Microcámaras con GPS instaladas sobre el lomo de pingüinos barbijo permitieron registrar su increíble nado, muy similar a un vuelo, desde la perspectiva de las propias aves, cómo se desplazan y buscan alimento en el océano Austral, revelando escenas submarinas que normalmente permanecen ocultas bajo la superficie. Los videos muestran fragmentos de nado, buceos y acercamientos a cardúmenes de kril, entregando una mirada única al comportamiento de estas aves en su hábitat natural.

El registro fue obtenido por el equipo del Dr. Lucas Krüger, científico del Instituto Antártico Chileno (INACH) y del Instituto Milenio BASE, en la Zona Antártica Especialmente Protegida de punta Armonía, en la isla Nelson. Allí desarrollan un estudio para entender con mayor detalle cómo buscan alimento los pingüinos y cómo explotan el kril en distintos puntos de la Península. Este trabajo se inserta en el programa de Áreas Marinas Protegidas del INACH y aporta información al programa de monitoreo ecosistémico de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos de la Antártica (CCRVMA).

Cómo se grabó el nado del pingüino

Para obtener estas imágenes, el equipo fijó una microcámara sobre las plumas del pingüino, utilizando un método ya probado en otros estudios de rastreo. “Las cámaras, como hemos hecho con otros dispositivos de rastreo que hemos trabajado en el pasado, van pegadas a las plumas con cinta y pegamento”, explica Krüger.

El dispositivo se coloca solo por un viaje de alimentación: se instala en un ejemplar que está en etapa de reproducción y se retira cuando vuelve al nido. “Durante este período los animales que están activamente reproduciéndose tienen un nido con pichones. Entonces salen a alimentarse al mar y tienen que volver para traer comida a los pichones. Entonces ponemos la cámara en uno de estos animales, él va a salir al mar y va a volver, y cuando vuelve sacamos la cámara. Esto es un máximo de dos días en un animal”, detalla.

Estos equipos no solo registran video, sino que también integran sensores de profundidad y acelerómetros. Según explica Krüger, esto permite “examinar exactamente el comportamiento de los pingüinos durante el buceo, la aceleración y movimientos que el pingüino hace, y relacionar estas señales durante el buceo con lo que el animal está haciendo a través de la imagen de la cámara”.

El valor de estas cámaras, según el investigador, está en que permiten entender con mucho más detalle cómo los pingüinos buscan su alimento, en particular el kril, que es su principal recurso en la zona. Gracias a que los dispositivos registran datos de inmersión y movimiento, el equipo puede examinar el comportamiento durante el buceo y relacionar esas señales con lo que muestra la imagen, clasificando si el animal se alimenta en cardúmenes densos o en kril aislado, a distintas profundidades, horarios y niveles de esfuerzo, además de estimar la distancia que recorre en cada salida al mar.

Un área protegida para estudiar aves marinas

Punta Armonía es una Zona Antártica Especialmente Protegida cuyo valor central es su ecosistema. “Uno de los valores biológicos que esta área está protegiendo son las aves marinas. Primero porque acá hay un número bastante importante de especies que se reproducen acá en una área relativamente pequeña”, explica Krüger.

Entre ellas destaca una colonia de pingüinos barbijo que ha experimentado cambios importantes en las últimas décadas. “En los años 80 eran más de 100.000 nidos, en los años 90 eso bajó a 90.000 nidos y ahora tenemos como 40.000 nidos. Aún así, es un número bastante importante para la especie, ya que es una colonia representativa de la población de pingüinos barbijo de la península Antártica y del sur”, detalla.

En este escenario, las microcámaras permiten seguir el viaje completo de un pingüino en tiempos de reproducción: abandona su nido con pichones pequeños, se desplaza hacia las zonas de alimentación, bucea a distintas profundidades durante la noche y regresa al día siguiente. “Ahí tenemos algunos ejemplos de que salieron en grupo a alimentarse y estuvieron buceando a profundidades de 30 metros durante el período nocturno”, describe el científico.

Lo que revela el nado sobre un océano en cambio

Los registros también muestran cómo se organizan las aves marinas en el espacio y con qué otras especies comparten las rutas hacia las áreas de alimentación. “En algunos de los videos que hemos obtenido vemos, por ejemplo, los pingüinos barbijo, que durante el tránsito a las zonas de alimentación han estado en grupos poliespecíficos donde hay pingüinos papúa también. Hemos visto ballenas jorobadas y ballenas fin junto con los pingüinos moviéndose hacia las zonas de alimentación”, relata Krüger.

Asimismo, añade, “este año se han movido, por lo menos, una o dos horas antes de empezar a intentar capturar kril. Y también hemos visto que están alimentándose principalmente durante la noche, algo que no siempre es así”.

Detrás de cada uno de estos videos hay un esfuerzo logístico y humano considerable, pero para el investigador ese desgaste se justifica por lo que aportan las imágenes al conocimiento del ecosistema. “Pero todo esto es válido una vez que los resultados que esperamos obtener, específicamente de estas cámaras, nos va a permitir tener un mejor entendimiento de algunos parámetros de cómo los pingüinos buscan su alimento, específicamente el kril, que es su principal alimento acá”, afirma.

Además de evidenciar patrones de convivencia con otras especies, los datos ayudan a entender cómo distintos factores, como cambios en la disponibilidad de kril, competencia con otras aves o recuperación de poblaciones de ballenas, se suman a las presiones que enfrentan colonias como la de punta Armonía. En ese contexto, cada buceo registrado se convierte en información válida para comprender el funcionamiento del ecosistema y para dimensionar los desafíos que enfrentan los pingüinos para seguir encontrando alimento en el océano Austral.

Cambios en la temporada de cría

Krüger señala que los nuevos antecedentes sobre el comportamiento en el mar se dan en un contexto en que varias colonias de pingüinos en la Antártica han adelantado su período de reproducción, algo que “es coherente con los cambios climáticos que se han visto”. A su juicio, esto se explicaría porque “las condiciones de anidación han cambiado probablemente por el derretimiento más temprano de la nieve en las colonias, que es el principal limitante durante la llegada de los pingüinos en el período de reproducción”.

