A bordo del barco francés Le Soléal, el Doctor en Ciencias con mención en Ecología y Biología Evolutiva, y académico de la Universidad Austral de Chile (UACh), Claudio González-Wevar recorrerá islas sub-Antárticas de Nueva Zelanda e Isla Macquarie, con el objetivo de colectar y estudiar moluscos de origen subantártico.

Barco francés Le Soléal, perteneciente a la empresa Ponant Cruises. Imagen: Hamish Spencer

Bajo estrictas medidas de bioseguridad, y gestión de permisos internacionales con el Departamento de Conservación de Nueva Zelanda, DOC (Department of Conservation) y el Gobierno de Tasmania, por estos días se realiza la expedición número diez entre el Instituto Milenio BASE y la empresa francesa Ponant Cruises. Recorrido y toma de muestras desde ecosistemas intermareales, encabezado por el investigador UACh y líder del Laboratorio de Genómica y Ecología Molecular Antártica y Subantártica (LAGEMAS-UACh), el Dr. Claudio González-Wevar.

“Las islas Auckland, Campbell y Macquarie son vitales para nuestros estudios ya que en ellas encontramos representantes de nuestros grupos de estudio”, señala el doctor en Ciencias e investigador principal del Instituto Milenio BASE. El Dr. González-Wevar destaca la búsqueda de grupos como Nacella (terroris y macquariensis), Laevilitorina (mcphersonae, venusta, antipodum, aucklandica, hamiltoni), Gaimardia (trapesina, tasmanica, macquariensis), Siphonaria (lateralis, fuegiensis, innominata, stewartiana), Margarella (violacea, macquariensis), que realizará en el marco de un trabajo colaborativo internacional.

El trabajo científico considera la toma de muestras del intermareal subantártico. Imagen: C. González-Wevar

“Ha sido muy importante contar con la presencia del Dr. Hamish Spencer cuya experiencia en terreno y en la logística nos permitió tener acceso a Islas Stewart”, señala el Dr. González-Wevar, en alusión al desembarco en diferentes islas, junto con la colecta de especies para su posterior estudio: Tralls Bay, islas Auckland y Campbell (Nueva Zelanda) e isla Macquarie (Australia) son parte de los destinos, que marcan un hito en el difícil acceso a zonas de escaza exploración desde Chile.

“Somos privilegiados de poder acceder a islas subantárticas del océano Pacífico meridional, entre Australia y la Antártica, para realizar este tipo de estudios. Una alianza que, desde 2022 construimos junto a Ponant Cruises, no solo nos permite hacer más y mejor Ciencia, sino que estrechar colaboraciones con equipos de investigación de primer nivel”, destaca el Dr. Elie Poulin, director del Instituto Milenio BASE.

Islas Auckland y Campbell (Nueva Zelanda) e isla Macquarie (Australia) son parte de puntos de estudio científico.

 

Una alianza internacional

Dr. Claudio González-Wevar y Dr. Hamish Spencer embarcando en expedición subantártica. Imagen: C. González-Wevar

Junto al académico de la Universidad de Otago (Nueva Zelanda) Dr. Hamish Spencer, el Dr. Claudio González-Wevar buscará intercambiar experiencias en materia de genética de poblaciones, plasticidad fenotípica, filogenética y estudio de moluscos de Nueva Zelanda. Por ello, las islas Auckland y Campbell (Nueva Zelanda) e isla Macquarie (Australia), esta última declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1997, constituyen puntos de relevancia científica para el estudio de invertebrados.

Las islas subantárticas de Nueva Zelanda son destacadas por organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO): “la confluencia de las aguas antárticas y subtropicales, hace que estas islas posean una productividad marina y una diversidad biológica muy ricas. Una alta densidad de poblaciones de especies animales salvajes y un elevado índice de endemismo en lo que respecta a las aves, plantas e invertebrados”, señala el organismo.

En tanto que la isla Macquarie, de unos 34 km de largo, es destacada por la UNESCO como una zona de conservación geológica de suma importancia: “Es el único lugar del planeta donde hay formaciones rocosas procedentes del manto de la Tierra, situado a seis kilómetros de profundidad bajo el lecho del océano”, enfatiza el organismo especializado de la ONU. De ahí el hito científico de su exploración, estudio y toma de muestras que el investigador principal Dr. Claudio González-Wevar realizará por estos días.

 

Por: Nadia Politis

Fotografías: Claudio González-Wevar y Dr, Hamish Spencer

Existe una biodiversidad poco percibida en Antártica, la cual no ha sido explorada al igual que otras especies más llamativas. Un estudio reciente propone estandarizar los métodos de investigación, mejorar la integración y accesibilidad de los datos, sentando las bases para tener una visión más clara de lo que realmente se sabe y se desconoce sobre la Antártica.

Recientemente, se publicó en Science una investigación internacional que analiza el grado de conocimiento general sobre la biodiversidad antártica, caracterizando tanto los avances en la investigación como las lagunas existentes. Los resultados muestran que se conoce bastante sobre la biología de vertebrados, pero persiste desconocimiento sobre gran la biodiversidad y el funcionamiento de los  ecosistemas terrestres del continente helado.

El estudio liderado por el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) y el Instituto de Investigación en Cambio Global de la Universidad Rey Juan Carlos (IICG-URJC), plantea la necesidad de estandarización de métodos e integración y accesibilidad de datos. “Este estudio nos ha permitido por primera vez tener una visión completa del nivel de conocimiento ecológico para todo un continente. Esto es, saber lo que sabemos, y lo que no, como base para identificar lo que aún nos queda por conocer”, señala el Dr. Luis R. Pertierra, investigador que lideró este estudio y que colabora con la Dra. Juliana Vianna, investigadora principal del Instituto Milenio BASE, quien también formó parte del equipo de trabajo, al igual que los investigadores senior Dr. Peter Convey del British Antarctic Survey y el Dr. Steven L. Chown de la Universidad de Monash.

Diagrama resumen de los resultados del estudio. Artículo completo AQUÍ.

En un esfuerzo conjunto, académicos de distintas partes del mundo se han reunido en este trabajo para analizar las lagunas en el conocimiento de la biodiversidad antártica. Entre sus autores está Andrés Barbosa, miembro destacado del Comité Científico para la Investigación en la Antártica (SCAR), tristemente fallecido hace dos años y a quién se dedica este estudio.

Este grupo internacional de investigadores recopiló y analizó información recogida en las principales bases de datos globales sobre biodiversidad; “Durante años hemos analizado datos y trabajado con investigadores de distintos grupos taxonómicos para revisar las principales líneas de investigación realizadas. Estos vacíos de conocimiento, de lo que llamamos shortfalls, nos permitió identificar qué grupos y áreas han sido más estudiadas, que tienen mayor conocimiento y los que tienen menor conocimiento”, explica la Dra. Juliana Vianna, también académica de la Pontificia Universidad Católica de Chile y directora alterna del Instituto Milenio Centro para la Regulación del Genoma (CRG).

