A través de estudios moleculares y morfológicos, incluyendo más de 750 moluscos, científicos chilenos reconocieron la verdadera diversidad que escondía el molusco intermareal Laevilitorina caliginosa a lo largo de su distribución en el océano Austral, que rodea al continente antártico.

La diversidad que escondía el pequeño caracol marino Laevilitorina caliginosa, en su distribución a lo largo del océano Austral, requirió de un trabajo de proporciones: Más de 750 ejemplares provenientes de 16 poblaciones, a lo largo de 8.000 kilómetros, que incluyó no solo a Sudamérica y la península Antártica, sino que también a islas subantárticas de difícil acceso ubicadas en el Océano Índico. Sin embargo, no fue hasta un análisis genético, que el camino para descifrar y entender la historia evolutiva de estos caracoles salió a la luz.

Así, los datos moleculares revelaron que la especie Laevilitorina caliginosa incluye al menos siete especies, todas respaldadas por datos morfológicos: “Examinamos la estructura biogeográfica de este gasterópodo marino, que aparentemente es una excepción a esta regla porque posee una amplia distribución en distintas provincias del Océano Austral”, señala el Dr. Claudio González-Wevar, profesor asociado del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML), de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile.

Laevilitorina caliginosa. Imagen de Gonzalo Arriagada

De este modo, señala González-Wevar, también investigador del Instituto Milenio BASE y del Centro Fondap IDEAL, la diversificación en Laevilitorina no se ajusta al modelo de especiación críptica, es decir, una diferenciación genética sin cambios morfológicos, un fenómeno común en muchos invertebrados del océano Austral, sino que a un proceso de especiación acompañado por diversificación morfológica.

El hallazgo, basado en reconstrucciones filogenéticas, que indagan en las relaciones entre las especies y sus genes, consideró la incidencia de la Corriente Circumpolar Antártica (CCA) y del Frente Polar Antártico (FPA) como importantes barreras que separan a la biota del océano Austral: “Este estudio representa la revisión más detallada de gasterópodos litorínidos de altas latitudes”, sostiene González-Wevar, Biólogo Marino y Doctor en Ciencias con mención en Ecología y Biología Evolutiva. Así, Laevilitorina caliginosa, uno de los invertebrados con mayor distribución en el océano Austral, constituye un excelente modelo para estudios evolutivos y biogeográficos.

Los resultados obtenidos en Laevilitorina permitieron la identificación de nuevas especies y reconocen la necesidad de realizar estudios biogeográficos integrativos para conocer de mejor manera la biodiversidad que esconde esta importante región del planeta.

Una gran familia

El género Laevilitorina incluye un total de 21 especies de pequeños gasterópodos intermareales y submareales distribuidos en altas latitudes incluyendo el sur de Australia, Tasmania, Nueva Zelanda y a lo largo del Océano Austral. La mayoría de las especies de Laevilitorina tiene distribuciones muy restringidas y son endémicas de provincias y/o islas particulares del Océano Austral. La excepción a la regla es la especie L. caliginosa que esta descrita en distintas provincias de la zona que rodea al continente antártico.

El trabajo de colección y análisis de datos tomó tres años, y el equipo de investigación científica fue integrado por Nicolás I. Segovia, Sebastián Rosenfeld, Claudia S. Maturana, Vanessa Jeldres, Ramona Pinochet, Thomas Saucède, Simon A. Morley, Paul Brickle,  Nerida G. Wilson, Hamish G. Spencer y Elie Poulin. Todo el material biológico recolectado se encuentra disponible en el laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y sub-Antártica (LAGEMAS), en el Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML), Universidad Austral de Chile, Campus Isla Teja.

Por: Nadia Politis

En el marco de la versión n°14 del Congreso Internacional de Biología de los Peces, ICBF (International Congress on the Biology of Fish), el Dr. Luis Vargas-Chacoff, Dr. Elie Poulin y la investigadora doctoral Daniela Nualart, se trasladaron a la ciudad de Montpellier para dar a conocer estudios sobre la fisiología y evolución de peces antárticos.

Con estudios sobre la fisiología y evolución del pez antártico y subantártico, Harpagifer antarcticus, investigadores del Instituto Milenio BASE participaron en el 14th International Congress on the Biology of Fish en Francia. En la instancia, llevada a cabo en la ciudad de Montpellier, desde el 28 de junio hasta el 1 de julio, se destacó la relevancia de la especie austral para la cadena trófica y el estudio del Cambio Climático.

El Dr. Luis Vargas-Chacoff, Investigador del Instituto Milenio BASE, Centro Ideal, y académico de la Universidad Austral de Chile, formó parte del comité organizador del congreso, a través del simposio de Ecología, Biología y Diversidad de peces polares, donde expuso resultados preliminares del estudio “Hipoxia y efectos térmicos en la osmorregulación de peces antárticos Harpagifer antarcticus”. Además, presentó investigaciones relacionadas a la fisiología del salmón del Atlántico (Salmo salar) y al salmón coho (Oncorhynchus kisutch), junto a la investigadora doctoral del Instituto Milenio BASE y la Universidad Austral de Chile (UACh), Daniela Nualart.

