El curso, dictado en modalidad híbrida, se realizará hasta el 02 de julio de 2025 en un trabajo impulsado por la Universidad de Concepción (UdeC), en colaboración con la Universidad de Chile (UCh), Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), Universidad Austral de Chile y Universidad de Magallanes (UMAG) para estudiantes de pregrado, magíster y doctorado.

Asistentes de Laboratorio de Ecología Molecular (LEM) U. Chile. Crédito: E. Poulin

Con estudiantes de Concepción, Punta Arenas y Santiago inició el curso “Ecosistemas Antárticos”, en su tercera versión. Resultado de un trabajo conjunto entre universidades chilenas y el Instituto de Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE) para estudiantes de pregrado, magíster y doctorado de cinco universidades chilenas.

A través de 14 sesiones, en modalidad híbrida y presencial en Concepción, se abordarán temáticas como “Origen y evolución biodiversidad”, “Introducción a procesos en biota”, “Patrones y procesos en la biota”, “Conservación de los ecosistemas”, “Influencia humana” y “Sistema de Tratado Antártico” con más de una decena expositoras y expositores.

“Este curso es un esfuerzo conjunto entre varias universidades, que son las instituciones albergantes del Instituto Milenio BASE, y busca poder compartir el conocimiento que estamos generando las distintas líneas de investigación en materias muy relevantes como la conservación, biodiversidad, gobernanza y ciencia para la toma de decisiones”, señala el Dr. Elie Poulin, académico de la Facultad de Ciencias Universidad de Chile y director del Instituto Milenio BASE.

El curso se realizará en modalidad híbrida hasta el 02 de julio de 2025. Crédito: N.Politis

“La Antártica está conectada con el mundo, y en la actualidad hay muchos equipos que están desarrollando investigación fundamental para la conservación de los ecosistemas. En esa línea, el poder compartir ese conocimiento con estudiantes en distinta formación y en diferentes universidades, es una relevante instancia de aprendizaje”, destaca la Dra. Angie Díaz Lorca, académica de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción, e investigadora del Laboratorio de Ecología Molecular Marina (LEMMAR) y del Instituto Milenio BASE. “Estamos felices que este nuevamente exista interés desde estudiantes y también asistentes que se sumaron como oyentes”, señala.

Las y los académicos participantes del curso son: Dra. Laura Farías (UdeC), Dr. Lohengrin Cavieres (UdeC), Dr. Erasmo Macaya (UdeC), Dr. Pablo Guerrero (UdeC/IEB/BASE), Dra. Julieta Orlando (UCh/BASE), Dr. Luis Valentín Ferrada (UCh/BASE), Dra. Juliana Vianna (PUC/CRG/BASE) Dr. Luis Vargas-Chacoff (UACH/IDEAL/BASE), Dr. Claudio González-Wevar (UACh/IDEAL/BASE), Dra. Andrea Piñones (UACh), Dra. Tamara Contador (UMAG/CHIC/INVASAL/BASE) y Dr. César Cárdenas (INACH/BASE) y acompañarán a las y los estudiantes durante las sesiones del curso.

Para consultas, se puede tomar contacto con la coordinadora del curso, Dra. Angie Díaz Lorca, al correo: angiediaz@udec.cl 


Curso “Ecosistemas Antárticos”

  • Período: Desde 26 marzo a 02 julio 2025
  • Horario: De 15:15 a 18:00 horas
  • Concepción: Sala Minera Escondida. Segundo piso Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción
  • Otras ciudades: Híbrido previa inscripción a coordinación académica

Dirigido a:

  • Doctorado en Sistemática y Biodiversidad – UdeC
  • Magíster en Ciencias con Mención en Zoología – UdeC
  • Carreras de Biología, Biología Marina e Ingeniería en Biotecnología Marina y Acuicultura – UdeC
  • Doctorado en Ciencias mención en Ecología y Biología – UCh
  • Doctorado en Ciencias Antárticas y Subantárticas – UMAG
  • Escuela de Graduados – UACh

 

 

 

 

Por: Benjamín Groff y Nadia Politis

Fotografías: Elie Poulin, Camina Neder y Catalina Marín

Microbiograma es el nombre de la propuesta que busca generar reflexión crítica sobre la Resistencia a los Antimicrobianos (AMR) mediante una experiencia educativa innovadora.

Equipo de investigación en terreno. De izquierda a derecha: Julieta Orlando, Camilo Berríos, André Barbet y Francisco Chávez.

A través de una actividad práctica y experimental, un equipo de investigación busca involucrar a estudiantes de secundaria en el estudio del microbioma y la resistencia antimicrobiana. Este enfoque fue desarrollado en un estudio liderado por el artista André Barbet y el académico de la Universidad de Chile (U. Chile) Andrés Marcoleta, en colaboración con un grupo de microbiólogos entre los que se encuentra la académica de la misma Universidad e investigadora del Instituto Milenio BASE, Dra. Julieta Orlando. La investigación titulada “Grabado Microbiano para la Enseñanza de la Acción y Resistencia Antimicrobiana”, propone una metodología interactiva que fusiona arte y ciencia para mejorar la enseñanza de la microbiología.

