Es trabajo liderado por el investigador postdoctoral del Instituto Milenio BASE Dr. Guillaume Schwob, contó con la colaboración en terreno de la investigadora de la Universidad de Magallanes (UMAG), INVASAL, Centro CHIC, Dra. Tamara Contador y busca identificar las especies microbianas presentes en el la mosca Parochlus steinenii. Estudiar su microbioma y evaluar sus posibles funciones a través de secuenciación masiva de su intestino.
Con ráfagas de viento y el cordón montañoso Dientes de Navarino rodeando su trabajo en terreno, el Doctor en Ecología Microbiana Guillaume Schwob se trasladó desde el Laboratorio de Ecología Molecular (LEM) de la Universidad de Chile en Santiago, hasta el Laboratorio Wankara de Ecosistemas Dulceacuícolas Antárticos y Subantárticos de la Universidad de Magallanes en Puerto Williams. El objetivo, recorrer dos lagos subantárticos habitados por la mosca antártica (Parochlus steinenii) junto con la toma de muestras de agua y sedimento, musgo, larvas y adultos de la especie estudiada.
El trabajo en terreno del Dr. Guillaume Schwob, se realizó en colaboración con la Dra. Tamara Contador, en conjunto con Katherine Chávez, Melisa Gañan y Roy Mackenzie. Foto: Guillaume Schwob
“Las comunidades microbianas, que residen dentro de los insectos, conocidas como microbioma, han sido reconocidas como un componente crítico de la vida de diversas especies, contribuyendo a su alimentación, reproducción y capacidad para resistir o ser sensibles a los estreses ambientales”, señala Guillaume al destacar la importancia de su investigación en un contexto de cambio climático.
La crisis climática, señala el investigador postdoctoral del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (conocido también como Instituto Milenio BASE), señala que el microbioma puede permitir a insectos como la mosca Parochlus steinenii sobrevivir a aumentos de temperatura, colonizar nuevos ambientes más favorables o, por el contrario, ocasionar la muerte del hospedero si una o varias especies esenciales de su microbioma desaparecen debido a cambios en las condiciones ambientales: “En este sentido, es crucial determinar la contribución del microbioma en Parochlus, especialmente considerando que su hábitat, las zonas subantárticas y antárticas, son altamente impactadas por el cambio climático”, sostiene.
El recorrido por el cerro Bandera y el cerro Carancho fue la primera etapa, pero después las muestras serán analizadas por la estudiante de doctorado de la Universidad de Chile, Karla Veas-Mattheos bajo la dirección de la Dra. Julieta Orlando, académica UChile, y también directora alterna del Instituto Milenio BASE. Karla realizará su investigación en el Laboratorio de Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, donde el microbioma de Parochlus será analizado mediante secuenciación masiva de su intestino.
El trabajo liderado por el Dr. Guillaume Schwob estudia la mosca Parochlus steinenii a través de secuenciación masiva de su intestino. Foto: Guillaume Schwob
Los Parochlus son moscas diminutas que habitan en isla Navarino -isla del archipiélago de Tierra del Fuego en el extremo meridional de América del Sur entre el océano Pacífico y el Atlántico- en medio de un entorno subantártico llamado de “media montaña”. A través de la colaboración realizada con la investigadora principal del Instituto Milenio BASE Dra. Tamara Contador, en conjunto Katherine Chávez, Melisa Gañan y Roy Mackenzie, Guillaume advierte sobre los desafíos de la investigación: “Desde acceder a su hábitat hasta encontrar, capturar y disecar los ejemplares para recolectar sus intestinos. Además, debido a la pequeña cantidad de tejido que representa el intestino de estas moscas, la carga microbiana es muy baja. Por lo tanto, es crucial trabajar en condiciones estériles al analizar las muestras para prevenir cualquier contaminación que pueda provenir del ambiente del laboratorio o del investigador”, enfatiza.
Schwob, también Magíster en Ecología Microbiana de la Universidad Claude Bernard Lyon en Francia, advierte que en la primera etapa de su investigación es clave identificar las especies microbianas presentes en la mosca Parochlus steinenii, para evaluar la existencia de un microbioma proprio en la especie antes de llevar a cabo experimentos más complejos que puedan entregar información sobre su relevancia en la ecología del hospedero.
Por: Nadia Politis
Fotografías: Guillaume Schwob
Más de 60 personas se reunieron en el Auditorio Hugo Campos de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh) para conocer sobre la investigación que se realiza el continente helado desde la casa de estudios. Los académicos Dr. Claudio González-Wevar y Dr. Luis Vargas-Chacoff reflexionaron el estudio la biodiversidad austral y comentaron desafíos futuros.
Estudiantes de humanidades, ciencias biológicas, de la salud, junto con docentes, estudiantes de educación media y familias participaron en la charla “Antártica y Cambio Climático: ¿Cómo se protege la biodiversidad?” realizada en el edificio Emilio Pugín del campus Isla Teja UACh. El encuentro, organizado por el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE) y la Facultad de Ciencias de la UACh, con el apoyo del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML) y el Centro IDEAL compartió experiencias en ciencia antártica en testimonio de dos académicos UACh.
Dr. Luis Vargas- Chacoff presentando en Auditorio Hugo Campos de la Facultad de Ciencias UACh. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos
El Dr. Luis Vargas- Chacoff, director del Laboratorio de Fisiología de Peces (Fish Physio-Lab) y el Dr. Claudio González- Wevar, director del Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y Subantártica (LAGEMAS), ambos investigadores principales del Instituto Milenio BASE, fueron los protagonistas de la jornada y compartieron sus experiencias estudiando peces y caracoles antárticos.