 Por su parte, el Investigador principal y Director del Instituto Milenio BASE, Dr. Elie Poulin, participó del simposio de peces polares con la exposición “Filogeografía, genética de poblaciones y adaptación del Harpagifer (Nototheniidae) a lo largo del océano Austral”: “Presenté un trabajo colaborativo de varios investigadores BASE sobre la filogeografía de un pez antártico y subantártico del océano Austral, mostrando como los factores ambientales participan en el proceso de diferenciación de las especies, más allá del aislamiento geográfico que puede existir”, señaló.

Investigador principal del Instituto Milenio BASE, Luis Vargas- Chacoff, exponiendo en la n°14 ICBF.

“El congreso nos permite mostrar que es lo que se está haciendo en Chile, y también conocer el trabajo de otros colegas. Estos encuentros también nos ayudan a ver otros puntos de vista, sostener reuniones y conversar con investigadores de todas partes del mundo, con los cuales tenemos intereses comunes”, expresó Vargas-Chacoff en relación a la importancia del encuentro. “Uno puede realizar intercambio de información con distintos investigadores y expertos de biología y fisiología de peces. Es una experiencia única en donde uno puede compartir con gente que habla el mismo idioma de la ciencia y que comparte sus experiencias y resultados”, agregó Daniela Nualart.

El ICBF está organizado por la Sección de Fisiología de la American Fisheries Society, en colaboración con un comité organizador local de fisiólogos de peces del Centro de Explotación y Conservación de la Biodiversidad Marina (MARBEC). Las reuniones internacionales bianuales comenzaron en 1994 en Canadá, y se han establecido como un evento que busca reunir a la comunidad mundial de investigadores en el campo de la fisiología de peces.

Por: Constanza Barrientos

El encuentro, presencial y online, conectó a equipos de investigación en Santiago, Concepción, Valdivia, Punta Arenas, Puerto Williams y Estados Unidos, para compartir detalles del inicio de funcionamiento del centro de excelencia en investigación antártica y subantártica.

El salón Eloísa Díaz, de la Universidad de Chile, se convirtió en un espacio de encuentro y reflexión en torno a los primeros meses de instalación del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos BASE (Millennium Institute Biodiversity of Antarctic and Subantarctic Ecosystems), tras su adjudicación en 2021 como proyecto de la Iniciativa Científica Milenio, programa de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), perteneciente del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

Nicole Ehrenfeld, directora ejecutiva de Iniciativa Científica Milenio, destacó el trabajo realizado en los primeros seis meses de conformación, gestión que consideró la búsqueda de un equipo profesional y el fortalecimiento de redes con las instituciones albergantes del proyecto: “La iniciativa científica Milenio tiene como objetivo contribuir a la creación de centros de investigación de excelencia que generen conocimiento científico y tecnológico de frontera para el país. Queremos acompañarlos dentro de este proceso que tiene muchos desafíos y, en ese sentido, creemos que estas instancias de conocernos ayudan a entender lo que hacen y lo que están desarrollando”, señaló.

Director del Instituto Milenio BASE, Elie Poulin.

A su vez, Elie Poulin, director del Instituto Milenio BASE, destacó los objetivos de la constitución del equipo, y reiteró la necesidad de impulsar ciencia de excelencia en material antártica y subantártica en un contexto de cambio climático global: “La agricultura intensiva, la deforestación, la contaminación y la sobrexplotación son algunas de las causas actuales de la crisis de la biodiversidad y existe en el planeta una zona donde esos estresores se encuentran mucho más reducidos: la zona antártica y subantártica. Allí tenemos un lugar ideal para estudiar la interacción entre cambio climático y biodiversidad y esa es la base de nuestra propuesta”, enfatizó.

Autoridades de las universidades albergantes del proyecto asistieron al encuentro: el Dr. Enrique Aliste Almuna, vicerrector de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Chile, María Elena Boisier, directora de Investigación de la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Dra. Andrea Rodríguez Tastets, vicerrectora de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Concepción.

También se contó con la presencia de estudiantes de postgrado vinculados al Instituto Milenio BASE, investigadores principales, adjuntos y adscritos. Mientras que equipo de trabajo desde Concepción, Valdivia, Punta Arenas, Puerto Williams e incluso Estados Unidos aportaron a la reflexión con su mirada en investigación, incidencia pública y comunicación científica.

Fotografía y texto: C. Barrientos, N. Politis

El Doctor en historia Peder Roberts, analizará cómo el cambio climático afecta al sistema internacional que brinda gobernanza al continente austral: el Sistema del Tratado Antártico. El investigador principal del Instituto Milenio BASE, y académico de la Facultad de Derecho de la U. de Chile, Prof. Luis Valentín Ferrada moderará el encuentro, que se desarrollará en modalidad híbrida (física y virtual).