Explorando la microbiología a través del arte

La actividad educativa guía a los estudiantes a crear impresiones artísticas utilizando microorganismos pigmentados como tinta y soluciones antimicrobianas para controlar su crecimiento, proporcionando una oportunidad para explorar conceptos científicos fundamentales en dos sesiones de clases. “La resistencia a los antimicrobianos es un tema crucial que afecta la eficacia de los tratamientos con antibióticos y representa una grave amenaza para la salud pública. Educar a las nuevas generaciones sobre su uso responsable es vital”, afirma el Dr. Andrés Marcoleta, investigador del Laboratorio de Biología Estructural y Molecular (BEM) de la Universidad de Chile.

La actividad consta de dos sesiones de clases donde las y los estudiantes exploran conceptos científicos fundamentales.

En una primera sesión, las y los estudiantes inoculan un medio de cultivo con bacterias pigmentadas y utilizan una matriz de espuma de etilvinilacetato (goma EVA) para plasmar diseños sobre la superficie del medio. Luego, aplican soluciones antimicrobianas que bloquean el crecimiento bacteriano en ciertas áreas, generando un contraste visual.  “De esta forma, se puede observar la eficacia de los antimicrobianos y entender su impacto en el desarrollo de las bacterias. De esta forma, se puede observar la eficacia de los antimicrobianos y entender su impacto en el desarrollo de las bacterias. Pero también introducir conceptos claves de microbiología y relevar el papel de los microorganismos en nuestra vida cotidiana”, señala la Dra. Julieta Orlando, investigadora del Laboratorio de Ecología Microbiana (LEMi), presidenta de la Sociedad de Microbiología de Chile (SOMICH) y directora Alterna del Instituto Milenio BASE. 

En una segunda sesión y tras una noche de incubación, los estudiantes observan los resultados, analizan cómo los antimicrobianos afectan el crecimiento microbiano y finalmente reflexionan sobre la posible aparición de resistencia, “un tema crítico en la salud pública”, indica el equipo de investigación.

La actividad educativa guía a los estudiantes a crear impresiones artísticas utilizando microorganismos pigmentados como tinta y soluciones antimicrobianas para controlar su crecimiento.

Conciencia sobre la resistencia antimicrobiana

Más allá de su impacto educativo, esta propuesta resalta el potencial del arte como herramienta para la enseñanza de la ciencia. Al combinar creatividad y experimentación, el microbiograma (en inglés, “microbegraphy”) convierte el aprendizaje en una experiencia interactiva y significativa, cultivando un sentido de responsabilidad y comprensión en las futuras generaciones sobre el papel fundamental de los microorganismos en nuestra vida cotidiana.

La resistencia a los antimicrobianos (AMR) es un problema de salud global que ocurre cuando bacterias, virus u hongos dejan de responder a los medicamentos diseñados para eliminarlos o contenerlos. Esto significa que infecciones que antes eran fáciles de tratar pueden volverse peligrosas o incluso mortales. El abuso y uso inadecuado de antibióticos en la medicina y la agricultura han acelerado este fenómeno. Según el “Informe O’Neill”, publicado en 2016 bajo la dirección del experto en salud pública Jim O’Neill, si no se toman medidas, la AMR podría causar hasta 10 millones de muertes al año para 2050. “Para enfrentar esta crisis, es clave mejorar la educación sobre el uso responsable de los antimicrobianos, y consideramos que una forma atractiva de realizarlo es combinando arte y ciencia”, expresa el Sociólogo y Licenciado en artes plásticas André Barbet.

La resistencia a los antimicrobianos (AMR) es un problema de salud global que ocurre cuando bacterias, virus u hongos dejan de responder a los medicamentos diseñados para eliminarlos o contenerlos.

La relevancia de esta metodología va más allá del aula: “Promover el interés y el rendimiento en las clases de K–12 (desde la educación preescolar hasta la educación media) a menudo es un desafío”, concluye el texto. Una actividad que permite a los estudiantes no solo entender la dinámica de los antimicrobianos, sino también tomar conciencia sobre su uso responsable. Mediante experiencias prácticas como el microbiograma, los alumnos desarrollan una perspectiva crítica y proactiva frente a la crisis mundial de la resistencia a los antimicrobianos, preparándolos para afrontar los retos en la salud pública del futuro.

 

Por: Benjamín Groff

Fotografías: Andrés Marcoleta y André Barbet

SIVFLORA recopila más de 14.500 datos sobre la flora vascular presente en las islas que rodean el continente helado. Según indica el equipo de investigación, la base datos revela la diversidad taxonómica recopilada por botánicos de todo el mundo desde hace al menos 200 años.

Un equipo de investigadoras e investigadores del Instituto Milenio BASE ha desarrollado SIVFLORA, una base de datos global y de acceso abierto que compila información sobre la biodiversidad de plantas vasculares de islas del Océano Austral. El estudio, recientemente publicado en la revista Scientific Data del grupo Nature, representa un avance clave en el conocimiento de la flora en ambientes extremos.

Especie Codonorchis lessoni/ Créditos: Pablo Guerrero

La investigación, titulada “Conjunto de datos de la flora vascular de las islas australes (SIVFLORA): Una base de datos global de plantas de las islas del Océano Austral”, documenta 14.589 registros de especies vegetales, abarcando 886 especies, 95 familias y 42 órdenes. Los datos reflejan la diversidad ecológica de estos ecosistemas aislados y ambientalmente sensibles, donde 58.62% de las especies son nativas, 9.61% endémicas y 31.77% introducidas. Se trata del primer esfuerzo por compilar de manera sistemática, y en un formato estandarizado interoperable, la información sobre flora vascular en estas islas. Para conformar SIVFLORA, se recopilaron datos de más de 300 fuentes, constando de una búsqueda de fuentes especializadas históricas y contemporáneas, a lo largo de dos años.