Ambos investigadores de la Facultad de Ciencias de la UACh, ICML e IDEAL, destacaron la instancia como una oportunidad para intercambiar percepciones con las y los estudiantes de las distintas facultades de la universidad, quienes, desde el Periodismo, la Pedagogía en Historia y la Biología Marina compartieron sus inquietudes en torno a conservación, especies invasoras y sustentabilidad.
Paolo Stipo, estudiante de periodismo UACh y asistente de la charla destacó la instancia de interdisciplina: “Me sorprendió mucho como los seres vivos en años de evolución se adaptaron a climas tan inhóspitos. También la urgente preocupación por el cambio climático y lo que significará a futuro para las especies de la antártica. Creo que es importante darle voz a los especialistas, científicos e investigadores para llevar el conocimiento del laboratorio a la gente, señaló.
Dr. Claudio González- Wevar presentando en Auditorio Hugo Campos de la Facultad de Ciencias UACh. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos
Por su parte, la Decana de la Facultad de Ciencia UACh, Dra. Leyla Cárdenas, enfatizó la colaboración institucional que permitió generar la instancia abierta para todo público: “Este tipo de eventos demuestra la capacidad de colaborar y de generar redes que tienen los académicos y académicas que son parte de la universidad. Es más, entre Centro IDEAL y el Instituto Milenio BASE existe una relación muy cercana, donde investigadores están en ambos centros compartiendo y desarrollando investigación científica para la actividad. Es uno de nuestros objetivos comunicar la ciencia a la comunidad”, destacó.
La charla “Antártica y Cambio Climático: ¿Cómo se protege la biodiversidad?” contó además con el apoyo de la Oficina de Vinculación con el Medio, de la Facultad de Ciencias UACh, Preuniversitario UACh, la Facultad de Filosofía y Humanidades UACh y su Escuela de Periodismo.
El Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido también como Instituto Milenio BASE pertenece a la Iniciativa Científica Milenio, un programa de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Chile. Más información en (https://institutobase.cl)
Por: Nadia Politis y Constanza Barrientos
El material de divulgación destaca a cinco familias de peces que representan más del 70 % de los que habitan el océano Austral.
Este miércoles el Instituto Antártico Chileno (INACH), en colaboración con el Instituto Milenio de Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE) y el Centro Fondap IDEAL, presentó una nueva lámina educativa sobre peces antárticos, un recurso educativo diseñado especialmente para enriquecer la comprensión del ecosistema polar entre estudiantes de educación media.
Jessica Paredes, encargada de educación INACH, presentando la lámina de peces en Punta Arenas. Foto: INACH
La lámina brinda información valiosa sobre la gran diversidad de peces del océano Austral. Según el último Censo de la Vida Marina, este ecosistema es uno de los más diversos del mundo con más de 17.000 especies identificadas, de las cuales 374 corresponden a peces, siendo el suborden Notothenioidei o nototénidos los más predominantes en esta región. Estos peces, altamente adaptados a las condiciones polares, son cruciales en la trama trófica polar al conectar la micro y macrofauna.
Para destacar esta publicación se realizaron actividades de manera simultánea en Punta Arenas y Valdivia. En la primera de estas ciudades, se desarrolló el taller “Descubriendo a los peces antárticos” con los estudiantes del Colegio Juan Bautista Contardi, mientras que en la capital de la región de Los Ríos se efectuó el taller “¿Cómo sobreviven los peces bajo el hielo antártico” en el Colegio Master College.
La actividad de Valdivia estuvo a cargo de la Dra. Julia Saravia y la Dra. Valentina Bernal, investigadoras del Instituto Milenio BASE y del Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y subantártica (LAGEMAS) de la Universidad Austral de Chile (UACh). Ellas compartieron conocimientos sobre los peces antárticos y realizaron actividades interactivas junto a los estudiantes. Ambas investigadoras trabajaron junto al equipo de INACH como contraparte científica de la lámina de peces.
Julia Saravia, con estudiantes de la Escuela Master College en la presentación de la lámina de peces en Valdivia. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos
Constanza Jiménez, bióloga marina del área de Educación Antártica del INACH y principal gestora de esta lámina educativa, considera que esta iniciativa representa una oportunidad para las comunidades escolares para aprender sobre estas asombrosas especies. “Este material educativo marca un hito al ser el primero lanzado por INACH en este año escolar y es un paso más hacia la sensibilización y el conocimiento de la riqueza natural de la Antártica”, expresó. Jiménez agradeció la colaboración brindada por distintas instituciones y profesionales para que este contenido pudiera salir a la luz.
“Estos peces poseen características únicas que son consecuencia de millones de años de evolución en las condiciones frías y estables del océano Austral. Todos ellos poseen proteínas anticongelantes, algunos carecen de hemoglobina en su sangre y otros exhiben patrones de conducta muy interesantes de estudiar. Son adaptaciones que nos permiten no solo entender su evolución y su vulnerabilidad, sino que también nos ayudan a comparar con otros grupos de especies”, señala la Dra. Julia Saravia, quien también es investigadora del Centro IDEAL y miembro de Apecs Chile.
Valentina Bernal, con estudiante de la Escuela Master College en la presentación de la lámina de peces en Valdivia. Foto: I. Milenio BASE / C. Barrientos
Por su parte, la Dra. Valentina Bernal, también miembro de Apecs Chile, agrega que “es importante estudiarlos porque están tan adaptados a vivir en Antártica, un ambiente frío y aislado, que son susceptibles a los cambios ambientales. Son más frágiles a aumentos de temperatura y efectos del cambio climático y por eso es importante saber cómo es que estas adaptaciones, que alguna vez fue una ventaja para su diversificación y desarrollo, hoy pueden ser una desventaja”.