El equipo destaca que el acceso a bases de datos globales ha sido fundamental en la identificación de los vacíos de información. Se utilizaron repositorios como GBIF y GenBank. En base a esto, se deslumbró que de los animales (casi 400 especies) el protagonismo se lo llevan en gran medida una veintena de vertebrados, con un conocimiento minoritario, pero creciente, en invertebrados.

Vista en microscopio electrónico de barrido (SEM) del colémbolo antártico Cryptopygus antarcticus, procedente de la isla antártica Decepción, en los laboratorios del MNCN.

La investigación confirma la presencia y describe más de 2,000 especies de fauna, microbiota y flora terrestre en un territorio que parece únicamente “cubierto de hielo”. La Dra. Julianna Vianna afirma que “Los vertebrados tienen mayor conocimiento comparado con especies de invertebrados, pero hay áreas de estudio como interacciones ecológicas, que hay escasos estudios en diferentes grupos taxonómicos”.

Falta mucha información sobre los rasgos funcionales de la mayoría de las especies, lo que dificulta entender cómo se adaptan a las condiciones extremas. En cuanto a la flora, se sabe más sobre su distribución gracias a las mediciones satelitales, pero aún faltan avances en otras áreas, como sus relaciones evolutivas o sus interacciones. El desconocimiento sobre los microorganismos es aún mucho mayor. “Los recientes estudios sobre el funcionamiento y flujos de nutrientes en comunidades de microorganismos, así como el movimiento de éstos de unas zonas a otras nos da pistas de cómo se desarrolla la vida microscópica en un clima tan extremo”, añade Antonio Quesada, investigador de la Universidad Autónoma de Madrid.

El trabajo destaca que el desequilibrio de conocimiento en tantos organismos impide comprender cómo se desarrollan los procesos ecológicos en la Antártica, información clave para poder guiar medidas de conservación, sobre todo, en un contexto de cambio climático.

Fuente: Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid

Foto principal: Sólo dos plantas superiores se dan en la región de la Península Antártica (el pasto Deschampsia antarctica, y el clavel Colobanthus quitensis). En la foto se ven ejemplares de la isla Horseshoe / Por Luis R. Pertierra (2019)

En el marco de su participación en la Expedición Científica Antártica (ECA61) de INACH, el equipo del Laboratorio Biodiversidad Molecular UC liderado por la Dra. Juliana Vianna, cruzó el Círculo Polar Antártico, para fortalecer la vigilancia y monitoreo de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (H5N1) en el continente helado.

Punta Arenas.- Bajo estrictas medidas de bioseguridad y coordinación con el Instituto Antártico Chileno (INACH), la Armada, Ejército y Fuerza Aérea de Chile, las científicas Dra. Fabiola León, Claudia Ulloa y Carolina Márquez, iniciaron su recorrido científico a bordo del buque Betanzos, de DAP, con el objetivo de tomar muestras y realizar análisis de laboratorio, en el marco de su participación en la Expedición Científica Antártica (ECA61) y su trabajo en el Laboratorio Biodiversidad Molecular UC liderado por la Dra. Juliana Vianna (BASE/CRG, Lili, Instituto Desarrollo Sustentable UC) y desarrollarlo en conjunto con el Instituto Milenio BASE.

“Luego que en enero de 2024 logramos contribuir como laboratorio en la detección de casos positivos de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (H5N1) en la Antártica, durante la ECA 60 de INACH, hemos trabajado arduamente estudiando muestras y coordinando equipos de análisis de aves como pingüinos, cormoranes y skúas en la Antártica”, señala la doctora en Ciencias Biológicas mención Ecología, y académica UC, Juliana Vianna.

La científica antártica y también directora alterna del Instituto Milenio CRG, enfatiza que la investigación de la salud de la vida silvestre en el continente helado es fundamental para el bienestar de los ecosistemas, debido a la conectividad entre las especies y el rol de la Antártica en el equilibrio de los territorios: “Las migraciones o traslados de especies pueden incidir en la movilidad de la gripe aviar, y, por lo tanto, en un incremento de su mortandad. De ahí la relevancia de continuar los estudios científicos en terreno para seguir monitoreando zonas y especies afectadas”, enfatiza la Dra. Vianna.

El trabajo científico con aves en la Antártica busca fortalecer la vigilancia y monitoreo de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (H5N1).

Durante 2023-2024 la toma y análisis de muestras en la Antártica estuvo coordinada por los investigadores Dra. Fabiola León (UC/BASE/CRG, Lili) y Eduardo Pizarro (UC/BASE/CRG) junto con el apoyo internacional del buque Le Commandant Charcot de la empresa Ponant Cruises, y este 2025 se desarrollan a bordo del Buque Betanzos perteneciente al grupo DAP llegando más allá del círculo polar antártico, en la llamada “Antártica profunda”, en islas Lagotellerie e isla Aves en bahía Margarita.

“La experiencia que hemos obtenido en terreno ha sido fundamental para continuar realizando ciencia de forma segura, y con las máximas medidas de bioseguridad. Es importante destacar que nuestras campañas y muestreos se están realizando en un amplio rango geográfico, y que se realizan en distintas épocas de la temporada, por lo que permiten tener una vigilancia con una cronología que además permite determinar el estado de la influenza aviar en distintas etapas de la temporada de nidificación de las aves voladoras y no voladoras”, subraya la Dra. Fabiola León. Su trabajo la ha llevado a tomar muestras de pingüino emperador, Adelia, papúa y rey en localidades como Snow Hill Island, Danger Islands, Red Rock Rige, Cape Hallet, Sims Island.

Medidas de bioseguridad fundamentales

El “Protocolo de prevención y control del Virus de la Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP) en la Antártica”, entregado por el Instituto Antártico Chileno (INACH), es parte de las recomendaciones internacionales que Comité Científico para la Investigación en la Antártica, o SCAR, por sus siglas en inglés, para todas las expediciones que se realizarán durante esta temporada de enero-marzo 2025 en el continente blanco. Medidas de bioseguridad que siguen con los lineamientos de “One Health” para el cuidado de la salud del ecosistema antártico, único y a la vez frágil.

“El estudio de la gripe aviar y su evolución son fundamentales para comprender las dinámicas de los virus y la salud pública global. En nuestro Instituto Milenio BASE, estamos comprometidos con la excelencia científica y trabajamos de manera rigurosa y colaborativa para abordar este fenómeno en constante cambio. La ciencia de excelencia no solo nos permite obtener resultados precisos, sino que también proporciona herramientas necesarias para anticipar y mitigar riesgos asociados con la propagación de enfermedades infecciosas”, señala el Dr. Elie Poulin, director del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos.

Como parte de este cuidado, los Elementos de Protección Personal (EPP) se convierten en una herramienta fundamental: Como su nombre lo indica, los EPP son equipos, aparatos o dispositivos especiales para proteger al cuerpo –en parte o en su totalidad– de riesgos específicos, actuando en consecuencia como un medio de prevención hacia distintas enfermedades profesionales, previniendo accidentes o disminuyendo los efectos de éstos, señala el Instituto de Salud Pública (ISP).

Investigadoras Fabiola León, Claudia Ulloa y Carolina Márquez con trajes de bioseguridad para toma de muestras en la Antártica.