Tras una exitosa negociación del Año Geofísico Internacional (AGI) de 1957-1958, fue en 1959 cuando en Washington D.C., Estados Unidos, se adaptó el Tratado Antártico, que entró en vigor desde 1961. Este acuerdo consagra a la Antártica como un continente destinado a la paz y a la investigación científica. Durante las décadas siguientes, el sistema internacional reguló aspectos como la protección ambiental, la explotación de recursos vivos, el turismo y las actividades no gubernamentales, normativa vigente hasta la actualidad.

El Comité Científico para la Investigación en la Antártica, SCAR (Scientific Committee on Antarctic Research) ha advertido en su último informe sobre el impacto global del cambio climático en la Antártica, debido al incremento de las emisiones de CO₂ y otros gases de efecto invernadero. “Este proceso continuará afectando a la atmósfera y al Océano Austral, con consecuencias determinantes sobre el ecosistema antártico y subantártico”, señala el organismo, y alienta a la comunidad internacional a tomar acción.

Para contribuir a la reflexión sobre los efectos del cambio climático al Sistema del Tratado Antártico, la legislación internacional, la actividad y el conocimiento científico, el Dr. Peder Roberts, de visita académica en Chile, realizará la conferencia “Cambio climático: ¿amenaza los fundamentos del Sistema del Tratado Antártico?”. La instancia buscará vincular la Historia de la Ciencia Antártica con un análisis al sistema internacional, y los efectos del cambio climático en el sexto continente.

Peder Roberts es doctor en Historia (Universidad Stanford), profesor asociado de la Universidad de Stavanger (Noruega) e investigador de la División de Historia de la Ciencia, la Tecnología y el Medioambiente del Real Instituto de Tecnología KTH (Suecia). Es uno de los co-directores del Comité Permanente de Humanidades y Ciencias Sociales del Comité Científico para la Investigación en la Antártica (SCAR) y lidera el proyecto del Consejo Europeo de Investigación “Greening the Poles: La ciencia, el medioambiente y la creación moderna del Ártico y la Antártica” (2017-2022).

La charla magistral se realizará en inglés, el próximo jueves 16 junio de 2022 a las 12:30 hrs. A su vez, el encuentro se desarrollará en modalidad híbrida, contando con una participación virtual vía Zoom (previa inscripción) y una participación física en la sala Matilde Brandau de la Facultad de Derecho Universidad de Chile (Santa María 076, 6° piso, Santiago). Previo al acceso se solicitará Pase de Movilidad a las y los asistentes.

Fotografías y texto: I. Milenio BASE/ N.Politis 

En el marco de la Expedición Científica Antártica (ECA 58) del Instituto Antártico Chileno (INACH), la Base Naval Capitán Arturo Prat, destacó la trayectoria científica de la Dra. Julieta Orlando, que contempló una estadía de más de 30 días en la base antártica de la Armada de Chile.

Base Capitán Arturo Prat de la Armada de Chile en la Antártica. Fotografía: I. Milenio BASE/J.Orlando.

Un reconocimiento al trabajo en equipo, desempeño científico en terreno y dirección de logística y coordinación polar, recibió Julieta Orlando, Doctora en Ciencias mención Microbiología y directora alterna del Instituto Milenio BASE.

Dra. Julieta Orlando y Capitán de Corbeta Oficial de Mar, Eduardo Domínguez. Imagen: I. Milenio BASE/J.Orlando.

El Capitán de Corbeta Oficial de Mar, Eduardo Domínguez, quien se desempeña actualmente como Comandante de la Base Naval Capitán Arturo Prat, subrayó los 10 años de experiencia antártica de Orlando, a través de la entrega de una Moneda de la Marina de Chile: “He tenido la oportunidad de vivir en un refugio del INACH, en bases científicas, del Ejército, de la Armada, acampado, y navegado en siete busques”, señala la microbióloga, valorando la diversidad de experiencias que ha obtenido de las expediciones antárticas.

La Base Arturo Prat, de la Armada de Chile, fue un destino que surgió como un cambio de planes en la ruta, observa la Dra. Orlando, ya que las Expediciones Científicas Antárticas (ECA) requieren de coordinación entre equipos y optimización de recursos. Con este objetivo, coordinó la obtención de muestras del caracol Neobuccinum eatoni para una de sus colegas, extendiendo así su estadía austral entre febrero y marzo de 2022.

Reconocimientos de base Capitán Arturo Prat, de la Armada de Chile, a Dra. Julieta Orlando. Imagen: I. Milenio BASE/J.Orlando.

Entre bailes de cueca, convivencias 24/7 y experiencias de camaradería y colaboración, la Dra. Orlando pudo conocer las implicancias de una estadía de larga extensión en una base del territorio antártico: “Estando en el continente uno tiene la posibilidad de ver distintas realidades. Es destinito estar en una base de la Armada de Chile, en una del Ejército de Chile, o en una instalación en la cual sólo se hospedan civiles; como también es muy diferente estar en tierra firme que navegando”, señala Julieta Orlando.