Uno de los hallazgos destacados del estudio es la marcada diferencia en biodiversidad entre las islas. El archipiélago Falkland/Malvinas es la región con mayor riqueza de especies, mientras que otras, como las islas Orcadas del Sur, presentan una diversidad significativamente menor. Estos contrastes reflejan la compleja dinámica biogeográfica de las islas del hemisferio sur, y la influencia de factores ambientales y antrópicos en la distribución de la flora. Además, el estudio resalta cómo cambios en el uso histórico del suelo, como la introducción de especies exóticas y asentamientos humanos, ha modificado la composición vegetal en varias de estas islas.

Un recurso clave para la ciencia y la conservación

El líder del estudio e investigador principal del Instituto Milenio BASE, Dr. Pablo Guerrero, explica que “es relevante porque entrega información sistematizada, estandarizada y centralizada en una misma base de datos, lo que vuelve más accesible a la información. Es una buena fuente para saber cuáles son las especies de plantas que hay en todas estas zonas y, por lo tanto, saber cuál es la diversidad de especies nativas, endémicas e invasoras”.

Especie Berberis darwinii / Créditos: Pablo Guerrero

Esta base de datos, disponible en la plataforma Zenodo, facilitará el trabajo de científicos, biólogos de la conservación y autoridades con poder de decisión en la protección de estos frágiles ecosistemas, señala el académico de la Universidad de Concepción (UdeC) e investigador del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), Dr. Pablo Guerrero. Además, detalla que “permite monitorear hacia el futuro, proyectar y ver cómo la diversidad puede cambiar. Contar con esta información permite saber cuáles son las zonas prioritarias, las zonas que pueden estar más expuestas al cambio humano y, en específico, al cambio climático”.

“Puede ser relevante para otro tipo de investigaciones, como biogeografía, que estudia los patrones espaciales de la diversidad biológica, ya que reúne las especies que habitan y que son capaces de vivir en estas zonas, con condiciones climáticas extremas cuyas estaciones de crecimiento para las plantas son bastante cortas”, enfatiza finalmente el también director del Laboratorio de Biogeografía, Macroevolución y Sistemática (BIOMAS) del Departamento de Botánica de la UdeC.

El trabajo fue desarrollado por un equipo del Instituto Milenio BASE compuesto por los investigadores e investigadoras principales Dr. Pablo Guerrero, Dra. Tamara Contador, Dra. Angie Díaz y Dra. Julieta Orlando, junto con la estudiante de magíster de la UdeC, Catalina Escobar, y el equipo técnico conformado por la data manager, Catalina Marín, y el botánico especialista, Patricio Medina La investigación fue financiada por el instituto a través de la Iniciativa Científica Milenio (ANID, ICN2021_002) y el Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) mediante el proyecto ANID/BASAL FB210006.

 

El equipo científico lo conforman investigadores e investigadoras del Instituto Milenio BASE. De izquierda a derecha: Catalina Marín, Dra. Angie Díaz, Dra. Julieta Orlando, Dr. Pablo Guerrero, Catalina Marín y Patricio Medina

 

Por: Antonia Díaz Hernández

Foto de portada: Dr. Pablo Guerrero haciendo trabajo de muestreo en Faro San Isidro, región de Magallanes.

Mediante la toma de muestras de aves en el continente helado, un equipo de investigación de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Instituto Milenio BASE, Instituto Milenio CRG e Instituto Antártico Chileno, reveló niveles inusuales de mortalidad de skuas en su distribución más meridional producto del virus de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (H5N1) en la Antártica.

Desde Chile equipo de investigación internacional reveló niveles inusuales de mortalidad de skuas en su distribución más meridional producto del virus de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (H5N1) en la Antártica.

En las costas heladas del continente más remoto, un nuevo desafío amenaza la biodiversidad. Desde Chile, un grupo de investigación internacional confirmó la presencia del virus de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (HPAI, del inglés Highly Pathogenic Avian Influenza) del subtipo H5N1 en skuas, aves carroñeras esenciales para el equilibrio ecológico de la Antártica. Este hallazgo marca el registro más austral de la enfermedad pudiendo tener implicancias críticas para la conservación de la fauna marina en la región.

“Estos resultados son producto de un trabajo en conjunto y colaborativo entre investigadores de distintas Instituciones como INACH, Escuela de medicina de la UC y de Empresa PONANT que tienen como objetivo en común  la vigilancia y monitoreo de la gripe aviar y su posible impacto en la biodiversidad antártica de aves y mamíferos”, señala la Dra. Juliana Vianna, directora del Laboratorio de Biodiversidad Molecular UC, directora alterna del Instituto Milenio CRG y también investigadora principal del Instituto Milenio BASE de ciencia antártica.

La académica UC subraya la importancia de los resultados, luego que en marzo de 2024 Chile detectara casos positivos de gripe aviar en pingüinos, cormoranes y skuas en la Antártica. “A través de la detección de skuas muertas en sus regiones de nidificación, toma de muestras y posterior análisis de laboratorio, logramos detectar casos positivos de gripe aviar de alta patogenicidad del subtipo H5N1”, destaca la Dra. Fabiola León, integrante del equipo de investigación UC/CRG/BASE. “Es fundamental comprender estos resultados como una información vital para evaluar el avance de esta enfermedad emergente en la región antártica, comprender el posible impacto de la biodiversidad y además proponer medidas de prevención y vigilancia en localidades remotas para las próximas temporadas reproductivas más allá del círculo polar antártico”, dice.