Este recurso educativo se encuentra disponible de forma gratuita en el sitio web de INACH www.inach.cl, sección Publicaciones. Descarga la lámina aquí.
Entre los 37 investigadores de 18 países involucrados en la redacción de este informe, figura el Dr. Roy Mackenzie, académico de la Universidad de Magallanes (UMAG) e investigador adscrito del Instituto Milenio BASE y del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), como único representante latinoamericano en el panel de expertos de los efectos ambientales del Protocolo de Montreal.
El reporte de actualización anual del Panel de Evaluación de Efectos Ambientales (EEAP) revela el impacto de la radiación ultravioleta (UV) en la formación de micro-plásticos. Aunque aún no se establecen claramente los riesgos potenciales de este tipo de contaminante, los expertos señalan que, dada su enorme variabilidad química, pequeño tamaño y estar presentes en todos los ecosistemas, pueden tener efectos nocivos para el medio ambiente y la salud.
En el documento, se indica que la producción mundial de plástico fue estimada en 391 millones de toneladas métricas en el año 2021. Una fracción sustancial es generada a partir de productos de consumo. En la mayoría de los países se desconoce el destino de estos desechos, pero se señala que estos se degradan gradualmente formando partículas más pequeñas.
Dr. Roy Mackenzie. Foto: I. Milenio BASE
“Estos componentes podrían interferir en la absorción de nutrientes y/o en el desarrollo y distribución natural de ciertos organismos”, señala el Dr. Roy Mackenzie, investigador del Instituto Milenio BASE, CHIC y co-autor de la investigación. “Por ejemplo aquellos animales con el estomago lleno de plasticos y microplasticos, que pierden la capacidad de alimentarse y, cuando lo hacen, es muy dificultoso y por ende con poco exito nutritivo”, agrega.
Radiación UV en los plásticos
El informe explica que la radiación UV proporciona energía que rompe los enlaces químicos dentro del plástico, sometiéndolo a procesos de descomposición y degradación, conocidos como “meteorización” (en inglés weathering), produciendo micro-plásticos y nano-plásticos. El polietileno y el polipropileno son los tipos de plásticos más comunes. El primero se encuentra, principalmente, en forma de botellas y bolsas plásticas; y el segundo en forma de films plásticos, tapas de botellas y envoltorios de medicamentos.
Uno de estos procesos es la “fotooxidación” (photo-oxidation), donde la radiación aporta energía que rompe los enlaces químicos del plástico, haciéndolo propenso a reaccionar químicamente con el aire, uniéndose a él y formando pequeñas partículas. También la radiación UV produce alteraciones en las propiedades del plástico, haciéndolos más débiles y quebradizos. Es decir, el plástico se vuelve más susceptible a fragmentarse en partículas cada vez más pequeñas.
Dr. Roy Mackenzie y Dra. Julieta Orlando en turbera de isla Navarino. Foto: I. Milenio BASE / N. Politis
Los expertos señalan que, si bien aún se desconocen los detalles exactos de dicha fragmentación, es innegable que los micro-plásticos son omnipresentes en los suelos, aire y agua de nuestro medio ambiente; y una vez liberados en él, son ingeridos por organismos que van desde microorganismos hasta humanos. Indican que se han encontrado rastros de micro- plásticos en la sangre humana, el tejido placentario, en la orina y hasta en el músculo cardíaco.
Proyección del estudio
Este informe es uno de los varios publicados por el EEAP, perteneciente al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), y encargado de informar a las partes en el Protocolo de Montreal sobre las interacciones entre el agotamiento de la capa de ozono, la radiación ultravioleta y la interacción con el cambio climático. Puedes visitar el artículo publicado aquí. También, el listado de informes, desde la primera reunión del panel en 1989 hasta la actualización 2023, se pueden descargar en la página web de UNEP-EEAP.
Además de estos reportes realizados una vez al año por el EEAP, cada cuatro años, se publica un informe cuadrienal más extenso que aborda todos los temas e informes anuales que contengan estudios sobre la radiación UV. El ultimo reporte cuadrienal fue publicado en un volumen especial de ocho secciones, puedes ver todas las secciones publicadas aquí. En dicho informe, el Dr. Mackenzie participó como coautor en la sección sobre el efecto de la radiación UV sobre los ecosistemas terrestres. Revisar aquí.
Este año, el Dr. Roy Mackenzie, junto con la investigadora del Instituto Mileno BASE y el CHIC, Brenda Riquelme y el investigador del Laboratorio de Investigaciones Ambientales de la UMAG, Felix Zamorano, tradujeron al español el documento de divulgación “Preguntas & Respuestas de la radiación UV, el Ozono y el cambio climático”, en donde se explican aspectos esenciales sobre la radiación UV y algunos de sus efectos nocivos sobre la biodiversidad y los humanos. Revisar aquí.
Mediante estas investigaciones se espera comprender de qué manera interactúa el agujero de ozono antártico con el cambio climático global, y su efecto en la radiación UV que impacta en organismos antárticos y subantárticos. “Existen dos situaciones, una es el adelgazamiento de la capa de ozono, que es un fenómeno global y que se ha estado recuperando el último tiempo; y la otra es el agujero de ozono antártico, que también se ha ido recuperando pero que en los últimos años se ha visto muy errático”, explica el Dr. Roy Mackenzie.
A mediados de septiembre, en Finlandia, se realizará la reunión anual previa al próximo informe cuadrienal (2026) organizada por el Secretariado de Ozono de las Naciones Unidas, en que se discutirán y revisarán las últimas investigaciones relacionadas con el impacto de la radiación UV sobre los ecosistemas debido al adelgazamiento de la capa de ozono, para informar a las Partes en el Protocolo de Montreal.
