Liderados por el Ministerio de Ciencia y el Gobierno Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena, 37 instituciones del sector público y privado, academia, investigación e iniciativas internacionales suscribieron el documento que formaliza su compromiso para mejorar la vida de los habitantes de la zona, el país y el mundo, a través de la investigación y la innovación. 

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Comprometerse a trabajar colaborativamente para consolidar la zona más austral de Chile como un polo de desarrollo sostenible basado en la investigación y el conocimiento es el objetivo de la declaración que firmaron desde el Mirador del Cerro de la Cruz en Punta Arenas 37 representantes del sector público, privado, academia, investigación, sociedad civil e iniciativas internacionales.

Se trata de una declaración liderada por el Ministro de Ciencia, Andrés Couve, y el Gobernador Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena, Jorge Flies, que refuerza el compromiso de distintas instituciones “con el rol del conocimiento científico y tecnológico en la creación de valor y como motor de desarrollo, y de trabajar decidida y colaborativamente para convertir a la región austral en un polo que contribuya a través de la investigación y la innovación, a mejorar la calidad de vida de sus habitantes, del país y del mundo, construyendo así un país plenamente incorporado a la sociedad del conocimiento”.

“Quiero partir agradeciendo y reconociendo el trabajo tenaz de todos aquellos que viven en las ciudades australes de Chile, las personas que han trabajado de manera incansable para levantar la región de Aysén y Magallanes. Nuestro reconocimiento por su dedicación por generaciones”, señaló el ministro Couve al inicio de sus palabras. Según explicó la autoridad, esta declaración busca tomar las oportunidades que alberga el territorio especialmente en torno a temas de biodiversidad, ecosistemas, cambio climático, investigación antártica y en el énfasis que han dado investigadores e investigadoras al área de la paleontología, “una disciplina que nos habla de comprender el pasado y a través de ella, comprender el futuro”, según explicó el ministro Couve.

“Agradecemos los esfuerzos de todas las instituciones que hoy se suman a este compromiso, que está basado en  principios y valores compartidos, como la sustentabilidad, la equidad de género, la transparencia y la colaboración pública o privada nacional e internacional”, añadió el secretario de Estado para destacar el compromiso de distintos representantes que suscriben la declaración como el ministro de Energía, Juan Carlos Jobet; el subsecretario de F.F.A.A., Alfonso Vargas; el Alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, y la directora ejecutiva de Imagen Chile, Constanza Cea.

En tanto, el gobernador regional destacó que “la región de Magallanes será un territorio de ciencia mundial. La alianza estratégica con el Ministerio de Ciencia nos ha permitido identificar, profundizar y avanzar en toda la macrozona, que está unida en lo que queremos hacer para el mundo con ciencia aplicada y básica. El esfuerzo que se está haciendo desde acá va a posicionar a Chile y va a permitir mirar la Antártica, el sector subantártico y nuestros archipiélagos para, efectivamente, responder a preguntas tan importantes como el cambio climático o nuestras posibilidades biológicas y técnicas para nuevos descubrimiento”.

“Como Ministerio de Energía estamos comprometidos con el desarrollo sostenible de la zona austral mediante el impulso decidido a las energías limpias y al hidrógeno verde. Este energético permitirá posicionar los vientos patagónicos en el corazón de la lucha global contra el cambio climático. Estamos seguros que la innovación energética, la investigación y desarrollo en tecnologías limpias serán los pilares de la transición energética austral”, declaró por su parte el ministro Juan Carlos Jobet.

Para la seremi de Ciencia de la Macrozona Austral, Pamela Santibáñez, “esta declaración se basa en un objetivo común, consolidar las regiones de Aysén y Magallanes en un polo científico y tecnológico entendiendo la magnitud de la información y el conocimiento disponible, que  buscamos liberar de manera colaborativa para enfrentar los desafíos planetarios a los que nos vemos expuestos como humanidad”.

“Desde Imagen de Chile buscamos posicionar al país desde el talento de los chilenos, que es lo que nos distingue del resto del mundo. El mundo ya conoce Chile por sus paisajes, queremos que nos conozcan por esa creatividad y esa capacidad que tenemos de buscar soluciones a problemas globales. Por eso es tan relevante lo que está pasando en Magallanes, va en línea con marcar una identidad, que tiene que ver con explorar, con ir más allá, buscar soluciones que integren este territorio excepcional que tenemos con el talento, con la capacidad de conectar con necesidades que hay fuera y con la esperanza de encontrar respuestas”, aseguró, en tanto, la directora ejecutiva de Imagen de Chile, Constanza Cea.

Según las palabras de las autoridades, las acciones específicas y los mecanismos de evaluación que emanen de la declaración estarán relacionados con tres ejes: “I+D+i”; “Personas” y “Región”.

El primero hace referencia a la promoción y la incorporación de actividades de investigación, desarrollo e innovación en el quehacer de los participantes; el segundo busca fomentar acciones que redunden en el beneficio de las personas, incluyendo la distribución del conocimiento, la equidad y empleabilidad; mientras que el último se centra en promover internacionalmente las características específicas de las regiones australes del país, así como también en crear conciencia respecto al cuidado de sus mares, tierras y hielos.

