El encuentro, realizado por primera vez en Chile, reunió a expertos y expertas de 14 países diferentes. Foto: R. Mackenzie

La región de Magallanes y la Antártica Chilena fue el foco de reunión del Grupo Internacional para la Conservación de Turberas (IMCG, por sus siglas en inglés). Desde el 1 al 9 de diciembre, este grupo de especialistas de 14 países, recorrieron las turberas de Tierra del Fuego, Punta Arenas y Última Esperanza, con el objetivo de promover el conocimiento, conservación y restauración de estos paisajes.

Esta iniciativa, que por primera vez se realizó en Chile, fue organizada por el IMCG y la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Argentina, y contó con la participación de la profesional Paula Otth, del Ministerio de Medio Ambiente. La logística en terreno fue organizada en colaboración con la WCS Chile, el Instituto de la Patagonia de la Universidad de Magallanes, la Fundación Planeta Agua, el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) y el Instituto Milenio BASE.

Viaje por las turberas de Magallanes

Con más de 20 expertos y expertas se dio inicio a la expedición desde la provincia de Tierra del Fuego. Allí, conocieron y recorrieron la situación de las turberas del Parque Natural Karukinka, en el Lote 10 y en el valle La Paciencia, acompañados por Bárbara Saavedra, directora senior de Conservación Efectiva y Nicole Püschel, encargada de Cambio Climático y Biodiversidad, ambas, parte del equipo de WCS Chile, quien administra el parque.

Los especialistas recorrieron turberas de la región de Magallanes. Foto: R. Mackenzie

“Fue importante compartir con otros colegas el trabajo que estamos haciendo, desde WCS Chile hace más de 20 años, en torno a las turberas: salvaguardándolas y fomentando su reconocimiento y protección, en Karukinka y en otras latitudes. Por otra parte, estas instancias son cruciales para generar redes, que finalmente es lo que permite que la conservación de las turberas sea efectiva en Chile y el mundo”, señaló Püschel.

El Dr. Roy Mackenzie Calderón, investigador del CHIC y del Instituto Milenio BASE, destacó que la comitiva recalcó que estas grandes extensiones de turberas se encuentran en un excelente estado de conservación. A su vez, la profesora de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Argentina y miembro del IMCG, Adriana Urciuolo valoró esta oportunidad de recorrer las turberas en Chile.

“Fue hermoso realmente, todos encantados con la visita a las turberas del Parque Karukinka, y para ellos ver estas turberas prístinas en Tierra del Fuego fue fantástico, porque son muy diferentes a las turberas ya degradadas de Europa o Canadá, se quedaron realmente impresionados, les encantó la diversidad de turberas y la intensidad de actividades que hicimos alrededor del viaje”, detalló Urciuolo.

Las turberas almacenan enormes reservas de carbono acumuladas durante más de diez mil años. Foto: R. Mackenzie

Durante este recorrido, los especialistas se interiorizaron en la problemática del castor canadiense en Karukinka, siendo una de las amenazas que fue apuntada por la declaratoria del IMCG 2025. En ese sentido, Mackenzie explicó que las turberas prístinas de Tierra del Fuego poseen un valor ecológico y climático excepcional.

“Almacenan enormes reservas de carbono acumuladas durante más de diez mil años, funcionando como sumideros naturales que ayudan a mitigar el cambio climático al mantener el carbono fuera del ciclo atmosférico. Además, regulan el ciclo hídrico al retener y liberar agua lentamente, estabilizando caudales y previniendo inundaciones. Su estado intacto las convierte en archivos paleoambientales que conservan información sobre la historia climática y ecológica de Tierra del Fuego y de la región, mientras sostienen una biodiversidad nativa adaptada a condiciones de extremo anegamiento. También representan paisajes de alto valor cultural y escénico, con un enorme potencial para el ecoturismo sustentable, como muy bien lo representa el trabajo que realiza la WCS”, añadió.

Posteriormente, el grupo se trasladó hasta Punta Arenas, donde los participantes visitaron el sector de San Juan, a 40 km al sur de la capital regional, comprendiendo la labor de INIA Kampenaike, que monitorea hace más de una década el estado de las turberas explotadas para su extracción. Junto a profesionales del Ministerio de Medio Ambiente, se observó el abundante crecimiento de la Murtilla (Empetrum rubrum) en las áreas explotadas, y se discutió la estrategia de restauración por rehumedecimiento mediante el bloqueo de las zanjas que aún permanecen abiertas en el sector afectado de la turbera, y de esta manera recuperar su vegetación esfagnosa y la biodiversidad nativa característica de este tipo de humedales. 

Las actividades continuaron en el sector de Seno Obstrucción, Última Esperanza, cuando la Fundación Planeta Agua recibió a la comitiva para visitar y dialogar con una familia de recolectores del musgo pompón (Sphagnum magellanicum). En el lugar, los anfitriones dieron cuenta del conocimiento empírico que han acumulado desde hace 20 años sobre el crecimiento del musgo en esa área, además de observar especies endémicas del cono sudamericano como la planta carnívora rocío de sol (Drosera uniflora) y el ciprés de las guaitecas (Pilgerodendron uviferum).

Posterior a los terrenos por Magallanes, el equipo de expertos y expertas se reunió en Punta Arenas. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

Simposio IMCG

Desde las dependencias del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) en Punta Arenas, los expertos se reunieron para presentar sus investigaciones y dialogar en torno a lo experimentado durante esta semana en Magallanes. Dentro de la jornada, se presentó Claudia Mansilla, profesora del Instituto de la Patagonia, quien conversó sobre las turberas y su relación con los cambios ambientales y culturales.

“Muy agradecidos que se haya hecho el contacto con Chile, porque es un grupo internacional, que todos los años busca diversos países para evaluar la situación actual y pasada de las turberas. Agradecer que hayan elegido al país, fue una tremenda oportunidad que puedan venir a evaluar el estado actual de conservación, ese es uno de los objetivos”, resaltó Mansilla.