En tanto que el equipo de investigación Instituto Milenio BASE/UC/CRG advierte que, en la Antártica, el uso de mascarillas, guantes y overoles permite que las personas se resguarden de cualquier riesgo, junto con resguardar a todos los organismos vivos que ahí habitan.  “Llevar patógenos nuevos desde humanos a aves y mamíferos o actuar como transportadores o diseminadores no intencionales desde colonias sanas a otras localidades” es un aspecto que se debe resguardar con cuidados extremos, señalan. La limpieza previa y posterior de los equipos antes de recorrer alguna zona, también es parte del protocolo diario empleado en cada descenso a terreno.

“La influenza aviar altamente patógena es un tema relevante y de máxima preocupación dentro de la comunidad científica internacional”, puntualiza el Dr. Ricardo Jaña, jefe del Departamento Científico de INACH. “Se ha organizado un grupo especial para informar y conseguir detalles de esta evidencia a lo largo de diferentes sitios de investigación en la Antártica y establecido un sistema de información a través de reportes”, sostiene.

Jaña destaca que no solamente en Chile, sino que otros países también están aportando información a medida que se desplazan por los diferentes sitios de investigación: “Corea recientemente en el área de la península Fildes y también últimamente Chile, en su campaña a Bahía Margarita ha reportado casos de diferentes poblaciones”, indica.

El jefe del Departamento Científico INACH y especialista en Recursos Naturales/Glaciología afirma que “esta preocupación trasciende Antártica”: “Localmente en la región se ha establecido una mesa de trabajo, dirigida por la SEREMI de Agricultura, en la cual participa nuestro compañero Marcelo González como representante institucional”, concluye.

A través de herramientas como infografías y publicaciones especializadas, el Instituto Antártico Chileno ha publicado indicaciones y recomendaciones que se pueden descargar desde https://www.inach.cl/expedicion-antartica/protocolo-influenza-aviar/

El análisis de muestras de sangre de pingüinos permite estudiar la Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (H5N1).

El trabajo de detección temprana y de vigilancia epidemiológica del virus de la influenza aviar altamente patógena (IAAP) en la península Antártica está siendo liderado por diversos equipos de virología y fauna silvestre pertenecientes al Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN) del Instituto Antártico Chileno (INACH) y que desde 2024 ha dispuesto de dos laboratorios de testeo de Gripe Aviar en base Escudero y base O’Higgins, con la finalidad de desarrollar áreas de particular interés nacional e internacional, y establecer vínculos con los programas del Comité Científico de Investigación Antártica (SCAR).

Trabajo que se complementa con acciones en materia de gobernanza antártica que Chile se encuentra liderando a través de un grupo de contacto intersesional en el marco del Tratado Antártico en Gripe Aviar Altamente Patógena, integrada -por ejemplo- por el académico de la Universidad de Chile e investigador del Instituto Milenio BASE Dr. Luis Valentín Ferrada.

Un esfuerzo conjunto entre universidades, institutos de investigación de excelencia y operadores antárticos que resalta la importancia del trabajo colaborativo y la investigación científica en la Antártica. Para comprender y mitigar los riesgos asociados con las enfermedades aviares en una región de características únicas.

 

 

 

 

Por: Nadia Politis

Fotografías: Constanza Barrientos/Instituto Milenio BASE

Un nuevo estudio publicado en Marine Policy revela que, en los últimos 10 años, Chile tiene la tasa más alta del mundo en mortalidad de ballenas por choques con embarcaciones.

Un reciente estudio publicado en la revista internacional Marine Policy identifica a Chile como el país con la mayor tasa de mortalidad de ballenas por colisiones con embarcaciones a nivel mundial desde el año 2013. La investigación fue llevada a cabo por un equipo multidisciplinario de 22 expertas y expertos, entre ellos, la académica de la Universidad de Chile (U. Chile) e investigadora del Instituto Milenio BASE y del Centro de Investigación Eutropia, Dra. María José Pérez Álvarez.

El estudio, titulado “Alta tasa de colisiones de barcos con grandes ballenas en aguas de Chile: datos históricos y acciones propuestas para reducir el riesgo”, analizó 52 años (1972-2023) de datos de varamientos de grandes cetáceos en la costa chilena- recopilados por el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura, SERNAPESCA, además de Universidades, ONGs y agrupaciones de expertos- junto a patrones de tráfico marítimo. Los resultados destacan un aumento en las mortalidades de ballenas por colisiones y su relación con el tráfico marítimo.

Ballena jorobada colisionada en Mejillones, 2020. Crédito: Frederick Toro

Según señala el estudio, de las 226 ballenas varadas registradas en la costa de Chile, el 62% corresponde a casos en donde no se pudo identificar la causa de muerte. En los casos con causa identificables, casi un tercio se atribuyó a colisiones, seguido de un 7% a enmallamientos y un 3% a depredación natural. Esto pone a las colisiones con embarcaciones como la principal causa de muerte no natural en ballenas en Chile.

La ballena fin es la especie más afectada (37% de los casos), seguida por la ballena jorobada (21%), y las ballenas azul y sei (ambas con 11%). Las diferencias entre las especies se podrían explicar por variaciones en la abundancia total de cada una, distinto nivel sobreposición de cada especie con zonas de alto tráfico y potenciales diferencias en su respuesta de evasión a las embarcaciones. Las regiones administrativas con más colisiones fueron Magallanes (21%), Los Lagos (18%), Antofagasta (13%), y Valparaíso y Coquimbo (8% cada una). El análisis espacial realizado en el estudio muestra que los focos de colisiones coinciden con áreas de alimentación identificadas para las distintas especies y con zonas portuarias del país. Esto se debería a que las zonas de importancia para las ballenas, es decir hábitat critico de alimentación, crianza y tránsito, se sobreponen con zonas portuarias y rutas de tráfico marítimo.

“Estas cifras probablemente subestiman la magnitud del problema, ya que muchos cadáveres nunca llegan a varar en nuestras playas y a ser registradas, debido a las dificultades para realizar necropsias en áreas remotas. Todavía la mayoría de los casos de varamiento permanecen inconclusos”, señala el Dr. Frederick Toro, médico veterinario de la ONG Panthalassa, académico de la Universidad Santo Tomás y autor principal del estudio. “Este trabajo pone de manifiesto la urgente necesidad de implementar medidas efectivas para reducir las colisiones, como restricciones de velocidad, rediseño de rutas marítimas y el fortalecimiento de las capacidades de monitoreo y de las respuestas ante varamientos. Así como también, la realización de necropsias que permitan identificar o corroborar las causas de muerte”, agrega.

“He pasado los últimos 20 años investigando a las ballenas con el fin de proteger sus hábitats para que estos animales se puedan recuperar después de la devastadora caza histórica. Hoy no existe la caza directa, pero este estudio nos muestra que seguimos matando a las ballenas porque el océano se ha vuelta un verdadera carretera de alto tránsito para todo el comercio que hacemos”, afirma la Dra. Susannah Buchan, oceanógrafa del Centro de Investigación Oceanográfica del Pacífico Suroriental (COPAS Coastal) y del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA), y coautora del estudio, que se especializa en la oceanografía y ecología de zonas de alimentación de ballenas en la costa de Chile. “En Chile vemos más del 50% de las especies de ballenas en el mundo, están en nuestras costas principalmente para alimentarse por las ricas condiciones del agua y la alta cantidad de kril y peces”, resalta.