Este adelanto podría generar desajustes entre la crianza de los pichones y la disponibilidad máxima de kril, así como mayor competencia por alimento entre las tres especies de pingüinos pigoscélidos de la península Antártica y las islas Shetland del Sur. “Si ahora los barbijo empiezan a reproducirse más temprano, puede ser que eso coincida con la necesidad de alimentación de los papúa, por ejemplo, que son mucho más eficientes que los barbijo, entonces eso podría sí afectar la disponibilidad de alimento”, advierte el investigador, quien añade que este fenómeno se suma a otros factores como cambios en la biomasa de kril, aumento de las lluvias, recuperación de ballenas y el incremento de la pesquería de este pequeño crustáceo en la región.

El Instituto Antártico Chileno (INACH) es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).

Haz click en la foto y conoce a los “pingüinos voladores”:

Imagen desde el lomo de un pingüino barbijo

Fuente: Instituto Antártico Chileno.

Se encuentran disponibles las bases del principal concurso nacional que permite a estudiantes y profesores conocer la Antártica. 

Desde el martes 1 de abril todos y todas las estudiantes de Chile pueden enviar sus propuestas de investigación para participar de la Feria Antártica Escolar (FAE) en su vigésima segunda versión. Las bases del concurso están disponibles en el sitio www.inach.cl/fae y las postulaciones estarán abiertas hasta el 27 de junio a las 23:49 horas de Magallanes.

La FAE es una instancia científica-escolar organizada por el Instituto Antártico Chileno (INACH) y desarrollada con aportes del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, que lleva a los equipos ganadores a una expedición en la Antártica para conocer y compartir con investigadoras e investigadores de la base “Profesor Julio Escudero”, en la isla Rey Jorge.

Constanza Jiménez, del área de Educación del INACH, agrega que “son veintidós años desde que llevamos a cabo esta importante instancia científica juvenil, donde estudiantes de todo el país tienen la posibilidad de conocer una puerta de entrada a la Antártica como Punta Arenas y que sus ganadores pueden llegar hasta el Continente Blanco y compartir con las y los investigadores que se encuentran en nuestra base Escudero y visitar estaciones vecinas de China, Corea del Sur, Uruguay o Rusia.”

Respecto a la postulación, Jiménez subraya que la postulación de las propuestas es solo a través de la plataforma que se implementó en el sitio web de la Feria Antártica Escolar www.inach.cl/fae, y es la única vía oficial que tienen los y las estudiantes y docentes de enseñanza media para participar de este concurso.

¿Quiénes pueden postular a esta iniciativa? 

Pueden hacerlo estudiantes de primero a cuarto medio, de establecimientos de todo el país y todo tipo de dependencia (científico-humanistas, técnico-profesionales, artísticos, etc.). Cada uno de los proyectos será evaluado y los quince mejores se trasladarán a Punta Arenas para defender su trabajo ante un jurado científico y uno ciudadano. Los tres mejores serán seleccionados para participar de la Expedición Antártica Escolar.

Para mayor información y bases de postulación al concurso, se invita a visitar el sitio web www.inach.cl/fae.

El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).

 

Fuente: INACH

Créditos foto de portada: Nadia Politis

 

SIVFLORA recopila más de 14.500 datos sobre la flora vascular presente en las islas que rodean el continente helado. Según indica el equipo de investigación, la base datos revela la diversidad taxonómica recopilada por botánicos de todo el mundo desde hace al menos 200 años.

Un equipo de investigadoras e investigadores del Instituto Milenio BASE ha desarrollado SIVFLORA, una base de datos global y de acceso abierto que compila información sobre la biodiversidad de plantas vasculares de islas del Océano Austral. El estudio, recientemente publicado en la revista Scientific Data del grupo Nature, representa un avance clave en el conocimiento de la flora en ambientes extremos.

Especie Codonorchis lessoni/ Créditos: Pablo Guerrero

La investigación, titulada “Conjunto de datos de la flora vascular de las islas australes (SIVFLORA): Una base de datos global de plantas de las islas del Océano Austral”, documenta 14.589 registros de especies vegetales, abarcando 886 especies, 95 familias y 42 órdenes. Los datos reflejan la diversidad ecológica de estos ecosistemas aislados y ambientalmente sensibles, donde 58.62% de las especies son nativas, 9.61% endémicas y 31.77% introducidas. Se trata del primer esfuerzo por compilar de manera sistemática, y en un formato estandarizado interoperable, la información sobre flora vascular en estas islas. Para conformar SIVFLORA, se recopilaron datos de más de 300 fuentes, constando de una búsqueda de fuentes especializadas históricas y contemporáneas, a lo largo de dos años.

Uno de los hallazgos destacados del estudio es la marcada diferencia en biodiversidad entre las islas. El archipiélago Falkland/Malvinas es la región con mayor riqueza de especies, mientras que otras, como las islas Orcadas del Sur, presentan una diversidad significativamente menor. Estos contrastes reflejan la compleja dinámica biogeográfica de las islas del hemisferio sur, y la influencia de factores ambientales y antrópicos en la distribución de la flora. Además, el estudio resalta cómo cambios en el uso histórico del suelo, como la introducción de especies exóticas y asentamientos humanos, ha modificado la composición vegetal en varias de estas islas.

Un recurso clave para la ciencia y la conservación

El líder del estudio e investigador principal del Instituto Milenio BASE, Dr. Pablo Guerrero, explica que “es relevante porque entrega información sistematizada, estandarizada y centralizada en una misma base de datos, lo que vuelve más accesible a la información. Es una buena fuente para saber cuáles son las especies de plantas que hay en todas estas zonas y, por lo tanto, saber cuál es la diversidad de especies nativas, endémicas e invasoras”.

Especie Berberis darwinii / Créditos: Pablo Guerrero

Esta base de datos, disponible en la plataforma Zenodo, facilitará el trabajo de científicos, biólogos de la conservación y autoridades con poder de decisión en la protección de estos frágiles ecosistemas, señala el académico de la Universidad de Concepción (UdeC) e investigador del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), Dr. Pablo Guerrero. Además, detalla que “permite monitorear hacia el futuro, proyectar y ver cómo la diversidad puede cambiar. Contar con esta información permite saber cuáles son las zonas prioritarias, las zonas que pueden estar más expuestas al cambio humano y, en específico, al cambio climático”.