Jansen MAK, Andrady AL, Bornman JF, Aucamp PJ, Bais AF, Banaszak AT, Barnes PW, Bernhard GH, Bruckman LS, Busquets R, Häder DP, Hanson ML, Heikkilä AM, Hylander S, Lucas RM, Mackenzie R, Madronich S, Neale PJ, Neale RE, Olsen CM, Ossola R, Pandey KK, Petropavlovskikh I, Revell LE, Robinson SA, Robson TM, Rose KC, Solomon KR, Sulbæk Andersen M, Sulzberger B, Wallington TJ, Wang Q-W, Wängberg S-A, White CC, Young AR, Zepp RG & Zhu L. (2024) Plastics in the environment in the context of UV radiation, climate change and the Montreal Protocol: UNEP Environmental Effects Assessment Panel, Update 2023. Photochem Photobiol Sci . https://doi.org/10.1007/s43630-024-00552-3
Cómo citar el informe cuadrienal 2022 y el artículo científico:
United Nations Environment Programme (UNEP) (2022). Environmental Effects and Interactions of Stratospheric Ozone Depletion, UV Radiation, and Climate Change. Assessment Report. Quadrennial Environmental Effects Assessment Panel (EEAP), United Nations Environment Programme (UNEP) 390 pp. Nairobi. https://ozone.unep.org/system/files/documents/EEAP-2022-Assessment-Report-May2023.pdf
Barnes PW, Robson TM, Zepp RG, Bornman JF, Jansen MAK, Ossola R, Wang Q-W, Robinson SA, Foereid B, Klekociuk AR, Martinez-Abaigar J, Hou J-H, Mackenzie R, Paul ND (2023) Interactive effects of changes in UV radiation and climate on terrestrial ecosystems, biogeochemical cycles, and feedbacks to the climate system. Photochemical & Photobiological Sciences. 22, 1049–1091. https://doi.org/10.1007/s43630-023-00376-7
Cómo citar el documento de Preguntas & Respuestas sobre la radiación UV, el ozono y el medio ambiente:
Programa del Medio Ambiente de las Naciones Unidas (UNEP), Preguntas y Respuestas acerca de los Efectos de la Disminución del Ozono, la Radiación Ultravioleta y el Clima en los humanos y el Medio Ambiente. Suplemento del Reporte de Evaluación 2022 del Panel de Evaluación de los Efectos en el Medio Ambiente de las Naciones Unidas, UNEP; 25pp. UNEP: Nairobi, 2023. https://ozone.unep.org/sites/default/files/documents/EEAP-assessment-report-2022-QA-SP.pdf
La producción será presentada a la comunidad académica y estudiantil de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh) el próximo jueves 4 de abril, a las 16:30 horas, en el Auditorio Hugo Campos. La actividad también está abierta a la comunidad valdiviana hasta completar aforo. Tras la muestra se realizará un conversatorio con las científicas y científicos que participaron con su investigación en este trabajo audiovisual.
El Zarapito de pico recto (Limosa haemastica) es una de las tres especies de aves playeras cuya historia de vida se destaca en Flyways: the untold journey of migratory shorebirds, una película de HHMI Tangled Bank Studios que se estrenó el pasado mes de febrero. El documental destaca una de las migraciones más largas y agotadoras del reino animal, un viaje que inicia en los humedales costeros de Chiloé y finaliza en Alaska, Estados Unidos.
Dr. Juan G. Navedo. Créditos: UACH
El Dr. Juan Navedo, académico del Doctorado en Biología Marina y Doctorado en Ecología y Evolución de la Facultad de Ciencias, y además responsable del Bird Ecology Lab de la UACh, detalló que esta última unidad participó en esta producción audiovisual a través del trabajo de investigación en aves playeras que realizan actualmente en la comuna de Chiloé, Región de Los Lagos.
“Nuestra investigación es uno de los 3 modelos biológicos que componen el documental, el cual tiene como hilo conductor a las aves playeras desplazándose por diferentes vías de vuelo en el planeta: el Zarapito oriental (Numenius madagascariensis) volando entre Siberia y Australia; el Playero rojizo (Calidris canutus) entre Siberia y Mauritania; y el mencionado Zarapito de pico recto que llega desde Alaska hasta el sur Chile”, indicó Navedo quien también es investigador adjunto del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE).
Conversatorio
Tras la exhibición del documental se hará un conversatorio para revelar la importancia ecológica de estas aves, los avances en las tecnologías de seguimiento y comprender los peligros de las aves playeras en rutas migratorias. El panel estará integrado por miembros del Bird Ecology Lab Gabriela Biscarra, estudiante de Doctorado Ecología y Evolución; Jorge Ruiz, director de la Estación Experimental Quempillén de la Facultad de Ciencias en Chiloé; y Dr. Juan Navedo, quien lidera esta línea de investigación.
Equipo de investigadores e investigadoras en el rodaje del documental. Foto: UACH
El Zarapito de pico recto (Limosa haemastica), ave playera migradora, viaja cada año 15 mil kilómetros desde los humedales costeros de Chiloé hasta Alaska para pasar su temporada reproductiva en el hemisferio norte. Para llevar a cabo este viaje, debe realizar una preparación que incluye adaptaciones fisiológicas que le permiten volar durante siete días y siete noches sin parar hasta los humedales de las grandes llanuras de Norteamérica, su única escala a más de 10 mil kilómetros de Chiloé.
Entre esas adaptaciones, esta ave duplica su peso y reduce el tamaño y funcionalidad de órganos que no son esenciales para su vuelo, como el estómago y el hígado, mientras que aquellos que les sirven para el desplazamiento aumentan su volumen.