Dra. María José Pérez- Álvarez, académica de la Facultad de Ciencias de la U. Chile e investigadora del Instituto Milenio BASE y del Centro de Investigación Eutropia.

Por su parte, la académica de la U. Chile e investigadora del Instituto Milenio BASE, Dra. María José Pérez- Álvarez, señala que “los impactantes resultados de este estudio realzan la importancia de sistematizar la recopilación de información sobre la mortalidad de cetáceos por colisiones con embarcaciones, mediante un monitoreo continuo a lo largo de la costa. Esto implica fortalecer la capacidad para identificar las especies afectadas, caracterizar las mortalidades a través de necropsias y, sobre todo, implementar acciones concretas que prevengan estos eventos, reduciendo así esta importante amenaza no natural para las especies”.

En resumen, el equipo de investigación destaca la importancia una colaboración interdisciplinaria que integre el conocimiento científico, las herramientas legales, las capacidades técnicas, las estrategias de manejo y las políticas públicas, como un enfoque clave para proteger a los cetáceos y sus hábitats.

Por: Frederick Toro y Susannah Buchan

Fotografía principal: Ballena jorobada saltando en el Estrecho de Magallanes. Crédito: Juan Capella

En el marco de una pionera colaboración internacional entre Chile y Canadá, un equipo científico del Bird Ecology Lab de la Universidad Austral de Chile y el Instituto Milenio BASE, investiga cómo los zarapitos (Numenius phaeopus y Limosa haemastica) pueden optimizar su balance energético durante sus extraordinarias migraciones entre hemisferios. 

Con recorridos de más de 10.000 km entre Chiloé y EE.UU, un vuelo que se puede extender por más de una semana sin parar, y misterios que aún la ciencia busca esclarecer, las aves playeras migratorias son protagonistas de un estudio internacional que une a Chile y Canadá, con colaboraciones en España, Suecia y EE.UU. Liderado por los académicos Dr. Juan G. Navedo (UACh) y Dr. Chris Guglielmo (Western University) la investigación busca conocer si las aves playeras migratorias son capaces de reducir su gasto metabólico basal para poder mantener un alto rendimiento fisiológico durante varios días consecutivos. 

(De izquierda a derecha) Dra. Beverly Chua (Animal Care Systems), Dra. Catherine Ivy (University of Saskatchewan), Dr. Chris Guglielmo (Western University) y Dr. Juan G.Navedo, investigador adjunto del Instituto Milenio BASE, académico de la Universidad Austral de Chile y director del Bird Ecology Lab, en las instalaciones de la Estación Experimental Quempillén de la UACh en Chiloé.

Así, el zarapito común (Numenius phaeopus) y el zarapito de pico recto (Limosa haemastica) son estudiados desde el archipiélago de Chiloé, en la región de Los Lagos, a través de tecnología de última generación: “Este trabajo es clave para entender cómo estas aves enfrentan los desafíos de sus migraciones extremas y generar así conocimiento vital para poder avanzar en la comprensión de los límites fisiológicos del esfuerzo continuado en los animales, con aplicaciones claras en el bienestar humano”, señala el profesor Juan G. Navedo.

Mediante microcirugías se implantan biologgers, un dispositivo que registra automáticamente la temperatura corporal y la frecuencia cardiaca del ave. Adicionalmente, los zarapitos se equipan con un geologger que se acopla en una anilla en la pata para determinar su ubicación en cualquier parte de su ruta migratoria y las condiciones ambientales que experimentan: “Estos aspectos son muy importantes ya que estas aves migran desde Chiloé hasta Alaska permaneciendo extensos períodos en EE.UU., Canadá, Venezuela, Colombia y Argentina”, subraya el profesor Guglielmo en torno a la relevancia del estudio.

Durante la temporada estival, coincidiendo con las primeras llegadas de las aves migratorias, parte del Bird Ecology Lab integrado por Jorge Ruiz, Valeria Araya, Jonathan Vergara, María Fernanda Sánchez, entre otras/os estudiantes y liderado por el Dr. Juan G. Navedo, investigador del Instituto Milenio BASE y académico de la UACh, realizó monitoreos, capturas e implantación de biologgers y geologgers en zarapitos en Chiloé durante inicios de 2025.

El trabajo en Chiloé contó con la colaboración clave del Dr. Chris Guglielmo, académico de la Western University (Canadá); la Dra. Catherine Ivy, académica de la Universidad de Saskatchewan (Canadá); y la Dra. Beverly Chua, médica veterinaria de Animal Care Systems (EE.UU.)

Estudio de aves extraordinarias

Debido a que los mamíferos y las aves son animales endotermos (que mantienen su temperatura corporal independientemente de la temperatura ambiental), esta investigación busca conocer si algunas especies de aves migratorias son capaces de reducir su gasto metabólico basal modulando el funcionamiento orgánico. 

El uso de los dispositivos que permiten registrar la temperatura corporal y la frecuencia cardiaca de las aves (biologger) así como las condiciones ambientales (geologger) plantea importantes desafíos en torno a su recuperación y obtención de datos. Una espera de un año podrá determinar si al regreso de la temporada de migración, las aves estudiadas retornarán a Chiloé con los dispositivos.

Estudiantes Valeria Araya y María Fernanda Sánchez en una jornada de observación en la costa de la isla grande de Chiloé.

“La experiencia en terreno es clave para conectar los sistemas y especies que estudiamos, desarrollando habilidades técnicas y fortaleciendo el trabajo en equipo bajo condiciones exigentes” comenta Valeria Araya, investigadora doctoral del Bird Ecology Lab y del Instituto Milenio BASE. 

Tanto en Norteamérica como en Chiloé, los zarapitos encuentran condiciones óptimas para su supervivencia y bienestar. Específicamente, tanto el zarapito de pico recto como el zarapito común escogen las costas de Chiloé, ya que sus características permiten que estas aves con grandes requerimientos energéticos se alimenten de invertebrados marinos y descansen adecuadamente durante seis meses cada año, esto es, la mayor parte de su vida. Cuando llega el otoño austral a Chiloé, se sobrealimentan para viajar hasta Alaska y el ártico canadiense donde se reproducen durante el corto verano boreal, que se caracteriza por largos períodos diarios de luz y gran abundancia de insectos.

Las investigaciones se realizan en medio de un contexto de crisis de la biodiversidad, por lo que la conservación de aves playeras se plantea como un importante desafío para las y los científicos. Por ejemplo, el zarapito de pico recto ha sido recientemente incluido en la lista roja de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como especie “vulnerable”. Por su parte, el Ministerio del Medio Ambiente (MMA) desarrolló en el año 2023 el “Plan de Conservación para Aves Playeras Migratorias en Chile”, en el cual se caracterizaron sus principales amenazas como la expansión urbana, industria acuícola y energética, contaminación y malas prácticas de actividades recreativas y turísticas en playas y humedales, destacando entre otras los paseos de personas con sus perros sin correa.