Los estudios se realizaron a dos especies de aves: skua polar del sur (Stercorarius macckormicki) y skua parda (Stercorarius antarcticus) durante etapas tempranas y posteriores a su período reproductivo.

Durante el verano austral 2024-2025, un equipo de investigación monitoreó colonias de aves marinas en la península Antártica y detectó una mortalidad inusual en skua polar del sur (Stercorarius macckormicki) y skua parda (Stercorarius antarcticus). Las aves, encontradas cerca de sus sitios de anidación, mostraban signos compatibles con la enfermedad, incluyendo vómitos secos y alteraciones en su postura al morir.

El brote se suma a la propagación del virus desde Sudamérica hacia el continente antártico, siguiendo un preocupante patrón de expansión global. Desde 2023, el HPAIv ha causado estragos en diversas especies de aves en el hemisferio sur, y ahora amenaza a las poblaciones antárticas, donde los ecosistemas son particularmente vulnerables.

“Las aves marinas son un del grupo de aves con mayor número de especies amenazadas. Su importancia como indicadores de la salud de los ecosistemas es de gran relevancia. La detección de este virus en el extremo sur subraya la necesidad de una vigilancia constante”, advierte el Dr. Lucas Krüger (INACH/BASE) integrante del equipo de investigación compuesto por Dra. Fabiola León (UC/CRG/BASE), Mg. Claudia Ulloa (UC/BASE), Mg. Eduardo Pizarro (UC/CRG/BASE), Dr. Poulin (Uchile/BASE), Catalina Pardo-Roa (UC/Emory-CEIRR) y Dra. Juliana Vianna (UC/CRG/BASE/Lili).

Los estudios se realizaron a dos especies de aves: skua polar del sur (Stercorarius macckormicki) y skua parda (Stercorarius antarcticus) durante etapas tempranas y posteriores a su período reproductivo. Aspecto relevante, destaca el equipo científico, ya que la temporada de apareamiento incide en el comportamiento de las aves y su apego al nido. Aspectos que permiten con mayor facilidad la toma de muestras científicas y la observación de sus cambios en patrones de comportamiento. Luego de la temporada reproductiva, en el verano antártico, las aves migran hacia el norte para su posterior invernación.

 

Los próximos pasos de la investigación buscarán aumentar la vigilancia en otras especies y distintas localidades.

Los próximos pasos de la investigación buscarán aumentar la vigilancia en otras especies y distintas localidades, detectar la presencia de respuesta inmune a través de la evaluación de anticuerpos en las muestras de sangre colectadas en aves vivas y condición fisiológica de las mismas. Además, se buscará reforzar las medidas de bioseguridad para prevenir la dispersión involuntaria del virus de los visitantes a la región antártica.

Los detalles del estudio ya se encuentran disponibles en el pre print “Skuas mortalities linked to positives HPAIV A/H5 beyond Polar Antarctic Circle” (Mortalidad de skuas vinculada a positivos de HPAIV A/H5 más allá del Círculo Polar Antártico) https://doi.org/10.1101/2025.03.02.640960

 

Por: Dirección de Comunicaciones Instituto Milenio BASE e Instituto Antártico Chileno

Fotografías: Constanza Barrientos / Instituto Milenio BASE

 

 

 

 

 

En el Día Internacional de la Mujer, el Instituto Milenio BASE destaca el trabajo en ciencia polar de nuestras investigadoras. Celebramos el trabajo colaborativo e interdisciplinario que realizan las más de 90 mujeres que forman parte de nuestra institución, quienes, desde Puerto Williams, Punta Arenas, Valdivia, Puerto Montt, Concepción, Talca y Santiago, aportan para fortalecer la investigación en el extremo sur del mundo.

En este día de conmemoración, destacamos a todas las mujeres que, con su esfuerzo y compromiso, han transformado la investigación antártica y subantártica. Su trabajo no solo amplía el conocimiento sobre estos territorios, sino que también inspira a nuevas generaciones a sumarse a la exploración científica del extremo antártico, formando nuevas jóvenes investigadoras.

El Instituto Milenio BASE reconoce la importancia de generar espacios de trabajo equitativos, donde las mujeres puedan desarrollarse plenamente en sus áreas de especialización. La diversidad de perspectivas y experiencias enriquece la investigación y permite avanzar hacia una ciencia más representativa e inclusiva. La diversidad fortalece el quehacer científico, la investigación, y permite ampliar la mirada sobre las temáticas que estudiamos, generando un impacto más profundo y significativo.

A lo largo de los años, nuestras investigadoras han enfrentado y desafiado barreras dentro de la comunidad científica. Su presencia en expediciones, estudios de terreno y laboratorios, demuestra el papel esencial que desempeñan en la construcción del conocimiento científico sobre la Antártica y su impacto global.

El estudio de la biodiversidad antártica y subantártica requiere de miradas y experiencias diversas, por eso, destacamos la voz de nuestras investigadoras, estudiantes y profesionales que día a día apoyan las labores de nuestro instituto, y que son cruciales para un futuro en ciencia lleno de progreso, desafíos y oportunidades. Como dijo la famosa bióloga Lynn Margylis, “La vida es una unión simbiótica y cooperativa que permite triunfar a los que se asocian”, la colaboración y aporte transversal de múltiples miradas es lo que lleva a un futuro prometedor en ciencia.