Ficha técnica
Dirección: Randall Wood
Guion: Alex Barry, Suzanne Smith, Randall Wood
Año: 2023
Duración: 1h 25m
Sitio web: https://flywaysfilm.com/
Presentada por Screen Australia en asociación con Screen Queensland y la Australian Broadcasting Corporation.
La Dra. Tamara Contador, académica de la Universidad de Magallanes e investigadora del Instituto Milenio BASE, Centro CHIC e INVASAL, representará a Chile en la prestigiosa Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES). El comité se reunirá del 7 al 11 de abril en Mónaco para identificar líneas base de trabajo en materia de conservación y biodiversidad.
Puerto Williams, 01 abril 2024.- Más de 40 representantes de países como Reino Unido, Francia, Bélgica, Italia, Japón, China, Estados Unidos, México y Colombia, integrarán el panel de expertas y expertos de la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas, conocida como IPBES por sus siglas en inglés. Chile tendrá una única representación a través de la Doctora en Ecología de Agua Dulce y Ética Ambiental, Tamara Contador Mejías, quien compartirá su experiencia científica en la ecorregión subantártica de Magallanes y la Antártica Chilena, desde la conservación biocultural de los ecosistemas subantárticos.
“Es muy importante participar en el IPBES, porque hay regiones muy remotas, como la ecorregión subantártica de Magallanes, o los ecosistemas de agua dulce, que, si bien han sido abordados en los informes anteriores, no se han considerado sus características específicas”, señala la Dra. Tamara Contador, investigadora principal del Instituto Milenio BASE, y el Centro CHIC. “Aportar con conocimiento sobre estas zonas menos conocidas, es fundamental ya que requieren de conservación, políticas públicas y de una mirada de largo plazo para contribuir a la conservación biocultural de Chile”, señala la también académica de la Universidad de Magallanes (UMAG).
Dra. Tamara Contador en laboratorios conjuntos del Centro CHIC e Instituto Milenio BASE en Puerto Williams. Créditos: Nadia Politis
El trabajo que realizará el comité de expertas y expertos del IPBES, buscará sentar las bases que permitan una evaluación y monitoreo mundial del avance y estado de los ecosistemas globales. El IPBES, conocido también como el “IPCC de la Biodiversidad”, en referencia al Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (Intergovernmental Panel on Climate Change) es una instancia intergubernamental independiente, con más de 130 países miembros, que busca entregar información basada en evidencia a tomadores de decisiones y equipos desarrolladores de políticas públicas.
Con más de una década, desarrollando investigación científica desde la ciudad de Puerto Williams, y el Parque Etnobotánico Omora, la Dra. Tamara Contador Mejías ha estudiado la biodiversidad en isla Navarino con énfasis en comunidades de insectos y la detección de cambios a nivel de distribución geográfica, vinculados al cambio climático. Ha integrado Expediciones Científicas Antárticas (ECA) del Instituto Antártico Chileno (INACH) y ha sido reconocida por instituciones como el Servicio Nacional de la Mujer, SERNAMEG (“Mujer Pionera 2019”) y Marca Chile (“Chilenas que luchan contra el cambio climático 2022”) por su contribución al estudio e impactos del cambio climático.
En la actualidad, la académica UMAG desarrolla investigación de frontera desde los centros de excelencia Núcleo de Salmónidos Invasores Australes (INVASAL) Centro Internacional Cabo de Hornos para Estudios del Cambio Climático Global y Conservación Biocultural (CHIC) e Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE).
El Segundo Informe Global del IPBES, se desarrollará durante todo el 2024, reuniendo experticas en materia de Ecología/Interacciones e interrelaciones entre especies; Ecosistemas de agua dulce; Ética y filosofía medioambientales. Más información en https://www.ipbes.net/second-global-assessment/scoping-experts
Por: Nadia Politis
Fotografía principal: Dra. Tamara Contador tomando muestras en la Antártica. Créditos: Gonzalo Arriagada
Día Internacional de la Mujer y la Niña en Ciencia y Día Internacional de la Mujer, dos fechas para poner en valor el trabajo y rol que desempeñan las mujeres en la ciencia antártica y subantártica.
Febrero y marzo son meses dedicados a la conmemoración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en Ciencia (11 de febrero) y el Día Internacional de la Mujer (8 de marzo). Desde el Instituto Milenio BASE se impulsaron dos campañas digitales y cinco instancias de conversación con investigadoras de la región de Magallanes y Metropolitana.
En el marco del 11F, se desarrolló la campaña digital “Así es mi Ciencia” en la red social Instagram, con el fin de que investigadoras adscritas, de doctorado, magíster y pregrado, pudiesen mostrar su trabajo y experiencias explorando territorio antártico y subantártico. Participaron Danae Paredes, Melanie Delleuze, Julia Saravia, Francisca Rodríguez, Claudia Ulloa, Valentina Bernal, y continuará la iniciativa como contenido fijo de las plataformas del Instituto con Micaela Conejeros, Javiera Farias, Catalina Escobar, Giovannina Sutherland, Magdalena Osorio, Daniela Nualart, María Jesús Maibe y todos quienes deseen sumarse (Revisa los videos aquí).
En febrero, también para conmemorar el 11F, junto a la investigadora adscrita del Instituto Milenio BASE, también de la Universidad Austral de Chile (UACh) y Centro IDEAl, Dra. Julia Saravia, se llevó a cabo el Live de Instagram “Desafíos en la investigación y en la comunicación del conocimiento”. En la oportunidad, se habló de su trayectoria como investigadora y también de su experiencia en el mundo de la divulgación del conocimiento (Ver aquí).
