellier para dar a conocer estudios sobre la fisiología y evolución de peces antárticos.

Con estudios sobre la fisiología y evolución del pez antártico y subantártico, Harpagifer antarcticus, investigadores del Instituto Milenio BASE participaron en el 14th International Congress on the Biology of Fish en Francia. En la instancia, llevada a cabo en la ciudad de Montpellier, desde el 28 de junio hasta el 1 de julio, se destacó la relevancia de la especie austral para la cadena trófica y el estudio del Cambio Climático.

El Dr. Luis Vargas-Chacoff, Investigador del Instituto Milenio BASE, Centro Ideal, y académico de la Universidad Austral de Chile, formó parte del comité organizador del congreso, a través del simposio de Ecología, Biología y Diversidad de peces polares, donde expuso resultados preliminares del estudio “Hipoxia y efectos térmicos en la osmorregulación de peces antárticos Harpagifer antarcticus”. Además, presentó investigaciones relacionadas a la fisiología del salmón del Atlántico (Salmo salar) y al salmón coho (Oncorhynchus kisutch), junto a la investigadora doctoral del Instituto Milenio BASE y la Universidad Austral de Chile (UACh), Daniela Nualart.

 Por su parte, el Investigador principal y Director del Instituto Milenio BASE, Dr. Elie Poulin, participó del simposio de peces polares con la exposición “Filogeografía, genética de poblaciones y adaptación del Harpagifer (Nototheniidae) a lo largo del océano Austral”: “Presenté un trabajo colaborativo de varios investigadores BASE sobre la filogeografía de un pez antártico y subantártico del océano Austral, mostrando como los factores ambientales participan en el proceso de diferenciación de las especies, más allá del aislamiento geográfico que puede existir”, señaló.

Investigador principal del Instituto Milenio BASE, Luis Vargas- Chacoff, exponiendo en la n°14 ICBF.

“El congreso nos permite mostrar que es lo que se está haciendo en Chile, y también conocer el trabajo de otros colegas. Estos encuentros también nos ayudan a ver otros puntos de vista, sostener reuniones y conversar con investigadores de todas partes del mundo, con los cuales tenemos intereses comunes”, expresó Vargas-Chacoff en relación a la importancia del encuentro. “Uno puede realizar intercambio de información con distintos investigadores y expertos de biología y fisiología de peces. Es una experiencia única en donde uno puede compartir con gente que habla el mismo idioma de la ciencia y que comparte sus experiencias y resultados”, agregó Daniela Nualart.

El ICBF está organizado por la Sección de Fisiología de la American Fisheries Society, en colaboración con un comité organizador local de fisiólogos de peces del Centro de Explotación y Conservación de la Biodiversidad Marina (MARBEC). Las reuniones internacionales bianuales comenzaron en 1994 en Canadá, y se han establecido como un evento que busca reunir a la comunidad mundial de investigadores en el campo de la fisiología de peces.

Por: Constanza Barrientos

El encuentro, presencial y online, conectó a equipos de investigación en Santiago, Concepción, Valdivia, Punta Arenas, Puerto Williams y Estados Unidos, para compartir detalles del inicio de funcionamiento del centro de excelencia en investigación antártica y subantártica.

El salón Eloísa Díaz, de la Universidad de Chile, se convirtió en un espacio de encuentro y reflexión en torno a los primeros meses de instalación del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos BASE (Millennium Institute Biodiversity of Antarctic and Subantarctic Ecosystems), tras su adjudicación en 2021 como proyecto de la Iniciativa Científica Milenio, programa de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), perteneciente del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

Nicole Ehrenfeld, directora ejecutiva de Iniciativa Científica Milenio, destacó el trabajo realizado en los primeros seis meses de conformación, gestión que consideró la búsqueda de un equipo profesional y el fortalecimiento de redes con las instituciones albergantes del proyecto: “La iniciativa científica Milenio tiene como objetivo contribuir a la creación de centros de investigación de excelencia que generen conocimiento científico y tecnológico de frontera para el país. Queremos acompañarlos dentro de este proceso que tiene muchos desafíos y, en ese sentido, creemos que estas instancias de conocernos ayudan a entender lo que hacen y lo que están desarrollando”, señaló.

Director del Instituto Milenio BASE, Elie Poulin.

A su vez, Elie Poulin, director del Instituto Milenio BASE, destacó los objetivos de la constitución del equipo, y reiteró la necesidad de impulsar ciencia de excelencia en material antártica y subantártica en un contexto de cambio climático global: “La agricultura intensiva, la deforestación, la contaminación y la sobrexplotación son algunas de las causas actuales de la crisis de la biodiversidad y existe en el planeta una zona donde esos estresores se encuentran mucho más reducidos: la zona antártica y subantártica. Allí tenemos un lugar ideal para estudiar la interacción entre cambio climático y biodiversidad y esa es la base de nuestra propuesta”, enfatizó.

Autoridades de las universidades albergantes del proyecto asistieron al encuentro: el Dr. Enrique Aliste Almuna, vicerrector de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Chile, María Elena Boisier, directora de Investigación de la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Dra. Andrea Rodríguez Tastets, vicerrectora de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Concepción.

También se contó con la presencia de estudiantes de postgrado vinculados al Instituto Milenio BASE, investigadores principales, adjuntos y adscritos. Mientras que equipo de trabajo desde Concepción, Valdivia, Punta Arenas, Puerto Williams e incluso Estados Unidos aportaron a la reflexión con su mirada en investigación, incidencia pública y comunicación científica.

Fotografía y texto: C. Barrientos, N. Politis