Un afectuoso saludo a todas las mujeres que forman parte del Instituto Milenio BASE y a todas las integrantes de la comunidad científica en general y antártica en particular; en este día que conmemora y nos invita a reflexionar sobre el lugar que ocupamos en esta sociedad, les agradecemos por su compromiso en la constante búsqueda de la equidad y el conocimiento

 

Foto de portada: Paula Segovia, investigadora del equipo intermareal del Instituto Milenio BASE en isla Letchfield, Antártica, Enero 2025. Por: C. Barrientos

Punta Arenas, 5 de marzo de 2025.- Un equipo de investigadores chilenos, en colaboración con científicos peruanos, estudió por primera vez en la Antártica cómo los microplásticos y nanometales afectan al kril, organismo clave en la cadena alimentaria del océano Austral. A bordo del buque polar BAP Carrasco, analizaron el impacto de estos contaminantes en la salud y la función ecológica de la especie.

Desde 2020, investigadores e investigadoras del Instituto Antártico Chileno (INACH) estudian la distribución y abundancia del kril en isla Nelson y bahía Fildes, área principal de alimentación de los pingüinos barbijo y papúa que anidan en punta Armonía. En el marco de la LXI Expedición Científica Antártica (ECA 61), organizada por el INACH, se realizó un recorrido de dos días y más de 500 kilómetros empleando tecnología hidroacústica para estimar la población de kril. 

Francisco Santa Cruz, investigador del INACH y del Instituto Milenio BASE. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

“Con mucho esfuerzo ya hemos efectuado cinco años de monitoreo sincronizado de la actividad de alimentación y reproducción de pingüinos barbijo y papúa en punta Armonía, y la disponibilidad acústica de kril en su área de alimentación. Es, sin duda, un éxito muy importante para INACH y el programa de Áreas Marinas Protegidas. Es escaso este tipo de estudios en el mundo, más aún en ambientes polares, y permitirá comprender de mejor forma cómo es la dinámica interanual del kril y cómo depredadores topes responden cada año”, afirma Francisco Santa Cruz, investigador del INACH y del Instituto Milenio BASE.

Aprovechando la creciente colaboración entre Chile y Perú, el equipo también pudo desarrollar un experimento de laboratorio para evaluar el impacto de contaminantes emergentes sobre rasgos fisiológicos y moleculares del kril antártico. “Contaminantes como microplásticos y nanometales son de creciente ocurrencia y preocupación en el océano Austral, por lo tanto, es esencial evaluar su potencial impacto sobre el kril, una especie fundamental para los ecosistemas marinos antárticos”, agrega Santa Cruz. 

La experimentación se realizó en acuarios con sistemas de recirculación de agua de mar a bordo del barco y se recolectó kril vivo mediante redes de plancton. Posteriormente, los individuos fueron aclimatados y sometidos a distintos tratamientos de exposición de microplásticos y nanometales.

Ahora, la última etapa del trabajo se centrará en los laboratorios del INACH en Punta Arenas. “Consiste en analizar el microbioma del tracto digestivo para saber si las micro y nanopartículas afectan su digestión y, además, estudiar la expresión de genes del hepatopáncreas para saber si estos contaminantes afectan la ecofisiología molecular y cuáles procesos biológicos de ese órgano serían afectados”, afirma Santa Cruz. 

Este estudio forma parte del proyecto de Fomento a la Vinculación Internacional (FOVI) “Desarrollo tecnológico para cultivo y mantención de kril antártico bajo condiciones de cautiverio en acuarios de exhibición del Centro Antártico Internacional” (240113), financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y liderado por los investigadores del INACH Rodolfo Rondón y Alejandro Font, que busca establecer una red de colaboración científica nacional e internacional para investigar a fondo esta especie clave del ecosistema antártico.

Colaboración científica entre Chile y Perú

La expedición reunió a especialistas de ambos países. Desde Perú, participaron Natalie Bravo Senmache (Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo) y Diego Cuba Páez (Universidad Científica del Sur), ambos seleccionados por la Cancillería peruana. Diego Cuba señala muy entusiasta: “He podido aprender, discutir y colaborar con el fin de que la propuesta de investigación resulte de la mejor forma. Esto va a sumar mucho en mi carrera profesional. Ha sido una experiencia inolvidable.”

Mientras que su compañera Natalie Bravo agrega: “Creo que es importante que se mantengan este tipo de colaboraciones. Hay mucha experiencia en Perú, a nivel de los científicos y las Fuerzas Armadas, que puede ser muy útil para estas investigaciones. En ese sentido, el BAP Carrasco es una plataforma ideal para realizar estudios in situ en la Antártida. Agradezco la oportunidad que nos brindó la Cancillería de mi país a jóvenes como yo, de participar en estos proyectos internacionales.”