Además, la Dra. Orlando recibió otros presentes por parte de los integrantes tanto de la Dotación como de la Brigada de Reparaciones de la Base Naval Arturo Prat 2021-2022, gestos valorados por la directora alterna del Instituto Milenio BASE: “Me siento muy reconocida, pero también siento que esto no es un premio, sino que es el resultado de lo que genera la convivencia antártica, y que tiene muchas aristas. Siento que, aunque vuelva al mismo lugar, la experiencia siempre es diferente, y esta expedición en particular fue distinta porque, a diferencia de las otras veces, estuve como única representante de nuestro equipo de investigadores, y pude integrarme de buena manera al grupo presente en la base”, reflexiona.

Por: Constanza Barrientos.
Fotografías: I. Milenio BASE/ J.Orlando

El acuerdo sitúa a la colaboración científica en el centro de su quehacer institucional, contempla apoyo para estudiantes de pre y post grado, académicos e investigadores, así como el desarrollo de infraestructura y equipamiento para actividades, programas y proyectos.

Con el objetivo de impulsar la investigación, educación y preservación de la biodiversidad en las regiones antártica y subantártica, el Instituto de Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE) y el Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) suscribieron un convenio de colaboración científica institucional con el foco en la preservación y formación de capital humano.

La Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile acogió el encuentro entre ambas instituciones: “Los integrantes del Instituto Milenio BASE tienen vínculos con el centro IEB y, en particular, varios de nuestros investigadores han sido formados en la institución, lo que facilita nuestra integración en la búsqueda de medidas para implementar y mejorar la conservación de las riquezas naturales de Chile”, señaló el Dr. Elie Poulin, Director del Instituto Milenio BASE.

Mientras que el Dr. Aníbal Pauchard, Director del IEB destacó la posibilidad de fortalecer el trabajo científico con un mayor impacto para la sociedad: “Integrar conocimiento entre estos distintos centros de excelencia, en la medida que se hagan estas asociaciones y cooperaciones”, señaló.

El acuerdo de colaboración además de disponer recursos humanos, técnicos, logísticos, de infraestructura y equipamiento, busca desarrollar acciones conjuntas focalizadas en la conservación y la comunicación científica a públicos amplios: “Esperamos aportar con nuevas aproximaciones, modelos y sitios de estudio para fortalecer el desarrollo de investigación de frontera sobre la biodiversidad a nivel nacional”, destacó la Dra. Julieta Orlando, Directora alterna del Instituto Milenio BASE.

En materia de investigación, ambos centros desarrollarán colaboraciones científicas e intercambio de información, en las líneas vinculadas con estado y tendencias, integridad de los ecosistemas, agentes de cambio de la biodiversidad, calentamiento global y cambio climático, conservación y gobernanza. A su vez, se proyecta el apoyo a estudiantes de pregrado y postgrado, académicos e investigadores, así como el desarrollo de infraestructura y equipamiento para actividades, programas y proyectos que sean de interés tanto para el Instituto Milenio BASE como el IEB.

Texto: Constanza Barrientos y Carolina Todorovic.
Fotografías: Instituto Milenio BASE / J.Orlando

Fernando Valenzuela (Gerente de IEB), Yasna Pardo (Directora ejecutiva), Aníbal Pauchard (Director IEB), Elie Poulin (Director Instituto Milenio BASE), Julieta Orlando (Directora alterna del Instituto Milenio BASE), Ramiro Bustamante (Secretario IEB) y Francisco Squeo (Presidente directorio IEB).

La estudiante Constanza Paz Millán Medina obtuvo su título de magíster en Ciencias de la Universidad de Chile, en una investigación liderada por el Dr. Elie Poulin -director del Instituto Milenio BASE- como director de tesis, y en un proyecto realizado en pandemia.

Con el título “Patrones de diversidad genética y estructura poblacional contemporánea en Siphonaria lateralis en el océano Austral”, la estudiante Constanza Paz Millán Medina realizó su defensa pública de tesis para optar al título de magíster en Ciencias de la Universidad de Chile, en una investigación que buscó evaluar la estructura genética espacial y  la existencia de flujo génico contemporáneo de la lapa Siphonaria lateralis mediante marcadores SNPs a lo largo de su distribución en subantártica, incluyendo poblaciones de Sudamérica, Malvinas, Georgias del Sur e islas Kerguelen. El estudio de está especie es muy relevante para entender los procesos al origen de la biogeografía del océano Austral, ya que solo se dispersa por medio de grandes macroalgas, muy abundantes en las zonas subantárticas.

La investigación fue realizada en el marco del proyecto Anillo Genomics Antarctic Biodiversity (GAB) y liderada por investigadores del Instituto Milenio BASE. El Dr. Elie Poulin, como director de tesis, y Dr. Nicolás Segovia y Dr. Claudio González-Wevar, como co-directores. En la ceremonia de defensa, los investigadores Juliana Vianna y David Veliz participaron como profesores invitados.