“Puede ser relevante para otro tipo de investigaciones, como biogeografía, que estudia los patrones espaciales de la diversidad biológica, ya que reúne las especies que habitan y que son capaces de vivir en estas zonas, con condiciones climáticas extremas cuyas estaciones de crecimiento para las plantas son bastante cortas”, enfatiza finalmente el también director del Laboratorio de Biogeografía, Macroevolución y Sistemática (BIOMAS) del Departamento de Botánica de la UdeC.

El trabajo fue desarrollado por un equipo del Instituto Milenio BASE compuesto por los investigadores e investigadoras principales Dr. Pablo Guerrero, Dra. Tamara Contador, Dra. Angie Díaz y Dra. Julieta Orlando, junto con la estudiante de magíster de la UdeC, Catalina Escobar, y el equipo técnico conformado por la data manager, Catalina Marín, y el botánico especialista, Patricio Medina La investigación fue financiada por el instituto a través de la Iniciativa Científica Milenio (ANID, ICN2021_002) y el Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) mediante el proyecto ANID/BASAL FB210006.

 

El equipo científico lo conforman investigadores e investigadoras del Instituto Milenio BASE. De izquierda a derecha: Catalina Marín, Dra. Angie Díaz, Dra. Julieta Orlando, Dr. Pablo Guerrero, Catalina Marín y Patricio Medina

 

Por: Antonia Díaz Hernández

Foto de portada: Dr. Pablo Guerrero haciendo trabajo de muestreo en Faro San Isidro, región de Magallanes.

El Derecho Antártico, el monitoreo de gripe aviar y el muestreo de biodiversidad marina y terrestre, están presentes esta temporada, a través de los proyectos liderados por investigadoras e investigadores del Instituto Milenio BASE. Las labores se centran en el estudio de diversas especies, donde encontramos aves, plantas, insectos, peces, esponjas, equinodermos, moluscos y más.

En Chile, cada año- desde 1946-, el verano austral marca el inicio de las labores científicas en el continente helado. Esta temporada, al menos 30 investigadoras e investigadores del Instituto Milenio BASE llegan desde las ciudades de Puerto Williams, Punta Arenas, Puerto Montt, Valdivia, Concepción, Talca y Santiago, para formar parte de la Expedición Científica Antártica (ECA) N° 61 organizada por el Instituto Antártico Chileno (INACH).

Las labores se centran en el estudio de diversas especies, donde encontramos aves, plantas, insectos, peces, esponjas, equinodermos, moluscos y más. Foto: I. Milenio BASE / Constanza Barrientos Soto

Ya sea acampando, buceando en las profundidades del océano Austral, habitando bases científicas y navegando por las gélidas aguas del continente helado, las labores de los equipos de investigación se estarán desarrollando hasta el mes de marzo en las islas Shetland del Sur, ubicadas en la península Antártica. Equipos integrados por profesionales de la Universidad de Chile (UCh), Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), Universidad de Concepción (UdeC), Universidad Católica del Maule (UCM), Universidad Austral de Chile (UACh), Universidad de Magallanes (UMAG) y Universidad Santo Tomás (UST).

“Distribuidos en siete ciudades de Chile, las investigadoras e investigadores del Instituto Milenio BASE, llegan hasta la Antártica a desarrollar sus proyectos con foco en la biodiversidad: entender su historia genética y monitorear el impacto de los cambios globales en los ecosistemas que habitan. Este año, en particular, contamos con alta presencia de jóvenes en los equipos de investigación”, señala el director del Instituto Milenio BASE, Dr. Elie Poulin.

Acampando en Isla Nelson, Punta Armonía

Durante casi dos meses, investigadores de Chile, Brasil y Países Bajos, acamparon en Punta Armonía, isla Nelson. Buscando monitorear la presencia de gripe aviar en la zona y, al mismo tiempo, trabajando en el rastreo de pingüinos papúa, pingüinos barbijo y petreles gigantes a través de la instalación de Sistema de Posicionamiento Global (GPS), y en la secuenciación de ADN a través de la extracción de muestras de sangre. 

El equipo liderado por el Dr. Lucas Krüger (INACH- BASE) y conformado por Eduardo Pizarro (BASE- CRG), Gaspar Mejías (BASE), Francine Cezar Bandeira Timm (UFRGS) y Miguel Leonetti Corrêa (UFRGS), estuvo en el campamento hasta la segunda semana de enero.

Navegando en el océano Austral

Las labores de muestreo de todos los equipos de trabajo del Instituto Milenio BASE se llevan a cabo utilizando Elementos de Protección Personal (EPP) adecuados. Foto: I. Milenio BASE / Constanza Barrientos Soto

A bordo del buque Betanzos de la empresa DAP, desde el 3 hasta el 16 de enero, siete investigadoras del Instituto Milenio BASE, recorrieron las islas Shetland del Sur para el desarrollo de sus proyectos: Dra. Fabiola León (PUC- CRG), Claudia Ulloa (PUC), Carolina Márquez (UCh- PUC), Melisa Gañan (UMAG- CHIC), Micaela Conejeros (UdeC), Camila Parra (UACh) y Paula Segovia (UACh). Entre las labores a desarrollar, estuvo el monitoreo de gripe aviar y el muestreo de moluscos, insectos y plantas.

Un viaje de trece días que contó con la cobertura de la Dirección de Comunicaciones del Instituto Milenio BASE, representada por la periodista especializada en ciencia, Constanza Barrientos Soto, y dirigida por la periodista especializada en ciencia, Nadia Politis. Registro del trabajo científico y generación de material de divulgación, fueron las actividades principales. 

Durante el mes de enero, también navega por el océano Austral el nuevo Buque Rompehielos “Almirante Viel” de la Armada de Chile. Viaje inaugural que cuenta con la participación del investigador principal del Instituto Milenio BASE, también académico de la Facultad de Derecho de la UCh y Director del Programa de Estudios Antárticos (U-Antártica), Dr. Luis Valentín Ferrada. 