Los investigadores respaldaron las acciones de protección ambiental logradas en Chile, como la Ley de Protección de Turberas y la integración de Chile con la Contribución Determinada de Carbono (NDC). Foto: Equipo organizador del evento, por I. Milenio BASE / C. Barrientos

Palabras que comparte el Dr. Mackenzie, indicando como este encuentro permitió destacar a nivel internacional la singularidad y el estado prístino de las turberas de la austral región, consideradas entre los ecosistemas más relevantes del hemisferio sur. Además, los especialistas entregaron un fuerte respaldo a las acciones de protección ambiental que se han logrado en Chile durante los últimos años, como lo es la Ley de Protección de Turberas y la integración de estos ecosistemas en el compromiso de Chile con la Contribución Determinada de Carbono (NDC).

“Este escenario ofreció a los expertos la oportunidad de observar directamente paisajes de alta integridad ecológica y discutir estrategias de conservación priorizando sus amenazas locales, en un territorio clave para el estudio de la evolución de estos ecosistemas por sus aportes en la mitigación del cambio climático global. Además, se fortaleció la colaboración científica y política, posicionando a Chile como referente en la protección de turberas en el hemisferio sur”, concluyó el ecólogo. 

 

Por: Pedro Andrade

Foto de portada: I. Milenio BASE / Constanza Barrientos

 

 

La Dra. Julieta Orlando dictará la charla magistral “La Antártica oculta en un planeta que cambia” el jueves 15 de enero de 2026. Foto: Juan Carlos Patiño

En esta nueva versión, que celebra 15 años de trayectoria del principal encuentro de divulgación científica de Latinoamérica, dos instituciones de la ciencia ciudadana y la sociedad civil se sumarán a un stand de divulgación científica que compartirá los principales hallazgos de la ciencia antártica entre el 12 y el 17 de enero de 2026 en el Centro Cultural CEINA, en Santiago.

Bajo el lema “Humanidad, ¿hacia dónde vamos?”, la nueva edición del Congreso Futuro invita a reflexionar sobre los desafíos globales asociados a la ciencia, la tecnología, el medioambiente, la cultura y la democracia, en un contexto de profundas transformaciones sociales y ambientales. Por segundo año, el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE) confirmó su participación en este emblemático encuentro de divulgación científica a través de una charla magistral.

Por segundo año, el Instituto Milenio BASE se suma con stand de divulgación colaborativo al evento. Foto: Stand BASE y 1000 Genomas en Congreso Futuro 2025

Con la conferencia: “La Antártica oculta en un planeta que cambia”, la Dra. Julieta Orlando (Universidad de Chile/SOMICH/Instituto Milenio BASE) explorará el mundo invisible del continente helado;  microorganismos y procesos biogeoquímicos que sostienen la vida polar, reflexionando sobre un cambio de perspectiva para “mirar más allá de la superficie del hielo y comprender cómo lo micro afecta lo inmenso, y cómo ese conocimiento es clave para construir respuestas más eficaces frente a los desafíos actuales”, señala.

La conferencia se realizará el jueves 15 de enero de 2026, a las 13:20 en el bloque 25; “Descifrar la inmensidad”. Reserva de entradas en https://www.passline.com/sitio-evento/congreso-futuro-2026-451515 

Divulgación científica colaborativa

Acercar los conocimientos polares, con una mirada interdisciplinaria a las y los asistentes es el objetivo de la alianza colaborativa. Foto: Stand BASE y 1000 Genomas en Congreso Futuro 2025

Con el objetivo de acercar los conocimientos polares, con una mirada interdisciplinaria, a las y los asistentes de Congreso Futuro, el Instituto Milenio BASE realizó una alianza colaborativa con APECS Chile: la Asociación de Jóvenes Científicos Polares (APECS, por sus siglas en inglés), la Fundación Coalición de Jóvenes Antárticos Chile (AYC, por sus siglas en inglés) y el Programa de Estudios Antárticos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile (U-Antártica) a través de un stand de divulgación científica que estará presente durante toda la realización del congreso.

 “Como APECS Chile, como ONG de investigadores early career (carrera temprana), es muy importante poder participar en este tipo de instancias del Congreso Futuro junto al Instituto Milenio BASE. Para nosotros es muy importante que la ciudadanía conozca el trabajo que investigadores e investigadoras jóvenes polares estamos realizando y visualizando hacia el futuro, en materia de ciencia antártica, así como, cuáles son los desafíos que nosotros observamos en materia de formación en la academia, género y bienestar de la comunidad”, señala el Dr. Sebastián Rosenfeld, presidente de APECS Chile: “El hacer ciencia de calidad no solo conlleva tener a mentes brillantes, sino que también garantizarles un bienestar como individuos y en un entorno seguro”, advierte.

El “Stand polar de ciencia antártica y biodiversidad” estará desde el lunes 12 de enero hasta el viernes 16 de enero de 2026. Foto: Stand BASE y 1000 Genomas en Congreso Futuro 2025

“Para la Coalición de Jóvenes Antárticos, colaborar con el Instituto Milenio BASE en espacios como Congreso Futuro es una oportunidad clave para fortalecer nuestro trabajo de divulgación y avanzar en uno de los objetivos que tenemos en común: la descentralización. Nuestra fundación nació en la región de Magallanes, profundamente vinculados al territorio subantártico, y hoy, gracias a esta alianza, hemos logrado extender nuestras redes y tener una presencia activa en la Región Metropolitana, conectando saberes, juventudes y territorios“, subraya su presidenta Constanza Barrientos.

“Con el paso de los años, el Congreso del Futuro se ha consagrado como un hito en la realidad cultural chilena. Es un punto de encuentro entre los tomadores de decisión y quienes hacen ciencia, y al mismo tiempo hace una labor de difusión hacia los públicos más masivos de una gran importancia. Por eso, la presencia del Programa de Estudios Antárticos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, que trabajamos en coordinación y en conjunto con la línea de investigación sobre gobernanza del Instituto Milenio BASE, constituye un aporte a la discusión de los temas más relevantes sobre el gobierno del sexto continente”, comentó el Dr. Luis Valentín Ferrada, doctor en derecho, académico de la Facultad de Derecho U. Chile e investigador principal del Instituto Milenio BASE.