Millán destacó que la especie Siphonaria lateralis mantiene una conectividad genética contemporánea entre localidades geográficamente lejanas de su distribución en el océano Austral, separadas por miles de kilómetros de distancia, con la excepción de las poblaciones colectadas en las islas Malvinas, que muestran estar genéticamente aisladas y con una diversidad genética bastante endémica. A su vez, los marcadores SNPs complementan la historia de Siphonaria lateralis previamente descrita por marcadores tradicionales (secuencias de ADN).

Los integrantes de la comisión evaluadora destacaron el trabajo de Millán Medina, considerando las complejidades de obtención de datos, en medio de la pandemia COVID-19. El director de tesis, el doctor en Ecología y Evolución de la Université Montpellier II, Francia, Elie Poulin destacó la investigación señalando que “el transporte de dispersión por rafting del flujo genético, es un área muy poca explorada”, en tanto que el Dr. Nicolás Segovia destacó el nivel de la investigación y el aporte a la disciplina polar. Finalmente, el Dr. Claudio González-Wevar se sumó a las felicitaciones y señaló que la “idea que surge con marcadores tradicionales, que se suma a una siguiente etapa, y está respondiendo preguntas fundamentales que nos estamos realizando”, dijo.

Por último, la nueva magíster en Ciencias U. de Chile, Constanza Paz Millán Medina, agradeció a sus tutores de investigación y reflexionó en torno a desafíos que persisten en el continente blanco: “El futuro no se ve muy auspicioso para la Antártica bajo ciertos modelos de Cambio Climático. Algo que pueda ser invasivo, con alta resiliencia a las condiciones climáticas, sería capaz de ingresar a todas estas islas subantárticas”.

After the  results of the 2022 National Doctorate contest

There will be four professionals from Valdivia, Concepción and Santiago who will strengthen their scientific training in Antarctic and sub-Antarctic ecosystems, guided by researchers from the BASE Millennium Institute, within the framework of the ANID National Doctorate Scholarship, 2022.

La Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo de Chile (ANID) dio a conocer los resultados del concurso 2022 de la Beca de Doctorado Nacional. De las 2.298 postulaciones, fueron 900 las y los seleccionados para estudios de postgrado en Chile, y de ellos, 371 personas tienen entre 26 y 30 años (41,2%). El ministro de Ciencia, Andrés Couve, destacó los resultados, señalando que buscarán fortalecer las trayectorias de las y los adjudicados, de acuerdo al “Plan de Desarrollo de Talentos” impulsado por la cartera de Ciencia.

Formación doctoral que desde el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE) será impulsada por sus investigadores principales: Desde Concepción, Pablo C. Guerrero, doctor en Ciencias, mención Ecología y Biología, profesor asistente de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción e investigador asociado del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) guiará a la nueva estudiante de doctorado Francisca Gálvez.

Mientras, desde Valdivia, Claudio González-Wevar, doctor en Ciencias con mención en Ecología y Biología Evolutiva, investigador del Centro IDEAL y académico de la Universidad Austral de Chile (UACh), guiará al nuevo estudiante de doctorado Cristian Ríos, al igual que la investigadora asociada del Instituto Milenio BASE, la doctora en Oceanografía Andrea Piñones, quien asesorará al nuevo estudiante de doctorado Albert Palominos.

Finalmente, en Santiago, Julieta Orlando, directora alterna del Instituto Milenio BASE, doctora en Ciencias con mención en Microbiología e investigadora de la Universidad de Chile, guiará a la nueva estudiante de doctorado Magdalena Osorio. “Estamos muy felices con estos resultados, que son el inicio de un período que busca desarrollar capital humano, de la mano con investigación, desarrollo de Ciencia de frontera y la contribución a la toma de decisiones, que, como instituto Milenio BASE, buscamos promover por los próximos 10 años”, señala el Dr. Elie Poulin, director del Instituto Milenio BASE.

Como parte de su labor, el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE) también buscará respaldar la formación de estudiantes de magíster, junto con la creación de becas y pasantías a estudiantes de pregrado. “También abriremos espacios para incorporar a disciplinas como las Ciencias Sociales, el Periodismo y la Comunicación Digital como parte de nuestra visión, que apuesta por la diversidad y la transversalidad del conocimiento”, destaca Poulin.

La Beca de Doctorado Nacional ANID tiene por objetivo apoyar el financiamiento de estudios de doctorado en todas las áreas del conocimiento, impartidos por universidades chilenas, por un plazo máximo de cuatro años. Del total de las personas seleccionadas, un 45,1% son mujeres, y un 54,9% son hombres.

 

Liderados por el Ministerio de Ciencia y el Gobierno Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena, 37 instituciones del sector público y privado, academia, investigación e iniciativas internacionales suscribieron el documento que formaliza su compromiso para mejorar la vida de los habitantes de la zona, el país y el mundo, a través de la investigación y la innovación. 