Así también, la embarcación de exploración y apoyo científico de INACH “RS Karpuj” se suma a la expedición y concentra el trabajo con insectos invasores presentes en el continente helado. Labores enmarcadas en el Observatorio de Biodiversidad Terrestre del Instituto Milenio BASE, lideradas por el Dr. Hugo Benítez (UCM- CHIC), y a las que se unen Katherine Chávez (BASE-CHIC), Jordan Hernández (BASE- CHIC) y Franco Cruz (BASE).

En tanto que la investigadora UCh, Nayla Serey, y el investigador INACH-UMAG, Francisco Santa Cruz, se encuentran recorriendo la península Antártica a bordo del buque Oceanográfico Polar, BAP Carrasco de Perú, en el marco de una colaboración internacional entre las cancillerías chilena y peruana. Las investigaciones están vinculadas al monitoreo acústico de kril en torno a Isla Nelson y bahía Fildes y la  evaluación del impacto de contaminantes emergentes sobre su salud y fisiología.

Habitando la base científica Profesor Julio Escudero  

En cada ECA organizada por INACH, equipos científicos de todo Chile y el mundo pasan por la Base Profesor Julio Escudero, ubicada en la isla Rey Jorge de la península Antártica. Este año, desde Punta Arenas, llega la Dra. Karin Gérard (BASE-CHIC- CIGA UMAG) a liderar el trabajo del Observatorio de Biodiversidad Marina del Instituto Milenio BASE, junto a los investigadores franceses Cyril Gallut y Morgane Durand (Museo Nacional de Historia Natural de París).

Las denominadas “especies poco carismáticas” o “biodiversidad poco percibida” son las protagonistas de la mayoría de investigaciones realizadas por los equipos del Instituto Milenio BASE. Foto: I. Milenio BASE / Constanza Barrientos Soto

Por otro lado, desde Puerto Montt, Valdivia y Santiago, viajan hasta el continente helado investigadoras e investigadores dedicados al estudio de equinodermos, moluscos, esponjas, crustáceos y peces. De la UACh, Dr. Kurt Paschke, Daniela Nuaralrt, Dra. Julia Saravia; de la UST, la Dra. Valentina Bernal; y de la UChile, Mélanie Delleuze, Magdalena Osorio y Constanza Soto. 

Además, destaca la presencia del investigador principal del Instituto Milenio BASE, también investigador del INACH y presidente del Comité Científico de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA), Dr. César Cárdenas, quien se estará desempeñando como jefe de base.

En resumen, la participación del Instituto Milenio BASE en la ECA N° 61 reafirma el compromiso con el estudio y protección del continente helado. Con más de diez  proyectos en curso, liderados por equipos diversos y multidisciplinarios, estas iniciativas no solo contribuyen al avance del conocimiento sobre biodiversidad, cambio climático y derecho antártico, sino que también destacan la colaboración internacional y el rol clave de jóvenes investigadoras e investigadores en la exploración del entorno más extremo del planeta.

 

Por: Constanza Barrientos Soto

Fotografía principal: I. Milenio BASE / Constanza Barrientos Soto

Es trabajo liderado por el investigador postdoctoral del Instituto Milenio BASE Dr. Guillaume Schwob, contó con la colaboración en terreno de la investigadora de la Universidad de Magallanes (UMAG), INVASAL, Centro CHIC, Dra. Tamara Contador y busca identificar las especies microbianas presentes en el la mosca Parochlus steinenii. Estudiar su microbioma y evaluar sus posibles funciones a través de secuenciación masiva de su intestino.

Con ráfagas de viento y el cordón montañoso Dientes de Navarino rodeando su trabajo en terreno, el Doctor en Ecología Microbiana Guillaume Schwob se trasladó desde el Laboratorio de Ecología Molecular (LEM) de la Universidad de Chile en Santiago, hasta el Laboratorio Wankara de Ecosistemas Dulceacuícolas Antárticos y Subantárticos de la Universidad de Magallanes en Puerto Williams. El objetivo, recorrer dos lagos subantárticos habitados por la mosca antártica (Parochlus steinenii) junto con la toma de muestras de agua y sedimento, musgo, larvas y adultos de la especie estudiada.

El trabajo en terreno del Dr. Guillaume Schwob, se realizó en colaboración con la Dra. Tamara Contador, en conjunto con Katherine Chávez, Melisa Gañan y Roy Mackenzie. Foto: Guillaume Schwob

“Las comunidades microbianas, que residen dentro de los insectos, conocidas como microbioma, han sido reconocidas como un componente crítico de la vida de diversas especies, contribuyendo a su alimentación, reproducción y capacidad para resistir o ser sensibles a los estreses ambientales”, señala Guillaume al destacar la importancia de su investigación en un contexto de cambio climático.

La crisis climática, señala el investigador postdoctoral del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (conocido también como Instituto Milenio BASE), señala que el microbioma puede permitir a insectos como la mosca Parochlus steinenii sobrevivir a aumentos de temperatura, colonizar nuevos ambientes más favorables o, por el contrario, ocasionar la muerte del hospedero si una o varias especies esenciales de su microbioma desaparecen debido a cambios en las condiciones ambientales: “En este sentido, es crucial determinar la contribución del microbioma en Parochlus, especialmente considerando que su hábitat, las zonas subantárticas y antárticas, son altamente impactadas por el cambio climático”, sostiene.

El recorrido por el cerro Bandera y el cerro Carancho fue la primera etapa, pero después las muestras serán analizadas por la estudiante de doctorado de la Universidad de Chile, Karla Veas-Mattheos bajo la dirección de la Dra. Julieta Orlando, académica UChile, y también directora alterna del Instituto Milenio BASE. Karla realizará su investigación en el Laboratorio de Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, donde el microbioma de Parochlus será analizado mediante secuenciación masiva de su intestino.