 

Geologger y banderola con código individual, en este caso APJ, en un zarapito común, herramientas para identificar y localizar al ave.

Fotografías y texto: Carolina Gajardo/Instituto Milenio BASE

 

El Dr. Luis Valentín Ferrada, académico de Derecho de la Universidad de Chile e investigador principal del Instituto Milenio BASE, se suma a la primera misión del rompehielos Almirante Viel, símbolo de la innovación naval chilena en el continente blanco.

Vista lateral del Rompehielos “Almirante Viel” atravesando aguas antárticas.

El rompehielos “Almirante Viel”, construido íntegramente en los astilleros de ASMAR Talcahuano, ha marcado un hito en la historia de la exploración chilena al llegar al territorio chileno antártico en su primera expedición oficial. Este moderno buque, diseñado para operar en las extremas condiciones del continente helado, no solo representa un avance tecnológico, sino que también consolida el compromiso de Chile con la ciencia y la soberanía en la región.

En esta misión inaugural, destaca la presencia del Dr. Luis Valentín Ferrada, académico de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile y experto en derecho antártico. Como investigador principal del Instituto Milenio BASE, su participación resalta la importancia del marco jurídico en el desarrollo de investigaciones científicas y la cooperación internacional en la Antártica. “Esta expedición es una oportunidad para reflexionar sobre el rol de Chile en la gobernanza antártica y fortalecer nuestra posición en el Sistema del Tratado Antártico”, comentó el Dr. Ferrada.

El “Almirante Viel” llevará a cabo tareas esenciales como pruebas de navegación en hielo, operaciones hidrográficas, entrega de insumos a bases nacionales y el transporte de personal científico. Estas actividades refuerzan el rol del buque como una pieza clave para la logística y el desarrollo en el continente blanco.

El Dr. Luis Valentín Ferrada, académico de Derecho de la Universidad de Chile e investigador principal del Instituto Milenio BASE, en la base General Bernardo O’Higgins del Ejército de Chile en la Antártica, durante su labor de investigación y colaboración en el continente blanco.

Con 111 metros de largo, capacidad para 120 tripulantes y científicos, y un diseño preparado para enfrentar condiciones climáticas extremas, el Almirante Viel marca un antes y un después en las capacidades de exploración polar de Chile. Su éxito inicial reafirma la capacidad del país para liderar misiones complejas en uno de los entornos más desafiantes del planeta, consolidando a la Antártica como un espacio estratégico para la ciencia y la tecnología chilena.

La participación del Dr. Luis Valentín Ferrada en la expedición inaugural del “Almirante Viel” cobra especial relevancia en el contexto del cambio climático que afecta a la Antártica. Recientes estudios han evidenciado fenómenos preocupantes, como el reverdecimiento de la península antártica debido al aumento de temperaturas, lo que altera significativamente su ecosistema. En 2024 la Organización Meteorológica Mundial (OMM) indicó ese año como el más caluroso jamás registrado, siendo el primer período estudiado con una temperatura media global 1,5 °C superior al promedio de 1850-1900.

 

 

Por: Nadia Politis, Benjamín Groff.

Fotografías: Erwin Gutiérrez/Armada de Chile y Dr. Luis Valentín Ferrada.

El Derecho Antártico, el monitoreo de gripe aviar y el muestreo de biodiversidad marina y terrestre, están presentes esta temporada, a través de los proyectos liderados por investigadoras e investigadores del Instituto Milenio BASE. Las labores se centran en el estudio de diversas especies, donde encontramos aves, plantas, insectos, peces, esponjas, equinodermos, moluscos y más.

En Chile, cada año- desde 1946-, el verano austral marca el inicio de las labores científicas en el continente helado. Esta temporada, al menos 30 investigadoras e investigadores del Instituto Milenio BASE llegan desde las ciudades de Puerto Williams, Punta Arenas, Puerto Montt, Valdivia, Concepción, Talca y Santiago, para formar parte de la Expedición Científica Antártica (ECA) N° 61 organizada por el Instituto Antártico Chileno (INACH).

Las labores se centran en el estudio de diversas especies, donde encontramos aves, plantas, insectos, peces, esponjas, equinodermos, moluscos y más. Foto: I. Milenio BASE / Constanza Barrientos Soto

Ya sea acampando, buceando en las profundidades del océano Austral, habitando bases científicas y navegando por las gélidas aguas del continente helado, las labores de los equipos de investigación se estarán desarrollando hasta el mes de marzo en las islas Shetland del Sur, ubicadas en la península Antártica. Equipos integrados por profesionales de la Universidad de Chile (UCh), Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), Universidad de Concepción (UdeC), Universidad Católica del Maule (UCM), Universidad Austral de Chile (UACh), Universidad de Magallanes (UMAG) y Universidad Santo Tomás (UST).

“Distribuidos en siete ciudades de Chile, las investigadoras e investigadores del Instituto Milenio BASE, llegan hasta la Antártica a desarrollar sus proyectos con foco en la biodiversidad: entender su historia genética y monitorear el impacto de los cambios globales en los ecosistemas que habitan. Este año, en particular, contamos con alta presencia de jóvenes en los equipos de investigación”, señala el director del Instituto Milenio BASE, Dr. Elie Poulin.

Acampando en Isla Nelson, Punta Armonía

Durante casi dos meses, investigadores de Chile, Brasil y Países Bajos, acamparon en Punta Armonía, isla Nelson. Buscando monitorear la presencia de gripe aviar en la zona y, al mismo tiempo, trabajando en el rastreo de pingüinos papúa, pingüinos barbijo y petreles gigantes a través de la instalación de Sistema de Posicionamiento Global (GPS), y en la secuenciación de ADN a través de la extracción de muestras de sangre. 

El equipo liderado por el Dr. Lucas Krüger (INACH- BASE) y conformado por Eduardo Pizarro (BASE- CRG), Gaspar Mejías (BASE), Francine Cezar Bandeira Timm (UFRGS) y Miguel Leonetti Corrêa (UFRGS), estuvo en el campamento hasta la segunda semana de enero.

Navegando en el océano Austral

Las labores de muestreo de todos los equipos de trabajo del Instituto Milenio BASE se llevan a cabo utilizando Elementos de Protección Personal (EPP) adecuados. Foto: I. Milenio BASE / Constanza Barrientos Soto

A bordo del buque Betanzos de la empresa DAP, desde el 3 hasta el 16 de enero, siete investigadoras del Instituto Milenio BASE, recorrieron las islas Shetland del Sur para el desarrollo de sus proyectos: Dra. Fabiola León (PUC- CRG), Claudia Ulloa (PUC), Carolina Márquez (UCh- PUC), Melisa Gañan (UMAG- CHIC), Micaela Conejeros (UdeC), Camila Parra (UACh) y Paula Segovia (UACh). Entre las labores a desarrollar, estuvo el monitoreo de gripe aviar y el muestreo de moluscos, insectos y plantas.