El “Stand polar de ciencia antártica y biodiversidad” estará con actividades, concursos y material educativo del lunes 12 al viernes 16 de enero de 2026, de 10:00 a 17:00 horas. Más información en https://www.instagram.com/mileniobase

“Humanidad, ¿hacia dónde vamos?” es el lema que enmarca las actividades del Congreso Futuro 2026. Foto: Stand BASE y 1000 Genomas en Congreso Futuro 2025

En 2024, la conferencia “Genomas como herramientas para comprender la biodiversidad” fue realizada por la Dra. Juliana Vianna (UNAB/CRG/Instituto Milenio BASE), sumado al estudio de genoma de dos especies en peligro de extinción en Rapa Nui. La coordinadora nacional del Proyecto 1000 Genomas, ha compartido su experiencia antártica en el estudio de genes de pingüinos, y su rol como conservadores de la biodiversidad.

El Congreso Futuro 2026 se realizará entre lunes 12 y el sábado 17 de enero de 2026, con actividades presenciales en el Centro Cultural CEINA (Arturo Prat #33, Santiago) y una programación descentralizada que se desplegará en todas las regiones del país, además de transmisiones internacionales. La edición conmemorativa por los 15 años del evento reafirma su carácter gratuito, abierto y accesible, consolidándolo como un espacio clave de encuentro entre el conocimiento científico y la ciudadanía. Más información en https://congresofuturo.cl/

 

Fotografías y texto: Instituto Milenio BASE

Expedición de buceo científico estuvo integrada por Elie Poulin, Alejandro Pérez Matus, Ignacio Garrido y Javier Nareto. Foto: PONANT Expeditions

Durante  más de 15 días, una expedición científica sin precedentes reunió a investigadores del Instituto Milenio BASE, Universidad de Chile, Universidad Católica, Núcleo Milenio NUTME, Laboratorio Costero Calfuco UACh y Costa Humboldt, con el objetivo de realizar buceo científico en la Antártica y estudiar cómo peces e invertebrados marinos se adaptan a uno de los ecosistemas más frágiles del planeta.

Con temperaturas que descienden los -1° en el agua, y una sensación térmica de -10° en el ambiente, una nueva expedición internacional se internó al sur del Círculo Polar Antártico, el Instituto Milenio BASE llevó a cabo su expedición  número 16 junto a la empresa francesa PONANT, EL viaje incluyó el impresionante canal “Gullet” –conocido por sus paisajes montañosos, bloques glaciares y variada biodiversidad– la isla Pourquoi Pas, bahía Margarita y la isla Charcot, con el objetivo de monitorear hábitats marinos claves del océano Austral.  Una alianza institucional que consolidó un esfuerzo colaborativo de alto impacto científico, junto con actividades de divulgación y educación científica. 

Con temperaturas que descienden los -1° en el agua, y una sensación térmica de -10° en el ambiente, el equipo se sumergió en las profundidades del océano Austral. Foto: Ignacio Garrido

El equipo de buzos integrado por Elie Poulin (Instituto Milenio BASE/Universidad de Chile), Alejandro Pérez Matus (Pontificia Universidad Católica de Chile y Núcleo Milenio NUTME), Javier Naretto (Costa Humboldt) e Ignacio Garrido (Laboratorio Costero Calfuco de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile), quienes combinaron su amplia experiencia en investigación antártica, ecología marina y buceo científico de alta complejidad. “Es muy satisfactorio lograr una alianza de esta envergadura, ya que además de la toma de muestras, nos ha permitido desarrollar grabaciones de video bajo las aguas antárticas y lograr registros fotográficos de alto impacto, que nos permitirán ampliar el objetivo de nuestro trabajo científico colaborativo”, señala Elie Poulin, también doctor en Ecología y Evolución.

Tras una cuidadosa identificación de puntos de interés, el equipo realizó inmersiones científicas para observar especies en su ambiente natural y recolectar muestras destinadas a estudios genéticos, fisiológicos y ecológicos: “Comprender cómo invertebrados y peces antárticos viven, se desplazan y responden a las condiciones ambientales extremas, en un contexto de acelerado cambio climático, es fundamental para anticipar el futuro de estos ecosistemas”, complementa Alejandro Pérez Matus, doctor en Biología Marina.

Los datos obtenidos durante la expedición permitirán comparar poblaciones con registros previos del mar de Weddell y de las islas Shetland del Sur, identificando niveles de conectividad biológica y posibles áreas que actúan como refugios naturales frente al calentamiento global. 

“Estos resultados no sólo profundizan el conocimiento sobre cómo la vida resiste en uno de los ecosistemas más extremos del planeta, sino que aportan evidencia científica fundamental para diseñar estrategias de conservación efectivas frente al cambio climático que amenaza el océano Austral”, reflexiona el ecólogo marino y biólogo Ignacio Garrido.

Observar las especies en sus hábitats naturales y recolectar cuidadosamente muestras para estudios genéticos y ecológicos, fue el objetivo de la misión. Foto: Ignacio Garrido

“La colaboración entre instituciones, sumado a la experiencia en terreno, buceo científico, y una mirada integral de la conservación de los ecosistemas marinos, ha sido clave para el éxito de esta expedición”, finaliza Javier Naretto, biólogo marino y buzo especializado en ecología de comunidades bentónicas. Una expedición que culminará el próximo 21 de diciembre, que conmemora el llamado “solsticio de verano”, fenómeno que marca el día del año más corto en el hemisferio sur, acompañado de noches de baja oscuridad en la Antártica. 

La colaboración entre el Instituto Milenio BASE, Universidad de Chile, Universidad Católica, Núcleo Milenio NUTME, Laboratorio Costero Calfuco UACh y Costa Humboldt refuerza el vínculo entre la investigación académica y la protección del patrimonio natural, destacando la importancia de generar ciencia colaborativa que no solo genere conocimiento, sino que también contribuya a la toma de decisiones informadas para la conservación del océano Austral.

 

Por: Nadia Politis

Fotografía de portada: Ignacio Garrido

Equipo integrado por la Dra. Juliana Vianna, Claudia Ulloa, Eduardo Pizarro y Dyess Harp, navegó por mar de Weddell a bordo de PONANT. Foto: PONANT

Más de diez equipos de investigación de Puerto Williams, Punta Arenas, Valdivia, Puerto Montt, Concepción y Santiago, viajarán al continente helado para desarrollar estudios en biodiversidad, junto con vigilancia sanitaria de aves y mamíferos marinos. Investigaciones clave para comprender el impacto del cambio climático en los ecosistemas.