El trabajo liderado por el Dr. Guillaume Schwob estudia la mosca Parochlus steinenii a través de secuenciación masiva de su intestino. Foto: Guillaume Schwob

Los Parochlus son moscas diminutas que habitan en isla Navarino -isla del archipiélago de Tierra del Fuego en el extremo meridional de América del Sur entre el océano Pacífico y el Atlántico- en medio de un entorno subantártico llamado de “media montaña”. A través de la colaboración realizada con la investigadora principal del Instituto Milenio BASE Dra. Tamara Contador, en conjunto Katherine Chávez, Melisa Gañan y Roy Mackenzie, Guillaume advierte sobre los desafíos de la investigación: “Desde acceder a su hábitat hasta encontrar, capturar y disecar los ejemplares para recolectar sus intestinos. Además, debido a la pequeña cantidad de tejido que representa el intestino de estas moscas, la carga microbiana es muy baja. Por lo tanto, es crucial trabajar en condiciones estériles al analizar las muestras para prevenir cualquier contaminación que pueda provenir del ambiente del laboratorio o del investigador”, enfatiza.

Schwob, también Magíster en Ecología Microbiana de la Universidad Claude Bernard Lyon en Francia, advierte que en la primera etapa de su investigación es clave identificar las especies microbianas presentes en la mosca Parochlus steinenii, para evaluar la existencia de un microbioma proprio en la especie antes de llevar a cabo experimentos más complejos que puedan entregar información sobre su relevancia en la ecología del hospedero.

 

 

 

 

Por: Nadia Politis

Fotografías: Guillaume Schwob

El proyecto liderado por el Instituto Milenio BASE de Chile y la Universidad de Borgoña de Dijon, Francia, busca establecer una red de observación costera para identificar especies exóticas presentes en los ecosistemas marinos y fomentar la colaboración internacional y el intercambio de conocimientos.

Patagonia, islas Kerguelen y la península Antártica, son las regiones cuyas costas serán monitoreadas por el proyecto liderado por el Dr. Elie Poulin, del Instituto Milenio BASE, y el Dr. Thomas Saucède de la Universidad de Borgoña. Una iniciativa financiada por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y el Comité de Evaluación y Orientación de la Cooperación Científica con Chile del Gobierno de Francia (ECOS).

El proyecto, cuya duración es de tres años (2023-2025), pretende establecer una red de detección de especies exóticas subantárticas y antárticas e monitorear la biodiversidad marina utilizando Estructuras de Monitoreo de Arrecifes Autónomos (ARMS), a través de la técnica de metabarcoding. Esta técnica molecular permite identificar y cuantificar especies en muestras de agua y sedimentos a partir del ADN presente en ellas.

El director del Instituto Milenio BASE y académico de la Universidad de Chile (UCh), Dr. Elie Poulin, señala que “estas especies, introducidas por actividades humanas en ecosistemas no nativos, pueden tener consecuencias negativas en la biodiversidad y los ecosistemas nativos. La iniciativa busca mejorar la comprensión de la presencia y los posibles impactos de estas especies mediante un extenso monitoreo en áreas clave. La hipótesis del proyecto plantea que muchas de estas especies exóticas no sobreviven a las temperaturas invernales subacuáticas, lo que las mantiene desconocidas en los registros de biodiversidad convencionales”.

 El proyecto ECOS-ANID “Monitoring of subantarctic alien species in Antarctic Peninsula: setting-up a network of nearshore observing systems in Patagonia, Kerguelen and Antarctica”, cuenta con un equipo de profesionales de diferentes regiones de Chile y Francia. Del Instituto Milenio BASE: Dra. Karin Gerard (Universidad de Magallanes, CIGA UMAG, CHIC y LEMAS), Dra. Angie Díaz Lorca (Universidad de Concepción), Carolina Pérez Troncoso (estudiante de magíster de la Universidad de Magallanes), Sebastián Rosenfeld (estudiante de doctorado de la Universidad de Chile, CHIC y Apecs Chile) y Erwan Courville (Universidad de Burgundy). De la Universidad Sorbonne, con el Dr. Cyrill Gallut.

Colaboración internacional e intercambio de conocimientos

El Dr. Thomas Saucède, lleva más de diez años colaborando con investigadores e investigadoras del Instituto Milenio BASE, en biogeografía y filogeografía de invertebrados marinos (moluscos, equinoideos y peces). En cuanto al actual proyecto, señala que “es una buena oportunidad para continuar colaborando en base a nuestra buena complementariedad en términos de acceso al campo y a muestras en todo el océano Austral”.

 “Nos permite unirnos y colaborar en terrenos como Patagonia y Antártica, por parte del Instituto Milenio BASE, y en los archipiélagos subantárticos de Crozet y Kerguelen, por mi parte. También nos complementamos en términos de metodología (genética, genómica, morfología, taxonomía, biogeografía, paleontología) para abordar cuestiones importantes relativas al origen, la evolución y la sensibilidad de especies marinas a los cambios climáticos a escala del océano Austral de manera integral”, agrega.

De izquierda a derecha: Ewan Courville, Dr. Thomas Saucède y Dr. Elie Poulin. Foto: I. Milenio BASE / Carolina Gajardo

Durante marzo de 2024, el Dr. Thomas Saucède, estuvo dos semanas en el laboratorio del Dr. Elie Poulin en la UCh, trabajando junto al estudiante de doctorado, Erwan Courville, quien desarrolla su tesis en cotutela junto a ambos investigadores. Erwan se encuentra haciendo un estudio filogenético y biogeográfico del género de erizo marino Arbacia.

“Este programa de movilidad nos brinda la oportunidad de co-tutelar y capacitar en ecología molecular a estudiantes de magíster y doctorado entre Chile y Francia. Erwan Courville actualmente finaliza un estudio filogenético y biogeográfico exhaustivo del género de equinoideos Arbacia, incluidas las especies del sur. Estamos trabajando en la publicación de sus resultados y finalización de su tesis doctoral”,  dice el académico de la Universidad de Burgundy.

 

Por: Carolina Gajardo y Constanza Barrientos

Foto principal: Karin Gerard

El trabajo publicado en la prestigiosa revista Frontiers in Ecology and Evolution tuvo como objetivo comprender el impacto de los ciclos glaciales sobre los patrones de diversidad y estructura genética del pequeño caracol marino Laevilacunaria antarctica, y, desde Valdivia fue liderado por un equipo de investigación de Chile, Francia y Nueva Zelanda.