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Comprometerse a trabajar colaborativamente para consolidar la zona más austral de Chile como un polo de desarrollo sostenible basado en la investigación y el conocimiento es el objetivo de la declaración que firmaron desde el Mirador del Cerro de la Cruz en Punta Arenas 37 representantes del sector público, privado, academia, investigación, sociedad civil e iniciativas internacionales.

Se trata de una declaración liderada por el Ministro de Ciencia, Andrés Couve, y el Gobernador Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena, Jorge Flies, que refuerza el compromiso de distintas instituciones “con el rol del conocimiento científico y tecnológico en la creación de valor y como motor de desarrollo, y de trabajar decidida y colaborativamente para convertir a la región austral en un polo que contribuya a través de la investigación y la innovación, a mejorar la calidad de vida de sus habitantes, del país y del mundo, construyendo así un país plenamente incorporado a la sociedad del conocimiento”.

“Quiero partir agradeciendo y reconociendo el trabajo tenaz de todos aquellos que viven en las ciudades australes de Chile, las personas que han trabajado de manera incansable para levantar la región de Aysén y Magallanes. Nuestro reconocimiento por su dedicación por generaciones”, señaló el ministro Couve al inicio de sus palabras. Según explicó la autoridad, esta declaración busca tomar las oportunidades que alberga el territorio especialmente en torno a temas de biodiversidad, ecosistemas, cambio climático, investigación antártica y en el énfasis que han dado investigadores e investigadoras al área de la paleontología, “una disciplina que nos habla de comprender el pasado y a través de ella, comprender el futuro”, según explicó el ministro Couve.

“Agradecemos los esfuerzos de todas las instituciones que hoy se suman a este compromiso, que está basado en  principios y valores compartidos, como la sustentabilidad, la equidad de género, la transparencia y la colaboración pública o privada nacional e internacional”, añadió el secretario de Estado para destacar el compromiso de distintos representantes que suscriben la declaración como el ministro de Energía, Juan Carlos Jobet; el subsecretario de F.F.A.A., Alfonso Vargas; el Alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, y la directora ejecutiva de Imagen Chile, Constanza Cea.

En tanto, el gobernador regional destacó que “la región de Magallanes será un territorio de ciencia mundial. La alianza estratégica con el Ministerio de Ciencia nos ha permitido identificar, profundizar y avanzar en toda la macrozona, que está unida en lo que queremos hacer para el mundo con ciencia aplicada y básica. El esfuerzo que se está haciendo desde acá va a posicionar a Chile y va a permitir mirar la Antártica, el sector subantártico y nuestros archipiélagos para, efectivamente, responder a preguntas tan importantes como el cambio climático o nuestras posibilidades biológicas y técnicas para nuevos descubrimiento”.

“Como Ministerio de Energía estamos comprometidos con el desarrollo sostenible de la zona austral mediante el impulso decidido a las energías limpias y al hidrógeno verde. Este energético permitirá posicionar los vientos patagónicos en el corazón de la lucha global contra el cambio climático. Estamos seguros que la innovación energética, la investigación y desarrollo en tecnologías limpias serán los pilares de la transición energética austral”, declaró por su parte el ministro Juan Carlos Jobet.

Para la seremi de Ciencia de la Macrozona Austral, Pamela Santibáñez, “esta declaración se basa en un objetivo común, consolidar las regiones de Aysén y Magallanes en un polo científico y tecnológico entendiendo la magnitud de la información y el conocimiento disponible, que  buscamos liberar de manera colaborativa para enfrentar los desafíos planetarios a los que nos vemos expuestos como humanidad”.

“Desde Imagen de Chile buscamos posicionar al país desde el talento de los chilenos, que es lo que nos distingue del resto del mundo. El mundo ya conoce Chile por sus paisajes, queremos que nos conozcan por esa creatividad y esa capacidad que tenemos de buscar soluciones a problemas globales. Por eso es tan relevante lo que está pasando en Magallanes, va en línea con marcar una identidad, que tiene que ver con explorar, con ir más allá, buscar soluciones que integren este territorio excepcional que tenemos con el talento, con la capacidad de conectar con necesidades que hay fuera y con la esperanza de encontrar respuestas”, aseguró, en tanto, la directora ejecutiva de Imagen de Chile, Constanza Cea.

Según las palabras de las autoridades, las acciones específicas y los mecanismos de evaluación que emanen de la declaración estarán relacionados con tres ejes: “I+D+i”; “Personas” y “Región”.

El primero hace referencia a la promoción y la incorporación de actividades de investigación, desarrollo e innovación en el quehacer de los participantes; el segundo busca fomentar acciones que redunden en el beneficio de las personas, incluyendo la distribución del conocimiento, la equidad y empleabilidad; mientras que el último se centra en promover internacionalmente las características específicas de las regiones australes del país, así como también en crear conciencia respecto al cuidado de sus mares, tierras y hielos.