Firmantes de la Declaración de Punta Arenas:

  • Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación
  • Ministerio de Energía
  • Gobierno Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena
  • Subsecretaría de FF.AA.
  • Armada de Chile
  • Municipalidad de Punta Arenas
  • Consejo CTCI
  • Imagen de Chile
  • Embajada de Alemania
  • Embajada Francia
  • Embajada de Reino Unido
  • INACH
  • REUNA
  • Centro CHIC-UMAG
  • Instituto Milenio Biodiversidad de los Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE)
  • Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD)
  • GIZ
  • CEQUA
  • Universidad de Aysén
  • Heidelberg Center para Latinoamérica – HCLA
  • Fraunhofer Chile con su Centro de Energía Solar
  • IMPA / Antarctica XXI
  • HIF
  • Total Eren Chile
  • Engie
  • CEA-Liten
  • Seche Group
  • Veolia
  • Sulo
  • Thales
  • EDF
  • Siemens Energy
  • Representación del Estado Federado de Bayern para Sudamérica
  • Ponant
  • Asociación de Salmoneros Magallanes
  • WCS Magallanes
  • Siemens Stiftung Latinoamérica
  • Museo de Historia Natural de París
  • Laboratorio de Genética Evolutiva del Instituto de Ecología de la UNAM
  • Servicio Alemán de Intercambio Académico – DAAD
  • Deutsche Forschungsgemeinschaft – DFG

Noticia publicada en: https://www.minciencia.gob.cl/noticias/declaracion-de-punta-arenas-un-polo-de-conocimiento-para-el-desarrollo-sostenible-en-la-region-mas-austral-del-planeta/

En el último año del proyecto Anillo Genomics Antarctic Biodiversity (GAB)

Cinco equipos de investigación se desplegarán desde la península antártica hasta bahía Margarita, para desarrollar Ciencia de frontera, y dar inicio al trabajo interdisciplinario que el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Sub-antárticos (BASE), liderado por la Universidad de Chile, buscará impulsar por más de una década.

Proyectos que inician sus campañas antárticas de forma independiente, pero que buscarán contribuir a un enfoque asociativo y de colaboración internacional, es el contexto que involucra el término e inicio de dos grandes propuestas de excelencia: Por una parte, el proyecto Anillo Genomics Antarctic Biodiversity (GAB), integrado por investigadores de la Universidad de Chile, Universidad Católica, Universidad de Concepción, Universidad Austral y de la Universidad de Magallanes, llega a su último año de ejecución. Mientras que el recién adjudicado Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Sub-antárticos (BASE), encabezado por los profesores de la Facultad de Ciencias de la U. de Chile, Elie Poulin y Julieta Orlando, da inicio a su próspera etapa de desarrollo transversal.

A bordo del buque Betanzos, de la empresa DAP, el equipo del proyecto Anillo Genomics Antarctic Biodiversity (GAB), liderado por la Doctora en Microbiología, investigadora del Laboratorio de Ecología Microbiana (LEMi) y directora alterna del Instituto BASE, Julieta Orlando, se embarcará por casi un mes en la llamada Antártica profunda: “Es la tercera campaña en la que hemos podido participar con el proyecto anillo, y entre sus impactos se encuentra esta vinculación con el instituto BASE”, señala.

Betanzos, una nave de 70 metros de largo y con una capacidad de hasta 60 personas a bordo, también contribuirá en la labor de los investigadores Guillaume Schwob, investigador de postdoctorado bajo el patrocinio de Julieta Orlando, Sebastián Rosenfeld, Daly Noll, Fabiola León y Eduardo Pizarro, integrantes del proyecto Anillo de Investigación en Ciencia y Tecnología (PIA) ACT172065.

Por otra parte, las investigadoras del Instituto BASE Angie Díaz, y Karin Gérard, también desarrollarán investigaciones en biodiversidad antártica desde un trabajo colaborativo. Díaz, doctora en Ciencias con mención en Ecología y Biología Evolutiva, trabajará en terreno en el marco de su proyecto Fondecyt de iniciación “Especiación críptica en el Océano Antártico: integración de la genómica, la morfología y los modelos de distribución de especies para dilucidar el proceso de especiación de un grupo de gasterópodos”, albergado por la Universidad de Concepción. Para ello, permanecerá todo febrero en la base naval Capitán Arturo Prat, perteneciente a la Armada de Chile. “Mi trabajo será clave para aportar al conocimiento sobre el, o los mecanismos responsables del proceso de especiación de un grupo representante de la fauna marina endémica del océano austral, y de cómo la historia climática del ambiente ha moldeado este proceso”, dice.