Un viaje de trece días que contó con la cobertura de la Dirección de Comunicaciones del Instituto Milenio BASE, representada por la periodista especializada en ciencia, Constanza Barrientos Soto, y dirigida por la periodista especializada en ciencia, Nadia Politis. Registro del trabajo científico y generación de material de divulgación, fueron las actividades principales. 

Durante el mes de enero, también navega por el océano Austral el nuevo Buque Rompehielos “Almirante Viel” de la Armada de Chile. Viaje inaugural que cuenta con la participación del investigador principal del Instituto Milenio BASE, también académico de la Facultad de Derecho de la UCh y Director del Programa de Estudios Antárticos (U-Antártica), Dr. Luis Valentín Ferrada. 

Así también, la embarcación de exploración y apoyo científico de INACH “RS Karpuj” se suma a la expedición y concentra el trabajo con insectos invasores presentes en el continente helado. Labores enmarcadas en el Observatorio de Biodiversidad Terrestre del Instituto Milenio BASE, lideradas por el Dr. Hugo Benítez (UCM- CHIC), y a las que se unen Katherine Chávez (BASE-CHIC), Jordan Hernández (BASE- CHIC) y Franco Cruz (BASE).

En tanto que la investigadora UCh, Nayla Serey, y el investigador INACH-UMAG, Francisco Santa Cruz, se encuentran recorriendo la península Antártica a bordo del buque Oceanográfico Polar, BAP Carrasco de Perú, en el marco de una colaboración internacional entre las cancillerías chilena y peruana. Las investigaciones están vinculadas al monitoreo acústico de kril en torno a Isla Nelson y bahía Fildes y la  evaluación del impacto de contaminantes emergentes sobre su salud y fisiología.

Habitando la base científica Profesor Julio Escudero  

En cada ECA organizada por INACH, equipos científicos de todo Chile y el mundo pasan por la Base Profesor Julio Escudero, ubicada en la isla Rey Jorge de la península Antártica. Este año, desde Punta Arenas, llega la Dra. Karin Gérard (BASE-CHIC- CIGA UMAG) a liderar el trabajo del Observatorio de Biodiversidad Marina del Instituto Milenio BASE, junto a los investigadores franceses Cyril Gallut y Morgane Durand (Museo Nacional de Historia Natural de París).

Las denominadas “especies poco carismáticas” o “biodiversidad poco percibida” son las protagonistas de la mayoría de investigaciones realizadas por los equipos del Instituto Milenio BASE. Foto: I. Milenio BASE / Constanza Barrientos Soto

Por otro lado, desde Puerto Montt, Valdivia y Santiago, viajan hasta el continente helado investigadoras e investigadores dedicados al estudio de equinodermos, moluscos, esponjas, crustáceos y peces. De la UACh, Dr. Kurt Paschke, Daniela Nuaralrt, Dra. Julia Saravia; de la UST, la Dra. Valentina Bernal; y de la UChile, Mélanie Delleuze, Magdalena Osorio y Constanza Soto. 

Además, destaca la presencia del investigador principal del Instituto Milenio BASE, también investigador del INACH y presidente del Comité Científico de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA), Dr. César Cárdenas, quien se estará desempeñando como jefe de base.

En resumen, la participación del Instituto Milenio BASE en la ECA N° 61 reafirma el compromiso con el estudio y protección del continente helado. Con más de diez  proyectos en curso, liderados por equipos diversos y multidisciplinarios, estas iniciativas no solo contribuyen al avance del conocimiento sobre biodiversidad, cambio climático y derecho antártico, sino que también destacan la colaboración internacional y el rol clave de jóvenes investigadoras e investigadores en la exploración del entorno más extremo del planeta.

 

Por: Constanza Barrientos Soto

Fotografía principal: I. Milenio BASE / Constanza Barrientos Soto

El Instituto de Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos, conocido como Instituto Milenio BASE, abre su concurso de posición postdoctoral en ADN Ambiental, Metabarcoding y Metagenómica para investigaciones de biodiversidad en zonas antárticas y subantárticas.

El Instituto de Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos llama a concurso público para una posición postdoctoral en ADN Ambiental, Metabarcoding y Metagenómica para investigaciones de biodiversidad en zonas antárticas y subantárticas. Podrán postular chilenos/as o extranjeros/as. El/la postdoctorante se integrará al equipo de investigación “Observatorio de la Biodiversidad”, junto con entregar apoyo transversal a la investigación de otros grupos del instituto. El lugar de desempeño es con preferencia en Punta Arenas, Región de Magallanes y Antártica Chilena.

Esta línea de investigación busca mejorar el conocimiento de biodiversidad antártica y subantártica, a través de la caracterización y del monitoreo de ecosistemas marinos y terrestres para detectar cambios significativos de las comunidades de macro y microorganismos, como consecuencias del cambio climático antropogénico, utilizando tecnologías avanzadas como análisis de ADN ambiental (eDNA), metabarcoding y metagenómica.

El/la investigador/a deberá diseñar, desarrollar e implementar flujos de trabajo bioinformáticos que permitan procesar y analizar datos de secuenciación masiva, con especial énfasis en metodologías de Metabarcoding y Metagenómica. El/la investigador/a participará en el estudio de muestras previamente disponibles en el laboratorio y también en la obtención de nuevas muestras mediante expediciones a terreno. En tanto que los requisitos son poseer el grado académico de Doctor/a en programas nacionales acreditados o sus equivalentes extranjeros, en disciplinas atingentes al perfil requerido: ecología, biología evolutiva, microbiología, o disciplinas relacionadas, y disponibilidad para comenzar a trabajar preferentemente a contar de mayo de 2025.

Los documentos para presentar a la postulación son:

  • Certificado de grado de Doctor/a (se acepta fotocopia simple para postular, a los/as postulantes seleccionados/as se les solicitarán los documentos originales o certificados)
  • Currículum vitae, destacando la investigación realizada, a través de participación en proyectos de investigación y artículos publicados o aceptados. Incluir indicadores bibliométricos como índice H. Además, incorporar enlace para portal académico personal como ORCID y/o Google Scholar
  • Una carta de intención
  • Dos cartas de recomendación

En el caso de que el/la investigador/a seleccionado/a sea de nacionalidad extranjera, deberá acreditar residencia en el país, a través de visa de residencia definitiva o temporaria o documento que acredite solicitud de visa definitiva con autorización de trabajo a la fecha de inicio del proyecto. También es posible considerar visa de estudiante con autorización de trabajo. Para ello, deberán enviar el documento que lo acredite y cédula de identidad para extranjeros/as vigente. Si el/la investigador/a seleccionada posee visa temporaria, deberá enviar el documento que lo acredita y cédula de identidad para extranjeros vigente. Si cuenta con residencia definitiva, deberá presentar este último documento. En casos calificados, se analizará la pertinencia de otras visas. La tramitación del contrato quedará sujeta a la presentación de los documentos antes mencionados.

Bases e información respecto a este concurso están disponibles en este link a partir de enero de 2025. La presentación de antecedentes debe realizarse a través del correo electrónico administracion@institutobase.cl y el plazo vence impostergablemente el 31 de marzo de 2025. La resolución final respecto de la adjudicación de las posiciones postdoctorales será efectuada por el el Consejo de Investigadores/as Principales del proyecto ICN2021_002, durante abril de 2025.