Con el inicio del verano austral, el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE) inicia una nueva temporada de expediciones que ampliará su presencia en uno de los territorios más sensibles del planeta. Entre bases, campamentos y plataformas marítimas coordinadas junto al Instituto Antártico Chileno (INACH), las y los investigadores desplegarán proyectos que abordan desde la salud de aves marinas frente a amenazas emergentes —como la influenza aviar— hasta estudios de genética, microbiología y cambio ambiental en ecosistemas costeros, marinos y terrestres. 

Durante 60 días, el Dr. Lucas Krüger, Gaspar Mejías, Eduardo Pizarro, Kinga Hoszek-Mandera y Esther Wilhelm, estarán acampando en Punta Armonía, Antártica. Foto: L. Krüger

“En esta temporada antártica 2025-2026 nuevamente tendremos un importante despliegue de equipos de investigación en terreno. Este trabajo refleja importantes esfuerzos por construir colaboraciones interdisciplinarias e internacionales con el objetivo de estudiar la biodiversidad y los impactos del cambio climático en la biota”, señala el Dr. Elie Poulin, director del Instituto Milenio BASE y académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile (UChile).

Una continuidad a una agenda científica que abarca biodiversidad marina, ecología de peces, microbiología ambiental, aves, plantas e invertebrados: “Desde el análisis genético hasta el seguimiento de especies clave frente al cambio climático. Las campañas integran disciplinas para comprender la resiliencia de los ecosistemas antárticos con un sello BASE: investigación de frontera y participación activa de investigadoras e investigadores jóvenes”, puntualiza la Dra. Julieta Orlando, directora alterna del Instituto Milenio BASE, académica de la Facultad de Ciencias UChile y presidenta de la SOMICH.

El Dr. Elie Poulin, Dr. Alejandro Pérez Matus, Dr. Javier Nareto e Ignacio Garrido, integran el equipo de buzos científicos que navega por el océano Austral. Foto: PONANT

El despliegue en terreno también considera un trabajo internacional con la empresa francesa PONANT, esencial para acceder a zonas remotas del continente. Investigadoras e investigadores del Instituto Milenio BASE participarán en estudios de metano, biología marina, documentación científica y ecología de aves, ampliando la escala de observación y reforzando redes globales de colaboración. Estas campañas abarcan itinerarios desde el Círculo Polar hasta islas subantárticas.

De forma paralela, se desplegarán múltiples proyectos de la Expedición Científica Antártica (ECA) en su versión n°62, coordinadas por INACH, con un trabajo en bases, penínsulas e islas. Los equipos recolectarán muestras de suelo, plantas, aves y organismos marinos bajo estrictos protocolos de bioseguridad, aportando datos esenciales para evaluar cambios ambientales acelerados. 

En el marco de una colaboración con el Instituto Polar Noruego, la Dra. Fabiola León, Dr. Andrew Lowther y Rafaela Mella, salen desde Ushuaia rumbo a la Antártica para levantar campamento. Foto: F. León

Estas investigaciones se realizan en un momento clave para la ciencia antártica. En los últimos años, equipos del Instituto Milenio BASE han encabezado estudios pioneros que incluyen la detección de influenza aviar H5N1 en aves de la península, el monitoreo de cambios en la biodiversidad marina y terrestre, y análisis sobre la respuesta de especies y ecosistemas al calentamiento acelerado.

El Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido también como Instituto Milenio BASE, busca generar conocimiento científico de frontera y formar jóvenes investigadores en torno a la biodiversidad de los ecosistemas antárticos y subantárticos, con el fin de comprender, evaluar y predecir los efectos del cambio climático sobre la biota. Esto con el objetivo de proponer políticas de conservación y gobernanza para la Antártica, el océano Austral y las regiones subantárticas, así como sensibilizar y comunicar a un público amplio sobre las amenazas que enfrentan estos ecosistemas.

El Instituto Milenio BASE pertenece a la Iniciativa Científica Milenio, un programa de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Chile. Más información en https://www.institutobase.cl 

 

Por: Instituto Milenio BASE

Fotografía portada: Productora OxitoCine / Jota Loyola

El proyecto buscará investigar cómo ha intervenido la presencia humana en el continente blanco. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

El nuevo grupo de trabajo está compuesto por investigadores del Instituto Milenio BASE,  Universidad de La Frontera y la Universidad Austral de Chile, y forma parte del proyecto de Anillos de Investigación en Ciencia Antártica ANID. Entre sus objetivos, busca investigar el impacto de contaminantes, el cambio climático y la biodiversidad en búsqueda de la co-creación de políticas públicas.

El proyecto Anillo “Transformaciones de los ecosistemas insulares antárticos bajo la huella humana” de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) ha sido adjudicado por un equipo de investigación compuesto liderado por la Dra. Carolina Merino y el Dr. Ignacio Jofré de la U. de la Frontera y por los científicos del Instituto Milenio BASE/Universidad Austral de Chile Dr. Luis Vargas Chacoff como investigador principal, Dra. Daniela Nualart y Dr. Kurt Paschke como investigadores adjuntos.

El proyecto — que se desarrollará durante tres años — subraya su propuesta interdisciplinaria, reuniendo a más de 20 investigadoras e investigadores de áreas como: microbiología, botánica, fisiología y socio-ecología. Cuenta además con la colaboración internacional de los doctores Carlos Rosas, investigador de la Universidad Nacional de México, y Pedro Guerreiro, académico de la Universidade do Algarve Faro, Portugal.

Así lo destaca el investigador principal tanto del Instituto Milenio BASE y como también del Anillo, Dr. Luis Vargas-Chacoff: “El aspecto más relevante es sin duda la transdisciplinariedad del proyecto, esto dado que el equipo lo conformamos personas que normalmente no trabajan juntas. Esto nos lleva a tener un equipo muy fuerte, donde el liderazgo de cada Investigador principal está demostrado en un currículum sólido. Lo mismo con los investigadores adjuntos, e incluso nuestra Postdoctorante”, señala.

Una propuesta interdisciplinaria que reunirá a más de 20 investigadoras e investigadores de áreas como: microbiología, botánica, fisiología y socio-ecología. Foto: I. Milenio BASE / K. Gérard

El proyecto buscará investigar cómo ha intervenido la presencia humana en el continente blanco, mapeando metales, contaminantes orgánicos y microplásticos en suelos, y evaluar la resistencia a antibióticos en microbiomas. También medirán la toxicidad en el krill, peces e invertebrados, detectar estrés temprano en la vegetación nativa y la presencia de especies no nativas.