De forma paralela, Karin Gérard, buzo y doctora en Oceanología Biológica, realizará inmersiones en las congeladas aguas antárticas de bahía Fildes, como investigadora asociada al Laboratorio de Ecosistema Marinos Antárticos y Subantárticos del Instituto de la Patagonia, de la Universidad de Magallanes, junto a Zambra López, bióloga marina y estudiante de doctorado en Ciencias, mención en Ecología y Biología Evolutiva, de la Universidad de Chile. “El buceo científico será fundamental para dar un acceso directo a los organismos en su ambiente natural, a su distribución dentro de las comunidades, poder apreciar la diversidad de formas y de hábitat de las especies antárticas y registrarlas por fotografía. Además, con el buceo científico, colectar animales bentónicos a mano evita tener un impacto destructivo sobre el ecosistema marino”, destaca.

Colaboración y sinergia que desde Puerto Williams también impulsará la investigadora asociada Universidad de Magallanes, e investigadora principal del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE) y el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), Tamara Contador, en el marco de su estudio de los impactos del cambio Climático en organismos e invertebrados de agua dulce: “Con la investigadora Claudia Maturana, doctora en Ecología y Evolución, y premio For Women in Science de L’Oréal y UNESCO, estamos haciendo una colaboración transversal con los equipos, de modo que su investigación también es un vínculo directo a nuestra línea de trabajo en  ecosistemas antárticos y Sub-antárticos, así como su Fondecyt de postdoctorado patrocinado por mí y el IEB”, señala.

Un cuarto equipo de investigación estará ubicado en la base naval Capitán Arturo Prat, de la Armada de Chile, con Valentina Bernal y el proyecto INACH “Patrones de conectividad y selección en Harpagifer antarcticus en Antártica Marítima: Un enfoque en estadios de vida temprana”, bajo la dirección de Elie Poulin y la Universidad de Chile.

Labor que a su regreso deberá cursar un exhaustivo proceso de interpretación de datos y análisis, tal como el realizado por el equipo de Léa Cabrol, investigadora adjunta del Instituto BASE y adscrita al Instituto de Ecología y Biodiversidad, tras su regreso de un mes de la base Prof. Julio Escudero, de INACH, y bahía Fildes, en la Antártica, al principio del verano austral (diciembre 2021). Labor que realizó junto a Elie Poulin, en el marco del proyecto Fondecyt regular “Biogeografía microbiana en el Océano Austral: de las comunidades a los oligotipos” albergado por el IEB: “Esta investigación buscará establecer patrones de distribución de microorganismos a lo largo del océano austral, desde Kerguelen hacia la Patagonia y la península Antártica. Además de compararlos con la biogeografía de macro-organismos de los cuales se conoce mucho más a la fecha”, destaca la doctora en Bioprocesos de la Universidad de Montpellier II, Francia, quien lidera ese proyecto.

Red de monitoreo ecosistémico

Debido a que, entre una campaña antártica y otra, las locaciones de muestreo van variando, la temporada 2022 permitirá a las y los investigadores polares sumar nuevos puntos de toma de muestras, que permitirán fortalecer un enfoque orientado hacia la Biogeografía, es decir, al estudio de la distribución de las especies en el territorio austral. “Si queremos ver efectivamente los cambios que se están desarrollando, tenemos que ampliar el rango de estudio. Por ello, estas expediciones complementarias permitirán obtener una fotografía del panorama actual, con gradientes de condiciones climáticas, que facilitarán los modelos predictivos que implementaremos en el Instituto BASE”, destaca Julieta Orlando.

“También vamos a aprovechar de hacer prospección logística, es decir, identificar los puntos que pudiesen ser más factibles para la observación de la biodiversidad a largo plazo que debemos iniciar el próximo año con el Instituto BASE”, señala Elie Poulin, director del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Sub-antárticos. Por ello, la instalación de Estructuras Autónomas de Vigilancia de Arrecifes, conocidas como ARMS por sus siglas en inglés, representarán un desafío en términos de logística, ya que los equipo deberán velar por su resguardo en el fondo marino, lejos de variaciones meteorológicas, corrientes intensas, o la presencia de animales marinos, que podrían impedir su posterior recuperación anual. De ahí la importancia de monitorear el territorio austral, tras cruzar el Círculo Polar Antártico en el paralelo 66°S.

La instalación de estos nuevos “Observatorios de Biodiversidad” impulsado por el Instituto BASE, buscará obtener registros de animales marinos, como moluscos, gastrópodos, algas, fito y zooplancton, así como diversos microorganismos. Esto se complementará con la recolección de muestras en tierra, con el estudio de pingüinos, skúas y petreles, junto con el análisis de invertebrados en el intermareal, la zona de transición entre el espacio terrestre y marino, junto con la recolección de muestras de suelo en pingüineras, agua y sedimentos de lagos, para el estudio de la diversidad microbiana. “Lo que necesitamos es tener registro de las mismas especies en diversos sitios de muestreo, para determinar cómo se diferencian a nivel genético los individuos del norte de la península antártica, con los del sur, en el extremo más austral del continente blanco”, concluye Julieta Orlando.

Lunes 17 enero 2022
Texto: Nadia Politis
Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Sub-antárticos (BASE).