 


 

En un trabajo innovador por integrar la educación antártica en la formación docente, las estudiantes de Pedagogía en Ciencias Naturales y Biología de la Universidad de Concepción (UdeC), Claudia Díaz, Bárbara Roa y Daniela Valdés, presentaron una propuesta pionera que busca destacar la importancia del continente blanco en la educación y la concientización ambiental. Bajo la guía de la Dra. Angie Díaz Lorca, académica de la UdeC e investigadora del Instituto Milenio BASE, esta iniciativa marca un precedente significativo en la formación de futuros docentes en Chile.

CONCEPCIÓN.- La tesis titulada “Explorando la vida en hielo: Propuesta de taller extraprogramático para estudiantes de enseñanza media sobre biodiversidad antártica para promover la concientización de la importancia del continente Antártico chileno a nivel global en la educación”, fue la tesis de educación antártica realizada por las estudiantes de la Facultad de Educación UdeC, que no solo obtuvo la calificación máxima, sino que también fue evaluada por una comisión interdisciplinaria que incluyó especialistas en diferentes áreas de la educación de diferentes regiones del país. Este trabajo se destaca como la primera tesis de pregrado de la UdeC que reflexiona profundamente sobre la integración de la Antártica en el currículo educativo nacional. “Este trabajo es clave para formar ciudadanos críticos y conscientes sobre nuestra biodiversidad”, enfatizó la Dra. Díaz.

Dra. Angie Díaz,  junto a Claudia Díaz, Bárbara Roa y Daniela Valdés, en su defensa de tesis. Foto: Muriel Soubelet. Facultad Educación UdeC.

En el marco de esta tesis, las estudiantes desarrollaron el “taller extraprogramático de concientización sobre biodiversidad Antártica”, dirigido a estudiantes de enseñanza media (de primero a cuarto medio), para acercarlos al conocimiento de la biodiversidad única del continente Antártico, que incluye microorganismos, plantas vasculares, invertebrados marinos y terrestres, aves y peces. Además, diseñaron el juego de mesa “Operación Antártica: Salvando el Futuro”, una herramienta lúdica que busca no solo destacar la singularidad de la biodiversidad antártica, sino también promover cercanía y respeto por la naturaleza que se desenvuelve en estos ecosistemas, junto con una mayor comprensión de los desafíos ambientales que enfrenta este entorno en el contexto actual de cambio climático. “Estamos muy felices de finalizar este extenso trabajo con calificación máxima y después de un trabajo muy estrecho con la profesora Angie Díaz”, subraya Claudia Díaz, una de las autoras. Las estudiantes explican: “Nos motivó el querer ser partes de un agente de cambio con respecto a los desafíos de problemáticas ambientales que suceden hoy a través de una de las herramientas más poderosas que es la educación. Con el fin de no solo promover la educación ambiental sino motivar a los y las estudiantes a la reflexión, pensamiento crítico y capacidad de resolver problemas. Elegimos hablar sobre Antártica por ser algo valioso dentro de nuestro país, por ser un lugar que ejerce la paz y la ciencia por sobre todo la rica biodiversidad que podemos encontrar”.

Como parte de la colaboración de las estudiantes de Pedagogía en Ciencias Naturales con el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE), este material educativo quedará disponible para docentes de todo el país a través de www.institutobase.cl Por lo que esta iniciativa se posiciona como un aporte significativo para la integración de la educación antártica en el sistema educativo chileno, fortaleciendo el compromiso con la conservación de ecosistemas polares.

Fortalecimiento de la educación antártica

La asesoría científica de la Doctora en Ciencias con mención en Ecología y Biología Evolutiva, Angie Díaz, se desarrolló en sesiones de acompañamiento y guía con las estudiantes de Pedagogía en Ciencias, con el propósito de cumplir hitos que permitieran el planteamiento y desarrollo de la tesis y el taller, desde la integración de contenido científico, el análisis de la normativa que fundamenta los planes de estudio y currículo de educación nacional, así como la implementación de estrategias de docencia y didáctica innovadoras. “Trabajamos en sesiones híbridas durante todo el 2024, para comprender por qué la Antártica es un continente clave para nuestro futuro como humanidad y por qué nuestro país, con su proximidad y presencia histórica en este territorio, debiese educar sobre él”, señala la académica UdeC.

Juego de mesa “Operación Antártica: Salvando el Futuro. Foto: Nadia Politis.

El trabajo que el Instituto Milenio BASE ha realizado desde el año 2022 en educación antártica, permitió que a través de la reciente certificación del “Sello antártico institucional” entregado por el centro CIGA-UMAG, la tesis de las estudiantes UdeC contara con la revisión y validación de destacados docentes en educación antártica, como la profesora Constanza Abarca (Escuela Antártica Chilena, Santiago), el profesor Marcos Balcázar (Liceo Luis Alberto Barrera, Punta Arenas) y el profesor Alfredo Soto (CIGA-UMAG). Los profesionales destacaron la relevancia de la investigación como un puente entre las ciencias naturales y sociales: “Da una mirada no solo a aspectos científicos del continente blanco, sino que también sumerge a los estudiantes en su historia y aspectos sociales; entregando una visión mucho más integral. Además, promueve el aprendizaje activo y centrado en los y las estudiantes a través de los juegos que se proponen (juego de mesa y de roles)” destaca la docente de la Escuela Antártica chilena, Constanza Abarca. Asimismo, el integrante de la Fundación Coalición de Jóvenes Antárticos de Punta Arenas (AYC) y profesor de Historia y Ciencias Sociales Marcos Balcázar Díaz, señala: “Puedo destacar que incorporar temáticas de las ciencias sociales y científicas le otorga un valor agregado que no siempre es considerado. Sin duda, esta propuesta puede establecer un camino que las puede llevar a ser ciudadanas antárticas”. Iniciativas que buscan formar a docentes comprometidos con la preservación del medio ambiente y fomentar un pensamiento crítico: “Este tipo de iniciativas agregan un valor único al abordar la Antártica como un laboratorio natural clave para entender los desafíos globales”, subrayó el profesor Alfredo Soto, quien además calificó como una “notable investigación” el trabajo realizado por las estudiantes. “Chile, siendo un país tricontinental, que ostenta la presencia permanente de actividades científicas, acciones de índole educativas, promoviendo la sistematización de los contenidos universales con que cuenta la Antártica, favorecen a profundizar aún más y comprender a nuestro planeta desde sus propias dinámicas”, concluye.

Acompañamiento institucional

Dra. Julieta Orlando junto a Claudia Díaz, Bárbara Roa y Daniela Valdés en IV Encuentro Nacional de Profesionales de la Comunicación y Divulgación en Ciencia. Foto: Nadia Politis.