En adición a lo anterior, la investigadora adscrita del Instituto Milenio BASE y miembro del Anillo, Dra. Daniela Nualart, puntualizó que: “A partir del monitoreo de microplásticos, metales y la salud de los ecosistemas, la investigación busca co-diseñar una plataforma de planificación espacial con datos abiertos junto a actores locales. De esta forma, se consolidará un anillo transdisciplinario que fortalezca las redes internacionales y la creación de políticas antárticas basadas en evidencia”, subraya.

En torno a las proyecciones del equipo de trabajo, Vargas-Chacoff, Nualart y Paschke señalan que el proyecto “es relevante en el contexto climático actual, en donde la Antártica funciona como un laboratorio natural del planeta”, advirtiendo que “el aumento del turismo y la actividad humana genera residuos que llegan por corrientes oceánicas y fuerza eólica, sumado a olas de calor y el freshening, lo que afecta de manera directa a la comunidad local”, advierten.

La transferencia de conocimiento hacia sectores no académicos para su aplicación en el desarrollo público y productivo es uno de los objetivos del proyecto. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos

El proyecto Anillo “Transformaciones de los ecosistemas insulares antárticos bajo la huella humana” está integrado por cinco grupos de trabajo enfocados en: “Geomicrobiología y vías de contaminantes” liderado por la Dra. Carolina Merino (UFRO); “Microbiología de suelos, sedimentos, y análisis del resistoma”, o el estudio de genes de resistencia a antibióticos presentes en un ecosistema, liderado por el Dr. Ignacio Jofré Fernández (UFRO); “Bioindicadores de ecosistemas de agua dulce y marinos” liderado por el Dr. Luis Vargas-Chacoff (UACh/BASE); “Bioindicadores de la vegetación y monitoreo sucesional”, encabezado por la Dra. Patricia Delgado (UFRO); y “Dimensiones socioecológicas e integración de políticas” liderado por el Dr. Fabien Le Bonniec (UFO).

El instrumento de Anillos de Investigación busca desarrollar áreas temáticas específicas y fortalecer grupos científicos mediante financiamiento y apoyo técnico. Sus objetivos incluyen promover la transferencia de conocimiento hacia sectores no académicos para su aplicación en el desarrollo público y productivo, realizar investigación avanzada y formar estudiantes, principalmente de postgrado, además de fomentar la integración con redes internacionales y la divulgación de logros a la comunidad. 

 

Por: Patricio Huerta

Fotografía portada: Instituto Milenio BASE

El Dr. César Cárdenas fue reelegido para presidir el Comité Científico de la CCRVMA durante el periodo 2026-2027, tras una votación en Hobart, Australia. Foto: I. Milenio BASE / N. Politis

El Dr. César Cárdenas, presidente del Comité Científico de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (SC-CAMLR/CCRVMA), investigador del INACH y del Instituto Milenio BASE, expuso en la Asamblea de Parlamentarios Antárticos junto a representantes internacionales.

Con la participación de Australia, Argentina, China, Dinamarca, Italia, Nueva Zelanda, Noruega, Pakistán, Sudáfrica, Suiza, Ucrania y Uruguay, Chile se sumó a la Asamblea de Parlamentarios Antárticos en Nueva Zelanda. Una jornada que contó con la presencia de legisladores de los países firmantes del Antártico, con el fin de discutir el fortalecimiento de la gobernanza del continente blanco y la visibilidad de los valores de paz, ciencia, cooperación y conservación que sustentan este acuerdo internacional. 

La Asamblea contó con participación de Australia, Argentina, Chile, China, Dinamarca, Italia, Nueva Zelanda, Noruega, Pakistán, Sudáfrica, Suiza, Ucrania y Uruguay.

En la sesión “Por qué importa la Antártica: cooperación científica internacional”, el Dr. Cárdenas participó como panelista en la asamblea. La instancia abordó los desafíos globales en torno a la ciencia polar y el rol que los parlamentos pueden asumir en la promoción de la cooperación internacional en materia de investigación. La sesión, moderada por el profesor Gary Wilson, presidente del Comité Científico para la Investigación Antártica (SCAR por sus siglas en inglés), contó con expertos de distintos países.

En el panel llamado: “Cooperación científica internacional en la Antártica: El impacto y la respuesta de la Antártica en un sistema global cambiante. La necesidad y la oportunidad de una respuesta internacional coordinada”, el Dr. César Cárdenas reflexionó sobre desafíos globales en torno a la ciencia polar y cómo los comités actúan en función al conocimiento y respuestas en sistemas biológicos, desarrollando colaboración internacional y oportunidades e informando al proceso para la toma de decisiones. El espacio contó con la participación de Michelle Rogan-Finnemore, secretaria ejecutiva de la COMNAP (Consejo de Administradores de Programas Antárticos Nacionales) y Florence Colleoni del Instituto Nacional de Oceanografía y Geofísica Aplicada de Trieste, Italia.

El Dr. César Cárdenas participó en el panel sobre “Cooperación científica internacional en la Antártica”.

“Poder participar en estas instancias donde uno tiene acceso a discutir con los tomadores de decisiones de cómo fortalecer el trabajo que estamos haciendo en el Tratado Antártico, y cómo abordar los desafíos que se vienen, es una tremenda oportunidad”, señaló Cárdenas desde Nueva Zelanda.

El doctor en en Biología Marina también enfatizó la importancia de poder exponer los desafíos, desde el punto de vista de la Ciencia, en la instancia, junto con y la importancia de comunicar sobre el rol de la cooperación y la realización de recomendaciones científicas para los tomadores de decisiones: “Es importante que sea un camino de dos vías, que no sean solo las necesidades de los tomadores de decisiones, sino que también de lo que necesitan los científicos para fortalecer el Tratado Antártico que es catalogado como tal vez el Tratado más importante en la historia de la humanidad”, puntualizó.

La Asamblea se desarrolló en un formato de “preguntas y respuestas”, con debates moderados tras las presentaciones de los ponentes del panel. La instancia también contó con la participación de representantes diplomáticos residentes observadores de Alemania, India, Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos y Chile, con la presencia de Mariana Koffmann, Cónsul de la Sección Consular de Chile en Wellington, Nueva Zelanda.

El investigador INACH y del Instituto Milenio BASE junto al resto de participantes del panel “Cooperación científica internacional”.