Iniciando el mes de marzo, para conmemorar el 8M, se realizó campaña digital “Mujeres liderando proyectos científicos”, organizada por el Instituto Milenio BASE y ONU Mujeres Chile. Ocho investigadoras dedicadas al estudio de la biodiversidad de ecosistemas antárticos y subantárticos, desde diferentes regiones de Chile, opinaron sobre la equidad de género en la ciencia y el valor de visibilizar el trabajo de las investigadoras para inspirar futuras generaciones. Ellas son la Dra. Julieta Orlando, Dra. Juliana Vianna, Dra. Karin Gerard, Dra. Tamara Contador, Dra. Léa Cabrol, Dra. María José Pérez- Álvarez y Dra. Andrea Piñones (Revisa la campaña aquí).
En esta oportunidad, también se llevó a cabo un Live de Instagram, en esta ocasión junto a la M.Cs. Andrea Martínez Salinas, jefa del Área de Zoología de Invertebrados del Museo Nacional de Historia Natural de Chile (MNHN) e investigadora adscrita del Instituto Milenio BASE. Se refirió a su trayectoria y trabajo con invertebrados marinos y la democratización de los datos de biodiversidad (Ver aquí).
Dra. Julieta Orlando, Giovannina Sutherland y Nadia Politis junto a las niñas y profesores de la Escuela de Niñas República del Ecuador. Foto: I. Milenio BASE / Nicolás Gómez
Finalizado el mes de marzo se llevaron a cabo charlas en las regiones de Magallanes y Metropolitana. En Santiago y Punta Arenas se realizó la actividad “Conversemos con científicas de ambientes extremos”. En Santiago, junto a la Dra. Julieta Orlando (UCH), Giovannina Sutherland (UCH) y Nadia Politis (ACHIPEC) en la Escuela de Niñas República del Ecuador; y, en Punta Arenas, junto a la Dra. Karin Gerard (CIGA UMAG, CHIC, LEMAS), Dra. Johanna Marambio (UMAG, CHIC, LEMAS) y Magdalena Osorio (UCH), en el Liceo María Auxiliadora.
Dra. Tamara Contador, Melisa Gañan y Katherine Chávez, en conversatorio junto a los estudiantes del Liceo Donald Mc Intyre Griffithss. Foto: CHIC
En Puerto Williams, la Dra. Tamara Contador, Melisa Gañan y Katherine Chávez, quienes también son investigadoras del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), participaron en una actividad organizada por la Comisión del Género del CHIC con apoyo de su gestor territorial de Vinculación con el Medio, Adrián Díaz. Para los alumnos del Liceo Donald Mc Intyre Griffithss, se proyectó el documental “Centinelas” de Rosario Jiménez-Gili y se realizó un conversatorio con las investigadoras, quienes además pertenecen la Universidad de Magallanes.
“Desde nuestras campañas digitales hasta nuestras charlas presenciales, nos esforzamos por destacar el invaluable trabajo de nuestras investigadoras que trabajan en ciencia antártica y subantártica. Creemos firmemente en la importancia de visibilizar sus logros, no solo para inspirar a las futuras generaciones, sino también para crear un ambiente científico más inclusivo y equitativo”, señala la directora alterna del Instituto Milenio BASE, Dra. Julieta Orlando.
Por: Constanza Barrientos Soto
Foto principal: Dra. Karin Gerard, Dra. Johanna Marambio y Magdalena Osorio junto a las alumnas y profesoras del Liceo María Auxiliadora de Punta Arenas. I. Milenio BASE / C. Barrientos
Desde las especies más grandes y emblemáticas como ballenas y delfines, hasta las más pequeñas como las bacterias. El supercomputador del NLHPC avanza hacia la exploración de preguntas sobre conservación y efectos del cambio climático en la Antártica, a través de una colaboración entre el Instituto Milenio BASE y el Centro de Modelamiento Matemático (CMM) de la Universidad de Chile.
Es el equivalente de cientos de notebook que permiten trabajar con set de datos de gran tamaño, o complejos, y que está contribuyendo al estudio de la biodiversidad en territorios australes como Punta Arenas, Puerto Williams e incluso la Antártica. Es el Laboratorio Nacional de Computación de Alto Rendimiento, conocido como NLHPC, que, a través de una colaboración con el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido también como Instituto Milenio BASE, procesamos datos de biodiversidad en un esfuerzo de conservación que busca describir y predecir la distribución dinámica de las especies en un contexto de crisis climática.
Dr. Guillaume Schwob, investigador postdoctoral del Instituto Milenio BASE. Foto: I. Milenio BASE / N. Politis
El Dr. Guillaume Schwob, investigador postdoctoral francés del Instituto Milenio BASE estudia la Ecología Microbiana y señala que para el estudio de microorganismos se emplea el NLHPC para poder definir cuáles son las especies bacterianas que viven en el continente blanco: “Cuando trabajamos con microorganismos, recuperamos desde el ambiente (que puede ser abiótico como el suelo, sedimento de lago, agua de mar, o biótico como efectos de la presencia de animales, plantas o líquenes), pequeños fragmentos de ADN. Estos fragmentos son secuencias de cuatro letras y que tienen un tamaño aproximado de unas 400. Esto es muy importante porque el orden de las letras nos permite definir cuáles son las especies microbianas que viven en la Antártica”, dice.
El doctor en Ecología Microbiana subraya que procesar datos de gran volumen requiere el uso de supercomputadores, como el NLHPC: “Por ejemplo, en nuestro último estudio teníamos 47 millones de secuencias que fueron analizadas. Y si hubiésemos querido escribir estas secuencias en hojas de papel habría sido el equivalente de 2 millones de páginas que se extenderían desde la ciudad de Punta Arenas hasta la base chilena Julio Escudero en isla Rey Jorge, en la Antártica, en una extensión cercana a los 1.200 kilómetros”, subraya.