Firmantes de la Declaración de Punta Arenas:

  • Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación
  • Ministerio de Energía
  • Gobierno Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena
  • Subsecretaría de FF.AA.
  • Armada de Chile
  • Municipalidad de Punta Arenas
  • Consejo CTCI
  • Imagen de Chile
  • Embajada de Alemania
  • Embajada Francia
  • Embajada de Reino Unido
  • INACH
  • REUNA
  • Centro CHIC-UMAG
  • Instituto Milenio Biodiversidad de los Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE)
  • Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD)
  • GIZ
  • CEQUA
  • Universidad de Aysén
  • Heidelberg Center para Latinoamérica – HCLA
  • Fraunhofer Chile con su Centro de Energía Solar
  • IMPA / Antarctica XXI
  • HIF
  • Total Eren Chile
  • Engie
  • CEA-Liten
  • Seche Group
  • Veolia
  • Sulo
  • Thales
  • EDF
  • Siemens Energy
  • Representación del Estado Federado de Bayern para Sudamérica
  • Ponant
  • Asociación de Salmoneros Magallanes
  • WCS Magallanes
  • Siemens Stiftung Latinoamérica
  • Museo de Historia Natural de París
  • Laboratorio de Genética Evolutiva del Instituto de Ecología de la UNAM
  • Servicio Alemán de Intercambio Académico – DAAD
  • Deutsche Forschungsgemeinschaft – DFG

Noticia publicada en: https://www.minciencia.gob.cl/noticias/declaracion-de-punta-arenas-un-polo-de-conocimiento-para-el-desarrollo-sostenible-en-la-region-mas-austral-del-planeta/

En el último año del proyecto Anillo Genomics Antarctic Biodiversity (GAB)

Cinco equipos de investigación se desplegarán desde la península antártica hasta bahía Margarita, para desarrollar Ciencia de frontera, y dar inicio al trabajo interdisciplinario que el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Sub-antárticos (BASE), liderado por la Universidad de Chile, buscará impulsar por más de una década.

Proyectos que inician sus campañas antárticas de forma independiente, pero que buscarán contribuir a un enfoque asociativo y de colaboración internacional, es el contexto que involucra el término e inicio de dos grandes propuestas de excelencia: Por una parte, el proyecto Anillo Genomics Antarctic Biodiversity (GAB), integrado por investigadores de la Universidad de Chile, Universidad Católica, Universidad de Concepción, Universidad Austral y de la Universidad de Magallanes, llega a su último año de ejecución. Mientras que el recién adjudicado Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Sub-antárticos (BASE), encabezado por los profesores de la Facultad de Ciencias de la U. de Chile, Elie Poulin y Julieta Orlando, da inicio a su próspera etapa de desarrollo transversal.

A bordo del buque Betanzos, de la empresa DAP, el equipo del proyecto Anillo Genomics Antarctic Biodiversity (GAB), liderado por la Doctora en Microbiología, investigadora del Laboratorio de Ecología Microbiana (LEMi) y directora alterna del Instituto BASE, Julieta Orlando, se embarcará por casi un mes en la llamada Antártica profunda: “Es la tercera campaña en la que hemos podido participar con el proyecto anillo, y entre sus impactos se encuentra esta vinculación con el instituto BASE”, señala.

Betanzos, una nave de 70 metros de largo y con una capacidad de hasta 60 personas a bordo, también contribuirá en la labor de los investigadores Guillaume Schwob, investigador de postdoctorado bajo el patrocinio de Julieta Orlando, Sebastián Rosenfeld, Daly Noll, Fabiola León y Eduardo Pizarro, integrantes del proyecto Anillo de Investigación en Ciencia y Tecnología (PIA) ACT172065.

Por otra parte, las investigadoras del Instituto BASE Angie Díaz, y Karin Gérard, también desarrollarán investigaciones en biodiversidad antártica desde un trabajo colaborativo. Díaz, doctora en Ciencias con mención en Ecología y Biología Evolutiva, trabajará en terreno en el marco de su proyecto Fondecyt de iniciación “Especiación críptica en el Océano Antártico: integración de la genómica, la morfología y los modelos de distribución de especies para dilucidar el proceso de especiación de un grupo de gasterópodos”, albergado por la Universidad de Concepción. Para ello, permanecerá todo febrero en la base naval Capitán Arturo Prat, perteneciente a la Armada de Chile. “Mi trabajo será clave para aportar al conocimiento sobre el, o los mecanismos responsables del proceso de especiación de un grupo representante de la fauna marina endémica del océano austral, y de cómo la historia climática del ambiente ha moldeado este proceso”, dice.