Un territorio en condiciones muy secas, frías, y con extensiones de agua en su mayoría convertidas en hielo: Fue el llamado “Último Máximo Glacial” registrado hace aproximadamente 20.000 años, y considerada la época de máxima extensión de capas de hielo en nuestro planeta. Un excelente ejemplo, que según señala desde Valdivia el Doctor en Ciencias con mención en Ecología y Biología Evolutiva, Claudio González-Wevar, permite estudiar los patrones genéticos, y el impacto de los eventos polares en el molusco antártico conocido como Laevilacunaria antarctica.

“Como consecuencia del Último Máximo Glacial, las especies se aislaron en refugios, originando la denominada fragmentación poblacional, junto con y una formación de muchos complejos de especies crípticas”, advierte González-Wevar. A consecuencia de este escenario extremo, una parte de la biodiversidad antártica sobrevivió a estas glaciaciones, aunque los organismos marinos bentónicos, es decir, aquellos que viven en el suelo marino, habrían sido los más afectados por el avance y retroceso del hielo.

Así, señala un reciente estudio publicado en la prestigiosa revista Frontiers in Ecology and Evolution, que analizó los patrones de diversidad y estructura genética del pequeño caracol antártico Laevilacunaria antarctica a lo largo de su distribución en las islas Shetland del Sur, Península Antártica e islas Georgias del Sur. Los resultados sugieren que la población del pequeño caracol antártico ubicado en Georgias del Sur, muestran diferencias genéticas muy marcadas con el resto de las poblaciones de islas Shetland del Sur y Península Antártica: “Esto quiere decir que las poblaciones de este molusco – que no supera los 20 milímetros – han evolucionado de manera independiente durante al menos un millón de años”, señala González-Wevar también académico de la Universidad Austral de Chile (UACh) e investigador principal del Instituto Milenio BASE.

Dr. Claudio González-Wevar en la Antártica
Foto: Nadia Politis

El también investigador de la Facultad de Ciencia UACh y el centro FONDAP IDEAL, destaca las características de Laevilacunaria antarctica como un caracol marino antártico asombroso: “Es increíble de muchas maneras, pero la principal es que habría tenido la capacidad de sobrevivir los momentos más fríos de los ciclos glaciales del Cuaternario y posteriormente re-colonizar gran parte de Península Antártica y de las Islas Shetlands del Sur”, subraya el investigador.

Al estudiar detalladamente el crecimiento de la Laevilacunaria antarctica, el investigador del Instituto Milenio BASE explica que esta especie se caracteriza por no tener estadios larvales de vida libre, es decir, que las hembras depositan masas de huevos desde las cuales emergen juveniles, que posteriormente se convierten en caracoles adultos, por ello, tienen lo que se denomina un “bajo potencial de dispersión” … ¿Cómo logran extender su presencia a otras regiones polares? Aparentemente a través de las algas marinas, postula la investigación.

“La capacidad de re-colonización de esta especie, en una amplia zona del continente Antártico, estaría probablemente asociada a la estrecha relación que mantiene con macroalgas”, dice González-Wevar. “De esta forma, el llamado rafting sobre las macroalgas – que forman parte del fondo marino antártico – serían un mecanismo trascendental en la biología de la especie y que permitiría explicar la alta homogeneidad genética detectada en Península Antártica y las Islas Shetlands del Sur un área que abarca miles de kilómetros cuadrados”. Hallazgo troncal del estudio antártico liderado desde Valdivia.

Para tomar muestras de la especie en el desafiante territorio antártico, con temperaturas bajo cero y en ocasiones vientos huracanados, el Dr. Claudio González-Wevar, se tuvo que trasladar a bordes costeros del continente helado, el llamado intermareal: “Así, accedemos a zonas libres de hielo, realizamos una búsqueda visual que requiere mucho tiempo y cautela, para finalmente encontrar los caracoles, recolectar algunos especímenes, y después volver a Chile y realizar su análisis en laboratorio”, advierte el investigador.

Usualmente es posible identificar al caracol marino antártico Laevilacunaria antarctica en rocas o algas del intermareal antártico. Su color marrón permite realizar un camuflaje casi perfecto, pese a sus antenas y caparazón negros que irradian destellos azulinos, que en cada movimiento imitan elegantes vestiduras de terciopelo, detalla el equipo científico. Debido a su minúsculo tamaño, su colecta posee una gran complejidad, y solo a través de pinzas y tubos de muestreo es posible realizar su traslado hacia los laboratorios en la región de Los Ríos.

El equipo de investigación compuesto por científicos y científicas de Chile, Francia y Nueva Zelanda, enfatiza que la marcada divergencia entre las poblaciones de la especie Laevilacunaria antarctica en la península Antártica y Georgias del Sur es evidencia de que dichas poblaciones han evolucionado de manera independiente durante al menos un millón de años. Más aún, es posible que las poblaciones de península Antártica/islas Shetlands del Sur y las poblaciones de Georgias se traten de especies distintas. Esta hipótesis será puesta a prueba en futuros estudios incluyendo análisis morfológicos y radulares. Además, la especie habría visto muy afectados sus tamaños poblacionales por el avance y retroceso de los hielos durante las glaciaciones.

Estudio internacional que analiza el impacto de los ciclos glaciales en caracoles marinos antárticos, que realizado con el apoyo del proyecto FONDECYT (1210787), la Universidad Austral de Chile (UACh), el Instituto Milenio BASE y el Centro FONDAP IDEAL, y fue liderada por el Doctor en Ciencias Claudio González-Wevar, en conjunto con un equipo integrado por los estudiantes de Biología Marina Yarleth Poveda, Andreas Schmider y Vanessa Jeldres además de los investigadores Nicolás Segovia, Sebastián Rosenfeld, Claudia Maturana, Karin Gérard, Hamish G. Spencer, y el director del Instituto Milenio BASE y académico de la Universidad de Chile, Elie Poulin.