Nayla Serey, Investigadora del Instituto Milenio BASE y estudiante de doctorado en Microbiología de la Universidad de Chile. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

Por parte de Chile también participaron Magdalena Márquez, profesional del Programa Áreas Marinas Protegidas del INACH, y Nayla Serey, investigadora del Instituto Milenio Base y estudiante de doctorado en Microbiología de la Universidad de Chile, para quien “fue una fantástica experiencia desde lo científico a lo personal. Junto a Francisco Santa Cruz realizamos un experimento de exposición del kril a contaminantes emergentes, este análisis busca evaluar la respuesta del propio kril y su microbiota asociada frente a la exposición de nanometales y microplástico. En lo personal, esta fue mi segunda experiencia en la Antártica y siempre es muy gratificante enfrentar este tipo de desafíos con resultados positivos. El compañerismo a bordo y la colaboración internacional, la disposición de todo el equipo, fueron primordiales para que este experimento pudiera llevarse a cabo de buena manera.” 

La alianza entre Chile y Perú demuestra que la ciencia no tiene fronteras y que solo a través de la colaboración internacional se pueden afrontar los complejos desafíos que amenazan a la Antártica. “​​Esperamos seguir trabajando con Perú y con otros países de la región. En 2023 se creó el grupo regional de kril, con investigadores de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Uruguay. Hay mucho trabajo por delante y como somos los países más próximos a la Antártica, tenemos ventajas comparativas logísticas que podemos aprovechar”, concluye Santa Cruz. 

 

Fuente: INACH
Foto de portada: Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú.

Con una colección de gasterópodos marinos que incluye más de siete millones de ejemplares, el Dr. Claudio González- Wevar, académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh) e investigador del Instituto Milenio BASE, accedió a material que data del siglo XVII.

Durante su visita, el Dr. González Wevar revisó ejemplares de distintos grupos de moluscos del Océano Austral. Foto: Claudio González- Wevar

Con el objetivo de entender la evolución, diversidad e historia natural de los pequeños gasterópodos marinos que habitan el Océano Austral, el investigador del Instituto Milenio BASE y de la Facultad de Ciencias de la UACh, Dr. Claudio González Wevar, trabajó desde el 10 hasta el 14 de febrero en la colección de moluscos del Museo de Historia Natural de Londres, Inglaterra. Actividad enmarcada en su proyecto Fondecyt 1210787.

“La colección de moluscos del Museo de Historia Natural tiene una tremenda relevancia histórica ya que el museo guarda registro de material colectado a partir del siglo XVII desde distintas expediciones científicas”, señala el investigador del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML) de la UACh.

Durante su visita, el Dr. González Wevar revisó ejemplares de distintos grupos de moluscos del Océano Austral (Laevilitorina, Laevilacunaria, Nacella, Siphonaria, Gaimardia, Aequiyoldia, Margarella, Calliostoma, Diloma, entre otros) que se encuentran depositadas en el museo. La colección de gasterópodos marinos del museo incluye más de siete millones de ejemplares divididos en colecciones secas (muestras en cajas) y colecciones húmedas (muestras en frascos fijadas en etanol).

La colección de gasterópodos marinos del museo incluye más de siete millones de ejemplares. Foto: Claudio González- Wevar

El Dr. González Wevar tuvo la posibilidad de revisar, registrar y fotografiar ejemplares de distintas especies de moluscos del Océano Austral provenientes de las Islas Malvinas/Falklands y de la península Antártica. Además. “El museo cuenta con material fijado en etanol de algunas especies de interés que será solicitado para realizar análisis moleculares”, indica el también director del Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y Subantártica (LAGEMAS).

“La visita al Museo de Historia Natural de Londres ha sido una experiencia única que nos permitirá poder continuar avanzando en el conocimiento acerca de biodiversidad y la evolución de la fauna marina altas latitudes Antárticas y Subantárticas”, expresa finalmente.

 

Por: Constanza Barrientos Soto

Foto portada: Fachada del Museo de Historia Natural de Londres, Inglaterra. Por: Claudio González- Wevar.

 

La investigación doctoral de Miguel Ángel Salazar, investigador adscrito al Instituto Milenio BASE, en su línea de Gobernanza, revela cómo Chile ha logrado posicionarse como un actor estratégico en la gobernanza antártica a través de su enfoque científico-ambiental, marcando un hito en los estudios sobre relaciones internacionales y sostenibilidad global.

El 3 de diciembre de 2024, Salazar defendió con éxito su tesis en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en el prestigioso Instituto de Estudios Políticos de París (CERI – Sciences Po). Titulada “Gouverner en commun l’Antarctique (1989-2023): Construction d’un régime scientifico-environnemental partagé à l’aune de la politique antarctique chilienne”, esta tesis, dirigida por Hélène Combes, analiza la evolución de la política antártica chilena y su papel en la construcción de un régimen basado en principios científicos y ambientales comunes a una escala internacional.

Una contribución multidisciplinar al estudio de la Antártica 

La defensa de la tesis se realizó ante un jurado interdisciplinario compuesto por destacados académicos en ciencia política, relaciones internacionales, sociología, derecho internacional e historia, entre ellos Amandine Orsini, Kevin Parthenay, Carola Klöck, Anne Choquet, Jean de Pomereu y Sylvie Ollitrault. La investigación fue ampliamente elogiada por su originalidad y profundidad analítica.

Miguel Ángel Salazar junto a jurado de académicos el día de su defensa. Créditos: Miguel Ángel Salazar

En la instancia, la directora de tesis, Hélène Combes, destacó el compromiso del Miguel Salazar con el trabajo desarrollado: “Es más que una tesis de relaciones internacionales, en gran parte debido a la trayectoria académica de Miguel. En definitiva, un trabajo serio e importante sobre una temática aún poco analizada, y que abre perspectivas para abordar otros bienes comunes desde su enfoque sociohistórico de la cooperación internacional”.