 

La primera Asamblea de Parlamentarios Antárticos se realizó en Londres en 2019, organizada por el Grupo Parlamentario Multipartidista para las Regiones Polares de Reino Unido. Mientras que en 2021 se desarrolló una segunda Asamblea en línea, organizada nuevamente por Reino Unido con el objetivo de destacar el rol científico y social de la Antártica, junto con entregar información del Sistema del Tratado Antártico a los parlamentarios y autoridades diplomáticas.

 

Fuente: Instituto Milenio BASE e INACH

La pieza audiovisual reúne ciencia, arte y archivo de terreno tanto antártico como subantártico, incluyendo registros capturados durante la Expedición Científica Antártica (ECA) y material vinculado a la memoria cultural Yagán.

Un cortometraje que reúne ciencia, arte y archivo de terreno tanto antártico como subantártico.

“Clepsidra”, obra creada por Gonzalo Arriagada junto a la Dra. Tamara Contador, investigadora de la Universidad de Magallanes, el Parque Etnobotánico Omora, el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) y el Instituto Milenio BASE, formó parte de la selección Miradas al Territorio del Festival Internacional de Cine de Viña del Mar, uno de los encuentros cinematográficos más relevantes de Latinoamérica. La exhibición se realizó el viernes 28 de noviembre a las 15:00 horas en Cinemark Mall Marina Arauco.

La propuesta se sustenta en un registro profundo del territorio austral, con material audiovisual proveniente tanto de la Antártica como del territorio subantártico de Puerto Williams. Parte de las imágenes fueron capturadas durante la Expedición Científica Antártica de 2018 (ECA54), en la que participó Contador. En esa misma campaña, el fotógrafo Gonzalo Arriagada acompañó el trabajo científico, generando un archivo visual que hoy constituye uno de los pilares estéticos y conceptuales de la obra.

Asimismo, “Clepsidra” incorpora elementos culturales vinculados al pueblo Yagán, integrando así una dimensión biocultural propia del extremo austral de Chile.

Para Tamara Contador, la Antártica es un laboratorio natural excepcional para observar los efectos del cambio climático. Sus estudios sobre la fenología de Parochlus steinenii, la única mosca endémica de la Antártica marítima, fueron un punto de partida para la reflexión conjunta que dio origen a “Clepsidra”.

Una obra creada por Gonzalo Arriagada junto a la Dra. Tamara Contador.

Gonzalo Arriagada, creador visual de la obra, destaca que la experiencia de acompañar la investigación científica en terreno marcó profundamente la mirada estética del proyecto: “Registrar la Antártica acompañando el trabajo científico permitió comprender que este territorio no solo es un escenario, sino un organismo vivo que marca sus propios tiempos. Parte esencial de ‘Clepsidra’ proviene de esa experiencia en la ECA, donde ciencia y arte se encontraron en el hielo mismo”.

Desde la producción ejecutiva y la distribución, Cristian Valle Celedón, de Wolf Producciones Distribución, subraya la importancia de relevar la experiencia austral en su totalidad: “‘Clepsidra’ nace desde registros realizados en la ECA, pero también desde el territorio subantártico y la cultura Yagán. Presentar en Miradas al Territorio destaca la relevancia científica, cultural y simbólica de estos lugares. La obra muestra que estos territorios no solo producen datos científicos: también generan lenguajes, emociones, memoria y preguntas sobre cómo habitamos el mundo”.

Parte de las imágenes fueron capturadas durante la Expedición Científica Antártica de 2018 (ECA54).

La obra integra material documental proveniente de territorio antártico, el museo de la base china Gran Muralla (isla Rey Jorge), el Museo Usui Yagán (Puerto Williams), las tradiciones Yagan, como la pintura facial, y el archivo de la Expedición Científica Antártica 54.

También se incorporan reflexiones literarias y filosóficas de Rolando Cárdenas, Tomás de Aquino, Julio Cortázar y Walt Whitman, creando un puente entre investigación científica, territorio austral y pensamiento occidental. Los gestores del proyecto agradecen especialmente a la Comunidad Yagán de Bahía Mejillones, cuyo vínculo histórico con el territorio subantártico aporta una dimensión cultural y ética fundamental al sentido de la obra.

 

Fuente: Instituto Antártico Chileno (INACH)

 

Un reciente artículo con participación de investigadoras e investigadores nacionales plantea un marco de gestión precautorio para proteger los ecosistemas del océano Austral, en línea con estudios internacionales que alertan sobre la urgencia de mejorar la sostenibilidad de esta pesquería.

El kril antártico es un eslabón clave en la trama trófica del océano Austral al ser fuente de alimento para especies de ballenas, focas, pingüinos y peces. Sin embargo, el cambio climático y la actividad pesquera podrían amenazar estos ecosistemas, haciendo urgente una gestión más cuidadosa.

El artículo titulado “Ajustando la gestión de la pesquería de kril antártico frente a los desafíos del siglo XXI”, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), aborda este contexto y plantea una estrategia de manejo más sostenible y adaptada a los desafíos actuales.

El trabajo fue liderado por la profesora Bettina Meyer, del Alfred Wegener Institute (AWI) de Alemania, y contó con la participación de 19 expertos internacionales, quienes analizaron la situación de la pesquería de kril y los desafíos de establecer un marco de gestión precautorio para proteger los ecosistemas del océano Austral.

Entre los investigadores nacionales que contribuyeron al estudio destacan César Cárdenas (Instituto Antártico Chileno, INACH, e Instituto Milenio BASE), Andrea Piñones (Instituto Milenio BASE, Universidad Austral de Chile y COPAS Coastal) y Javier Arata (Association of Responsible Krill Harvesting Companies, ARK).

El Dr. César Cárdenas es investigador del INACH y del Instituto Milenio BASE. Foto: C. Barrientos

Cárdenas señala que este artículo “analiza la situación de la pesquería del kril y los desafíos para establecer una nueva estrategia de manejo de la pesquería del kril que sea precautoria para proteger los ecosistemas del océano Austral, el cual se ve enfrentado a cambios. Para ello, proponemos un marco de gestión que integra la variabilidad en el reclutamiento de kril y las vías clave entre las áreas de desove y crianza (una hipótesis de stock de kril) para fundamentar las decisiones sobre los límites de captura y las medidas de conservación. Esto es algo que la comunidad científica ha estado discutiendo en los últimos años, pero que acá lo abordamos con un poco de perspectiva ante los nuevos escenarios que enfrenta la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos, CCRVMA”. 