 

Por: Nadia Politis

Foto principal: Laevilacunaria antarctica_Credito fotografia Dirk Schories

El equipo liderado por la investigadora principal del Instituto Milenio BASE Dra. Julieta Orlando, e integrado por la investigadora asociada Dra. Léa Cabrol, estudiará si los microorganismos, presentes en los suelos impactados por pingüinos, poseen la capacidad de biodegradar microplásticos, capacidad que estaría influenciada por los hábitos de las diferentes especies de pingüinos.

Dra. Julieta Orlando tomando muestras de suelo de pingüinera en la Antártica. Fotografía: Instituto Milenio BASE / N.Politis

Investigación para la conservación, mitigación, y lucha contra un tipo de contaminantes que lentamente están llegando al continente blanco: los microplásticos. Estudios recientes señalan que los pingüinos antárticos pueden contribuir al transporte de microplásticos entre los entornos marinos y terrestres, ya que ingieren y acumulan microplásticos a través de la transferencia de sus presas, como el kril o los peces. Situación que puede conducir a su acumulación en los suelos afectados por los pingüinos, como las pingüineras, a través de los depósitos de sus heces.

Un impacto que afecta las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo, así como su microbiota, y que será estudiado por la Dra. Julieta Orlando y la Dra. Léa Cabrol, ambas investigadoras del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido también como Instituto Milenio BASE. “Los microorganismos de los suelos de las colonias de pingüinos pueden haberse adaptado a la presencia de microplásticos, desarrollando estrategias para hacerles frente o metabolizarlos”, señala la Dra. Orlando, también académica de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile.

Aunque anteriormente se pensaba que la Antártica estaba aislada de la contaminación por microplásticos debido a que el llamado Frente Polar Antártico (FPA) actuaba como una barrera de dispersión, estudios recientes sugieren que los microplásticos sí están presentes en el Océano Austral y en la región antártica. “Buscamos evaluar el potencial genético y metabólico de los microorganismos de estos suelos impactados por pingüinos como Papúa​ (Pygoscelis papua), Adelia (Pygoscelis adeliae) y Barbijo (Pygoscelis antarcticus) y su posible capacidad para biodegradar microplásticos en relación con las características que poseen las colonias”, señala la Dra. Cabrol, también investigadora del Instituto de Investigación para el Desarrollo de Francia (IRD) y del Instituto Mediterráneo de Oceanografía (MIO).

Investigadoras estudiarán si microorganismos en suelos de colonias de pingüinos se han adaptado a la presencia de microplásticos, desarrollando estrategias para hacerles frente o metabolizarlos. Fotografía: Instituto Milenio BASE / N.Politis

Las condiciones bióticas y abióticas que señalan las científicas, están sujetas a la presencia de animales, plantas, hongos, o bacterias, además de los efectos del agua, tipo de suelo, aire, temperatura e incluso luz solar y minerales presentes en los hogares de los pingüinos en diferentes zonas polares, como la península Antártica e islas cercanas.

El grupo de investigación fue seleccionado recientemente por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y su Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDECYT Regular 2024, N° 1241787) para desarrollar esta investigación antártica. Los resultados de la investigación esperan contribuir al desarrollo de futuras estrategias para mitigar las consecuencias medioambientales de la contaminación por microplásticos en -el que se creía- el continente más aislado del planeta.

 

Por: Nadia Politis

Fotografía principal: Estudios indican que los pingüinos ingieren y acumulan microplásticos a través de la transferencia de sus presas, como el krill o los peces. Fotografía: Instituto Milenio BASE / N.Politis

 

Con participación de conferencistas y stands de divulgación científica, el Instituto Milenio BASE estará presente en las regiones de Magallanes, Los Ríos, Biobío, O’Higgins y Metropolitana, con colaboración de más de 30 voluntarias y voluntarios en todo el territorio nacional.

Fortaleciendo su compromiso con la Comunicación de la Ciencia, la formación de jóvenes investigadoras e investigadores y la equidad de género, por segundo año consecutivo, el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido también como Instituto Milenio BASE, se sumará a una nueva versión del Festival de las Ciencias, que por 5to año consecutivo organiza el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación que se desarrollará desde el 1 hasta 8 de octubre en todo el país.

Stand Festival de las Ciencias 2022 en Punta Arenas. Foto: I. Milenio BASE/ C. Barrientos

Intercambiando experiencias de ciencia antártica, investigaciones sobre invertebrados, moluscos e insectos, y acompañados de carismáticas imágenes de pingüinos, ballenas y plantas, los equipos de divulgación científica conversarán con familias, adolescentes, niñas, niños sobre quehacer científico que el Instituto Milenio BASE desarrolla en Puerto Williams, Punta Arenas, Valdivia, Concepción y Santiago. Del mismo modo, las y los asistentes podrán realizar consultas y resolver inquietudes sobre la vida en la Antártica.

Desde el año 2018 que en Chile se conmemora el Día Nacional de la Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación. La ley 21.097 define que éste se conmemora el primer domingo de octubre, y en línea con la conmemoración, el Festival de las Ciencias, se llevará a cabo del 1 al 8 de octubre de 2023 en todo el país. Serán más de 150 actividades en todo el territorio nacional, que buscarán fomentar la curiosidad, el entusiasmo, y la apropiación del conocimiento en grandes públicos y audiencias. Más información en https://festivaldelasciencias.cl 

Actividades del Instituto Milenio BASE en Festival de las Ciencias 2023

Región Metropolitana

Lunes 2 de Octubre: Stand de divulgación científica de 9:00 a 15:00 en el marco de XI Feria Científica y Medio Ambiente Comunal de Melipilla. Lugar: Plaza de Armas de Melipilla.

Sábado 7 y 8 de Octubre: Stand de divulgación científica de 9:00 a 19:00 en frontis del Museo Nacional de Historia Natural. Lugar: Parque Quinta Normal.

Región de O’Higgins

Domingo 1 de Octubre. Rancagua: Stand de divulgación científica de 11:00 a 12:00. Campus Rancagua. Lugar: Universidad de O’Higgins. 

Miércoles 4 de octubre. Marchigüe: Stand de divulgación científica de 11:00 a 12:00. Lugar: Parque de Los Vientos y Biblioteca.

Viernes 6 octubre. San Vicente de Tagua Tagua: Stand de divulgación científica de 11:00 a 12:00. Lugar: Plaza de Armas  de San Vicente de Tagua Tagua.