El profesor Kevin Parthenay señaló que “esta tesis demuestra cómo un Estado con recursos limitados, como Chile, ha logrado incidir en la gobernanza internacional a través de la diplomacia científica y ambiental, consolidando su presencia en el régimen antártico”. Por su parte, Amandine Orsini subrayó la relevancia del estudio: “Existen pocos trabajos sobre la dimensión política de la Antártica, y esta investigación aporta una perspectiva multidisciplinaria clave para entender la interacción entre ciencia, diplomacia y gobernanza”.

Para Salazar, su trabajo doctoral abre una nueva perspectiva sobre la gobernanza antártica: “Pensar la Antártica como un espacio de acción colectiva internacional nos permite entender cómo los Estados pueden gestionar regiones de interés global sin recurrir a la soberanía tradicional y la confrontación con lógicas de suma cero. Este modelo desafía, además, la dicotomía contemporánea entre propiedad y soberanía, destacando la importancia de normas compartidas, restricciones y mecanismos de vigilancia mutua entre los miembros de una comunidad bien definida, los cuales pueden ser efectivos en ciertos contextos internacionales”.

El estudio examina la “evolución del Sistema del Tratado Antártico (STA), la proliferación de actores en su gobernanza, su desvinculación del Ártico y de Naciones Unidas, y el cambio de Chile desde un enfoque soberanista extremo hacia un rol activo en la protección ambiental y el desarrollo científico”.

Hacia una mayor integración de las ciencias sociales en el estudio de la Antártica

Con una trayectoria en historia y sociología de las relaciones internacionales, Salazar reflexiona sobre la importancia de las ciencias sociales en la investigación antártica: “La gobernanza de la Antártica no solo responde a acuerdos políticos y científicos, sino también a un complejo proceso de socialización entre actores estatales y no estatales. En este contexto, la ciencia, la paz y la protección del medio ambiente emergen como principios normativos esenciales”.

Desde Chile, el Dr. Luis Valentín Ferrada, académico de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile e investigador principal del Instituto Milenio BASE en la línea de Gobernanza, resaltó la importancia de la tesis de doctorado. El doctor en Derecho enfatizó su interés en conocer en detalle de la investigación: “Conozco hace muchos años el trabajo realizado por Miguel Ángel, y si bien discrepamos en algunas perspectivas y miradas sobre la Antártica, me parece muy valioso promover las discusiones académicas al respecto. Lo felicito desde luego por haber concluido exitosamente su doctorado”, señaló.

Miguel Ángel Salazar, investigador adscrito del Instituto Milenio BASE. Por: I. Milenio BASE / Nadia Poltis

El interés de Salazar por la Antártica comenzó en 2013 con un estudio sobre las actividades francesas en la región y sus implicancias para Chile entre 1837 y 1910. Desde 2018, su investigación se ha centrado en los actores no estatales en la construcción de los actuales principios que caracterizan el régimen antártico como un régimen científico-medioambiental. Para su análisis, ha recurrido al modelo de los bienes comunes de Elinor Ostrom, adaptándolo al contexto antártico para comprender cómo la política, la ciencia y la naturaleza interactúan en este espacio singular.

Próximos desafíos

Salazar proyecta seguir profundizando en la teoría de los comunes aplicada a la Antártica, integrando especialistas de diversas disciplinas, como derecho, economía, ecología, filosofía, geografía e historia. “El estudio de la Antártica no puede limitarse a una sola disciplina; es necesario un enfoque interdisciplinario que permita comprender los desafíos de su gobernanza en toda su complejidad”, concluye.

Su investigación, reconocida como un aporte clave en el campo de las relaciones internacionales y la gobernanza ambiental, abre nuevas líneas de trabajo sobre la gestión colectiva de territorios de interés global, destacando el rol de Chile en este desafío.

 

Por: Nadia Politis

Foto de portada: Bandera chilena izada en Isla Lemaire, alrededor de las instalaciones de la base Presidente Gabriel González Videla de la Fuerza Aérea de Chile. Por: I. Milenio BASE / Constanza Barrientos

En el marco del proyecto Nodo Antártico, liderado por el Instituto Antártico Chileno (INACH) junto a instituciones como el Instituto Milenio BASE, Centro IDEAL, Universidad de Magallanes y Universidad Austral de Chile, se llevarán a cabo dos encuestas para conocer la percepción de la comunidad y de investigadores antárticos sobre temas prioritarios en la investigación en la Antártica y la conectividad de Chile con el territorio polar.

Se trata de la primera encuesta de percepción sobre la temática antártica. La consulta se realizará entre febrero y abril de 2025 en Punta Arenas y Puerto Williams, con una muestra aleatoria de alrededor de 384 personas de Punta Arenas y Puerto Williams. La recolección de datos se llevará a cabo a través de dos modalidades: virtual y telefónica.

“Esta encuesta tiene como objeto conocer la percepción social de la comunidad respecto a diferentes temas que nos permiten conocer el vínculo, el imaginario social, el diseño político público y prioridades que los habitantes de esta parte del planeta desean promover, desarrollar o están interesados”, señala Elías Barticevic, director adjunto del proyecto Nodo Antártico.