El estudio también destaca cómo buques pesqueros y otras plataformas de oportunidad pueden transformarse en aliados de la investigación, recolectando datos que apoyen una gestión sostenible. “Uno de los mayores desafíos es asegurar financiamiento a largo plazo para la obtención de datos. Por eso recalcamos la importancia de que la industria participe como plataforma de investigación, junto con aprovechar las oportunidades que ofrecen los Programas Antárticos Nacionales para financiar la ciencia necesaria en esta nueva estrategia”, agrega el investigador del INACH.

La Dra. Andrea Piñones es académica de la Universidad Austral de Chile e investigadora del Instituto Milenio BASE y del COPAS Costal. Foto: N. Politis

La publicación coincide con un momento crítico: en 2024, la CCRVMA no logró renovar los límites espaciales de captura de kril, lo que, según los autores, evidencia la urgencia de avanzar hacia un enfoque precautorio y resiliente frente al cambio climático. A esto se suma que en esta temporada se alcanzó por primera vez en la historia de la Comisión el límite de 620.000 toneladas de kril.

El estudio, además, subraya la relevancia ecológica del kril en el océano Austral. Su disminución podría generar un efecto dominó en los depredadores marinos y en los servicios ecosistémicos a nivel global. Por ello, se propone una estrategia de gestión colaborativa internacional que permita desarrollar de mejor manera la nueva estrategia de manejo de la pesquería que ha estado en desarrollo desde 2019. Esta busca anticipar este escenario y asegurar la conservación de la biodiversidad, junto con la sostenibilidad de una de las pesquerías más importantes del mundo.

 

Por: Camila Buvinic, INACH

Foto de portada: Nadia Politis

El investigador del Instituto Antártico Chileno y del Instituto Milenio BASE seguirá liderando este comité por el período 2026-2027.

Durante la Cuadragésima Cuarta Reunión de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA), que se llevó a cabo en Hobart, Australia, el Dr. César Cárdenas, investigador del Instituto Antártico Chileno (INACH) y del Instituto Milenio BASE, fue reelegido para presidir el Comité Científico de la Comisión por el periodo 2026-2027.

Además, en este encuentro el también investigador del INACH, Francisco Santa Cruz, fue nominado para ser coordinador junto a Andrew Lowther de Noruega del taller que estará encargado de elaborar un plan de ordenamiento del espacio marino armonizado para la Subárea 48.2 que se realizará en Sudáfrica en 2026 (que debería incluir la nueva estrategia de manejo de la pesquería de kril y la protección a través del establecimiento de la Área Marina Protegida del Dominio 1). Cabe recordar que Santa Cruz es actualmente representante chileno ante la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos. La delegación chilena fue encabezada por Juan Enrique Loyer, jefe de la División de Asuntos Antárticos del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Cárdenas señaló que toma esta reelección con mucha alegría, ya que no es fácil ser elegido una vez y que lo reelijan por un segundo período, sin duda, es una buena señal y un reconocimiento a su labor dirigiendo el Comité. “Manejar este ‘buque’ compuesto por veintisiete miembros es muy importante y lo tomo también con mucha responsabilidad, humildad y alegría. El próximo período se transforma en un gran desafío; en el tema del kril estamos en un punto complejo, ya que en la última temporada por primera vez se alcanzó el límite de captura de 620.000 toneladas.

“Por otro lado, en las discusiones para el manejo del kril existen muchos vacíos que hay que llenar y eso ha hecho que la discusión se complejice. Si bien los valores de captura que se pueden aplicar son más altos de acuerdo a la evaluación que se ha realizado, existe mucha incertidumbre en torno a los potenciales efectos sobre los predadores dependientes de kril, hay que establecer un plan de monitoreo de áreas nuevas e indicadores, y eso es lo que nos falta por afinar para poder detectar cualquier potencial efecto en el ecosistema ante el alza de las capturas”, agregó el Doctor en Biología Marina.

El investigador nacional expresó su deseo de que “ojalá en los próximos dos años se puedan acordar límites de captura precautorios de kril nuevos basado en lo que nos vaya diciendo la ciencia disponible y que estén asociados a zonas de protección como parte de la propuesta del Dominio 1 en el sector de la península Antártica y que se pueda implementar el proceso de armonización que se ha discutido los últimos tres años”.

El Dr. César Cárdenas seguirá liderando el Comité Científico de la CCRVMA por el periodo 2026-2027. Foto: Harry Díaz

Resultados de la reunión

La CCAMLR es una comisión establecida para gestionar y conservar la vida marina en la Antártica y es fundamental para asegurar que los intereses de conservación de Chile y la región sean considerados a nivel global.

En esta reunión se examinó el estado de los ecosistemas marinos antárticos, la gestión de los recursos marinos (incluido el kril antártico), el cumplimiento de las medidas de conservación, la gestión espacial de la zona de la Convención y las propuestas de nuevas medidas.

La Comisión renovó docenas de medidas de conservación que regulan estrictamente la actividad pesquera para la temporada de pesca 2025/26. Además, se estableció un nuevo requisito para que todos los buques pesqueros solo puedan traspasar carga a un buque que esté incluido en el nuevo Registro de Buques Transportadores de la CCRVMA.

La Comisión también firmó un memorando de entendimiento con Perú para mejorar la cooperación y el intercambio de información científica sobre la investigación del ecosistema antártico.

Por su parte, el Comité Científico acordó elaborar un informe periódico sobre el estado del medioambiente antártico y aumentar la recopilación de datos sobre las capturas accesorias de peces en la pesca de kril.

La Comisión también examinó las propuestas presentadas para el establecimiento de nuevas Áreas Marinas Protegidas en el dominio 1 de la península Antártica occidental y al sur del arco de Scotia, la Antártica oriental y el mar de Weddell.

 

Por: Instituto Antártico Chileno (INACH)

Foto portada: Harry Díaz

La publicación reúne más de 40 testimonios de personas vinculadas a la ciencia, educación, investigación, docencia y logística antártica. El libro gratuito se puede descargar desde https://institutobase.cl/libros/ y la ceremonia de presentación se realizará el jueves 13 de noviembre en UdeC Santiago, ubicado en Marchant Pereira 10, piso 3, Providencia.