En la actualidad, el uso de datos de biodiversidad permite avanzar hacia la exploración de preguntas sobre conservación y efectos del cambio climático en la Antártica, a través de la descripción de especies, conociendo de qué forma llegan a lugares aislados, poco explorados y cuáles son las condiciones ambientales que les permiten permanecer en esos lugares, así como predecir cómo la distribución de estas especies van a cambiar en el futuro, en respuesta al cambio climático…¿Las especies se podrán adaptar?
El Laboratorio Nacional de Computación de Alto Rendimiento (NLHPC) es el supercomputador más potente de Chile y uno de los más poderosos en Sudamérica. Está especializado en computación de altas prestaciones, en 2011 comenzó a operar en el Centro de Modelamiento Matemático (CMM) de la Universidad de Chile y actualmente constituye la red científica más grande del país que comparte una infraestructura.
El Instituto Milenio BASE, un programa de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Chile, busca generar conocimiento científico de frontera y formar jóvenes investigadores en torno a la biodiversidad de los ecosistemas antárticos y subantárticos, con el fin de comprender, evaluar y predecir los efectos del cambio climático sobre la biota. Esto, con el objetivo de proponer políticas de conservación y gobernanza para la Antártica, el océano Austral y las regiones subantárticas, así como sensibilizar y comunicar a un público amplio sobre las amenazas que enfrentan estos ecosistemas. Más información en https://institutobase.cl
Por: Nadia Politis
Foto principal: I. Milenio BASE / N. Politis
Tras el anuncio dado por la Ministra del Medio Ambiente, Maisa Rojas, autoridades y representantes de la sociedad civil se reunieron en las inmediaciones del Humedal “Huairavo” para celebrar su nueva categorización como área protegida.
De izquierda a derecha: Roy Mackenzie, María Luisa Muñoz, Lorena Saavedra y Patricio Fernández. Foto: Delegación Presidencial de la Antártica Chilena
Para celebrar la categorización del primer humedal urbano de Puerto Williams, autoridades y representantes de la sociedad civil se reunieron en las inmediaciones del humedal “Huairavo”, ubicado en la comuna de Cabo de Hornos. Dicho anuncio fue realizado por la Ministra del Medio Ambiente, Maisa Rojas, transformando éste ecosistema en un área protegida.
A tal instancia acudieron María Luisa Muñoz, delegada presidencial provincial de la Antártica Chilena; Patricio Fernández, alcalde de la comuna de Cabo de Hornos; Lorena Saavedra, presidenta del Comité Ambiental Comunal de Cabo de Hornos (CAC); y Dr.Roy Mackenzie, profesor asistente de la Universidad de Magallanes, también uno de los precursores de la iniciativa.
En 2020, apenas promulgada la legislación de estas áreas, el investigador del Instituto Milenio BASE y del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), Dr. Roy Mackenzie, y la investigadora doctoral del Instituto Milenio BASE y CHIC, Melisa Gañan, junto al educador ambiental Miguel Troncoso, convocaron las primeras reuniones comunitarias para postular a este terreno de 4.62 hectáreas como humedal urbano.
José Castro, de la Municipalidad de Cabo de Hornos, y el profesional de la SEREMI de Medio Ambiente en Punta Arenas, Juan Francisco Pizarro, junto a Miguel Troncoso, Dr. Roy Mackenzie y Melisa Gañan, formaron el equipo núcleo encargado del levantamiento de la información del humedal, y de cumplir con los requisitos y formalidades de la solicitud de declaratoria.
Se detectaron 9 humedales entre 2020 y 2021 dentro del área urbana de Puerto Williams, pero se resolvió que “Huairavo” fuera el primero en ser protegido, debido a que su ubicación lo expone a un alto grado de amenaza, causa del camino peatonal que lo atraviesa, y que también facilita el acceso a animales y ganado.
Importancia medioambiental
El terreno es hábitat de numerosas aves endémicas del lugar, pero también migrantes. Mediante una encuesta realizada por el Comité Ambiental Comunal (CAC), la comunidad eligió nombrar el humedal en honor a una de ellas, la “garza huairavo”.
Vista aérea Humedal Urbano “Huairavo”. Foto: Roy Mackenzie
La flora que rodea a este turbal está compuesta principalmente por lenga, coigüe y ñirre, conocido como bosque subantártico. Por su parte, el turbal está cubierto por juncos y dominado por el característico “musgo pompón” (Sphagnum magellanicum). Las turberas de musgo pompón prestan importantes servicios ecosistémicos, por lo cual también está adscrita a otra ley, la recientemente aprobada “Ley sobre protección ambiental de las turberas”.
En ella se reconoce la importancia medio ambiental del ecosistema de la turbera y prohíbe la extracción de turba en todo el país; a excepción de la cubierta vegetal –o musgo- que crece en ellas. El Dr. Roy Mackenzie integró la comisión de especialistas que asesoró al Ministerio del Medio Ambiente en la propuesta de proyecto de ley, y que fue aprobada recientemente por el parlamento después de varios años de tramitación.
“Este humedal también representa la posibilidad de hacer educación ambiental respecto al musgo pompón, a los servicios ecosistémicos que prestan las turberas y a la forma en que la turba es capaz de mantener y secuestrar el carbono, favoreciendo el combate contra el cambio climático”, añade el Dr. Roy Mackenzie.
Las turberas contienen el 21% del carbono orgánico del suelo a nivel mundial. Aquellas afectadas por el cambio climático global o que han sido impactadas directamente por actividad humana, en lugar de absorber el carbono, podrían liberar el que tienen almacenado, pasando de ser una solución a un problema.