Además de la consulta a la ciudadanía, se realizará una encuesta dirigida a investigadores nacionales con el fin de caracterizar las capacidades del Sistema de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación Antártico. Esta medición buscará identificar necesidades en torno a la promoción de la investigación, evaluación de fondos concursables y capacidades técnicas y de laboratorio, entre otros aspectos. Para este grupo, la muestra estimada será de 278 personas y la aplicación será exclusivamente virtual.

Actualmente, las encuestas están en etapa de testeo, y se espera que la consultora a cargo inicie el trabajo de campo entre la última quincena de febrero y la primera quincena de marzo.

“Esperamos que la comunidad nos ayude en esta tarea de contestar la encuesta. Es muy simple de responder, no es tan larga, y lo más importante es que nos permitirá saber cuál es la percepción social de la comunidad y de la comunidad científica, por lo cual es de suma importancia su participación para responder las consultas”, agrega Barticevic.

La encuesta será desarrollada por la consultora Cliodinámica quienes aseguran un tratamiento confidencial de las respuestas, garantizando el anonimato de los encuestados y resguardando el secreto estadístico.

 

Fuente: Nodo Antártico 

A bordo del barco francés Le Soléal, el Doctor en Ciencias con mención en Ecología y Biología Evolutiva, y académico de la Universidad Austral de Chile (UACh), Claudio González-Wevar recorrerá islas sub-Antárticas de Nueva Zelanda e Isla Macquarie, con el objetivo de colectar y estudiar moluscos de origen subantártico.

Barco francés Le Soléal, perteneciente a la empresa Ponant Cruises. Imagen: Hamish Spencer

Bajo estrictas medidas de bioseguridad, y gestión de permisos internacionales con el Departamento de Conservación de Nueva Zelanda, DOC (Department of Conservation) y el Gobierno de Tasmania, por estos días se realiza la expedición número diez entre el Instituto Milenio BASE y la empresa francesa Ponant Cruises. Recorrido y toma de muestras desde ecosistemas intermareales, encabezado por el investigador UACh y líder del Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y Subantártica (LAGEMAS-UACh), el Dr. Claudio González-Wevar.

“Las islas Auckland, Campbell y Macquarie son vitales para nuestros estudios ya que en ellas encontramos representantes de nuestros grupos de estudio”, señala el doctor en Ciencias e investigador principal del Instituto Milenio BASE. El Dr. González-Wevar destaca la búsqueda de grupos como Nacella (terroris y macquariensis), Laevilitorina (mcphersonae, venusta, antipodum, aucklandica, hamiltoni), Gaimardia (trapesina, tasmanica, macquariensis), Siphonaria (lateralis, fuegiensis, innominata, stewartiana), Margarella (violacea, macquariensis), que realizará en el marco de un trabajo colaborativo internacional.

El trabajo científico considera la toma de muestras del intermareal subantártico. Imagen: C. González-Wevar

“Ha sido muy importante contar con la presencia del Dr. Hamish Spencer cuya experiencia en terreno y en la logística nos permitió tener acceso a Islas Stewart”, señala el Dr. González-Wevar, en alusión al desembarco en diferentes islas, junto con la colecta de especies para su posterior estudio: Tralls Bay, islas Auckland y Campbell (Nueva Zelanda) e isla Macquarie (Australia) son parte de los destinos, que marcan un hito en el difícil acceso a zonas de escaza exploración desde Chile.

“Somos privilegiados de poder acceder a islas subantárticas del océano Pacífico meridional, entre Australia y la Antártica, para realizar este tipo de estudios. Una alianza que, desde 2022 construimos junto a Ponant Cruises, no solo nos permite hacer más y mejor Ciencia, sino que estrechar colaboraciones con equipos de investigación de primer nivel”, destaca el Dr. Elie Poulin, director del Instituto Milenio BASE.

Islas Auckland y Campbell (Nueva Zelanda) e isla Macquarie (Australia) son parte de puntos de estudio científico.

 

Una alianza internacional

Dr. Claudio González-Wevar y Dr. Hamish Spencer embarcando en expedición subantártica. Imagen: C. González-Wevar

Junto al académico de la Universidad de Otago (Nueva Zelanda) Dr. Hamish Spencer, el Dr. Claudio González-Wevar buscará intercambiar experiencias en materia de genética de poblaciones, plasticidad fenotípica, filogenética y estudio de moluscos de Nueva Zelanda. Por ello, las islas Auckland y Campbell (Nueva Zelanda) e isla Macquarie (Australia), esta última declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1997, constituyen puntos de relevancia científica para el estudio de invertebrados.

Las islas subantárticas de Nueva Zelanda son destacadas por organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO): “la confluencia de las aguas antárticas y subtropicales, hace que estas islas posean una productividad marina y una diversidad biológica muy ricas. Una alta densidad de poblaciones de especies animales salvajes y un elevado índice de endemismo en lo que respecta a las aves, plantas e invertebrados”, señala el organismo.

En tanto que la isla Macquarie, de unos 34 km de largo, es destacada por la UNESCO como una zona de conservación geológica de suma importancia: “Es el único lugar del planeta donde hay formaciones rocosas procedentes del manto de la Tierra, situado a seis kilómetros de profundidad bajo el lecho del océano”, enfatiza el organismo especializado de la ONU. De ahí el hito científico de su exploración, estudio y toma de muestras que el investigador principal Dr. Claudio González-Wevar realizará por estos días.

 

Por: Nadia Politis

Fotografías: Claudio González-Wevar y Dr, Hamish Spencer