De forma paralela, Karin Gérard, buzo y doctora en Oceanología Biológica, realizará inmersiones en las congeladas aguas antárticas de bahía Fildes, como investigadora asociada al Laboratorio de Ecosistema Marinos Antárticos y Subantárticos del Instituto de la Patagonia, de la Universidad de Magallanes, junto a Zambra López, bióloga marina y estudiante de doctorado en Ciencias, mención en Ecología y Biología Evolutiva, de la Universidad de Chile. “El buceo científico será fundamental para dar un acceso directo a los organismos en su ambiente natural, a su distribución dentro de las comunidades, poder apreciar la diversidad de formas y de hábitat de las especies antárticas y registrarlas por fotografía. Además, con el buceo científico, colectar animales bentónicos a mano evita tener un impacto destructivo sobre el ecosistema marino”, destaca.

Colaboración y sinergia que desde Puerto Williams también impulsará la investigadora asociada Universidad de Magallanes, e investigadora principal del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE) y el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), Tamara Contador, en el marco de su estudio de los impactos del cambio Climático en organismos e invertebrados de agua dulce: “Con la investigadora Claudia Maturana, doctora en Ecología y Evolución, y premio For Women in Science de L’Oréal y UNESCO, estamos haciendo una colaboración transversal con los equipos, de modo que su investigación también es un vínculo directo a nuestra línea de trabajo en  ecosistemas antárticos y Sub-antárticos, así como su Fondecyt de postdoctorado patrocinado por mí y el IEB”, señala.

Un cuarto equipo de investigación estará ubicado en la base naval Capitán Arturo Prat, de la Armada de Chile, con Valentina Bernal y el proyecto INACH “Patrones de conectividad y selección en Harpagifer antarcticus en Antártica Marítima: Un enfoque en estadios de vida temprana”, bajo la dirección de Elie Poulin y la Universidad de Chile.

Labor que a su regreso deberá cursar un exhaustivo proceso de interpretación de datos y análisis, tal como el realizado por el equipo de Léa Cabrol, investigadora adjunta del Instituto BASE y adscrita al Instituto de Ecología y Biodiversidad, tras su regreso de un mes de la base Prof. Julio Escudero, de INACH, y bahía Fildes, en la Antártica, al principio del verano austral (diciembre 2021). Labor que realizó junto a Elie Poulin, en el marco del proyecto Fondecyt regular “Biogeografía microbiana en el Océano Austral: de las comunidades a los oligotipos” albergado por el IEB: “Esta investigación buscará establecer patrones de distribución de microorganismos a lo largo del océano austral, desde Kerguelen hacia la Patagonia y la península Antártica. Además de compararlos con la biogeografía de macro-organismos de los cuales se conoce mucho más a la fecha”, destaca la doctora en Bioprocesos de la Universidad de Montpellier II, Francia, quien lidera ese proyecto.

Red de monitoreo ecosistémico

Debido a que, entre una campaña antártica y otra, las locaciones de muestreo van variando, la temporada 2022 permitirá a las y los investigadores polares sumar nuevos puntos de toma de muestras, que permitirán fortalecer un enfoque orientado hacia la Biogeografía, es decir, al estudio de la distribución de las especies en el territorio austral. “Si queremos ver efectivamente los cambios que se están desarrollando, tenemos que ampliar el rango de estudio. Por ello, estas expediciones complementarias permitirán obtener una fotografía del panorama actual, con gradientes de condiciones climáticas, que facilitarán los modelos predictivos que implementaremos en el Instituto BASE”, destaca Julieta Orlando.

“También vamos a aprovechar de hacer prospección logística, es decir, identificar los puntos que pudiesen ser más factibles para la observación de la biodiversidad a largo plazo que debemos iniciar el próximo año con el Instituto BASE”, señala Elie Poulin, director del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Sub-antárticos. Por ello, la instalación de Estructuras Autónomas de Vigilancia de Arrecifes, conocidas como ARMS por sus siglas en inglés, representarán un desafío en términos de logística, ya que los equipo deberán velar por su resguardo en el fondo marino, lejos de variaciones meteorológicas, corrientes intensas, o la presencia de animales marinos, que podrían impedir su posterior recuperación anual. De ahí la importancia de monitorear el territorio austral, tras cruzar el Círculo Polar Antártico en el paralelo 66°S.

La instalación de estos nuevos “Observatorios de Biodiversidad” impulsado por el Instituto BASE, buscará obtener registros de animales marinos, como moluscos, gastrópodos, algas, fito y zooplancton, así como diversos microorganismos. Esto se complementará con la recolección de muestras en tierra, con el estudio de pingüinos, skúas y petreles, junto con el análisis de invertebrados en el intermareal, la zona de transición entre el espacio terrestre y marino, junto con la recolección de muestras de suelo en pingüineras, agua y sedimentos de lagos, para el estudio de la diversidad microbiana. “Lo que necesitamos es tener registro de las mismas especies en diversos sitios de muestreo, para determinar cómo se diferencian a nivel genético los individuos del norte de la península antártica, con los del sur, en el extremo más austral del continente blanco”, concluye Julieta Orlando.

Lunes 17 enero 2022
Texto: Nadia Politis
Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Sub-antárticos (BASE).