Región del Biobío

Martes 3 de octubre. Los Ángeles Charla del estudiante doctoral del Instituto Milenio BASE Amado Villalobos, Investigador de la Universidad de Concepción y presidente del Colegio de Biológas y Biológos de Chile . “Expedición a las puertas del fin del mundo: persiguiendo a una mariposa por 15 días” a las 15:30. Lugar: Universidad de Concepción, sede Los Ángeles. 

Sábado 7 octubre. Concepción. Charla de Data Manager Instituto Milenio BASE Catalina Marín: “De la Antártica a los datos: mi experiencia como científica de ambientes extremos”. A las 14:00. Lugar: Universidad de Concepción.

Región de Los Ríos

Sábado 7 de octubre. Valdivia. Charla de Investigadora adscrita del Instituto Milenio BASE Julia Saravia, post doctorante Universidad Austral de Chile (UACh). Investigadora Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y Subantártica (LAGEMAS) y Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL) “Antártica: La tierra de la paz y de la Ciencia” a las 16:00. Lugar: Sector costanera de la ciudad, espacio al aire libre. 

Sábado 7 octubre. Stand de divulgación científica Instituto Milenio BASE-UACh de 9:00 a 19:00. Lugar: Sector costanera de la ciudad, espacio al aire libre.

Región de Magallanes

Domingo 1 de octubre. Punta Arenas. Stand de Instituto Milenio BASE de 10:00 a 19:00 en Liceo Luis Alberto Barrera. Lugar: Avenida Colón 1250, Punta Arenas.

Domingo 1 octubre. Punta Arenas. Charla abierta al público del Dr. Máximo Frangopulos, Investigador adscrito a nuestro Instituto Milenio BASE, también del Centro de Investigación GAIA  Antártica de la Universidad de Magallanes (UMAG) y del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) a las 12:00: “Estudiando las toxinas marinas: 50 años de las mareas rojas en ecosistemas subantárticos”. Lugar: Liceo Luis Alberto Barrera. Avenida Colón 1250, Punta Arenas.

Domingo 1 octubre. Puerto Williams. Visita guiada y stand conjunto entre Instituto Milenio BASE y Centro CHIC de  9:00 a 19:00. Lugar: Centro Subantártico Cabo de Hornos. O’Higgins 310, Puerto Williams.

Lunes 2 octubre. Punta Arenas. Charla de la Dra. Karin Gerard, investigadora principal Instituto Milenio BASE, Centro de Investigación GAIA  Antártica- UMAG y CHIC. En Escuela Pedro Pablo Lemaitre a las 15:30 (cerrada): “Odisea por el océano Austral: Mi experiencia como científica antártica y el estudio de las especies”.

 

Por: Carolina Gajardo y Nadia Politis

Fotografía principal: I. Milenio BASE/ N. Politis

 

La instancia, que agotó cupos en tan solo minutos, busca entregar conocimiento sobre métodos de secuenciación genómica y habilidades bioinformáticas, para analizar conjuntos de datos genómicos grandes y complejos, y es respaldada por tres Centros ANID y dos universidades.

Santiago, viernes 28 julio 2023.- Manejar sistema operativo LINUX a través de líneas de comando en terminal, verificar la calidad de genomas completos, o ensamblar genomas a partir de genomas de referencia, son parte de los objetivos del primer “Taller Bioinformática básica: Y sus aplicaciones en el ensamblaje de genomas de especies no modelo”, que se desarrollará del 31 de julio al 3 de agosto de 2023, de forma presencial, en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas Universidad de Chile (FCFM). Av. Beauchef 851, Santiago, Región Metropolitana.

El programa contempla trabajos prácticos y la utilización de sistema operativo Linux, para que las y los estudiantes puedan desarrollarán destrezas en el manejo de data science con énfasis en datos de genomas completos. A su vez, se realizarán trabajos prácticos a lo largo de los módulos.

Debido al éxito de la convocatoria, que completó cupos en tan solo minutos, y registró más de 80 participantes, la comisión académica evalúa una nueva versión, orientada a módulos de nivel intermedio y avanzados con análisis genómicos comunes en revistas de alto impacto. La instancia, además contará con los destacados académicos Dra. María José Frugone y Dr. Boris Rebolledo como profesores invitados.

El “Taller Bioinformática básica: Y sus aplicaciones en el ensamblaje de genomas de especies no modelo”, se desarrollará del 31 de julio al 3 de agosto de 2023, y es respaldado por la Sociedad de Genética de Chile (SOCHIGEN), la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile, el Centro de Regulación del Genoma (CRG), el Núcleo Milenio del Límite de Vida Patagónico (LiLi) y el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido también como Instituto Milenio BASE;  tres centros de investigación científica de excelencia, pertenecientes a la Iniciativa Científica Milenio de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo de Chile (ANID).

Acerca de los profesores

DRA. FABIOLA LEÓN

Investigadora Postdoctoral. Pontificia Universidad Católica de Chile, Instituto Milenio BASE

Instituto Milenio CRG

MSC. EDUARDO PIZARRO G.

Asistente de Investigación en Pontificia Universidad Católica de Chile, Instituto Milenio

BASE e Instituto Milenio CRG

DRA. JULIANA A. VIANNA

Profesora de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Instituto Milenio BASE e Instituto Milenio CRG, también de Instituto para el Desarrollo Sustentable UC y Núcleo Milenio LiLi

Acerca de los ayudantes

ING. FORESTAL ELISA GONZÁLEZ

Estudiante de Magíster en Recursos Naturales Pontificia Universidad Católica de Chile, y Núcleo Milenio LiLi

ESTUDIANTE FÍSICA FABIÁN RODRÍGUEZ

Estudiante de Física en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile

El programa sinóptico contempla aspectos como la Introducción a la genómica, bioinformática, Conexión y transferencias con Máquinas Remotas, Datos de secuencias genómicas, Remoción de adaptadores, index y barcodes (Trimmomatic, Fastp) y Formatos de alineación: SAM y BAM, entre otros.

Por Marcelo Sotomayor y Nadia Politis

Afiche: Instituto Milenio BASE