Además, la ley de Humedales Urbanos a la que “Huairavo” está adscrito, coopera con cuatro de los 17Objetivos de Desarrollo Sustentable(ODS) establecidos por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el año 2015: “ODS 6: Agua limpia y Saneamiento”, “ODS 13: Acción por el Clima”, “ODS 11: Ciudades y Comunidades Sostenibles” y “ODS 15: Vida de Ecosistemas Terrestres”.
Comunidad activa
El humedal representa una riqueza medioambiental, pero también cultural y educativa con la cual la comunidad se ve comprometida. “La comunidad ha estado aquí trabajando, ha hecho campañas de limpieza del sector y la idea es seguir conservando y educando en esa iniciativa para que toda la gente que vive en Puerto Williams y quienes nos visiten, sepan de este humedal”, explica la delegada Muñoz.
“El progreso no solamente está ligado a la construcción de infraestructura sino que también a la protección ambiental. Recordemos que no hay progreso si esto genera la destrucción de la naturaleza”, comenta el Dr. Roy Mackenzie.
Humedal Urbano “Huairavo”. Foto: Roy Mackenzie
Sumado a esto, el alcalde Fernández, sostiene que se vendrán bastantes proyectos que preserven y cultiven el humedal. También se generaran pasarelas y miradores “para que uno pueda generar turismo y sustentabilidad”.
De los 110 humedales urbanos declarados a nivel nacional, solo tres corresponden a la región de Magallanes y la Antártica chilena. La delegada Muñoz, recuerda que existen otros humedales dentro del radio urbano, y que se seguirá trabajando para que, tal como “Huairavo”, sean declarados humedales urbanos.
Fuente: Delegación Presidencial de la Antártica Chilena
Edición: Nicolás Gómez
Foto principal: Delegación Presidencial de la Antártica Chilena
El investigador de la Universidad Católica del Maule (UCM), Instituto Milenio BASE y Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), Dr. Hugo Benítez, alertó sobre las amenazas que representa el insecto que en otros continentes constituye una plaga.
Dr. Hugo Benítez en Expedición Científica Antártica (ECA 59) del Instituto Antártico Chileno (INACH). Foto: H. Benítez
Entre los insectos Antárticos, solo dos figuran como endémicos: el mosquito no volador conocido como Belgica antarctica y la mosca Parochlus steinenii, un animal alado muy sensible a las variaciones de temperatura y considerado como indicador del cambio climático.
“Son tan poquitos los insectos nativos en Antártica, que cualquier cosa que llegue a su ambiente natural puede romper su equilibrio y desplazarlos. Han llegado cuatro invasores en los últimos cinco años; tres moscas y una polilla”, sostuvo el Dr. Hugo Benítez, director del Centro de Investigación de Estudios Avanzados del Maule (CIEAM), perteneciente a la UCM.
El doctor en Biología Evolutiva, que lleva años monitoreando invertebrados en el continente helado, documentó la presencia de un convidado de piedra más allá de las islas Shetland del Sur.
Se trata de la llamada Plodia interpunctella o “polilla de los cereales”, avistada inicialmente en las estaciones de Corea y Brasil y ahora descubierta en la base chilena Yelcho, ubicada en la Isla Doumer, 240 kilómetros al sur. Considerada como la plaga más importante en granos de América y África, el insecto ataca cereales intactos, como el trigo, maíz, avena, arroz y cebada, en zonas templadas y tropicales.
“Es una polilla muy torpe en vuelo, que no es capaz de volar hasta Antártica, por lo que está asociada al transporte de alimentos. Brasil y Corea dieron alertas de su presencia en 2017 y 2022. Esta vez fue encontrada mucho más al sur, en ambientes comunes dentro de la estación, donde no hay comida”, manifestó el investigador del Instituto Milenio de Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE), quien además coordina con el Instituto Antártico Chileno (INACH) parte del proyecto de Bioinvasiones FOVI220036.
“En el instituto tenemos un observatorio terrestre antártico, con un equipo que se encarga de hacer la prospección de la fauna de invertebrados terrestres nativos e invertebrados invasores y encontramos cercanía genética entre los ejemplares de Brasil, Corea y Chile”, dijo el académico, cuyos hallazgos fueron publicados en febrero pasado por la plataforma estadounidense de noticias científicas y tecnológicas “Popular Science”.
“Se sabe que la P. interpunctella es huésped de la especie parasitoide Habrobracon hebetor (…). La introducción de un parásito podría ser desastrosa para la endémica Bélgica antárctica y cualquier introducción de parasitoides en las islas subantárticas tendría acceso a una gama considerable de invertebrados nativos y a menudo endémicos”, escribieron los autores.
El avistamiento fue registrado en la revista “Ecology and Evolution”, a través del paper“An outsider on the Antarctic Peninsula: A new record of the non-native moth Plodia interpunctella (Lepidoptera: Pyralidae)”. Contó con Carla Salinas (INACH), Jordan Hernández (Instituto Milenio BASE, CHIC), Tamara Contador Mejías (Instituto Milenio BASE, CHIC, Núcleo Milenio Invasal), Sanghee Kim (Instituto Polar Coreano), Claudia S. Maturana (Instituto Milenio BASE, CHIC, Apecs Chile), Lorena Rebolledo (INACH), Laura M. Pérez (Universidad de Tarapacá), Paulo E. A. S. Câmara (Universidad de Brasilia), Vinícius Alves Ferreira (Laboratorio de Asesoría y Diagnóstico Fitosanitario), Isabel Lobos (UCM, Instituto Milenio BASE), Alejandro Piñeiro (Instituto Milenio BASE, UCM) y Peter Convey (Instituto Milenio BASE, CHIC).