La ceremonia de presentación del libro se realizará el jueves 13 de noviembre a las 09:00 horas, de forma presencial en Santiago y online a través de YouTube. Foto: Nadia Politis

En un escenario global marcado por el cambio climático y la crisis de la biodiversidad, iniciativas que contribuyan a concientizar sobre la protección del ecosistema antártico cobran especial relevancia, y no solo desde la investigación científica, sino también desde la formación ciudadana. Es así como el libro “Educación Antártica en Chile: Experiencias, aprendizajes y proyecciones” surge como un esfuerzo colaborativo por destacar el valor estratégico, ecológico y pedagógico del continente blanco en el ámbito de la educación chilena, aportando una mirada integral que trasciende lo disciplinar y promueve una conciencia antártica activa desde las aulas.

La propuesta, impulsada por el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido también como Instituto Milenio BASE, y la Fundación Coalición de Jóvenes Antárticos, reúne más de 40 testimonios en temáticas como: “Experiencias docentes en la enseñanza de la Antártica”; “Divulgación en el aula: experiencias de equipos científicos”; “Impacto de la educación antártica en la comunidad escolar”; “Buenas prácticas y estrategias pedagógicas para abordar la Antártica en la enseñanza”; “Futuro de la educación antártica en Chile” y “Recomendaciones para direcciones de escuelas y autoridades educativas”.

“Este libro busca compartir nuestros aprendizajes colectivos, así como un creciente interés nacional por fortalecer la presencia de la Antártica en los contenidos escolares y en las políticas educativas”, señala el Dr. Elie Poulin, investigador antártico, académico de la Universidad de Chile y director del Instituto Milenio BASE.

La publicación reúne más de 40 testimonios. Foto: Nadia Politis

“Este proyecto está dirigido a docentes, directores de establecimientos educacionales, formadores de profesores, tomadores de decisión, diseñadores de políticas públicas, investigadores en educación, divulgadores científicos y editoriales de textos escolares en Chile. Asimismo, puede resultar de interés para estudiantes universitarios y profesionales vinculados al ámbito ambiental o territorial que busquen incorporar una dimensión antártica en sus áreas de trabajo”, subraya la Dra. Julieta Orlando, científica antártica, académica de la Universidad de Chile, presidenta de SOMICH y directora alterna del Instituto Milenio BASE, e impulsora del área de vinculación y educación.

La presentación del libro se realizará de forma presencial el jueves 13 de noviembre de 2025 a las 09:00 horas, en el edificio UdeC Santiago, ubicado en calle Marchant Pereira 10, piso 3, Providencia, a pasos del Metro Pedro de Valdivia. La actividad será de acceso gratuito y abierta a todo público interesado previa inscripción en https://shorturl.at/xaVDJ. También contará con una transmisión en vivo por https://www.youtube.com/watch?v=7BMmDd3G5NY

Mirada antártica global

Compuesto por tres capítulos y más de 40 artículos, sumando casi 60 autoras y autores a nivel nacional, el libro busca dar a conocer el trabajo sostenido y transversal que se ha impulsado desde el Instituto Milenio BASE en ciudades como Puerto Williams, Punta Arenas, Valdivia, Concepción y Santiago en torno a temáticas antárticas. Experiencias, reflexiones y propuestas en torno a cómo la educación puede contribuir a una ciudadanía antártica informada y comprometida. “Queremos contribuir a la inclusión de nuevas generaciones en la conversación antártica. Que niñas, niños y jóvenes sientan el continente blanco como suyo y conozcan cómo nuestro país contribuye a su estudio”, señala Constanza Barrientos, presidenta de la Fundación Coalición de Jóvenes Antárticos. 

El libro cuenta con el apoyo de instituciones de diferentes regiones del país, tanto públicas como privadas. Foto: Constanza Barrientos

Docentes de establecimientos como el Colegio Bicentenario Antártica Chilena de Vitacura, el Colegio Territorio Antártico de San Miguel, el Liceo Bicentenario Carmela Silva Donoso de Ñuñoa, el Colegio El Vergel de Providencia, el Liceo Darío Salas y la Escuela de Niñas República del Ecuador, ambos de Santiago, el Liceo Baldomero Lillo de Lota y el Colegio Santo Tomás de Puerto Montt, incorporaron sus reflexiones para no sólo fortalecer la presencia antártica, sino también lograr su inclusión formal en el Currículum Nacional. “Es importante comprender que, si bien existen muchas iniciativas en Chile, ya no podemos trabajar en la sala de clases bajo esfuerzos individuales. Necesitamos que el MINEDUC formalice la inclusión de la Antártica en el Currículo, de modo que nuestras planificaciones tengan un mandato institucional y global”, señala la profesora Paola Vidal de Punta Arenas, fundadora del taller “Antartiquitos” en la Escuela Pedro Pablo Lemaitre.

Un esfuerzo colaborativo por destacar el valor estratégico, ecológico y pedagógico del continente blanco en el ámbito de la educación chilena. Foto: Benjamín Groff

“También tenemos que llevar la educación antártica a las universidades, a las carreras de pregrado y postgrado y realizar una conversación interdisciplinaria. Este no es solo un problema de los docentes, todos debemos contribuir con nuestro conocimiento”, enfatiza la Doctora en Ciencias con mención en Ecología y Biología Evolutiva, académica de la Universidad de Concepción e investigadora del Instituto Milenio BASE Angie Díaz, quien también impulsa el trabajo entre las carreras de pedagogía y biología en Concepción.

El libro “Educación Antártica en Chile: Experiencias, aprendizajes y proyecciones” también cuenta con el apoyo de la Oficina Regional para América Latina y el Caribe, UNESCO Santiago, y el CIAE del Instituto de Estudios Avanzados en Educación de la Universidad de Chile, más la participación de instituciones como la Asociación de Jóvenes Científicos Polares (APECS Chile), el Centro de Estudios Hemisféricos y Polares (CEHP), Fundación A21, y el Instituto Antártico Chileno (INACH) a través de artículos de sus integrantes, reflejando un esfuerzo conjunto por fortalecer la vinculación entre ciencia, educación y territorio.

 

Por: Nadia Politis

Foto portada: Constanza Barrientos