La primera tesis en educación antártica, que contó con apoyo del Instituto Milenio BASE, marcó un hito en la historia del centro ANID. Trabajo interdisciplinario que destaca la Dra. Julieta Orlando, directora alterna del Instituto Milenio BASE y académica de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, destaca que a través de estas iniciativas, se promueve el compromiso de las y los docentes en el aula, para formar a futuros ciudadanos con mayor conciencia medioambiental, pensamiento crítico y valoración de la Antártica como un continente conectado a Chile, lo que reafirma aún más el compromiso del Instituto Milenio BASE “por llevar las temáticas antárticas a los distintos niveles educativos (básica, media, universitaria y postgrado) buscando concientizar sobre la Antártica como un semillero de nuevos talentos e investigaciones para los desafíos que enfrentamos y tendremos que enfrentar: cambio climático, llegada de especies invasoras, extinción de especies endémicas, acidificación de los océanos, crisis de la biodiversidad y huella antrópica, entre otros”, sostiene. Durante 2024 las estudiantes Claudia Díaz, Bárbara Roa y Daniela Valdés participaron en instancias de divulgación científica antártica vinculadas al Instituto Milenio BASE, como el curso “La ley del hielo: Cómo el derecho protege la Antártica” (EdV/Derecho U.Chile) realizado en Santiago, o el “IV Encuentro Nacional de Profesionales de la Comunicación y Divulgación en Ciencia” (ACHIPEC) desarrollado en Valparaíso.

Al término del proceso académico, las estudiantes también destacaron el papel clave de su mentora: “El apoyo dado por la profesora Angie Díaz ha sido fundamental para el desarrollo de nuestro trabajo de título. La profesora fue una excelente guía; su experiencia y conocimientos fueron esenciales en todo nuestro proceso. Le damos mil gracias, ya que siempre estuvo dispuesta a orientarnos y responder nuestras dudas durante todo el proceso. Por supuesto, también agradecemos su motivación, que nos inspiró a dar lo mejor de nosotras y a aprender más sobre el hermoso continente que es la Antártica”, concluyeron.

 
 
 
 

Por: Nadia Politis, Benjamín Groff
Fotografías: Facultad de Educación UdeC e Instituto Milenio BASE

El alcance que han tenido los proyectos “ARA: Antártica en Realidad Aumentada” y “Metaverso Antártico”, y las estrategias utilizadas por el Instituto Milenio BASE para comunicar conocimiento en plataformas digitales, forman parte del evento que reunirá a más de 150 periodistas y profesionales.

Con decenas de trabajos en áreas como la Inteligencia Artificial, artes y ciencia, interculturalidad, el rol de los medios, oportunidades de formación en comunicación de la ciencia, saberes tradicionales, entre otras, el jueves 12 y viernes 13 de diciembre se realizará el IV Encuentro Nacional de Profesionales de la Comunicación y Divulgación en Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación: Transformando la sociedad y el conocimiento desde la comunicación científica.

El evento que reunirá a los actores del ecosistema de comunicación científica y tecnológica de Chile, tendrá lugar en la Casa Central de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, donde habrán más de 150 exposiciones y experiencias que se presentarán en cinco salas paralelas, además de charlas magistrales con expositores provenientes de España, México, Estados Unidos y Colombia.

El encuentro que ha tenido versiones anteriores en Valdivia, Concepción y el último en Punta Arenas el 2015, es organizado por la Asociación Chilena de Periodistas y Profesionales para la Comunicación de la Ciencia (ACHIPEC), la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), la Universidad de Playa Ancha (UPLA) y el Nodo CIV-VAL. Siendo el más importante de Chile, esta instancia busca socializar las estrategias de divulgación y comunicación pública de las CTCI y generar un espacio para el diálogo y reflexión en tiempos de grandes cambios para la Humanidad.

“Estamos en un momento en que la comunicación de la ciencia es clave para enfrentar la crisis climática e hídrica, las próximas pandemias, la manipulación de la desinformación y la inteligencia artificial. Hoy más que nunca tenemos grandes retos para fortalecer este ecosistema en el país y en la región. Debemos trabajar en nuevas narrativas y diversificación de formatos que impacten positivamente en las diversas audiencias, y así fomenten la educación y la calidad de la información”, señala Andrea Obaid, periodista científica y presidenta de ACHIPEC.

Por su parte el Vicerrector de Investigación, Creación e Innovación de la PUCV, Luis Mercado, destacó que este evento es relevante para la formación de nuevos divulgadores científicos: “Es una actividad que tiene una gran relevancia para nuestra casa de estudios, debido a que la transformación de la sociedad y el conocimiento desde la comunicación científica es una tarea de las universidades, como la nuestra. En general, toda la investigación científica tiende a mejorar la calidad de vida de las personas”.

En tanto, la Dra. Carolina Santelices, Vicerrectora de Investigación, Postgrado e Innovación de la Universidad de Playa Ancha, afirmó que “la divulgación científica es esencial para acercar el conocimiento especializado a la ciudadanía y fomentar la comprensión e interés por las ciencias”. Al respecto, destaca cómo la comunicación pública de la ciencia promueve el pensamiento crítico, desmitifica conceptos complejos y favorece la toma de decisiones informada.

Comunicación de la Ciencia Antártica

En esta ocasión, la comunicación del conocimiento antártico estará presente con la participación del Instituto Milenio BASE, y su Dirección de Comunicaciones, liderada por la periodista especializada en ciencia y vicepresidenta de ACHIPEC, Nadia Politis. Con la presentación oral “Comunicación digital de la ciencia desde la Antártica y Punta Arenas: Conectando con nuevas audiencias a través de la narración transmedia y las redes sociales”, dictada por la periodista especializada en ciencia del Instituto Milenio BASE, Constanza Barrientos Soto.

Respecto a la participación del Instituto Milenio BASE, Nadia Politis, comenta que “este encuentro es una oportunidad para destacar cómo herramientas, como la realidad aumentada y el metaverso, pueden transformar la manera de comunicar la ciencia, conectando con audiencias diversas y fomentando un interés renovado por este territorio único que es la Antártica. Desde el Instituto, buscamos inspirar a las nuevas generaciones a través de formatos digitales que hacen la ciencia más cercana y accesible”.

“Actualmente, lo que más utilizan las personas para informarse son los medios digitales. Por lo tanto, es importante que las instituciones que generan conocimiento estén presentes en este ecosistema. Se puede pensar que las plataformas virtuales son un espacio poco valorado para consumir y compartir ciencia, pero las métricas demuestran todo lo contrario. La gente está presente de forma activa en el mundo digital”, señala Constanza Barrientos Soto, quien también es miembro de la Fundación Coalición de Jóvenes Antárticos (AYC) de Punta Arenas.

En la presentación, además de estrategias en redes sociales, se dará a conocer el alcance de los proyectos digitales “ARA: Antártica en Realidad Aumentada” y “Metaverso Antártico”. El primero, financiado por el fondo Proyección al Medio Externo (PME) de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (MINCTCI) y desarrollado por la empresa InvadeLab. Y, el segundo, financiado por el programa Ciencia Pública del MINCTCI y la Vicerrectoría de Investigación de la Universidad de Chile, y desarrollado por XR-Labs de la Facultad de Comunicación e Imagen (FCEI) de la UChile.

Toda la información del evento y la programación completa se puede encontrar en el sitio web de ACHIPEC www.achipec.org.

Fuente: ACHIPEC